Hola! cuánto tiempo? :'D lamento el haberme ausentado tanto, pero he regresado y si adivinaron, con capi nuevo!
Por fin terminé con mi semestre y al parecer con mi carrera, oficialmente soy desempleada XD (espero que solo por poco tiempo). Les traigo la continuación de esta historia, espero que con la llegada de las vacaciones pueda escribir mas seguido, tal vez darme la oportunidad de comenzar otra. Soy fan del KyokoxAyano de Yuru Yuri (si adivinaron, mas tsunderes *-*) y me esta llamando la atención hacer una historia sobre eso, pero ya veremos. Por lo demás agradezco a todas las personas que se pasan por aquí y leen lo que escribo a pesar de que no actualicé en mucho tiempo.
Los dejó pues para que puedan leer, como siempre disfruten y espero sus comentarios :D nos leeremos en la próxima actualización.
Capítulo 10
-¿Prometido?- Nico-chan se limitaba a verla con los ojos llenos de sorpresa.
-Sí, un prometido- le respondió Maki mientras se cruzaba de brazos y la veía fijamente.
-¿Uno de esos como con los que te casas?- le dijo Nico-chan.
¿Cómo más se lo podía decir para que entendiera? Pensó Maki mientras la miraba con impaciencia.
-Mi abuelo es el líder de la familia Nishikino, pero pronto le sucederá mi padre ya que es el único hijo varón que tiene. Por supuesto el abuelo está pensando a futuro y cree que cuando sea mi momento yo como mujer no podré dirigir absolutamente nada, es necesario que me case con un hombre capaz de dirigir a la familia y, que al mismo tiempo con eso pueda crear buenas relaciones con otras familias influyentes, para él no hay otra opción más que esa, si no es así la sucesión tendrá que ser dada a otra rama de la familia y yo no voy a permitir eso.- Maki se giró hacía el piano, no quería ver la expresión de Nico-chan después de aquellas declaraciones.
-¿Por qué?- Le dijo Nico.
Maki la miró confundida.
-¿Por qué, qué?-
-¿Por qué tú no quieres permitir eso?-
Maki suspiró y dijo -Mis padres han trabajado duro en el hospital, es suyo y se lo merecen, no voy a permitir que ese viejo se los quite solamente por sus caprichos, si para eso tengo que bailar, conversar y aburrirme con un motón tipos que se supone que son los más correctos para mí lo haré- Maki se cruzó de brazos y empezó a jugar con su cabello.
-¿Y tú?- pregunto Nico
-¿Yo? ¿Yo qué?- Maki se giró y la miró confundida.
-¿Tú que quieres?- Le sorprendió la seriedad en la mirada de Nico.
-¿Yo? Yo solo quiero ayudar a mis padres, esto en realidad no es un problema para mí-
-O sea que ¿tus padres están de acuerdo con que hagas todo esto?- La mirada de Nico era directa, por alguna razón la estaba haciendo sentirse incomoda.
-No, no lo están, todo lo contrario, pero es mi decisión, es lo mejor que puedo hacer por ahora para ayudarlos, si encontrara a alguien en ese baile, simplemente se haría el papeleo correspondiente y me casaría con él cuando saliera de la preparatoria. En el caso de que no, mi abuelo buscará a alguien por su cuenta. En realidad el baile es mi mejor opción, por lo menos me deja una cierta libertad para elegir.- Maki la miró directamente, hasta ayer no había dudado de su decisión, no iba permitir que las preguntas de Nico la sacaran de balance.
-¿Es tu decisión? No me vengas con esas cosas, entonces¿Prefieres hacer lo que te dice un viejo?- le decía Nico mientras se acercaba a ella. Maki se cruzó de brazos y evitó mirarla, la desesperación que reflejaban las preguntas de Nico-chan la estaban confundiendo de verdad.
-Maki-chan ¿Qué es lo que de verdad quieres?- Su cercanía la estaba poniendo nerviosa, no lo iba a permitir mas, era momento de ponerse firme.
-Ya te lo dije- respondió Maki sin mirarla.
-¿Qué es lo que de verdad quieres?- insistió Nico.
-¡Ya lo dije! ¡No sé qué otra respuesta puedo darte, al final es mi única opción!- Apretó los dientes, si no lo hacía sentía que iba a ponerse a gritar en cualquier momento. –No es algo que deba preocuparte, ya tome mi decisión, por favor deja de hacer sonar esto como si mi vida se fuera a terminar solo por comprometerme-
-No estamos hablando de que cualquier cosa, es un matrimonio, es la persona con la que se supone te vas a quedar toda tu vida ¿es tan poco importante para ti?- dijo Nico-chan.
-¿Poco? ¿Qué sabes tú de lo que es importante para mí o no?- Maki comenzaba a perder el control de la situación, debía tranquilizarse, apretó las manos en sus sienes y respiro profundo.- Escucha, no tengo nada más que decirte, no importa lo que me digas yo haré esto por mí misma.-
-Entonces ¿es así? ¿Eso es de verdad lo que quieres?- le dijo Nico mientras se plantaba frente a ella.
Maki no podía hablar más, se quedó callada mientras evitaba su mirada, ¿Por qué era tan difícil encarar a esa chica? Ella sabía que era lo correcto, pero mientras más pasaba tiempo con Nico-chan más dudaba de sus propias decisiones.
-Mírame y responde, si está segura entonces ya no te molestaré, pero dilo sin excusas- Desesperada, Nico-chan la tomó del rostro e hizo que la mirara a los ojos. -Responde, ¿es eso lo que quieres de verdad?-
Por un momento Maki solo pudo verse en los ojos de Nico-chan, como siempre eran directos y fuertes. Al mismo tiempo sintió sus manos tibias y firmes en su rostro, todo eso la hacía sentirse débil en comparación y por inercia puso sus manos sobre las de ella. No podía moverse, se limitó a apretar fuertemente las manos de Nico-chan.
-¿Maki-chan?- Nico-chan de repente la miró con preocupación, la soltó y dio un paso atrás. -Lo lamento, no quería hacerte llorar- le dijo Nico-chan mientras bajaba la mirada.
En ese momento Maki se dio cuenta de las lágrimas que bajaban por su rostro, no se había percatado de cuando había comenzado a llorar, pero ahora que se daba cuenta no podía parar. Un nudo en su garganta le impidió hablar, por lo que se cruzó de brazos y dejó que las lágrimas fluyeran. Le dolía el pecho y estaba comenzando a sollozar. ¿Por qué se sentía tan triste?
-Maki-chan lo lamento de verdad- Nico-chan dio un paso hacia ella y extendió su mano para tocarla.
Maki la evitó dando un paso hacia atrás y le dijo –Lo lamento, yo mmmm será mejor que me vaya- fue entonces cuando salió corriendo.
(…)
El martes durante el descanso Nico estaba comiendo en su salón, o por lo menos lo intentaba, no tenía ganas de nada y se encontraba de un humor sombrío. No dejaba de pensar en la conversación del día anterior, ni en la forma en que habían terminado las cosas entre Maki-chan y ella.
No le había sorprendido que Maki-chan no llegara al entrenamiento de esa mañana y mucho menos que no se hubieran cruzado en todo el día, sabía que se estaban evitando a propósito, pero no tenía idea de cómo arreglar las cosas. Por una parte estaba enojada con Maki-chan por acatar ciegamente las ordenes de su abuelo, en aquel momento se había enfurecido por alguna razón, no estaba segura de cuál, pero se sentía enojada solo con pensar que en el propósito del dichoso baile. Por otra parte estaba confundida y culpable, al final Maki-chan tenía razón, era su decisión y ella podía hacer lo que se le pegara la gana, si quería ir a ese baile y encontrar marido pues podía hacerlo ¡maldición! Y eso era lo que enfurecía más a Nico. En realidad no tenía razones suficientes para reclamarle nada a Maki-chan. Solo podía quedarse a observar como pasaban las cosas.
No sabía porque se sentía tan desesperada ¿Las personas podían dejar de lado sus sueños tan fácilmente si otra persona se los ordenaba? No veía como se podía hacer eso, tal vez se sentía así porque ella no era capaz de renunciar a lo que quería por nadie. ¿Era ella egoísta al pensar así? ¿Era Nico la que estaba en un error? Dejó caer pesadamente su cabeza en su pupitre, no tenía respuestas para todas esas preguntas.
Lo que la hacía sentir peor era la imagen de Maki-chan llorando. Últimamente había pensado que la propia Maki-chan parecía ajena a sus propias emociones, incluso en ese momento se veía sorprendida por estar llorando. Y no era la primera vez.
Al principio pensó que era igual a ella y que odiaba llorar en frente de otros con todas sus fuerzas, pero pensándolo bien, más bien parecía que no lloraba en lo absoluto, como si no se diera cuenta de su propia tristeza. Suspiró y apoyo su barbilla en la mesa, no tenía ni idea de lo que estaba pasando entre las dos, pero se estaba volviendo cada vez más complicado.
-¿Nico?-
La voz de Eri la sorprendió e hizo que se levantara de repente.
-He-ey- Nico fingió que le interesaba su almuerzo y evito mirarla.
-¿Estas bien?- Eri tomo asiento frente a ella y la miró con preocupación.
-Si claro, estoy almorzando ¿Qué te trae por aquí?-
-Desde hace rato te notamos, es decir, te notó distraída y bueno…-
-Espera- Nico la interrumpió y la miró con el ceño fruncido- ¿notamos? ¿Tú y cuantos más?-
-¿eh? No, no, no dije noté, yo solamente- Eri lucía nerviosa y evito mirarla.
-Si claro, y supongo que una persona de pechos grandes y con una personalidad entrometida tampoco te pidió que vinieras a hablar conmigo ya que ella es una cobarde que no puede venir a decirme las cosas de frente- el hambre por fin venía a ella, por lo que decidió comer de verdad.
-¿A quién le dijiste entrometida?- De repente Nozomi estaba detrás de ella jalando sus cachetes con fuerza.
-Auch Auch- Al soltarla Nico la miró enfurecida mientras se frotaba sus cachetes.
Nozomi se paró junto a Eri y puso una mano en el pupitre de Nico. Su mirada no era retadora, por el contrario más bien se notaba preocupada. Nico, bajo la mirada, podía en contra del enojo, pero la compasión la desarmaba.
-Tranquilas chicas, y es cierto Nico, fuimos ambas las que notamos que hoy estas de un humor extraño, queríamos ver si te podíamos ayudar en algo- le dijo Eri
-Estoy bie…-
-Nicochi- la interrumpió Nozomi.
Esa palabra basto para romper a Nico, las observo a ambas, a pesar de todo eran amigas y comprendía su deseo de querer ayudarla ¿Era lo mismo que sentía por Maki-chan? ¿Era su deseo de ayudarla y no poder hacerlo lo que la hacía sentir tan frustrada? Suspiró, tampoco tenía una respuesta clara para eso.
–Tienen razón, estoy confundida, ¿podrían por favor responder una pregunta por mi?-
-Claro- le respondieron ambas.
-¿Es fácil renunciar a tus propios sueños por otras personas?-
Si se sorprendieron por la pregunta no lo demostraron, se quedaron calladas un momento mientras se miraban entre ellas.
-Yo creo que es sencillo cuando no tienes de verdad una aspiración- le dijo Eri por fin -Bueno, creo que nunca es sencillo renunciar a ti mismo, porque esos son tus sueños, parte de ti mismo, pero hay personas para las que resulta más fácil cuando no tienes nada más que los sueños de los demás-
-Estoy de acuerdo con Erichi, creo que cuando tu aspiración más grande ni siquiera es por ti, es más fácil darte sin medida a los demás.- le dijo Nozomi.
-¿Aunque eso implique un gran sacrificio?- pregunto Nico.
-Sabes Nicochi, para muchas personas eso no es un sacrificio porque no lo ven así, es diferente para personas como nosotros, y es porque dejar de lado todo lo que deseamos nos implicaría un costo muy grande, pero hay otros que se han olvidado tanto de sí mismos que el dar un poco mas no es gran cosa-
-Aunque hay que tener cuidado, dar demasiado de ti te puede romper- Dijo al final Eri.
Eso tenía sentido, supuso que si Maki no tenía una meta real, para ella no tenía importancia casarse con un desconocido solo para mantener la felicidad de sus padres. Pero, ¿de verdad no tenía algo que quería? No podía ser posible, las personas debían aspirar algo, era natural desear, eso te motivaba a ser mejor siempre. Tal vez por eso siempre la hacía llorar cuando la encaraba, porque sí deseaba algo pero se reprimía a sí misma. Una parte de ella se sintió culpable por no haberse dado cuenta antes y siempre avasallarla con preguntas incomodas.
No podía permitir que las cosas terminaran así, no tenía ni idea de porque quería ayudarla, pero lo haría, maldición. No quería volver a verla llorar, se sentía eufórica y confusa al mismo tiempo pero decidió que debía ignorar por ahora las mariposas que sentía el estómago.
-¿Nico?- La voz de Eri la volvió a sacar de sus pensamientos, pero esta vez cuando las miró había determinación en su rostro. Se levantó de repente y dijo -¡Todos necesitamos algo que desear, no voy a permitir que sea de otra manera!- y salió corriendo.
Eri y Nozomi se miraron entre sí sorprendidas.
-¿Crees que le haya ayudado lo que le dijimos?- le dijo Eri a Nozomi
Ésta suspiro y se cruzó de brazos –No lo sé. Supongo que tendremos que esperar para saberlo.-
(…)
Nico recorría de prisa los salones de primer año, admitía que había sido precipitado el salir corriendo de esa manera, pero ya había tomado una decisión debía encarar las cosas antes de perder su valor, ayudaría a Maki-chan, aun no entendía muy bien por qué o como, pero eso lo iría resolviendo después.
Pasado un rato se dio cuenta de que su esfuerzo era inútil, no veía por ningún lado a Maki-chan, había mirado en casi todos los salones y no la había encontrado, esperaba tener suerte en los que restaban. Un momento después miró su reloj, quedaba poco tiempo para que descanso terminara y no tenía ni una pista de su paradero. Para rematar, después de la carrera se dio cuenta de que su apetito había regresado, por lo que si no volvía no podría terminar su obento.
-¿Nico-chan?- Escucho una voz detrás suyo, al girarse se encontró con Hanayo que la miraba sorprendida.
-Hey- La saludo sin mucho esfuerzo.
-¿Qué haces aquí? ¿Buscas a alguien?-
-Ammm no, yo solo… es decir, si ammm-
-¿sí?- Hanayo la miraba con curiosidad lo que hacía que Nico dudara, no es como si de verdad estuviera muy apurada por encontrar a Maki-chan, podía verla otro día.
-Nada, ¿estas almorzando?-
Si Hanayo notó el cambio de tema repentino no dijo nada, en cambio la miro con una sonrisa y respondió –Sí, estábamos terminando cuando Maki-chan se ofreció a ir por las bebidas, fue a la maquina por ellas, pero Rin-chan cambio de opinión y dijo que quería un jugo por lo que voy a avisarle a Maki-chan-
-Ah ammm eso no está bien Hanayo, Rin debería de ir ella misma a avisarle a Maki-chan- dijo Nico mientras se cruzaba de brazos.
-Oh lo sé, pero me sentía un poco culpable por dejar que Maki-chan nos traiga las bebidas sola, así que decidí ayudarla, el favor para Rin-chan es solo un pretexto-
-Eres una buena chica Hanayo, ahora que lo pienso siempre lo eres, solo por eso la gran Nico te hará un favor, iré yo misma a ayudar a Maki-chan con las bebidas- le dijo Nico mientras la miraba presuntuosamente.
-Oh no te preocu…-
-Tranquila, volveremos pronto- Y con eso salió corriendo hacía la máquina.
Hanayo sonrió y se encogió de hombros mientras iba de regreso a su salón. Vio a Rin sentada comiendo su pan y se sentó junto a ella.
-Regresaste muy rápido nyan ¿Y Maki-chan?- le dijo Rin mientras masticaba.
-Rin-chan es de mala educación comer y hablar al mismo tiempo- le dijo Hanayo mientras regresaba a su obento.
-Sí, sí, pero no respondiste mi pregunta- Rin dejó su pan y se acercó a Hanayo.
-No la vi- le respondió sin mirarla.
-¿Eh? ¿Entonces por qué regresaste? nyan ¡Mi bebida!- Rin comenzó a sacudirla mientras seguía discutiendo.
-Tranquila Rin-chan- Hanayo la sujeto de los hombros y la miró fijamente. – Me encontré a Nico-chan en el camino, me dijo que ella iba a ayudar a Maki-chan con las bebidas.-
-¿Nico-chan? Que extraño ¿Qué hace por aquí?-
-Ni idea, pero creo que estaba buscando a Maki-chan- Dijo Hanayo mientras la soltaba y seguía con su comida.
-¿Eh? ¿Por qué? ¿Te dijo eso?-
-Nop- después de eso guardo silencio y no dijo nada más mientras masticaba.
-¿Entonces? Kayochin dime ¿Qué pasó?-
-La verdad no tengo ni idea, solo vi a Nico-chan muy apresurada, luego le conté donde estaba Maki-chan y de repente quiso hacernos un favor yendo hasta donde esta ella, no sé tú pero creo que es bastante evidente que a quien buscaba era a ella.-
-¿Crees que tenga que ver con el humor extraño de Maki-nyan?-
-No lo sé, por ahora solo nos toca esperar- después le ofreció una salchicha, Rin la complació tomándola directamente de los palillos.
-Delicioso, gracias- dijo con una sonrisa.
Hanayo le respondió con otra sonrisa y siguieron comiendo.
(…)
Maki se estaba tomando su tiempo para elegir su bebida, sabía que sus amigas se iban a preguntar por su tardanza pero quería estar un rato más a solas. Había evitado las preguntas todo el día y se estaba cansando de dar escusas, había llegado al punto en que cualquier cosa le servía para huir de las miradas de preocupación de Hanayo y Rin.
Imágenes de a discusión del día anterior vinieron a su mente. Las evito rápidamente y recostó su cabeza en la máquina. La culpa de todo la tenía Nico-chan, se suponía que no debía cuestionarle nada, sus preguntas la sacaban de quicio y hacía que la duda la inundara.
Claro que era importante para ella, todo ese asunto era importante por supuesto, por eso había pensado que había tomado la mejor decisión. Tal vez debió haberle contado todo el asunto y hacerle saber el porqué de todo eso, pero no quería preocupar a nadie con esas cosas, ya era suficiente que sus padres se echaran la culpa de la situación actual.
Suspiro y levanto la mirada. Simplemente todo eso no era justo, pero la vida nunca era justa, no valía la pena ponerse a cuestionar la propia suerte si eso solo traía sufrimiento.
O por lo menos eso había pensado hasta que una chica molesta había llegado con sus cuestiones y sus reclamos, ¿Creía Nico-chan que ella no quería otra cosa para sí misma? Tal vez no fueran sueños tan grandes y ambiciosos como los de ella, pero por lo menos había algo en lo que quería aferrarse.
Todo eso era simplemente una gran molestia, seguiría con sus planes e ignoraría todo lo demás. Lo sabía, desde el principio supo que estar con Nico-chan le traería muchos dolores de cabeza.
En ese momento, vinieron a su mente de nuevo imágenes del día anterior, esta vez recordó la mirada que le había lanzado Nico-chan. Pensó que su determinación la había desarmado o por lo menos eso quería creer, por supuesto no tenía nada que ver con lo cerca que estuvieron ni nada.
Se sonrojó al pensar en eso de nuevo, esa chica no tenía respeto por el espacio personal, se la pasaba tocándola tan casualmente que Maki comenzaba a sentirse extraña al respecto, lo cual era ridículo, ¡era simplemente Nico, por dios! Y eso era lo que le daba más miedo, que siendo solo Nico la estuviera afectando tanto.
-Sabes hay personas que están esperando por su bebida también, ¿te vas a decidir o qué?-
Maki se giró y encontró a la persona responsable de su tormento.
Por un momento no pudo decir nada de tan sorprendida que estaba, ¿acaso la había invocado con sus pensamientos?
-¿Qu-é haces aquí?- le dijo un momento después mientras evitaba su mirada y se cruzaba de brazos.
-Nada en realidad, ya sabes las personas vienen aquí por sus bebidas, no eres la única con sed- le respondió Nico mientras se acercaba a ella.
El recuerdo y la proximidad provocaron que Maki se tensara, pero Nico-chan pasó de largo y puso monedas en la máquina y luego dio un paso atrás.
-Elige algo- le dijo sin mirarla.
-¿Eh?- Maki la miró confundida.
-Que elijas algo, rayos, estas más ida de lo normal- luego le dijo sin mirarla- yo invito, ammm e-es en disculpa por lo de ayer, tienes razón no debí meterme en tus asuntos, incluso pienso que si ya tomaste tu decisión te ayudaré en lo que pueda- dijo mientras ponía sus manos en su cintura y la miraba de manera retadora.
-¿De-e verdad?- Maki frunció el ceño, estaba cada vez más confundida ¿qué rayos estaba pasando?
-En serio, deja ya de mirarme así y escoge algo antes de que me arrepienta- luego señalo un punto a los pies de Maki y le dijo- ¿esas son las bebidas de Rin y Hanayo?-
Maki aun desconcertada miró a su alrededor hacía donde señalaba Nico-chan.
-Si pero ¿Cómo sabes que…?-
-Bien ya me las llevo yo, tu escoge de una vez, me adelantaré- Nico-chan tomó las bebidas, se dio la vuelta y simplemente se fue.
¿Qué rayos? Maki no pudo hacer ni decirle nada, se limitó a quedarse de pie mirando como una idiota la manera en que Nico-chan desaparecía de su vista. ¿Acaso era su objetivo el confundirla? Cuando pensaba que sabía lo que tenía que hacer y cómo enfrentarla, Nico-chan cambiaba la dirección y la desubicaba totalmente. Solo era Nico-chan, se dijo, no tenía por qué preocuparse.
Sacudió su cabeza y se giró hacía la máquina, si su intención era disculparse pudo solamente haberlo dicho. Ignoro las mariposas que bailaban en su interior y mejor se concentró en seleccionar una bebida.
Decidió que algo dulce estaría bien por ahora.
