Hola! Cómo están? Yo acabo de volver de la playa, y ya la echo de menos! XD Nah, la verdad es que me lo he pasado muy bien, me he quitado de calor estando a remojo prácticamente todo el día, y ha sido un relax que parecía que me hacía falta =P Y lo mejor de todo es que he podido escribir las contis de mis fics, así que no me puedo quejar XD Eso sí, ahora me queda muy poco para empezar el nuevo curso escolar… -.-
Y, aunque creo que no me lo creo (valga la redundancia XD), esta historia llega al capi X! Qué feliz soy!^^ Espero que siga sumando capis (y reviews, ya dicho sea de paso =P). Muchas gracias por estar ahí leyendo y comentando^^
Vamos a leer "Palabras Silenciosas", el libro de Kami XD
Sin más que decir, disfruten leyendo!^^
Pd. Que no les eche para atrás el título de este capi =P
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Palabra X: "¿Alguna vez…has pensado en el suicidio?"
"PALABRAS SILENCIOSAS"
"Kami Albarn"
"Le dedico este libro a mi esposo y mi hija. Por estar ahí siempre escuchándome, aun cuando no se me oía."
"Capítulo I: ¿Lo oyes? Es el silencio.
¿Nunca te has preguntado qué te diría el silencio de poder escuchar sus palabras? Yo más de una vez me lo he preguntado. En esos momentos en que te encierras en una habitación, solo, triste, con ganas de llorar, pienso que el silencio, aunque no le escuche, me está diciendo: "Tranquila, todo va a salir bien. Estoy a tu lado". O cuando te encierras una vez más en el silencio, intentando concentrarte para estudiar para un examen, pienso que el silencio me estaría diciendo: "¡Ánimo! Mientras yo esté aquí, podrás estudiar a gusto. Harás un examen muy bueno".
No le oyes, no le escuchas, aunque pueda que te esté diciendo algo. Pero, hay algo que sabes seguro: que siempre está ahí. Cuando no quieres decir nada. Cuando no puedes decir nada. Cuando los demás te dan la espalda. Cuando estás o te sientes solo. Siempre es nuestro primer amigo. No es cruel como los demás niños puedan serlos. No te apunta con el dedo ni cuchichea sobre ti. No se ríe de ti. No te cuenta mentiras.
Pero, hay que estar dispuesto a escuchar. ¿Te escucharán los demás? Ah, eso es algo totalmente distinto…"
Creí entender lo que Kami, la madre de Maka, estaba intentando trasmitir con aquellas palabras: sus pensamientos, sentimientos, aquello por lo que tuvo que pasar debido a su enfermedad, que tiempo después le causaría la muerte. Porque no quiso operarse, porque no quiso perder la voz. Todo lo contrario que Maka. Ella ha sacrificado la posibilidad de comunicarse como los demás, pero aún vivía. Y siempre habrá papel y lápiz con los que escribir. Pero, es diferente. Los demás lo saben. Yo lo sé. No todo el mundo lo entiende. Si tan solo su vida pudiera ser más fácil…
Puso la mano en la página en la que me había quedado leyendo. La miré y vi que tenía algo escrito en su cuaderno.
-¿Me leerías un poco? Así nos ayudará a los dos a adormilarnos.
Dudaba seriamente ser capaz de dormirme con un libro de mi interés entre mis manos, pero no hice manifiesto este pensamiento.
-Claro-murmuré-Solo espero que tu padre no se despierte…
Aquella la hizo reír. Una risa suave, dulce, silenciosa. Acompañándola, vino tos.
-¿Maka…?
Me hizo un gesto con la mano para decirme que esperara, que esperara a que se le pasase. Cuando la tos dejó de acuciarla, me miró y vi sus ojos húmedos. Se los restregó y volvió a sonreír.
No era la primera vez que presenciaba aquellos ataques de tos, en las que tanto su cara como su cuerpo se contraían de dolor. Y, como siempre, solo podía quedarme mirando lo mal que lo pasaba hasta que todo cesaba. Y, como siempre, cuando terminaba, me sonreía, como si no hubiera pasado nada.
Aun habiendo sido operada de la garganta, seguía sufriendo.
"Si tan solo su vida pudiera ser más fácil…"
Me instó a leer, y, como siempre, restándole importancia al asunto.
Suspiré, derrotado.
-Capítulo I: ¿Lo oyes? Es el silencio…
*.*.*
Estaba tan enfrascado en la lectura, que, cuando me di cuenta, no sé cuánto tiempo podría llevar Maka dormida, cabeza apoyada en mi hombro. Su respiración regular era tranquilizadora. Ella dormía, soñaba. A diferencia de mí.
Podría seguir leyendo (aunque esta vez, solo para mí), pero Maka no podía pasar toda la noche allí, durmiendo sentada contra mí.
Cerré el libro y lo dejé en la mesilla que había frente al sofá. Y ahora, ¿cómo la llevo a su habitación sin que se despierte tanto ella como su padre…?
Al mirarla, durmiendo tan plácidamente pensé: "Sería genial si yo también pudiera hacerlo". Pero hace tiempo que no duermo bien… Siempre le doy demasiadas vueltas a las cosas cuando, en realidad, debería dejar la mente en blanco y dormir…
"-Aunque, en realidad, hay un libro en concreto que me gustaría que leyeras.
-¿Ah sí?-la miré con curiosidad-¿Qué libro?
Sonrió enigmáticamente.
-Ya lo sabrás.
Supongo que lo decía porque no lo llevaba encima. ¿O es que me quería picar con la curiosidad…? Odio cuando la curiosidad puede conmigo.
-Es un libro especial-volvió a escribir.
-¿En qué sentido?
Puso cara misteriosa y esbozó una sonrisa divertida cuando su mano volvió a moverse sobre el papel.
-Tal vez te lo diga cuando te lo leas."
Se refería al libro de su madre. "Palabras Silenciosas". Curioso nombre. Realmente me gustaría leerlo…
-¿Estás despierto?
Alcé la vista y vi a Spirit en la cocina. Al parecer, había bajado a tomar un vaso de agua, tal y como su hija había hecho no hace mucho.
Me le quedé mirando durante un instante, para luego caer en la cuenta de lo que suponía para mí (para mi salud, concretamente física), que él estuviera aquí, despierto.
"Tranquilo, no es como si realmente hubieras faltado a tu palabra…"
-¿Todavía estás despierto…?-empezó a decir Spirit Albarn, mientras se acercaba (peligrosamente) al sofá-Deberías descansar un poc…-atisbó a Maka. No fue difícil saber en qué momento exacto la vio. Solo había que tener en cuenta dos cosas: primera, se había interrumpido a mitad de la frase, y segunda, su cara mostraba entre sorpresa y espanto.
Me dirigió una mirada acusadora.
-Tú… ¿Se puede saber qué…?
-Sshh… Va a despertarla-susurré.
Maka se removió inquieta y terminó por apoyar la cabeza en el sofá, abandonando mi hombro, que ahora se sentía frío.
-¿Qué hace mi hija aquí?-me preguntó, también, con voz acusadora. Todo lo que hacía parecía acusarme de algo.
-Bueno… Quería enseñarme esto-dije, señalando el libro que reposaba sobre la mesita.
Spirit lo cogió entre sus manos y, al hacerlo y mirarlo, su rostro, su expresión, adquirió un tinte totalmente distinto. Esbozó una pequeña sonrisa melancólica.
-Ah, el libro de su madre-dijo; me miró-Debe considerarte muy especial si te lo ha enseñado.
No quise pensar mucho sobre lo último que había dicho.
-Me pidió que le leyera un poco, hasta que consiguiera dormirse.
-Y veo que lo has conseguido-suspiró-A mí también me pedía de vez en cuando que la leyera, como solía hacer su madre cuando Maka era pequeña. Ahora no. Decía que ya era demasiado mayor como para que su padre tuviera que leerle nada-depositó el libro donde antes había estado-No le gusta leer en voz alta.
"No puede hacerlo", claro que no le gustaría. Es algo lógico, ¿no?
Entonces, se inclinó sobre el sofá y cogió a su hija en brazos. Ésta se removió inquieta una vez más, pero siguió con los ojos cerrados.
-Será mejor que descanses-me dijo-Mañana tendrás que hacer frente.
"A mis padres".
Asentí.
-Buenas noches.
Le escuché subir las escaleras, una vez hubo apagado la luz de la cocina. En la penumbra, divisé el libro, y tuve tentaciones de seguir leyéndolo, pero los ojos me pesaban, y notaba el cuerpo entumecido debido al cansancio.
"Ha sido un día muy largo"
Y lo que me espera mañana.
*.*.*
"-Somos amigos, ¿verdad?
-Claro. ¿Por qué lo preguntas?
-Los amigos no tienen secretos entre ellos, ¿verdad?
-Sí.
-Y no se mienten entre ellos, ¿no?
-¿A qué viene todo esto a estas alturas?
Se encogió de hombros.
-Nada. Solo me preguntaba si podría contarte un secreto y hacerte una pregunta y esperar que no me mientas.
-¿Qué pasa?-le miré curioso.
Inspiró hondo, y desvió la mirada. Nunca le ha gustado tratar temas que él consideraba serios. Le daba algo así como vergüenza, si es que alguien como él podía sentir vergüenza.
-¿Sabes? Yo…"
Un murmullo de voces. Noto algo molesto. Frunzo el ceño. Muevo la mano intentando espantarlo, pero persiste. Suelto un gruñido. De pronto, los golpecitos cesan. Respiro tranquilo. Puedo seguir durmiendo. Entonces, siento una ligera corriente de aire en mi oído que me eriza el vello.
Abro los ojos de golpe y casi choco con el rostro sonriente de malicia de Maka, que me había soplado en la oreja. Parpadeo varias veces, y me pregunto si estoy soñando, pero entonces recuerdo todo lo acontecido ayer, sobre todo nada más volver del Shibusen.
Enarqué una ceja. Intenté parecer molesto, pero un bostezo me hizo parecer, más bien, de lo más inofensivo. Escuché a Maka reír.
-¿Qué haces…-murmuré-acosando a un dormido…?-me restregué los ojos. La luz del día ya entraba a raudales por la ventana.
Sonrió y me enseñó una hoja de papel que ya estaba preparada.
-Buenos días, Soul.
Se me escapó otro bostezo.
-Buenos días, Maka.
-¿Soñando?
-Mm…-lo medité-Creo que sí… Pero no lo recuerdo muy bien…
"Mentira"
Me estiré. Me venía el olor a café y tostadas quemadas de la cocina. Al parecer, había sido el último en levantarme.
-¿Ya se ha levantado?-preguntó; al ver que sí, dijo:-Buenos días, Soul.
-Buenas-saludé a Spirit, que se encontraba en la cocina frente a la cafetera con un ridículo delantal rosa con corazones que me pregunté para qué lo quería para el desayuno.
Entonces, caí en la cuenta de algo.
Miré tanto a Maka como a Spirit con espanto.
-¿Qué hora es?
-¿Mm?-Spirit miró el reloj de la cocina-Son las nueve y media pasadas.
-¡Llegamos tarde!-me incorporé de golpe del sofá.
Maka rió, una vez más. Intentaba contener las carcajadas mientras escribía.
-Hoy es sábado, i-dio-ta.
-Ah…-me relajé al instante-Es verdad…
Señaló la cocina. "A desayunar", interpreté.
Podría haber dicho que, al menos para mí, era algo temprano para levantarme e ir a desayunar, pero como aquella no era mi casa, y era un invitado, tenía que hacerme a como los inquilinos hacían las cosas aquí. De todas formas, si seguía soñando, me habría despertado de golpe, con un regusto amargo en la boca al recordarlo.
-¿Has dormido bien?
Asentí.
-Sí. Muchas gracias por dejarme quedarme a pasar la noche.
-Nada, nada-Spirit sonrió-Es agradable tener visita de vez en cuando.
No comentó nada de lo que hablamos anoche, y Maka tampoco ha dicho nada a pesar de haber despertado en su cuarto y no en el salón, donde se había quedado dormida, con el murmullo de fondo de mi voz leyendo.
Tras recoger, vino lo inevitable.
-¿Vas a volver a casa?
Me quedé mirando aquellas palabras escritas, repitiéndome la pregunta una y otra vez en mi cabeza, y respondiendo siempre lo mismo: no, ni hablar.
Pero, sabía que aquello era irrazonable. Entonces sí sería un maldito crío. Y no podía ser un crío por dos días seguidos.
Suspiré, derrotado.
-…Supongo.
Por lo menos, no habían llamado por teléfono para hacerme volver a casa. No quiero ni pensar lo que me espera en cuanto cruce el umbral de la puerta…
Como no tenía otra cosa, me puse mi uniforme del Shibusen, limpio, seco, incluso planchado. Me sentí extraño con él, teniendo en cuenta que anoche estaba empapado.
-Te acompaño.
"No", fue lo primero que articuló mi mente. Lo último que me faltaba es que ellos vieran a Maka. Más bien, lo último que me faltaba y que quería es que Maka los conociera.
-…No es necesario.
-Te acompaño.
Subrayó la frase para hacer más hincapié en ella. Resoplé.
-No puedo hacerte cambiar de opinión, ¿verdad?
Negó con la cabeza. Sonrió. Otra victoria para ella.
*.*.*
-No, no puedo hacerlo.
El entrecejo de Maka estaba fruncido en una clara mueca de enfado, dado a mi rechazo.
-Maka, de verdad, no…
Me estampó el cuaderno en la cara.
-¡LLÉVATELO! Además, no es como si te lo estuviera regalando… Solo te pido que te lo lleves para leerlo, ¿de acuerdo?
-Pero, es un recuerdo de tu madre, y no me parece bien que…
Me plantó el libro en las manos.
-No se te ocurra soltarlo.
Es imposible llevarle la contraria a Maka. Uno siempre acaba cediendo. Creo que ahora entiendo un poco a su padre. Un poco. Yo no estoy tan obsesionado con…
"…ella, ¿verdad?"
-Vámonos.
En realidad, quisiera hacer cualquier cosa con tal de no tener que ir todavía a mi casa y enfrentar a mis padres (y seguro que Wes aporta algo al respecto, para variar).
Por mi parte, anduve con paso un tanto lento, aunque tal vez la calificación que debería dársele sería de "reticente". A Maka no parecía importarle, sin embargo. También, intentaba distraerme con cualquier cosa, mientras llevaba aquel volumen antiguo bajo uno de mis brazos.
-Soul.
-¿Qué?
-Cuando las cosas no te han ido muy bien… Más bien, muy mal…
Me pregunté por qué me había enseñado aquello si la frase aún no estaba terminada. Aunque, en cuanto lo leí, no pude evitar pensar en todo lo malo que me había pasado, y que, por desgracia, me seguía pasando.
-¿Alguna vez has pensado que la vida da asco?
-Oh, sí, muchas veces. Hay demasiadas cosas en esta vida que no me gustan…
Me miró fijamente antes de enseñarme la siguiente pregunta escrita que quería plantearme.
-¿Alguna vez…has pensado en el suicidio?
Me paré en seco. La miré, entre confuso y sorprendido.
-¿Suicidio…?
Asintió con la cabeza.
Volví a retomar mi paso, meditando seriamente sobre ello, a pesar de que, como más de una vez he dicho, pensar sobre cosas serias no va conmigo. Y aun así…
-…Puede-terminé confesando.
Sí, alguna vez lo he pensado, para qué negarlo. Esos momentos en que todo parecía derrumbarse, y que todos los escombros iban a caer sobre mí y hacerme cargar con ellos durante toda mi vida, con esa culpa y resentimiento a la espalda. Con esos amigos que dejaron de serlo porque dos opiniones cambiaron respecto de la primera opinión que tuvieron en un primer momento. Con esos padres que lo único que les preocupa es que su hijo no les avergüence, da igual lo que él quiera o piense al respecto. Con esos que deberían ser compañeros de clase y que sin embargo lo único que hacen es señalarte y decirte cómo eres a ojos de los demás, sin tener en cuenta que eso pueda dolerte, herirte, hacerte sentir como si nunca hubieras querido nacer en un mundo así, con una vida así, con todas esas personas alrededor. Como si el mundo entero te odiara.
No es que hubiera pensado realmente en la palabra "Suicidio", sino en cómo sería desaparecer de este mundo. ¿Llorarían mis padres por lo joven que fui y lo poco que disfruté por estar limitado por sus caprichos? ¿O llorarían y me maldecirían diciendo que no había aprovechado mi vida como debía? ¿Me echarían de menos esos compañeros de clase al ver que había un pupitre vacío donde antes estaba aquella persona de la que siempre se reían? ¿O simplemente contendrían una desconsiderada y macabra risa, diciendo que merecía morir?
Nunca he pensado en hacerme daño. Solo contemplaba la posibilidad de "¿Qué pasaría si…?". Pero eso solo son fragmentos de mi imaginación. ¿Qué sería ser un cobarde? ¿Quitarse la vida por todo aquello o no hacerlo? En mi humilde opinión, no merece la pena malgastar algo como una vida en la que se puede cambiar y buscar y aprovechar oportunidades solo porque otros te hagan pensar que no merece la pena que estés ahí. Simple y llanamente. Todo lo demás no importa…o eso quisiera pensar.
-¿Y tú?-pregunté.
Se encogió de hombros. Quería dejarlo correr.
Escribió una última cosa referente al tema, o al menos yo pensé que iba con el tema.
-Creo que te va a gustar el libro de mi madre.
*.*.*
Ahora, tal vez sea uno de esos momentos en los que uno sí quiere desaparecer del mundo. Pensando un "Tierra, trágame" o algo por el estilo, como si la tierra pudiera engullirte si no estás muerto y en un ataúd. Si no es así, pocas probabilidades hay. Aunque, bueno, siempre quedará que acabes muerto, y no necesariamente en un ataúd.
Me obligué a mí mismo a decir la siguiente frase.
-…Hemos llegado.
La mansión que era mi casa se erguía como un viejo caserón o palacete de los que antes eran comunes entre las familias adineradas de Death City del siglo pasado. A veces, cuando me aburro y no me apetece escribir nada (tal vez falta de inspiración), doy rienda suelta a mi imaginación, y pienso que tal vez, solo tal vez, mis padres no son realmente como son, sino que los fantasmas de los antiguos propietarios los han poseído y quieren hacerle la vida imposible al hijo pequeño porque ellos no pudiera tener un hijo. Y en cuanto a mi hermano Wes, bueno, tal vez ni hacía falta poseerle.
-¿Quieres que pase?
-¡No!-me apresuré a decir; aquello pareció dolerle un poco, y más teniendo en cuenta que ella me había no solo dejado entrar a su casa, sino cenar y pasar allí la noche (y el desayuno también).-Es que…bueno…No quiero…que veas cómo mis padres me echan la bronca por escaparme de casa y…
Pareció entenderlo. Me sentí aliviado.
Se puso de puntillas y depositó un pequeño beso en mis labios.
-Suerte. Te veo el lunes.
Sin saber exactamente por qué, la devolví el beso.
-Sí. Gracias. Por todo.
"Si su padre me hubiera visto, yo sí que habría acabado muerto"
Atravesé la verja y llegué a la puerta principal. Me di la vuelta para asegurarme que Maka ya estaba muy lejos de allí. Y así era. Inspiré hondo. Agarré con fuerza el libro que ella me había confiado.
Al no tener las llaves, porque salí de casa sin coger nada, llamé al timbre.
"No todo fin radica en la muerte. Ya sea por suicidio o muerte natural. Siempre se puede estar muerto aun viviendo. ¿Conoces esa sensación? Tal vez desees estar muerto para no tener que soportar lo que viene a continuación, Soul"
Pensé en Maka.
"No cuentes con ello".
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Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
Un libro que susurra los sentimientos de una chica enferma que ahora yace muerta. Maka insiste en que Soul lo lea, y más le vale hacerlo XD A Spirit por poco le da un paro cardíaco al ver a su hijita dormida sobre el hombro de otro hombre que no es él! XD Y…ahora Soul tiene que enfrentar a su familia. ¿Qué ocurrirá?
Y, podría decirse que en este capi ha habido como una pequeña "reflexión", en este caso, sobre el tema del suicidio. Yo nunca había pensado en él hasta que una amiga mía me lo preguntó hace un par de años -.- Pero, tengo demasiadas cosas que quiero hacer en la vida, así que no es una opción^^
Bueno, pues ya saben, si quieren saber cómo sigue, dejen sus comentarios, que tanto esta historia como yo nos alimentamos de ellos XD
Muchas gracias por todo!
Bye~!^^
