No lo soportó más, se rió, soltaba carcajadas cual loco. En su risa se podía percibir dolor y sarcasmo. Como una risa de odio, si lo ponemos simple.
-Debo ser el tipo más estúpido del mundo. No, estúpido se queda corto, soy un inútil e ingenuo. Como pude creer que estaba vivo.
¡Por favor! los muertos no reviven, no reencarnan. -suspiro- no pueden volver a nuestro mundo.
En que momento creí que eras tú. Cuando dejé mi raciocinio, mi vida y todo lo que era solo por esto. Si que soy ingenuo -sonrió mientras los nervios florecían en él.
-Que quieres decir, cerdo inútil.
-¡Deja de decirme cerdo, maldito farsante!
-¡Tsk yo no soy ningún farsante! Ya te dije que Yuri es mi padre.
-¡Puff! Y quieres que te crea eso. Dime niño que edad tienes ¿15?, ¿Tal vez unos 16? Yuri murió de 22 años. Aún siendo joven. Si hacemos cuentas es imposible que tenga un hijo. Además quien esa tal Larissa. Jamás había escuchado de ella.
-Larissa es mi madre, idiota de pacotilla.- Contestó el chico, sin embargo Yuuri lo ignoro.
-Ahora resulta que tiene un hijo abandonado y peor aún que lo tuvo siendo un niño. ¿Acaso quieres que me haga cargo de ti?.- volvió a reírse, se sentía tan patético por seguir allí.
-No, no quiero. Y deja de actuar como un estúpido. Entiendo y sé plenamente que el Yuri de esta línea del tiempo, murió hace meses.
Es por eso que estoy aquí, por lo que vine hacia ti.
-Ajam. Lo siento niño, pero no puedo seguir platicando contigo. - Yuuri se disponía a marcharse- Ya perdí mucho tiempo. Vete a tu casa a descansar, deja de hacer cosplay de Yuri Plisetsky, consigue amigos y come mucho para que crezcas.
-Tu, grandísimo idiota.- lo había hecho enojar. Se acercó a Yuuri para tomarlo de la playera.- Eres un... un...aggrr solo escúchame maldita sea. Por una vez escúchame. Se qué decirte todo esto te costará pues eres medio lento y poco listo. Pero algo estoy seguro si vienes conmigo podrás volver a verlo. Podrás tener a Yuri de nuevo en tus brazos.
Sólo escúchame. Por favor.
No podía creer lo que me decía, como se atrevía actuar y acercarse como cualquier conocido. La furia dentro de mí era insoportable, podía sentir como me hervía la sangre, mi ritmo cardiaco se aceleraba a cada segundo. Mientras mi odio por aquel niño aumentaba. No continuaría soportando los estúpidos juegos de este chiquillo.
-Aléjate de mi-
Lo empujo con todas sus fuerzas posibles causando que el chico se golpeara y cayera en la fuente. Se preocupó al escuchar el ruido sordo del agua.- Sabes, sabes lo que has logrado mocoso. Quién diablos te dijo que era divertido jugar con las esperanzas ajenas. Por tu culpa estuve a nada de dejarlo todo. Por tu culpa sucumbí ante mis más bajos instintos.
-Tsk de que te quejas, tú ya no tenías nada. Yuri era lo único que te mantenía con vida. - El chico se levanto de la fuente, Yuuri podía notar cómo tambaleaba, sin tomarle importancia.
Eres un maldito cobarde. Culpando a otros de las respuestas que das, así fue con Viktor y tú infidelidad. Que acaso no veías las idioteces que hacías. Por qué te gusta culpar a los demás... ¿Porqué el culpable siempre tiene que ser otro y no tú..
Yuuri se sobresaltó al escuchar eso, aquel niño sabía más de la cuenta. Sin embargo, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando observo como se derrumbaba lentamente.
-Hey, ¡¡niño...!!
No lo odies mi niño. Si lo hubieras conocido entenderías...
Despertó exaltado y asustado al observar el lugar. Era una recámara sencilla a su derecha se encontraba una ventana cuyas cortinas estaban cerradas, debajo de esta había un pequeño escritorio con algunas cosas encima. La cama se ubicaba en la esquina izquierda y viendo de frente se encontraba un armario no muy alto. Le era difícil poder distinguir más allá de esos objetos pues la penumbra se hacía presente. Divisó una luz a lo lejos. Cruzando la puerta había alguien, dudando sobre que hacer se levantó.
Se encaminó y con miedo giro la perilla, hasta que lo vió sentada en el comedor acompañado solamente por una taza.
-Hey.- Yuuri se sobresalto para luego voltear a verlo.
-Yo... yo l-o siento. Lo siento mucho no debí empujarte tan fuerte...es que mi coraje y..
-Tranquilo no pasa nada.- Lo interrumpió al notar su cara de preocupación.- Mejor cuéntame qué pasó.
Yuuri le pidió que se acercara. Aún no le tenía suficiente confianza, pero debía ser amable. Después de todo el chico se había lastimado por su culpa.
- Verás después de empujarte caíste al agua...
-Eso ya lo sé. Me refiero a por qué estamos en este departamento.-
- Te desmayaste. No se muy bien que pasó pero de un momento a otro perdiste el conocimiento. Me espanté cuando un hilo de sangre salía por tu nariz. Quería llevarte al hospital pero recordé que no sabía nada de ti. Y nadie me creería si decia el nombre de tus padres. Así que opte por traerte a mi casa.
-¡ahhh!.- Dudo un poco sobre que decir. - Gracias y también gracias por no llevarme al hospital.-
Katsuki solo asintió. No sabía cómo actuar, algo en él lo llamaba. Tal vez si se había vuelto loco y le creyó todo lo que dijo horas atrás. O era su comportamiento tan similar a Yuri lo que estaba afectando sus ideas. Negó con la cabeza, debía conversar con él y sacar toda la información posible.
-Dime te gustaría comer algo. ¿tomar una taza de leche? ¿Llamar a tus "padres", abuelo, algún familiar?
-¡pfff! Ahora eres amable conmigo. Después de decirme farsante.-
-Bueno yo...
-No te preocupes no tengo nadie a quien llamar. Mi abuelo murió hace tiempo y mis padres...-suspiro- Mejor dame algo de comer. -sonrió de forma tan calidad haciendo que Yuuri recordara a su amado.
-Muy bien.- Se levanto y comenzó a sacar cosas del refrigerador.- Espero que te guste el omellet.
Yuuri observaba con felicidad las expresiones del chico. Había puesto una cara de total alegría ante el primer bocado. Generando que el mayor se relajará
-Vaya Yuuri tus platillos son exquisitos. Ojalá algún día prepares de tu rico katsudon solo para mí.-
-¿Como sabes que se cocinar katsudon?
-Mi padre me lo dijo muchas veces.
-Tu padre. Te refieres a Yuri.- Ale asintió mientras se acababa el vaso con leche.
-Me contaba muchas cosas de ti. Lo llorón que eras, la forma de patinar tan delicada y perfecta. El como siempre arruinas todo, pero al mismo tiempo sabias solucionarlo.¡ahh! Me contó tus pasatiempos, y esa cualidad de engordar al primer bocado de katsudon- lo miro directa a los ojos. - Me hablaba de ti como si fueras un superhéroe.
Yuuri desvió la mirada. - Sigues sin créeme. No es así. Sigues creyendo que soy un niño loco que quería disfrazarse de Yuri. Pero descuida, no te culpo. Con los otros fue igual.
-A qué te refieres con los otros.-
-Olvidalo. No prestes atención a nada de lo que diga. Si es posible me voy hoy mismo, no quiero ser una molestia. -
-No- Yuuri lo tomo de la muñeca.- Tú dijiste que podías hacerme volver a sus brazos. Así que habla.
Ale sonrió.- Veamos la cuestión aquí es cuánto lo de que te cuente me creerás- posó un dedo sobre sus labios mientras dudaba.-
Dime Yuuri. ¿Crees en los viajes por el tiempo?
-¿viajar al pasado?.-
-Si, ir a otra época. Por ejemplo a conocer los dinosaurios. -soltó una risa- pero sabes los viajes en el tiempo no solo consiste en ir y venir en tu misma línea. Inclusive puedes brincar a otras líneas. Como si fueras por un agujero de gusano y llegarás otro universo, otro lugar donde tú existes.
-Universos paralelos- Yuuri se quedó callado mientras su mente divago a cierta conversación.
-Exacto.-
-Yo creo, creo que es solo ciencia ficción. Como es posible ir a un mundo en el que tú existes. Peor aún como sabes que hay otras líneas del tiempo.
-Vaya eres muy astuto o mejor dicho un aguafiestas. Pero es cierto, antes se creía que era necesario ir a una velocidad más rápida que la misma luz para poder cruzar un agujero de gusano o para retroceder en el tiempo.
Aunque es más fácil de lo que aparenta.
-No entiendo a qué quieres llegar.-
-Vamos cerdo piensa un poco. ¿Para que llevar tu cuerpo a un lugar donde tú ya existes? no es necesario otra criatura igual a ti. Sólo necesitas hacer que su mente viaje hacia el tú de esa época
-Aun así. ¿Como diablos le haces para que la mente viaje? ¿qué pasaría con mi yo de esta época?
- Dejarías de existir. Una vez que cruzas a otra línea del tiempo. Inminentemente tu dejas de existir en la pasada. Pero si retrocedes en el tiempo es más sencillo, solo el futuro se debe reformular.
Yuuri lo dudo un poco. Pero la seguridad del chico le daba entender que cualquier duda que tuviera él la resolvería.
-¿Qué hay de ti?
-¿A qué te refieres?
-Aleksëi Plisetsky no existe en este mundo. ¿Como diablos le hiciste para cruzar si solo lo hace tu mente?
- Te podría explicar cómo llegué aquí y quien soy. Pero si no me crees ni lo más sencillo, mucho menos creerás lo demás.-
El silencio volvió. Yuuri seguía meditando cada palabra.- No te entiendo. Dices que la gente puede viajar al pasado o a otras líneas del tiempo. Pero sin llevar su cuerpo, ¿y tú quieres qué...?.-
-Yo, yo no quiero nada. Yo te estoy dando la oportunidad de volver en el tiempo y remediar todo.-
-Quieres decir que regrese en el tiempo e impida que se suicide.-
-Si, pero todavía podrías solucionar más allá de ello.
La mira de Katsuki cambio, sus pupilas se dilataron ante la emoción de lo que le habían dicho. Tal vez solo se encontraba fatigado, desesperado o aquellas palabras hipnóticas había colado muy dentro de su mente. Pues se sentía feliz. Feliz de escuchar una posible esperanza. Una ridícula e inimaginable pizca de esperanza.
-Ahora Yuuri. Dile a este poderoso ángel que cayo del cielo debido a tus plegarias y lloriqueos. ¿Estas listo para sacrificar todo solo por él?
Sus miradas chocaron. Fuego y determinación se podía observar en ambas.
-Si.-
Aleksëi soltó una sonrisa de satisfacción. Lo había logrado.
Si lo hubieras conocido
-Ahora necesito me que me digas todo.
...lo entenderías
- ¿Qué todo?
Abuelo, ahora lo entiendo
- Desde tu infidelidad hasta su muerte.
...él lo amaba.
Ufff creí que hablar de espacio tiempo era más fácil
