Capítulo 10: el héroe desde las sombras, segunda parte.

-Sensei, Mikey y Vee nos hicieron traer un mutante y nos atacó.- reclamó Raph.

-Necesitaba ayuda.- se defendió Mikey.

-Sí, está lastimado.- dije yo.

-¡Es un monstruo peligroso!- se quejó Raph.

-¡Raphael! No hay monstruo más peligroso que la falta de compasión.- regañó Splinter.

Pero el sensei le prestó más atención al nuevo inquilino y su expresión cambió a una de frustración.

-Me equivoqué.- dijo Splinter entre dientes.

Comencé a pensar en que el sensei nos castigaría a Mikey y a mí. Pero mi hermano de naranja nos defendió; al igual que al enorme lagarto:

-Le están haciendo lo que nos hacen a nosotros, juzgándonos por nuestra apariencia.-

-Y… ¡por haberme tomado de la cabeza, Mikey!- le gritó Donnie.

-Lo hiso porque estaba asustado, Donnie.- le respondí groseramente. –De seguro pensó que le atacaríamos también.-

-¿También?- preguntó el sensei.

-Estaba peleando contra el krank, sensei. Usted siempre nos dice: el enemigo de mi enemigo es mi hermano.- dijo Mikey.

-No es así; es: el enemigo de mi enemigo es mi amigo.- lo corregí.

-Yo no lo digo así exactamente.- se excusó el sensei. –Pero explíquenme lo del krank.-

-Querían obligarlo a decirles donde escondía una… celda de energía.- explicó Leo.

-¿Y se reusó a decirlo?- preguntó.

Entre Mikey y yo comenzamos a decir cómo fueron las cosas. Pero al hablar al mismo tiempo, a ninguno se nos entendió lo que queríamos decir.

-Uno a la vez.- interrumpió sensei.

Entonces Mikey tomó la palabra:

-El krank le disparaba pero él dijo: Jamás.-

-Mmmm entiendo. Fue una sabia decisión Michelangelo.- dijo sensei.

Todos nos volvimos hacia él, sorprendidos.

-Sí, yo también creí que nunca diría eso.- respondió el sensei. –Mmmm tiene cicatrices profundas pero protegen un gran corazón.-

-¿Usted también cree que es bueno, sensei?- le pregunté.

-Sí. Cuando despierte, trata de ser su amiga, Vennus. Y tú también Michelangelo.-

-No hay problema.- respondió Mikey.

-Debemos saber lo que sabe sobre el krank.- dijo Splinter. –Mientras tanto, busquen esa celda de energía. Antes de que la encuentre el krank.-

-Pero ¿Vamos a encadenarlo no?- preguntó Donnie.

-Sí claro. Soy compasivo; no demente.- respondió el sensei.

Tenía razón. Era mejor hacerlo por si despertaba de nuevo con tanta locura.

Yo estaba sentada desde hacía rato en el sofá. Miraba como el lagarto dormía, ya encadenado. No le podía quitar la mirada de encima. Observaba su enorme cicatriz en el pecho. Y pensaba: ¿Cómo se la hiso? Cada cicatriz cuenta una historia ¿Cuál sería la triste y sorprendente historia detrás de esta? Ese cocodrilo parecía no confiar en nadie. Tenerles miedo a todos. Quizá esa era la razón por la cual nos atacó cuando despertó. Y esas enormes y múltiples cicatrices tenían mucho que ver con su actitud, de seguro.

De repente el lagarto despertó. Se levantó y comenzó a jalar las cadenas.

-¿Dónde estoy?- preguntaba.

-Hola…- le dije mientras me acercaba poco a poco.

Me gruñó al verme. Entonces me quedé totalmente quieta. Me dio miedo ¿Qué tal si se le ocurría morderme con ese enorme hocico?

-Miren quien despertó.- dijo Mikey, saliendo de la cocina con una olla grande. El lagarto le gruñó aún más.

-Libérenme. – ordenaba muy molesto.

-A sí, disculpa las cadenas.- respondía Mikey con toda la naturalidad. Al parecer, no le tenía miedo. –Los chicos dijeron que si no te encadenaban, nos atacarías.-

-¿Quiénes son ustedes? ¿Qué hago yo aquí?- preguntó más calmado. Así que decidí tratar de acercarme de nuevo.

-Yo soy Michelangelo.- se presentó extendiendo su mano hacia él. Pero le devolvió un mordisco. Por suerte Mikey se lo capeó. –Mis hermanos y yo te salvamos del krank.-

Yo me había detenido de nuevo al verlo hacer eso. De nuevo me asusté. Y tenía mis razones. El lagarto volvió a exaltarse y jalar las cadenas. Mikey no se movió de su lugar. Al parecer confiaba mucho en el animalote. Quizá demasiado.

-Te trajimos aquí para que te recuperaras. Y nada te curará más rápido que mi sopa de tallarines de pizza.- y le ofreció lo que tenía la olla.

El cocodrilo la olió y la probó luego.

-Esto es lo más delicioso que he probado en mi vida.- exclamó más tranquilo.

-¿En serio? ¡Qué bien! Por fin a alguien le gusta lo que hago.- dijo Mikey.

El lagarto se sentó y dejó que Mikey le alimentara. Cucharada por cucharada.

Me terminé de acercar. Al parecer ya se había serenado por completo.

-Hola…- casi le susurré.

El lagarto me miró con más calma. Al parecer no me gruñiría esta vez.

-Soy Vennus, Vennus de Milo.-

El lagarto seguía dejando que Mikey le diera cucharadas de su sopa.

-Soy la hermana de él.- le dije.

El lagarto hiso a tomar la olla para comer por sí solo. Yo me exalté un poco al él moverse pero cuando entendí para que era, me tranquilicé.

-Lo siento, estoy nerviosa. No tengo muchos amigos de tu tamaño.- le dije.

-Yo no tengo ningún amigo.- me respondió el lagarto.

-Estas de suerte.- dijo Mikey. –Nosotros ahora somos tus nuevos amigos.-

-Sí.- le respondí con más confianza.

-Oye ¿Y cómo te llamas?- le preguntó Mikey.

-Yo no tengo nombre.- dijo tristemente.

-¡No tienes nombre!- exclamamos los dos.

-Hoy es tu día de suerte porque soy un genio para poner nombres.- dijo Mikey. Luego de observarlo cuidadosamente le eligió uno. -¡cabeza de piel!-

-Cabeza de Piel será.- dijo el lagarto. –Gracias.-

Luego, Mikey le preguntó sobre la reacción que había tenido antes. Al llegar a casa. La respuesta de Cabeza de Piel me entristeció.

-Hay ocasiones en que pierdo el control. Cuando despierto, me horroriza lo que he hecho. Un monstruo como yo, merece estar encadenado.-

-No…- respondí tristemente. –Nadie merece estar encadenado. Además, yo creo que no eres un monstruo.-

-Sí lo soy.- me contradijo con tristeza.

-O tal vez, crees que eres un monstruo porque todos te tratan como tal.-dijo Mikey con tristeza.

Los muchachos regresaron y los recibimos contándoles que Cabeza de Piel estaba suelto. Habíamos decidido soltarlo porque para nuestro criterio no era un monstruo.

Pero al preguntarle sobre el objeto que Donnie traía, se enfureció. Nos llamó ladrones y nos dio una paliza. Incluidos Mikey y yo; sus supuestos amigos. El sensei lo detuvo con sus poderosos conocimientos de puntos de presión. Y lo expulsó. Le dijo que se fuera. Y lo echó como si fuera un perro sarnoso.

Mikey fue detrás de él. Mikey es un amigo muy fiel. Se sacrificará por sus amigos si es necesario.

Lo seguimos y lo encontramos hablando con Cabeza de Piel. Ya estaba tranquilo. Y muy arrepentido. Logré escucharlo decir que no podía controlar esa fuerza que lo hacía actuar tan violento. Y que por eso debía estar solo.

Cuando llegamos Raphael lo regañó e incluso lo amenazó. Pero yo lo detuve.

-¡Raphael ya! Lo estas tratando como un monstruo. Y no lo es.- esa última oración la dije con sentimiento y mirando a los ojos de Cabeza de Piel. Quería hacerlo saber que lo perdonaba por su rabieta y por lastimarme porque lo hiso sin querer.

Fue cuando mi nuevo amigo decidió contarnos el porqué de sus problemas de ira.

Flashback

Pertenecía a un humano que le cuidaba muy bien. Sus padres lo descubrieron y lo arrojaron a la alcantarilla. El krank lo descubrió y lo llevó a la dimensión x donde lo mutaron y le practicaron múltiples y dolorosos experimentos. Pero su espíritu era más fuerte; se logró escapar para la tierra en dos ocasiones. En la primera huyó con un huevo mutado que luego liberó en las alcantarillas y la segunda fue cuando robó esa cosa que le había hecho enojar.

Fin del flashback

-¿Un huevo mutado?- pregunté con una expresión de sorpresa.

-Mutaban muchos animales de la tierra, al igual que sus huevos.- respondió. –Había un huevo de tortuga que recién habían mutado. No quería que la criatura que naciera de él, sufriera lo que yo sufrí. Decidí llevarlo con migo a la hora de mi escape. Pero el krank me estaba persiguiendo muy de cerca y decidí esconder el huevo. Lo logré justo a tiempo porque unas horas después me atraparon y me llevaron de regreso a la dimensión x. nunca supe que pasó con esa criatura. Eso pasó hace trece años, no creo poder encontrarlo después de tanto tiempo.-

Yo me quedé sin palabras. Estaba pálida y muy sorprendida. ¿Y ahora como actúo? Pensaba.

Notas de la autora:

TMNT no me pertenece es de nickelodeon.

Espero que les gustara este capítulo. Escríbanme reviews. Y nos leemos el próximo domingo.