CAPITULO 9. LOS PREPARATIVOS
Draco Malfoy despertó muy temprano en la mañana, sin embargo, no se levantó de la cama, miraba al techo y no podía dejar de pensar en la noche anterior, Hermione Granger cenando en su casa, diciéndole que aceptaba casarse con él. - Lo que diría mi padre si estuviera aquí, una impura en su casa y esperando un hijo mío.-no pudo evitar pensarlo…
Hermione se despertó, inconscientemente con una sonrisa, recordaba la noche anterior, a pesar de todo Malfoy no parecía tan malo, además recordaba su segundo nombre, la había llamado Jane. - Hermione no te hagas ilusiones- se reprochó- solo es por su hijo, es temporal… Malfoy nunca va a cambiar.
Se metió al baño, hacía ya mucho tiempo que no tenía malestares, se duchó, después se vistió y bajó a la cocina, Ginny aun no estaba lista así que Hermione se dispuso a preparar el desayuno, le gustaba cocinar…
- Buen día Herm- la pelirroja entró a la cocina.
- Buenos días Ginny.- la saludó mientras le servía el desayuno.
- Anoche no te oí llegar… ¿Era muy tarde?
- Pues un poco… cené en casa de Draco y después hablamos.
- De nuevo lo llamas por su nombre Herm… ¿no será que Malfoy si te gusta?- inquirió la pelirroja.
- ¿Qué? Mmm, no… bueno… no te voy a negar que es muy atractivo…- la castaña esta nerviosa.- pero… pues… lo llamo así porque va a ser mi "esposo"- dijo tratando de no darle importancia.
- Si Herm, y yo me chupo el dedo- dijo Ginny sarcástica.
- Es la verdad, además el me llama Jane y…- no pudo terminar la oración.
- ¿Jane?- se sorprendió- ¿de verdad? No pensé que Malfoy supiera tu nombre completo.
- Si, pues yo tampoco… pero me dijo que me acostumbre a que él me llame así.
- ¡Wow! Y ¿qué más te dijo? Anda cuéntame.
- Pues… me estuvo esperando ayer en su despacho…
Hermione le contó a Ginny lo que había hablado con Draco durante el desayuno, también que habían estado a punto de besarse, cuando terminaron, se dirigieron al Ministerio, Harry y Ron se habían ido a una misión y los verían hasta mañana.
La castaña estaba en su despacho analizando unas nuevas propuestas de leyes, de pronto alguien entró sin aviso alguno…
- Gra… Jane- era el rubio.
- Draco ¿qué haces aquí?- Hermione se sorprendió, cuando vio al rubio en su despacho y dejó lo que estaba haciendo.
- Pues… tenemos que ver lo de la boda ¿no?- preguntó confundido.
- ¡Ah ok! Pues solo hay que ir a Servicios Administrativos del Wizengamot en el segundo piso, para que asignen un juez… ¿no puedes hacerlo solo?.
- Claro que puedo, pero… no me refiero a eso, sino a la recepción, los invitados, la com…- Draco se sentó frente al escritorio de Herm.
- ¿Qué?- interrumpió Herm- Supuse que no íbamos a tener celebración. Que solo sería el juez, tú y yo, y tal vez nuestros amigos.
- Pues no, si queremos que se crean el cuento de que nos amamos y todo eso… debemos cuidar cada detalle. Además soy un Malfoy y…
- Ok, ok… ya entendí- interrumpió- entonces ¿qué propones?
- Pues la recepción puede ser en el jardín de la Mansión Malfoy, los elfos domésticos pueden preparar la comida…
- ¿Elfos domésticos?- preguntó molesta- Pensé que Dobby era el único…
- Relájate… solo cocinan y les gusta… y ¿en cuánto a los invitados?
- Pues si quieres hacer fiesta, supongo que no te molestara que invite a mis amigos.
- Potter y los pobretones supongo ¿no?
- Pues si, también es mi boda, y si tu piensas invitar a Parkinson y Zabinni…
- Esta bien- accedió (n/a de mala gana, obvio).
. Entonces… también hay que decidir la fecha, cuanto antes mejor.
- Si, ¿qué tal en tres días? Pues hoy nos ponemos de acuerdo con los preparativos, te veo en la Mansión…
- No, mejor te veo en casa…- se adelantó Herm.
- Pero Weasley estará ahí ¿no?
- No, hoy Ginny se quedará en casa de sus padres.
- Está bien, ahí te veo… mientras tanto piensa en mí Jane- esto último lo dijo bromeando, antes salir le mandó un beso a Herm (n/a solo para molestarla).
- Si que te estas tomando tu papel en serio ¡eh!- Hermione comenzó a reírse, el rubio sonrió y se fue. - No es tan amargado como parece- musitó Herm…
- ¿En tres días?- Ginny y Hermione iban saliendo del Ministerio.- Pero Herm, es muy pronto y ni siquiera les has dicho a los chicos.
- Lo se Ginny, pero tiene que ser lo antes posible, prometo que mañana mismo les diré.
- Tienes razón, pues ojala y los chicos tomen bien la noticia- dijo la pelirroja un poco preocupada.
- Ojala… entonces… te veo mañana.
- Si, nos vemos, cuídate.
- Tú también, me saludas a tus padres y a George…
Hermione se encontraba en la cocina, preparaba la cena, los platillos no serían ostentosos como los que Draco estaba acostumbrado a comer, pero el rubio no tendría otra opción.
Herm abrió la puerta, Malfoy acababa de aparecerse hace un instante.
- Buenas noches Jane.
- Buenas noches. - Herm le hizo a Draco una señal para que pasara.- ¿Te parece si primero cenamos y después vemos lo de los preparativos?
- Ok, está bien.- Se dirigieron al comedor (n/a muy pequeño comparado con el de la Mansión Malfoy).
- ¿Qué es esto? -Preguntó el rubio al ver el plato.
- Lasagna… es… una comida muggle muy rica- contestó.
- ¿Qué? ¿Comida muggle? No pretenderás que coma esto… ¿Qué más hay?- dijo con fastidio.
- Pues comida muggle, se me antojó y es lo que hay, todo lo preparé yo… solo pruébalo-le regaño.
- Prefiero no comer.- el rubio estaba a punto de levantarse de la mesa.
- Pues no comas- se molestó la chica.- Yo voy a cenar, en cuanto termine hablamos- se dispuso a cenar.
- Ok, esta bien, lo comeré, pero si me enfermo será tu culpa Granger- no le quedó otra opción y comenzó a comer.
- ¿Granger?... solo trágate eso y ya MALFOY- se molestó aun más.
- Mmm…- (n/a aun tenia el bocado en la boca)- ¡Jaja! Vaya carácter que tienes JANE- recalcó la ultima palabra-… pues no esta tan mal. ¿Cómo dices que se llama esto?
- LASAGNA, es comida italiana.
Draco siguió comiendo, después de todo la cena le había encantado pero no quería aceptarlo, siempre le había gustado hacer enojar a Granger. Herm estaba sería, pensaba en lo difícil que sería ser la "esposa" de Malfoy, ella aun tenía costumbres muggles, y le gustaba cocinar las recetas de su madre, pero Malfoy no iba a aceptar eso.
Terminaron de cenar, la castaña aun estaba pensativa, dudaba que estuviera haciendo lo correcto, se fueron a la sala, Herm sacó un pedazo de pergamino y una pluma, ambos tomaron asiento en el mismo sofá.
- Y bien… ¿con qué empezamos?- preguntó el rubio,
- Pues no se… la recepción será en el jardín de tu casa ¿no?, solo necesitamos un par de mesas y sillas… porque debe ser algo íntimo.
- Pero…
- Solo es una farsa, no vale que hagamos la fiesta del año. De mi parte solo irán mis padres, los Weasley, Harry, Luna y Neville con su esposa. (n/a aunque no lo crean, jaja)
- Esta bien, pero aun así debe ser algo elegante… supongo que los Weasley nunca habrán asistido a un evento así.
- Cállate Draco…- la castaña se puso de pie- no te atrevas a decir ni una sola palabra más de los Weasley o de Harry, porque aunque seas el padre de mi hijo te juró que no respondo…
- Tranquilízate… - Draco se levantó y tomó a Hermione de las muñecas, a diferencia de la primera vez, trataba de no apretarla mucho.- más te vale que controles ese temperamento, porque por si lo recuerdas estas embarazada y puede hacerte daño.
- Déjame- Herm trataba de soltarse- Eres un imbécil, yo no se como pudo pasarme esto- un par de lagrimas comenzaron a correr por la cara de la chica. (n/a no esta loca, solo muy sensible por su embarazo)
Draco se quedó paralizado no sabía que hacer, soltó las muñecas de Herm y la abrazó, la castaña se hundió en el pecho fornido del rubio y continuó llorando. Estuvieron así un tiempo, hasta que Draco se separó de la ella, y la miró, se veía tan indefensa que no pudo evitarlo, la tomó de la barbilla y la besó… Hermione correspondió al beso, se fundieron en él por un par de minutos, fue apasionado, único para ambos y terminó solo porque la respiración les faltaba. Se separaron, ninguno de los chicos se atrevió a decir una palabra, volvieron a sentarse en el sillón y fingieron que nada había ocurrido…
