Capítulo 10.-Halleluja- Leonard Cohen (Cover by Holly Henry)

La bala impactó de lleno contra el hombro de Flippy, despertándolo no a él, si no a la fiera dentro suyo, incontrolable y asesina. Flaky apuntó de nuevo, ahora a la cabeza, Fliqpy fue rápido y antes de que la bala llegara a su cráneo, notándose indefensamente desnudo se colocó los pantalones militares tirados en el suelo a horcajadas aprovechando el ensoñamiento y la lentitud de Flaky. Tan pronto como acabó su labor se lanzó sobre ella tirándola al piso y apresando ambas piernas con las suyas propias y el brazo derecho.

–¿Qué te creías maldita perra? ¿Apuntándome con una de mis armas?– Escupió con odio haciendo énfasis en "mis".

Ella no habló, su mirada estaba perdida y por más que en su mente ella gritara no la escucharían, sacó el cuchillo de la bata y lo clavó en un costado de Fliqpy, desgarrándole el tejido y dejando que la sangre y algún órgano irreconocible para ella se asomase y fluyera. La soltó mientras colocaba sus manos sobre la herida empujando la carne tibia. Flaky escapó de su agarre y de otra tajada abrió el costado del tórax. Rematando clavó el cuchillo sobre su omóplato derecho, como poniendo la cereza sobre el pastel.

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¡Dios santo! ¿Qué acababa de hacer? Fliqpy se encontraba sobre el suelo, arrodillado y soltando maldiciones ¡Era imposible que sobreviviera con esas heridas! A Flaky le dio un vuelco el estómago mientras se le era entregado el autocontrol en su cuerpo, dio unos pasos temblorosos para acercarse.

–Lo lamento Flippy…–Dijo entre sollozos de dolor puro y desprecio, desprecio a si misma por haber hecho tal atrocidad. A penas tocó su hombro retrocedió de golpe, pues justo ahí la miraban unos ojos ámbar, estrujándola con su temible frialdad. Sonrió de manera retorcida, mostrando sus caninos con ganas de arrancarle la suave piel de un mordisco.

–Niña estúpida, acabas de firmar tu sentencia de muerte.– Dijo mientras se levantaba con sigilo del suelo y sostenía su estómago con la mano izquierda.

Flaky echó a correr y Fliqpy con lentitud abrió el cajón de su mueble y sacó cinta de aislar que envolvió sobre su abdomen evitando así que los intestinos se desparramaran ¡Dolía como la chingada! Seguía sin poder creer que alguien tan débil como Flaky lo hubiera dañado.

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Flaky estaba indecisa y extremadamente espantada. Se dirigió a la entrada, le costaba abrir el picaporte, la sangre, los nervios y la ansiedad hacían que se le resbalaran las manos de la perilla metálica. Sollozaba con más fuerza que antes, cayendo en cuenta que la puerta estaba cerrada con llave, miles de risas invadieron su mente impidiendo pensar con claridad. Lento, Fliqpy se asomó por el marco de la puerta, con esa sonrisa característica de un psicópata, ella reprimió un grito. Empezó a buscar salidas de escape, pensó en romper la ventana y salir por ahí, pensó en esquivar a Fliqpy y dirigirse al garaje, pensó en tantas cosas absurdas mientras las risas de los demonios y las de Fliqpy se mezclaban y le causaban una migraña atroz.

–Lo siento…Flippy.– Rogó tartamuda poniendo sus manos frente a ella como una forma inútil de protección.- Lo siento, lo siento mucho…Yo no quería esto...Me…Me obligaron.- La voz sonaba sin fuerza y con varios desniveles. El solo hacía la espera más tortuosa.

Flippy gritaba, con todas sus fuerzas. Golpeaba el espacio en blanco en el que se encontraba, buscando una salida, cualquiera. Pero debía impedir que ese acto sangriento se ocasionara.

Flaky meditó, callando a todas las voces de un solo golpe, tragó el nudo en su garganta y apretó sus puños, forzándose para dejar de temblar. Ya no iba a huir y mucho menos de la persona que más amaba, iba a ser valiente y a afrontar sus actos, por ella y por Flippy, tenía que serlo.

Abrió sus brazos y caminó a paso lento para llegar a Fliqpy, lo amaba con locura y por eso mismo ya no quería que sufriera.

–Flippy, estoy aquí, dándote todo lo que tengo, mi alma, mi cuerpo, todo mi ser.- A paso lento se acercaba a él.- No tenía control sobre mi misma, los haré desaparecer a todos, incluyendo a Fliqpy, con tal de no volver a lastimarte.

Lo rodeó con sus brazos con cuidado de no tocar la parte cubierta de cinta de aislar o su brazo. Alzó la cabeza encontrándose con los ojos confundidos de Fliqpy, que de momentos se volvía verdosa. El asesino tensó sus músculos, las cintas se despegaron y arrugaron dejando asomados una grata cantidad de sangre emanar, se agarraba la cabeza jalando sus verdes cabellos, librando una batalla consigo mismo, sin embargo no lo soltó ni un instante. Desesperado agarró a Flaky del cabello arrastrándola a un espacio más abierto. Con su mano libre arrancó el cuchillo de su espalda.

El la tiró al suelo, aplastándola al acto.

Ella soltó un gemido de dolor.

El cortó su abdomen, justo donde ella lo había herido anteriormente.

Ella gritó.

El colocó sus manos sobre el cuello de ella. Soltando el cuchillo.

Ella no aguantó las lágrimas.

El le gritaba, acusándola de ese asqueroso sentimiento de impotencia que le causaba.

Ella lo miró a los ojos encolerizados.

El desvió la vista apretando más fuerte.

Ella soltó las manos de él para dirigirla a su mejilla, acariciándolo como el roce de una seda.

El con la mezcla ámbar y verde luchando por ganar espacio en su iris la miró con dolor y odio.

Ella sonrió.

El se confundió.

Ella articuló unas últimas palabras, formándolas perfectamente con sus labios pálidos.

"Te amo"

Su brazo cayó a un costado, sus ojos escarlata seguían abiertos, fríos y vacíos, faltantes de ese brillo característico de la vida.

Al final el verde ganó, pero lo hizo muy tarde.

Quitó sus manos de su cuello, observando las marcas rojas alrededor de su cuello blanco. Se recargó en una pared y la recostó sobre su pecho desnudo.

Le acarició la cara, cerró sus párpados y repasó cada rasgo, cada cicatriz, cada perfecta imperfección, como hace unas horas…Que había prometido no separarla de él.

–Despierta…-Susurró con voz temblorosa - Flaky…Despierta…

El se arrancó la cinta de aislar sin cuidado alguno y el dolor lo invadió, a pesar de que no podía ser comparado por el sentimiento que estaba experimentando en ese momento.

El ambiente se tornaba pesado y frío, helado, más helado… Su vista se nublaba y sus fuerzas desaparecían. Acercó más a Flaky hacia él, rozando su narices frías depositando un último beso.

La obscuridad reinaba y la única presente para iluminarlos era la luna, bañándolos con su blanquecina nostalgia.

Fin.

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Esto es todo señores, realmente espero que hayan disfrutado este fanfic tanto como yo lo hice escribiéndolo, les doy gracias por sus reviews, sus consejos, su paciencia (Porque acéptenlo, soy una mierda para actualizar a tiempo) y su atención, en serio.

Les doy gracias a cada uno de ustede 3, también les avisaré que a pesar que este es el último y real capítulo haré un final alternativo (Donde aparecerá la nave alienígena en un cine) y que estaré corrigiendo la historia, ya saben, agregando, quitando… todo eso, por que me faltaron varias cosas que agregar y unas otras que omitir. Por ejemplo, nunca dejé en claro qué había pasado con la familia de Flippy o si los padres de flaky la siguieron buscando y muchas cosas más, que agregaré una vez que haya terminado y subido el final alterno.

De nuevo, muchas gracias a todos, son los mejores!.

Nos seguiremos leyendo!