Ante de dar inicio, hemos llegado al décimo capitulo, al terminar la parte del festival, comenzare a desarrollar un poco la parte policiaca, después de todo, son policías, necesitamos un poco de acción. Estén atentos…

Capítulo 10: una grata bienvenida

Nuestros peludos oficiales se encontraban en la estación de trenes listos para su nueva "odisea", ambos emanaban nerviosismo, parecía que enfrentar a sus padres y conocer a sus suegros, era algo mucho más grande que ellos, algo que superaba al caso de las flores "aulladores".

-bueno zanahorias, dime, aún estamos a tiempo de dar media vuelta y salir por piernas, que dices, no están mala idea.

-no es mala tu idea, pero nuestro deber nos obliga actuar…

-¿nuestro deber?, vamos como civiles, bueno, tenemos nuestras placas, ¿pero cuál deber?

-mi deber como hija, y tu deber como futuro yerno, ¿quieres agradar a mis padres verdad?

-odio tu lógica, refunfuño con los brazos cruzados, pero tu estarás por si te necesito verdad, cuento con tu apoyo…verdad, preguntaba con un poco de miedo.

-tranquilo, yo cuidare de ti, somos un dúo infalible. Mostro una sonrisa llena de optimismo.

"Favor de abordar el tren con destino a Bunnyburrow, en el andén 7."

-es nuestro tren zanahorias, vamos… Yo te sigo torpe zorro.

El viaje bueno rápido, ambos iban un poco más calmados, pero con residuos de temor; al llegar a su destino, fuera del tren se encontraba un pequeño ejército de narices, rabos algodonados, y grandes orejas, eran los señores Hopps, y tras de ellos por lo menos 50 conejos de diversos tamaños y colores, todos querían recibir a su hermana. Al abrirse las puertas, una sombra salió, era su querida niña, de regreso a su pueblo, un griterío se hizo presente, al igual que varias pancartas con frases cariñosas dirigidas a la chica. Los más pequeños corrieron a donde estaba.

Ella trataba de abrazar a los que más podía, a otros les alborotaba el cabello, otros recibían besos en sus mejillas, en la frente, todo era júbilo y regocijo. Sus padres se aproximaron y todo el mar de conejos se partió por la mitad, abrazaron a su niña especial, casi con lágrimas en los ojos, mas por parte de su padre.

-nos alegra tanto verte cariño. Su madre decía con clara euforia.

-la espera era interminable. Su padre argumentaba mientras la estrujaba con todo su amor.

-papás, no es para tanto, me da gusto estar con ustedes.

-oye pero y tu amigo donde está, queremos conocerlo. Comentaron ambos padres.

Mas tardaron en terminar su frase, cuando una figura con orejas en punta, cola larga y esponjada se hizo presente, todos quedaron mudos, parecía como si fuera un demonio salido del mismo averno, era Nick, quien traía las maletas.

Oye pelusa, me das una mano, estiro su pata para llamar la atención de Judy, pues no le escucho.

De la nada Stu, jalo a su hija a manera de protección, desenfundo una pistola paralizadora, y sin pensarlo dos veces la acciono en contra del pobre zorro. El depredador cayó fulminado por la corriente eléctrica que recorría su cuerpo golpeándose la cabeza en el proceso.

-¡PAPÁ QUE HAZ HECHO! ¡EL ES MI AMIGO! ¡EL ES NICK, MI COMPAÑERO!

-¡STU, POR DIOS COMPÓRTATE COMO LO QUE ERES! Ambas gritaban sumamente molestas.

-y…y…yo…yo lo siento, actué por mero instinto, perdóname hija.

Ambas conejas le lanzaron una mirada llena de coraje, parecían panteras listas para hacer pedazos al podre conejo.

-chicos llevemos al zorro a la casa. Necesita atención y cuidados, por tu bien Stu, más te vale que no le haya pasado nada, gritaba Bonnie.

Stu: ….

En la casa-madriguera de los Hopps

-Dios donde estoy, lo último que recuerdo es a zanahorias y a un sinfín de conejos, y un par más grande…creo eran sus padres, y uno saco algo…aahhh, mis costillas, pero que demonios…mi cabeza, parece que fue una caída de campeonato, espera, donde carajo estoy…

Nick no recordaba todo lo sucedido, se despertó en una recamara lo suficientemente grande para él, la cama donde despertó no solo era una cama, eran 6, acomodadas para que su cuerpo descansara sin problemas, salió de la misma y recorrió un largo casi infinito pasillo, a los lados del pasillo habían varias puertas cada una decorada y con una placa con un nombre, de pura casualidad encontró la de Judy, era color azul con una placa policiaca, esbozó una sonrisa, quería entrar pero algo lo detuvo, era una conejita de café, y ojos color miel, respondía al nombre de Susy, de escasamente 3 años

-señor zorro como se siente. ¿Le duele su cabecita?

-¿eh como qué? Volteo por todos lados, hasta que sintió un leve tirón a su camisa; hola pequeña bola de algodón, dime donde estamos.

-estamos en mi casa.

-oohhh, oye sabes dónde está tu hermana Judy, podrías llevarme a donde está, pregunto de manera cariñosa mientras revolvía el cabello de la nena.

-sí, sígame señor zorro, le tomo de la mano y lo guio por la enorme casa.

Poco a poco cada vez más conejos se acercaban a Nick, todos ellos niños, de alrededor d años, lo bombardeaban con miles de preguntas, su paciencia aun cuando fuera grande, casi llegaba a su límite, hasta que finalmente llegaron al comedor era bastante grande, lo suficiente para dar lugar a por lo menos 70 animales, en la cocina se encontraban Judy y sus padres, discutían sobre lo acontecido.

Judy: ¡como rayos pensaste en hacerlo! No es peligroso, podrá tener grandes colmillos, y tendrá pinta de mal sujeto, pero él no es así

-cuantas veces debo decirlo, lo siento, mi instinto de auto preservación actuó de manera inmediata.

-¡Judy!, ¿estás aquí? ¡Necesito un poco de ayuda con esto¡ ¡ven rápido¡

Los tres salieron corriendo y vieron al zorro con un "abrigo de piel de conejo"

-ayuda…por favor…me superaron en número…

Judy trataba de aguantar la risa al ver al pobre vulpino siendo atosigado por sus hermanitos, Bonnie salió en su rescate, ¡niños dejen al joven en paz, órale, a volar palomas¡ o les juro que los castigo por un mes; ¡NO¡ todos los niños al unísono gritaron y corrieron despavoridos ante la amenaza materna.

Nick perdió el equilibrio y cayó al suelo de espaldas, que críos tan enérgicos, no debe ser natural pensó.

-hijo estas bien, como sigue tu cabeza, anda déjame ayudarte, toma asiento, gritaba Bonnie a Nick preocupada por su bienestar.

El carnívoro no supo que responder más que un simple: he estado en peores situaciones, ¡no es así Judy?

Acto seguido ella se acercó y le hizo las mismas preguntas que su madre, revisando el cráneo del zorro.

-estoy bien mujer, déjame respirar un poco, decía en tono bufonesco.

Stu por su parte permanecía a una distancia considerable, no quería encarar al joven, después de haberlo electrocutado.

-Señor papá de Judy, por que no se acerca, yo no muerdo, al menos no mucho, reía burlonamente.

-lo siento no fue mi intención hacerlo, fue un mero reflejo…

-no se preocupe, sabía que al venir con su hija, seria toda una aventura, con emociones fuertes, pero no esperaba una emoción tan electrizante, se levantó sobándose el flanco izquierdo, donde fue el impacto del arma.

-tienen una hermosa y enrome casa señores, como no se pierden aquí todos los días, yo necesite de por lo menos 30 guías para llegar a aquí.

-bueno, al menos tu sentido del humor está intacto, torpe zorro, exclamo Judy en tono burlón.

-pero así me quieres borla de algodón. Le respondió en el acto.

Bonnie: anda siéntate y cuéntanos como conociste a nuestra niña, cuéntanos todo, eres de zootopia, a que te dedicabas antes de conocer la.

Judy tenía cierto miedo por las preguntas de su madre, Nick la miro de reojo y le guiño en señal de que no se preocupara. Conto la historia de cómo se conocieron omitiendo los detalles escabrosos. A lo cual Judy agradeció.

-es hora de cenar exclamo la madre, ¿me ayudas Judy? Claro mamá.

Y ahí estaban los dos machos, ambos un poco nerviosos, no tenían de que charlar, sus miradas no se cruzaban ni por error, hasta que Nick utilizando su aguda vista, diviso un rifle M-16 y varias armas cortas en una vitrina, -puedo ver que le agradan las armas, en especial los rifles de asalto.

-así es hijo, fui campeón de tiro por 3 años consecutivos, ¿quieres verlas?

-sí señor.

Mientras las damas preparaban la cena, parecía que cocinaban para todo un regimiento.

-tu amigo es todo un caso, es divertido, sin mencionar que es un zorro bastante apuesto…y ustedes… ¿son pareja? Vocifero Bonnie a su hija.

- ….bueno, este….

-te conozco Judy, no puedes ocultarle nada tu madre, lo supe en cuanto el pobre cayo como costal de papas en la estación de trenes, tu preocupación fue mayor que la de una amiga, ¿él te hace feliz?

-si mamá, el es…no podría conciliar mi vida sin…su actitud, su carisma y su manera de reconfortarme lo hacen el ser indicado para mi…espero que no te moleste…bajo la mirada y descendieron sus orejas.

Mientras tú seas feliz, lo demás no importa, y ahora lo que realmente importa es… ¿cuánto debo esperar para tener a mi primer nieta?

-mamá como puedes pensar en eso, respondió Judy ruborizada.

-bueno, yo solo quería saber. Sonrió de vuelta.

Mientras el par de machos platicaban sobre diversas armas, desde simples navajas, hasta tanques impenetrables, muy en el fondo Stu conocía la verdad, charlaba con el novio y posible futuro prometido de su amada nena, no podía hacer se a tal idea, pero sí pudo superar la idea de que su amada pequeña se volviera policía podría con esto, después de todo, cuando Judy tenía algo en su mente y corazón nada podía removerlo.

-muchacho, será mejor que cuides muy bien a mi niña hermosa, o te lo juro, te usare como tapete en mi sala, o tu cabeza reposara sobre mi chimenea, lo que ocurra primero, ¿comprendes?

Al decir todo esto portaba el rifle de asalto M-16 mientras cortaba cartucho, Nick no sabía si era broma, era verdad o como el conejo logro descifrar la relación que tenían. No importaba por ahora, a lo que el muchacho respondió con voz segura.

Mi vida pertenece a su hija, y juro, que nunca, le pasara nada su niña especial, ni física ni emocionalmente, aun cuando me cueste la vida.

Ambos se miraron con aceptación, Stu abrazo al muchacho como si se trata de su hijo, la madre y su hija pudieron presenciar el momento, ninguna hablo, se limitaron a ver.

-Con esto, Nick… ¿cuál es tu apellido hijo? Le pregunto el conejo

-Wilde, es Wilde, señor, Nick tenía un nudo en la garganta.

-ahora perteneces a la familia Hopps.