KIMI: Hola hola gracias por sus respuestas, nunca había tenido tantos reviews en un fic *-*
Willi: Por mala XD
KIMI: Cállate Willi *le enseño conejos* mira mira tengo a tus secuaces capturados *río*
Willi: ¬¬ Al fin y al cabo nunca encontrarás la madriguera correcta *sonríe de medio lado*
KIMI: Puto Willi, el lemoooooooooooooooon :D
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-L-lo siento, pero necesito hacerte mía— abrí mis ojos desmesuradamente.
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CASTIEL POV
Su delicado rostro se encontraba bañado en profundo color carmín, sus pupilas se dilataron, su respiración se entrecortó. Con delicadeza y suavidad tomé sus labios entre los míos sin esperar respuesta de mi linda niña, sus ojitos se cerraron, mientras mi lengua se aventuraba en la delicadeza de sus comisuras, éstas se separaron con timidez para recibir mi lengua, buscaba con desespero la suya.
Cuando la encontré, tomé su cintura entre mis brazos y la estreché, separé sus pies del suelo, dando pequeños chupetones sobre su pecho en medio sus dos hermosos senos para luego dar más de éstos en su cuello, caminé hacia atrás trastabillando, de paso regando las partituras en el suelo, me senté en la cama, la dejé sobre mí y solté sus labios mirando fascinado el hilo de saliva que unía nuestras bocas.
-S-si quieres me detengo niña, no haré nada sin tu consentimiento— la miré con detenimiento a los ojos, cada sonrojo cada expresión de vergüenza y vulnerabilidad me hacían querer tirarme sobre ella cual bestia hambrienta.
-Y-yo sí quiero Castiel— y eso fue el detonante de mi locura…
Volví a capturar sus labios mientras mis manos se dedicaban a descubrir cada centímetro de su piel, sus bellos de erizaban indicando que aquel gesto provocaba en ella buena reacción, mis manos se perdieron en el cierre de su lencería soltándolo con algo de rapidez, se apoyó en mi pecho para ocultar su sonrojo, con delicadeza me giré dejándola en la cama, sonreí y acaricié sus labiecitos con mi anular.
Tomé los pliegues de la camisa y subí esa prenda hasta la altura de su rostro quitándola por completo, bajé a sus vientres y dejé besos mariposa en su delicada piel que iban subiendo con lentitud, al llegar su pecho quité el pequeño sostén de su torso.
Mi boca se hizo agua al ver esos delicados botones rosa sobre aquella cremosa y pequeña montaña.
-N-no me veas así en-enfermo— reí al notar la pizca de enojo de aquellas palabras.
Bajé mi rostro hacia sus pechos y di una suave lamida entre ellos que fue tomado con agrado por la pequeña, mi boca se encaminó a besar el derecho con suavidad y mi mano apretar el izquierdo con suavidad.
Complacido escuché su quejido, mi boca empezó a succionar la punta con algo de fuerza sintiendo la dureza de éste, mi pulgar se dedicó a rozar el botón rosado del otro, sus pequeños gemidos llenos de vergüenza me excitaban de sobremanera.
Cuando estaba lo suficientemente satisfecho pasé con el otro dándole el mismo tratamiento, después de varios minutos de darle placer a los pequeños-pero exquisitos-pechos de mi tabla subí hasta sus labios, mi corazón se detuvo cuando vi sus ojos lleno de placer, sus mejillas totalmente rojas y su respiración acelerada.
-Te amo niña— devoré sus labios de un beso, sentí como desesperadamente intentaba corresponder, mis manos empezaron a acariciar sus lindas piernas y es que por Dios, esa niña y sus piernas me tenían loco.
Sus pequeñas manos halaban inútilmente mi camiseta, reí un poco y me separé de ella para poder quitármela. Mi corazón estalló al sentir sus suaves pecho en el mío, sentía ya una molestia en mi pantalón, quería llegar al final pero que sin acabase.
Mis manos jugaron con el cierre de su pantalón y lo bajé deshaciéndome de él, con delicadeza y algo de lujuria pasé mis dedos por su intimidad cubierta por sus bragas, sonreí mentalmente al escuchar sus gemidos, haré que lo disfrute.
Mis dedos se pasearon entre sus labios y sobre sus bragas con suavidad por varios minutos. Mis dedos apartaron sus bragas y lentamente introduje un dedo en su interior, veía embelesado su gesto de placer.
Me alarmé al ver como ponía su mano sobre su boca para acallar sus gemidos, tomé esa mano y besé sus dedos.
-No bebé, amo escucharte— dejé su mano en mi mejilla y como lo pensé ella rápidamente tomó mi cabello con esta, dando leves apretones.
Mis dedos la embistieron sin piedad, quería más, más gemidos, más expresiones, mas suspiros con mi nombre, solo mi nombre Sahmy es mía, de nadie más. Sentí con gran placer sus líquidos entre mis dedos, el sabor de su primer orgasmo, su cabeza se hizo hacia atrás dejando rebotar sus dos pequeños pechos, el sonido de su gemido fue casi celestial, miré sonrojado su rostro, subí a besarla con desesperación, lo que me sorprendió fue su conducta en ese encuentro de labios.
Era muy salvaje, me posicioné sobre ella quitando sus bragas y acariciando su intimidad totalmente libre, ella encontró mi cierre y lo quitó traté de no reír, sus manos temblaban, le ayudé con las dos prendas que quedaban y miré divertido su rostro.
Tomé sus dos manos y las coloqué sobre la cama, mis labios se posaron sobre los suyos y mis piernas en medio de las de ella, di unas cuantas lamidas a su cuello y con cuidado y miedo a que le doliese más de lo debido, empecé a penetrarla poco a poco.
Intenté verificar su estado y eso rompió mi corazón, sus ojos estaban húmedos, ahogaba gemidos de dolor entre sus labios, una que otra lágrima se le escapaba.
-Ya pasará mi amor, estoy contigo, estarás bien, te amo, no sabía lo que pasaba, nunca había robado la virginidad de ninguna chica. Me moví empezando un lento vaivén, sintiendo sus uñas clavarse en mis manos, cuando esto cesó solté sus manos para acariciarla y ella enredo sus manos en mi cintura, sonreí al sentir sus gemidos de placer, lamiendo su cuello y disfrutando de lo que amaba.
SAHMY POV
No sabía cómo había llegado a esta posición, Castiel suavemente lamía mi cuello, sus suaves estocadas hacían que me sonrojara cada vez más y más. Suaves gemidos salían de mis labios que se acompasaban con sus dulces palabras llenas de cariño y amor, todo mi interior rogaba que el momento no acabase y al contrario que se alargara.
Le di el sí porque lo amaba y deseaba que él tomase mi primera vez admito que dolía y que el dolor casi me hace querer golpearlo. Pero sus movimientos ahora hacían que en mi vientre bajo quemara y por lo que sentía Castiel era experto en esto, no me puse celosa ya que por eso puede cuidarme ahora, además solo me pertenece a mí.
Sus bombeos aumentaron de velocidad, escuché sus gemidos (*TT*) mientras subía la velocidad y la fuerza, sus labios acallaron mis fuertes gemidos mientras yo gustosa lo aceptaba con fiereza, mis labios querían mimarlo, así que bajé hasta su pecho y di suaves besos con mensajes como "Te amo, te quiero, gracias, te necesito" dio gemidos placenteros al sentir mis lengüetazos.
Subió mis piernas a sus hombros y no supe dónde meterme por la vergüenza, me miraba con amor y algo de picardía, su sonrisa me hipnotizó y ese puto me distrajo para poder bombardear fuerte.
-¡Ah Castiel!— y al parecer obtuvo lo que quería pues su sonrisa se hizo más grandes al igual que mis gemidos, este hombre me hacía ver estrellitas, veía su torso desnudo y salado recorrer su cuerpo, su cabello se pegaba en su frente por el sudor y su boca estaba entreabierta.
Luego de unos minutos de placer sentí como mi interior se hacía más angosto mientras esa sensación de desesperante placer volvía en mí, se dio cuenta y sus embestidas crecieron y me besó con dulzura mientras llegaba a probar mi segundo orgasmo. Con el nombre de Castiel.
Al mismo tiempo escuché como mi nombre salía de sus labios seguido de una fuerte embestida, Castiel llenó mi interior, todo su rostro reflejaba placer, se dejó caer sobre mi pecho mientras me abrazaba por la espalda suspendiendo mi parte superior en el aire.
-Gracias— dijo con cansancio mientras me acostaba en la cama, sentí como salía de mí y me envolvía en sus brazos— podría hacértelo toda la noche pero eso será otro día.
-… Cállate Castiel— soltó una risa, sentía su pecho temblar por ella.
-Te amo Sahm— dijo besando mi frente y acariciando mi cabello, me cubrió con su manta, hacía frío e iba a empezar una tormenta, me dejé dormir en su protector abrazo, con él estoy segura.
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KIMI: Genial, lo terminé, esto se me hace muy fácil de escribir
Willi: Pervertida *le tiro un nabo*
KIMI: Bueno chicas el Castiel que conocen desaparecerá, lo lamento, yo también lo amo y es que esta historia dará un giro total en la trama y nos espera muchas cosa nuevas y buenas, por ahora adiós espero que lo hayan disfrutado c:
Willi: ¬¬
