Mil disculpas por no haber publicado la semana pasada y retrasarme ésta, la verdad es que me surgieron complicaciones con varios compromisos y no había podido conectarme, siento de verdad mucho el retraso pero por fin aquí está el siguiente capítulo. Espero les guste.
Capítulo diez. Estrategia seis: La cita, parte I
Draco resopló por quinta vez. Era raro que lo hiciera, y menos en público pero odiaba esperar, en verdad lo detestaba y era justo lo que estaba haciendo ahora, muy a su pesar claro está.
Cambió nuevamente su peso de una pierna a otra mientras miraba hacia la escalera que daba al vestíbulo. Se acomodó de nuevo el cabello mientras resoplaba por sexta vez, hacía 10 minutos, así es, 10 minutos que estaba en la fila esperando a que el vejete del celador lo cateara para poder salir a Hogsmeade, y sí, el maldito héroe seguía sin aparecer.
Qué creía el imbécil de Potter, que lo iba a esperar? Já, estaría tan bueno… Como sea, no se lo había podido quitar de encima por casi dos meses y ahora que le había permitido el privilegio de salir con él no se aparecía! Desde que había consentido la cita no lo había visto, dos largos días sin Potter, suspiró, no es que lo extrañara, pero para nada, simplemente que bueno, tenerlo encima y luego ni verle la sombra era raro, y cualquier estúpido pensamiento que se atravesara en su cabeza eran eso, estupideces y nada más.
Miró hacia delante y vio que solo faltaban dos estudiantes para que fuera su turno, joder con Potter! Donde carajos se había metido! Si no fuera porque en realidad odiaba salir solo ni siquiera se molestaría en pensar en él, pero no, cuando Potter por fin iba a servir para algo el imbécil no aparecía… le habría dejado plantado? Se habría arrepentido de querer salir con él?... Basura! Jamás nadie dejaba plantado a un Malfoy y menos el escreguto de Potter, bien, si había decidido no venir pues al demonio, él se lo perdía, no que le importara no ver a Potter, verdad? Pero ya que había preparado un plan buenísimo para joderlo de una vez por todas al imbécil se le ocurría arruinarlo! No es que fuera un plan complicado pero en realidad no lo necesitaba, digo, era Potter después de todo. Por qué el Gryffindor no cooperaba una vez en su asquerosa vida? Acaso era tan difícil?
Miró nuevamente hacia delante y vio que ahora solo un estudiante estaba al frente, resopló furioso y se preparó mentalmente para afrontar su día solo, pero sobre todo afrontar el saber que el bastardo del Gryffindor lo había dejado plantado.
-Estúpido –murmuró justo un segundo antes de escuchar un grito a su espalda.
-Draco! –el rubio se detuvo.
Acaso esa expresión en su cara era una sonrisa por haber escuchado la voz de Potter! Ahhhh! Por Merlín! No, no podía ser, respiró profundamente, seguro era porque podría llevar a cabo su plan, sí, seguro era por eso. Controlándose nuevamente y retomando su expresión de fría indiferencia se giró para toparse con unos hermosos ojos verdes y una sonrisa encantadora frente a él.
–Lo siento, la dama gorda se escapó de su cuadro y no podíamos salir – explicó el moreno cuando hubo llegado junto al rubio.
-Estaba a punto de irme.
-Lo sé y lo siento –suspiró el ojiverde con fuerza ya que le faltaba el aliento por haber llegado corriendo- por cierto –Draco lo miró- luces muy bien hoy.
-Yo siempre luzco bien cuatro ojos- respondió Malfoy con arrogancia mientras se giraba para ser cateado por Filch sin poder impedir que una sonrisita satisfecha llenara su rostro por unos segundos.
Minutos después ambos jóvenes pudieron respirar el delicioso aire fresco de la mañana mientras se dirigían al pueblo, el sol brillaba en lo alto y la brisa era refrescante. Draco miró de reojo a su acompañante que se veía realmente feliz de estar ahí con él, jamás había visto esa expresión en el rostro de alguien, tan apacible, tan lleno de tranquilidad, se regañó mentalmente por notar matices en la expresión de Harry que no fueran de odio y siguió caminando.
-Supongo que iremos a tu cita en el salón de belleza mágico –peguntó Harry sonriente.
-Aún falta tiempo, cambié la cita para más tarde.
-Por qué?
-Mi manicurista salió de viaje y no llegara hasta la tarde, y a fin de cuentas -dijo endureciendo la voz- no tengo que explicarte o sí?
-Claro que no -respondió con una sonrisa condescendiente- bueno, entonces tenemos más tiempo para…
-Harry! –una voz femenina se escuchó acercándose interrumpiendo al moreno, ambos chicos se giraron y vieron a Ginny Weasley acercándose a ellos.
-Hola Ginny qué sucede? –pregunto el moreno con una sonrisa, Draco no pudo evitar fruncir el ceño ante esta expresión de afecto.
-Nada –contestó la pelirroja que empezó a caminar junto a ellos- solo me preguntaba si querías ir por una cerveza de mantequilla más tarde, cuando termines con tus…. –y mirando con desden al rubio dijo- asuntos –para sonreír de nuevo con coquetería en dirección del ojiverde.
Si las miradas mataran en este momento la pelirroja estaría tres metros bajo tierra, quien se creía la mosquita muerta para robarle la atención de Potter? no que le importara claro, simplemente, odiaba compartir, sí, era eso y nada más.
-Oh, lo siento Ginny, lo que pasa es que estoy con Draco –se disculpó el moreno- pero si quieres otros día nos ponemos de acuerdo, está bien? – la pelirroja asintió estupefacta, como diablos Harry prefería estar con esa serpiente asquerosa! Había escuchado de plan de conquistarlo pero en verdad no lo creía… hasta ahora- bien, nos vemos luego –sonrió mientras se alejaba con Draco y éste, sin poder ni querer evitarlo le mandó una sonrisa de superioridad a la chica que los miraba furiosa.
-Por qué dejas a tu novia Potter? No es educado –dijo Draco una vez que se alejaron.
-No es mi novia, estoy contigo y eso es lo que más me importa –la dulzura en la sonrisa de Harry al decir estas palabras incomodó al rubio, por cierto, desde cuando se fijaba en los matices en la sonrisa del Gryffindor, o en su sonrisa misma?
Caminaron unos minutos más hasta que llegaron al pueblo que era un hervidero de estudiantes, muchos pasaban y le sonreían al moreno, era coquetería lo que Draco veía en esos aparentemente inocentes saludos? Miró al moreno que no parecía darse cuenta de ello y que saludaba con una sonrisa en su rostro y justo en ese momento Draco deseó por un segundo, lo que negaría bajo tortura si era necesario, deseó estar solo con él.
-Vaya –dijo el moreno- hay mucha gente.
-No, en serio? –respondió sarcástico el rubio.
-Bueno, y que se te antoja hacer?
-La verdad…
-Hola Harry! –un chico de Ravenclaw llamado Will que se acercó a Harry con una sonrisa interrumpiendo con su saludo la frase de Draco.
-Ah, hola Will, cómo estás?
-Muy bien, hace mucho que no estudiamos juntos y me preguntaba si podrías ayudarme con defensa antes del examen –la sangre de Draco empezaba a hervir de furia, es que todo el mundo iba a interrumpirlos?
-Claro, ahora estoy ocupado pero si quieres luego nos ponemos de acuerdo, esta bien?
-Por supuesto -respondió el chico emocionado, tal vez lograra algo con Harry después de todo este tiempo!- te buscaré y…
-Largo- siseó el rubio interrumpiendo al chico en su emocionado discurso sin que Harry lo escuchara ya que estaba saludando con la mano a una chica de Gryffindor que pasaba a su lado, el Ravenclaw entendió el peligro y decidió retirarse.
-Sí bien –dijo mirando con furia a Draco- nos vemos luego Harry.
-Adiós –se despidió el moreno con la mano sin percatarse de la actitud rara del rubio -y… -dudó Harry girándose hacia su acompañante, por Merín! por fin estaba en una cita con Draco Malfoy!- a dónde quieres ir primero? –en verdad estaba MUY emocionado con esta cita y con lo que había planeado con ayuda de Remus, solo esperaba que su nerviosismo no se notara… tanto.
-Tú me invitaste Potter, así que pensé, inocentemente claro, que tendrías algo planeado, pero veo que mis expectativas fueron MUY elevadas –ok, el maldito rubio no estaba facilitando las cosas en lo absoluto.
-Siempre tan agradable, eh?
-Ya me conoces, no puedo evitarlo –sonrió engreído el Slytherin.
–Bien, que te parece si vamos por un helado, muero por uno de chocolate –dijo con expresión de niño pequeño.
-Promesas, promesas –sonrió el rubio sarcástico antes de empezar a caminar.
Mientras caminaban a la heladería, Harry admiraba el perfecto perfil de su acompañante, al verse justo ahí, en el pueblo de Hogsmade junto a Draco, no pudo evitar recordar la cara de estupefacción de sus amigos cuando les había dicho que Draco había aceptado. Y claro que no era para menos, le había buscado toda la semana para invitarle pero el rubio simplemente lo había ignorado, sin contar los numerosos hechizos que había tenido que evitar jeje. Pero Harry ya lo había dicho, buscaría la forma que Draco saliera con él, así que con ayuda de Dobby había logrado enterarse que castigaron a Blaise y a los gorilas de Crabbe y Goyle, con lo que tenía el camino libre para sus planes, solo había tenido que insistir y realmente había valido la pena, Draco estaba ahora con él.
Draco, por su parte, no podía dejar de mirar de reojo a Potter y de enviar miradas venenosas a aquellos que hacían el intento de acercarse al moreno, cómo diablos no se había dado cuenta de lo solicitado y popular que era el Gryffindor? Y mientras lo miraba se estaba dando cuenta del porque, no solo era su físico, era la totalidad de su persona, siempre amable, siempre con una sonrisa en el rostro, siempre con esa ternura que irradiaba, y qué decir de esa maldita inocencia. Su verde mirada llena de esa endemoniada perseverancia que había logrado que estuviera ahí con él.
Algunas horas más tarde, después de pasar por la heladería, por Zonko, Honeyduks, y varias tiendas más, sin dejar de lado la tienda de Quiditch, discutir por tonterías y reír por otras, y después que Draco mandara algunos hechizos bien disimulados y otros no tanto a algunos estudiantes que querían llegar a Harry, ambos chicos salían de las tres escobas después de haber tomado unas cuantas cervezas de mantequilla y de comer algo, ligero en el caso de Draco que se había burlado de todo lo que el moreno había comido.
-Necesito nutrirme! –se defendía el ojiverde.
-Con eso nutres a un hipogrifo –rió el rubio.
-Estoy en crecimiento.
-Solo que te vayas a convertir en un ogro necesitarías toda esa comida, aunque mirándote…
-Como sea, aún falta tiempo para el salón de belleza, pero antes hay un lugar que quiero enseñarte, solo hay que caminar un poco.
-Lo que sea con tal de terminar esta estúpida "cita".
-Vamos Malfoy, si tan solo me dieras una oportunidad…
-Primero muggle –sonrió.
-Eres tan difícil –suspiró el moreno con cansancio –pero bueno, así me gustas y que le voy a hacer, vamos –empezó a caminar- el lugar está saliendo del pueblo.
-Espero no estés pensando hacer nada estúpido –advirtió el rubio antes de empezar a caminar.
-Nervioso Draco?
-Solo precavido imbécil.
-Sí, claro –sonrió el moreno.
Caminaron en silencio por unos minutos, el atardecer era hermoso, el sol brillaba en el cielo y la suave brisa les refrescaba, era, según Harry, un momento mágico, pero claro, Draco no compartía ese mismo punto de vista.
-Hay insectos, y me están atacando –dijo mientras sacaba su varita con la intención de eliminar a aquellos inocentes bichos.
-No seas extremista –dijo deteniendo la mano de Draco haciendo que guardara su varita –ya casi llegamos.
-Llegamos? A donde? No hay absolutamente nada por aquí, todo lo interesante estaba en el pueblo.
-No has mirado bien –sonrió el ojiverde.
-Tonterías – dijo con un gesto de la mano como restándole importancia al comentario de su acompañante- que hay mejor que las numerosas tiendas y artículos novedosos que te ofrecen, que por cierto, prometiste darme algo.
-Darte algo?- Harry miró al rubio mientras este asentía, al parecer había interpretado mal la promesa de Harry- si eso quieres ya elegirás algo al regresar al pueblo.
-Bien, porque merezco una recompensa por salir contigo –se giró para mirar alrededor y tratar de ubicarse, nunca había caminado por esta parte –por cierto, ni se te ocurra… -miró hacia el lugar donde estaba Harry pero su compañero ya no estaba a su lado- Potter? Donde carajos estás?
-Aquí –se giró hacia el otro lado y vio al moreno saliendo de detrás de un enorme árbol- ven, llegamos –Draco resopló y se dirigió hasta donde estaba el otro.
-Aún no veo nada Potter, esto es… -pero de pronto se calló. Estaban en una colina desde la cual se podía ver abajo el pueblo de Hogsmade y el castillo de Hogwarts en todo su esplendor un poco más atrás, los colores del cielo eran ligeramente rojizos y el sol empezaba a ocultarse en el horizonte –hermoso…
-Ven –Harry se sentó y le señaló el pasto al lado suyo, ambos se sentaron admirando el bellísimo atardecer.
-Cómo descubriste este lugar? –Harry estaba feliz, Draco parecía encantado con la vista.
-Venía a visitar a un amigo –sonrió con nostalgia recordando a su padrino y las veces que lo visitaba en la cueva.
Ambos se miraron por un momento pero Draco, incómodo apartó la vista, esos malditos ojos verdes y las distintas emociones que podía leer en ellos le hacían sentir incómodo, sobre todo, porque sabía que él era el causante de muchas de ellas, incluso de algunas que jamás había visto reflejada en otros ojos, en definitiva el continuo acoso de Potter le estaba afectando.
-Sabes qué es lo que más me gusta? –Harry miró a Draco, este no contestó pero le miró fijamente- me encanta el contraste que hace el pueblo con la naturaleza que lo rodea, me fascina como el color de las hojas de los árboles varían cuando los rayos del sol las iluminan, no sabes como adoro este lugar Draco- suspiró- ver el horizonte a lo lejos, saber que existen tantos y diferentes lugares que espero algún día conocer, tantos paisajes diferentes, tantas cosas hermosas… -en este punto, la verde mirada se posó con fuerza en los ojos grises- cosas hermosas que a veces no solo están en el exterior.
-Sí bueno, es un lugar hermoso –dijo apartándose un poco, podía sentir la calidez del cuerpo del Gryffindor y le empezaba a molestar.
-Y aún así, no logra compararse contigo –el rubio se giró hacia el moreno para soltar uno de sus clásicos comentarios venenosos, como buena serpiente que era, y cual va siendo su sorpresa al sentir la suave y cálida mano sobre su rostro, para inmediatamente, y sin que Draco pudiera reaccionar, sentir aquellos labios saboreando los suyos con ternura y timidez, el mundo se detuvo, solo por un segundo, pero en ese instante pudo sentir el cuidado y el amor que Harry Potter depositaba en aquel beso robado.
Hey!!! qué emoción!! Por fin le robó el beso!!! Ahh me pregunto como reaccionará Draco a ésto, en fin, gracias por sus comentarios, todos son muy apreciados en verdad, nos vemos la próxima semana (espero o.O) para la segunda parte de la cita en la cual conoceremos la reacción de Draco jeje. En fin, besitos y hasta pronto!!
Frine
