No soy dueña de nada, lamentablemente.
Superficial.
Capitulo diez.
"¿Qué tu qué?" dijo el Dr. Snow mirándome sorprendido, seguramente no se esperaba esa petición. Tal vez incluso esperaba que le pidiera un ascenso o un más dinero como parte de mi sueldo , pero todo eso para mí ahora se veía superficial y poco necesario. Lo que necesitaba era estar con Bella, y probarle que la amaba , que la necesitaba y que ella lo era todo para mí. Y también demostrarle que era mucho mejor que ese chico James.
"Lo qué ha escuchado. Necesito un traslado a Inglaterra, a Londres específicamente" le dije impaciente, en este momento no estaba como para estar repitiendo las cosas una y otra vez. El tiempo era oro, y un segundo más de mi tiempo lejos de Bella era una tortura.
"Me sorprende tu petición, Edward" dijo poniéndose de pie hasta su archivero dónde comenzó a rebuscar algo. "¿Puedo preguntar el motivo de tu traslado?" dijo y me sonrojé. Jamás, en ninguna de las extrañas situaciones pensé que un día llegaría a pedir un traslado debido a que me había enamorado , al fin de la chica correcta y esta no me aceptaba de vuelta sólo porque era un imbécil ciego, que durante años no la vio.
"Verá, podría darle cualquier excusa que sea completamente profesional. Pero creo que debo ser sincero con usted. Me enamoré de la persona que jamás pensé que me enamoraría, y la tuve años frente a mis ojos y nunca la vi realmente; hasta que coincidimos nuevamente. Fui un tonto y por mi culpa ella se ha marchado a miles de kilómetros de aquí y sé que ella es la chica para mi, ella es la chica. Debo seguirla, demostrarle que la amo, que la necesito, que es todo para mí. Es por eso que necesito urgentemente conseguir un trabajo en Inglaterra, no la puedo dejar."
Marcus – el Dr. Snow – me miró con una sonrisa, sabía que no se estaba burlando de mí. Me estaba comprendiendo, y al ver esa sonrisa me pude relajar.
"Edward, te contaré algo que jamás podrás contar" dijo él sentándose con un expediente en sus manos. Tomó una de las fotografías que había en la mesa y la miró por un par de segundos antes de hablar. "Cuando conocí a Karen, yo estaba con Felicia – una chica completamente hermosa, había sido mi novia desde el instituto y seriamente pensé que ella sería la chica para mí. En un principio, Karen sólo me miraba como amigo pero yo ya comenzaba a sentir cosas por ella y fui yo quien di el primer paso, ella me rechazó. Alegó ser la mejor amiga de mi novia en ese entonces, y yo lo único que pude hacer fue terminar con Felicia para poder demostrarle que quería estar con ella, que no estaba jugando con sus sentimientos. Pero todo salió mal, ella comenzó a salir con Aro mi hermano mayor. Aquello me rompió el corazón y decidí retomar la relación con Felicia. Pasaron dos años y ellos seguían juntos, y al ver que mi hermano estaba tan feliz a su lado decidí no interferir. ¿Quién era yo para hacerlo? Entonces llevé mi relación con Felicia a otro nivel, le pedí que se convirtiera en mi esposa; ella aceptó, pero cuando se lo anunciamos a todos pude ver en el rostro de Karen que su felicidad no era más que una felicidad fingida. Eso me dio la fuerza que necesitaba para acercarme a ella y pedirle que me detuviera. Que me pidiera que no me casara, que yo la amara a pesar de ser la novia de mi hermano. Ella sólo me miró, me besó suavemente en los labios y me dijo 'Cuando uno ama, sólo quiere que el otro sea feliz' y se marchó. En un comienzo no entendí lo que significaba, pero luego mis padres conocieron a los padres de Felicia y decidieron ser un buen partido. La boda debía celebrarse si ó sí. " dijo sin mirarme y yo pensé qué tenía que ver su situación con la mía. No lograba entender, pero como toda historia tiene moraleja. Esta no sería la excepción.
"Pasaron los meses y todo iba según lo que mis padres habían planeado. Pero entonces algo pasó, Aro murió en un accidente de auto en Francia mientras estaba visitando a nuestros parientes y Karen quedó de alguna forma destrozada. Más adelante me habría confesado qué el cariño que ella sentía por Aro no era más que un amor forzado, que le tenía mucho cariño y aprecio pero que jamás en realidad lo había amado. Pero de eso pasarían un par de años. La muerte de Aro, fue un gran impacto para todos. Mi madre canceló la boda y mi padre se hundió en su trabajo, de alguna forma mi familia comenzó a decaer y de pronto cada uno era un ser individual que vivía y hacia lo que quería dentro de esa casa. Felicia lo notó, y fue ella quien decidió terminar con el compromiso. Su excusa fue ' no podemos vivir constantemente bajo la sombra de tu hermano' y tenía razón, tomó casi tres años que mi familia comenzara a ser la que antes había sido. Durante todo este proceso Karen estuvo con nosotros, mis padres la querían mucho porque había sido la muchacha que había dado tanta felicidad a su hijo mayor, pero ellos no sabían que en el fondo Karen estaba en casa sólo por mí. Teníamos veinte y seis años cuando yo me cansé de mentir y una noche mientras cenabas me paré y dije 'todos estos años he amado a Karen, y sé que ella me ama. Lo he visto en sus ojos, y es por eso que deseo que ella sea mi mujer', mi madre me miró y sonrió; dicen que las madres tienen un instinto especial que las hace saber todo, porque ella sabía. Se levantó y me abrazó, abrazó a Karen y dijo 'siempre lo supe' después de eso sólo se marchó a su habitación alegando estar cansada. Sé que no tiene mucho en común con tu historia Edward, pero creo que tienes que pensar en lo que Karen me dijo: 'Cuando uno ama, sólo quiere que el otro sea feliz'. Hijo, las mujeres son expresivas. Sus ojos dicen todo, entonces déjame preguntarte ¿qué dicen los ojos de tu chica? Piensa en eso y vuelve mañana con tu respuesta" dijo y se dedicó a leer los archivos, dándome la señal que era hora de que me marchara.
No satisfecho con la respuesta caminé hasta donde el Porshe de Alice se encontraba estacionado, no me hizo ninguna pregunta lo cual agradecí. Llegamos a mi departamento y me despedí, necesitaba estar solo. Necesitaba pensar en lo que me había dicho el Dr. Snow.
Cuando uno ama, sólo quiere que el otro sea feliz. ¿Quiero que Bella sea feliz? ¡Claro, pero junto a mí! , ¿Qué harías para que ella fuera feliz? Todo incluso dejarla si ella encuentra a alguien que la haga feliz. ¿Seguro? ¿La dejarías para que ella estuviera con alguien más que tú? No. No estoy seguro, imposible estar seguro. Yo la quiero, para mí. Ella era para mí, De alguna forma nuestros cuerpos se habían encontrado desde un principio y ellos sabían que se correspondían.
¿Qué dicen los ojos de tu chica? Ella me amaba cuando era diferente a los demás. Ella era la bella Bella, la chica que todos querían por ser hermosa, divertida, simpática , inteligente, perfecta. Pero no, tú querías Tanya. Cuatro años tuvo que soportar Bella escuchando como le contaba y preguntaba cosas sobre Tanya, cuatro años en los que ella me aconsejó dejando a un lado sus propios sentimientos. 'Cuando uno ama, sólo quiere que el otro sea feliz', Bella me amaba. Ella sólo quería que fuera feliz, incluso si me hacía feliz a costa de su propio sufrimiento.
No, no merezco a Bella. Pero no podía dejar esto así, estaba seguro que ella era para mi.
¿Qué me dicen los ojos de Bella? Esos profundos ojos color chocolate, que me llevan a perder en su interior. Pareciera que pudiera ver su alma cada vez que los miraba. ¿Qué me decían? Que me amaba.
A la mañana siguiente partí rumbo al hospital con la respuesta en mi cabeza. Esta vez sí toqué la puerta y esperé que me dejara entrar.
"Buenos días Edward" dijo Marcus desde su asiento con una sonrisa "¿Traes tu respuesta?" yo sólo asentí "Bien te escucho"
"Pensé en tu historia, en lo que Karen dijo y me di cuenta de algo. Ella siempre hizo todo para que yo fuera feliz, y dejó su felicidad a un lado por la mía. Ella siempre me ha amado a pesar que en la secundaria todos se burlaban de mí, ella siempre estuvo ahí y me defendió. Pero yo no la vi, vi a su mejor amiga. Pero su mejor amiga jamás me vio, sino hasta que me vio como estaba ahora. Ella me ama y yo la amo, pero arruiné todo. Y tu pregunta, tiene la misma respuesta. Ella siempre me ha dicho con su mirada que me ama. Soy un idiota, lo sé" solté una amarga carcajada al final, y esperé que me diera mi respuesta.
Me sostuvo la mirada por unos minutos sin decir nada, hasta que me tendió un papel "Está todo listo, partes hoy a las nueve. Seguramente Alice ya debe tener todo listo para mañana. Quiero noticias de ustedes, puedes marcharte" dijo sonriendo y haciendo un gesto con la mano para que me marchara. No pude hacer más que soltar el aire que estaba conteniendo, darle las gracias emocionadamente y salir corriendo hasta mi vehículo para llegar a la casa de Alice.
Apenas entré y ella ya estaba hablando por teléfono. "Si Bella, te entiendo."Dijo y ante el mención de su nombre me puse ansioso "No, no he sabido nada de Edward." Dijo ella sonriéndome de manera cómplice. "Claro, adiós" dijo cortando y caminando hacia donde estaba yo. "Ya está todo listo, tu departamento es que está frente a Bella. Te han comprado un volvo allá y te estará esperando en el estacionamiento del aeropuerto. Aquí están las llaves, Maggie ha comprado todo nuevo por lo que yo me encargaré de tu departamento acá, al igual que la ropa. Puede marcharte antes si lo deseas pero arruinarás la sorpresa a Bella" dijo rápidamente mientras caminaba por la cocina. Me sorprendí por lo eficiente que había salido mi hermana "Ah, que su primer hijo se llame Arthur. Sabes que me gusta ese nombre" dijo antes de desaparecer en su habitación para luego escuchar cómo se abría la ducha de esta.
"Es una bola de energía ¿no?" escuché de pronto la voz de Jasper quien se ocultaba tras un periódico en la mesa de la cocina. Estaba tan ensimismado en lo que Alice decía y en lo que tenía que hacer cuando llegara a Londres que lo había pasado por alto. "Buena suerte. No lo arruines esta vez" dijo sin apartar los ojos de lo que leía. Me despedí y me marché a esperar la hora en que al fin estaría en el mismo lugar que la mujer que amaba.
Empaqué las cosas más importantes como retratos, cuadros , discos de música, libros, etc. Los guardé todos en un par de maletas y las dejé junto a la puerta. De pronto tocaron el timbre, y sorpresivamente era Tanya.
"¿Qué quieres?" le pregunté sin dejarla pasar. Ella se veía diferente, se veía demacrada como si no hubiera estado durmiendo bien en días.
"Quería saber donde estaba Bella" dijo ella en un susurro. Si no la conociera, hasta podría llegar a pensar que estaba arrepentida que quería pedir disculpas. Pero era Tanya de quien hablábamos.
"Ella se fue, no se a donde" le dije sin querer decirle. No quería que la molestara más, Bella ya había pasado por una tortura al saber que Jacob la había traicionado con ella. Sin decir más cerré la puerta de mi casa para terminar con aquella no muy agradable conversación. Tanya no merecía nada.
Una vez en el aeropuerto, los nervios comenzaron a hacer presencia en mí. Sólo quería llegar pronto a mi destino y decirle a Bella "Hey, vecina ¿Cómo está?" o algo por el estilo. El viaje sería aún más largo que el que hice la primera vez cuando corrí a buscarla y todo se había ido por el caño. Esta vez no tendría que dormir fuera de su puerta, dormiría frente a ella.
El camino hacia Inglaterra fue sin mayor novedad, nadie me habló, iba casi vació en primera clase y el servicio fue el mejor. Y apenas pisé Inglaterra, intenté acelerar todo el proceso de recuperar mis maletas y manejar hasta mi nuevo departamento.
Una vez hecho todo eso, y llegado hasta el departamento dejé el volvo estacionado en la parte de afuera, esperando que eso le diera una señal a Bella. Llegué y vi que no había señal de vida en su departamento, por lo que debía estar en la Universidad o con James. Maldito. Los muebles estaban instalados, y listos para ocupar. En medio de la mesa de centro en el living encontré una cajita aterciopelada que tenía escrito con la caligrafía de Alice.
"Algún día lo necesitarás", lo abrí y me encontré con un hermoso anillo de compromiso. Sonreí por la omnisciencia de mi hermana.
No fue hasta pasada las seis que escuché ruido frente en el departamento de Bella, decidí esperar un poco. Pasada las siete y media, salí rumbo a su departamento y toqué suavemente. Su hermosa voz gritó un 'ya voy' y esperé.
Quería ver cual sería su cara al encontrarme parado en su puerta. Escuché como se abría y la enfrenté y repetí las palabras que había pensado en el aeropuerto.
"¡Hey vecina!, ¿Cómo está?"
N/A: Son unos encantos. 107 reviews wow, en serio. Por eso un premio. Actualización un día antes. Veamos si puedo actualizar el jueves o el sábado. Por los que le siempre leen mis historias comencé con una nueva , ya subí el prefacio y mañana miércoles subiré el primer capítulo. También hay un poll en mi perfil, por favor voten que según eso veré cual actualizo más veces.
Xoxo.
