Sebastian enterró las llamas de sus manos en los brazos suaves de Clary, atrayéndola hacia el, devorándola, con su presencia y su toque, fue mucho lo que tuvo que controlarse para no profundizar el beso y tomar a su esposa.

Una vez separados, un muy incomodo Valentine, dejó al Sacerdote sobre el muro del lugar donde antes lo sostuvo y tomo la estela de Sebastian, este se la ofrecio con la mano y cuando Valentine la tomo, el chico Morguenstern comenzó a desabotonar su traje, hasta que abrió por completo su chaqueta y pudo mostrar su pecho para que su padre marcara las runas del matrimonio, la estela avanzo quemando la piel blanca de Sebastian cual bailarina de ballet interpretando la mas dulce melodía, Clary observo casi embelesada el andar de la estela a través de su pecho y sus brazos, cuando llego su turno, Sebastian le pidió a su padre que no lo hiciera, que le permitiera a el mismo hacerlo en su momento, Valentine lo observo con sorpresa.

- Espero que te presentes a la brevedad conmigo ... para lo que necesito hacer me hará falta todo el apoyo necesario-

Sebastian asintió, sabia que Valentine le cobraría muy caro el haberle permitido llevar acabo sus planes con su hermana, no le importaba realmente el precio a pagar, por tenerla para si lo haría todo, rompería todas las barreras y utilizaría todos los candados.

- Nos vamos.-

- ¿A donde irán?

- Permaneceremos en Roma, me presentare contigo en dos días

Valentine lo miro y asintió, se dirigió a Clary y le dio la bendición. "Dio benedica voi e mia figlia sempre aconpañe"

Clary asintió y tomo la mano de Sebastian, quien ya se había abotonado y no volteo a mirar a Jace ni a Valentine, la tomo de la mano y la guió hacia afuera, hacia un auto negro.

Clary sentia la emoción palpitar en ella latente, volteo a mirar a Sebastian y este le sonrió con complicidad, - ¡Al fin libres, al fin solos! Para amarnos...por toda la eternidad.- le dijo el

- A donde vemos?

- Al hotel Palazzo Manfredi, me dijeron era el mejor, y nos merecemos lo mejor.

Clary se sonrojo, no se había puesto realmente a pensar que el siguiente paso en su relación con Sebastian era sumamente intimo. Todo había sido tan rápido...

El trayecto fue para Clary como andar entre nubes, Sebastian la abrazo contra su cuerpo, su aroma era tan varonil, una mezcla de especias y menta, que la invadía hasta el fondo de su ser, enterrándose en su memoria. Las luces de la ciudad la hacían ver mas bella y excitante, sentía que era la mejor noche de su vida.

Llegaron y Sebastian camino con una soltura y seguridad que se sintió inmediatamente ,as atraída a el, recordó entonces que esa parte de él siempre le había atraído.

- Sebastian Verlac, Suite Colosseum -

Inmediatamente fueron guiados a ella e ingresaron, era amplísima y bellísima, a pesar de ser un hotel, estar ahí, en ese momento con el, la hacia sentir...en casa. El aroma a vainilla que emanaba de las cortinas y los muebles era adorable, así como el ambiente, la vista espectacular, del Coliseo de noche, la hacia sentir dentro de un sueño.

Sebastian entonces desabotono su chaqueta, exponiendo sus pectorales formados cual escultor al mas fino mármol, sus marcas eran muy visibles y lo hacían ver atractivamente peligroso y sexy.

Clary apenada desvío la mirada y se giró intentando distraerse con la exquisita decoración de la suite.

De pronto sintió las manos grandes sobre su cintura, acariciandola, atrayéndola, sintió como el pego su cuerpo al suyo y su aliento en su nuca, y su aroma...ese aroma, sin poder evitarlo ella apoyo su cabeza en el hombro de el, para aspirar mejor su aroma y este solo se inclinó un poco para devorar su boca.

Con maestría, como si fuera un mapa que el ya conocía, bajo el zipper por completo y y con sus palmas bajo el vestido lentamente, tocando su piel a cada centímetro, hasta que este llego a los tobillos de Clary. No quito el velo, ni los zapatos forrados en seda.

La tomo por los hombros y suavemente la recostó sobre la cama. Beso sus labios como si fueran la fuente más exquisita de placer, y desabotono la lencería que ella portaba, Clary sentia las llenas de Sebastian de su piel como fuego que bailaba sobre ella, provocándola, encendiéndo esa corriente eléctrica tan placentera. El tomo la estela.

-Porque yo soy tu esposo ahora y lo sere siempre, no importa que pase.- Y comenzó a quemar su piel con la estela, las runas de pertenencia, las runas de matrimonio, aquellas que eran sellos sobre el corazón ahora el las estaba dibujando en su seno izquierdo, de forma clara y precisa, pero pequeñas solamente si alguien desnudase a Clary podría verlas, sin embargo no marcaba el exterior de su cuerpo. Despues comenzó a besar sus manos, de los nudillos hacia arriba, hasta que llego a las muñecas, y bajo estas, como si fueran las marcas de alguien que deseara quitarse la vida escribió su nombre. Porque ella era suya.

-Hermana mia, esposa mia, amiga mia.- Beso el centro de su pecho y descendió bajo su cintura, hasta que pudo tocar su centro con su lengua, y cual serpiente se introdujo en ella como un huracán, Clary exhalo en sorpresa un grito, y el sujeto sus piernas y las elevo por encima de sus hombros, inmovilizándola, atándola cual constrictora, entrando más profundamente, lamia sin parar como un sediento al encontrar una fuente, Clary no podía ya evitar gemir con fuerza, acariciaba sus cabellos y a veces intentaba separarlo de ella, no estaba acostumbrada a ese tipo de placer, Sebastian árecia no tener suficiente de su esencia, lamia y en ocasiones succionaba o mordia con suavidad, Clary sintió que perdería la cordura de tanto placer, hasta que algo dentro de ella exploto.

Sebastián se incorporó y la miro con pasión. –Te veniste, te veniste para mi. Buena chica.- Introdujo sus dedos en ella y lamio la humedad. Clary gimio de nuevo, completamente extasiada, sentía su cuerpo de goma, débil tras alcanzar tanto placer, Entonces el removio lo que quedaba de sus ropas, y se introdujo en ella con rapidez, provocando que la invasión rompiera la barrera frágil y natural de una virgen, el sintió como conquisto la tierra prometida que se había encontrado cerrada para el, había finalmente abierto el Eden, descendió su mirada a su unión, y se percató de la sangre en su miembro, la sangre que evidenciaba su conquista. Entonces comenzó su ritmo de pasión, la tomo entre sus fuertes brazos y le beso mientras la penetraba con ahinco, Clary a duras penas podía mantener el ritmo del beso debido a las olas de pasión y movimiento que la controlaban, estaba encerrada en los muros de su cuerpo, del cuerpo hecho de mármol y frio, que ahora mismo la estaba quemando. La pasión era abrasadora, podría entregarle su vida a Sebastian, haría y seria lo que el le pidiera, porque ya no existía ninguna duda, ella era suya así como el, era de ella.

La cabecera de la cama comenzó a golpear el muro con la misma desesperación con la que hacían el amor. El había tenido experiencias sexuales previas pero ninguna como esta, sentía arder su sangre, ningún tipo de postura o tiempo junto a ella sería suficiente para saciar las ansias que le provocaba tomarla, la noche transcurrió así varias horas, hasta que decidieron abrazarse y esperar el amanecer abrazados de su desnudez.

Cuando el sol salio esa mañana, toco la melena peliroja de Clary y ella contemplo el amanecer con nuevos ojos, algo en ella se sentía diferente.

Y cruzando la ciudad en el balcón de ala norte del Vaticano, Jace observaba el sol, portaba su traje de sacerdote en negro profundo, abrazándose a si mismo, con profundo vacío en el alma.

.-.-.-.-.-RESPONDIENDO REVIEWS.-.-.-.-.-

NickyHaunter : Muchas Gracias! Ten por seguro q lo hara con su vida

ClarissaMorgenscest-Mischief Gracias linda! Que les ha parecido a tus amigas?

kkkgsdf Siii podre jace! Que bueno q te gusto!

Nota de la Autora: Si alguien desea Publicar mi historia en su sitio web o Facebook etc, solo pida mi autorización y mencionen mi autoria, me halagaría mucho. Un beso Clasebs! Ademas me tienen que decir que les pareció este cap! Me encanta escucharlos!