Descargo de responsabilidad: Nosotros (Kyubi1, PepeFernandez, Víctor, María, Ellis, Carmen y yo, KanadeSilver) no somos dueños de Date A Live ni nada relacionado con él, solo la historia y los OCs.


Capítulo 10: El Llanto de un Ángel.

Kanade y los otros dos chicos salieron del supermercado mientras ella cargaba la bolsa de comida para perros de 4 kilos, después de todo ella fue la perdedora de la carrera pero no le molestaba cargar todo ese peso ya que no era pesado para ella, incluso sellada tenía mucha fuerza. Lo que sí le molestaba un poco es el hecho de haber perdido y que Hikari no haya obtenido del todo su merecido.

«Esta ya es la segunda vez que me toca el pecho, pero no voy a olvidarme de esto». Pensaba la chica de cabello blanco con cierta molestia.

«Creo que sigue enojada por el accidente». Hikari notaba bien las energías de Kanade, cuando ella se enojaba, sus energías subían levemente, al menos por ahora, por eso para el chico era fácil saber cómo estaba ella en estos momentos.

Kanade quien estaba al lado de ambos chicos, miró como Satou sacó un extraño aparato que creía recordarlo pero al final no pudo.

—¿Qué es eso, Satou?

—¿Esto? Es mi celular.

—¿Celular? —Hikari también vio el objeto con curiosidad.

—Oh, cierto, Tohka también tiene uno y Shidou igual. Se usa para llamar, ¿no?

—Puede usarse para muchas cosas, como dijiste, Kanade, puedes llamar.

—También es muy ruidoso.

—Es por el volumen, se puede regular como quieras y de eso depende si se escucha muy fuerte o no. También puedes dejarlo en silencio para que no emita ningún sonido o en vibrador.

—Eso no lo sabía, ¿qué más puede hacer esa cosa? —Satou le dio el celular a Kanade.

—Yo tampoco sabía eso del celular, de hecho, yo nunca he usado alguno.

—¿Es en serio? ¿No saben lo que es un celular? ¿En serio viven aquí? —Satou los vio con una ceja arqueada, Reine inmediatamente anotó lo que vio, de hecho, ella no había dejado de analizar al espíritu en ningún momento.

—Sí, lo sabía pero… ¡Esa cosa me asustó por ser ruidoso! —Ella bufó, no tenía buenas experiencias con los teléfonos—. Por culpa de eso, destruí un teléfono.

Después de decir eso, Satou no lo pensó dos veces y se lo quitó de las manos de manera rápida, ella ni lo pudo notar hasta después.

—Entonces será mejor que te enseñe a usarlo correctamente, no quiero que rompas mi celular. Es el único que tengo y todas las canciones que tengo de Miku están ahí, no puedo perderlo.

—Entonces, ¿podrías enseñarme a mí también, Satou? —preguntó Hikari, muy interesado ya en el aparato.

—Está bien, pero será después de que hable con Shidou.

—Bien.

Los chicos siguieron caminando para llegar a casa, durante el camino, debido a la insistencia de Kanade por saber más del celular, el dueño del mismo les enseñó lo básico de cómo usarlo. Durante ese tiempo, Shidou regresó al departamento e hizo la comida de manera rápida, las chicas seguían en Fraxinus, vigilando a los chicos.

Entonces, el momento llegó finalmente, Shidou los escuchó entrar por la puerta.

—Por fin llegan, chicos. Ya casi está lista la comida.

—¡Shidou! —Kanade llegó a la cocina con la bolsa de comida para perro—. Listo, he regresado con lo que nos pediste. Quiero mi recompensa.

—Oh, eso. —Shidou le acarició la cabeza y le sonrió. Hikari al ver eso, se le vino tantos recuerdos a la cabeza, y no fue el único, Satou sintió algo extraño en su cuerpo, su corazón también se aceleró un poco—. Buen trabajo, gracias, Kanade.

Kanade enrojeció ligeramente mientras era acariciada en la cabeza, por alguna razón se sentía muy bien. Y se dijo a sí misma que ahora se encargaría de los mandados más seguido, solo si Shidou hacía esto por ella.

—Shidou…

—Lo sé, Satou. —Shidou dejó la cabeza de Kanade y salió a la sala.

—¿Shidou? —susurró la chica al verlo tan serio.

—Kanade, ¿por qué no vas con Hikari a darle de comer a los perritos? Están en el patio trasero. Tengo que hablar con Satou ahora, se lo debo desde ayer.

—Ya veo… está bien.

—Vamos, Kanade.

Los dos salieron de la sala, pero Hikari conocía demasiado a su hermano, solo se ponía serio cuando pasaban cosas malas y con la suerte que tenían ambos, él sospechaba que esta no era excepción.

«Nos estás alejando, Shidou, ¿de qué exactamente? Yo también quiero saber de lo que busca Satou de ti, pero… si me has dejado con Kanade… es por algo».

El joven de cabello azul se sentó en el sillón y Satou se sentó en el otro, la distancia que los separaba era poca. Ambos estaban serios. En Fraxinus, Kotori no dejaba de mover sus dedos y no parpadeaba para nada, seguía preocupada a pesar de todo.

—Bueno, Satou, ¿de qué quieres hablar?

—De donde yo vengo, tú me dijiste que podría cambiar mi opinión sobre los espíritus, que podría entender las razones de tu lucha. Dijiste que me dirías la verdad.

—¿Sobre qué?

—Sobre la muerte de mis padres —dijo con la voz apagada y mirándolo completamente a los ojos, Shidou estaba confundido.

Dile que sea más específico, si te haces del que no entendiste, se enojará.

—¿Podrías ser más específico? No sé exactamente de qué verdad estás hablando.

—Tohka…

—¿Tohka?

—Ella mató a mis padres, Shidou. —Los ojos del sellador de espíritus se agrandaron. Tohka se quedó en transe después de oír eso por lo que sus amigas se le quedaron viendo unos momentos—. Fue el espíritu que le hizo un corte gigantesco a la ciudad, ¿acaso no fue así?

¡Cuidado! —Satou apretó los puños al ver el rostro de Shidou que no se la creía, para él eso significaba que no entendía nada de lo que le estaba diciendo, y eso le dolía enormemente. Fue tomado del cuello en menos de un momento. —¡Shidou!

—¿¡No fue así, Shidou!?

—Cálmate… todo eso tiene una explicación. —Fue soltado y el joven se agarró un poco el cuello para ver que estaba bien. Los ojos azules de Satou no le daban ninguna seguridad, se notaba su enojo y rabia.

Shidou, sé muy cuidadoso, los números de Satou han bajado hasta el 15 por ciento.

—¿Cuál es tu explicación?

—Satou… lo que pasó con Tohka fue un accidente. En ese tiempo… yo estaba tratando de detener a otro espíritu… hablo de Miku. —El joven frente suyo se impresionó por ese hecho.

—¿Miku… es un espíritu?

—Sí, ella también es un espíritu pero en ese momento, no había logrado nada con ella. Teníamos una apuesta, si yo la derrotaba en el evento que se realizó en la Tenguu Arena, me dejaría ayudarla y así ya no usaría sus poderes para cosas malas. Pero a pesar de que ella perdió, no aceptó eso y se salió de control.

—Si eso es cierto… ¿Por qué no la detuviste? ¿Por qué dejaste que hiciera eso?

—Satou… ella tomó el control de todos en el concierto, incluso de Yoshino, Yuzuru, Kaguya y de Kotori además.

—Era tu responsabilidad y dejaste que eso pasara, Shidou. —Las palabras parecieron avispas, picando el corazón de Shidou. Eran duras pero eran la verdad—. ¿Qué pasó después? ¿Qué hiciste para remediar tu error?

—Después de eso… Tohka fue la única que no fue afectada por Miku, gracias a ella sobreviví a esa pelea. Pero luego… después de que la secuestraran y de obtener algo de ayuda…

—¡Ve al punto! Todo lo que me has dicho es una pérdida de tiempo.

—Tohka fue secuestrada por la DEM. Después de eso, yo… fui a rescatarla de ellos, pero… no pude hacerlo y Tohka perdió el control de todo. —Shidou agachó la cabeza, se dio cuenta después de mucho tiempo, que él tenía las manos llenas de sangre. Vio de reojo como Satou derramó una lágrima.

—Entonces… porque Miku era un espíritu, porque decidiste competir con ella y porque al final, secuestraron a Tohka y no pudiste salvarla, tú, el protector de los espíritus… ¿Por eso mis padres… murieron? —Satou se levantó del sillón mientras Shidou se alejaba un poco—. Todo esto… Eres débil, Shidou. Y aun así te pones a detener espíritus de esa manera, tu método es una tontería, ¡una broma de mal gusto!

—Satou… yo… lo intenté, lo intenté con todas mis fuerzas, pero Ellen era más fuerte que yo y me derrotó. —Agachó la cabeza pero Satou lo tomó del cuello y lo levantó a su altura mientras lo miraba con el ceño fruncido.

—Tú… Tohka… incluso Miku… Todos ustedes son culpables, ¿esa es tu verdad? ¿¡Vas a responder por eso, Shidou!? ¡Mírame a los ojos cuando te hablo, idiota! —. Satou derramó lágrimas mientras apretaba el cuello de Shidou y él intentó alejar sus brazos con sus manos pero no podía.

Kotori no podía ni hablar, esto jamás les había pasado, siempre habían logrado que nadie saliera lastimado a excepción de Shidou. Pero ahora… ellos habían fallado como Ratatoskr, ellos habían cometido un error gigante y Tohka no podía creerlo. Una vez más, de nuevo, había destruido algo importante para los humanos.

—Lo siento… Satou…

—¿Pondrás la cara tú por todo lo que han hecho los espíritus? Después de todo, eres su héroe, ¿no? —preguntó un poco sarcástico mientras seguía viéndolo con odio y apretaba más su cuello—. Contéstame… Shidou…

—Está bien… tienes razón, yo fallé… t-te hice… algo terrible y lo siento mucho —dijo derramando unas lágrimas él también y aguantándose los gritos para que Kanade no le escuchará mientras su cuello era aplastado. Chispas doradas rodearon el cuerpo del espíritu.

—Eloha-Va-Daath (Dios y el saber). —El Vestido Astral apareció y los otros dos que estaban alimentando a los perritos, sintieron un aumento de energía, por lo que entraron a la casa cautelosamente—. No quiero tus disculpas… —Satou lo golpeó en la cara que le rebanó la piel a Shidou de un solo golpe, la sangre se resbaló por cara y manchó a Satou. Luego lo estrelló contra la pared, agrietándola.

—Ahh… ahh…

¡Shidou, huye!

—No voy a huir… creí que había salvado a tiempo a Tohka… pero solo me preocupé por mí mismo cuando lanzó ese ataque, yo no… no la detuve a tiempo. Satou… si esto cura tu dolor, entonces… haz lo que tengas que hacer.

—Por lo menos aceptas tus errores, Shidou. Me aseguraré de que no vuelvas a levantarte jamás. —Satou alzó un poco a Shidou y preparó su golpe lentamente. Alcanzó el 10 por ciento en las gráficas emocionales.

¿Estás seguro, Satou?

En ese momento, Kanade los vio junto con Hikari detrás de una esquina, intentó hacer algo pero el chico le tapó la boca y le detuvo con fuerza para que se calmara.

—Esperé tanto para que me dijeras la verdad, y ahora que por fin la sé… ¿Me dices lo que ya sé? Shidou, los espíritus solo destruyen cosas… personas importantes, proteges y cuidas a asesinas y aun así…

—Entonces golpéame, descarga todo tu dolor en mí. Pero a ellas perdónalas, porque no saben lo que hacen. —El espíritu frunció el ceño y le metió un golpe tremendo a Shidou en el estómago, él escupió sangre que llegó hasta la mesa de la sala y un poco a la pared. El puño de Satou había aplastado brutalmente el estómago de Shidou y quebró la pared con eso, llegando al patio con sangre saliéndole de la boca sin control.

—¡Shidou! —Kanade y todas las demás desde Fraxinus, gritaron al ver esa escena—. ¡Satou, idiota! ¿¡Qué estás haciendo?! —Ella le iba a dar un puñetazo pero fue detenido con una sola mano y ella miró estupefacta ese hecho. «¿Qué? Lo detuvo con una sola mano».

—Aléjate de esto, Kanade.

—¡No lo haré hasta que te detengas! —Kanade intentó con una patada pero igual fue agarrada y después estrellada contra la pared, esta fue destruida y la mandó lejos.

«Detendré esto ahora mismo, ¡robándole su energía!». Hikari se aproximó a su enemigo de manera invisible para robarle su energía pero sus manos fueron atrapadas por las de Satou.

—Sentí tu energía, Hikari. —Él se hizo visible, seguía impresionado por el hecho de que lo hubieran notado a pesar de que suprimió su energía—. Creo que no me dejarás en paz, igual que Kanade.

—Satou, no tienes por qué hacer esto. Debes escuchar a Shidou de principio a fin, ¡él solo quiere ayudar a los espíritus! ¡Ayudarte a ti!

¿Ayudarlo? Eso pareció un mal chiste para Satou quien apretó las manos de Hikari hasta romperle los huesos, él gritó de dolor.

—¿Ayudarme? Tú no entiendes nada, no sabes cómo me siento… ninguno de ustedes puede entender… ¡Lo que es perder a alguien amado! —Satou electrificó a Hikari y él no pudo hacer nada para evitarlo, además de que los ojos de Satou brillaron de color azul.

Kanade se levantó sin mucho esfuerzo después de eso y su Vestido Astral hizo aparición. Fue directamente hacia la casa al ver que el cuerpo de Hikari temblaba.

—¡Detente ahora! —Pero fue atrapada dentro de una explosión eléctrica que la mandó hacia el complejo de apartamentos de Ratatoskr, quebró la pared inmediatamente. La casa de Shidou había sido destruida solo en un pedazo.

Hikari estaba de color carbón y fue soltado ya fuera de combate.

—¡No puedo seguir viendo esto!

—¡Tohka, espera!

Pero fue tarde, Tohka se preparó para la pelea y llamó a Sandalphon con la que le hizo una abertura a la nave.

—¡Tenemos que detenerlo, antes de que mate a alguien! —Tohka salió por el hoyo.

—Tohka tiene razón.

—¡No! No irán, es suficiente, ya vieron lo fuerte que es, si vamos todos solo se pondrán en peligro. Además, Kanade podrá detenerlo con ayuda de Tohka.

Las demás se tranquilizaron un poco más pero entonces, el espíritu hizo algo que alarmó a Reine.

—¿¡Eso es?!

—¿¡Qué pasa ahora?! —Kotori se giró a las pantallas, Satou había alzado la mano hacia el cielo y Tohka quien venía bajando en picada, se detuvo al ver que se estaba formando un terremoto espacial—. ¡Un terremoto espacial!

—Entonces, ¿también puede hacer eso?

Las alarmas comenzaron a sonar y toda la gente corrió a los refugios, incluidos los vecinos de la casa Itsuka. Kanade se levantó un poco mareada y sintió algo líquido en su frente; una gota de sangre se resbalaba, ella se lo limpió.

—Shidou… Satou… no puedo dejarlo libre.

Kanade salió del edificio para volver al campo de batalla, vio que Satou apenas salía de la casa y Shidou estaba en medio del patio, seguía inconsciente.

—Satou, ¡detente ahora! No sé por qué estás haciendo esto, ¡se supone que solo hablarían! ¿¡Qué te pasó?!

—Kanade… Shidou es culpable de todo, ¡por su culpa murieron mis padres!

—¿Qué? —Ella retrocedió un par de pasos al oír eso—. ¡Él no lo haría! Shidou no haría eso… ¡Estás mintiendo!

—No me importa si crees o no. Es hora de que los culpables paguen, Kanade. Mantente fuera de esto, te perdonaré la vida.

Kanade frunció el ceño y apretó los puños.

—Raziel. —El ángel apareció: una cuchilla sobresalió de su brazo, rompiendo la manga de su blusa, como en otras ocasiones—. No quiero pelear contigo, Satou.

—Ahh… —El joven cerró los ojos pero luego, al abrirlos, él desapareció y apareció frente a Kanade para darle un golpe a la cara pero que ella detuvo con su cuchilla, aun así, su cuerpo retrocedió debido al impacto, ella lo empujó con su cuchilla.

«¡Maldición, es muy rápido!». Intentó con ataques de estocada que fueron fácilmente esquivados, luego con cortes en diagonal y en todas formas, pero tampoco funcionaron, Satou era más rápido que cualquier enemigo enfrentado antes.

—No puedes hacer nada, Kanade. Detente ya tú, ¿por qué lo proteges? ¿No sabes lo qué es que alguien amado muera y que el culpable siga sin pagar por ello?

—¡Shidou no es un asesino! —En ese momento, su cuchilla fue detenida entre las dos manos de Satou y recibió una patada en el estómago que le hizo escupir sangre, luego vinieron más y más hasta que fue soltada para caer al piso.

—Tú tampoco entiendes… después de todo, es igual que aquella vez… ¡Todos ustedes son iguales! ¡Shidou se equivocó, los espíritus no merecen vivir!

Pero ella sabía que eso era mentira, sus amigas y Shidou no eran asesinos, sin importar quién se lo dijera, no podía perder la confianza en ellos. No después de que le salvaron. Escupió sangre a un lado mientras resbala aun por su barbilla.

—No entiendo por qué dices eso de los espíritus, pero no dejaré que sigas lastimando a nadie más. Por eso, no voy a contenerme más, Satou.

Las energías de ambos se desbordaron, causando que el viento se alocara. Ella lanzó una esfera oscura hacia Satou, él no entendió que era eso hasta que impactó en su cuerpo y le destrozó parte de la armadura, su barrera no había podido hacer nada.

—¿¡Qué diablos fue eso?!

—¡Es hora de acabar con esto! —Kanade le enterró la cuchilla por completo en esa abertura.

—¡Ahhhhh!

—No me dejaste opción, Satou… ¡Ahh! —Pero fue tomada del cuello inmediatamente, ella enterró más su cuchilla hasta que casi le entierra su mano también.

—¡Ahhhhhh! —Gritó de dolor y puso una mano en su estómago para mandarle una descarga enorme que la mandó lejos—. Eso me dolió… Kanade… ¡No me contendré más, suficiente de piedad! ¡Mi ángel guardián, aparece ya: Mikael!

Satou vio que Kanade se estaba poniendo de pie, por lo que fue directamente hacia ella y con solo agarrar su cara con su mano, le estampó la cabeza en el piso, haciéndolo pedazos, luego la tomó del brazo y golpeó su cuerpo contra el piso cuatro veces seguidas, ella sangró por su brazo y pierna.

—¡Ahhhhh! ¡Detente! —Ella fue dejada en el piso, para luego ser pisoteada en el estómago—. ¡Aghhtt!

—Te lo advertimos, Kanade. Sabes usar tus poderes de una manera torpe, aun así eres muy fuerte, pero no lo suficiente.

—Maldita sea… —Ella estiró su brazo para hacer otro mini terremoto espacial pero Satou le lanzó un pequeño rayo a su hombro y se lo perforó completamente, hueso y carne por igual, por lo que su brazo quedó suelto, ella gritó de dolor y ya una lágrima quería escapar de su ojo.

—¿Aun puedes pelear? Eres tan dura como Shidou, cuando peleamos con él.

Kanade fue tomada de su vestimenta y la levantó para darle un golpe en su estómago, luego otro y luego otro más, cuando la soltó, ella escupió una gran cantidad de sangre y se agarró el estómago. Esos golpes eran brutales, ni Ellen le había dado esta paliza.

—¡Aléjate de ella! —Tohka bajó en picada para cortarlo en dos, pero su espada se detuvo al contacto de una barrera.

—¡Tohka! —Kanade se alegró un poco al verla pero la chica se asustó de verla tan herida y miró enojada a Satou, quien no tenía expresión alguna.

—¡Maldito seas! —Pero solo se enojó cuando vio como patearon a Kanade en la cara para alejarla de ahí. Tohka siguió atacando la barrera hasta que la hizo pedazos. Esquivó la mayoría de los ataques en cólera de la chica, y se alejó un poco de ella.

—Es hora de que pagues por lo que has hecho, Tohka.

—¡Solo estás lastimando a todos! ¿¡Por qué?! Pensé que podrías llegar a ser nuestro nuevo amigo junto con Hikari.

—¿Amigo? —Mikael tampoco se sabía esa palabra, todo esto le resultaba raro. De todas maneras, electricidad se juntó por sus manos y después apareció su espada eléctrica.

—Todavía puedes detenerte, ¡Shidou estaba tratando de ayudarte! Y si… si yo fui la culpable, ¡PERDONAME! —Gritó con todas sus fuerzas mientras unas lágrimas se derramaron por sus mejillas—. Pero deja… a mis amigos en paz, ellos no tienen la culpa de esto.

Satou regresó a tomar posesión de su cuerpo, esta era la segunda vez que oía una disculpa de Tohka y también que la veía llorar en frente suyo. En Fraxinus, las demás chicas se lanzaron al ataque por el hoyo que había dejado su amiga, Kotori observaba todo sin poder decir nada o hacer algo, se había desconectado del mundo al ver todo desmoronándose.

Entonces pasó…

Las bestias que ahora se habían apropiado de su cuerpo y alma, gritando "¡Sangre!" en lo más profundo de su corazón, lo hicieron actuar al instante. Ya era demasiado, quería ya la venganza, así que lo hizo.

Hizo lo que solo pospuso desde el principio, perforó a Tohka en el hígado con su espada eléctrica, el órgano vital más importante del cuerpo… ahora perforado y desangrándose de manera interna, Tohka se arrodilló mientras empezaba a ver de color rojo, sangró por la boca y nariz, Satou la alejó lanzándola lejos a la casa de los Itsuka.

Las gemelas Yamai al ver que Tohka ya no estaba cerca de él, pensaron que había sido alejada como Kanade y tal vez estaba inconsciente. Se pusieron a pelear con Satou pero no pudieron con él ya que Mikael fue llamado de nuevo para controlar la situación.

Mientras peleaban, el corazón de Tohka estaba fallando, sus latidos eran cada vez menos y sus lágrimas se volvieron rojas con la sangre. ¿Dolor? Ella ya no sentía nada de nada, solo un frío abrumador desde la punta de sus pies hasta en el cabello. Su piel se estaba volviendo pálida y sus ojos perdían luz, esos que siempre estaban llenos de vida y de brillantez. Su Vestido Astral desapareció y con eso, la chispa de vitalidad también.

«Shidou…». Fue su último pensamiento antes de que su corazón se detuviera completamente. Ya no habría más Shidou para ella, ni tampoco volvería a jugar con Yoshino, menos comer la deliciosa comida. No le enseñaría… ¡Tantas cosas que quería enseñarle a Kanade! Todo se había ido en menos de un minuto.

«Todos… todos están peleando». Kanade luchó por levantarse una vez más, cuando regresó volando al campo de batalla, después de ausentarse unos minutos, observó como muchas cosas estaban destrozadas, no veía a Tohka por ningún lado pero vio a Satou aun en pie, con sangre en su armadura. Ella apretó los puños y elevó su energía más de lo normal.

«Ella sigue en pie, por lo visto es tan dura como un pedazo de acero». Pensó Mikael al sentir que la energía de Kanade estaba rebasando todo lo que había sentido antes. «Está elevándose aún más…»

«No puedo dejar que siga destruyendo cosas… ¡Lo detendré!».

Kanade elevó su energía hasta el punto que rodeó todo su cuerpo, era de color azul oscuro y el aire se alocó a su alrededor, Mikael voló hacia ella para estar frente a frente. La sangre ya estaba seca en su cara y en parte de su Vestido Astral.

—Voy a detenerte, Satou. Shidou… él intentó ayudarte. No sé ni siquiera que son los padres por los que lloras, de hecho, no sé muchas cosas, pero cuando te veo… es como mirarme a mí misma en el espejo. Yo también… fui como tú y Shidou me salvó.

—¿De qué hablas?

—La DEM me hizo sufrir… tanto así como estás tú ahora. Ellos me hicieron daño, sé que crees que los humanos no pueden dañar a los espíritus… pero estás equivocado, ellos me hicieron mucho daño, Satou. Por favor, ya no quiero pelear más, si lo hago… no me voy a detener.

—No sabes lo que siento… —Satou regresó a tomar consciencia de la situación y vio con odio a Kanade quien ni se inmutó—. Tú nunca has perdido a nadie en tu vida.

—No he tenido a nadie, Satou… Shidou y las demás, a las que lastimaste… ellos lo son todo para mí.

Ella hizo una leve sonrisa, es como si esa declaración le hubiera abrazado, estaba con mucho dolor pero aun así, miró con decisión a Satou quien retrocedió un par de pasos.

—La DEM… ellos casi me hacen enloquecer… creo que en algún momento lo hicieron, lo mismo hicieron con Tohka, Satou.

—¡Los humanos son débiles! No puede ser verdad.

—Lo es, ¡créeme! ¿Acaso no confías en mí? ¿Todo lo que pasamos no significa nada para ti? ¡Yo no mentiría con esto!

—¡Mientes! —Satou se movió más rápido que nunca y en un segundo, Kanade quedó suspendida en el aire y luego cayó al piso, con sangre en la boca y marcas de puños en varias partes de su cuerpo.

«¿Qué? Mi cuerpo… pero estaba alerta».

—Te he golpeado más de 50 veces en todo el cuerpo, con mi máxima velocidad… ahh… —Satou se agarró el corazón y empezó a jadear mientras se daba la vuelta—. No podrás levantarte de eso, Kanade… nadie aguanta tanto, estás en tu límite, no puedes más.

«Shidou…».

Kanade recordó todos los intentos que hizo el joven para acercársele y cómo le alejó todas las veces, incluso quería lastimarlo. Ahora le pasaba a ella con Satou.

«¿Cómo hizo eso? ¿Cómo te levantaste de esa pelea con Ellen? ¿Por qué seguiste ayudándome, Shidou? Ahora siento tanto dolor… que ya no puedo hacer nada».

Shidou… —preguntó con voz quebrada, él ya escuchó eso un poco mal.

¿Qué pasa? —preguntó un poco preocupado.

¿Por qué ayudas a los espíritus? ¿Por qué lo haces?

Ah, eso. Bueno, todas ustedes han pasado por cosas muy malas, algunas hasta yo las quiero olvidar. —Ante esto, Miku agachó la cabeza, después de todo, ella había intentado matarlo—. Pero… sé lo que se siente sufrir, sé que no he sufrido tanto como ustedes, pero intento tener la suficiente empatía por ustedes.

¿Qué es empatía? —Shidou sonrió ligeramente y la quedó viendo a sus ojos azules.

Es ponerse en el lugar de otro, intentando estar en sus zapatos.

Shidou, quien estaba al lado de Kanade le acarició su cabeza con delicadeza, como si alguno de sus cabellos se fuera a romper.

Y es porque no quiero que ninguna de ustedes vuelva a pasar por eso, es por eso que hago esto, Kanade.

Lágrimas corrieron por sus mejillas al recordar eso, ella entendió su dolor por fin. Rodó para poderse parar sin quitarle la vista a Satou, él se giró a ella.

—Es inútil, te he quebrado varios huesos, tienes hemorragias internas, ríndete ya…

—No…

Algo raro pasó, los ojos de Kanade se volvieron rojos y su piel se volvió más pálida, así como su energía regresó con fuerza, sangre le salió de la nariz y empezó a temblar al querer levantarse.

—No importa que mi cuerpo esté deshecho… —Pero jadeó de dolor al usar sus manos porque su hombro estaba perforado y sus huesos no estaban para nada bien—. Eso no es lo importante… mientras siga viva… mientras tenga una razón por la cual vivir… ¡No importa que mi cuerpo esté deshecho, me seguiré levantando hasta que mi vida se extinga!

—¡Estás loca! ¡Ya no puedes seguir peleando! —Pero ella por fin se puso de pie y dio unos cuantos pasos hacia adelante.

«Shidou… tú me enseñaste… tú me salvaste, sin importar cuantas veces te rechacé… me seguiste ofreciendo tu mano, una y otra vez».

—¡No podrás más! —Kanade fue golpeada de nuevo y cayó, pero de todas manera se levantó una vez más.

—El esfuerzo de Shidou… no será en vano. No voy a rendirme, así como él no lo hizo. Nunca le he agradecido lo suficiente por lo que ha hecho… ¡Pero! ¡Lo menos que puedo hacer es ayudarte! —Kanade fue perforada por la espada pero ella no retrocedió y le metió un golpe a Satou en el estómago, luego le siguieron más hasta que su armadura se hizo pedazos después de tantos golpes, los puños de ella se quedaron ensangrentados y el joven cayó al piso.

—¿¡Por qué haces esto?!

—¿Por qué? Porque una vez… fui como tú, en un mundo que no me entiende, con personas que me odian, rodeado de dolor. No quería seguir viva, pero entonces, Shidou me salvó. ¡Yo no se lo pedí! —Ella se limpió sus lágrimas—. Pero lo hizo… me hizo cambiar. Tú también puedes cambiar, Satou.

—Shidou…

Perdónalas, porque no saben lo que hacen.

—Pero… yo… ¿Por qué? Mira todo lo que he hecho, si lo que dices es cierto… yo no puedo.

—Te ayudaré… todos lo haremos. No tienes por qué seguir sufriendo solo, todos los espíritus fuimos lastimados… por eso no confías en mí, ni en Shidou. Te entiendo, Satou… por favor, solo te pido una oportunidad, solo una y te demostraremos… que el mundo es distinto. —Kanade se arrodilló después de que sacó la espada para darle una media sonrisa al joven, sus ojos dejaron de ser rojos.

Satou derramó lágrimas, sintió algo cálido por todo el cuerpo. No entendía sus lágrimas, pero ella le había hecho algo; sus palabras le abrazaron.

—Por favor… no te alejes…

—Pero te hice daño, a todos tus amigos, ¿por qué sigues ayudándome?

—Ya te lo he dicho, necesitas ayuda y yo… puedo dártela. Todos podemos dártela, Satou… —Pero su cabeza dio vueltas y cayó justo en su hombro, estaba exhausta, había utilizado toda su fuerza y energías—. Si te quedas… yo te perdono, incluso si nadie más lo hace…

—Kanade…

Su voz se quebró y lloró aún más. La dejó en el piso con delicadeza, para ir donde estaba Tohka. Se arrodilló a pesar de que estaba muy mal herido, la tomó de las mejillas.

—Mikael, estoy destrozado… me duele el corazón… creo que así se siente… el fracaso. Tohka… todos los espíritus que derroté… todas ellas merecen vivir en paz. No puedo seguir viviendo solo para matar a alguien, o eso creo… pero quiero saber… por qué todas ellas… sonríen. Sálvala, Mikael.

Estás muy herido, puede que mueras.

—Si eso pasa… —Satou le sonrió a Tohka y le limpió la sangre de su boca—. Quiero que te quedes con ella, Mikael. Sé su ángel guardián.

Satou… ¿Estás seguro de esto?

—Sí. Cuida que los espíritus no sean dañados y que tampoco dañen a nadie. Ellos no saben lo que hacen, como tú y yo… ahora por fin he entendido… que somos presas de la soledad… por eso, si muero para cuando regreses a mi cuerpo, quiero que le ayudes a todas ellas… no merezco vivir más después de lo que he hecho. Hay personas más justas y buenas que yo, Mikael. Tohka, nunca debí de haberte hecho esto, yo lo siento ahora… pero es tarde y tal vez nunca escuches estás palabras, pero si después de esto soy libre de mi vida, estaré aliviado de que seas tú quien esté con mi ángel.

Satou cambió de lugar con Mikael, y besó a Tohka. Mientras lo hacía, las heridas menores de ella se curaron, así como su hígado volvió a reconstruirse, la sangre volvió a generarse y el corazón fue estimulado para correr la sangre por las venas. Satou fue perdiendo color, su corazón se detuvo por completo. Para cuando regresó con Satou, habían pasado ya cinco minutos.

Pero Satou no despertó y quedó a un lado de Tohka.


De vuelta a en la casa de Shidou, todos estaban sentados alrededor de la televisión, habían acabado de ver el capítulo semanal, pero por alguna razón la atmósfera alrededor de ellos se sentía muy incómoda.

─¡Nightmare, rápido! Pásame un pañuelo…

─N-Necesito ir por más, espera.

─Al menos los dos han aprendido una gran lección ─comentó Shidou, mientras que todos asintieron al mismo tiempo.

─Esperen… No entiendo algo… ¡¿Acaso le-le gané a Satou?! ─Kanade se levantó del sofá inmediatamente, estaba sorprendida y al mismo tiempo sentía un dolor profundo, pero no sabía qué era.

─Kanade, tus ojos están llorosos. ─Señaló Hikari, parecía que él estaba un poco pesimista, después de todo, no pudo hacer nada para ayudar.

─¡C-Cállate! Cerebrito ahumado…

Kanade le dio la espalda a Hikari para limpiarse sus ojos llorosos con un pañuelo que le había dado Nightmare, pero al final no se pudo aguantar y lloró al estilo anime.

─No me lo recuerdes... sinceramente, yo-

─¡Cállate, Hikari! No arruines el momento. ─Diva lo calló, ella estaba sentada junto a Nightmare y Berserk en un sillón, era realmente un milagro que dejara la consola de Kotori.

─Guarda silencio.

─Eres el que menos ayudó, así que has lo que dice Berserk.

─¿Por qué ahora todos están contra mí? ─Hikari lloró al estilo anime con decepción, nadie lo apoyaba.

─Ya, ya… Hikari, hiciste lo mejor que pudiste… ─Shidou lo reconfortó lo mejor que pudo—. Aunque no hubieras hecho casi nada…

─¿Dijiste algo?

─No, no… para nada, no te preocupes, todo está bien.

─Kanade… ─Satou la llamó mientras se acercaba a ella.

─¿S-Si? ─Ella respondió mientras seguía con su pañuelo, aún seguía con sus ojitos llorosos, pero ya no estaba llorando.

─L-lo siento… ─Satou igualmente lloró al estilo anime, así que Kanade igualmente fue influenciada a llorar de nuevo.

«Realmente…. Realmente no los entiendo». Hikari suspiró rendido, mientras se dejó caer en el sillón, aparentando dormir.

─S-Satou…

─¿Si, qué pasa?

─Vamos a comer afuera, yo invito…

─¿Tienes dinero?

─N-No… pero. ─Kanade sacó de un bolsillo de su chamarra una tarjeta—. Tengo la tarjeta de Reine…

─Está bien, pero… ¿sabes? Yo hubiera pagado… —Luego recordó que no tenía dinero porque lo último lo gastó en el concierto de Miku y lloró al estilo anime.

─No, no… Deja que yo page esta vez…

Después de eso, aquellos dos salieron de la casa, pero aun así se seguían escuchando sus voces afuera, no se habían alejado de la puerta.

─Kanade, ¿sabes a dónde ir?

─N-No… pero, ¿Tú sí, Satou?

─Sí… No te preocupes, ya me lo veía venir…

De vuelta con Shidou, los demás seguían sentados en el sillón, pero el chico de cabello azul se levantó y se dirigió hacia la puerta principal.

─Dejando eso de lado, les agradecemos por acompañarnos hasta aquí, los esperamos ansiosos la próxima vez, espero que sus dudas hayan sido resueltas, pueden libremente dejar su review que nos gustaría mucho leerlo, sin más, nos veremos de nuevo próximamente, ¡adiós!