THE EVIL TWIN
Advertencia: La de siempre, hay violencia! Y esta un poquito largo el capitulo.
CAPITULO X. EL PRINCIPIO DEL FIN.
—Es el ultimo?
—Así es – lo dijo sonriendo.
—Y después de esto me… nos... – no lo pregunto, lo afirmo.
— "Dejare en paz?"... Claro, no confías en mi, ja, ja, no me respondas, ya conozco la respuesta, de cualquier forma lo único que puedo garantizarte es que el "rojito" no sufrirá – "por lo menos no cuando este conmigo" lo dijo para si mismo, seguro de su decisión y conciente de sus actos – "Eso" puedo prometerlo.
—OK, será esta noche.
—Perfecto, supongo que no quieres que nos despidamos después, así que aprovecho este momento para decirte adiós – estiro la mano esperando que Kaede la estrechara –..."hermano"? – pregunto sonriente y un brillo diferente en sus ojos los hizo destellar en la oscuridad de la noche. Kaede solo estrecho esa mano para que su hermano no sospechara, pero no confiaba en el, y eso nunca cambiaria.
—Adiós – soltó la mano de su hermano y camino hacia su habitación, sin asegurarse de que se marchara.
—Adiós "hermanito" – y se retiro a su nueva guarida.
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—No te afecta el faltar tanto a la escuela? – mientras almorzaban en el patio de la escuela, Hanamichi mostraba su consternación por las inasistencias de su novio a sus entrenamientos y clases.
—No te preocupes – acaricio el rostro preocupado de su Hana y le sonrió tranquilo, transmitiéndole ese mismo sentimiento a su novio – solo será un día.
—Tu contador es un Idiota! – expreso su inconformidad – acaso no sabe lo que tiene que hacer, por que siempre tienes que decirle como manejar tu dinero, no es justo!
—No te preocupes, algo me dice que será la ultima vez – acerco su rostro al del pelirrojo y lo beso tiernamente, logrando un sonrojo especial en esa carita de ángel.
—Jumh ... te voy a extrañar – se quejo con un gracioso puchero pero después sonrió, feliz de saber que seria la última vez.
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La noche llego y después de compartir nuevamente el día y parte de esta con su adorado rojito, se despidió de él efusivamente plantándole el mas apasionado de los besos, un poco intranquilo, pero deseando lo mejor para el y para su novio.
—Te amo – beso por ultima vez aquellos dulces labios y salio de casa de Sakuragi para dirigirse a la suya, dispuesto a lo que fuera necesario para salir con vida de su ultimo encuentro con los Yakuzas.
Hanamichi solo se sintió vació y triste, sin zorro cerca.
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Después de revisar su atuendo una y otra vez asegurándose de que todo estuviera en su lugar, salio de su departamento, dispuesto nuevamente a matar.
Arribo al lugar señalado en aquel archivo que su hermano le dio, y se decidió a entrar, con algunas armas listas para usarse, esperando lo peor a su llegada.
El lugar suponía ser una fortaleza, pero no lo era tanto y Ru lo comprobó, pues logro entrar hasta la habitación de Toshio Imamura, no sin muchas dudas sobre su fácil ingreso a la mansión del más fuerte de los Yakuzas.
Ya solo necesitaba deshacerse de los dos guardianes que cuidaban la entrada de la puerta de la habitación de Toshio, así que con todo el sigilo posible y vestido como ninja, les lanzo dos dardos con tranquilizantes, haciéndolos dormir al instante.
Su plan consistía en entrar a la habitación y dispararle en la cabeza al durmiente, pero cuando abrió la puerta, dos hombres semidesnudos lo esperaban de pie frente a el.
La luz se encendió tan pronto visualizo a su objetivo y aunque tuvo dudas sobre la facilidad con la que logro adentrarse, no hizo mucho caso a su instinto, pues estaba desesperado por completar su misión.
—Bienvenido Rukawa Kaede – Toshio-Sama, lo saludo con una confiada sonrisa y Kaede quiso volver al pasado para corregir su error, pues una pistola le apuntaba a su ojo izquierdo.
—Lo siento hermano, pero los planes han cambiado – Kaerou Rukawa lo observaba con algo mas que odio en la mirada, era una felicidad inmensa que su corazón no podía disimular.
—Debí adivinarlo... – solo fue una forma de recriminarse a si mismo, pero no se rindió, solo esperaba la oportunidad de voltear la situación y sacar ventaja de ella, tan pronto como uno de sus enemigos se distrajera.
—Antes de matarte me gustaría agradecerte por todo el trabajo que me has ahorrado – Toshio estaba seguro de que su Imperio seria el mas grande y que con Kaerou a su lado, a quien amaba profundamente, nada ni nadie podría destruir lo que a sus 45 años había terminado de edificar – Y también me gustaría, comunicarte que... agh!– de repente sus ojos se cerraron y cayo al suelo, pues Kaerou había introducido en su nuca una aguja envenenada que lo traspaso y que lo mato 5 segundos después.
—Ups, lo siento Toshio-Sama, pero no es contigo con quien quiero compartir "nuestro Imperio" – le hablo una vez que ya había muerto, tan fríamente como siempre y tomo rápidamente la pistola que aquel hombre a quien había logrado seducir en cuestión de minutos aun sostenía en su mano derecha.
Kaede quiso huir en ese momento pero cuando intento dar un paso, su hermano le apunto con su pistola, cosa que logro inmovilizarlo por algunos segundos mas.
—No tan rápido hermanito – se levanto y lo miro con odio, dispuesto a terminar con la vida de su único pariente.
Kaede solo alzo las manos y no se movió, esperando alguna oportunidad para escapar, pues estaba seguro de que su hermano quería monologar.
—He esperado este momento por demasiados años y quiero saborearlo por todo el tiempo que me sea posible, así que quítate la mascara, quiero ver tu expresión completa cuando te diga la forma en que murió "nuestra querida madre" – lo ultimo lo dijo con odio disfrazado de un amor hipócrita que dejo de sentir a los 10 años, sin dejar de observar un cambio en la mirada de su hermano,– Ja, ja, ja, Kaede-chan no deberías de molestarte por algo que paso hace tanto tiempo... – y rió con cinismo como siempre que podía.
—Como? – con el rostro descubierto por completo, Kaede se atrevió a preguntarle a su hermano, una de las tantas dudas que ahora tenia sobre la muerte de sus padres.
—Recuerdas aquel día que "Mama" te visito en Londres por ultima vez? – Kaede solo asintió, con las manos en alto, su rostro ahora mostraba curiosidad y desesperación por saber una de las tantas verdades que no se molesto en averiguar – Pues ese mismo día, ella murió – se lo contó sin pena pero sus ojos decían mucho mas y Kaede adivino la verdad en segundos.
—Maldito! – intento acercarse a su hermano, por un momento perdió el control y se arrepintió de conocer aquella nefasta verdad.
—Alto! – le puso la pistola bajo la mandíbula dispuesto a disparar – ni siquiera te he dicho como lo hice, por que te pones así? – pregunto con cinismo.
—No tienes que hacerlo, por que ya no quiero saberlo! – decidió salir de aquel lugar. Así que rápidamente tomo la pistola con su mano derecha e intento quitársela, pero este disparo, y aunque el tiro no lo rozo, forcejearon hasta que por fin Kaede pudo saltar lejos de su hermano, llegando hasta el balcón de la habitación de donde salto sin medir las consecuencias de sus actos, y sin saber que algunos de los guardias que no suponían estar ahí habían aparecido de la nada y ahora le disparaban a diestra y siniestra.
—Alto al fuego! – desde su balcón Kaerou grito, adivinando lo que estaba seguro, su hermano haría.
Los disparos cesaron, pero Kaede siguió su camino hasta que llego a casa de Hanamichi. No sabia lo que su hermano tenia planeado y en lo único que pensaba era en su koibito, en mandarlo lejos y quedarse en Kanagawa para encargarse por fin de terminar con la vida de su hermano o de irse con su pelirrojo lejos del país y protegerlo hasta que le fuera posible, pero esa no era la mejor opción, lo sabia en su mente y en su corazón. Ahora estaba seguro de lo que tenía que hacer. Era su deber terminar con la vida de su Aniki.
Entro por la ventana de su habitación rompiéndola en el proceso y asustando a su novio como nunca.
Obviamente al ver que un tipo vestido de ninja estaba en su habitación le lanzo lo primero que encontró, hasta que el desconocido encendió la luz de la habitación y hablo al fin.
—Soy Yo Hanamichi! – se acerco al pelirrojo y sostuvo sus manos que continuaban dándole algunos golpes con miedo.
—Ka-Kaede, por que estas vestido así, creí que eras un ladrón y que me ibas a matar o algo así! – le contesto respirando agitado, por lo menos ya no estaba asustado.
—Donde están tus maletas, necesito que hagas tu equipaje y que busques tu pasaporte, tienes que irte de aquí ahora mismo! – le hablo tan pronto su koi se tranquilizo, provocando que este riera por el nerviosismo que le nació del miedo, sentía que las palabras de su zorro eran verdaderas y ahora temía lo peor.
—Pero... – segundos después reacciono – ¿Por que? – y pregunto con inocencia la razón de su viaje.
—No puedo explicarte ahora, solo haz lo que te dije! – lo miro autoritario y amenazante, cosa que hizo que Hanamichi sintiera escalofríos al recordar el anterior comportamiento de su novio.
Y ya no dijo nada, solo saco una pequeña maleta que Kaede le regalo cuando salieron un fin de semana y comenzó a llenarla con algunas de sus pertenencias y se vistió triste esperando a que Kaede volviera para explicarle la situación, sentía que debía hacer lo que su novio le pidiera en ese momento.
Kaede solo pensó en llamar a cualquier Aerolínea que tuviera un vuelo en el menor tiempo posible a América o Europa, deseaba irse con Hanamichi, pero al final decidió quedarse en Kanagawa y pedirle a su novio que lo esperara hasta que Kaede lo encontrara de nuevo, pues sabia que la única forma de mantener a su novio protegido y con vida era enfrentándose con su hermano a muerte.
No pudo conseguir ningún vuelo hasta después de 3 horas y apenas eran las 2 de la madrugada así que, tomo prestada ropa de Hanamichi y se dio una ducha, después de todo sí había recibido algunos roces de los tantos balazos que los guardaespaldas de su hermano le dispararon.
Hanamichi seguía esperando en la sala muy callado y nervioso, a que Kaede saliera de la ducha para que por fin le explicara que harían y por que, y cuando lo vio salir con el torso desnudo, le asusto ver que tenia vendado uno de sus brazos.
—Kaede dime por favor que esta pasando y por que tenemos que irnos de aquí, y por que ahora? – se levanto y pregunto angustiado y preocupado por la salud de su zorro – y por que tienes esa venda en tu brazo, te paso algo?
Durante la ducha redacto en su mente la mas suave versión de su vida y decidió que era necesario contársela a su pelirrojo amor, de otra forma no accedería a hacer lo que para el era vital, escapar hasta que su hermano dejara de existir.
Antes de hablar, busco por toda la sala algún aparto que le indicara que estaban siendo observados, lo hizo mientras Hanamichi le preguntaba con insistencia la razón de su comportamiento, pero decidió no hablar hasta que por fin encontró una pequeña cámara escondida en una esquina de la sala.
Era muy pequeña pero al solo verla Kaede supo que era muy poderosa y que podía transmitir la señal captada, aunque se preguntaba en que momento le cambiaban las baterías – se imaginó que en la ausencia de Hanamichi – de cualquier forma le urgía deshacerse de ese aparatito para hablar con su novio.
Y cuando por fin se sintió seguro, tomo los hombros de Hanamichi en su manos y se sentó con el, lo miro a los ojos por fin, y comenzó a narrarle despacio todo su pasado, omitiendo los detalles y el numero de individuos a los que tuvo que asesinar, viendo como su amor lo miraba incrédulo al principio pero después de algunos los minutos comenzaba a derramar algunas lagrimas de miedo e impotencia, sin notarlo y sintiéndose como un maldito al hacerle saber que su vida peligraba por su estupidez.
—No es cierto... – lo dijo en un susurro, desilusionado y mas triste que nunca.
—Lo siento – no podía mirarlo a los ojos, Hanamichi ahora sabia que el Kaede que creía conocer no existía.
—El es malo y tu...? – no sabia por que, pero no podía hablar y lo único que hacia era llorar quedo.
—No, YO no, te lo juro! y puedo jurarte por lo mas sagrado para mi, que eres TU, que lo único que quiero es que estés a salvo pero para eso... – Hanamichi se soltó de su manos y se levanto dándole la espalda, al parecer no podía digerir con rapidez todo lo que su amado le acababa de confesar.
Rukawa se sentía como un traidor, jamás le había sucedido, pero muchas cosas las experimento solo con Sakuragi, por esa razón ahora no sabia que hacer para confortar a su amado, y mucho menos hacer que creyera en el, en un futuro cercano.
—Jamás mate por placer – lo dijo con sinceridad, pero su Hana solo se cubrió el rostro con ambas manos, dándole pocas esperanzas a su zorro de volver a establecer esa relación tan hermosa que ya tenían – Pero era mi destino, era todo lo que conocía, y lo único para lo que me entrenaron... Yo pensaba que era lo único que podía hacer y que para eso había venido al mundo... – estaba hablando con un verdadero sentimiento de culpa, jamás se había arrepentido de sus actos, y hasta ese momento conoció el sentimiento.
Kaede cerro los ojos y bajo la cabeza, nunca en su vida había hablado sobre su "misión en la vida", y jamás se había sentido como alguien despreciable, pero en ese momento al compararse con Hanamichi, supo que al perder su amor pagaría por todos sus pecados y lo peor de todo era que creía firmemente que lo merecía.
Hanamichi estaba conciente de que si aceptaba los hechos en ese momento, era por que simplemente no podía hacer nada mas, pero eso no significaba que no deseaba expresar su inconformidad y sus ganas de reprocharle a Kaede su comportamiento y su silencio.
Suspiro una vez mas, totalmente derrotado, resignado a perder el amor de su amado pelirrojo, pero aun así insistió con respecto a salvaguardar la valiosa vida de su Hanamichi.
—Perdóname... pero esta es la única forma que conozco de arreglar mis problemas.
—Con mas muerte? – por fin volteo a verlo, reprochándole su solución inmediata.
—De verdad me gustaría resolverlo de otra forma pero... – por un segundo levanto la vista, solo que no pudo sostenerle la mirada a Hanamichi, que no lo juzgaba por sus crímenes si no por su forma de solucionar sus problemas con mas violencia y muerte – Conozco a mi hermano y sé de lo que es capaz y créeme que lo único que no quiero es que tu mueras! – nuevamente lo quiso mirar por un segundo y lo logro, solo de esa forma pudo hacer que Hanamichi entendiera sus razones – Pero si tu lo deseas después de que "esto" pase... me entregare a las autoridades y pagare por mis delitos – lo dijo con seriedad y decisión, si Hanamichi deseaba que Kaede pagara su condena como cualquier persona, el lo haría, de eso no había duda, pues sentía que después de pagar sus culpas, podría aspirar a ser alguien digno de Sakuragi Hanamichi una vez mas.
—No, eso no – nuevamente le dio la espalda a su zorro, y se abrazo a si mismo, deseando que todo fuera una pesadilla – No podría vivir sin ti – tan pronto lo dijo, supo en su corazón y su mente que era verdad, que sin Kaede seria verdaderamente un bueno para nada.
—Eso significa que... – deseaba que su Hana lo perdonara por sus pecados por que creía que con su perdón seria suficiente para vivir tranquilo.
—No estoy seguro, aun no – sus palabras no le quitaron la esperanza a Kaede de ser amado nuevamente por esa alma limpia, pero acepto su nueva misión con más ánimo que nunca.
Hanamichi aun le daba la espalda, pero su silencio era elocuente, decía mucho y Kaede lo sabia, sabia que su reconciliación seria difícil, pero aun así se atrevió a acercarse a el, y con sigilo, rodeo con sus brazos el cuerpo de su niño adorado, y el pelirrojo no lo rechazo simplemente se quedo ahí unos segundos mas, disfrutando del calor de su zorro.
En los últimos meses había crecido unos cuantos centímetros mas, por lo que en el momento en el que Hanamichi por fin se volteo en su abrazo, tuvo que alzar un poco el rostro para poder acariciar con sus labios, los de su zorro.
—Tienes que prometerme que volverás a mi – en sus palabras se conjuntaban el miedo, la sorpresa, las dudas, y las miles de preguntas sobre su futuro, pero el principal sentimiento que reinaba en el corazón del pelirrojo era el amor que sentía por Kaede, cosa que este noto.
—Lo prometo – por fin lo pudo mirar a los ojos, arrepentido de corazón y sintiéndose menos indigno de merecerlo.
Hanamichi nuevamente lo miro a los ojos, buscando en ellos la verdad, pero no tuvo que buscar mucho, pues rápidamente la encontró, y no solo eso sino que también encontró un amor genuino y una respuesta sincera por parte de su zorro.
Llegaron al aeropuerto por fin y esperaron juntos, muy abrazados, al llamado del vuelo de Hanamichi. Rukawa le había dado miles de indicaciones y mucho dinero, pero sin explicarle de donde lo había sacado, de cualquier forma el pelirrojo prefirió quedarse con la duda. Kaede había decidido mandarlo a Estados Unidos y aunque Hanamichi no sabia mucho ingles, por lo menos podía preguntar como llegar al hotel que Kaede le indicó y sabia que decir para mantenerse con vida en un lugar desconocido.
Después de algunas horas de esperar, el momento de separarse llego.
—Te amo – lo beso por ultima vez conciente de que podría ser la ultima, por eso se abrazo a su rojito y dulcemente lo beso inyectando en ese beso todo el amor que nunca sintió por nada ni nadie.
—Yo te amo mas, y por eso tienes que vivir, me lo juras? – inseguro y con una gran mortificación Hanamichi intentaba confortarse a si mismo, con la promesa de Kaede.
—Te lo juro – se besaron una vez mas y Hanamichi por fin camino hacia su destino.
Kaede espero hasta que Hanamichi se despidió a lo lejos de el, pero cometió un error, pues no se aseguro de que llegara a abordar el avión.
Camino hasta donde debía entregar el pase para abordar, pero desafortunadamente, no pudo dar el ultimo paso, pues una mano gigante con un paño mojado con cloroformo se apretó contra su cara y su cuerpo cedió en cuestión de segundos, quedando inconsciente y sin poder hacer nada por despertar.
TBC.
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N/A: Hola de nuevo, pues como ya se dieron cuenta, ya no falta mucho para el final. Espero pronto terminarlo, gracias por seguirlo leyendo a Lensaiak y Shadir, y como respuesta a si es que Hanagata se vengaría (con respecto a Como en un Cuento de Hadas), pues no, su papa no lo dejo y lo amenazo con quitarle su herencia y después se enamoro de Fujima y fueron muy felices, y colorín colorado ese cuento se acabado, ji, ji, o algo así¿satisfecha? o ¿te gustaría que hiciera una continuación? por que si es así, pues creo que te puedo conceder esa petición y con gusto, tu solo dime y me pondré a trabajar en "La Venganza de Hanagata" ja, ja, ja, solo si es que los quieres ver sufrir, pero tu decide, que con gusto me pondré a trabajar en ello solo si tu quieres, je, je, bueno me despido y espero pronto terminar este fic, y hasta lueguin!
