Hola!
Nada mucho que decir. Ojalá que disfruten este capitulo
n.n
Emms… perdon por futuras faltas de ortografía y
gramatica y esas cosas…
Naruto no es de mi propiedad u.u
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Yumi
-
Está en su próxima misión; irán a buscar
unos importantes pergaminos en esta cuidad – nos dijo Tsunade
apuntando una cuidad en el mapa - ¡Y apresúrense porque
mucha gente les tiene puesto el ojo! – levantó su vista a
nosotros con un aire amenazador.
- ¡Si! ¡Una misión!
¡Al fin! – gritó Naruto – ¿Una misión
clase A? Puf, yo puedo más que eso – dijo Naruto arrugando
la hoja y luego la lanzó lejos.
Tsunade
parecía tener menos paciencia que otros días.
-
Parten hoy en la tarde, ¡AHORA LARGUENSE DE AQUÍ!
-
Ay, esa vieja debería tener más educación –
dijo Naruto mientras ponía una mano en su oreja – Creo que
no puedo oír bien ahora.
- ¡Eso te pasa por ser un
desubicado, baka! – le gritó Sakura. Levantó su puño
para pegarle en la cabeza pero en último momento se retuvo.
Suspiró y se fijó en Naruto. Se vieron un buen rato.
Naruto se estaba poniendo rojo y Sakura tenía la vista como
perdida. Yo me limité a cruzarme de brazos y mirar para otro
lado.
- Nos vemos aquí como a las cinco, ¿está
bien? Ya me voy a preparar mis cosas – dicho esto Sakura
desapareció entre las calles.
Empecé
a caminar cuando sentí que Naruto agarró mi brazo.
-
Sasuke… este… Es que quería pedirte un consejo… - me
dijo tímidamente. Veía cualquier cosa menos a mí
y su cara se empezó a llenar de color. Ante su reciente
tartamudeo estaba perdiendo rápidamente la paciencia.
-
¿¡Qué! – Naruto levantó su vista hacía
mí con ojos de perro abandonado.
- Es que… le q-quiero
pe-pedir a S-Sakura-chan que s-sea mi n-novia… - me dijo mientras
jugaba con sus dedos.
¿Eso era? ¡Gran cosa!
-
Díselo entonces – respondí simplemente, luego empecé
a caminar a mi casa.
- ¿Y si no me acepta…? – fue lo
último que oí de Naruto.
Luego me sentí… algo culpable. Naruto me había pedido consejo y yo no había hecho nada. Sus ojos tristes y decepcionados volvían a mí a cada minuto y me volvían loco. Me sentía culpable. Tal vez debería ir y hablar con él. Pero luego de un momento de hesitación me dije que no y me fui a preparar mis cosas.
Eran las cinco. Pude distinguir la figura cabizbaja de Naruto cuando estuve a un par de metros lejos de él. La culpa volvió a acecharme. Me mantuve serio, como siempre. Al llegar, Naruto se fijó en mí. Me miró fijamente durante un par de minutos. Abrí mi boca para decirle algo… me veía y me sentía aún peor.
-
¿Qué te pasa ahora?
Naruto solo desvió su
mirada y se encontró con Sakura que corría adonde
estábamos.
Al ver a Naruto volver a su normal actitud y como discutían juntos pude deducir que nada había pasado entre ellos dos. Sakura tenía un rostro que pocas veces le había visto. Uno entre cierta felicidad y entre cierta tristeza.
-
Hey, Sasuke-baka, ¿puedes empezar a caminar?
Suspiré
fastidiado. Apenas atravesamos las puertas de salida empezamos a
andar lo más rápido posible. Naruto, de vez en cuando,
hacía alguna absurda pirueta en frente de Sakura que por lo
usual terminaban con él en el suelo. Sakura soltaba una
pequeña risita y luego se acerca a él para ayudarlo.
Ese constante coqueteo me enfermaba. ¿No se podían
declararse el uno al otro y ya? ¿O conseguirse un cuarto y
listo?
Pasaron
un par de días. Llegamos a la ciudad y luego de un par de
batallas empezamos el camino de vuelta con los pergaminos bien
asegurados en mi mochila.
Debían ser alrededor de las
cuatro de la tarde cuanto Sakura habló.
- ¡Eh,
chicos! – Naruto y yo nos detuvimos al escucharla – Quedémonos
en un pueblo que está por aquí cerca esta noche.
-
Nos vamos a desviar mucho del camino de vuelta – dije saltando a la
rama donde estaba Sakura.
- Ah, pero Sasuke-kun… Ya vamos de
vuelta y dormir en un hotel no nos haría nada de mal… - dijo
con un tono suplicante. Seguí negando. Luego de un rato Naruto
se agregó a la conversación.
- ¡Ya! ¡Está bien! – dije enojado ante los gritos de ese loco. Cómo alguien podía chillar tanto escapaba de mi entendimiento.
Al
llegar al pueblo Naruto fue el primero que gritó.
- ¡Eh,
eh, eh! ¡Miren! ¡Es Hinata!
Había una chica… exactamente igual a Hinata. Pero… pero era imposible. Es decir, en ese momento no me lo pude explicar. Hinata había desaparecido de la nada hace un par de meses. Su desaparición fue un par de semanas después que salió del hospital. De ese día nadie sabía nada, ni Kurenai ni sus compañeros de equipo.
Todavía recuerdo a Naruto entrar corriendo a la oficina de Tsunade, obviamente gritando a todo pulmón. Tsunade solo se limitó a escuchar a Naruto hasta el final y luego de respirar hondo respondió de que Hinata era una chica grande y fuerte y que no necesitaba que bakas (remarcó amenazadoramente esta palabra mirando a Naruto) se anduvieran preocupando de ella. Con eso nos sacó de su despacho. Shizune le dijo luego a Sakura que, al parecer, Hinata había salido en una importante misión. El "al parecer" no dejó muy satisfechos a Naruto ni a Kiba ni a Shino.
Al ver correr a Hinata hacía nosotros me dije que si, podía estar en una misión y que tal vez esa misión se desarrollaba aquí, en este pueblo medio perdido. Ella no nos dirigió una mirada y siguió corriendo.
Sentí que no tenía aire.
Ella corrió y se lanzó a un hombre que se me hacía ligeramente familiar. Lo abrazó con fuerza y le dio un fuerte beso en los labios. El hombre la rodeó con sus brazos y respondió al beso contento.
No podía, simplemente no podía quitarles los ojos de encima.
- ¡No seas tonto, Naruto! ¡Hinata tiene los ojos blancos no negros! – dijo Sakura luego de un momento de silenciosa sorpresa.
Efectivamente;
esa chica tenía los ojos negros y no blancos. Dejé
escapar aire que no sabía que retenía luego de oír
esa declaración. Esa chica, pese que era idéntica a
Hinata, no era ella. Pero… había algo que no concordaba.
Algo que no andaba bien.
Naruto parecía incomodo con la
situación también y optó por ir directo al
grano.
-
¡Hinata-chan! – gritó corriendo hasta la pareja.
Sakura y yo lo alcanzamos de inmediato – Hinata-chan que… ¿qué
estas haciendo aquí? ¿Don -– Sakura le tapó la
boca bruscamente.
- Oh-oh, cu-cuanto lo siento… Es que usted
señorita es muy pare – iba diciendo Sakura con una tímida
y nerviosa expresión pero el hombre la cortó.
-
Jaja, descuida. ¿Pero como sabe él el segundo nombre de
mi querida esposa? – dijo con una alegre sonrisa mientras abrazaba
a la chica esa. La espalda de ella se apoyó contra su pecho.
Sentí
un repentino vació en el estómago. Apreté los
puños. Sentí una punzada en la cabeza y a esta le
siguió un fuerte dolor de cabeza. Me iba a enfermar. Me estaba
enfermando todo eso.
Naruto y Sakura se quedaron en blanco un par
de momentos pero reaccionaron a la risita de esa chica. No pude
evitar de sonreír un poco. Había algo mal con ella.
Algo muy mal. Y yo, realmente estaba muy enfermo.
-
Hinata es el segundo nombre de mi esposa Yumi – habló de
nuevo y puso su cabeza en el hombro de Yumi.
- Mmm… No creo
haberlos visto antes, ¿nos conocemos de alguna parte?
Imposible.
Era
su voz. Era la pequeña y suave voz de Hinata.
La angustia
en mí iba subiendo cada vez más. Me empecé a
sentir un poco mareado.
- ¡Pe-pero Hinata! ¡Soy Naruto! ¡Y… y… Sakura y el tonto de Sasuke! – empezó a decir entre balbuceos un confundido Naruto. Sakura trataba de calmarlo y trataba de decir que nos habíamos confundido de persona.
- ¡Ah! ¡Ya me acuerdo! – dijo el hombre mientras juntaba sus manos – Ustedes son de Konoha. Yumi vivió un tiempo ahí, de seguro ahí se conocieron. Yo también vivé un tiempo en Konoha y de hecho fue ahí donde la conocí – le dedicó una tonta sonrisa de bobo enamorada a esa tal Yumi.
Verlo… verlo me molestaba. Verlos juntos me molestaba. ¿Qué no podían apartarse un poco? Su vida no dependía de estar tan pegados, eh. Dios… que insoportables.
Yumi
puso en elegante dedo en su mentón.
- Creo que me acuerdo…
- Discúlpenla, nunca se destacó mucho por tener
buena memoria – respondió él y apartándose un
poco de ella se nos acercó. Tomó un aire más
serio y se inclinó para hablarnos mejor – No deberían
causar tanto alboroto. Miren a su alrededor, están llamando la
atención innecesariamente – luego se apartó y sacó
una tarjetita de su bolsillo – Bueno, siempre es bueno encontrarse
con viejos amigos. Tengan, acá está la dirección
de donde vivimos, pasen por allá como a las nueve, ¿está
bien? Siempre es un gusto recibir visita de antiguas amistades aunque
ciertas personas no se acuerden de ellas – y se dio vuelta hacía
Yumi y le lanzó una mirada de falso enojo.
No podía sacarle los ojos de encima. No podía dejar de verla. Su juguetona sonrisa, aunque no me convencía del todo, tenía algo… algo que me encantaba. Algo que no me dejaba pensar claramente.
Los oí despedirse alegremente de nosotros y luego perderse entre la gente con las manos tomadas. Me fijé en sus dedos entrelazados con los de él.
Me encontré mordiéndome el labio inferior furiosamente.
-
Que raro – oír decir a Naruto – Podría jurar que
esa tal Yumi es Hinata.
- Si, yo también pero… pero
Hinata es una Hyuuga y tiene los ojos blancos no negros como esa
chica.
A
las nueve y media, entre la gente que se abría pasó por
pasar y entre la densa niebla de la noche, nos encontramos en las
puertas de la supuesta casa.
- Esta no es una casa, es un
bar-restaurante – murmuró Sakura viendo el local para luego
chequear la dirección en la tarjeta.
- Entremos, tal vez
adentro los encontremos.
Era un amplio lugar con una tenue luz y una suave nubecilla de humo de cigarro. En la entrada había dos chicos que recogían los abrigos y a lado derecho del lugar había una larga y elegante barra. A su final se podían ver las puertas de la cocina donde entraban y salían inquietos meseros. Algunos de ellos me eran familiares, podría jurar que los había visto en alguna parte. Al final de las mesas había un espacio libro que creo que era la pista de baile pero lo que me llamó más la atención fue el escenario. Nada muy exagerado, algo simple pero un poco tétrico con aquellas luces color sangre y esas largas cortinas negras.
Los
tres nos quedamos examinando el lugar cuando aquel hombre de la tarde
se nos acercó.
- Ya creía que no venían –
dijo siempre alegre – Vengan, les tengo reservado una mesa.
-
Eh… disculpe… ¿Cuál es su nombre?
- Mi nombre es
Fye, mi estimada Sakura – Naruto frunció el seño ante
su sonrisa coqueta que hizo que Sakura se sonrojara – Pidan lo que
quieran, este local me pertenece. Ahora siéntense que el show
va a comenzar – y tomó asiento junto a nosotros.
Las
cortinas se apartaron y dejaron ver a una esbelta figura femenina
vestida con un largo vestido negro. No se mucho de vestidos pero este
encajaba perfectamente con ella; ajustado lo justo y necesario pero a
la altura de las rodillas se abría. El vestido comenzaba a la
altura de los hombros y el contraste del negro con lo blanco de su
piel era perturbador pero lindo. Le daba un aire angelical, pero de
un ángel caído, frustrado, triste y enojado.
Sus
manos vestidas con largos guantes negros hasta el codo tomaron el
micrófono y lo acercaron a su bien pintada boca. Una boca que
poseía un color rojo sensual y exquisito pero que era
igualmente amenazador y atrayente. Y cuando esta se entreabrió
finalmente para cantar sentí la garganta extremadamente seca y
me quedé sin aire.
J'ai…
j'ai bien le droit… j'ai bien le droit… aussi… de
faillir…
(Tengo… tengo el derecho… tengo el derecho…
también… de fallar…)
Défaillir…
jusqu'à mesurer le prix…
(Desfallecer… hasta medir el
precio…)
Mais
qu'est-ce qu'il m'arrive?
(¿Pero
qué me pasa?)
J'oublie…
je bois… je bois l'oublie…
(Yo olvido… bebo… yo
bebo el olvido…)
Mais
qu'est ce qu'il m'arrive?
(¿Pero
qué me pasa?)
Je
dors au bord de mon lit…
(Duermo al borde de mi cama…)
Oh-oh…
como je regrette… je ne suis pas ce que je suis…
(Oh-oh…
como lo lamento… no soy lo que soy…)
La
lune qui me surveille… la lune est sur mon dos…
(La luna que
me vigila… la luna sobre mi espalda…)
Oh-oh…
comme je déteste… je ne suis pas ce que je suis…
(Oh-oh…
como lo detesto… no soy lo que soy…
Oh-oh…
como je regrette… je ne suis pas ce que je suis…
(Oh-oh…
como lo lamento… no soy lo que soy…)
Una
canción melancólica.
Una canción triste.
Al ver la expresión de su cara sentí una presión fría en el pecho. De la nada encontré mis pies mucho más interesante que la chica que estaba el escenario.
-
Sasuke-kun, ¿te encuentras bien? – me preguntó a
Sakura acercándose a mí.
- No… no es nada… - me
reacomodé en mi asiento.
- Bien… - dijo Fye al terminar la canción – Acompáñeme, chicos.
Sakura y Naruto lo siguieron pero yo me quedé ahí, sentado. Me sentí incapaz de levantarme. Su voz empezaba a cantar nuevamente y me sentía atraído, por no decir hipnotizado, a ella. No podía alejarme.
Volví
a la realidad cuando Naruto me tiró del brazo con fuerza.
Di
vuelta la cabeza para gritarle que me dejara en paz pero la expresión
en su rostro me dejó sorprendido. Ahí estaba Naruto,
sonriéndome con una picardía que no pude descifrar del
todo.
-
Uy, parece que a nuestro querido Sasuke-kun le --
-
¡Naruto, Sasuke-kun, apúrense! – cortó Sakura.
Siguiendo a Fye llegamos a un cuarto alejado del comedor general. Ahí, nos dijo que tomáramos asiento y de que Hinata nos alcanzaría en un par de momentos. Me llamó la atención que la tratara de Hinata y no de Yumi. Hinata era su segundo nombre, ¿no? Intercambié una sospechosa mirada con Sakura quien pensaba lo mismo que yo y Naruto, bueno, elogiaba lo bien que cantaba Yumi-Hinata.
Después de un cuarto de hora entró la persona que esperábamos.
-
¡Hinata! ¿Muchos aplausos? – dijo Fye cuando la vio
entrar.
-N-no… - Fye y ella intercambiaron unas miradas serias y
luego ella cerró sus ojos. Al abrirlos estos eran blancos y
tenían venas a su alrededor – No hay nada.
- ¡¿Hinata!
– explotó Naruto - ¿¡Pe-pero que está
pasando!
- ¡Cálmate! – Sakura le pegó en
la cabeza – Hinata… ¿puedes explicarnos?
Hinata tomó asiento a mi lado y empezó a jugar nerviosamente con sus dedos. Abría y cerraba la boca tratando de encontrar sus palabras.
-
Hinata esta en una misión de espionaje en este pueblo –
respondió Fye luego de unos momentos – Por lo tanto debimos
entrometernos en la vida del pueblo lo mejor posible y eso era --
-
Haciéndose pasar por una pareja de recién casado con
identidades falsas y supongo que este restaurante les ayudaría
a conseguir información con los rumores entre la gente y los
viajeros que llegarían aquí – interrumpió
Sakura.
Fye levantó sus cejas asombrado. En verdad era un hombre con un semblante muy relajado e invariante. Tenía el pelo desordenado y gris, aunque fuese solo un par de años mayor que nosotros. Sus ojos celestes parecían ancianos eso sí, y hacían ver que ese hombre había experimentado cosas que uno preferiría olvidar.
-
Muy bien, Sakura-chan. Hinata tenía mucha razón al
decirme que eras muy inteligente.
- ¿¡Pero cpor qué
desapareciste, Hinata! ¿¡Por qué no lo dijiste
nada a nadie! ¡Todos estábamos muy preocupados por ti!
Los ojos de Hinata se levantaron y se posaron temerosamente en Naruto.
-
Yo… um… e-es que yo…
- Ay… - suspiró Fye – Hinata
está en esta misión porque –
Hinata puso su mano en el hombro de Fye violentamente y cuando sus miradas se cruzaron ella negó suavemente con la cabeza. Él se mostró extrañado pero luego suavizó sus ojos.
- Hinata está en una misión muy importante por eso debía mantenerlo en secreto, inclusive para ustedes, chicos - nos dijo sonriendo.
Ninguno de nosotros parecía convencido, sobretodo luego de ver aquella escena.
-
Fye-san --
- Dime Fye, Sakura-chan.
- Eh… Fye, ¿son
los únicos en esta misión?
- ¿Lo dices por
los meseros?
- Si – Naruto iba a decir algo pero Sakura le tapó
la boca.
- Algunos de ellos son Jounins, ellos escuchan los
diferentes rumores entre las personas y conversan con ellas para
sacar información. Ah, si; el griterío que hicieron hoy
fue realmente un problema. Puso en riesgo nuestra misión.
Todavía estamos en vigilancia y hay un par de ninjas que andan
dando vuelta por ahí, ustedes entienden…
- ¿Cómo
es que tenías los ojos negros antes, Hinata-chan? – pudo
preguntar al fin Naruto. Se notaba que aquella pregunta le estaba
molestada hace un buen rato.
- Bu-bueno… Es… es una
tec-técnica especial. Los len-lentes de contacto i-igual se
n-notaban y preferimos no co-correr riesgos… - dijo retomando su
habitual tartamudeo y su bajo tono de voz.
Hubo un largo silencio.
-
¿Y cuál es el propósito de esta misión? –
pregunté.
- Eso no te lo puedo decir, Sasuke-kun – odié
que dijera el estúpido "kun"- ¿No tienen lugar
donde quedarse?
Naruto respondió un sonoro no. La verdad es que habíamos recorrido casi todos los hoteles pero todos estaban llenos porque, al parecer, iba a ver un festival muy conocido en la zona que atraía a muchos turistas.
- Quédense con nosotros, entonces. Nuestra casa, o sea departamento, esta arriba de este restaurante. Hay suficiente espacio.
Con
eso ya teníamos lugar donde dormir.
Tomamos nuestras cosas
y guiados por Fye y Hinata que se tomaron de la mano subimos hasta su
departamento.
Tomados
de la mano…
Fruncí el seño y desvié mi
mirada al suelo.
-.-.-.-.-.-.-
La
cancion no esta completa y es de Holden, ce que je suis.
Este cap
no me gustó mucho, algo rapido, no? Ojala que haya sido bueno
n.n
en el prox cap se ya se pone mejor, muajajajaja!
reviews
plis u.u
