CUCHILLO DE DOBLE FILO

Quinn despertó incluso más temprano de lo norma, extrañamente sentía algún tipo de interés en hablar con ese asesino, uno que hasta su propio subconsciente le pedía averiguar, cuando vió que los rayos del sol eran tenues por la apenas inminente aparición del sol en el horizonte, decidió quedarse un rato más acostada, recordó que hace apenas unos días había empezado todo, quien iba a pensar que un simple día de trabajo se convertiría en una extraña aventura que le estaba haciendo dudar de muchas cosas, entre ellas, de sus sentimientos, pero no era posible, es cierto que el interés que tenía era visible e innegable, pues incluso Garen lo había notado, se sintió un poco culpable, empujó al hermano de su mejor amiga por defender la integridad de un enemigo, era comprensible en este punto que se sintiera así, pero también surgía una pregunta en ella, "¿Qué clase de interés es?", se preocupó un poco al pensar que quizá era algo que, a largo plazo, no podría controlar por voluntad propia, eran pocas las veces en las que había despertado ese interés por alguien… Realmente eran nulas, siempre había sido una aventurera, y nunca había tenido muchas amistades, puesto que junto a su hermano eran inseparables, lo que jamás le hizo sentir una necesidad de compañía, pero Caleb ya no estaba, y seguir lamentando la pérdida la hacía sentir completamente perdida y desesperanzada, debía enterrar ese recuerdo, pasara lo que pasara, Valor siempre estaría junto a ella, el es un compañero que ha demostrado ser incondicional, le recordaba mucho a su hermano, además, su amiga Lux también estaba junto a ella a pesar de todo. Pasados unos largos minutos, los rayos del sol ya habían tomado mas fuerza, un indicio de que ya debía preparar todo para irse, se levantó aún con el cuerpo adormilado, hizo un pequeño estiramientos y salió de su habitación, quiso comprobar si Lux ya se había levantado, pero para su sorpresa esta aun se encontraba durmiendo, "Que extraño, ella siempre es la primera en levantarse" se encogió de hombros y fue a darse una ducha, apenas terminar, vistió su típica armadura, antes de colocarse su tiara alada, cuidadosamente se peinó el cabello, algo que normalmente no hacía, su cabello siempre tomaba la misma forma y no era necesario arreglárselo, excepto ese día, que por una razón que conocía bien, quería lucir mas bonita que de costumbre, por último, se aplicó un poco de pintalabios, "Es poco, no creo que se note" pensó cuando se miró al espejo, le dedico unas pequeñas sonrisas al espejo para saber que ya estaba lista y fue a la cocina a preparar su desayuno, fue simple, un café con un trozo de pan, también dejo una taza y un trozo más para su amiga, comió con calma mientras observaba por la ventana, se perdió de nuevo en sus pensamientos, pero luego recordó que su amiga no se había despertado aún, apenas terminó, se dirigió nuevamente a la habitación de su amiga y aún se encontraba en un profundo sueño, "Bueno, creo que aun tengo tiempo de sobra, así que me iré en este momento", acercándose a la salida de su hogar dio un pequeño silbido, su fiel compañero voló por la ventana, siempre le gustaba sentir la seguridad de que caminaba por caminos vigilados por él, no se le escaparía nada, así emprendió el camino hacia la ciudad capital.

Apenas pasada una hora y unos cuantos minutos, Luxanna despertó, completamente desubicada y con los ojos casi cerrados, miró hacia ambos lados confundida, pero se sintió aliviada cuando recordó que había regresado a la casa de Quinn, por lo que suspiró un poco y se refregó los ojos.

-Demonios, Quinn ya debió haberse ido…

Se apresuró a alistarse, corrió a tomar un baño y al terminar no pudo evitar soltar una pequeña risita, al ver su peine y pintalabios en el baño "Te arreglaste, ya veo que si te interesa a ti", sonrió un poco, pues la noche anterior había podido ver por ella misma que su "cuñado" también estaba despertando cierto interés, "Si la llegas a lastimar te calcinare vivo", rio un poco de nuevo y fue a desayunar, había una taza de café ya servida en la mesa junto a un trozo de pan, "Dejaste todo preparado, ¡te adoro Quinn!", con una expresión de felicidad comió con bastante ganas, tanto así, que luego se dirigió a la alacena y robo otro trozo más de pan, el cual se llevó comiendo mientras salía corriendo de hacia la ciudad capital.

Quinn ya se encontraba frente a los calabozos, lista para entrar, se había tomado su tiempo para llegar y aun así había llegado mas temprano de lo acordado, antes de entrar se arregló un poco su cabello con sus dedos y luego llamó a su compañero.

- ¿Qué tal me veo Valor? – pregunto mientras sonreía, luego de unos graznidos, frunció un poco el ceño – ni lo pienses, solo quería cambiar un poco mi rutina es todo – Valor solo dio un graznido que sonó en tono de burla – Deja de hablar como si yo estuviera enamorada – lanzó luego a su compañero hacia el cielo y este emprendió vuelo- ¡quita esos pensamientos sucios de tu mente!

-Grrrrraaaaaa – voló lejos del lugar

Se arregló nuevamente el cabello y entró al calabozo, el guardia sin mucho problema la dejó entrar, puesto que se encontraba dormido, "ese tipo siempre esta durmiendo" pensó Quinn casi riéndose, siguió el pasillo hasta las celdas mas bajas y luego abrió la puerta que la llevaba a la pasarela de celdas donde se hallaba Talon, cuando llegó al frente, tomo una de sus flechas y la pasó entre los agujeros de los barrotes de un lado al otro, despertando al asesino con dicho ruido.

-Bueno, ya estoy aquí – dijo intentando aparentar seguridad, pero por dentro se encontraba muy nerviosa.

-Bastante temprano, ¿No crees? – respondió aun acostado en su cama de paja.

-Es mejor empezar desde temprano, o eso creo yo

-Supongo que aquí en Demacia dicen eso muy seguido – sonrió un poco - ¿y bien?

-La razón por la que estoy acá es simple, debes darme toda la información que tengas sobre Noxus y sus próximos movimientos.

- ¿Eso es todo?

-Si, ¿me ayudaras? – preguntó haciendo una sonrisa expectante

- ¿Y que gano yo? – arqueó una ceja

-Pues… - cambio su expresión a una más seria – que te torturen hasta la muerte… supongo…

-Ya veo… - Talon sonrió, la información que le habían brindado ayer había sido bastante clara y apegada a la realidad, el ya se esperaba que Quinn le contará la razón de su visita, aunque eso le resultara bastante estúpido, puesto que revelar dicha información no era necesario, con que empezaran una amena conversación lograría sacar la información necesario, como lo había hecho la noche anterior, pero Lux había sido muy clara al asegurar que Quinn hablaría primero con él sobre eso antes de preguntarle por cualquier otra cosa, así que según el plan de la dama luminosa, Talon le siguió el juego a la tiradora – Bien, entonces es un trato justo… supongo…

- Bien, entonces… ¿Que te parece si empezamos por hablar de la capital noxiana?

- ¿El bastión inmortal?, es una maldita fortaleza custodiada por feroces guerreros, cualquiera que intentara penetrar sus defensas se hallaría al instante con una muerte desagradable.

- ¿Y qué tal si lo que se infiltrara fuera un ave?

-Si te refieres a tu compañero, déjame decirte que los arqueros Noxianos tienen bastante puntería – fue entonces la primera mentira que comentó, aunque es cierto que los arqueros Noxianos tienen una habilidad innata con el arco, realmente lo que acabaría con el halcón serian los feroces cuervos de Swain, pero contarle eso estaría fuera de lo acordado, por lo que decidió mantenerlo en secreto, así los cuervos podrían entrar a la capital Demaciana sin llamar la atención.

-Entiendo… cuéntame ¿Quién es el rey de Noxus?

-Darkwill… - sonrió, realmente la rubia conocía como la palma de la mano a la tiradora, ella confiaba en él y no cuestionaba ninguna información – Boram Darkwill

-Conoces a la mano de Noxus, pero… ¿Conoces a la daga siniestra?

-Ella… - soltó una fuerte carcajada que molestó a la tiradora, haciéndola fruncir el ceño, duró así unos segundos y luego aclaró su voz sin quitar su sonrisa arrogante de su rostro – ella es mi hermana

- ¿Qué? – se sobresaltó - ¿Ella… tu hermana?

- ¿Qué ocurre pajarita?

- ¿Pajarita? – enarcó la ceja, ya no solo por la actitud arrogante que tenía el asesino, si no por la expresión que uso, recordó bien que la única persona que le decía así era Shyvanna - ¿Quién te crees que eres?

- ¿Sabes? – se levantó del suelo quedando frente a la tiradora, y reposó sus brazos sobre los barrotes horizontales – mira, mi brazo y pie están bien, así que no necesito más de tu cuidado, si quieren sacarme la información, háganlo a su manera, pero no pienso contarte nada más.

-Te lo estoy pidiendo de buena manera Talon, por favor

-Está bien, déjame contarte algo más entonces – como esperaba, la tiradora se acercó más a él, rápidamente sacó sus manos por los barrotes y la atrapó contra estos – escúchame bien, ganar la confianza del enemigo es algo sencillo para nosotros, pero no para ustedes, ¿me entiendes?, confiar en mi fue el peor error que pudiste haber cometido.

-No… - Quinn intentó silbar, pero rápidamente el asesino le cubrió la boca con una de sus manos

-No queremos invitados indeseados – observándola de cerca, ubicó el pequeño rasguño que tenía en el cuello, con una de sus uñas la rasgo ahí, haciéndola sangrar de nuevo, "Perdóname…" al escuchar el pequeño gemido que hizo la otra, algo dentro de él le pesaba – acabaremos pronto

-Badda – respondió aun con la boca cubierta, entró por los barrotes de abajo parte de su pierna y le propinó un fuerte pisotón al asesino en su pie desclaso, aprovechando el movimiento del otro, tomó sus brazos y los estiró hacia la dirección contraria – ¡eres un cerdo!

- ¡Ugh!, ¿De donde carajos tienes tanta fuerza? – preguntó con una expresión de dolor.

-Eso no te importa, ahora empieza a hablar, ¿Qué planea hacer Noxus con la información robada?

- ¿Crees que lo es? – Quinn dio un fuerte estirón a sus brazos - ¡Ahhh! ¡Demonios!

-No quisiste hacerlo a las buenas, ¡Habla!

-En mi última misión oficial, dijeron que tenían listo un batallón entero para atacar Demacia, es lo único que sé.

- ¿No escuchaste cuándo? – arqueó una ceja

-No… - nuevamente sintió como sus músculos se estiraban con fuerza- ¡Bien!, ¡Bien! – "no lo puedo creer, funcionó, ahora si duda de mi palabra, maldita sea Lux, eres una jodida genio"- en una semana más o menos, teniendo en cuenta el tiempo que llevó acá, quizá sea en menos tiempo.

-Bien, eso es todo lo que me agradaría saber – empujó con fuerza al asesino haciéndolo caer en la paja del suelo – Gracias, esta conversación no fue nada amena en comparación a la de ayer, pero me conformare por ahora con eso, me largo.

Talon quedo en el suelo sin pronunciar una palabra, pero bajo su rostro enterrado en la paja, escondía una sonrisa. Apenas salir, Quinn silbó con fuerza para llamar a su amigo, el cual de inmediato notó la gota de sangre que bajaba de su cuello, al avisarle, la tiradora se tocó con uno de sus dedos.

-Ese maldito… - graznido – no, no es necesario – graznido – no te preocupes, no es nada – graznido -Si… papa – respondió con molestia – hoy no te aguantas tú mismo amigo – un último graznido y Valor emprendió vuelo - ¡Tendrás que disculparte por decir eso jovencito!

Quinn suspiró con cansancio, "Supongo que iré a contarle a Jarvan lo que supe hasta el momento", se dirigió entonces al palacio.

Luego de lo ocurrido, Talon se dejó caer de nuevo al suelo exhausto, realmente había quedado sorprendido por la fuerza que había demostrado tener, era algo digno de admirar viniendo de una Demaciana, sobre todo porque no tenía ningún tipo de distintivo o rango que la destacara de los demás, era una soldado más, pero una que había logrado captar su atención, al final del pasillo de escuchó de repente el abrir de la puerta, había llegado la hora, cuando un guardia se posó frente a su celda, Talon sonrió.

-Otro de tus asquerosos trucos, ¿verdad?

-Tengo mis momentos – sonrió el guardia – Levántate, nos vamos.

-Señor, si señor – respondió con sarcasmo

El guardia abrió la puerta de la prisión y liberó las cadenas del asesino, dejándolo completamente libre.

-Ahora un último ajuste – el hombre abrió la palma de su mano frente al rostro del asesino, luego de unos segundos, hubo un pequeño estallido de luz y cuando Talon se dio cuenta, tenía la armadura y la apariencia de un soldado Demaciano – Ya está, con esto nos ahorraremos muchos problemas, vámonos.

-Muy astuto, hasta para ti

Ambos salieron de los calabozos, el guardia de la entrada, como era de esperarse, se encontraba durmiendo, salieron bastante tranquilos y decidieron abandonar la ciudad, por su apariencia, su trayecto fue más que sencillo, al llegar a las afuera de la ciudad, Talon le dedicó una última mirada a la ciudad que se veía imponente tras ellos.

- ¿Qué ocurre?, ¿te olvidas de algo?

- No, vámonos – "nos volveremos a ver, pajarita", se dijo así mismo desde dentro, por alguna razón, ansiaba volver a ver a esa mujer, que demostró ser lo suficientemente fuerte como para hacerle frente a él.

Shyvanna abrió la ventana de la habitación con una sonrisa más que pronunciada, inhalo con fuerza demostrando su gran alegría, todo había sido muy hermoso para ella en los últimos días, cada cosa ha tenido su solución de una manera efectiva y eso hacía que sus tardes se pasaran volando en la sala de entrenamiento junto a su príncipe, observó aun con su sonrisa el resplandor azul del cielo, hasta que algo entró precipitadamente por la ventana empujándola a ella al interior.

- ¿Pero qué demo…? – al ver de quien se trataba sacudió su cabeza – ¿Valor?, ¿Qué haces aquí? – luego de una serie de graznidos, la dragona cambio su expresión, entrecerrando los ojos y arqueando una ceja- … ¿Qué? – el halcón nuevamente empezó a graznar apresuradamente hasta que fue interrumpido – Si, ya se que sabes graznar, pero no se lo que estas tratando de decirme – el ave bajó la cabeza con desdén y luego la levanto, posándose en el marco de la ventana señaló a al plaza, cuando Shyvana se acercó a mirar lo que este intentaba mostrarle, vio a Quinn acercándose a la entrada del palacio – … bueno, déjame pensar… ¿Debo alertar a Quinn de algo? – el ave asintió - ¿y porque no lo haces tú? – Valor graznó con fuerza aclarando una exclamación – ¡No me grites pajarraco! – El halcón empezó a batir las alas y señaló luego a las afueras de la ciudad – Supongo que quieres decir que hay algo afuera y necesitas que Quinn también vaya, ¿No es así? – Valor asintió - ¿Y cómo sabrá ella a donde te dirigiste? – Valor simplemente dejó caer una pluma al suelo y luego emprendió vuelo dejando otra a su paso – un rastro de plumas, que ave tan astuta – al observar desde la ventana como se alejaba cayó en cuenta rápidamente y corrió a la entrada del palacio.


Quinn se acercó a uno de los guardias de la entrada del palacio, le mencionó que le traía unas importantes noticias al príncipe y este emprendió marcha al interior, solicitándole a la tiradora que permaneciera a al espera por unos minutos, se sentó en uno de los escalones de la larga escalera que llevaba a la entrada, sostuvo su cabeza con la palma de la mano y observó al cielo, se extraño un poco al no ver ningún indicio de que su compañero se encontrara cerca, así que se levanto de la escalera y empezó a observar con mas detalle el cielo, pero sin previo aviso, fue llevada con alguien que corría con bastante presura hacia la plaza, cuando Quinn pudo ver de quien se trataba, su mejor pista fue una piel escamosa y morada, lo que le hizo fruncir el ceño.

- ¿Qué demonios te ocurre?, ¿Te volviste completamente loca?

- No hay tiempo que perder pajarita, tu ave resultó ser mas astuto de lo que tu jamás serás.

- ¿De que hablas? – preguntó bastante molesta

-Tu ave me pidió que te llevara a las afueras de la ciudad.

-Valor jamás te pediría a ti que fueras, quizá solo quería que me avisaras, pero como siempre metes tu hocico en donde nadie te llama, preferiste venir.

-Te superaste, pero eso no importa ahora – dijo entre jadeos, se impulso aun mas en sus piernas y corrió lo más rápido que pudo.

- ¡Bájame!, puedo correr por mí misma

-Perfecto- Shyvanna se detuvo por un momento y dejo caer a la tiradora, luego empezó a esprintar de nuevo.

-Estúpida…

Quinn corrió tras de ella sin perder un solo segundo más, el camino de plumas era más que visible y eso le daba una facilidad para reconocer la ruta que su compañero había marcado, no había duda de que lo que Valor había visto era de suma importancia por eso no debía perder el tiempo. Luego de unos minutos, ya se encontraba fuera de la ciudad, y muy exhausta como para continuar corriendo, quedó arrodillada en el suelo tratando de recuperar el aliento, empezó por tomar bocanadas de aire y expulsarlas lo más lento que pudiera, pasados unos segundos, vio a la dragona posarse frente a ella, mirándola con un poco de lastima.

-Tu resistencia es deplorable

-Lo… siento… - luego de los últimos días había nuevamente a sentir esa impotencia y frustración que sentía al notar lo débil que era

-Ya que…- Shyvanna suspiró con cansancio y dejó que la tiradora se subiera a su espalda – sostente – luego de un fuerte rugido, dio un salto convirtiéndose en dragona, la otra como pudo, se aferró a su espalda.

Volaron por unos minutos hasta que pudieron ver a Valor rodeando una zona en específico, una que Quinn recordaba de días atrás, fue el lugar en donde se habían encontrado con katarina, cuando la dragona se acercó a él, Quinn saltó de su espalda a la copa de uno de los árboles y se aferró con fuerza a una de las ramas, apenas verla, Valor aterrizó lentamente para que su compañera le dejara posarse en su brazal.

-Reporte Val – luego de unos graznidos, la sorpresa de Quinn era cada vez más evidente, unas pocas gotas de sudor bajaron de su frente, cuando su compañero emitió el último graznido, miró hacia la base del árbol donde parecía haber dos soldados Demacianos, aunque ella ya supiera de que se trataba, Shyvanna volvió a su forma humana y se aferró a una de las ramas junto a Quinn – escúchame bien. Shyvanna.

-Si me llamas por mi nombre, debe ser algo muy serio, ¿no?

-Ciertamente lo es – señaló a los soldados - ¿los ves?

- ¿Soldados Demacianos?, exploradores quizá.

-Valor los vió salir de los calabozos unos minutos después de que yo lo abandonara, luego inspeccionó el interior y no encontró al asesino Noxiano dentro.

- ¿¡Que!? – exclamó la dragona – ¡Es imposible que haya escapado!

-Tenemos la oportunidad de atraparlo de nuevo, no la desaprovechemos, ahora escucha, no sabemos quien sea el otro guardia, pero seguro también es Noxiano.

-Mataríamos dos pájaros de un solo tiro – sonrió, pero Valor le dedicó una mirada amenazadora – no pájaros como tú, tonto.

-Bien, esperemos el momento oportuno, parece que estuvieran esperando a alguien, esperemos unos segundos más.

-Bien pensado pajarita, entre más prisioneros mejor.

Por alguna razón que desconocía, las palabras de la dragona le generaron cierta molestia, quizá porque estaba suponiendo que Quinn le gustaba socializar más con los prisioneros que con los propios Demacianos, pero también estaba la posibilidad de que el apodo de "pajarita" luego de ser pronunciado por Talon, le pareciera ofensivo y molesto, en cualquier caso, trató de desviar la atención de ese tema y se concentró en los guardias, los cuales permanecieron inmóviles por un tiempo, habían pasado ya unos minutos y seguían ahí, la dragona ya empezaba a perder la paciencia y deseaba lanzarse al ataque.

-Ya han pasado por lo menos diez minutos, ataquemos ahora.

Quinn rastreó el rededor de los guardias por un tiempo, luego le susurró algo a Valor y lo liberó de su brazal, para que investigara si veía alguna otra presencia cercana, lo que obedeció de inmediato.

-A la de tres… uno

- ¡Tres!

- ¡Espera tonta!

Shyvanna saltó de la copa del árbol y se convirtió a su forma de dragón, Quinn luego la siguió, saltando a la espalda de ella, ambos guardias se alarmaron al ver a las atacantes caer del árbol, por lo que dieron un salto hacia atrás alejándose del árbol, uno de ellos desenfundo una espada, mientras que el otro se erguía, mirándolas impasible, adoptando nuevamente su forma humana, Shyvanna los miró con desconfianza.

- ¿Quiénes son ustedes? – preguntó la dragona - ¡Preséntense, soldados!

-Está bien – el guardia con calma posó su mano sobre el hombro de su compañero, convenciéndolo de enfundar la espada – Soy Garo, un simple soldado de reconocimiento y este es mi compañero… Talus.

- ¿Qué hacen aquí?

-Bueno, resulta que se nos avisó de que el imperio Noxiano tenía planes de atacar Demacia, estábamos investigando el motivo.

- ¿Ataque? – arqueó una ceja incrédula – ¿Sabías algo de eso? – le preguntó a Quinn

-Si, pero no lo informé aún.

- ¿No? – pasó saliva uno de los soldados

-No… - la tiradora miró fijamente al soldado que parecía estar mas asustado de los dos, sus ojos inspiraron algo extraño en ella, le parecían familiares, una mirada fría, pero ensimismada en una oscura mente - ¿Talon?

-Nos descubrieron – Talon saltó hacia uno de sus lados lanzando unas cuchillas del cinto.

Ambas esquivaron las cuchillas sin recibir ningún rasguño, sin embargo, al ver que el otro guardia mantenía su postura impasible, hizo hervir la sangre de la dragona, Quinn se abalanzó contra el asesino, pero este hábilmente la esquivó y se perdió entre los árboles, que acto seguido, fue lo que hizo la tiradora, aprovechando que estaba sola con el guardia, Shyvanna se le abalanzó, dejándolo en el suelo.

- ¿y tú quién eres?

El soldado giró hábilmente hacia atrás y luego observó a la dragona.

-No tengo que darte explicaciones, criatura mágica.

-Parece ser que tu eres un traidor de Demacia, te arrancare la cabeza con mis colmillos.

En ese momento empezó a cambiar a su forma de dragona, hasta que una extraña celda la paralizó, luego de unos segundos, su forma fue involucionando de nuevo a la de una humana y quedó entonces inconsciente en el suelo.

-Increíble, aunque llegas tarde – dijo es soldado luego de ver a la dragona sin conocimiento.

-Me agradecerás después, ¿Dónde está Talon? – como respuesta, el soldado señaló hacia los arboles con la cabeza – maldita sea.

Quinn dio un giro hacia su derecha, poniéndose a cubierto tras un tronco, luego giró nuevamente hacia su izquierda para salir de su cobertura, disparo una flecha, pero esta fue repelida con una cuchilla, el asesino saltó hacia un tronco y luego dio una zancada en este impulsándose hacia la tiradora, su brazo derecho brilló con el filo de una cuchilla, reaccionando por instinto, Quinn saltó hacia el rápidamente y lo embistió con su hombro, evitando que el asesino pudiera dar el corte con su cuchilla, apenas caer al suelo, rodó hacia al frente dejando al otro el suelo, rápidamente cargo una de sus flechas en su ballesta, pero el asesino de un movimiento veloz quedo de pie, y se abalanzó contra la tiradora, pudo sentir entonces como algo afilado se le estaba enterrando suavemente en su frente.

-Creo que esto no es conveniente para ninguno – dijo Quinn con la cuchilla del asesino rozándole la yugular.

- ¿Por qué eres tan insistente? – respondió mientras que la flecha cargada de la ballesta se le clavaba apenas en la frente

-No puedo creer que haya confiado en ti.

-Yo tampoco.

-Me arrepiento de haberte contado todo lo que sentía.

- ¿Qué harás entonces?, ¿Vas a llorar?

-Eres un cerdo igual que todos los Noxianos.

-Y tu eres un inocente cordero, igual que todos los asquerosos Demacianos.

-Debí haberte matado cuando tuve la oportunidad

-No lo hubieras hecho – le retó el asesino sonriendo

- ¿Dudas de mí?

El asesino alejó la cuchilla del cuello de la tiradora y abrió los brazos.

-Adelante, dispara

- ¿Enserio eres tan imprudente?

- ¿Por qué no disparas?

Quinn estuvo a punto de maldecir, algo dentro de ella le gritaba que no lo hiciera y era lo suficientemente fuerte como para dejarla paralizada ante tal situación, observó fijamente los ojos del asesino, siempre tan oscuros y misteriosos, esta vez eran firmes, completamente inexpresivos, de repente su mente fue inundada por un recuerdo, un sueño que tuvo con él, recuerda haber visto esos ojos tan cerca a ella, expresando un deseo incontrolable, ¿Era eso lo que de verdad quería?, lo que sentía por el asesino era algo más que empatía, sin embargo, perderse en sus pensamientos fue en ese momento lo peor que pudo haber hecho, aprovechándose de la situación, el asesino hizo un movimiento rápido hacia su derecha y le hizo un corte limpio el codo izquierdo a Quinn, casi de inmediato soltó su ballesta, aprovechando la conmoción, le hizo un corte más en la pierna izquierda, dejándola arrodillada, luego el asesino sacó de su cinto un cuchillo y se arrodilló frente a ella.

-Deberías agradecer que simplemente te devolví el favor – Talon atravesó el pie derecho de la tiradora con el cuchillo, y luego le propino un golpe con su codo en el rostro dejándola acostada en el suelo, le quitó entonces el cuchillo del pie y lo lanzó contra un árbol – herida en brazo izquierdo, herida en pierna izquierda y una herida que atraviesa el pie derecho, ¿Te suena de algo?

- ¿Po…porque… haces… esto? – preguntó Quinn con lagrimas en los ojos, el dolor que sentía era insoportable, sentía como la herida de su pie palpitaba, su brazo y pierna le escocían cada vez más fuerte.

-La verdadera pregunta es, ¿Por qué lo hacías?, eres muy ingenua niña, madura de una buena vez, es por eso por lo que eres una inútil y sigues estando a la sombra de los demás, porque solo eres un estorbo…

Esas palabras le hicieron un daño que no pudo contener, las lagrimas empezaron a brotar de sus ojos, y su cuerpo, casi paralizado por el dolor físico que sentía por sus heridas, se encogió en una triste desolación, Talon con indiferencia se alejó, del lugar directo a donde se encontraba el otro soldado, miró una última vez a la herida tiradora y algo le incomodó, pero no lo suficiente como para que intentara dejarlo de lado y se dispusiera a largarse, abandonó entonces el lugar, sin mirar atrás, dejando a su paso un cuerpo y una alma destrozada.

Talon llegó entonces junto al otro soldado y la recién llegada mujer de la capucha.

-Tardaste mucho – le respondió la mujer

-Que molesta eres, ¿podemos largarnos de aquí?

- ¿Dónde está ella? – interrogó entonces con una notable ira

-Tiene heridas superficiales, se recuperará en unos días, ¿Nos vamos?

-Espero que no te equivoques.

-Nos largamos – dijo entonces el soldado, abriendo una extraña plataforma de teletransporte que se dibujo en el suelo como un circulo dorado y con unos glifos dibujados alrededor – sube idiota.

-Al fin… -subió casi inmediatamente y luego desapareció al instante.

-Ahora tu

-Espero que acabemos pronto con esto – respondió la mujer.

-Es una lástima – sonrió el soldado – eres el mejor cuchillo de doble filo que he tenido en mis filas, ni un solo error en la planeación, después de todo, Katarina si supo elegir.

-Cierra tu asquerosa boca, perra – respondió la mujer con ira y luego usó la plataforma de teletransporte.

Por último, el soldado se posó en el centro de la plataforma, desapareciendo junto con ella.

Cuando la noche llegó sobre el bosque, unos extraños pasos se escucharon, la oscuridad casi absoluta le daba paso a un espectral frío que recorrió hasta el rincón mas recóndito, Quinn yacía inconsciente en el suelo, demasiado pálida y su cuerpo tiritaba involuntariamente.

-Mírala, se ve deliciosa – resonó una voz grave en la oscuridad de la noche.

-Una presa digna para ti – respondió otra más aguda, inspiraba una calma que contrariaba a la otra voz.

En ese mismo instante Valor bajó en picada de entre los árboles y se posó junto a su compañera, observo a la oscuridad que yacía frente a él, encontrándose con unas mascaras que lo observaban, como respuesta, graznó con fuerza.

-Parece querer protegerla

- ¿La acompañarías en la muerte? – recibió un graznido de respuesta

-También me lo comeré

Valor abrió sus alas protegiendo a Quinn completamente, luego graznó de nuevo con bastante fuerza.

-Contempla el inicio de una nueva vida

-Cuando llegue la hora, vendremos por ti.

-No aquí… no ahora, querido lobo.

Dicha oscuridad se disipó lentamente hasta que el bosque se bañó de nuevo con la luz de la luna, Valor se acercó a su compañera y viendo que aun respiraba, se acomodó junto a ella, para brindarle calor.


Notas del autor

Me disculpo si hay errores de redacción, puntuación u ortografía, realmente no tuve el tiempo suficiente para revisarlo nuevamente.

Espero les guste el capitulo, les agradezco por leer.

Que tengan un excelente fin de semana.