Capítulo 10: Mientras que yo no estoy
Comenzó a arreglarse lentamente y desganado, le daba igual, después de todo solo era una salida con una desconocida, su corbata color tinto contrastaba con su camiseta y chaleco negros, se recargo en el lavabo y mirándose en el espejo se preguntó una vez más donde se encontraba Helga, no le había dicho aun nada, comenzó a sentir la punzada de la rabia en su pecho, ¿por qué? ¿Por qué carajos tenía que sentirse tan mal? Le preocupaba como reaccionaria ella, pero después de todo ella se había largado a no sé qué puñetero lugar y ni siquiera había tenido la decencia de decirle algo, o de regresarle las llamadas que le hizo durante la semana, sabía que él se preocuparía y aun así se largó así como así, le daba rabia con ella, con el mundo, pero más le daba rabia que aunque todas esas cosas eran ciertas aun así le preocupaba, sabía que ella seguramente habría hecho un berrinche de tamaño mundial o tal vez ella se habría propuesto ganar la subasta, pero todo eso lo tendría que averiguar después , porque para su mala suerte era imposible que la a la chica que esperaba tocara su puerta en unos momentos fuera ella, después de todo ella se había esfumado de la faz de la tierra ¿no?. Por un momento sintió la esperanza de que fuera así, que la rubia lo hubiera hecho, le cantaría la idea de pasar todo una tarde con ella, una cita, después de todo sería estúpido negar que esa mujer le gustaba, además de que no le emocionaba ni un gramo la idea de pasear toda la tarde con una desconocida, pero todo indicaba lo contrario.
Faltando 15 minutos para las cuatro de la tarde, decidió esperar en su sala a que sonara el timbre, estuvo así durante un breve instante cuando percibió el sonido de este, se levantó aletargado y se dirigió hacia la puerta, tomo la manija y dando un largo suspiro antes de abrirla vio como todas sus mascotas se arrejuntaban a sus pies listas para la huida en cuanto la vieran abierta, el no puedo evitar dejar salir una sonrisa, al abrirse un poco la puerta ellos salieron disparados antes de que esta se abriera totalmente hasta que por la fuerza del forcejeo de todos los animales terminaron de abrirla de par en par. El aun volteando hacia el suelo sintió la sangre helada al ver un par de tenis rosas, subió la mirada poco a poco hasta que su mirada se cruzó con la de la rubia, era Helga, ¿después de todo ella si era su cita? El deseaba que así fuera, trato de articular palabra, pero como de costumbre ninguna salía de sus labios, ella lo miraba seria, con aire incomodo, logro ver como sus coletas se mecían junto a un listón rosa en un vaivén ante la danza de los vientos de primavera, su gorra azul ya hacía en el suelo, los rayos del sol le daban el toque de oro que tanto lo embriagaba. Vio como ella estiraba la mano y de un fuerte jalón de la corbata ella lo acercaba a su cara.
-Helga….
-sabes cabeza de balón, me está empezando a cansar que en cuanto te pierdo de vista terminas involucrado con alguna chica, estoy cansada, muy cansada, han sido muchos años y yo no puedo soportar este jueguito, así que te quede claro, esta será la última vez.
Ella lo acerco jalando aún más de su corbata, soltándola coloco sus brazos alrededor de su cuello, y lo beso como jamás lo había besado, tan apasionado pero tan desesperado a la vez, el sintió como enredaba sus dedos en su cabello de la nuca, el, la tomo por la cintura y la acerco más todavía, no supo cómo o cuando pero por fin pudo corresponderle como tanto él había deseado, como deseaba todas esa veces en las que no pudo por idiota, como cobrándose cada minuto que paso angustiado esa semana, subió su brazo recorriendo la espalda de la rubia hasta su nuca, con la mano extendida en su cabeza entrelazo sus dedos entre sus cabellos y sintió nuevamente la punzada en su pecho, pero esta le preguntaba como carajos había podido pasar tanto tiempo sin ella. De pronto ella se separó, aun faltándole el aliento le pronuncio -esta será la última vez que yo te busque, el próximo serás tú- ella se soltó del amarre en que la tenía presa, recogió su gorra del suelo y bajo los escalones.
-será mejor que te arregles, no querrás que tu cita te encuentre de esa manera o sí.
Continuara…..
Pido unas disculpas por el retraso, me vi superada por mis deberes escolares y no me daba abasto, espero que les guste el capítulo, pues a los que esperaban que Helga fuera la cita de Arnold pues no es así, sería demasiado obvio, jajajajaja y si este capítulo tiene muchísima importancia respecto a que el por fin debe tomar las cartas en el asunto.
Aclaro que este capítulo estaba destinado a ser un poco más largo desde la perspectiva de Fhoebe pero mejor les dejo solo a estos dos y el siguiente vendrá mas largo
Gracias por los comentarios, ustedes me inspiran a escribir pero en cuanto este capítulo supere los 20 comentarios subo el que sigue, lo sé, es chantaje, pero después de todo amo a Helga y ella lo aria =D
Ustedes me animan a seguir escribiendo
Clip al botoncito=P
