La infiltración
En busca de la fuente de energía suprema
Es un día normal en Begin City, excepto por el pequeño detalle de que Blue, Qkidna y Alvin están peleando contra un enorme robot. Mide aproximadamente 4 metros y tiene forma de boxeador —no humano—. La máquina ya está muy dañada, muestra problemas para sostenerse a sí misma.
—Muy bien —dijo Blue, exhausto por el combate—, creo que ya ha tenido suficiente, ¿quién quiere darle el golpe final?
—Yo lo haré.
—Espera, es mi turno —alegó Alvin.
—¡Que yo lo haré, dije!
—Creo que ya le toca a Alvin dar el golpe final… ¡Oye!
El robot ataca de repente, pero Blue esquiva el golpe por poco aunque parecía físicamente imposible, demostrando una vez más su velocidad de reacción y de movimiento.
—Muy bien, miren esto.
Alvin comienza a cargar el cañón, la energía es tanta que necesita usar las dos manos para sostenerlo. Cuando la carga llega al máximo, dispara y sale una enorme bola de energía directo hacia el robot; el disparo fue tan fuerte, que Alvin fue empujado hacia atrás. La máquina recibe el ataque, la inercia lo hace caer y desensamblarse en su mayoría, queda inservible.
—Ja, ja, ¡muy bien! ¡Otro robot de Genevil destruido!
—Excelente —dijo Blue—, ya van varias victorias seguidas, yo digo que debemos celebrar.
El armadillo se levanta y se limpia las gafas con un pequeño trapo.
—Oye, Al… ¿Has pensado en usar lentes de contacto?
—¿Qué? Este… no lo sé, tal vez.
—Sí —habló Qkidna—, tal vez así no te verías tan nerd.
—¡Oye!
—¡¿Quieres pelea?!
—Quietos los dos, no tengo ganas de verlos discutir. Ahora, vamos a por un poco de pizza para celebrar, ¡yo invito!
—Eso me gusta, vamos.
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Mientras tanto, en la base de Genevil, el científico ve la grabación de la reciente pelea; Ashley y Rebeca están del otro lado de la habitación. Se trata de un cuarto lleno de controles y pantallas alrededor.
—Oye… ¿Has intentado volar con las orejas?
—Claro que no, ¿por qué haría eso?
—Bueno, he visto uno que sí puede.
—Yo no tengo orejas para eso.
—Ustedes dos, vengan aquí. Miren esto.
Genevil les muestra la parte donde Alvin destruye al robot con un Súper Disparo.
—¿Aún no han conseguido la información que les pedí hace tiempo?
—Lo siento, Señor, lo hemos seguido día y noche…
—Sobre todo de día —interrumpió Ashley.
—Ajá… Y no hemos podido conseguir nada.
—Bueno, como podrán ver, justo en el momento en el que se realiza el ataque, su cañón se queda sin energía, pero luego de unos segundos, se recarga por completo, lo que sugiere que él está usando un tipo de energía distinto al que conocemos.
—Ya veo, no conozco nada que se cargue así de rápido, ningún tipo de energía hace eso.
—Ojala mi teléfono se cargara así de rápido —comentó Ashley.
—Bien, y por eso, su nueva misión será infiltrarse en la casa del armadillo y buscar su fuente de energía.
—Pero casi no sale de su casa, ¿cómo hacemos para que no nos descubran en el acto?
—Tranquila, lo he pensado todo, he creado trajes de camuflaje.
Genevil presiona un botón y una plataforma sale del suelo con los trajes.
—Uy, yo hubiera elegido un mejor diseño.
—Esto no se trata de estar a la moda.
—Bueno, ya saben qué hacer, pero antes de irse, déjenme aquí todas sus armas.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Para evitarnos problemas, sabes de lo que hablo, Rebeca.
—Está bien —dijo la jaguar con un poco de disgusto.
Rebeca deja la katana y las navajas a Genevil, luego Ashley deja unas agujas que se usan de la misma manera que las navajas. Ambas toman los trajes de Genevil y se retiran. El Dr. vuelve a ver el video.
—(En cuanto consiga esa tecnología, no habrá nadie que nos detenga, ni siquiera tú, Jéthog.)
Rebeca y Ashley van en el ascensor con los trajes puestos.
—Oye… ¿no te da miedo que el Señor sepa nuestras tallas sin siquiera preguntar?
—¿Qué?… Ahora que lo dices… nunca lo había pensado.
Ambas se quedan en silencio.
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Mientras tanto en Rush Pizza.
—Y entonces —hablaba Qkidna con la boca llena—, lo sujeté del cuello con una llave y lo arrojé al suelo. Así fue como llegamos a las finales.
—Impresionante historia —comentó Blue siguiendo la corriente—, ¿y cómo te fue en las finales?
—Eh… este… perdimos…
—Je, je, ¿alguna vez han ganado un campeonato?
—A veces se gana, a veces se pierde, lo único que nunca hemos ganado son las internacionales, siempre habrá alguien de otra región que nos supere.
—Seguro que con los guantes que tienes ahora no habrá nadie que les gane.
—Lo siento, no me sentiría bien haciendo eso. No sé si es ilegal pero dañaría mi orgullo.
—Tu "enooorme" orgullo —dijo el erizo de modo sarcástico para luego morder su rebanada.
—Oigan, ya me tengo que ir.
—¿Tan tempano?
—Que te vaya bien.
—Bueno, es que ya es hora.
—Vamos, te la pasas en tu casa. Quédate otro rato, no te hará daño.
—¡"Mucho daño"!
—Qkidna…
—¿Qué?…
—Bueno, tal vez otro rato.
—Eso. Ya verás cómo te hace bien pasar más tiempo fuera de casa.
Por otra parte, Rebeca y Ashley están arriba de un edificio, viendo por los binoculares la casa de Alvin.
—Sigo sin saber cómo llegamos aquí.
—Ya te lo he dicho, es el Efecto cambio de escena.
—¿Qué?
—Después lo entenderás. Mira, parece que la casa está sola, es nuestra oportunidad, activa tu traje.
—Claro.
Ambas presionan un botón para activar los trajes y quedan completamente invisibles. Luego, saltan de edificio en edificio hasta llegar a una ventana del segundo piso de la casa de Alvin. Entran y desactivan los trajes.
—Muy bien, esta debe ser la habitación del mocoso.
—Qué tonto fue al dejar la ventana del segundo piso abierta.
—Sí, claro, lo que tú digas. Empieza a buscar.
—¡Sí, Señora!
—Me vuelves a decir "señora" y terminarás usando implantes de orejas, ¡¿oíste?!
—De acuerdo —contestó la coneja temerosa—…
Las dos empiezan a buscar en cada rincón del cuarto, pero no encuentran nada interesante.
—Oye, la primera vez, el mocoso entró por una puerta secreta, hay que buscarla.
—Creo que la vi en esa pared llena de posters.
Ashley señala el muro que cumple con la descripción, lleno de posters de ciencia y de series animadas que a pocos les gusta.
—Bueno, qué obvio, pero necesitamos abrirla, ¿no viste en cómo lo hizo?
—No sé, solo se paró ahí y se abrió.
Rebeca se para enfrente de la pared esperando que pase algo, pero nada.
—Tal vez solo funciona con él —sugirió la coneja.
—Entonces solo nos queda esperar a que llegue, no perdamos el tiempo y sigamos buscando, podríamos encontrar algo.
De repente, se oyen pasos acercándose a la puerta.
—Maldición, alguien viene, ¡escóndete! —exclamó en voz baja.
—Sí.
Ambas se separan y se ponen en una esquina —je, je, je—, encienden sus trajes de camuflaje. La madre de Alvin entra y ve el desorden creado por Ashley.
—Dios mío, qué desorden tiene este muchacho, el lio en el que se va a meter en cuanto regrese.
La coneja tiene que contener la risa. La señora empieza a poner todo en su lugar, cuando termina, abre uno de los cajones de Alvin, y con una llave abre un compartimiento secreto, saca una especie de contenedor o paquete en forma de capsula transparente con una etiqueta que tiene un aro amarillo dibujado, con número cero en la esquina de la etiqueta. Eso llama la atención de Rebeca.
—Ah, qué lástima, está vacío. Mejor lo dejo aquí.
La señora deja el contenedor en el escritorio y se va. Ashley y Rebeca esperan un poco y salen de su escondite.
—A ver, qué es esa cosa.
—No lo sé, pero me parece muy familiar, no la capsula en sí, sino el círculo amarillo que tiene en la etiqueta; que por cierto, no parece tanto una etiqueta… pareciera que es parte de la capsula.
—Yo digo que nos lo llevemos, por si acaso.
—Bien, pero igual sigamos buscando a ver que más encontramos. Empecemos revisando la compuerta secreta que nos acaba de enseñar la vieja.
—Está bien… je, je.
—¿Qué es tan gracioso?
—Le dijiste "vieja"… je, je.
—¡¿Quieres tomarte esto en serio?! —exclamó susurrando de nuevo.
—Oye —comenzó a susurrar—… no grites.
—¡Ash!
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—Bueno, ahora sí me tengo que ir.
—Espérese, aún no he contado la historia de cuando vencí a aquel cocodrilo en el torneo de hace tres años.
—Sí, sí, todos lo vimos.
—Blue, no.
—Este… otro día lo escucharé, ya tuve suficiente.
—Bueno, entonces, ¿qué tal si tú nos cuentas una de tus grandes peleas de allá en tu "rancho natal"?
—Oye, en primera, no es un rancho, es una ciudad pequeña; y en segundo, en serio ya estoy cansado para contar historias.
—Oh, vamos, te conozco desde hace poco más de un año y no sé nada de lo que hacías en tu ciudad.
—Este… amm…
El erizo comenzó a ponerse nervioso, pero…
—Oigan, en serio ya me tengo que ir, así que los dejo.
—Este… yo te acompaño.
—¿Que qué? No te puedes ir así, chico.
—Claro que puedo.
—¿Y quién pagará la cuenta?
Blue saca dinero de su billetera y se lo deja a Qkidna.
—Bien, ahora sí, vámonos.
—Claro…
—Este… bien, nos vemos luego —se despidió el naranja, algo extrañado viendo cómo sus amigos salen del lugar.
—(¿Por qué este erizo siempre se las arregla para no contarnos nada de su pasado?)
En este mismo momento, Ashley y Rebeca…
—Te digo que es imposible de abrir.
—¡Argh! ¡¿Qué clase de cerradura es esta?!
—Si tuviera mis agujas ya la habría abierto.
—O si yo tuviera mi katana ya la habría roto. ¿Sabes qué? Olvídalo, quitémosle la llave a la madre del mocoso.
—¿Estás loca? Arruinarás todo, el señor dijo que sin víctimas.
—Entonces, ¿qué sugieres? —cuestionó enfadada.
—Oye no te pongas agresiva conmigo, estamos al mismo nivel.
—¡Ja! Tú y yo sabemos que aquí la más fuerte soy yo. Además, la menor siempre será la que pierde.
—¡¿Qué?!… Es que… ¡Argh! ¿Por qué tú y Genevil creen que soy una debilucha?
—Porque lo eres, no entiendo por qué estás aquí si no eres lo suficientemente buena. Ni siquiera puedes manejar un arma. No entiendo en qué estaba pensando el señor Ke…
—¡Ahh! Déjame decirte que…
De repente se oyen pasos acercándose.
—Cállate y escóndete.
Ashley obedece de mala gana a Rebeca y cada quien se esconde en una esquina diferente con camuflaje. Entonces, Alvin y Blue entran por la puerta —regresaron rápido—.
—Entonces, ¿qué querías enseñarme?
—Ya verás, lo tengo oculto en un compartimiento secreto en mis cajones, je, je. Mi madre tiene la llave porque piensa que la necesita para abrirlo, pero solo hay que girar el candado unos 40 grados, ni más ni menos.
—Je, je, bueno, la verdad no suena tan difícil de descubrir, deberían modificar esa cerradura.
Rebeca se pega un buen golpe en la frente y Ashley solo se siente torpe. Pero el golpe que se dio la jaguar logra llamar la atención de Blue. Ella lo nota, porque Blue levanta un poco la oreja en su dirección y gira un poco la cabeza. Se queda completamente inmóvil mirándolo con rabia y un poco de nerviosismo, pero Blue inmediatamente se olvida y sigue con lo suyo.
—Mira, es esto.
Alvin saca un contenedor igual al anterior.
—Esa cosa me parece familiar, mmm… ah, ya sé, es un Contenedor de Anillos Dorados.
—Sí, aquí guardo tantos Anillos como quiera, luego lo pongo en mi cañón como batería y tengo suficiente energía para varias peleas, a menos que use demasiados Súper Disparos como el de esta mañana.
—Genial, y ¿dónde tienes los Anillos?
—En mi ''laboratorio secreto'', je, je. Hay una entrada secreta justo en esa pared. Pero solo se abre si yo me paro ahí. Ven, te mostraré todo lo que tengo ahí.
Las primas sonríen y esperan ansiosas a que se abra la puerta.
—¡Espera!
—¿Qué?
—Silencio…
—¿Qué pasa?
—¡Shh!… Creo que no estamos solo aquí.
—¿De qué hablas?
La sonrisa de Rebeca desaparece y Ashley se preocupa. Blue centra la mirada en donde está Rebeca, quien se queda completamente inmóvil, mirando a Blue con la esperanza de que no se dé cuenta de nada. El erizo no aparta la mirada y comienza a acercarse poco a poco, siente un impulso de atacar, pero justo en ese momento, la mamá de Alvin entra por la puerta.
—Hijo, voy a salir un momento, no olvides hacer tus deberes.
—Argh… Sí, mamá.
La señora Stius se despide y se va.
—¿Ves?, solo era mi madre que estaba en la puerta, si hubiera intrusos, el sistema de seguridad ya los habría detectado, se activa en cuanto todas las puertas y ventanas de la casa se cierran.
—Entiendo… de acuerdo, sigamos con eso, entonces.
Alvin se pone enfrente de la pared y unas máquinas que salen del suelo comienzan a revisarlo. Cuando lo identifican, la puerta se empieza a abrir. En ese momento, Blue siente una corriente de aire y se percata de que la ventana estuvo abierta todo el tiempo.
—¡Alvin, detente!
Alvin da tres pasos hacia atrás y la puerta se cierra.
—¿Qué?
—¿Alvin, tu ventana ha estado abierta desde antes que llegáramos?
—Oh, no…
Rebeca se enfurece tanto, que sus emociones llegan a Blue.
—¡Muy bien, quienquiera que seas, ya sé que estás ahí! ¡Sal de tu escondite si no quieres problemas!
Rebeca siente un profundo deseo de asesinar a Blue, pero no puede hacer nada. El erizo logra sentir el sentimiento de ira de Rebeca, así que puede encontrarla aunque no logre verla. Blue se pone en guardia.
—Es tu última oportunidad, muéstrate o tendré que sacarte a patadas.
Ashley saca una aguja de su manga, Blue se percata de su presencia, pero la niña le arroja la aguja y se le clava en el hombro.
—¡Argh! ¡¿Qué rayos…?!
—¡¿Estás bien?!
Rebeca aprovecha la situación y arroja una bomba de humo para salir por la ventana.
—Están escapando —dijo el erizo tratando de no toser—…
Blue corre hacia la ventana y ve a Ashley y Rebeca saltando de edificio en edificio a lo lejos, pero no logra reconocerlas.
—¡¿Por qué traías eso?! ¡Sabes lo que dijo Genevil!
—¡Oye! ¡Te salvé el pellejo! ¡Además, todos desobedecemos alguna vez!
—¡Yo nunca desobedezco una orden directa de Genevil!
—¡¿No eras tú la que quería matar a todos?!
—Yo… ¡Mira, no le diré nada pero solo por esta vez!
Ambas desaparecen a lo lejos.
—¿Qué fue todo eso?
—Parece que alguien trato de robarte tus juguetes, niño. Debes tener más cuidado de ahora en adelante ¿bien? Recuerda que ahora tenemos enemigos.
—De acuerdo, no volverá a pasar.
Blue vuelve a sentir un pequeño dolor por la aguja, ya que está bien enterrada, así que se la saca con cuidado. Una cuantas gotas de sangre caen tanto de la herida como de la aguja.
—Esta si es grande… Me parece haber visto este tipo de cosas antes.
—Y te la sacas como si nada, los Seres Comunes son asombrosos. Toma esto.
Alvin le da un Anillo Dorado a Blue. Él absorbe su energía y su herida se cura de inmediato.
—Genial —dijo moviendo su brazo—, no recordaba que también servían para eso, gracias.
—No, gracias a ti, quién sabe qué hubiera pasado su tú no estuvieras aquí.
—Tranquilo, solo sé más cuidadoso de ahora en adelante. Bueno, ya es tarde, ¿sabes? Lo mejor será que me vaya, otro día veré tú ''laboratorio secreto'', ¿de acuerdo?
—Está bien, nos vemos luego.
Finalmente, se despiden.
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Poco después, las Paipin deben dar cuentas a Genevil.
—¿Esto es todo?
—Sí, Señor, no pudimos traer nada más. Pero escuchamos cosas que le podrían interesar sobre ese Contenedor. Todo lo anoté.
Rebeca le entrega las notas a Genevil.
—Muy bien, pueden retirarse.
Las dos entran al ascensor, no se hablan, solo se dan la espalda.
—(Creo que al fin sé de qué se trata, parece que los Anillos Dorados están volviendo a aparecer en abundancia en todo Mobius. Pero ahora la pregunta es: ¿Cómo los consigo yo? De cualquier forma, ahora sé su secreto, los Anillos Dorados, la fuente de energía definitiva.)
Mientras tanto, en el salón principal de la base; un lugar donde pueden relajarse, ver televisión, esas cosas. Las primas están sentadas en silencio.
—Oye —intentó hablar Ashley—, ya dime algo.
Pero Rebeca solo hace un gesto de desprecio.
—¿Solo eso? ¿Qué pasa contigo?
—No debiste desobedecer una orden directa de Genevil.
—Otra vez con eso, si no lo hubiera hecho estarías en problemas justo ahora. Técnicamente te salve la vida.
—¿Crees que necesito que me salves? Soy la mayor, la más fuerte por naturaleza, ¡tú nunca estarás a mi altura!
—¡Ahhh! ¡Deja de decir eso! Si así fuera, ¿por qué estoy aquí?
—Es lo que quisiera saber.
—¿Qué tal si te lo demuestro?
—¿Quieres pelea?
—Qué rápido captas.
Las dos se gruñen y se miran a los ojos.
—Las dos —dijo Genevil a través de un altavoz—, ¡cálmense ya! Las escucho desde aquí. Si no solucionan sus problemas con seriedad, voy a tener que tomar medidas. Ashley, entiende que tu prima es de un rango superior y no puedes hacer nada contra ella. Y Rebeca, deja de subestimarla, recuerda que ella está aquí por una razón, y si no te parece que esté capacitada, tu deber es entrenarla. Ahora, las dos, compórtense.
Las rosadas solo hacen gestos y se vuelven a dar las espaldas.
—"Te veo mañana" —se dijeron con desprecio.
Se dan media vuelta y se van a sus respectivas habitaciones.
Información Extra
Los Contenedores de Anillos son los mismos que aparecen en los videojuegos, pueden contener una cantidad máxima de 500 Anillos, es más bien un contenedor de energía. El diseño es como los del Sonic Advance. Se crean muy fácilmente y son un poco más grandes que una mano.
Así funciona el cañón de Alvin: se usa un Contendor de Anillos como batería, cada 10 disparos aproximadamente tienen la energía de un Anillo, un Súper Disparo tiene la energía de 10 anillos, por cada Súper Disparo, el cañón necesita cargar la energía dorada para seguir funcionando.
Rebeca es una jaguar, Ashley es una coneja, ¿cómo es que son primas? Una familia no tiene que ser necesariamente todos de la misma especie, siempre y cuando una pareja mobiana sean del mismo grupo, es decir, mamíferos, aves, reptiles o insectos, pueden procrear aunque sean de diferente especie, por ejemplo: Si un zorro y una leona se casan y deciden tener familia, no habrá ninguna clase de híbridos; en estos casos, el hijo o la hija tienen un 70% de probabilidad de ser de la misma especie que la madre y un 30% de ser de la misma especie del padre. Diferentes grupos no pueden procrear.
Al igual que la mayoría de los animales, los 5 sentidos de los mobianos están bien desarrollados, como la gran mayoría de los mamíferos mobianos tienen orejas un poco grandes, tienen un buen oído, sobre todo los Seres Comunes y Especiales, por eso Blue pudo escuchar bien a Rebeca y a Ashley, pero Alvin no, ya que los armadillos no tienen orejas muy grandes, de hecho, son un poco pequeñas en comparación.
Los Nuevos Poderes #10
Grupo Aural: Seres Cósmicos
Su energía se compone de la misma energía del universo. Se dice que pueden comunicarse con entidades del espacio invisibles para alguien normal. Estos seres se pueden adaptar tanto a la luz como a la oscuridad. Su poder es demasiado complejo y es de los que más tardan en desarrollarse, pero aun así tienen como potenciador todo lo que rodea el planeta, desde el sol y la luna hasta las estrellas lejanas. Se tiene poca información confirmada respecto a este tipo.
Próximo Capitulo
"El Señor de los Anillos"
