Capítulo 10.- La Trampa parte ll.

-Tenemos que regresar a la biblioteca- murmuró Finn, mientras se acercaba caminando a la puerta de la pared izquierda del salón de música. Puck se interpuso.

-¿Adónde crees que vas, compañero? ¿Eres idiota o cuál es tu problema?-

-Voy a la biblioteca…-

Puck hizo ademán de golpearlo, pero se contuvo. Apretó su mandíbula.

-¿Acaso no entiendes qué está pasando? ¡Quién sabe qué era esa cosa que mató al tipo ese!-

-Ésa "cosa"- hizo las comillas con los dedos- Es Mercedes. Nuestra Mercedes. ¿Sí te acuerdas o no?- le gruñó Finn, intentando dar un paso.

-Finn…-murmuró Puck, asustado. El castaño apenas le dedicó una mirada cuando dio un paso hacia adelante. Artie habló.

-¿Para qué necesitas ir a la biblioteca, Finn? ¡Tenemos que salir de la escuela, no adentrarnos más en ella!-

-Además, ésa Mercedes suya ya no es Mercedes. Así que continuemos antes de que nos mate a alguno de nosotros…-

-¡Tengo que regresar, ¿que no lo entienden?! ¡No estaremos seguros jamás a menos que sepamos qué hacer!-

-¿Qué hacer con qué?- quiso saber Jake.

-Brittany me había mandado a investigar posesiones y lo que yo buscaba eran fantasmas… Al parecer, ella sabía que pasaría todo esto. Tenemos que ir por su libro y luego buscarla-

Un aullido de terror les congeló la sangre. Era la voz de Santana.

-¡Separémonos!- gritó Finn, corriendo hacia la puerta.

-¡Jake, quédate con Artie y la rubia!- le gritó Puck, yéndose detrás de su mejor amigo. El otro Puckerman cerró la puerta y se enfrentó a la mala cara de Kitty.

-Kitty no es un nombre muy difícil de recordar, idiota-

Finn y Puck corrieron escaleras arriba, guiándose más o menos por el grito de Santana, pero parecían desorientados. Pronto, Puck entendió a dónde iba Finn.

-¿En serio, Finn? ¿La biblioteca?-

-Te dije que necesito el libro. Después buscaremos a Santana y a Brittany-


Brittany le había tapado la boca a Santana en cuanto soltó el quejido de horror. La morena estaba paralizada, mirando con los ojos bien abiertos hacia el cubículo del baño que había empezado a apestar y que al momento de abrir, habían descubierto el cuerpo inerte de Joe Hart, colgado del cuello con un alambre de púas que se enredaba por todo su cuerpo. A juzgar por el color de su piel muerta grisácea y el olor penetrante a podrido, se podría decir que llevaba ahí tres días.

La morena se tambaleó hacia atrás mientras la rubia la jalaba con gentileza y después Santana se volvió hacia el tercer cubículo lejos de la horrible imagen y vomitó.

-Santana, ¿Estás bien?-

-S…sí, creo que sí- dijo entre gemidos. Brittany caminó hasta otro cubículo, sacó papel de baño de la puerta y se lo tendió a su ex novia. Entonces la puerta se abrió de una patada.

-¡Santana!- llegó gritando un Kurt con el brazo vendado. Ryder venía detrás de él.

-¿Qué diabl…? ¡Oh, por Dios!- gritó Kurt, poniendo una expresión horrorizada al ver el cubículo abierto. Ryder se puso verde y se tapó la boca. Brittany saltó un par de pasos y cerró la puerta. La perturbaba mucho, pero su estómago era más fuerte que el de cualquiera.

-¡¿Qué le pasó?! ¡NECESITAMOS LLAMAR A LA POLICÍA, ES UN ASESINATO!- comenzó a gritar Hummel cuando Brittany se puso seria.

-Debemos hacerlo, pero no entenderán, Kurt. Esto es más grande que un simple homicida-

-¿Entonces qué es, Doña Lo Sé Todo?- se quejó, con el rostro volviéndose más pálido. Santana salió del cubículo y fulminó con la mirada a Hummel.

-Cálmate, Kurt.-

-¿Recuerdas hace año y medio qué sucedió conmigo? Pues algo peor pasó… Y ahora son más personas-

-¿Cómo que más personas?- preguntó Ryder. Brittany asintió.

-Esta vez… Unique fue sólo un centro en común. Sam y Mercedes fueron poseídos, lo sé. Ellos le desgarraron el cuello a Unique, lo sé. Y alguien más que esté cerca de Unique y todavía no sé…-

Otro grito nació, pero en el piso de debajo del baño de niñas donde estaban. Era uno de horror puro.

-Oh, por Dios, ésa es Marley- susurró Ryder, sintiendo cómo su sangre caía hasta las puntas de sus pies.


Sam había saltado hacia Blaine de la nada, lanzando la mesa un par de metros hacia atrás. Blaine había metido los brazos para mantener distancia entre su cara de los dientes de Evans. Marley había dado un salto hacia atrás, llorando y gritando histéricamente. Rachel, en vez de ponerse a gritar, corrió por los escritores y comenzó a lanzarle libros y cosas que encontraba a la espalda de Evans. El rubio se distrajo en el momento en que un libro pesado de historia le cayó en el lomo y Blaine intentó escabullirse, pero Sam lanzó un zarpazo con las uñas, desgarrando un poco la piel del brazo derecho de Blaine que intentó cubrirse el rostro. Marley corrió hacia una puerta, pero estaban cerradas. Se impactó contra una, una, dos, tres veces hasta que se entre abrió y gritó.

Rachel tomó una cartuchera (lapicera) de metal del suelo y le dio en la frente a Sam, provocándole un hilo delgado de sangre que goteaba. Sam se levantó de encima de Blaine y saltó contra Rachel, quien se apartó de un salto. Con el brazo derecho, Sam se volvió y alcanzó a rasguñar la espalda de Berry, mientras caía al suelo.

Blaine se acercó hacia ella y la arrastró con los brazos.

-¡Marley, ayúdame!-

Pero la castaña se había quedado paralizada en su lugar, con sus ojos azules perdidos en algún punto del pasillo. Esperando. Ignorando por completo que las vidas de Blaine y Rachel se podrían acabar en un segundo.


¡Holis a todos y buenas noches!

Espero les guste este capítulo. Sé que la mayoría sospechaba de Brittany, pero ya ven que no. Ella tenía razón, pero aún no sabemos POR QUÉ tenía razón si ni siquiera sabía nada de Mercedes y Sam hasta que sacó sus propias conclusiones...

Pobre Blaine y Rachel, ¿Creen que deban morir para que Marley se salve? Yo creo que no, pero tampoco quiero que Marley sufra. Ya sufrió mucho. En fin.

¿Asesiné a Joe Hart? En realidad, no fui yo. Pero la otra semana se darán cuenta de quién en realidad lo hizo y con qué motivo... Todavía quedan muchas sorpresas. ¡Nos leemos!