Capitulo 10:
Hermione abrió los ojos emocionada aquella mañana. Al recorrer con la vista la habitación en la que se hallaba, la embargó una sensación de seguridad y alegría extremas, ya que aquella habitación era muy parecida (por no decir la misma) que había usado siempre en Hogwarts, desde su primer año. Se desperezó en la cama y se dispuso a salir de ella, evitando hacer ruido que pudiera molestar a sus compañeras, Lily y Mary.
Se metió al cuarto de baño y fue a darse una ducha refrescante antes de su primer día de clase. Tras la ducha se seco con un hechizo el cabello que, al haber estado tan ocupada durante los tres meses de verano, no le había dado tiempo de cortárselo como todos los veranos. Ahora su cabello no estaba tan enmarañado como siempre, sino que estaba ondulado y le caía hasta la mitad de la espalda. Además, en el Cuartel General había tomado la costumbre de utilizar acondicionador muggle, a sugerencia de Lisa, por lo que lo tenía suave y brillante.
Cuando acabo de arreglarse y de ponerse el uniforme, salió del baño para encontrarse con Lily, que estaba haciendo su cama, y con Mary, que estaba todavía en la suya con cara de sueño.
-Buenos días, Hermione- dijo Lily- has madrugado.
-Buenos días-contestó- Sí, me gusta levantarme temprano, así te cunde mas el tiempo.
-Entonces te llevarás bien con Lily, a ella también le encanta levantarse pronto- dijo en tono de broma Mary.
Ante ese comentario, Lily sonrió malignamente, agarró la almohada que acababa de colocar y se la tiró a Mary. Esta, en represalia, la lanzó la suya a Lily.
-Ayúdame, Hermione- gritó Lily entre risas- entre las dos podemos con ella.
Hermione dudo un momento, pero finalmente se unió entre risas a la pelea, que acabo con un triunfo aplastante de la pelirroja y la castaña frente a la rubia.
Tras la "pelea", Mary y Lily terminaron de arreglarse y acompañaron a su nueva amiga, quien "no sabía el camino", hasta el Gran Comedor para el desayuno. Allí ya estaban el resto de los alumnos desayunando. Mary se separó de ellas para ir a desayunar con su novio, un Ravenclaw con pinta de listillo. Las dos chicas se sentaron en banco cerca de, para exasperación de Lily, los merodeadores. Rimas de James acerca de lo guapa que estaba Lily aparte, los cuatro chicos saludaron muy amables a las dos chicas y fueron especialmente calurosos en su saludo a Hermione.
-Bueno chicas- dijo Remus- ¿preparadas para el primer dia de curso?
-Sí, Remus- dijo Lily.
-¿Ya han repartido los horarios?- preguntó Peter, un tanto despistado.
-A ver, Colagusano- dijo Sirius, armándose de paciencia- nuestros horarios no los van a repartir porque…
-Chicos- interrumpió James- ¿os habéis fijado en la cara de cabreo que tiene Mc Gonnagall?
Era cierto. La profesora tenía el ceño más pronunciado de lo normal y a todo aquel que hablaba alto
-Porque, Peter- dijo Hermione con su rostro muy serio- Mc Gonnagall fue anoche a una fiesta, se pasó toda la noche gritando: "Mas whisky de fuego" y claro, hoy no tiene la cabeza para horarios.
Todos soltaron una carcajada tan fuerte que muchos se giraron para mirarlos. Peter los miró alucinado mientras Sirius se secaba los ojos de las lágrimas de la risa y James se sujetaba la barriga.
-Peter- dijo Remus, aun intentando recuperar el aliento- hicimos los TIMOS el año pasado. Ahora tienen que comprobar que tenemos la nota necesaria en las asignaturas que pidamos.
-¿Entonces Mc Gonnagall no se fue anoche de fiesta?- pregunto Peter, haciendo que los demás volvieran a reír.
Cuando pudieron terminar de desayunar se quedaron charlando hasta que el Gran Comedor se quedó vacío y la subdirectora hizo que los alumnos de sexto formaran una fila ante ella para comprobar sus notas. Hermione, gracias a la intervención de Dumbledore, recibió permiso para cursar Encantamientos, Defensa Contra las Artes Oscuras, Herbología, Transformaciones, Aritmancia, Runas Antiguas y Pociones, las mismas asignaturas que Lily, Remus, James y Sirius, excepto que estos dos últimos no tenían ni Runas Antiguas ni Aritmancia, sino que tenias Cuidado de Criaturas Mágicas, al igual que Peter, que no cursaba Transformaciones, Pociones, Runas ni Aritmancia.
Junto a los de Hufflepuff se dirigieron a clase de Herbología con la profesora Sprout. En cuanto entraron en el invernadero, la profesora les dijo:
-Bueno, alumnos. Hasta Navidad nos vamos a dedicar a hacer un proyecto en parejas, en el que cada grupo tiene que elegir una planta de una lista que os hare llegar e investigar sus propiedades mágicas. Antes de que os emocionéis, hare yo las parejas- la profesora sonrió ante el silencio sepulcral que se estableció en la clase- las parejas las hare por orden de lista, emparejando a un Hufflepuff con un Gryffindor: Carter con Black, Belby con Evans, Diggory con Granger (ante esto Sirius puso mala cara), Hooper con Lupin, Jewell con Mc Donald, Nicolson con Potter y Williams con Pettigrew.
Hermione se giro para mirar a un chico de cabello castaño claro y ojos azules: Amos Diggory. Era un muchacho francamente guapo, pensó Hermione sonriéndole.
-Hola- dijo Amos- me parece que nos toca trabajar juntos. Me llamo Amos Diggory.
-Hermione Granger- se presentó.
Empezaron a trabajar en grupos de seis con Sirius, James, Remus, Peter, Lily y Hermione en la misma mesa.
-Ten cuidado con ese, Hermione- dijo Sirius.
-¿Por?
-Porque ese a lo mejor intenta sonsacarte cosas sobre nuestro equipo de quidditch. Diggory es el capitán de quidditch de Hufflepuff y…
-Oh, por favor- se quejó Lily- Amos no es tan superficial como para acercarse a un Gryffindor solo por un deporte.
-¿Amos?- preguntó James- ¿desde cuándo es Amos?
-Venga, Potter, no me vengas con esas.
-Lily tiene razón- dijo Hermione- Además, soy nueva en este colegio, no sé nada de vuestro equipo.
-Pero…
-Os agradezco vuestra preocupación, tendré cuidado, pero no creo que vaya a ocurrir nada.
Siguieron con la clase y, a la salida, Amos se acerco a Hermione para preguntarle si al final de dia podrían quedar en la biblioteca para hablar del trabajo. Sirius soltó un bufido mientras James ponía muecas raras, pero Hermione les ignoró y quedaron a las seis.
A la hora acordada Hermione se dirigió a la biblioteca. Amos le había dicho que él se solía sentar en la zona de Transformaciones, que estaba casi al final de la biblioteca. De camino hacia allí oyó susurros y una de las voces le recordó muchísimo a la de Lucius Malfoy, así que se escondió tras una estantería y escuchó…
