CAPITULO 10. LO QUE ERES PARA MI
El joven josef aprecio como el cuerpo de anciana de sophie se transformaba al de una radiante jovencita, involuntariamente mostro una sonrisa de superioridad –ahora con más razón disfrutare quitándole su corazón a howl- rio.
-¡sobre mi cadáver!- grito la joven reintentando huir.
Josef rio divertido –descuida, eso será muy pronto- comento mientras chasqueaba sus dedos y aparecían esferas de una sustancia viscosa color beige las cuales se dirigían hacia sophie quien corría tan rápido como sus pies le permitían –corre todo lo que quieras linda sophie, de nada servirá-.
Sophie se encontraba huyendo de aquellas esferas, para su mala suerte, tropezó con los escombros del lugar cayendo al suelo, desesperadamente intento reincorporarse, pero era demasiado tarde, una de las esferas había apresado su pie izquierdo inmovilizándolo; la joven forcejeo varias veces e intento avanzar lo más que pudiera, desafortunadamente, una a una las esferas color beige se pegaban a su cuerpo haciéndolo cada vez más pesado al punto que finalmente dejo avanzar.
-viste, de nada sirvió que intentaras escapar- decía divertido josef quien ahora permanecía sentado en lo que antiguamente fue el asiento de su amada bruja del paramo.
La joven forcejeaba incansablemente tratando de librarse de aquella prisión viscosa pero sus esfuerzos eran en vano ya que entre más forcejeaba, la sustancia mas se adhería a ella –por favor joven josef- empezó a llorar –déjeme ir, perdone a howl- suplicaba intentando razonar con este.
-¡no!- grito -¡quiero que sufran lo que yo sufrí!- gritaba colérico.
-¡entonces toma mi corazón!- sentencio decidida sophie –¡howl sufrirá mas si te llevas mi corazón!- explicaba entre lagrimas intentando hacer cambiar de opinión al joven.
Josef se levanto del asiento y lentamente camino hacia sophie –lo siento linda sophie, esto no funciona así- declaro –¡tiene que ser el!-. Las facciones del joven empezaron a suavizarse y comenzó a narrar lo que parecía la historia de su vida –hace un par de meses cuando conocí a la bruja del paramo quede hechizado, era una mujer aunque triste y marchita, emitía algo que hacia latir mi corazón- narraba sollozante –un día, me decidí a confesarme pero ¡fui rechazado!, sabía que buscaba un hombre con quien gobernar pero en sus planes ¡no estaba yo!- gritaba furioso mientras caminaba alrededor de sophie –¡ella quería a howl! Y por quererlo hizo lo imposible, hasta que…- no pudo continuar.
-.. fue asesinada aquel día..- completo sophie.
-¡así es!- exclamo -¡si no se hubiese encaprichado por howl ahora estaría aquí!- termino de decir mientras intentaba mantener la cordura.
Mientras tanto, en casa se encontraba Michael quien caminaba de un lado al otro preocupado al no saber noticias ni de sophie ni de howl.
-michael deberías tranquilizarte un poco- aconsejo calcifer desde la chimenea
-no puedo calcifer, realmente no puedo- decía exaltado el joven mientras continuaba dando vueltas –me siento culpable, debí de notar que esa persona no era howl-.
-no te culpes michael- intento el demonio de fuego de reconfortarlo –yo también fui engañado-.
-espero no le haya pasado nada malo a sophie- suspiro preocupado el joven aprendiz.
Por otra parte, en las afueras de la ciudad, en un viejo parque, se encontraba howl quien había ido a buscar pistas para saber quién pudo haberse llevado a sophie, sin embargo, no hallaba una pista clara –tiene que ser alguien que tenga un rencor hacia mi- decía pensativo -¿pero quién?- cuestiono frustrado al tiempo que sentaba en una banca cercana.
-Se ve que no has aprendido nada de la vida joven howell- hablo una voz de entre las sombras.
Howl se tenso al reconocer aquel timbre vocal y lentamente volteo su mirada a la dirección de donde provenía -¿mago suliman?- pregunto.
-acertaste- dijo saliendo de entre las sombras y mostrándose finalmente –vine a ayudarte- sentencio.
-¿sabes a donde se llevaron a sophie?- pregunto interesado al tiempo que se levantaba de la banca donde minutos atrás había estado sentado.
El mago suliman cerro sus ojos –por supuesto- atino a decir –la tiene alguien como nosotros-.
-¿un mago?- cuestiono incrédulo el joven mago
-así es- dijo suliman quien lentamente se dirigía hacia howl –me han ordenado que me deshaga de él, puede que se convierta en una amenaza en el futuro- menciono.
-¿Se puede saber quién es?- volvió a preguntar howl quien ignoraba la identidad del secuestrador de sophie.
El mago real agacho la cabeza y suspiro –piensa bien howell- hablo entre diente volteando a ver al menor -¿no había alguien de quien sospechabas?- pregunto mirando fijamente a los ojos de howl.
Howl desvió su mirada y llevo su dedo índice derecho hacia su labio intentando pensar la respuesta a la pregunta arrojada –josef…- susurro –pero el…- callo.
-las personas no son lo que aparentan, recuérdalo- intervino suliman anteponiéndose a lo que iba a decir howl.
-¿pero que tenemos que ver yo y sophie con él?- surgió nuevamente otra pregunta de los labios del joven mago.
-simple, tu y sophie le arrebataron algo importante- respondió serenamente el mago mayor –a la bruja del paramo…-
-¡¿quee?!- grito howl sobresaltado por la información que acababa de escuchar –pe… pero nosotros no la matamos- tartamudeo defendiéndose al tiempo que buscaba donde sentarse para asimilar todo.
Suliman observaba como howl intentaba alcanzar nuevamente la banca donde minutos atrás estaba sentado –el piensa que ustedes son los culpables- declaro –su rabia contenida no le permite ver lo que en realidad paso-.
-¡momento!- exclamo el mago más joven –si él está enojado por la muerte de la bruja del paramo, eso significa que a donde llevo a sophie es…-.
-… el castillo donde ella vivía- intervino el mago real quien yacía sentado alado del howl.
El joven mago se paró de la banca –tenemos que ir para allá- ordeno ansioso.
-primero pensemos en un plan- lo detuvo suliman sujetando el saco del joven.
-¡será en el camino!- exclamo howl quien empezaba a tomar impulso hacia el cielo nocturno ignorando la orden dada por el mago mayor.
En el castillo de la extinta bruja del paramo, josef esperaba ansioso la llegada del mago quien supuestamente le arrebato el amor de su vida –apura howl, estoy comenzando a perder la paciencia- susurraba.
Sophie rezaba que howl no apareciera, no quería que el perdiera nuevamente su corazón –por favor no vengas- suplicaba inaudiblemente; una fuerte explosión se hizo presente levantando una enorme nube de humo, josef giro su mirada al lugar de donde provino la explosión y espero a que el humo se disipara para poder verle la cara a la persona que se atrevió a llegar de esa forma. Cuando el humo finalmente se empezó a disiparse, se hicieron presentes dos figuras –por fin llegas- anuncio el joven noble –te estábamos esperando-.
La joven observo a las dos figuras que estaban entre el humo, rápidamente reconoció a una de ellas, era howl -¡howl cuidado!- grito -¡es una trampa!.
Los dos magos que acababan de irrumpir, ignorando los gritos de advertencia de la joven, empezaron a estudiar detenida y fugazmente la situación que se les presentaba –encárgate de sophie- ordeno el mayor al tiempo que empezaba a caminar rumbo al joven que se encontraba sentado.
-¡alto! ¡no permitiré que se acerquen!- grito josef al tiempo que se levantaba de su silla y luces de colores empezaban a rodearlo.
Suliman dejo de caminar y se dispuso a correr en dirección al mago enemigo, al tiempo que howl corría a rescatar a sophie. Las luces que rodeaban a josef, empezaron a alejarse de este dispersándose.
-eso no funcionara- declaro suliman quien mantenía un semblante serio e invocaba pequeñas esferas de colores opacos.
Howl aprovechando la distracción que estaba creando el mago real, corrió directo a sophie quien se hallaba envuelta en una sustancia viscosa y pegajosa de color beige –vaya, ese color resalta tus ojos- comento divertido mientras liberaba a la joven.
Sophie quien momentos atrás estaba preocupada por el bienestar del mago, cambio sus facciones a una de molestia –hasta en los peores momentos dices tonteras- bufo.
-oh vamos sophie, hay que darle buena cara a las cosas serias- señalo el mago quien por fin terminaba de liberar a la joven de aquella viscosa prisión –ven vámonos- dijo tomándola de la mano.
-¿acaso piensas dejar a suliman que pelee solo?- regaño la joven a su salvador.
-ese era el plan desde el principio- sonrió howl desvergonzadamente mientras emprendía marcha con sophie.
Mientras los jóvenes huían, una feroz batalla de magia se estaba llevando a cabo entre suliman y josef, las esferas luminosas chocaban contra las opacas produciendo pequeñas explosiones parecidas a los fuegos artificiales –¡ríndete ya!- ordenaba el mago real a su enemigo quien las tenia de perder -¡no hasta que todos paguen por la muerte de mi amada!- contestaba histéricamente.
Suliman al ver que su enemigo no se rendiría fácilmente, opto por usar una magia mucho más poderosa y avanzada, murmurante empezó a recitar un conjuro en una lengua extraña, poco a poco, atrás de el empezaron a emerger criaturas con formas deformes quienes empezaron a avanzar lentamente hacia el mago enemigo –tu final será tan trágico como tu vida- hablo compadeciéndose del enemigo.
Howl y sophie seguían corriendo intentando salir de aquel extenso castillo que empezaba a derrumbarse debido a las fuertes explosiones que hacían las esferas de luz –lo mejor será que volemos sophie- comentaba howl quien disminuyó la marcha para poder acercarse al cuerpo de la joven –sujétate fuerte- aconsejo tomándola por la cintura. Ambos jóvenes empezaron a elevarse por encima del suelo y aprovechando una ventana abierta, salieron de aquel tenebroso lugar, muy pronto, el agresivo viento del paramo les recibió empujándolos violentamente -¡sujétate fuerte sophie!- gritaba howl al tiempo que luchaba por mantenerse, sophie que a duras penas escuchaba las ordenes del mago, se aferro a él fuertemente. El tempestuoso viento les obligaba a mantener entrecerrados sus ojos haciéndoles tener una limitada visión del lugar, una fuerte explosión se hizo presente cerca de donde ellos estaban volando haciendo que ambos perdieran el equilibrio, howl intento recuperarlo, pero la onda expansiva que había provocado la explosión era demasiado fuerte haciéndolos volar directo a un barranco.
Ambos jóvenes se soltaron debido al impacto y rodaron por la árida tierra del paramo. Sophie un poco adolorida, empezó a reincorporarse, con pasos lentos y cojeantes se dirigió hacia donde se encontraba el mago, al llegar a este, noto que su perfilada cara mostraba diversos rasguños y su elegante ropaje se había rasgado a causa del impacto –¡how! ¡howl!- exclamaba la joven intentando llamar su atención -¡despierta bobo!- insistía asustada. Al no ver reacción por parte de este, sophie empezaba a desesperarse –vamos, abre los ojos- suplicaba mientras se aferraba contra su pecho.
Lentamente howl empezó a abrir sus ojos observando la figura de la joven que yacía llorando sobre su pecho –sophie, estas pesada- susurro.
La joven alzo la mirada y logro apreciar el rostro de howl –me tenias preocupada- sollozo aferrándose más al pecho del mago.
Suavemente el joven mago se reincorporo y abrazo a la joven –tenemos que alejarnos de aquí- declaro –suliman hará explotar el castillo y no querremos estar cuando suceda eso-.
Ambos jóvenes emprendieron marcha nuevamente, mientras tras de ellos se veía como caían las ruinas de aquel castillo –corre mas rápido sophie- ordenaba el mago. Habiendo avanzado ya una buena parte del camino, la explosión que había predicho howl aconteció haciendo voltear a ambos jóvenes quienes maravillados observaron los escombros que caían.
-esto llego a su fin- sentencio una voz detrás de ellos haciendo que estos voltearan asustados logrando encontrarse con suliman –lo mejor es que regresaran a casa- ordeno.
-josef ¡¿qué sucedió con él?!- pregunto preocupada sophie, que aunque terminara siendo el enemigo, aun sentía simpatía por él.
El mago real guardo silencio y bajo la cabeza en señal que aquella persona ya no se encontraba mas en este mundo –lo siento sophie- susurro.
La joven comprendió con tristeza las palabras dichas por el mago real, no obstante, guardo un minuto de silencio a nombre del que una vez fue su amo.
-howl, sophie, hasta luego- se despidió suliman con prisa -el rey espera ansioso un reporte- añadió y acto seguido, se transformo en una paloma.
Howl y sophie observaron como suliman se perdía en el horizonte y después de varios minutos, decidieron partir ellos también de regreso a casa –michael ha de estar que se muere de la preocupación- decía preocupada sophie.
-¿Por qué mejor no lo comprobamos?- sonrió el mago haciendo una reverencia hacia la joven y extendiéndole la mano –tómala, te llevare a casa-.
Sophie se tomo de la mano con howl esperando a que en cualquier momento elevaran el vuelo, en cambio, emprendieron la marcha a pie -¿no vamos a volar?- pregunto extrañada.
Howl se detuvo -no, estoy adolorido- contesto mirando a la joven a los ojos –además hace tiempo que no salimos juntos, puedes tomarlo como una cita- sonrió y continuo caminando.
A la joven no le gusto la idea de tener una cita con howl en un lugar tan inhóspito, sin embargo, tenía razón, hacía tiempo que ambos no compartían tanto tiempo juntos. Tras varias millas en total silencio e incomodidad, la joven decidió hablar -¿Por qué… te ibas del diario a gales…?- pregunto intentando iniciar conversación.
-tenia partido- respondió con simpleza el mago quien continuaba avanzando.
-¿eso es todo?- pregunto nuevamente sophie no conforme con la respuesta
-cuidaba a mis sobrinos- añadió el mago sin voltearla a ver.
Ambos quedaron nuevamente en silencio total, el aire helado del paramo empezaba a hacer estragos en el frágil cuerpo de la joven quien minutos atrás había abandonado la mano del mago para llevárselas al pecho. Howl al no sentir cerca la presencia de su compañera volteo hacia atrás y la busco con la mirada, cuando por fin la hayo, esta se encontraba encorvada temblando. Con paso ligero el mago se dirigió donde se encontraba la joven –no quiero una paleta por novia- dijo poniéndole su saco y acortando las distancias en un abrazo.
Sophie agradecida por el noble gesto de howl, se acerco mas a este –gracias por tu preocupación- decía cuando algo irrumpió en su mente –howl ¿podrías repetirme lo último que dijiste?- pregunto intentando descartar la idea de que su mente le había hecho una jugarreta.
-no quiero una paleta por novia- repitió abrazando aun mas a la joven -¿dije algo malo?- pregunto pícaramente.
-No- contesto rápidamente. La joven suspiro aliviada por haber comprobado que su mente no le había hecho una jugarreta, sin embargo, una nueva pregunta surgió -¿eso soy para ti?- miro expectante al mago.
Howl detuvo el paso y se separo de sophie lo suficiente para quedar frente a frente –no- contesto secamente.
Aquella simple y seca respuesta creo dudas y confusión en el corazón de sophie –pero tu dijiste…- le recrimino molesta al mago.
-si.. se lo que dije- corto howl –pero déjame terminar..- añadió intentando tomar la mano de la joven.
Sophie molesta por las confusas palabras de howl aparto su mano impidiendo que el mago la tomara -¿Qué soy para ti howl?- pregunto desesperadamente mirándolo a los ojos.
El mago al sentir la penetrante mirada de su acompañante opto por ser directo-¡mi corazón sophie!- contesto finalmente.
Una sonrisa broto de los labios de la joven mientras gruesas lágrimas surcaban sus rojas mejillas, intento limpiarlas con sus manos pero en cambio, brotaban más. Finalmente el mago acorto la distancia que tenían uno del otro con un abrazo y gentilmente ayudo a limpiar las lagrimas de sophie –hasta llorando eres linda- le susurro sonriente haciendo que el llanto de la joven se intensificara –que cosas dices howl- balbuceaba sollozante la joven quien recostaba su cabeza en el pecho del joven.
Tras varios minutos en los cuales el mago intentaba apaciguar el incesante llanto de su compañera con palabras dulces, la joven empezó a tranquilizarse y con lentitud iba rompiendo el abrazo hasta quedar completamente separados –howl yo…-.
-no digas mas…- hablo serenamente callándola con su dedo índice –perdón por ya sabes…-
-¿ser un bobo, ególatra, escurridizo…?- decía la joven enumerando con los dedos cada adjetivo.
-¡no sophie!- exclamo el mago haciendo voltear a la joven quien se hallaba contando con los dedos -por no ser claro contigo-. Sophie comprendió de inmediato a lo que se refería howl, una sonrisa broto de sus labios –regresemos a casa- dijo felizmente.
-¡lo que mi capitana ordene!- canto howl con los ánimos por el cielo. Sophie rio divertida por la expresión del joven y extendiendo su mano, dando a entender que reanudaran su regreso a casa. Howl no conforme con que la joven le extendiera la mano, prefirió acercarse a ella y tomarla por uno de sus hombros –me gusta más ir así- declaro el mago al tiempo que empezaban nuevamente a caminar.
Después de varias millas avanzadas y a punto de amanecer, ambos jóvenes lograron vislumbrar lo que era la pintoresca ciudad de Market Chipping, entusiasmados aceleraron el paso y en un abrir y cerrar de ojos, ya se hallaban en la ciudad. Ahora muy felices y sintiéndose más seguros, caminaban por las deshabitadas calles hasta por fin llegar a casa.
-¡michael mira a quien me encontré por ahí!- bromeo howl quien junto a sophie, ingresaban a la casa tiernamente abrazados.
Muy pronto, la cara divertida de howl se transformo en sorpresa ya que dentro del hogar se encontraba la familia de sophie la cual le mirada con ojos asesinos. Martha quien anteriormente le había hecho una amenaza al mago, corrió al encuentro de este –¡te dije que si le pasaba algo malo a sophie te mataba!- grito tomándolo del cuello.
Asustada, sophie intento apartar a su hermana del cuello del mago –martha detente, le haces daño- decía preocupada.
Por otra parte, fanny, lettie, Michael y calcifer observaban asombrados la escena, hasta que finalmente lettie decidió intervenir del lado de sophie -¡martha suelta a howl, no ves que dejaras viuda a nuestra hermana antes de tiempo!- grito conciliadoramente haciendo que la joven de cabellos rojizos dorados se sonrojara y calcifer se riera.
Tras varios minutos de incesantes forcejeos, sophie con ayuda de Michael hicieron que por fin martha dejara en paz el frágil cuello del mago; este al sentirse liberado, se llevo ambas manos hacia el cuello frotándoselo –espero no me deje marca- chillo.
-ojala y si- bufo molesta la joven quien ahora se encontraba alado de su enamorado.
Habiendo pasado aquel incidente, la paz empezaba a reinar nuevamente en aquel hogar cuando una voz llamo la atención de los presentes -¡sophie ya no eres vieja!- grito lettie emocionada
-ay hija, ¡ya no eres una anciana!- corrió fanny a abrazar a sophie seguida de los demás quienes estaban contentos por el gran acontecimiento.
Sophie al estar rodeada de tantas personas empezaba a sentirse sofocada, afortunadamente el mago apareció en su rescate. Aprovechando que los demás estaban hechos una bolita de emoción alrededor de la joven, tomo la mano de sophie y la escabullo entre los presentes –ven sígueme- le susurro haciendo un ademan con su mano libre.
Ya cuando ambos estaban lo suficientemente alejados, howl la condujo hacia la floristería -¿Por qué nos alejamos?- pregunto extrañada la joven.
-sophie no hagas preguntas obvias- contesto el joven vigilando que nadie se asomara al negocio.
La joven arqueo una ceja -¿Cómo que preguntas obvias?- pensó molesta; muy pronto, sus pensamientos se vieron tajados por la voz del mago -¿sucede algo sophie?- pregunto preocupado al notar las muecas raras que hacia esta.
-eh.. no.. ¡no cono crees!- respondió nerviosa
Howl la observo extrañado y prefirió por hacerse de la vista gorda para no incomodar a su compañera. El rostro nervioso de sophie cambio a uno serio –howl… respecto a lo que dijiste en el paramo…- decía indecisa intentando transmitirle la idea al mayor.
El mago rápidamente capto las palabras de sophie y cerro sus ojos para pensar lo que le contestaría. Tras varios minutos pensando, la joven se empezaba a desesperarse -¿era enserio o no?- interrogo alzando la voz y haciendo sobresaltar al joven.
-¿mentiría en algo tan importante?- pregunto retóricamente el mago quien ladeaba la cabeza y arrugaba el seño.
Sophie parpadeo un par de veces, era obvio que el joven le había eludido cambiándole los papeles –¡no me cambies los papeles!- regaño molesta la joven al tiempo que cruzaba sus brazos.
Howl suspiro por la testarudez que mostraba sophie en aquellos momentos –anda vamos, respóndeme a la pregunta- insistió el mago apoyando ambas manos sobre los hombros de sophie y mirándola a los ojos.
La joven guardo silencio unos instantes, trago saliva y finalmente contesto -no-.
El mago complacido por la respuesta de su compañera, esbozo una sonrisa tan característica de el –sophie, nunca te mentiría en algo tan serio- susurro tiernamente apoyando su frente contra la de la joven –sé que me he tardado en responderte pero quiero que sepas que eres lo más importante para mí- menciono alejando un poco su frente, tratando de quedar cara a cara con sophie –no eres mi criada, ni mi niñera, ni mucho menos mi novia, eres algo mucho mejor, eres mi corazón sophie ¡mi corazón!-.
Las tiernas palabras dichas por howl ablandaron el corazón de la joven llenándola de gozo y alegría. Con lentitud, fue dejando de cruzar sus brazos y se abalanzo contra el mago quedando así ambos abrazados.
-¡oigan ya encontré a sophie y howl!- grito la vocecilla de cierto demonio de fuego -¡y están de cariñosos¡- añadió en tono picaron.
Sophie y howl al ser sorprendidos en un tierno momento, se separaron avergonzados al tiempo que por la puerta, entraba la familia de esta y el aprendiz de mago –¡howl!, ¡sophie!- exclamo aliviado Michael –¿Por qué se desaparecieron?- pregunto esperando una respuesta de estos.
-ay Michael , hay cosas que un niño no debería de preguntar- interrumpió fanny quien le regalo una mirada de complicidad a la joven pareja.
Muy pronto, lettie también tomo la iniciativa como parte de complicidad familiar -ven cuñado mejor dime como hacer este conjuro- dijo tomando a Michael del brazo y arrastrándolo hacia la sala.
-¿cu.. cuñado?- repitió atónito y avergonzado el joven quien desapareció junto con lettie de la escena.
-iré a ver como enseña mi lindo michael- se excuso martha
–si, yo también- se unió fanny.
-espérenme, ¡no me dejen atrás!- chillo calcifer quien siguió a ambas mujeres hatter.
Y así, nuevamente la pareja quedo sola, -howl…- hablo sophie rompiendo el hielo que se empezaba a formar.
-¿si sophie?- pregunto volteando a verla.
-vamos a ver como le enseña michael a lettie, tengo miedo que suceda como la ultima vez- menciono la joven intentando no recordar aquel horroroso recuerdo.
Howl la miro –jajaja tienes razón- rio divertido al recordar el evento que sophie comento –no queremos que la casa estalle nuevamente- añadió y acto seguido, extendió su mano hacia sophie –¿me permite su mano bella señorita?- pregunto galantemente.
-claro que si joven- sonrió la joven siguiendo el juego del mago.
Ahora tomados de la mano, ambos jóvenes se sonrieron uno al otro y abandonaron la tranquilidad de aquella floristería encaminándose a la sala donde les esperaban.
Y bien, aqui termina esta linda historia, quiero agradecer por leerlo hasta el final y gracias por las criticas constructivas, me ayudaron a mejorar la historia. Espero les haya gustado este ultimo capitulo, he de decir que se me dificulto escribirlo, todo debido a la falta de ideas u.u... bueno, ahora me retiro porque desde hace dias que me espera el libro de castillo en el aire... adiosito :D
