El mago
Sacó a puar del sombrero y lo dejó ir para que pudiese descansar, el pobre ya no daba más, definitivamente entretener princesas no era lo suyo… y aunque a Goten se le daba muy bien en el pasado… ahora Bra, es decir, la princesa en cuestión ya tenía casi veinte años y no era para nada fácil de convencer.
-Pobre Puar- comentó con una mueca en el rostro y un tono tan apesadumbrado que casi obligó a Goten a levantar el rostro para mirarla.
Allí estaba, tal y como la había encontrado; triste. Él no sabía la razón, pero poco importaba… si la princesa estaba triste él debía hacerla feliz, como fuese debía sacarle una sonrisa, si tenía que hacer el ridículo ¡lo haría! todo en razón de no verle sufrir.
Suspiró cansado, cuando era una pequeña de vestido con puntos y brillantes coletas celestes, podía alegrarla con un par de trucos de magia trillados, pero Bra ya no era una niña…
Claro que ya no era una niña, hacía tiempo había dejado de serlo, ahora… era la mujer más linda que él había tenido la oportunidad de ver.
Apartó la mirada cuando logró reaccionar, no podía decir con seguridad cuanto tiempo llevaba observándola, pero aun así, cuando ya había fijado su mirada lejos de la dulce figura de Bra podía describir con la precisión de un reloj cuando marca la hora, la forma en que ella cruzaba las piernas al sentarse, con ese aire de reina de la belleza, con los tobillos ligeramente juntos y el cuerpo ladeado en la silla.
Aquel día llevaba las piernas enfundadas en unas medias transparentes de un tono ligeramente más oscuro que el suyo natural, él lo sabía bien, pues conocía de memoria las bonitas tonalidades que tomaba la piel de Bra en cada estación. Una falda ajustada muy por sobre las rodillas color carmesí era la encargada de darle un aspecto brillante y sensual, eso sumado a la camisa a tono con los últimos botones abiertos de manera despreocupada pero sugerente, formaban un cuadro del más fino y delicado deleite para el medio saiyajin.
Ella se removió en la silla buscando llamar su atención, Goten reaccionó y de un momento a otro ideó un plan maestro, ¡brillante! ¡Espectacular! Según su propia apreciación; digno de ser aplaudido de pie.
-Necesito una voluntaria del público- dijo volviendo al personaje, fingió mirar a las personas tras la muchacha aunque en realidad ambos sabían que estaban completamente solos.
Una sonrisa se asomó en los labios de Bra- ¿señorita sería tan amable de ayudarme?
Ella asintió ahora con una sonrisa más amplia. Tomó la mano que Goten -el mago- le ofrecía y se puso de pie.
-¿y bien?
-Para mí próximo truco- comenzó Goten con tono serio y profesional- Necesito que me beses y haré aparecer mágicamente mariposas en tu estómago.
Cerró los ojos riendo, esperando oír los gritos chillones o la risa estruendosa de la chica. Pero grande fue su sorpresa cuando sintió los tibios labios de su amada presionando son delicadeza sobre los suyos. Magia pura, real.
Ese día Bra no logró decidir si en realidad Goten era un buen mago… o simplemente estaba enamorada de él.
Siglos... lo sé pido perdón :( para compenzar publiqué hoy un pequeño escrito sobre Vegeta, Trunks y Bulma por si hay alguna o algun fan de la familia de la hermosa Bra.
Hoy les traigo una viñeta tierna inspirada en un verso de pablo neruda (las cursivas en el diálogo de Goten) en cuanto lo leí, imaginé a Goten diciendo eso... adorable.
Como siempre Gracias por los lindos comentarios, leo todos y cada uno de ellos! Gracias por tanto amor y felicidad que dan a mi corazón!
