N/A: . . . ¡Si, gente! ¡He vuelto! XD ¡Diossss! ¡Nunca tardé tanto en actualizar! u_uU No sé que decirles. . . Perdón ._. Me siento re mal. . . Siento que les fallé a todos DX ¡Que fic ni que fic, me voy a tirar por el balcón!
. . .
Bueno no que no tengo balcón :P
OK. . . Mi lindo público. . . Lamento mucho la tardanza. Supongo que se debe a una convinación de - facultad (tp de mierda que te consume todo el tiempo + parciales) + videojuego nuevo :D + empecé otro fic + mi comu no tiene internet (esto que significa? que para navegar uso la de mis padres y para escribir la mía. . . entonces estoy mucho tiempo haciendo huevo y luego no tengo tiempo para escribir y para colmo la que tiene internet funciona para el culo -_-U) + falta de inspiración ¡Y esto es muy cierto señores! Tuve por tres semanas la mitad del fic terminado y no sabía como seguirlo :S La verdad que no sé cómo me quedó este cap. . . Normalmente tengo una idea de qué chistes van a pegar o estoy muy confiada en la trama inesperada. . . Pero esta vez no :/ No tengo la más remota idea. . . Así que ya me enteraré en sus reviews. . . ¿Van a dejar reviews verdad? ; _ ; En fin. . . sin más preámbulos. . . ¡El bendito capitulo nuevo!
(por alguna razón ff no me guarda el fic con las "-" que uso siempre para separar el cap en tandas. . . Así que esta vez usaré "0000000000")
Parada 9: Konoha
*banda sonora de Star Wars ON*
En una galaxia desconocida, la nave espacial DBO5, conducida por Sora y Kairi, se dirige al planeta Midraj donde los seres de la oscuridad tienen prisionero a Riku. Al mismo tiempo, Tidus, Wakka y Selphie han formado el grupo GPS para rescatar ellos mismos a su amigo. Ellos ya se encuentran en el bosque donde se llevará a cabo la reunión de los secuestradores. Aunque todo parece indicar que la maldad será derrotada, un nuevo problema se avecina. . .
*banda sonora de Star Wars OFF*
-Kairi, he cambiado de opinión. Volvamos a casa.
La pelirroja llevaba varias horas manejando la nave dragón en silencio cuando el castaño le dijo aquello tan tranquilamente. Ella, creyendo haber escuchado mal, se volteó hacia él para verlo bien. Le sostuvo la mirada extrañada unos segundos pero nada parecía indicar que le estaba haciendo una broma.
-¿Qué dijiste, Sora?
-Que volvamos a casa, a Destiny Island.
-Si, claro. Lo haremos después de encontrar a Riku.- le dijo con una sonrisa.
-No. Me refiero a volver sin él.
-¡¿Sin Riku? ¡¿Qué diablos te pasa, Sora?- corrió hacia él para posar una mano sobre la frente del castaño.- Mmm. No pareces tener fiebre. . . ¿Te duele algo?
-No. Estoy bien, Kairi.
-Debe ser el cansancio. Si, eso es. Este viaje ha durado demasiado y eso está acabando contigo. ¿Por qué no buscas algún sillón y te echas una siesta?
-¡Hablo en serio, Kairi!
-Pero Sora. . . Riku es tu mejor amigo. Han estado juntos desde que usaban pañales. . . Siempre han hecho todo juntos y han ido juntos a todos lados. . .
-Si, somos como uña y mugre. . . Riku es la mugre.
-Entonces ¿Por qué quieres abandonarlo así? Después de todo lo que han pasado juntos. . ¡Y después de todo lo que tuvimos que pasar para llegar hasta aquí! ¡¿Quieres echar a perder todo?
-Kairi, entiendo que estés molesta. . . Pero te recuerdo que te metiste en esto tú sola. Yo ni quería que me acompañaras.- se cruzó de brazos.- La cosa es, Kairi, que no creo querer que Riku vuelva a Destiny Island. . . jamás.
-¡¿Por qué?- preguntaba angustiada la chica.
-¡Porque me di cuenta que odio a Riku a morir!
-¡¿Eh? ¡¿De qué hablas? ¡Si ustedes dos son tal para cual!
-¡Es que justo ahora recordé todas las cosas horribles que me ha hecho!
-¿Cómo qué?
-Para empezar, mató mi ilusión.- le dijo con ojos tristes.- Él fue quien me dijo que Santa no existía. . .
-Pero si Santa no. . .
-¡No me hagas odiarte a ti también, Kairi! Déjame seguir, por favor. Ejem.- se aclaró la garganta como dándosela de importante.- Segundo. Siempre me trata de holgazán.
-Pero si te la pasas dormido en las islas todo el tiempo.
-En serio, Kairi, no me provoques. Además de esto, Riku siempre me vence en carreras y peleas de espadas. . .
-Tienes que aprender a ser un buen perdedor.
-¡Yo no pierdo, soy el héroe de la llave espada! ¡Y eso también! ¡Se suponía que yo sería el único guerrero de la llave espada pero luego tuvo que aparecer él!
-Y Roxas y Xion y Ventus y Vanitas y Xehanort y Mickey y yo. . .- comenzó a contar Kairi con los dedos de la mano pero se detuvo en cuanto vio la cara de enojo que mostraba Sora.
-También fue Riku quien llamó a la oscuridad que destruyó la isla. ¡Por su culpa pasó todo lo demás! ¡Casi muero un millón de veces por él! ¡Me enfrenté a la oscuridad cientos de veces por él! ¡Y tuve que descifrar la horrible voz de Donald una y otra y otra vez!
-Pero gracias a Riku es que viviste una aventura increíble, Sora.
-¡Exacto! Ahora que ya me pasó todo eso. . . Dudo que pueda pasarme algo mejor. . . ¡Es muy deprimente pensar que en todos los años que aún me quedan por vivir no me sucederá nada que lo supere!- le dijo con cara de angustia.
-No seas tan deprimente. ..
-Además, Riku me robó la keyblade una vez. . . Ah y también a ti.
-¡Gracias por acordarte de mí, Sora!- le reprochó con la mirada y los brazos en jarra.
-Y todo esto sin mencionar que sin él cerca, las chicas de Destiny Island me considerarían más sexy.
-Jajajajaja.
-¿Y tú de qué te ríes?
-¡¿Tú? ¡¿Sexy? ¡Por favor, Sora!- estalló en carcajadas la pelirroja, a penas pudiendo sostenerse en pié.- Escucha, Axel es sexy. Esos vampiros que vimos antes son sexys. Tú no.
-¡A eso es a lo que me refiero! Uno puede decir que alguien es más o menos sexy si tiene a otro alguien con quien comparar. ¡Entonces con Riku fuera de la isla, yo seré el más. . .!
-Vamos, Sora que hay más posibilidades de que todas las chicas de las islas se vuelvan lesbianas a que corran a tus brazos.- lo miró con aire seria.
-¡Que mala eres, Kairi! Realmente has cambiado mucho.
-No soy mala. Soy realista.
-. . .
-. . .
-Acabo de recordar que de pequeños Riku me molestaba porque yo creía que había un monstruo en nuestro lugar secreto. . . y resultó ser el viento ¡Me llamó cobarde y se rió de mí!
-¡Oh por favor! ¡Olvídate de todas esas pequeñeces sin importancia y vamos a recuperar a tu mejor amigo!
-¡No! ¡Ya lo he decidido! ¡Voy a dejarlo en manos de sus hermanos secuestradores y yo me vuelvo a Destiny Island a tomar sol y aprender el negocio familiar. . . Hacer canastas.- terminó haciendo pose de superhéroe.
-¿En serio?
-¡Oye que no es cosa fácil!
-Sólo digo que Riku te cuidó mientras estabas durmiendo. Ya sabes, se infiltró en la organización y todo eso mientras intentaba controlar la oscuridad dentro de él.
-Ajá.- se cruzó de brazos desviando la mirada molesto.
-Además nunca hubieras podido vencer a Xemnas sin su ayuda.
-Manejó la moto, gran cosa.
-Él ya se disculpó por todo los errores que cometió. Y. . . realmente te considera su mejor amigo ¿De verdad vas a echar a perder su bella amistad así como así?
-Ya tomé mi decisión, Kairi.
-Entiendo.- suspiró con tristeza a la vez que bajaba la mirada.- Supongo que esto quiere decir que volvemos a casa ¿No?
-Um.- asintió.
-Y también que perdiste la apuesta contra la madre de Riku sobre encontrar a su hijo antes que ella.
-¡ESO NUNCA!
Y en medio de un salto inhumano, Sora se lanzó contra Kairi echándola al piso y tomando el control de la nave por la fuerza.
-¡¿Qué haces?
-¡VAMOS A MIDRAJ!
-¡No sabes lo que haces! ¡No toques eso! ¡Detente, Sora! ¡Esta no es la nave gummi!
Pero Sora no la escuchaba. Estaba demasiado ocupado presionando cuanto botón y palanca estuviera a su alcance, totalmente desesperado por llegar a Midraj lo antes posible, rescatar a Riku y llevarlo de vuelta. En el fondo quizás odiaba al peliplateado, o quizás todo lo contrario pero una cosa era segura: Sora jamás JAMÁS se echaría atrás en una competencia.
En medio de tanto movimiento, Sora condujo la nave al planeta más cercano a toda velocidad sin que la pelirroja pudiera evitarlo y allí sufrieron un aterrizaje forzoso. Cayeron en medio de un amplio bosque, cerca de unas montañas. La nave arrastró cuanto árbol tuviera en frente hasta que logró detenerse, quedando algo hundida en la tierra. Había golpeado el suelo con mucha fuerza pero por fortuna no había sufrido demasiados daños, ni ellos tampoco aunque. . .
-¡TE VOY A MATAAAR!
Un instante después de aquel grito de guerra, la puerta de la nave se abrió de golpe y un asustado Sora salió por ella, seguido por una pelirroja rodeada por un aura asesina. Este rápidamente se echó a correr lejos pero a los pocos pasos se tropezó y calló al suelo. En realidad el sabía que bastaba con algunos golpes de su keyblade para salir vivo de ahí pero quería demasiado a su amiga como para lastimarla. . . Sin embargo esta no pensaba igual. Y de inmediato aprovechó la oportunidad y se abalanzó sobre Sora, llevando sus manos alrededor de su cuello.
-¡Me estás ahogando, Kairi!
-¡Estábamos a punto de llegar a Midraj y tú tuviste que estrellar la nave en otro planeta, maldición!
-¿O sea que esto no es Midraj?
-¡Claro que no!- le gritó a todo pulmón tomándolo del cuello y moviéndolo hacia delante y hacia atrás tan rápido como le era posible.
-¡Woooh! Me pregunto que será esto. . .
Al escuchar aquella infantil voz, Kairi detuvo su ataque y se giró hacia un lado. Allí había un sujeto de cabello oscuro que vestía un sobretodo negro con algunas nubes rojas. El extraño hombre miraba sorprendido la enorme nave con forma de dragón a través de un pequeño orificio de su máscara color naranja.
-Cuando lo vi en el cielo pensé que era un animal de invocación pero no parece estar vivo. Y hasta su piel se siente de metal. . .- agregó posando una mano sobre una de las patas del dragón.
-Eso es porque es una nave espacial.- se acercó a él Kairi.
-¡¿Ehhhhhh? ¡¿O sea que esto viene del espacio?
-Um.- asintió la pelirroja con total tranquilidad.- ¿Aquí no suelen viajar al espacio?
-¡De ninguna manera! Si hasta el día de hoy pensaba que era imposible llegar allí. . .
-Lo que pasa es que. . .
-¡Somos del futuro!- terminó la frase Sora.
-¿Eh? ¡No!
-¡Shhhh!- la mandó a callar el castaño, alejándola un poco del extraño enmascarado.
-¿Qué intentas hacer?
-Es un error que cayéramos en este planeta pero podría ser algo bueno.- le dijo con mirada seria.
-¿Cómo?
-¡Les diremos a todos aquí que somos del futuro!
-Pero no lo somos y de todos modos ¿Eso en qué nos ayuda?
-A pasar el rato, claro.
-¿Ehhh? ¡Riku nos necesita! ¡No tenemos tiempo para!
-¡Vamos, Kairi! ¡No hemos hecho más que trabajar y trabajar estos días! Siempre buscando a Riku o salvando el universo. . . ¡Necesito divertirme de vez en cuando!
-¡Pero Sora. . .!
-¡Por favor, Kairi!
Sora le dedicó una mirada tan tierna. . . tan adorable. . . Que ni siquiera un cachorrito podía superar. Aquella era su mejor arma. Por más dura que se hubiera vuelto Kairi, aquello era demasiado para ella. Y tras un suspiro de rendición, asintió con la cabeza.
-¡Gracias, Kairi! ¡Eres la mejor!- exclamó con la mirada iluminada.
Lo siento, Riku pero tendrás que esperar un poco más.- pensaba para sus adentros Kairi.- Oh bien. No creo que cause problemas.
-Entonces. . . ¿Son del futuro?- se acercó a ellos el hombre con voz de niño.
-¡Puedes apostarlo! Pero no te preocupes. Venimos en paz.
-¡Me alegro! Entonces tal vez puedan ayudarme.
-¡Siempre me gusta ayudar a los demás!
-No tenemos tiempo para eso, Sora.- murmuró por lo bajo la pelirroja.
-¿Qué no sabes nada? Si ayudas a las personas de otros mundos, luego ellos te dan algo importante como recompensa.- le dijo con la ojos brillándole de la emoción.- Entonces ¿En qué podemos ayudarte?
-Verán. . . ¿Les gustan los animales?
-¡Me encantan!- sonrisa amplia por parte de Sora.
-¡Pues yo tengo nueve mascotas!
-¡Woh! ¡Que suerte!
-No tanto. . . Lamentablemente. . . ¡Unas personas horribles me los han quitado de las manos!
-¡Imposible!
-Un día desperté y ya no estaban ¡Mis pobres bebés!- lloriqueaba el enmascarado.
-¿Y quieres que nosotros te ayudemos a recuperarlas?- aventuró Kairi.
-Si no es mucho pedir. . .
-¡En absoluto!- saltó Sora de inmediato.- ¡Te prometo que traeré de vuelta a todas tus mascotas!
-¡Muchas gracias, mi héroe!
-Sora, no hay tiempo para. . .
-¡¿Oíste, Kairi? ¡Soy su héroe!- exclamó Sora con una sonrisa inmensa y los ojos brillándole de la emoción.
-¡Ni siquiera sabemos cómo son o donde puedan estar!
-En realidad yo sí sé.- levantó la mano el enmascarado.- Hasta hace no mucho vi a mi pequeño zorro entrar en una aldea no muy lejos de aquí.
-Y si sabe dónde está ¿Por qué no va usted mismo?- preguntó la pelirroja.
-Sucede que mi lindo mapache también está cerca y temo que si voy por uno, el otro se escape. . .
-¡Tengo una idea!- pegó un bote Sora.
-Sora, no. . .- intentó detenerlo su amiga, ya sabiendo lo que iba a seguir.
-¡Nosotros podemos ir en busca del zorro mientras usted va por el mapache!
-¡Es una estupenda idea! Pero. . . No quiero molestarlos. . . Seguramente tienen cosas más importantes que hacer. . .
-Precisamente nos dirigíamos a Midraj para-
-¡No se preocupe, señor! ¡Nosotros iremos por su zorro!- la interrumpió Sora.
-¡Primero tenemos que ir por Riku!- lo fulminó con la mirada al castaño.
-¡Te digo Kairi que si lo ayudamos, luego nos dará algo sorprendente!
-¡¿Cómo demonios sabes eso?
-¡Porque siempre es así!
-Bueno, ya que lo mencionan. . .- comenzó a decir el de la máscara.- Puedo darles un par de anillos de colores.- les dijo sacando del bolsillo de su abrigo, dos anillos de colores diferentes con unas letras escritas sobre ellos.
-Gracias pero no necesitamos. . .
-¡¿Lo ves, Kairi?- saltaba de la emoción Sora.
-Los veo. Son muy bonitos y eso pero no los necesitamos. Recuerda que tenemos que ir por Riku.
-¡Seguramente tendremos que enfrentarnos a los secuestradores, Kairi! ¡Y con un anillo de estos no podemos perder!
-¿De qué hablas?
-Un objeto que te dan luego de una misión suele ser muy bueno ¡Y mucho más si es justo antes de la batalla final! No se preocupe señor. . . Etto. . .
-Tobi.- habló el enmascarado, guardando nuevamente sus anillos.
-Señor Tobi, le prometo que le devolveré a su zorro.- dijo haciendo pose de superhéroe.
-Te lo agradezco mucho. Él debe estar en la aldea Konoha, al final del bosque en esa dirección, a unos pocos minutos de aquí.- extendió el brazo a un lado indicándoles el camino.- Pero no lo encontrarán en su forma de bestia, digo. . . de mascota porque los sujetos que me lo robaron lo han transformado en un niño rubio.
-¡Esos villanos!- decía Sora apretando fuertemente el puño.
-Pero no se preocupen, lo reconocerán por sus bigotitos de zorro.
-¡Entendido! ¡Volveremos lo antes posible, Tobi!
Tras despedirse, Sora tomó de la mano a Kairi y la obligó a seguirlo en la dirección indicada por el enmascarado. Y así, ambos corrieron entre los árboles hasta llegar a unas enormes puertas entreabiertas que conducían a una aldea escondida.
00000000000000000000
-Sora, entiendo tu punto. Si esos anillos resultaran ser mágicos. . . Seguro nos serían de mucha ayuda para cuando peliemos contra los secuestradores. Pero me preocupa que nos tome demasiado tiempo. Si llegáramos a demorarnos sólo un poco. . .- decía Kairi con la mirada baja.
-¡No te preocupes! ¡Esto no es nada para el portador de la llave espada! He hecho esto cientos de veces.
-¿Ah si?
-Um. Hace no mucho ayudé a Pongo y Perdita a encontrar a sus hijos. Los pobres cachorros estaban perdidos por todo el universo ¡Y los hallé a todos!
-No podrían ser muchos. . .
-¡99 cachorritos, Kairi!
-Vaya vida sexual más activa tenía la perra. . .
-¡No digas esas cosas feas!- la reprendió el castaño.- A lo que iba es que en ese entonces no tenía ninguna pista de donde podían estar y aún así pude encontrarlos a todos. Esta vez será mucho más fácil porque el dueño nos dijo que el zorro está en esa aldea. ¡No nos tardaremos nada! Muy pronto nos reuniremos con Riku, ya verás. Y. . . ¡Por Mickey!- exclamó Sora de repente deteniéndose frente a una puerta enorme. No cabía ninguna duda, esa era la entrada de Konoha.
-Que fácil será entrar.- rió por lo bajo Kairi.- ¿Para qué se molestan en tener puertas tan grandes si ni siquiera las cierran? Tenías razón, Sora. Esta misión será muy fácil.
-¿K-Kairi crees que vivirán gig-gantes aquí?- preguntaba tembrlando el castaño.
-Jajajaja. No creo, Sora. Las casas de adentro no parecen tan grandes.
Y así era, si bien las puertas de la aldea y la muralla que la rodeaba eran tan altas como para ocultar un gigante, las casas que se podían ver desde la entrada parecían ser para personas de una altura promedio. Además, había cierto aire cálido como de paz. Ciertamente no parecía ser la guarida de malvados gigantes como pensaba el ojiazul.
-¡Oigan ustedes!- los llamó un sujeto dentro de una especie de escritorio techado, ubicado a un lado de la entrada.
-¡Mierda, la aduana!
-¿Qué cosa, Kairi?
-Ya me parecía a mí que esto era demasiado sencillo. . .
-¡Vengan acá!- les hizo señas con la mano un suejto sentado a un lado del que había hablado primero.
Sora y Kairi se miraron unos instantes y finalmente accedieron a acercarse a los dos hombres. Ya habían sido vistos así que si corrían ahora, todo lo que conseguirían sería ser perseguidos, como había sucedido al entrar por la fuerza a Kaiba Corp. Y de todos modos, no estaban haciendo nada indevido ¿Qué tenía de malo encontrar un zorro para llevarlo con su dueño? Abolutamente nada.
-Chicos, no pueden entrar a la aldea así como así.- comenzó a decir uno.- Primero tienen que decirnos quiénes son y cuáles son sus motivos para venir aquí.
-¡¿Con qué derecho?
-Kairi, no seas tan problemática. Son las reglas de este mundo y ya. . . Yo soy Sora y ella es mi amiga, Kairi.
-¿Apellidos?
-¡No tenemos! ¡¿De acuerdo?- pegaron un salto los dos al mismo tiempo, con una mega vena palpitando en la frente.
-¿No tienen? Mmm. A mí me parece ninjas renegados.- le susurró a su compañero aunque lo suficientemente fuerte como para que Sora y Kairi lo escucharan.
-Si. . . Sobre todo la pelirroja.- siguió el otro observando el atuendo de Kairi, cubierto de sangre ya seca.
-Momento momento ¿Ninjas? ¿Dijiste ninjas?
-Y ahora se hace la analfaveta.
-Sospechosa. Muy muy sospechosa. . .
-¡Pero si los ninjas ya no existen!
-¡CLARO QUE EXISTEN!- exclamaron a todo pulmón los tres restantes.
-Esperaba una cosa así de gente que vive en una aldea de madera a estas alturas. . . ¿Pero tú, Sora? Bueno, tú crees en casi cualquier cosa. . .
-¡Los ninjas sí existen, Kairi! ¡Yuufie es una!
-¿Y esa quien es?
-¿Celosa?- preguntó con una sonrisa amplia.- ¿A que te mueres por saber sobre las otras mujeres en mi vida?
-No seas idiota. Sólo preguntaba por curiosidad.- respondió cruzada de brazos.
-Yuufie es una amiga que conocí cuando los buscaba a ti y a Riku. Es una ninja.
-Chicos, si no son ninjas renegados muéstrenos sus bandas ninjas.- les exigió el portero.
-¿Qué cosa? ¿Nuestras bandas?
-En serio pelirroja que con cada cosa que dices te vuelves más y más sospechosa.
-¡Ah! ¡Debe ser la cinta que usa Yuufie alrededor de la cabeza!- exclamó Sora.
-A ver. Enséñenos sus bandas.
-No tenemos. No somos ninjas.
-Si, claro.- se burlaron ambos.
-Pelirroja, llamas aún más la atención negando todo asunto relacionado con los ninjas.
-Si pero dudo que un ninja renegado sea tan idiota.- siguió el otro.
-Pero entonces si no son ninjas ¿Qué diablos son?
-Somos cerrajeros.- respondió Kairi.
-¿Eh?- la observó confundido el castaño.
-Si. Nos contrataron para hacer llaves como esta ¿Ven?- les dijo haciendo aparecer en un haz de luz su colorida keyblade.
-Oh. Un kuchiyosen no jutsu.- exclamó sorprendido el portero.- ¡Y sin usar sellos!
-Al final la pelirroja idiota resultó toda una ninja profesional. Pero eso no explica porque no traen sus bandas para la cabeza.
-Se están lavando aún.- improvisó Kairi.
-¿Lavando?
-Oe- lo golpeó con el hombro el sujeto a su lado.- Son extranjeros. No es raro que tengan días diferentes para lavar la ropa. No seas desconsiderado.
-Cierto. Tienes mucha razón. Lo siento. Lamento haberlos molestado con tantas preguntas. No vienen muchos ninjas cerrajeros aquí. Jeje. Por favor, sigan con su camino.
Kairi asintió y se alejó de los dos porteros con Sora siguiéndola de cerca. Cuando ya estubieron lo suficientemente alejados, el castaño detuvo a su amiga.
-¿Qué pasa, Sora?
-¡¿A ti que te pasa con el cuento de los cerrajeros?
-Fue lo primero que se me ocurrió, Sora. Esos dos sujetos no paraban de hacer preguntas. No nos iban a dejar en paz nunca. . . Les dije eso para que podamos seguir con la misión tuya de encontrar al zorro de tu amigo.
-¡¿Pero por qué cerrajeros, Kairi? ¡Soy el héroe de todos, protector del universo y portador de la llave espada! ¡No soy un maldito cerrajero!
-Teníamos llaves como prueba. Así sería más fácil que nos creyeran. . .
-Bien. Te dejo pasar esa porque eres mi amiga, Kairi ¡Pero de ahora en más diremos que somos ninjas cerrajeros del futuro!
-¿Es necesario?
-¡Vamos, Kairi! ¿Qué daño podríamos causarle a esta gente con un pequeño e inocente juego como ese?
-Si, supongo que tienes razón pero. . .
-¡Perfecto! ¡Me alegro que pudiéramos llegar a un acuerdo! Ahora tú busca por allá – señaló una calle detrás de Kairi.- y yo iré por allí- señaló una calle detrás de él.-. Nos reuniremos en la puerta cuando se haga de noche ¿De acuerdo? ¡Suerte, Kairi!
Y sin más que decir, Sora se echó a correr en aquella dirección, lleno de energía. Kairi no hizo más que suspirar agotada. Sin importar qué pasara, Sora seguía siendo un niño pequeño que veía todo como un juego. . . Aún cuando su mejor amigo podía estar en graves problemas, siempre había tiempo para un poco de diversión.
Pensé que le importaba un poco más lo que le pasaría a Riku pero creo que es porque en el fondo sabe que él está bien. Es Riku de quien estamos hablando después de todo.
Con una tierna sonrisa, la pelirroja se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección opuesta.
00000000000000000000
-¡Muy bien muchachos! ¡Nos vamos a casa al fin!- exclamó Kadaj caminando de regreso a las motos juntos con sus hermanos, vistiendo de nuevo sus ropas góticas.
-¡Kadaj, Yazoo, Loz!- los llamó Ryou entusiasmado.- ¡Miren lo que lo que hace Riku!
Ryou y Riku estaban afuera de su prisión, en una de las tranquilas calles de aquella vacía ciudad. Ciertamente ellos no desentonaban tanto como lo harían los otros tres con sus trajes pero los perros oscuros y monstruosos a su alrededor, sí lo hacían.
-Totó sentado.- ordenó Riku a uno de los extraños animales y este lo obedeció de inmediato.- Bien. Ahora Oddie, la pata.- le tendió la mano a otro de los perros y este hizo lo solicitado sin dudarlo.
-¡¿No es increíble? ¡Y hasta hace poco querían comernos!
-¡Oh, no! ¡Ya los volvió a mansitos a todos!- lloraba Loz.
-¡¿Y cómo fue que se salieron del armario y de la bolsa?- estalló Kadaj.
-Eso fue fácil. Ryou estaba libre así que me ayudó a salir de la bolsa y luego abrí la puerta con mi keyblade.- explicó tranquilamente Riku.
-¡Maldita llave maestra!
-¡¿Qué demonios les hiciste a mis perros?- seguía llorando Loz al comprobar que sus fieras mascotas ahora eran de lo más adorables, jugando entre ellas y lamiéndole la cara cariñosas.
-Tuve que hacerlo. Intentaron atacarnos cuando nos salimos. . .
-¡Pues claro! ¡Esa fue la orden que les di! ¡¿Cómo es que ahora tú los controlas?
-Bueno. Después de controlar un pequeño ejército de heartless y a la misma oscuridad. . . algunos perros no es gran cosa.- terminó cruzado de brazos.
-¿Quién es él?- preguntó Ryou señalando a un individuo de cabello largo y alas blancas que acompañaba al resto.
-Mi nombre es Yue. Soy uno de los guardianes de las cartas mágicas del poderoso mago Clow. . .
-Básicamente es una ilustración de un libro.- resumió Kadaj.
-¡Eso no es verdad!
-Y además es la contratapa. Me da vergüenza que seas mi hermano, Yue.
-¡No seas descarado, Kadaj maldito!
-Oigan. No quiero ser grosero pero vamos a llegar tarde si no nos vamos ahora.- les dijo Yazoo.
-Es verdad. ¡Vamos todos! Ryou y Riku, métanse de vuelta al armario por las buenas sino quieren salir heridos. Yue, tú te subes de acompañante a una de las motos que no cabes en el armario. . .
A la orden del peliplateado, los demás se pusieron en movimiento mientras los perros desaparecían en medio de unas lenguas de oscuridad. Y al rato se pusieron en marcha, camino a Midrag.
00000000000000000000
Entre tanto, dentro del apretujado armario. . .
-Riku ¿No hubiera sido mejor escapar mientras Kadaj y los demás no nos veían? ¡Hasta podíamos haber usado a los perros para que nos ayudaran a pelear! O mejor dicho. Ayudarte a TI porque no hay mucho que yo pueda hacer en el mundo real ¿Sabes?
-Su hubiéramos echo eso, probablemente hubiéramos podido escapar fácilmente en dos de sus motos. Quizás uno de ellos nos hubiera seguido pero estoy seguro que podría vencer a uno de ellos si pelea solo. No parecen ser tan poderosos. Pero. . . tengo otros planes, Ryou.
- . . .
-. . .
-Y. . . ¿No me vas a decir?
-Aún no es el momento.
-. . .
-Eres muy pendejo ¿Lo sabías?
00000000000000000000
Mientras tanto, en un mundo distante, a Sora se le había ocurrido una curiosa manera de pasar el rato. Se trataba de una pequeña carpa echa con una sábana que había tomado prestada de un tendedero. Afuera había puesto un cartel que decía: "¿Quieres conocer tu futuro? ¡Consulta tu suerte con el adivino!".
¡Que listo soy! Con esto me divierto ¡Y gano dinero al mismo tiempo! Así, cuando me encuentre con un Moguri, podré comprar algo realmente bueno que me ayude a salvar a Riku. No falta mucho para que llegue a Midrag así que seguramente no tarda en aparecer el Moguri. . . Mmm debería estar buscando ese animal pero seguro Kairi lo encuentra antes. Ella ya no me necesita para nada. . . Como extraño a la antigua Kairi dependiente e inútil. . .
Eso pensaba Sora en silencio dentro de la carpa mientras el tiempo pasaba muy lentamente. . . y nadie siquiera se acercaba a ese lugar. Debido a que Sora es muy inquieto, pronto decidió salir para él mismo atraer a los clientes. Se pararía a un lado de la tienda y en cuanto alguien pasara cerca. . . atacaría.
En eso, el castaño divisó a dos chicos caminando hacia donde estaba. Uno tenia el cabello negro peinado tan prolijamente y con tanto gel que no parecía normal. Sus ojos eran extrañamente redondos acompañados por unas puntiagudas pestañas y unas cejas oscuras y rectangulares. Y para terminar, llevaba puesto un traje verde que lo cubría todo. Quien acompañaba al extraño sujeto era una chica alta, con dos coletas redondas a los lados de la cabeza. Sora no logró verla demasiado, los ojos saltones y las cejas extra gruesas y rectangulares del tipo a su lado la opacaban por completo.
Sora giró la cabeza de un lado al otro rápidamente, apartanto todo pensamiento. Debía concentrarse si quería hacerlo bien. Y haciendo su mayor esfuerzo para no pensar en la graciosa apariencia de su cliente, se acercó a ellos con una radiante sonrisa.
00000000000000000000
Mientras tanto, no muy lejos de allí, Kairi continuaba buscando al zorro del enmascarado.
¡Que idiota fui al pensar que esto sería rápido!- suspiró.- El animal que debo buscar luce como una persona pero aún conserva sus bigotes. Eso fue lo que dijo el dueño pero ¡Hay muchas personas en esta aldea! ¡Me tomará siglos revisar a toda esta gente! Y no puedo tomarme tanto tiempo. Riku. . . Él. . . está esperándonos a Sora y a mí. No puedo pasarme la vida aquí sólo para conseguir un par de anillos. Esto decilucionará a Sora pero tendré que decirle que debemos seguir con el viaje. . .
-¡Kakashi! ¡Te reto a una carrera aquí y ahora!- le decía un hombre con un corte de cabello esférico, con largas pestañas bajo los ojos y un traje verde convinado con un chaleco del mismo color.
-No, gracias.- respondió secamente un peliplateado con la mayor parte de su rostro oculto. Llevaba el mismo chaleco que el otro, pero no el traje verde por lo que no dañaba la vista.
-¡Vamos, Kakashi! ¡Después de todo, somos eternos rivales!
-Si si. Lo que digas, Guy pero ahora mismo iba a las aguas termales.
-¡Oh! ¡Ya entiendo! ¡Entonces será un desafío en las aguas termales!- exclamó haciendo pose de súper héroe.
-Que no, Guy. Yo sólo voy a relajarme un momento. Acabo de terminar una misión con los chicos ¿Sabes?
-¡Apuesto a que puedo aguantar más tiempo bajo el agua que tú!- le dijo con una sonrisa victoriosoa que deslumbraba.
-Sólo no me sigas. . .
Pese a todo lo que le decía Kakashi, Guy acabó siguiéndolo dentro de una casa baja. Junto a ella había un cartel que decía "Hot Springs".
Kairi sostuvo la mirada unos segundos en la puerta por donde los había perdido de vista a los dos hombres. Al cabo de unos segundos de meditación, una sonrisa un tanto aterradora se formó en su rostro.
Bueno. . . Se supone que debo buscar a ese niño-zorro ¿No? Lo lógico sería vigilar de cerca de cada hombre de esta aldea ¿Verdad? En ese caso es mi deber entrar a esas aguas termales y así ver si ese tal Kakashi tiene los bigotes de zorro. Sé que no debo espiar a un hombre mientras se baña pero no tengo opción. Riku me necesita. Tengo que ir con él tan rápido como me sea posible y Sora no querrá irse de este mundo sin antes haber ayudado a ese pobre hombre. Y yo también quiero hacerlo. Eso es. Yo estoy haciendo esto por el bien de ese hombre. . . Porque quiero reunirlo con su amada mascota. Eso es. Debo sacrificarme por el bien de ese hombre. . .
Y sin pesarlo un segundo más, Kairi inspiró profundo inflando el pecho y dándose valor, e ingresó a las aguas termales con paso firme.
00000000000000000000
En un camino de tierra cerca de donde se encontraba Sora, dos jóvenes daban un paseo. No se tomaban de las manos, ambos guardaban silencio y además el chico parecía ni siquiera estar mirando a su compañera ¡Pero aún así está no podía estar más feliz!
De cabellos rosas y ojos verdes, la chica tenía ambas manos reposando sobre su pecho, casi como sujetando su propio corazón para evitar que este saliera de su cuerpo por lo fuerte que este latía. Ella había estado enamorada de la misma persona desde que tenía memoria. Había echo lo imposible porque él se fijara en ella pero por desgracia nada parecía funcionar. . . Pero eso era antes porque ahora el destino había permitido que caminaran juntos de regreso de su misión. ¡No podía pedir nada más! ¡Si hasta eso parecía una cita y todo!
-Deja de seguirme, Sakura. Es molesto.- murmuró el azabache que caminaba junto a ella.
La pelirrosa se quedó helada. Paró en seco mientras el chico aceleraba el paso sin siquiera dedicarle una mirada. Pronto ella reaccionó y se apresuró a regresar a su antiguo lugar, junto a su persona amada.
-¿Q-Qué dices, Sasuke kun?- rió nerviosa la chica, actuando como si realmente no hubiera entendido lo que decía.- Yo no te estoy siguiendo. Jajajaja. Es sólo que hoy también voy en esa dirección.
-Haz lo que quieras.- le dijo secamente.
Sakura dejó escapar otra de sus risitas risueñas y continuó caminando al lado del azabache sintiendo mariposas en el estómago.
¡Kyaaaaa! ¡Sasuke kuuuuun!- gritaba por dentro de la emoción. El sólo compartir un viaje le era suficiente para ser la persona más feliz de todo el ancho mundo.
La pelirrosa continuó soñando despierta otro poco más cuando de repente dos buenos amigos se aparecieron en el camino.
-¡Sakura saaaaan!- corrió hacia ella un chico con traje verde, cabello con exceso de gel, grandes cejas y ojos redondos.
-¡Ah, es Lee!- lo saludó la pelirrosa con la mano y una amplia sonrisa.
¡Maldición! ¡No podía llegar en peor momento! ¡¿Qué no se da cuenta que estoy en medio de una cita con Sasuke kun?
-Buenos días Sakura, Sasuke.- los saludó a ambos la chica que acompañaba al cejotas.
-Buenos días, Ten Ten.
-Um.- desvió la mirada Sasuke.
-¿Y qué hacen juntos? ¿Eh? ¿No será una cita, no Ten Ten?- se reía la pelirosa.
¡Entiende la maldita indirecta y vete y llévate a Lee contigo!
-Nada de eso. Jajajaja. Lee y yo sólo pasábamos por aquí de regreso de nuestro entrenamiento cuando nos encontramos con un adivino.
-¿Un adivino?
-Ya sabes, una persona que predice tu futuro.
-Sé lo que es un adivino, Ten Ten.
-¡¿Y entonces por qué preguntas?
-No tengo nada interesante que decir. . .- bajó la cabeza derrotada.
-No digas eso, Sakura san.- intentó consolarla Lee.- ¿Por qué no echas un vistazo? Será divertido.
-Claro ¿Por qué no? ¿Qué dices, Sasuke kun? ¿Vamos nosotros también?
-No puedo creer que crean en esas estupideces.- habló cortante y se curzó de brazos.
-¡No son estupideces!- saltó Lee.- ¡A nosotros nos predijo cosas de veras muy interesantes!
-¿En serio? ¿Cómo qué?- preguntó intrigada Sakura.
-Bueno, a Lee le dijo que se va a lastimar gravemente en una pelea pero que gracias a ello, encontrará al amor de su vida.
-¡Así que estamos predestinados, Sakura san!- exclamó con ojos en forma de corazón.- Ahhh Ya puedo imaginarlo. . . Yo en el hospital de Konoha y tú cambiando mis vendajes. . . Y en un momento, tus manos se resbalan y rozan mi piel. ¡Y en ese instante una chispa nos recorre a ambos! ¡En ese momento aceptarás mis sentimientos y. . .!
-¿Y a ti qué te dijo, Ten Ten?- cambió de tema rápidamente Sakura.
-Que muy pronto sería llamada por una director de un programa de televisión infantil y querrá darme el papel principal. Francamente no creo que eso suceda. Soy una kunoichi después de todo. No me puedo creer que algún día deje lo que soy ahora para volverme una importante actriz.
-Ahí lo tienen.- habló Sasuke de nuevo.- Son puras estupideces. Los adivinos no son reales. Sólo te dicen mentiras que te hagan feliz y que sean posibles para no levantar sospechas. Acaban de robarles, par de idiotas.
-Sasuke kun. . .- decía por lo bajo la pelirosa.
-Déjalo. Él no sabe lo que se pierde.- se reía Ten Ten.- Pero tú sí deberías intentarlo, Sakura.
-Yo sí quiero pero. . . Por favor, Sasuke kun. Lo haré si tú vienes conmigo.- le dijo con su mejor sonrisa y juntando sus manos a modo de rezo.
-Olvídalo.
-¡Por favoooor!
-Deberías dejar de perder el tiempo en juegos idiotas y mejorar tus jutsus, Sakura.
-Sasuke kun. . .
-¡Vaya! ¡No tenía idea de que Uchiha Sasuke fuera un cobarde!- rió con fuerza Ten Ten con las manos a los lados de la cadera.
-No soy cobarde.
-¡Claro que sí! ¡Le tienes miedo a lo que ese adivino te diga! Jajajaja
-Por supuesto que no. Eso es absurdo.- la fulminó con la mirada.
-Escucha Sasuke. Ni Lee ni Sakura ni yo nos creemos realmente que lo que ese adivino diga vaya a cumplirse. Sólo vamos a oir qué tiene para decirnos porque nos parece algo divertido. Si me lo preguntas, creo que el que de verdad cree en estas cosas eres tú Sasuke. Y es por eso que tienes miedo de que prediga algo horrible de tu futuro. Juju
-¿Dé qué hablas? Eso es estúpido.
-Si si. Lo que digas. Ya veremos si Naruto y los demás también piensan que es estúpido.
Al escuchar aquello, Sasuke paró la oreja. Aguardó unos instantes inmóvil y luego levantó la mirada hacia donde estaba la molesta chica, sonriéndole de manera orgullosa.
-Tsk. Como sea. Vamos, Sakura.
Y así sin más, el azabache comenzó a caminar, totalmente derrotado. No solía hacer ese tipo de cosas pero si tenía algo que realmente apreciaba, eso era su enorme orgullo de Uchiha. Y este sería totalmente aplastado por las bromas de Naruto en cuanto ese se enterara que se negó a cumplir el reto de Ten Ten. No tenía idea qué demonios tenía la chica en su contra pero no iba a echarse atrás ahora y menos por algo tan estúpido.
En cuanto se alejó lo suficiente, Sakura se acercó hacia su amiga.
-¡Muhcas gracias, Ten Ten! ¡Eres la mejor! Ino jamás me haría un favor como este.- agregó con una mirada cargada de odio.
-No hay de qué. La clave de tratar con los chicos es conocer su punto débil. El de Sasuke es su orgullo.
-¡De nuevo muchas gracias! ¡Esto lo recordaré por siempre!
Y con una sonrisa de oreja a oreja, Sakura corrió tras Sasuke. El azabache se había detenido frente al cartel que anunciaba: "¿Quieres conocer tu futuro? ¡Consulta tu suerte con el adivino!". Parecía estar meditando lo que estaba a punto de hacer. No se lo veía muy seguro pero en cuanto sintió la presencia de Sakura a su lado, entró con las manos en los bolsillos del pantalón y con los ojos cerrados, como si realmente no le importara.
-¡Bienvenidos! ¡Los estaba esperando!
Allí fueron revcividos por un chico unos pocos años mayor que ellos. Tenía el cabello en punta y ropas coloridas. Traía puesta la capucha de la campera como si intentara ser misterioso. . . pero sin mucho resultado. Sin importar como lo vieran, sólo era un niño en una carpa.
-¿Usted es el adivino?- preguntó Sakura levantando una ceja.
-Precisamente.
-Si eso es verdad entonces no debería tener problema en decir quienes somos.- habló Sasuke con su característico tono frío.
-Así es. Pero no hay tiempo para presentaciones así que pasemos a las prediccciones que es a lo que vinieron.
Y rápidamente Sora se sentó en el piso y le hizo una señal a los otros dos para que también lo hicieran. Sakura lo hizo casi de inmediato pero Sasuke continuó en su sitio, junto a la puerta de salida.
En aquella carpa no había nada realmente. Tan sólo estaban ellos tres. Esto desconcertó un poco a la pelirosa pero decidió quedarse. Haría cualquier cosa con tal de pasar otro minuto con Sasuke, incluso fingir que se creía el cuento de la adivinanza.
-Ejem. . . Antes de las adivinanzas, voy a pasar la zapatilla.
-¿La zapatilla? ¿A qué se refiere?
En eso, Sora se desabotonó su zapatilla derecha, se la quitó y se la alzancó a Sakura. La pelirrosa le sostuvo la mirada confundida. Sus ojos iban de la zapatilla enorme a su dueño y viceversa.
-¿Qué se supone que. . .?
-¡Vamos! ¡Esto es lo mismo que pasar el sobrero!
-¿Uh?
-Tú sabes, cuando alguien pasa el sobrero y las personas ponen dinero en él. . . Cada vez me encuentro con un mundo más extraño que el otro.- habló más para sí que para sus clientes.- Bueno, la cosa es que en lugar de sombrero yo uso mi propia zapatilla. Al ser más grande la gente pondrá más dinero para poder llenarla. Jojojo.- rió con fuerza.- Así que si no les molesta. . .
Ante tanta insistencia, Sakura acabó por ceder y depositó en la zapatilla algún dinero pero cuando Sora le tendió el calzado al azabache, este se negó por completo.
-Págale, Sasuke kun.
-No lo haré. No le pagaré nada a un farsante.
-¡¿Farsante yo?- pegó un bote el castaño.- ¡Yo soy un cerrajero del futuro adivino hecho y derecho!
-¿Eres un QUÉ?- le sostuvo la mirada extrañado Sasuke.
-¡Así es! Yo soy del futuro y así es como sé qué es lo que les pasará a todos ustedes. Y como buena persona que soy, se los voy a decir. . . por un pequeño precio. Ya saben, la carpa no se paga sola. . .
-Pero si es sólo una sábana.
-¡Da igual! ¡Si quieres conocer tu futuro, págame!
-No te daré ni una insignificante moneda hasta que adivines algo convincente.
-Así que un cliente difícil ¿Eh? Muy bien. . . En ese caso te diré algo sobre tu futuro. . .
Muy bien, Sora. Este es el momento de la verdad. . . Tantos años de hablar con Merlín han dado sus frutos. Lo único que tienes que hacer para que todos crean que realmente puedes predecir el futuro ¡Es actuar como si pudieras! Sólo hay que hacer como si realmente supieras algo. . . ¡Vamos! ¡Es momento de inventar algo nuevo! ¡Pero deberá ser algo convincente para que este me crea y al mismo tiempo tendrá que ser algo asombroso. . .! ¡¿Qué será? ¡¿Qué será. .?
-¡Tú!- lo señaló al Uchiha con el dedo.- ¡Tú. . . vas a morir!
Sora terminó la frase con una expresión perturbadora, con los ojos saltones y la mandíbula hacia un lado y mostrando los dientes. Pensó que decirle algo así a un niño sería más que suficiente y con aquella cara además. . . ¡Seguro correría asustado fuera de la carpa! Pero no. El azabache continuaba en la misma posición calmada y reservada de antes y su rostro no mostraba ningún terror. . . de hecho, no mostraba ninguna emoción.
-¿Sabes? Todos vamos a morir algún día.- decía Sasuke.- Entiendo que tratas de ganarte la vida estafando a la gente con mentiras pero al menos esfuérzate más.
El castaño le clavó una mirada de desprecio.
Esa manera de hablar tan fría. . . Actúa como si fuera la gran cosa y como si yo no fuera más que un insecto bobo incapaz de hacer nada. . . ¡Me recuerda al idiota de Riku! ¡No perderé ante él!
De repente la mirada de Sora se encendió. Sentía tanta emoción en ese momento que alrededor de su cuerpo se podían percibir llamas rojas de ira y determinación.
-No me dejaste terminar.- habló cortante.- Tú ciertamente morirás. . . Pero antes deberás pasar por ciertas situaciones. . .
-Sasuke kun.- lo nombró la pelirosa con voz temblorosa.
-Tú. . . ¡Serás controlado por un hombre con una pelota de basketball por cabeza!
-. . .
-Y también. . . ¡Te van a operar, Sasuke! ¡TE VAN A OPERAR! ¡Buuuuh!- decía Sora imitando el sonido de un fantasma.
¡Bien! Ya le dije cosas malas, ahora una buena para que sea más creíble. . .
-Y te casarás joven Sasuke.
De inmediato Sasuke levantó la mirada intrigado.
-Te casarás. . . con una linda chica de cabello rosa chicle, con ojos verdes y de 1,58m.
-¡KYAAAA!- gritó Sakura envuelta por la más maravillosa felicidad que podía haber.
-Y tendrán cuatro hijas, todas iguales a su madre. . . Cuando la cuarta repruebe el examen para chunin por tercera vez y se vuelva una ninja cartera. . . en ese entonces morirás. . .
Un largo silencio se apoderó de todos. Sora continuaba con su mirada seria mientras la de Sasuke más bien era una de asombro. El castaño ya comenzaba a celebrar dentro de su cabeza cuando el Uchiha se sonrió.
-Te dije Sakura que esto era una gran estupidez.
Y con las manos dentro de los bolsillos del pantalón y una amplia sonrisa victoriosa, Sasuke se dio media vuelta y salió fuera de la carpa.
-¡Espera, Sasuke kun!- corrió tras él la pelirrosa pero antes de dejar la carpa, se volteó hacia Sora.- ¡Muchas gracias por todo!
Sakura hizo una pequeña reverencia y luego se fue. Sora, por su parte, permaneció inmóvil donde estaba hasta que. . .
-¡Ese maldito no me pagó!
Y rápidamente echó a correr tras su cliente fugitivo.
00000000000000000000
Unos pasos más adelante se encontraba este caminando despreocupadamente por el camino de tierra.
-¡Sasuke kun!- lo llamó la pelirosa en cuanto lo alcanzó.- No debiste irte de esa manera. . .
¡En especial porque el adivino aún no había dicho nada de mi! ¡Cha!
-Lo que dijo esa persona no son más que estupideces sin sentido. Pierdes el tiempo en eso.
-No. . . No creo que sean estupidecesm, Sasuke kun.- forzó una sonrisa amable.
-No me interesa. Me voy a entrenar a donde siempre.
-¿Eh?
¡Ai no! ¡Ya se va!
-Te sugiero que hagas lo mismo, Sakura.
-E-Espera por favor, Sasuke kun. . . Yo. . .
-¡Sakura!- la llamó a lo lejos Ten Ten, corriendo hacia ellos a toda velocidad.
-Ah, Ten Ten.- la saludó sorprendida la pelirosa.
-¡¿A que no adivinas qué fue lo que pasó?
-¿Qué?
-¡Luego de que nos separamos, un director de un programa infantil de televisión me descubrió!
-¡¿Qué dijiste?
-¡Dijo que era justo lo que estaba buscando! ¡Me ofreció el papel protagónico de un dibujo animado sobre ninjas!
-¡No puede ser! ¡¿Y qué respondiste?
-¡Por supuesto que acepté!
-Pensé que ibas a rechazarlo. . .
-¡¿Estás loca, Sakura? ¡Con esto seré protagonista! ¡PROTAGONISTA! Aquí todo lo que hago es lanzar kunais que ya sé que no darán en el blanco. . . Aunque claro, el sujeto me dijo que no hablaría en toda la serie ¡Pero aún así es un gran avance! ¡Y me pagarán, claro!
-¡Eso es increíble! ¡A penas me lo creo, Ten Ten! ¡Me alegro mucho por ti!
-¡Ahhh estoy tan feliz!
-¡Y al fin y al cabo la predicción del adivino sí se cumplió!
-¿Sabes? Por un momento pensé que podría suceder lo que había dicho ¡Pero nunca creí que sería tan pronto!
-Si, eso es algo sorprendente ¿No lo crees así, Sasuke kun? ¿. . .Sasuke kun?
En cuanto se giró hacia el azabache, se encontró con un Uchiha mucho más pálido de lo que normalmente era, tenía los ojos muy abiertos, las piernas le temblaban. . . Y muy pronto todo su cuerpo comenzó a temblar a la vez que lentamente negaba con la cabeza. Entonces se volteó en la dirección de la carpa del adivino y allí estaba Sora, corriendo hacia él rápidamente.
-. . .- Sasuke, con un tic en el ojo, no podía pronunciar palabra alguna mientras el castaño se acercaba cada vez más a él.
0000000000000000000
Unos pocos minutos más tarde. . . En otro lugar de esa misma aldea. . .
-¡Kyaaaaaaaaa!
. . . Karin era perseguida por los dos sujetos de antes. Ellos sólo traían puesta una corta sabana blanca alrededor de la cintura pero esto no parecía impedirles correr a toda máquina por las calles de la aldea tras una asustada pelirroja que huía por su vida.
Llevaban recorrida media aldea cuando un hombre mayor, de cabello largo y color blanco que curiosamente traía un enorme pergamino en la espalda, se interpuso entre los dos ninjas y la chica.
-¡Por favor, hágase a un lado, Jiraiya sama!- le dijo Kakashi quien ademas de la toalla, tenía puesta su mascara.
-Esperen un momento. No pueden tratar a sí una mujer tan hermosa.
-¡Usted no entiende, Jiraiya sama! ¡Esta mujer. . .!
-¡Vamos! ¿Qué pudo haber echo que fuera tan malo. . .?
-¡Ella nos espió mientras Gai y yo nos dábamos un baño!
-¡¿QUÉEEEE?- se giró hacia la pelirroja totalmente fuera de sí.- ¡¿Cómo se te ocurre algo así? ¡Una mujer espiando a un hombre! ¡¿Dónde se ha visto una atrocidad así?
-Oiga que no creo que sea algo tan grave.- murmuró Kairi.
-¡¿Qué no es grave? ¡¿QUÉ NO ES GRAVE?
-¡Está loca, Jiraiya sama!
-¡Hay que colgarla en la plaza!
-¡Yo a esta la mato aquí mismo!
Aquello sumado a las miradas aterradoras de todos, le bastaron a Kairi para echar a correr una vez más. Una parte de ella le decía que dejara de escapar y peleara pero también sabía que debía estar en Midrag ya ¡Riku la necesitaba! ¡No había tiempo para juegos! Así fue que se tragó su orgullo y siguió corriendo a la vez que otros hombres se sumaban a su persecución.
0000000000000000000
La mitad de Konoha iba tras ella gritando a todo pulmón que debía ser detenida por hacer locuras sin sentido y completamente inmorales. Cuando al dar vuelta en una esquina se encontró con Sora corriendo en dirección contraria. Y detrás de él, un chico de cabello oscuro con una gigantesca shuriken en una mano y una peligrosa carga de electricidad en la otra.
-¡Sora! ¡¿A ti qué te pasó?
-¡No lo sé! Todo fue muy confuso. . .
-Yo igual. ¡Regresemos a la nave!
-¡¿Pero qué hay de la mascota de ese pobre hombre? ¡Le prometimos que. . .!
-¡Lo sé pero ya no tenemos más tiempo! ¡Debemos ir por Riku!
Entonces el poseído Sasuke se unió a la molesta muchedumbre y todos juntos corrieron a Sora y Kairi fuera de la aldea. Sasuke incluso intentó dejar Konoha para seguir la persecución pero no pudo pasar por todos los demás ninjas que no querían ni que pusiera un pie afuera. Gracias a esto, los dos guerreros de la llave espada lograron salir con vida de esta y rápidamente regresaron a su nave con el corazón en la boca de tanto correr. Allí los estaba esperando el sujeto enmascarado.
-¡Hola!- los saludó con la mano.- ¡Que niños más amables! ¡Me han hecho un favor muy grande y. . .! ¿Dónde está mi zorro?
-¡Lo siento mucho señor!- corrió a sus brazos un Sora echo agua de lo mucho que lloraba.- ¡Le juro que hice todo lo posible por completar la búsqueda! ¡Siempre lo hago!
-¡Vámonos, Sora!- lo apresuró Kairi quien pasó por alto al enmascarado y se subió a la nave con forma de dragón.
-¡Señor, yo quería ayudarlooo!
-¡¿Dónde está mi zorro?
-¡No lo encontramos!- estalló en lágrimas.
-¡¿Qué dices?
-¡Me siento terriblemente mal por haberle fallado! ¡Yo siempre completo mis misiones a la perfección!
-¡Sora, date prisa!- se escuchaba la voz lejana de Kairi.
-¡Le pido mil disculpas, señoooor!
-Calma, niño, calma.- le daba unas palmaditas en la espalda.- Pero ¿No pueden ir mañana por él. . .?
-¡Debemos irnos!- habló Kairi con autoridad, tomando a Sora de la capucha para luego arrastrarlo por el piso hasta la nave.
Sora continuó pataleando y lloriqueando como niño pequeño incluso después de que despegaran y se alejaran de aquel mundo. La nave dragón fue vista desde la tierra como un pequeño punto blanco que se perdía en el cielo por muchas personas. . .
-Nunca más confiaré en niños. . . Desde ahora sólo en adolecentes traumados, si señor.- se dijo a sí mismo Madara.
00000000000000000000
Y unos pocos días después, en un puesto de ramen de la aldea de Konoha. . .
-. . . Y Sasuke dijo algo de que su futuro sería horrible si se quedaba en la aldea y que por eso se iría bien lejos con Orochimaru dattebayo.- contaba un chico rubio mientras comía su plato de fideos.
-Entiendo.- asintió un par de veces el anciano que atendía el negocio.- Todo este asunto te ha afectado mucho ¿Verdad, Naruto?
-No realmente. . . Lo que me ha estado molestando ultimamente es una extraña sensación que tengo. . . Como si me hubiera perdido de algo importante. . .
-Probablemente sólo sea tu imaginación.
-Si, tienes razón ¡Otra ración de ramen, viejo!
Continuará. . .
¡El siguiente capitulo Sora y Kairi llegarán finalmente a Midrag! ¡Si, señoras y señores! ¡AL FIIIN! Y allí se llevará a cabo la reunión de los alvinos. Y también están ahí GPS. . . ¡¿Rescatarán de una vez por todas al pobre Riku? DX Y esto ya se alargó bastante así que esperemos que si _U jajajaja También queda pendiente el asunto del Sora verdadero que quién sabe dónde está! Porque les recuerdo que no está en Karakura, se había escapado ;) Aclaro esto porque en anteriores reviews varios me preguntaban que cuando iban a volver a lo de Bleach y la respuesta es ¡Nunca! Sería muy pesado que volvieran a todos los mundos _ pero aparte de Midrag todavía faltan dos mundos más! :D ¡¿Cómo? ¡¿Pero no que en el cap que sigue ya llegan? Pues si pero eso no significa que ya se termine el fic! XD No les diré más nada que no quiero arruinar la sorpresa jajaa ¡Y hablando de sorpresas. . .! ¡En el próximo capitulo regresará un personaje muy querido por todos nosotros! ¿Que quien es? ¡Adivinen! :P
Y aquí me despido. . . ¡Nos veremos más adelante en otro capitulooooo! ¡los quiero! owo ¡Sayonara!
