Mueroooooo… como 6 meses sin terminar este fic. Bueno, vuelvo a la carga ahora que empezaron las vacaciones de Julio.

Madre

Capítulo 8

¡NIGHT FURY!

¡Al suelo!

¡BOOMMM…!

Aurora soltó una tremenda llamarada que si hubiera impactado contra los vikingos, sólo habría quedado de ellos ceniza. Los guerreros rodaron por el suelo para evitar su ropas se prendieran por las pequeñas flamas que habían salido disparadas con el ataque.

Aurora soltó un rugido ensordecedor y se lanzó contra el primer vikingo que encontró a su paso.

¡Stormfly!- llamó Astrid.

Sin necesitar otra orden, la Nadder se abalanzó contra la enfurecida Night Fury y la tumbó de un cabezazo al suelo. Pero, la hembra oscura se levantó de un salto y terminó lanzando a Stormfly hacia un lado, golpeándola contra la pared de roca.

¡Stormfly!- Astrid corrió hacia su dragona. Le levantó la cabeza buscando alguna señal de…

La dragona soltó un sollozo mientras sus ojos se movían en círculos. Solo estaba mareada.

¡Hay que hacer algo!- gritó Erik, mientras Aurora destrozaba uno de los escudos de los vikingos y lanzaba al guerrero por los aires.

¿No puedes detenerla?- le demandó Snoutlout a su primo.

Los dos jóvenes vikingos estaban detrás de sus dragones, quienes les servían como escudo contra las llamaradas de Aurora. Por poco, una llamarada le arranca la cabeza a Stoick, sino hubiera sido por todos los años de experiencia que tenía el líder de Berk peleando contra dragones.

La bruja debe estar haciéndole algo…- dijo Calluna, bajando su arco por tercera vez. No podía apuntar bien a Aurora, por que la dragona se movía entre los guerreros y saltaba de un lado para otro.

¡Qué no creo que sea bruja!- se agachó Hiccup cuando otra llamarada pasó por sus cabezas.

Tal vez esa piedra tiene algo que ver con que quiera matarnos.- sugirió Calluna, rechinando los dientes cuando perdió su cuarta oportunidad de usar su arco.

¡Yo creo que la Bruja está controlando a los dragones con esa piedra!- agregó Snotlout.

Bruja o no, la piedra puede ser la clave de porque está tan molesta.- Hiccup miró hacia donde estaba el montículo. La bruja dragón estaba muy cerca de esta, mirando la escena con una sonrisa de satisfacción.

Tenemos que acercarnos… -dijo Hiccup. Con la explosión, habían corrido hacia el otro lado de la caleta y para llegar a montículo de nuevo, tenían que pasar en medio de un grupo de vikingos y una Night Fury enloquecida.

Yo tengo que quedarme con Stormfly.- dijo Astrid desde otro lado.

Esperen… ¿Vamos a cruzar realmente?- preguntó asustado Snotlout.

¿El gran vikingo tiene miedo?- se burló Calluna.

Toothless, por su parte, no quería involucrarse en la pelea y tampoco quería dejar que Hiccup se metiera en esta. Estaba mordiendo el chaleco de piel de su jinete, y jalándolo contra la pared.

Parece que a tu dragón le falta entrenamiento, como había mencionado antes…- Calluna guardó su arco y sacó de su espalda un pequeño escudo.- Les mostraré la verdadera esencia de un vikingo.

Con una gran agilidad, Calluna esquivó las explosiones alrededor suyo, mientras Aurora disparaba contra los vikingos. Solo paraba para cubrirse detrás de las rocas y evitar las explosiones mayores.

Ve tras ella.- le ordenó Hiccup a su primo.- No puedes dejar que mate a Aurora. – agregó antes que pudiera protestar.

Snoutlout, tienes que hacer que no se acerque a Calluna.- le pidió Astrid, quien no se apartaba de su dragona.

Eso bastó para que el jinete tomara una decisión.

Muy bien…- dijo el chico, ajustándose el cinturón y asegurando que su casco no se cayera.- Vamos por esa dragona.

¡Por última vez… lo están haciendo todo mal!- exclamó Gobber.

¡Y por que no vienes tú aquí y lo haces tu mismo!- le exclamó el comerciante.

Un Zippleback salvaje, que con una de sus cabezas enfermas, tenía al pobre vikingo colgando a tres metros del suelo de cabeza abajo. Mientras que el Zippleback de los gemelos estaba tratando de alcanzarlo, pero este era como un metro más pequeño que el dragón enfermo.

Por más de dos horas, habían estado liberando a los dragones… pero estos estaban tan enfermos que apenas habían podido levantarse del suelo. Los que ya no tenían cadenas estaban acurrucados entre sí, como si trataran de mantener el calor entre ellos. El Nadder y Gronckle de Berk estaban también acurrucados, pero no temblaban tanto como los otros dragones.

Parece que tienen fiebre… - señaló Ruffnut.

Si es cómo un resfriado, será mejor que nuestros dragones no se acerquen.- dijo el otro gemelo, manteniendo la cabeza de su dragón lejos de la del Zippleback enfermo.

Fishlegs, quien le había puesto unas mantas a su dragona para cubrirle el hocico y evitar el contagio, estaba examinando a los dragones.

Rechinan los dientes… ojos hinchados… apatía… lengua pálida…- le acercó un pescado al dragón.- Falta de apetito.

Parece que tienen un virus…- dijo uno de los comerciantes.- Lo he visto antes…

Recuerdo que mi abuelo me contó sobre un dragón que tenía esos síntomas…- agregó Gobber, mientras usaba su pinza de metal para examinar a la cabeza del Zippleback enferma. Lo que hizo que la otra cabeza soltara a su víctima.

Un año terrible para los dragones… no hubieron muchos saqueos…- siguió murmurando el vikingo, abriendo uno de los parpados de la otra cabeza.

¡Ya me acordé!- dijo el comerciante.- Es la enfermedad del Sur.

¿Del qué?- preguntó Ruffnut.

Pasa cuando cambian las corrientes del mar… parece que algo viene con los animales que emigran del Sur…- viendo que no entendían, el comerciante simplificó su explicación.- Veamos, digamos que hay una isla que está en el Norte…y le compró especias a las islas del Sur… un día, hay un cambio en el clima del Sur y la especias se hecha perder o se le mete algo indeseado…

¿Se ponen mal por ir al Sur?- preguntó Tuffnut.- Los dragones no emigran…

No… Los dragones comen peces, algunos de estos emigran del Sur al Norte… cada cierto tiempo el clima cambia y afecta a los animales del Sur…- les explicó el mercader.- Los animales del Sur son comidos por los animales del Norte; pero debido a este cambio, pasa a veces algo malo en los animales del Sur. Entonces, ese mal cambio afecta a los animales del Norte.

Ya entiendo….- dijo Fishlegs.- Debido a este cambio los animales del Sur llegan enfermos y afectan a los animales que se los comen.

Si; ese mal pasa cada cierto tiempo… las tribus que dependen de que lleguen los animales del Sur, generalmente están al pendiente de ver si están enfermemos o no.- siguió explicando el comerciante.- Tal vez es por causa de una broma pesada de Loki… El hecho es que el animal que se come a los del Sur enfermos, terminan como estos dragones.

Eso explica por qué no se enfermaron todos los dragones de Berk.- dijo emocionado, Fishlegs.- No todos los dragones prefieren los mismos pescados. Seguro que estos dos se comieron varios tipos de pescado enfermos.

Parece que Hiccup no es único inteligente aquí.- agregó Ruffnut, con una sonrisa media picara en su rostro.

Pero nosotros también comimos esos pescados…- agregó otro vikingo.

No es malo para los humanos; solo te da una indigestión y unos gases del inframundo.- se rio el comerciante.- Una semana de sopa en la cama, y estás bien.

Oh, eso explica lo que me pasó la semana pasada…- agregó Gobber.

¿Cuál es la cura para los animales?- preguntó Tuffnut, emocionado.

Al comerciante se le borró la sonrisa.

No hay cura…- dijo seriamente y con un poco de pena.-Los animales que terminan enfermos están muertos a las pocas semanas. Se vuelven esqueletos vivientes por que no pueden comer sin devolver lo que ingieren. Lo mejor que pueden hacer es sacrificarlos para que no sufran más y quemar los restos para que otros no se contagien…

¡Mala idea!- gritó Snoutlout mientras Aurora disparaba sobre su cabeza.

Stoick y Erik estaban tratando de alcanzar a la Night Fury. La dragona ya había noqueado a los demás adultos, y ahora se había dado cuenta de la presencia de Snoutlout… pero no de Calluna.

La chica había llegado hacia el montículo, y estaba apuntando su flecha contra la Bruja Dragón.

Sé que estas ahí…- dijo ella sin levantar la mirada.

A pesar de estar sorprendida por que la anciana se había percatado de su presencia. Calluna se levantó lentamente sin dejar de apuntarla con su arco y flecha.

Se acabó, Bruja.- le dijo ella con toda la confianza del mundo.- Es hora que rompas el hechizo y caigas bajo mi flecha.

Eres un niña muy ilusa… realmente crees que tus padres te van a dejar estar soltera, si me matas.- dijo la Bruja en tono burlón.

¿Cómo sabes eso?- le preguntó ella, impactada.

Soy Bruja… eres egoísta; pero sobre todo eres temerosa.- continuó la Bruja.- Ocultas tus miedos con esa arrogancia; te crees la más bella y fuerte de las mujeres de tu pueblo…- agregando con una mirada siniestra- Pero en realidad eres una niña insegura.

¡Calla!- dijo Calluna, molesta por el comentario de la Bruja. A pesar que sabía que tenía razón en parte.

Eres igual que todos los demás…-siguió la Bruja. Calluna juró que el cráneo sobre su cabeza la estaba observando.- Ocultan sus verdaderas esencias… dejan que los demás tomen las riendas de tu camino… y se vuelven tan ilusos y arrogantes como tú.

Justo en ese momento, Aurora se dio cuenta de la presencia de Calluna cerca al montículo. La dragona soltó un alarido que hizo que todos se cubrieran las orejas, excepto la bruja que parecía inmune al ruido.

Calluna tuvo que salir corriendo del lugar, por la Night Fury se lanzó contra ella y estuvo a unos pocos centímetros de aplastarla. La chica levantó su arco y apuntó contra la dragona…

¡NO!- exclamó Hiccup.

Una pequeña roca golpeó la cabeza de Aurora.

¡Eh, tú!- exclamó Snoutlout, moviendo los brazos.- ¡Métete con el más grande vikingo de Berk!

La dragona rugió hacia el chico y fue tras él. Snoutlout soltó un grito cuando Aurora empezó a perseguirlo… Solo para que Hookfang se pusiera en el camino de la Night Fury. Ambas dragonas empezaron a rugirse entre sí, golpeaban el suelo con sus colas, pero si ningún indicio de atacarse físicamente.

¿Qué está pasando?- preguntó Stoick, quien aprovechaba la confusión para refugiar a los hombres inconscientes detrás las rocas.

Es como una pelea de osos… primero se miden con gruñidos, miden su tamaño parándose en dos patas… antes de pelear en serio.- dijo Erik, también jalando a otro vikingo inconsciente tras las rocas.

¿Por qué no hizo eso con Toothless?- le preguntó Snoutlout a su primo cuando pudo ponerse a una distancia segura de Aurora.

Porqué en la arena ella estaba asustada…- le explicó Hiccup.- Aquí no está encerrada; no hay gente con armas; está en un espacio abierto; tiene a alguien que proteger; acaba de tener crías, por lo que sus instintos están algo revueltos…

Ambas dragonas soltaron un rugido que dejó los oídos de los humanos con un zumbido.

¡Y ahora está furiosa de verdad!

La cabeza sana del Zippleback no dejaba de llorar. Y les estaba partiendo los oídos más que el corazón a los humanos presentes.

¿Estás seguro que no hay ninguna otra cura?- preguntó Ruffnut al comerciante, alzando su voz sobre los sollozos del dragón.

¿Qué tal si tratamos con dieta de pollo?- sugirió Gobber.- Eso siempre cura mi malestar.

Ninguna dieta de pollo podría curar esto…- argumentó el comerciante.

¿Y que esperas que hagamos?- le reclamó otro vikingo.

Bueno, un rápido golpe con el hacha…- empezó a sugerir el comerciante.

Mientras el resto del grupo discutía lo que debían hacer, Fishlegs se acercó a la casa de la Bruja. Con su curiosidad más fuerte que su miedo, empujó la puerta de la cabaña para ver en el interior de esta.

Huesos de dragón colgaban en las paredes, además de escamas, garras y hasta trozos de pico de Nadder. Habían hojas clavadas en las paredes, con dibujos de los dragones y apuntes, que le recordó mucho a la habitación de Hiccup. Solo había en la habitación una mesa llena de brebajes y botellas raras, una vieja cama en un costado y un gran caldero hirviendo en el miedo.

Cuando se acercó para ver mejor el interior del caldero, un extraño olor llegó a su nariz. Olía a una mezcla de menta, marea y pescado al sol. El chico hizo un gesto de asco antes de dirigirse a la mesa. Todos los apuntes tenían apuntes sobre los comportamientos de los dragones, cosas que ya sabía gracias a los estudios de Hiccup.

Pero uno de los grabados tenía algo diferente. Describía la enfermedad en detalle, como afectaba a los dragones y como se desarrollaba. También habían dibujos de dragones abiertos (a Fishlegs casi se le cae el casco del susto) con pequeños apuntes, detallando cada sección. Y justo debajo de esa hoja había otras que decían "sin resultado", "fallo", "casi", y el último apunte…

¡Chicos!- grito Fishlegs.- ¡CHICOS!

¿¡Qué?

¡Fishlegs sal de ahí, te va a caer un mal agüero!- le gritó Gobber.

Es bien dicho que los animales no pueden odiar. Los humanos son los únicos seres inteligentes que tienen la capacidad de odiar. Pero, los dragones en especial los Night Fury, son animales extremadamente inteligentes. Al tener esos sentimientos conflictos su capacidad de razonar se reduce y los instintos, que podrían ser muy racionales en ese momento, que solo benefician a aumentar ese estado son escuchados en esa situación.

Justo como le estaba pasando a Aurora en ese momento.

Hookfang estaba que agitaba su cola y golpeaba con una gran fuerza el piso. Su intención era disuadir a la Night Fury de su ataque sin sentido. Pero, Aurora estaba decidida a no dejar ningún humano en pie; no importaba que le dictaran sus instintos.

Esto está mal…- dijo Snoulout mordiéndose las uñas de las manos.

No creo que Hookfang pueda mantener a raya por más tiempo a Aurora.- Astrid miraba preocupada la situación.

Hiccup miraba a la Bruja. Era la única que no había sido atacada por Aurora. Tal vez la Night Fury y la anciana tenían una relación, no tan unida como la de él y Toohtless. Pero, tal vez era la única persona que podría detener el ataque desenfrenado de Aurora.

Aprovechando que Toothless estaba distraído con la pelea entre su madre y Hookfang, se escabulló de su agarre y fue donde la Bruja. Pasando sin que notaran su presencia (y era muy bueno para eso) llegó a donde estaba la anciana.

¡Bruja!- levantó la voz para solo captar su atención.- Debemos hablar.

Te digo que es una trampa…- dijo Tuffnut, no muy confiado.

Te apuesto que si sorben un poco de esa cosa viscosa… van a quedarse tiesos ahí mismo.- agregó su hermana.

Fishlegs había sacado de la casa de la Bruja el caldero lleno de la extraña sustancia verde. Después de leer las notas pegadas en la pared, había llegado a la conclusión que la anciana estaba preparando una especie de medicina contra la enfermedad del Sur.

Pero los demás opinaban que era una poción, cuya receta le había sido entregada por los mismos demonios del inframundo, para robar las mentes de los dragones y asegurar la conquista de todas las islas del archipiélago.

Esa la razón por la cual estaban reteniendo al chico gordito para que no le diera una cucharada del brebaje a la cabeza de Zippleback enferma.

¡Chicos!- se quejó el vikingo regordete.- Hay un 50% de probabilidad que esto funcione…

¡Y el otro 50% que ese dragón nos mate!- replicó el comerciante.

Pero hay una 99% de oportunidad que esto salve a los dragones enfermos…- argumentó Fishlegs.

Antes de que los demás pudieran contestar, uno de los dragones soltó un gemido y empezó a sollozar. A ese ya se le veían las costillas y estaba tan débil que no podía mantener la cabeza erguida.

Meatlug estaba cerca de él, agitando sus alas con preocupación… Casi parecía que la dragona sentía pena por su compañero. El Zippleback de los gemelos también tenía una expresión de pena en sus ojos.

Bueno…- Ruffnut dijo, tratando de mantenerse seria frente a la situación (algunos del grupo estaban que se les salían las lagrimas).- Prueba con el Zippleback… consideremos cualquier opción para aliviarles el dolor.

Bien… aquí vamos.- Fishlegs le acercó la cuchara llena del liquido verde a la cabeza enferma.

El dragón olfateó la extraña sustancia y no muy seguro sobre la medicina, abrió la boca y…

¿Por qué haces esto?- le reclamó Hiccup.

La anciana observó al muchacho. Era delgado; no tenía la contextura de un vikingo, pero era mucho más inteligente que el resto de su pueblo. En los últimos meses se había vuelto más confiado y valiente; gracias al Night Fury que no mató. Pero, todavía era iluso.

Yo no hago nada…- se defendió ella.- Tu gente lo hizo. Fue la chica quien levantó su arco contra el Nadder. Fue el comerciante quien tiró el martillazo. Fue tu padre el que llevó esta charada de grupo de rescate a la isla. Todo es su culpa; la Night Fury no hizo nada más que defenderse de ustedes.

No entiendo porque no la detienes.- argumentó el chico. Detrás de él, Hookfang soltó un rugido de susto. Significaba que Aurora se había tornado la pelea cuerpo a cuerpo.- Creí que te importaban los dragones.

Me importan los dragones.- contestó la anciana, molesta por lo iluso que era el niño.- ¿Realmente crees que todo va a cambiar? ¿Qué los dragones y humanos irán de la mano de ahora en adelante? Eres un tonto; lo mejor que puedes hacer es coger a tu dragón y rogar que no te encuentren…

¿Cómo tú lo hiciste?- le acusó Hiccup. Cuando la anciana no le contestó, este continuó.- No creo que hayas traído a esa Muerte Roja pequeña… creo que dejaste morir a tu pueblo por que te expulsaron.

¡Tú no sabes nada!- se defendió la mujer, perdiendo la máscara de indiferencia que había construido por años.- Tú no sabes lo que pasó…

"Hace muchos años vivía una chica de trenzas largas, a quien le gustaba observar el mundo. Ella no quería casarse, ni tener hijos ni le interesaba hacer amigos. Sólo quería ver el mundo, las estrellas y cazar dragones.

Quería viajar por el mundo cazando dragones y buscar lugares místicos y bellos… tan bellos como ella creía que era. Los demás creían estaba loca; sus padres creían que era un desperdicio que no se casara; los demás chicos creían que era una malcriada. Pero, a ella no le importaba.

Un día, los dragones empezaron a llegar enfermos. Pero los vikingos estaban felices. Significaba más comida y menos problemas para el pueblo. La chica de las trenzas malas se dio cuenta que algo andaba mal.

Atrajo a uno de los dragones a su cabaña para poder examinarlo mejor…Y ahí fue cuando…"

¿Cuándo te diste cuenta que no eran lo que todos decían?- le preguntó Hiccup.

¿Haz visto los ojos de un dragón?- le preguntó ella, pensativa y melancólica.- Es como una ventana a todas sus emociones. Es como verte a un espejo que muestra como eres en verdad… es la verdad de tu alma al frente tuyo. Pero los demás no entendían…

"Nunca entendieron. Cuando la descubrieron, después de estudiar por meses la enfermedad y a los dragones, la expulsaron antes de que pudiera explicar lo que estaba haciendo. Incluso su familia le dio la espalda.

Se escondió en esta caleta y se dedico a ayudar a su verdadera familia… los dragones. Conforme pasaron los meses…la enfermedad empezó a afectar a todos los animales. Empezó a haber hambre en el pueblo. Los dragones que logró salvar estaban un poco mejor… no dejaba que consumieran carne y lo remplazaba con tubérculos y cualquier vegetal que encontraba.

Y luego… vino eso….

No era un dragón. Era un monstruo en forma de dragón.

La enfermedad había impedido que recibiera suficiente comida por parte de los demás dragones. Estaba hambriento. Estaba furioso. Era la maldad pura en la tierra.

Destruyo todo lo que encontró a su paso para cuando la chica llegó a ver de donde se originaban las mortales flamas en el cielo. El monstruo la miró directamente a los ojos… Y vio la maldad de todos los hombres en estos.

La persiguió entre los escombros del pueblo vikingo. La chica esquivó los restos carbonizados, saltó entre los restos de las maquinas de ataque y trató de frenarlo pasando cerca de las cabañas aun en pie. Pero, el monstruo no se detuvo. Estuvo a punto de comerla cuando…

Cuando perdió el equilibro y cayó sobre la barrera de estacas."

Todo terminó muerto…- terminó la Bruja Dragón.- Así terminó el sueño de una niña ilusa. Sin familia, sin honor, sin gloria… Solo la cruda realidad.

Lo que pasó ese día…- Hiccup buscó las palabras.- No fue tu culpa lo de la Muerte Roja… Pero, ¿por qué no insististe? ¿Por qué no trataste de hacer que te escucharan? ¿Por qué te rendiste?

Porque no valía la pena.- dijo ella, con firmeza.- Este mundo no va a cambiar. Las personas no van a cambiar. La gente es testaruda, mala y cruel, como los ojos de ese dragón monstruo.

¡Oye, eso no es verdad!- argumentó Hiccup, ya cansado del pesimismo de la anciana.- Ya sé que los vikingos no son esas personas que escuchan bien, pero no significa que todos son malos… si realmente te hubiera importado los dragones, si realmente te hubiera importado cambiar las cosas, habrías tratado más…

¿Para qué?- se burló ella. Levantó su bastón y señaló al costado de Hiccup- ¿Para eso?

Hiccup pensó que estaba señalando a Aurora y Hookfang, pero el bastón apuntaba a otro lado. Donde Calluna estaba apuntando no a la Bruja, sino a la piedra en el montículo con su flecha.

Debe ser esa piedra la que controla a la Night Fury…- dijo ella.- No te has apartado de ella en toda la pelea.

¡Calluna, espera!- le reclamó Hiccup.- ¡No sabemos lo que es realmente!

Adelante niña.- insistió la Bruja.- Demuestra mi punto. ¡Dispara! ¡Tal vez sea la clave para matarme!

No, Calluna.- Hiccup, se puso en medio de la trayectoria de la flecha. -¡Esto no es lo que parece!

¡Dispara niña; mira, ahí viene la Night Fury!- gritó la anciana.

Aurora le había dado un zarpazo a Hookfang, tan fuerte, que hizo que la dragona se cayera de espaldas. Mientras Snoutlout iba a ayudar a su dragona, Aurora se dio cuenta de la presencia de Hiccup y Calluna cerca al montículo. Ella corrió hacia el lugar… pero Toothless la atrapó por la cola, tratando de detener en vano su agresión contra los humanos.

¡Anda; demuéstrales a todos que puedes vencer a la más grande amenaza de Berk!- le insistía la anciana.- ¡Destruye la piedra!

¡Calluna, por una vez en la vida, no seas egoísta y piénsalo dos veces!- le reclamó Hiccup.

Toothless perdió el agarre de la cola de su madre. Aurora salió corriendo hacia el grupo de humanos.

¡Hiccup, Calluna, salgan de ahí!- les gritó Astrid.

¡Calluna, dispara!- gritó Erik, quien tenía las manos en la cabeza y una expresión de horror total.

¡Muévete Hiccup!- le gritó Stoick.

6 metros…5 metros…4 metros…3 metros…Aurora estaba por llegar a ellos cuando Calluna tomó una decisión…

¡Funciona!- exclamó Fishlegs.

La cabeza enferma se había levantado y estaba emitiendo una especie de ronroneo.

Los gemelos se abrazaron, pero se soltaron de inmediato, frente a la milagrosa escena.

¡Rápido!- exclamó Gobber.- Hay que darles al resto.

Aurora estaba al costado del montículo.

El arco y flechas de Calluna estaban tirados en el piso. Ninguna flecha había sido lanzada por esta.

La Bruja estaba una expresión de sorpresa, cambiando su mirada de las flechas a la chica sucesivamente.

No soy como tú…- dijo Calluna, en tono despectivo.- Una verdadera vikinga sabe como manejar la situación. Soy de la clase alta, debo mantener un perfil alto.- luego se dirigió ante la dragona.- En cuanto a ti…

Aurora estaba agazapada contra el montículo, lista para saltar sobre cualquier que se atreviera a acercarse.

Me vales más viva que muerta… pero no te voy a cazar.-continuó la chica. Aurora la miró sorprendida.- Eres demasiada testaruda, es parte de tu personalidad. Francamente, si te domara perderías eso y a mi me gustan los animales con todos sus atributos intactos.

En eso, el perro de Calluna (quien se había atorado bajo unas rocas durante la primera llamarada) logró salir y se sacudió el polvo, antes de regresar al lado de su ama. Y empezó a ladrar como loco frente al dragón.

Lo que quiere decir Calluna, en realidad…- Hiccup se acercó a la dragona.- Es que lo sentimos. Yo en especial lo siento. No debí haberle causado la herida a Toothless; no debí haber dejado que todo este asunto de la Bruja se fuera de control, y no debí haber entrado en tu territorio. ¿Podrías… podrías perdonar mis acciones?

Antes, que la dragona pudiera "contestarle" al joven vikingo… La piedra en el montículo empezó a vibrar. ¡Y luego una flama azul empezó a consumirla!

¡BRUJERÍA!- chilló Snoutlout antes de saltar detrás de Hookfang.

La flama azul consumió todo el montículo y la piedra vibraba a una velocidad impresionante, cuando…

¡Boom!

Una cosa salió volando por los aires. Se mantuvo un momento en cielo, y luego empezó a caer…

¿Qué es eso?- dijo Astrid, sin despegar los ojos de encima.

"Eso" cayó sobre Toothless.

Para cuando Hiccup llegó al costado de su dragón, la "cosa" había rodado al suelo y estaba fuertemente comprimida en forma de una pelota. Los demás vikingos y dragones se acercaron para ver que era. Toothless, en especial quería saber que era eso que le había caído en la cabeza y alterado tanto a su madre.

Primero, se soltó un ala. Luego otra. Después se soltó una cola. Y finalmente una cabeza.

Frente a ellos estaba una mini versión Night Fury.

Ahhhhhh…- dijeron las chicas, viendo la mini adorable bebé dragón.

¿Eh?- se quedaron todos los hombres y chicos completamente confundidos.

¿Qué está pasando aquí?

Se acuerdan de esa escena de Gift of the Night Fury, donde nace uno de los bebés de Meatlug. No es buena quedarse cerca de un nido. ¡Los huevos tienden a explotar! Por fin, falta un capitulo y la historia acaba. Nos vemos pronto.