hola, gracias por sus reviews,

espero les guste, bueno el principe del tenis no me pertenece, ni sus personajes,que lo disfruten, Pot no me pertenece

Los cambios del destino

Capitulo 10

Sorpresas y el inicio de los problemas

Abrió los ojos lentamente, los rayos del sol entraban por el gran ventanal calándole hasta en lo mas profundo del iris, le dolía todo el cuerpo, no recordaba absolutamente nada de lo que había sucedido, simplemente con solo tratar de recordar le dolía la cabeza, cuando termino de abrir los ojos, se sorprendió al ver que no estaba en su casa ni el hotel, miro hacia todos lados pero nada le parecía conocido, oyó un maullido, miro hacia abajo y vio una par de ojos dorados parecidos a los de el, era un gato himalayo, era parecido a su gato Karupin, lo levanto mirándolo, este era blanco y con las patas negras, lo miro extrañado, ¿Desde cuando Sakuno tenia un gato?, salio de sus pensamientos porque una vos que se le hacia familiar lo llamo.

-Valla, joven Echizen, que bien que ya despertó- volteo intrigado y observo a la anciana mujer que sonreía alegre, -Valla nos tenía preocupadas- dios, ahora recordaba en donde se encontraba.

-¿tenia?- pregunto inconscientemente, la anciana lo observo detenidamente, puesto que el ambarino tenia la mirada perdida, así que decidió contestar, tal ves le daría un empujón a ese muchacho lento en el amor.

-Por supuesto, la señorita Sakuno estuvo muy preocupada por usted, se la paso en vela toda la noche, y es que se preocupó mas al observar que le dio calentura (fiebre o como quieran llamarlo), la pobre no descanso lo suficiente, así que cuando llegue y ella me contó todo lo que sucedió, la mande a descansar- y no mentía, la pobre Sakuno después de irse a su habitación a cambiarse y a relajarse después de ese inesperado beso volvió a revisar a Ryoma, lo observo por un momento y se dio cuanta de que éste sudaba mucho, reviso inmediatamente su temperatura y vio que estaba muy caliente, rápidamente fue a la cocina por unas vendas y agua, remojo la venda y se la coloco en la frente a el hombre que atormentaba sus sueños, realmente le gustaba ese hombre, se quedo con el hasta las seis de la mañana, apenas y había pegado el ojo para dormir, llego su nana- sirvienta- amiga, le contó lo sucedido y en seguida su nana la mando a descansar, y antes de que Sakuno pusiera un pero, la nana le dijo que ella lo cuidaría, Sakuno quedo mas tranquila, se fue a su habitación y cerro la puerta. La anciana termino de hablar y quedo con cara de duda al ver el rostro sorprendido de Ryoma.

Dios, Sakuno había estado cuidándolo, cada ves se sorprendía mas al ver los cambios de Sakuno, ahora no sabia como reaccionar, ni sentir, por que desde que Momoshiro hablo de ella, se intereso de una manera impresionante, algo que no había hecho con ninguna otra mujer. Tenia que conocer más a Sakuno, sabia que ella había tenido sentimientos muy especiales por el, no sabia si esos sentimientos aun existían, pero creía que aun tenia esperanzas, ella seguía sonrojándose cuando estaba con el, el problema no solo era si Yue la aceptaría, era que estaba muy confundido por lo que estaba sintiendo, jamás se había sentido tan perdido, su corazón latía rápidamente cuando estaba con ella, se sentía nervioso, se molestaba cuando ella estaba con alguien mas, se alegraba cuando la veía sonreír y se sentía mal cuando ella estaba triste, le encantaba molestarla con su cabello, aunque sabia que desde que tenia 12 años le encantaba su cabello, claro también molestarla, quizás si no se hubiera ido a EUA y la hubiera conocido mejor, tal ves ahora seria completamente feliz y hasta hubiera formado una familia con ella, y si no hubiera conocido a Natalia y todas sus ambiciones, caprichos, cizañas, envidias, etc., etc., ahora que lo pensaba, jamás deseo tanto no haber conocido a Natalia como ahora, claro que si le dieran la oportunidad de cambiar el pasado la rechazaría, por que si no hubiera pasado lo que paso, Yue jamás hubiera nacido, y tenia que admitir que lo amaba.

Salió de sus pensamientos al oír la voz de la anciana.

-Lo siento joven Echizen, pero tengo que volver al trabajo, y es que si no lo hago la señorita Sakuno se enojara, bueno en realidad no es así ella es tan bueno que no podría ni siquiera matar una mosca, ella es un gran ejemplo de como es ser una gran artista, además de que la conozco desde que era una niña, hay sufrió tanto con la muerte de sus padres, y ahora con la muerte de Sumire se sintió muy mal, y peor, esa muchacha se sigue culpando por lo que ocurrió… -iba a continuar pero fue interrumpida.

-¿Qué?- sabia que Sakuno le había ocultado algo, no había hablado detalladamente de lo que paso el día en que Sumire Ryuzaki falleció, no quiso preguntar mas porque había visto la cara de angustia de Sakuno, pero ese sexto sentido le avía advertido que ella no había sido completamente sincera, el quería saber, ¿Qué fue lo que realmente ocurrió ese horrendo día? Y lo mejor es que tenia una oportunidad de saber, frente a él se encontraba una anciana muy habladora. –Disculpe ¿podría decirme que paso?- dijo mirando a la anciana, su mirada era muy penetrante, eso izo que la anciana se pusiera nerviosa.

-Ay, mire la hora que es, necesito lavar los trastes, y hacerle un rico desayuno, si, eso tengo que hacer- iba a caminar hacia la cocina pero una fuerte mano la detuvo, volteo a ver y se puso aun mas nerviosa.

-Discúlpeme señora, le pregunte algo- dijo algo molesto, pues por que la señora se la había pasando hablando y ahora que el quería saber que fue lo que sucedió ella decidía callarse, pero se sorprendió un poco al ver el cambio en el rostro de la anciana, este estaba serio y un tanto decidido, Ryoma estaba expectante, quería saber que era lo que tenia para decir.

-Lo siento joven Echizen, pero es que no me corresponde a mí hablar al respecto, estoy segura de que la señorita Sakuno se lo dirá algún día, lo único que tiene que hacer, es demostrarle que realmente le importa- explico la anciana dejando a Ryoma sorprendido y un poco molesto, pero tenia que admitir que la anciana tenia razón. –A por cierto puedes llamarme nana- sonrió satisfecha, "realmente espero que no insista mas, además, estoy segura de que para el será sencillo demostrarle a mi pequeña que se interesa por ella, es una buena chica y se ve a leguas que lo quiere, solo espero que sea correspondida, aunque… por ese interés que el siente por ella, bueno tal vez no se tarde mucho en aclarar sus sentimientos".

Suspiro resignado, sabia que no podría forzar a esa señora a hablar, quería saber, pero de algo estaba seguro, tenia que hablar con Sakuno. Estaba tan entrado en sus pensamientos hasta que lo sacaron de estos.

-Disculpe joven Echizen, debo continuar con mi trabaja- dijo dándose la vuelta y dirigiéndose a la cocina.

-Me tengo que ir- iba a caminar hacia la puerta pero la anciana se interpuso bloqueando su paso.

-Perdón joven Echizen, creo que lo más prudente es que coma algo antes de marcharse, además, la señorita Sakuno todavía no despierta, ella dijo que lo llevaría a casa de el señor Takeshi para recoger a su hijo y llevarlos al hotel- dijo seria.

Suspiro resignado, se notaba a leguas que esa señora no lo dejaría pasar, tenia que esperar, además tenia que verle el lado bueno, ella lo llevaría con Momo para recoger a Yue.

-Esta bien- se dirigió a el sofá y se sentó, la anciana sonrió satisfecha, la verdad es que ella había dicho una mentira, Sakuno jamás le había dicho que llevaría a Ryoma con Momo, eso era solo una escusa para que Ryoma no se fuera, además de que quería que los dos convivieran mas.

La anciana se dirigió hacia la cocina, pasaron aproximadamente veinte minutos, Ryoma cambiaba de canal, no había absolutamente nada en la televisión, apago la televisión aburrido, bostezó, se levanto y se dirigió a la cocina, tenía un hambre de mil demonios, además, el olor que provenía de la cocina hacia que su estomago gruñera, adoraba la comida japonés, la había extrañado, odiaba los desayunos americanos, sobre todo cuando estaba casado, Natalia no sabia cocinar y lo que hacia terminaba en la basura, Natalia siempre insistía en contratar servidumbre, claro esta que él siempre se negaba, no le gustaba tener tanta gente en casa por lo que gracias a que Natalia no sabia cocinar y no tenían sirvientes, siempre pedían comida a domicilio, él no estaba la mayoría del tiempo en casa por los entrenamientos, las entrevistas, las sesiones para alguna revista de deportes, etc. por lo que siempre procuró comer en la calle, si se encontraba un café cerca, prefería comer ahí, no le importaba si Natalia se molestaba, no quería convivir mucho con ella puesto que no la amaba.

Entro a la pequeña cocina y observo a la anciana que cocinaba alegre, la anciana lo miro con ojos iluminados, no sabía a que se debía esa expresión, pero pronto lo sabría.

-Disculpe joven Echizen, ¿podría revisar si la señorita Sakuno sigue dormida? Ya casi esta el desayuno y necesito poner la mesa- esto ultimo lo dijo empujando levemente a Ryoma a la salida de la cocina, -Es la ultima puerta a la derecha, tiene una "S" de Sakuno- dijo con una risa pequeña, no sabia que hacer, tendría que entrar a la habitación de Sakuno.

Camino tranquilo hacia el pasillo con las manos en los bolsillos, había tres puertas del lado derecho y una del lado izquierdo, supuso que esa puerta era el baño, en el fondo de el pasillo se encontraba una terraza o balcón, que por el momento estaba cerrado y como dijo la anciana, en la ultima puerta, del lado derecho se encontraba la habitación de Sakuno, toco tres veces, no recibió respuesta así que decidió entrar, poco a poco fue abriendo la puerta, en frente de la puerta, pegada a la pared, se encontraba la cama matrimonial, en la esquina frente a la cama, de el lado izquierdo, se encontraba una televisión encima una mesa de roble que hacia juego con los dos buros que había a cada lado de la cama de Sakuno, de el lado derecho se encontraba un closet, que a su vista era enorme, de el lado izquierdo se encontraba una gran ventana con cortinas blancas, a lado de la ventana se encontraba un tocador, este tenia todo tipo de perfumes, maquillaje, y una caja de música que le pareció haber visto en algún otro lado, el cuarto era grande pero su vista se centro en una cosa, Sakuno estaba en la cama, estaba tapada con una manta roja con cuadros negros, estaba acostada de lado izquierdo en posición fetal, su cabello se esparcía por toda la almohada, era muy largo, por lo mismo cubría gran parte de su hombro y cuello, a lado de ella se encontraba su ordenador portátil (laptop, computadora o como quieran llamarle), en el buro había una lámpara, un despertador y una taza de café que parecía estar frío, la televisión estaba encendida, poco a poco se fue acercando, la contemplo por un largo tiempo.

"Es muy bonita… pero que estas pensando, pero es verdad es como un ángel, mi ángel" sonrío para si, Sakuno respiraba pasivamente, daba, de ves en cuando suspirosa leves, con sus dedos roso suavemente una de las rosadas mejillas de Sakuno, su piel era tan suave y tersa, Sakuno murmuro algo que no logro entender, fue un susurro casi imperceptible, Ryoma temió que ella despertara, pero al ver que esta solo se acomodaba sin inmutarse ni enterarse de lo que estaba pasando fuera de sus sueños se tranquilizo, la contemplo otro rato, sus ojos recorrieron todo su rostro, no queriendo perderse ningún detalle de esa inocente cara, sus ojos se clavaron en los rosados labios de la menor de las Ryuzaki, poco a poco se fue acercando.

Sus caras estaban tan cerca, solo hacían falta algunos centímetros para juntar sus labios, estaban tan cerca que podían sentir sus respiraciones, faltaba poco…

Un fuerte ruido se escucho desde la cocina, se incorporo rápidamente, estaba asustado, ¿Qué pasaría si Sakuno despertara y lo viera en su habitación?, Sakuno no despertó, pero si había cambiado de posición, Ryoma salió de la habitación lentamente para no despertarla, fue directo a la cocina de donde provino el ruido.

La anciana estaba parada a lado de un jarrón roto, rápidamente se disculpo, fue por una escoba y empezó a recoger los pedazos rotos del jarrón rosa.

-¿Y? ¿Cómo esta la señorita Sakuno?- pregunto con sonrisa picara.

-Dormida- ignoro olímpicamente la mirada que le dirigía la anciana.

La anciana iba a preguntar algo más, pero una voz familiar los interrumpió.

-Nana, que estas…- Ryoma y la anciana voltearon asustados, cuando el ambarino puso los ojos en Sakuno se sonrojo y sorprendió, y bueno no era el único, Sakuno estaba sonrojada hasta las raíces, con los ojos abiertos como platos y la boca también, tratando de formular palabra.

No quería demostrar que estaba sorprendido ni avergonzado, así que decidió tomar su postura seria de siempre, además de molestar a la inocente de Sakuno.

-¿ Así recibes a todas tus visitas?- la miro de arriba a bajo, de manera muy cínica, Sakuno se sonrojó mas, y es que ella no se había dado cuanto de como estaba vestida, además de que pensaba que Ryoma seguiría dormido o se abría ido por Yue, ella llevaba un short muy corto de color rosa pastel, una blusa de tirantes fucsia, tenia el pelo suelto y desordenado y estaba sin zapatos, ella intento hablar pero las palabras no salían de su boca, decidió darles la espalda y correr hacia su habitación para cambiarse.

-Uff, esta niña no cambia, sigue siendo igual de distraída, espero que encuentre alguien que le haga saber que ella no tubo la culpa de la muerte de Sumire-san, si no esa tipa de el lunar- dijo abrumada, Ryoma se sorprendió ante la declaración de la nana, -Ups, creo que hable de mas, en fin terminare de poner la mesa- Sakuno salió unos minutos después, llevaba unos jeans pegados hasta los tobillos, una blusa negra con flores rosa coral, llevaba unos zapatos bajos color piel con un pequeño moño y traía recogido el pelo en una cola alta, a los ojos de Ryoma se veía hermosa, últimamente eso era lo que rondaba en su cabeza.

-Lamento la tardanza- dijo Sakuno sentándose en la mesa para desayunar, Ryoma la siguió, estaban comiendo silenciosamente, ninguno de los dos hablaba y la nana se había ido a comprar unas cosas al supermercado, el silencio era cómodo pero no para una persona, Sakuno estaba muy nerviosa, desde que salió de su habitación y lo vio con su nana se le vino a la mente el beso accidental que la noche anterior ocurrió.

Estaba tan nerviosa que ni si quiera podía levantar la vista para ver lo que el ambarino estaba haciendo, trago fuerte, su corazón latía a mil por hora, no quería levantar la mirada pero tenia que hacerlo, poco a poco su mirada se iba levantando y no tardo en sonrojarse mas al observar que Ryoma la miraba sin apartar la mirada ni un poco, pero decidida solo pensó en no dejarse intimidar por Ryoma, el problema era que noto que esa mirada no era fría, si no que ésta tenia un brillo extraño, en el momento pensó que era una mirada de cariño y un toque de lujuria, pero de inmediato descarto la idea, no la pudo descifrar, Ryoma no se movía, él estaba en un estado de inconsciencia solo por observar como Sakuno movía la cabeza en forma de negación, se preguntaba el que estaría pensando Sakuno en ese momento, salió de sus pensamientos por que ella se levanto y se dirigió a la cocina, volvió para recoger las cosas, Ryoma solo observaba cada uno de sus movimientos, se veía muy hermosa, no quería perderse ningún detalle de ella, quería conocerla mas, algo que no izo cuando tenia 12 años.

-Bien, creo que debemos ir por Yue- dijo la de ojos carmesí en la puerta de la cocina mirando su reloj de muñeca, camino hasta la puerta de el departamento, la abrió y volteo a verlo, incitándolo a salir, se quedo parada en la puerta, Ryoma asintió y se paro de la silla del comedor, camino hasta Sakuno con las manos en los bolsillos, Sakuno no supo reaccionar, así que no movió ni un pelo, Ryoma la observo con una sonrisa arrogante en sus labios, sonreía divertido al ver la cara paralizada de Sakuno, paso a un lado de ella y hablo.

-Te ves muy linda, aunque aun tienes el cabello demasiado largo- Sakuno se estremeció ante lo dicho por el ambarino, o dios que alguien le dijera que estaba soñando, la había dicho linda, estaba paralizada pero fue sacada de su ensoñación por una voz muy grave.

-¿Te quedaras parada ahí?- pregunto Ryoma impaciente, si bien es cierto que él también se había quedado embobado mirando la hermosa figura de Sakuno, no lo iba a admitir, además de que el también salió de su ensoñación por una señora a la cual le estorbaba el paso, si no hubiera sido por esa señora, se hubiera quedado admirándola por horas, no sabia que era este sentimiento, pero le gustaba y lo disfrutaba.

Sakuno se dio la vuelta y camino a un pasándolo Ryoma la alcanzo y se puso a su lado derecho, él era mucho mas alto que ella, por lo que él podía mirarla de reojo perfectamente bien, así que de vez en cuando la miraba, caminaron hasta el ascensor y en ese trayecto todos los residentes de el edificio los observaban extasiados y sorprendidos, los residentes de el edificio casi no conocían a Sakuno, pues casi todos eran ancianos de la clase alta e incluso eran de la media, ninguno de ellos se había tomado la molestia de hablar con ella, por lo que algunos pensaban que era una engreída y que ningún hombre, a pesar de que era muy bella, la querría por su actitud y otros pensaban que era muy inocente para conseguir un buen hombre, esto ultimo lo pensaban las ancianas solteronas que se la pasaban rumoreando infinidad de cosas, siempre en torno a Sakuno o a algunos de los pocos residentes jóvenes, la verdad era que Sakuno a veces no salía o a veces estaba fuera de casa y cuando no estaba era solo por el trabajo, sesiones, entrevistas, cenas, e incluso fiestas, era ese el problema por el que muchos pensaban que era rara o antisocial. Por lo que todos se sorprendieron al ver al galán que acompañaba a la inocente Sakuno. Las ancianas solteronas los miraban con ensoñación, para ellas eran una pareja muy linda, incluso alguna que otra señora menor de cincuenta años intentaba coquetear con Ryoma, pero este estaba mas entretenido viendo el caminar de Sakuno, en cambio los señores, pensaban que ella era muy hermosa e inocente para un galán de portada de revista, no la querían con cualquiera.

En fin, salieron del edificio y subieron al mustang de Sakuno, ella conducía, era su auto después de todo, en todo el trayecto el silencio era abrumador pero cómodo al mismo tiempo, él solo se dedicaba a observarla por el rabillo del ojo, sus ojos viajaron hasta los delicados labios que en ese momento tenían brillo labial, en le momento que despertó no se había acordado de nada, pero ahora que lo pensaba, se le vino a la mente el cálido rose que sintió cuando se empezó a quedar dormido, se había despertado y había abierto un poco los ojos, ella no lo vio, sus ojos estaban entre cerrados, pero aun así pudo disfrutar del rose, observo como Sakuno lo acomodaba, lo cubría con la manta y se iba a su habitación, el en ese momento solo pensaba en lo dulces que se sentían los labios de ella, llegaron a la casa de Momoshiro, tocaron el timbre y esperaron a que alguien abriera la puerta, Momo fue quien los recibió, y se sorprendió al ver la cara de Ryoma, pues este tenia un ojo morado, una pequeña cortada en el labio, y un pequeño moretón en una mejilla.

-JAJAJA, que fue lo que te paso, Jajaja- rió a carcajadas, no podía creer que el famoso Ryoma Echizen fuera golpeado, solo una pregunta quedaba sin respuesta, ¿Quién lo había golpeado?, no se atrevió a preguntar, Ryoma solo le mando una mirada asesina y Sakuno se sonrojo, Momo al ver la cara de ambos volvió a reír, y Ann, al oír las carcajadas de su prometido, salió a averiguar que era lo que le provocaba tanta gracia, quedo totalmente anonadada al observar las heridas de Ryoma.

-Echizen-kun, ¿Quién te izo eso?- dijo Ann, dándole un golpe en la cabeza a Momo, este dejo de reír para sobarse la cabeza.

-Esto fue por… por culpa de August- dijo Sakuno sin levantar la vista y jugando con sus manos. La pareja se sorprendió ante lo dicho por la menor de las Ryuzaki, en seguida los hicieron pasar, Ann preparo unos bocadillos, Ryoma pregunto por Yue y Momo le contesto, se había levantado muy temprano, pero después de desayunar, se fue a ver la televisión y se quedo completamente dormido, Ann volvió a preguntar sobre los sucedido la noche anterior, Sakuno, avergonzada contó cada detalle de la historia, Ryoma solo estaba entretenido al escuchar la melodiosa vos de Sakuno, no dejaba de pensar en esa cálida sensación que había tenido cuando sus besos se rosaron, o cuando estuvo a punto de besar a Sakuno en su habitación, ¿Qué hubiera pasado si se hubieran besado?, Sakuno no debía enterarse de lo que estuvo a punto de hacer, tenia que esperar y averiguar los sentimientos de Sakuno.

Todos estaban platicando animadamente.

-Iré por mas bocadillos- Ann llamo a Sakuno para que la acompañara a la cocina, pero no fueron justamente a esta, Ann la llevo a el cuarto en donde Yue dormía tranquilamente. Permanecieron fuera de la habitación por un tiempo.

-Ann, ¿Qué hacemos aquí?- Ann no contesto, simplemente abrió la puerta poco a poquito, empujo a Sakuno dentro y cerro la puerta, Ryuzaki se acercó a Yue, quien estaba dormido en la cama tapado con una manta azul petróleo, la tele permanecía encendida, Sakuno se sentó a un lado de él, era tan parecido a Ryoma, ojala ella hubiera sido algo importante para el, sabia que Ryoma la había olvidado, ella siempre miraba sus partidos y entrevistas en televisión, nunca pudo olvidarlo como quería y ahora que estaba allí, en Japón, su amor por el volvió y se izo mas fuerte, simplemente había permanecido oculto, acaricio suavemente la mejilla de Yue con la yema de sus dedos, nunca de se dio cuenta de que alguien la observaba desde la puerta.

Ann había salido de la habitación y se dirigió casi corriendo a la sala, llamo a Ryoma y casi lo jalo, le dijo que debía checar a Yue por que lo había visto moverse mucho, Ryoma intrigado la siguió, ella lo dejo fuera de la habitación y se marcho a la cocina, Ryoma empezó a abrir la puerta suavemente para no despertar a Yue, pero clara fue su sorpresa al encontrar a Sakuno dentro de la habitación sentada en la orilla de la cama, observo dejando la puerta en el punto en que solo podía ver con un ojo, podía ver a Sakuno acariciando suavemente la mejilla de Yue, se veían muy bien, porque parecían madre e hijo, sabia que tarde o temprano tendría que enfrentar las cosas, estaba comenzando a sentir algo por Sakuno, y esta parecía no haberlo olvidado, lo demostraba en cada una de sus actitudes, cuando se sonrojaba, cuando lo miraba a los ojos con ternura o simplemente apartaba la mirada, la quería con el, veía entretenido como Sakuno mostraba un cariño asombroso hacia Yue, Sakuno susurro algo que no pudo entender, puso agudos sus oídos y por fin entendió lo que ella quería decir.

-Eres muy parecido a tu padre, me hubiera gustado ser tu mamá- dijo Sakuno, Ryoma se sorprendió con lo que dijo, era una fuerte declaración por parte de ella, la vio besar la mejilla de Yue, levantarse de su lugar y dirigirse hacia la puerta. Él se asustado al pensar en ser descubierto, se dirigió a la puerta de enfrente, la abrió, entro y espero a que Sakuno saliera de la habitación en la que dormía Yue, cuando Sakuno se marcho a la sala, Ryoma salió de su escondite, entro en donde estaba Yue, lo miro dormir, y vio la marca de el brillo labial de Sakuno, acaricio la mejilla de Yue, sonrió con ternura, se dirigió a la puerta y salió, volvió a la sala encontrándose a Momo y a Ann con una gran sonrisa.

-En donde estabas Echizen- dijo Momo con un tono de picardía, Ryoma solo encogió los hombros y dijo:

-Fui al baño- fue cortante y un poco frío, su mirada se dirigió a Sakuno, esta tenia una mirada perdida, se veía un rastro de felicidad.

La tarde continúo entre pláticas y risas, después de un rato Yue despertó y se les unió, este le pregunto a Ryoma que había pasado, este claramente le dijo la verdad, y así pasaron el rato.

-Es hora de irnos- dijo Ryoma parándose de el sofá rojo de la sala.

-Hay, ¿Por qué?- pregunto Yue triste, Momo y Ann se habían convertido en una familia para el, sabia que podía contar con ellos para muchas cosas, incluso estaban de acuerdo en unir a Ryoma y a Sakuno, era por eso que no quería marcharse.

-Por que si, es tarde- dijo Ryoma, a lo que todos en la sala se levantaron de sus lugares.

-No se vallan, amm… ¿Qué les parece si vamos al parque?- dijo Ann sonriente, a Yue se le ilumino la cara, miro a Ryoma con ojitos de gato, Ryoma, ante esto no pudo negarse, Sakuno sonrió.

-Esta bien- salieron de la casa y caminaron hacia un parque que estaba a la vuelta de la casa de Momo. El parque era grande y frondoso, era primavera y los arboles de Sakura florecían, se veía hermoso, Yue estaba enamorado de lo que sus ojos veían era el paisaje mas hermoso que había visto.

-Valla es realmente bonito- dijo en un susurro Yue, a lo que Sakuno sonrió, Yue y Sakuno iban en frente, Ryoma en medio y el futuro matrimonio atrás, se acercaron a una mesa con algunas bancas de cemento, se sentaron a disfrutar del paisaje.

-¿Quieren un helado?- pregunto Momo esperanzado, Ann le dio un codazo, Momoshiro nunca iba a cambiar, seguía siendo igual de tragón que siempre.

-Yo voy, solo díganme de que quieren su helado- se ofreció Sakuno, ella siempre era tan amable con todos, incluso, en el trayecto de la casa de Momo hasta el parque le habían pedido muchos autógrafos, y ella había aceptado, ella siempre estaba con una sonrisa en el rostro.

-Sakuno-chan, si quieres yo te acompaño- dijo Yue sonriendo.

-Claro- Sakuno le devolvió la sonrisa.

-Bien, yo quiero uno de chocolate- dijo Momo casi babeando.

-Yo quiero uno de vainilla… no, mejor uno de fresa… no, mejor de chocolate, o sabes que, mejor de los tres- dijo Ann riendo, Momo solo la miro sonrojado, esos antojos de el embarazo eran terribles.

-¿Y tu Ryoma-kun?- Sakuno volteo a verlo, él estaba serio, mas serio de lo normal, ella se tenso al instante, pero se tranquilizó al verlo sonreír levemente.

-Yo quiero una ponta- Ryoma metió sus manos a los bolsillos y bostezo, Sakuno sonrió y se llevo a Yue hasta la heladería, mientras platicaban y caminaba, un hombre con capucha negra, salió de la nada, con un cuchillo en mano, amenazo a Sakuno de entregarle el dinero que llevaba, ella temerosa le dijo que no llevaba nada, Yue trato de defenderla pero fue empujado por el sujeto, Yue callo al piso, el asaltante quiso herirlo con el cuchillo que llevaba en la mano, no lo logro por que Sakuno se interpuso, ella tomo el cuchillo con su mano, tomándolo en la navaja, cortándose, gimió de dolor pero no se dio por vencida.

-¡Yue!, ¡levántate y pide ayuda!- grito Sakuno asustada, tenia miedo, no por ella si no por Yue, rápidamente se puso de pie y empezó a correr, se detuvo a observar la situación, el asaltante furioso por eso, empujo a Sakuno hiriéndola a un costado de él abdomen, fue una simple cortada, no tan profunda, pero si lo suficiente para hacerla sangrar, el sujeto volteo y miro a Yue con ojos de odio, Sakuno estaba sangrando mucho, pero aun así estaba en pie, tomo el gorro de la sudadera de el asaltante y lo detuvo antes de que este corriera, -¡Yue, corre!- asustado, Yue corrió, el asaltante volvió a empujar a Sakuno al piso, y siguió a Yue, Yue atravesó la calle sin fijarse a los lados, un carro apareció…

-¡YUE!- Sakuno grito aterrada...

Continuara...

Jajaja, lo deje otra ves en lo mas interesante, soy mala, jajaja, bueno, siento tardarme en subir el capitulo, pero ustedes ya saben la razón D, espero les guste el capitulo :D, gracias por sus reviwes, bien ahora contesto:

AlizZ97: muchas gracias por tu review jejeje, espero te guste este capitulo, apenas empieza la acción así que no dejes de leer.

jenedithprincess: gracias por leer mi fanfic, y por tu reviwe :D

Akari Konomi: gracias por tu reviwe, y por leer mi fanfic, me alegra mucho que te haya gustado y espero que te guste este capitulo.

Bloddy cherry: gracias por tu reviwe, y bienvenida :D

Caterin Echizen: gracias por tu reviwe, ademas me alegra mucho que te haya gustado el capitulo anterior, espero que este te guste.

DULCECITO311: y no te equivocas en lo que escribes, jajaja, tienes razón, el ex de Sakuno no la dejara así de fácil, pero para averiguarlo pasara algun tiempo :D, me alegra que te haya gustado el beso jajaja, ya me imagino la cara de Sakuno cuando ocurrio, jajaja, faltan algunas cosas por descubrir así que no dejes de leer.

yukki uzumaki: jajaja gracias por no dejar de leer mi historia y por dejar siempre tu reviwe, jajaja

karly15: gracias por tu review, espero te guste este capitulo :D.

anikasukino 5d: gracias por tu review, espera la conti y que te guste el capitulo.

gracias por sus concejos y reviews :D bueno, espero les guste y se preparen para el siguiente capitulo, lamento las faltas de ortografía y ademas, no se preocupen, todavía falta para llegar al fina.

bueno ahora si

nos estamos leyendo.

bye!