HOLA, lamento la tardanza, pero se me hizo muy difícil escribir la historia, le faltaba algo y la reescribí como 10 veces, además de que tuve exámenes para entrar a la uni y tenía que estudiar, en fin aquí les dejo el nuevo capitulo.
Disclaimer. Los personajes son de SM, la historia es mía.
MÚSICA, CENAS Y ACCIÓN.
Edward POV
La semana pasó sin incidentes, sólo que mis hermanos y yo llevamos a las chicas a la escuela, el primer día se sorprendieron pero no dijeron nada, y así empezamos a rolarnos para llevarlas, y la verdad es que la forma de reaccionar de nuestros compañeros me dio risa, sospecho que ellas nunca hubieran cedido a que un hombre las llevara a la escuela, la discusión que vimos cuando Emmett les informó la decisión a la que habíamos llegado nos lo aclaró.
Mi hermano casi termina castrado por su "intromisión", y Jasper salió a la defensa de nuestro hermanote, pero finalmente ellas accedieron cuando Bella dijo que sí porque no tenían más remedio, el coche de Alice tenía las llantas ponchadas, el de Rosalie estaba en el mecánico y el de ella aún no lo mandaba la agencia.
Así que finalmente terminamos llevándolas a las clases, los únicos días que me tocaba llevar a Bella eran los días que teníamos clases temprano, pero aún así había sido suficiente para que la gente sospechara algo más.
Emmett logró hacer que Rosalie le diera clases especiales de robótica y eso le ayudó mucho en las clases aún sólo con una semana.
El fin de semana llegó rápido y el viernes Emmett se llevó a Rosalie a una cita, Jasper y Alice fueron al cine para molestar a James y a Victoria y nos quedamos Bella y yo en la casa,
Me quedé viendo la tele mientras ella hacía quien sabe qué en el despacho, vi que empezó a llover y que oscurecía, incluso sonaron algunos relámpagos y pensé que Bella iba a venir corriendo, cuando no apareció me preocupé así que fui a buscarla al despacho.
Me acerqué lentamente a la puerta y escuché como si estuvieran matando a un pobrecito gato.
—¿Qué es eso?—le pregunté entrando sin siquiera tocar.
—¿Qué no sabes tocar?—me preguntó ella con una sonrisa.
—Sí pero… pensé que estabas matando a un gatito—le dije lo más inocente que pude, ya que vi que estaba cambiando la cuerda de su violín.
—Bueno… ya vez que lo que estoy haciendo es cambiar mi cuerda—se le quedó viendo a su violín—y me estaba acordando de algo, ni si quiera me di cuenta que estaba lastimando la cuerda.
Yo asentí y me acerqué a ella, se veía tranquila limpiando las cuerdas, era como si estuviera en otro mundo, uno más feliz, hace mucho que yo no me podía desconectar del mundo, tal como Bella parecía hacerlo muy seguido, antes, yo podía hacerlo pero ahora hace mucho que no lo hago.
—¿Crees que me puedas ayudar?—Me preguntó después de un rato en que pasamos un muy cómodo silencio.
—Depende—le contesté con una sonrisa pervertida a lo que ella me respondió con una adorable sonrisa.
—El otro día te vi viendo el piano—me dijo después de que paró de reír—la forma en que lo viste me demostró en que en alguna ocasión lo tocaste…
—Claro que los he tocado, mira—dije poniendo mi mano sobre la tapa de su piano de cola.
—Sabes que no me refiero a eso—me dijo después de reír—por lo menos sabes cuáles son las notas en el piano… para poder afinar mi violín necesito a alguien que toque mientras yo afino… normalmente lo hace Rosalie—dijo soltando un suspiro pero se veía triste por algo— ¿me puedes ayudar sí o no?
Estaba a punto de negarme cuando entró una señora con un mandil y una gorrita en el cabello, la señora era muy alta y parecía altiva, como si les estuviera haciendo un favor a los que estábamos en el despacho.
—Ya terminé—dijo como si le ofendiera decir eso.
—Gracias Sulpicia—dijo Bella con una sonrisa—ya sabes que te pagamos la semana que entra… o necesitas otro adelanto.
—Claro que no, desea que limpie el despacho—le dijo o le ordenó no supe interpretar sus palabras, mientras me comía con la mirada.
—No a menos que quieras ver cosas que ni te interesan—dijo Bella enojándose—ten cuidado con lo que haces porque si no, no respondo, ahora vete y ya sabes más te vale que no falte nada porque…
—No me pagan—le contestó—ya lo sé, con permiso.
Me quedé sorprendido, Bella ni siquiera levanto la voz, simplemente se mostró enojada y le dijo lo que le tenía que decir y se fue, no rechisto ni se molestó la señora.
—Vaya ¿todos te tienen que hacer caso?—le pregunté en son de broma.
—No lo sé—me volteó a ver con una sonrisa disimulada—ponte a tocar el piano.
Como si fuera un robot le obedecí y me senté en el banco del piano, toqué la nota "do" y en ese momento me di cuenta de lo que estaba a punto de hacer.
—No lo voy a hacer—me enojé—ni siquiera me acuerdo de ninguna pieza.
—No te estoy pidiendo que me des un concierto sólo que toques la escala mayor de "la" –me contestó ella como si fuera lo más obvio del mundo.
Negué con la cabeza, no me acordaba de la escala, no sé cómo me vio que se acercó y me susurró muy despacio: "empieza con la de do", y así lo hice.
Poco a poco me fui acordando de las tonalidades, las escalas e incluso de algunas piezas, cuando llegué a la escala que me pidió Bella, ella inició a tocar afinando su violín.
No sé cómo describir ese momento, me sentí en el paraíso y en el infierno al mismo tiempo, me sentía feliz de poder volver a tener ese sentimiento de "complicidad" hacia el piano pero era horrible por que también me hacía recordar todo el sufrimiento de la muerte de mis padres, el cómo me sacaron de la escuela, el cómo entré a éste negocio, no era algo a lo que me quisiera enfrentar, no aún.
EMMET POV
Debo admitir que la Barbie, me estaba dando problemas, no había otra forma de describirlo, primero le pregunté que qué quería comer y ella me contestó sorpréndeme, después le pregunté si quería ir a un lugar fino, a uno más o menos o a uno "x" y me contestó lo mismo.
Así que decidí lucirme y la lleve a un restaurante fino muy conocido en Seatle, llegamos y la ayudé a bajarse del coche, pedí una mesa para dos y nos la dieron, cuando el mesero le ayudo a Barbie a quitarse su abrigo, casi me da un infarto, por cómo venía vestida, no voy a perder tiempo describiéndolo por que de seguir eso me va a traer problemas por la palabra "s", por si no lo había mencionado, ya no puedo ni pronunciar la palabra, me siento desvalido por eso mismo.
En fin, la ayudé a acomodarse en la silla y nos dieron las cartas, me sentía extrañamente incómodo por no tener nada de qué hablar con ella pero decidí que no me iba a preocupar, le prometí que la iba a invitar a cenar, pero nunca dije que fuera a ser divertido.
—¿Qué desea señorita?—preguntó el mesero.
—Deseo—la condenada me volteó a ver con una sonrisa tan… no sé cómo—una empanada, para empezar, luego deseo una ensalada verde y para finalizar un corte NEW YORK.
—Entiendo—me volteó a ver, hubo dos cosas que no me pasaron desapercibidas que Rosalie estaba enojada con el mesero y que éste se la estaba comiendo con los ojos.—¿Para usted?
—Yo voy a querer que me traigas tres empandas, un jugo de carne y un corte NEW YORK y un RIBE EYE, y que dejes de ver a mi novia así.
El mesero sólo asintió, enrojeció, se disculpó, tartamudeó y se fue, por si no lo había mencionado la había llevado a un restaurante argentino, después de que se fue los dos nos empezamos a reír.
—No puedo creer que le hayas dicho eso.
—yo no puedo creer que me hayas volteado a ver así, algún día de éstos me va a dar una combustión interna y entonces a parte de lo que me tienes que pagar, vas a tener que pagar el hospital.
—No lo creo—dijo Rosalie con una sonrisa.
Calló un silenció que me molestó así que "inconscientemente" empecé a jugar con mis pies pasándoselos por los tobillos a Rosalie y luego jugando con el popote de las bebidas que ya nos habían traído de aperitivos.
Rosalie sólo me volteó a ver y se le curvó la boca, como si quisiera aguantarse la risa, entonces empezó a mover su mano por la pierna del pie que estaba molestando sus piernas y fue subiendo hasta que casi llega a mí… No lo puedo ni mencionar por que le quité la mano antes de que pudiera llegar más lejos.
Para que se le quitara el estar jugando con fuego le jalé la mano, ella intentó retirar su mano de las mías pero con mi tamaño, obviamente tenía más fuerza que ella, forcejeamos un momento y terminé dándole un SUPER beso en la boca.
Se resistió sólo un pequeño momento y luego me lo devolvió.
—Señores—nos interrumpió el mesero—aquí les traigo sus empanadas.
—Gracias—le dije—puede retirarse.
Barbie estaba hermosamente sonrojada, me encantaba hacerla sonrojar, ya que era muy difícil, por no decir que imposible, era genial verla… auch la muy loca me dio una patada en la espinilla.
—¿Qué te pasa?—le pregunté enojado.
—Eso es por besarme sin mi consentimiento.
—Fue tu consentimiento en cuanto me pusiste la mano en la pierna.
—Mira Emmett
—Miro ¿qué? A la chica que esta vestida de rojo, al mesero que no deja de voltear a nuestra mesa, a Royce que va entrando por la puerta—¿qué hacía ése aquí?
—¿Qué hace ese aquí?—Dijo Rosalie coreando mis pensamientos.
—No lo sé, pero finge que no lo vemos—partiendo la empanada y haciéndome el loco.
—¿A quién ignoras?¿a Royce o a mi?—Me dijo después de un rato.
—Pues a Royce—le dije lo más tranquilo que pude—pero esta justo detrás de ti.
—Pues mírame a los ojos—la miré y mis ojos se desviaron "un poquito"—dije a los ojos.
—No aclaraste cuáles—la blusa que llevaba Barbie tenía una muñeca y los ojos quedaban justo en donde ella no quería que yo viera.
—Mira…
—No vuelvas a decir mira Emmett—dije imitándola—porque obviamente voy a volver a voltear y entonces…
—Rosalie ¿qué agradable sorpresa?—dijo Royce llegando a nuestra mesa
—Ni tanto—murmuré muy bajito.
—¿Te molesto?—me preguntó Royce.
—¿Tu?¿cómo crees?—dije sarcástico—lo único es que no puedo creer que te tenga que ver también afuera de la escuela.
—Pues si no me quieres ver porque no dejas a Rosalie conmigo y te vas—me dijo muy seguro de sí mismo.
—Porque Rosalie quiere que esté con ella y OBVIAMENTE a mi no me molesta verla fuera de la escuela ni adentro ni… en otros lugares.
—¿Te crees muy gracioso?—me dijo medio enojándose
—No—el pareció feliz con mi contestación—sé que soy divertido.
Y allí todo se fue al traste porque Rosalie se empezó a reír, yo estuve a punto de terminar en el piso por que Royce jaló la silla y se puso como un tomate porque no logró tirarme, estuve a punto de reaccionar para darle una moquetiza pero la mirada de Rosalie me detuvo, bueno eso y una voz chillona que me lastimó lo tímpanos.
—¿Qué pasó aquí?—dijo esa voz TAN estridente que de verdad, me quería ir a mi casa y traerme los tapones de oídos para cuando vas a nadar.
—Nada mamá—esperen ésa "señora" es la mamá de Royce—sólo que me encontré con…
—Rosalie—lo interrumpió—cariño, hace tanto que no nos vemos. —De verdad si no se callaba la iba a golpear, me lastimaba mis pobres oídos.
—Si señora King—la semi-interrumpió Rosalie al ver mi estado de ánimo—ya hace bastante tiempo… perdone quisiera presentarle a mi novio Emmett Cullen.—ok hay que seguir con la farsa.
—Hola Emmett.—me dijo la señora barriéndome, comiéndome, deseándome y todas esas cosas, con la mirada.
—Hola mucho gusto—le dije con una sonrisa fingida, que nadie notó porque Rosalie estaba volteando a ver hacia afuera, Royce estaba haciendo lo mismo que su mamá conmigo, comiendo, barriendo, deseando y todo eso a Rosalie.
—¿De dónde sacaste a tu novio, Rose?—le preguntó la señora.
—De Los Ángeles.
—¿Viajaste allá?
—No… él viene de ahí, ahora es compañero nuestro en la universidad.
—¿También es tu compañero bebé?—le preguntó a Royce, de verdad les prometo que yo no me reí.
—Sí mamá—contestó él, de verdad aún no me había reído hasta que llegó el papá de Royce.
—Cielito—me atraganté Rosalie captó que no quería reírme así que me pegó en la espalda para que pareciera que me estaba ahogando—ya… Rosalie ¿cuánto tiempo sin verte?
—Algo—contestó un "poquito" molesta.
—Y éste joven tan… distinguido ¿quién es?—me molestó que haya hecho la pausa antes de continuar así que yo fui quién le contestó.
—Soy Emmett Cullen—mi apellido en el mundo de los negocios era muy conocido, porque en un momento mis papás fueron los más ricos del planeta—y vengo de Los Ángeles.
El señor King se sorprendió de quién era, así que cambió su actitud hacia mí.
—Hace mucho que no se sabe nada de tu familia… creo que desde que murieron tus padres.
—Así es—le contesté y Rosalie notó algo en mí.
—Lo lamento pero creo que es mejor que llamemos a un mesero Emmie—dijo ella con el estúpido apodo que me pusieron mis admiradoras en la uni. —Para que te puedas sentar...
—Claro Rose—le sonreí y luego volteé a ver a la familia que nos había amargado la cena—si nos disculpan, queremos terminar de cenar.
—¿Porqué si mañana no hay que madrugar?—dijo Royce feliz de que Rosalie se mostrara nerviosa y yo de repente tan callado.
—Porque queremos aprovechar la noche Royce—le dijo Rosalie con una sonrisa pero también en un murmullo, para que sus papás no la escucharan.
Ese gesto de Rosalie me devolvió al partido así que para qué quedarse callado, cuando estaban a punto de invitarnos a cenar con ellos.
—Lo lamento—les contesté cuando hicieron su ofrecimiento—pero entenderán que hay cosas que quisiéramos platicar en privado, y es muy difícil hablar de nuestros sentimientos cuando hay gente que nos pueda escuchar.
—No te preocupes Emmett—me dijo el papá de Royce—entendemos las relaciones…
—Señor le voy a pedir que cuide sus palabras, porque así como usted puede hacer bromas, yo también puedo y puede que no le gusten.—me volteé a ver a Rosalie—Rose ¿te importaría que nos fuéramos de aquí?—Ella negó con la cabeza.
Nos despedimos de la familia de Royce, Rosalie se despidió de beso de ellos mientras yo pedía la cuenta, hasta de la silla que rompió Royce y pedí la comida para llevar.
Todo fue muy rígido cuando yo me despedí, estuve a punto, de verdad a punto de aventar a la mamá calenturienta de Royce, cuando me despedí de ella me torteó, literalmente agarró mi pobre pompi.
En fin, nos dieron la comida que pedimos para llevar, ya estábamos en la puerta cuando empezó a caer una pequeña llovizna.
—Ni creas que voy a salir mientras está lloviendo. —Me dijo Rosalie haciendo una mueca.
—No está lloviendo, está lloviznando—le aclaré—además no creo que se te ponga peor el cabello.
—Si me vuelves a decir eso, te voy a quitar tu domingo. —Me reí al escuchar el apodo que le había puesto a mi pago.
—Que yo sepa, si no me das mi "domingo" te puedo demandar.
Ella se empezó a reír, pero la verdad es que sí había llevado un paraguas así que lo abrí, un "poquito" fuerte porque seguía enojado con los papás de Royce, nos salimos lentamente y le pasé el brazo por los hombros, con el pretexto del paraguas, Barbie iba a replicar pero vio de reojo al tonto de Royce, y entonces me dedicó una sonrisa deslumbrante.
Estábamos en la calle y, supongo que fue casualidad, pero se soltó la lluvia, bastante fuerte y no conforme con eso llegó un aironaso y rompió el paraguas por la mitad.
—No te atrevas a decir nada. —Me dijo Barbie antes de que empezara a reírme.
—No lo iba a hacer —le contesté como si me hubiera herido—estoy triste porque se arruinó.
—Más te vale que mi peinado—me amenazó.
—De hecho, estoy triste porque toda la comida se mojó y no se me antoja para nada los filetes mojados—dije con cara de asco.
Ella sólo me volteó a ver furiosa, por si no lo había mencionado, y es que entiéndame soy muy despistado, dejamos el coche a la vuelta del restaurante y entonces teníamos que caminar hasta la esquina aún mojándonos.
Rosalie decidió que lo mejor era no enojarse y lo agradecí porque aún teníamos mucho que recorrer.
ALICE POV.
Jasper y yo nos fuimos directo al cine, saliendo de la escuela, todo porque él alcanzó a escuchar que James invitaba a Victoria así que decidió que lo mejor que podía hacer para ayudarme a darle celos era invitarme al cine igual.
Y aquí estamos decidiendo que película ir a ver, había sinfín de películas y nos estábamos peleando por que Jasper decía que las mejores películas eran las de acción, yo las románticas en lo único en lo que coincidimos es en que no queríamos ver una película de terror.
Al final me "ganó" Jasper con su argumento de que las películas de acción no dejaban que te durmieras que las románticas muy pocas veces te podías quedar despierto en toda la película, fingí estar de acuerdo con él sólo porque me interesaba mucho la película que él quería ver.
Me fui a sentar a una banca en lo que él compraba los boletos, me hubiera quedado con él pero la verdad es que lo zapatos que traía eran nuevos y todavía no los había domado, así que me estaba matando, además de que había una enorme fila.
Me puse los audífonos y no perdía de vista a Jasper, de verdad que parecía un soldado, todo derechito, como si estuviera esperando un ataque, pero ese cabello medio largo le quedaba tan padre, que no le podía encontrar un defecto a ese hombre guapísimo, tal vez ese era su defecto, era tan guapo que hacía daño.
Me reí de mis pensamientos cuando escuché que me halaban, me quité lentamente los audífonos y me volteé hacia la voz que me había llamado, deseé con todas mis fuerzas que no fuera Victoria, porque a James lo podía manejar pero ésa… mujer no era muy fácil de controlar.
Por supuesto, el mundo no estaba de mi parte, OK, creo que me parezco a Bella, pero es que a la que encontré fue a Victoria.
—Hola Alice ¿qué haces aquí?
—Pues estoy sentada. —Le contesté para hacerla enojada.
—Me refiero a que se me hace raro que estés justo aquí, sentada, como si…
—Como si ¿qué?—le pregunté algo enojada—la verdad es que no vengo sola, vengo con Jasper.
—¿El amigo de Bella?
—Pues si… oh ¿conoces a otro Jasper?
—No.
—Bueno ya sabes entonces qué hago aquí ¿y tú?
—Yo vengo con James—me dijo muy orgullosa.
—Muchas felicidades, disfrútalo mientras dure.
—¿Qué quisiste decir con eso?
—Nada—Le contesté.
—Alice—escuché que me Jasper.
—Dime Jazz.
—No hay boletos de la película que queremos ver hasta las 7:00 nos quedamos o vemos otra. —Parecía realmente triste por no poder ver la peli y yo me quedé igual porque si me interesaba verla.
—¿Tienes algo que hacer mañana?—le pregunté.
—No que yo sepa, ¿quieres venir mañana?
—No… lo que te iba a proponer es que pasemos a tomarnos algo a la cafetería de aquí enfrente, y compras los boletos para ver la peli, sirve que no tenemos nada que hacer hoy en la tarde ni mañana en la mañana.
—Tienes razón. —Me contestó con una sonrisa.
—¿No me vas a saludar Jazz?—Le dijo la… Victoria.
—Oh lo siento—dijo Jasper con una sonrisa de disculpa—Hola…
—Victoria—le dijo esa ZORRA.
—A de… ¿dónde nos conocemos?—le preguntó Jasper y casi me rió, no me reí porque eso no haría una dama.
—De la escuela… ¿de verdad no me recuerdas?—Jasper sólo negó con la cabeza.
—Debe de ser que es la primer semana que paso aquí.
—Cullen—se escuchó una voz desagradable atrás de Victoria.
—James—le dijo Jasper con una sonrisa—qué agradable sorpresa ¿qué haces aquí?
—Vengo acompañado de Victoria y vamos a ir al cine.
—Ah, qué bueno.
—¿Y tú?—le preguntó Victoria.
—Yo vengo con Alice, en este momento, vamos a ir a comer algo y después vamos a ir al cine… así que con su permiso… Alice ¿vienes?—yo lo único que pude hacer fue asentir y seguirlo.
Nos despedimos de la mano de esos dos lagartones y nos fuimos a una linda cafetería que estaba en frente del cine.
Me encantaban las crepas así que pedí unas de Nutela, y un café, Jasper pidió un croisint y un café, estuvimos platicando de la escuela, no exactamente de la universidad si no de la prepa, la secundaria, de nuestra familia, nos divertimos mucho, hasta que me mencionó que él había perdido a sus papás cuando tenía 17, Emmett se hizo cargo de ellos, le pregunté si había sido por eso que se habían metido a trabajar de lo que trabajaban.
—Algo así. —Me contestó—no fue exactamente por eso.
—Pero sí tuvo que ver. —Asintió. —Te tengo una pregunta.
—Dime.
—¿Para quién de los tres fue más difícil adaptarse a ése estilo de vida?
—Para Edward—respondió sin siquiera pensarlo.
—¿Porqué?
—Porque de los tres era el que más futuro tenía, no te voy a dar detalles sórdidos—me dijo antes de que fuera a preguntar—porque se me haría injusto para con Edward, pero…
—Perdón que te interrumpa—le dije—pero si Edward tenía un futuro sin hacer lo que hacen, ¿por qué entró?
—Por los detalles sórdidos.
En ese momento comprendí que no sabía nada de la vida de los Cullen, no sé si hubiera preferido saberlo en ese momento, pero de todas maneras no habría podido porque casi daban las 7, nos paramos de la cafetería y Jasper muy amablemente pagó la cuenta.
Nos fuimos al cine y vimos la peli, la verdad es que estaba muy buena, Jasper y yo nos reímos de todo lo que llegó a pasar en la película o él me tapó los ojos cuando se veía mucha sangre, lo que hizo que me diera más risa la película.
—Si me ibas a tapar media película los ojos, entonces porque me invitaste a verla.
—Nunca me imaginé que fuera a estar tan sangrienta.
—Para parecer soldado…
—Hey… no repitas eso—me dijo como si estuviera enojado—la verdad es que mis hermanos siempre me han dicho que parezco soldado y que ustedes lo hayan descubierto a dos días de conocernos fue como un shock.
Me reí de su forma de pensar, pero no le debatí nada, porque precisamente por eso muchos de los hombres salían huyendo, porque nosotras éramos demasiado perceptivas.
Nos acercamos al estacionamiento donde habíamos dejado el coche de Jasper.
—Yo te sugeriría que no pagues el estacionamiento, porque sólo nos dan 15 minutos—le dije cuando iba a meter el boleto.
—Buen punto.
Nos fuimos en donde estaba el coche y nos subimos, vi algo raro pero no le presté atención, nos acercamos al módulo de prepago y Jasper se bajó a pagar, mientras, puse música y le subí casi al máximo, cuando él se subió en lugar de bajarle a la música cantó junto conmigo, y así nos salimos de estacionamiento.
Para llegar a la casa que teníamos las chicas y yo teníamos que pasar por un tramo de la carretera, Jasper iba lo suficientemente rápido como para llegar en 15 minutos a la casa, pero por alguna extraña razón empezó a bajar la velocidad.
—¿Qué pasa?¿Viste a la policía?—bromeé.
—No—me contestó bajándole a la música—es el coche, no acelera.
Lo detuvo y se bajó a ver qué le pasaba, en ese momento también me bajé y fui a ver lo que le había visto de extraño al coche cuando me subí.
—Jasper—lo llamé— ¿no crees que sea esto?
—Sí—me dijo después de examinarlo.—No puedo creer que hayan hecho esto.
—Pues yo sí—le contesté. —Pero no nos podemos quedar aquí.
—¿Por qué?
—Es sólo un presentimiento, mejor vámonos o llama a uno de tus hermanos para que vengan por nosotros. —Él asintió y sacó su celular.
—No hay señal—me dijo—dudo que tú tengas.
—Tienes razón
—¿Que presentimiento tienes?—me preguntó después de un rato.
—Uno no muy agradable. —Le contesté.
—Bueno pues si no te molesta—me dijo—vámonos caminado, no creo que esté muy lejos.
Yo asentí y empezamos a caminar, era cierto que para llegar a la casa faltaba muy poco pero mis pies me estaban matando. Jasper muy amablemente me cargó para que mis pies no sufrieran las consecuencias.
—¿No estoy muy pesada?—le pregunté después de unos metros.
—no, llegué a pensar que si, pero le haces honor a tú apodo. —Me reí de su broma.
—Entonces parezco duende—aclaré.
Nos la pasamos platicando de cosas sin estilo, más bien yo hablaba y Jasper se reía o cosas así, me sorprendió que no se enojara de que hablara tanto, yo era la comunicativa él sólo negaba con la cabeza o asentía cuando le preguntaba cosas directas.
—Lo siento Alice… pero ya me cansé.
—No te preocupes, ya estamos mucho más cerca de la casa—solté un suspiro.
—Ve el lado bueno—lo volteé a ver como si hubiera dicho una blasfemia—puede ser peor.
Terminó de decir eso y sonó un relámpago, literalmente volteé a verlo como si me salieran rayos por los ojos, lamentablemente no salían, así que decidimos apretar el paso para que el agua no nos alcanzara, pero era demasiado tarde, empezó a lloviznar y unos pasos más adelante se estaba cayendo el cielo.
—No vuelvas a repetir que esto puede ser peor.
—Lo prometo.
Caminamos un rato en silencio, hasta que Jasper empezó a cantar la canción de "cantando bajo la lluvia" de Gene Kelly, y después de un rato, me hizo empezar a bailar, así cómo aparecía bailando Gene en la película, al principio estaba enojada, porque estaba arruinando mis zapatos nuevos y aparte mi peinado, pero después me empecé a divertir, Jasper era un excelente bailarín, y parecía que el tap era su fuerte, aunque yo no era buena en tap y en ese momento estaba bailando como si fuera profesional.
Llegamos a la casa muertos de la risa, abrí y nos encontramos con Emmett y Rosalie también empapados, mientras que Bella y Edward estaban muertos de la risa de vernos así.
—Bueno se divirtieron bastante—dijo Edward.
—No lo dudo—le contestó Bella.
—¿Qué pasó?¿Por qué están mojados?—preguntó Edward—Emmett nos dijo que porque se les rompió la paraguas y ustedes.
—No llevábamos paraguas—contestó Jasper—y… le picaron al porche la entrada de la gasolina, así que nos quedamos sin gasolina a medio camino.
—Y desde ahí venimos caminado—le dije a Bella quejándome.
—Eso te pasa por usa zapatos asesinos.—Me encogí de hombros.
—Al menos luzco linda—le dije enojada.
Bella me volteó a ver y esa mirada me dijo "tengo problemas" y Edward tenía la misma mirada pero él se le quedó viendo a Jasper, Jasper y yo nos volteamos a ver, y por un momento pensé que podía leerle el pensamiento.
—Bueno nos vemos mañana—dijo Jasper—que descansen chicas.
—Gracias—contestamos las tres.
Emmett le dio un beso a la mejilla a Rosalie, cargó a Bella y le dio un abrazo de osos y a mí me pegó en la cabeza como si fuera una niña, Edward sólo levantó la mano y Jasper hizo lo mismo que Edward.
Y ahí nos quedamos las tres viendo cómo se iban, decidí que iba a dejar que Bella siguiera con su remordimiento hasta la mañana siguiente, así que me despedí de ellas y me fui a dormir, y creo que lo mismo hicieron ellas porque no se escuchó un ruido más después de que apagué la luz.
qué les pareció? Merezco un Review?, gracias por leer y nos vemos en el prox capi.
