El Sol Brilla sobre Alemania del Este.
"Ya lo verás"
Eso había dicho Prusia. A que se refería, eso lo supe mucho después. Pero de cierto modo, era obvio.
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Los occidentales había unido los zonas de ocupación, las Trizona, y habían impuesto una moneda, el Marco, haciendo que las zonas de ocupación bajo los soviéticos quedaran afuera. Era curioso, los occidentales decían defender una Alemania unida, pero fueron los primeros en mover las piezas para dividirla o presionar.
Rusia estaba molesto por eso, y había roto contacto con sus antiguos aliados, cada vez más, todos mirábamos lo que sucedía extrañados, el mundo seguía turbulento y nuevos días oscuros se avecinaban. Rusia nos dio una moneda e impuso un bloqueo para los occidentales no pudieran tener influencia económica en el lado oriental, dividiendo más la situación.
Y luego había aparecido Prusia, a quién todos dábamos por perdido luego de la Guerra, y aparecía caminando junto a Rusia, su mortal enemigo. Y su presencia, que parecía un buen augurio pocos cambios trajo. Pronto, el maltratado de Prusia solo fue uno más en medio de la desgracia general.
Cuando era horriblemente obvio que los occidentales impondrían un gobierno alemán occidental, hacienda una división inevitable, luego de horribles sucesos y lágrimas de imploro, Rusia se puso en marcha y se organizó el llamado Congreso del Pueblo, en 1948. Allí, todos los partidos socialistas y muchos refugiados comunistas de occidente discutieron con Rusia lo que luego se haría realidad.
Tan estropeados como estábamos, ya poco importaba si se daba aquellos. ¿División? ¿unificación? Ya daba igual, como yo dije en su momento, todo era la misma mierda.
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Una noche, mientras se daba en el Reichstag otro Congreso del Pueblo, que eran muy interesantes, por cierto, yo me quedé, como de costumbre, junto a la Sra. Schneider, bordando. En silencio, la mire. Tan fuerte como era, por primera vez sentí curiosidad sobre ella y el pasado, y al darme cuenta de mi ignorancia, se avergoncé de mi egoísmo.
-Sra. Schneider- pregunté- ¿como fue la anterior Guerra?
Ella no me miró, siguió bordando como siempre, en aquella oscura habitación.
-Bueno…no fue tan diferente a la segunda, pero al mismo tiempo, fue diferente.
-Dos veces has sufrido esto, no se como lo soportas. Eres tan fuerte-
Ella rió.
-¿Tan vez no fue tan terrible?
-Perdí a mis dos hermanos mayores- me dijo sin más. Me sentí de repente horrible.
-Pero uno sigue, debes hacerlo. Es por eso que tu depresión y dolor con el mundo y con Rusia no debe sofocarte.
-Supongo que poco te importa ya lo que suceda con Alemania- le dije.
Hizo un gesto de desinterés. Allí estaba su respuesta.
La mire una vez más, y supe que estaría bien, todos, en algún momento, estaríamos bien.
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Y no fue hasta 1949 cuando la esperada y obvia noticia de nuestro destino final llegó: luego de mucha deliberación en los Congresos del Pueblo, Rusia llevó las noticias a Moscú. Y un día, volvió con una gran sonrisa de satisfacción.
Sus ojos brillaban, y le mire expectante. Ansioso, los reunió a todos, a todos a afueras del Reichstag, y junto a Prusia, quién estaba a su lado, sin sonreía, nos habló:
-Pueblo alemán, hoy en un gran día- verdaderamente esta feliz.
"-Hoy vosotros sois un pueblo de nuevo. E hablado en Moscú y me han encomendado que les informase, que se ha aceptado, que las zonas de ocupación soviéticas, hasta ahora bajo administración militar, sean liberadas. Alemanes…- paró. Nos con ojos brillosos, respiraba agitadamente. El aire parecía no existir entre nosotros. Dilo de una vez.
Rusia tomó los hombros de Prusia, y este alzó la mirada. Sus ojos carmesí brillaban, pero no sonreía.
"-…hoy son un país de nuevo. ¡Viva a República Democrática Alemana!
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Y así fue como Alemania, se dividió en dos, todo por intereses opuestos. No lo habríamos querido así, pero ya no importaba realmente, a muchos les pareció bien.
En 1949 fue oficial, había dos estados alemanes, y una nación fragmentada. Y Prusia…ya no era Prusia. Realmente, Prusia había muerto. El era otro.
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Pude finalmente haberme ido. Mi madre me lo rogó por enésima vez. Aquella vez pude hacerlo. Irme. Ir al sur, a la ahora Alemania Federal, con mi familia. Allí, en la otra Alemania mi madre me había contado que había modelo de Mercado, los conservadores de corte liberal con el patrocinio occidental quería dar marcha a esta nueva Alemania, y me imploraba a que dejara la DDR. A sus ojos, esa era la falsa Alemania. Pero sin embargo, ella no podría comprenderlo.
Y pude haberme ido. Huido en su defecto. Y lo consideré seriamente. Era fácil en su entonces. Solo era ir a las zonas occidentales de Berlín, y listo, asunto arreglado. Pero cuando me había propuesto a hacerlo, despidiéndome de la Sra. Schenider para siempre, quién no se movería de su casa, algo me lo impidió.
Allí estaba yo, a punto de ir al Berlín Occidental, y terminar con todo ese dilema. Sería fácil. A los occidental les encantaba presumir de como "rescataban" a los alemanes orientales por lo que no habría mucho papeleo.
A tan solo cortos pasos estaba, cuando de repente oí la canción, sonaba fuerte por aquella zona:
Levantada de las ruinas
y con la vista puesta en el futuro,
déjanos servirte para hacer el bien,
Alemania, patria unida.
Nuestro nuevo himno, el himno de la Alemania Oriental, sonó fuerte a mi alrededor, y quedé abombada.
Hay que superar la antigua miseria
y la superaremos unidos
pues tenemos que conseguir que el sol,
hermoso como nunca antes,
brille sobre Alemania.
Brille sobre Alemania
La primera vez que lo escuché no había podido estar más identificada. Realmente, la letra expresaba bien muchas cosas. Nos habíamos sentido así realmente, y tal vez, por eso funcionó.
Asegúrense la alegría y la paz
para Alemania, nuestra patria.
Todo el mundo anhela paz,
dadle a los pueblos vuestra mano.
¡Si nos unimos como hermanos,
derrotaremos al enemigo del pueblo!
Realmente era una hermosa letra y con dificultad, avancé, para no Volver jamás a esa Alemania, para dejar atrás a los soviéticos, y ver a mi familia, aunque, dejaría atrás a muchos alemanes de gran corazón, a la Sra. Schneider, y sabia que no habría mucha diferencia.
¡Dejad brillar la luz de la paz!
Que nunca más una madre
llore por su hijo.
Llore por su hijo.
Hasta que Rusia me tomó en sus brazos, por detrás, haciéndome girar. Sus ojos encontraron los míos, y lo supo, pero me sonrió. Sus Fuertes trazos no soltaron mi cintura. Mis ojos buscaron miraron hacia delante, hacia esa Alemania, pero supe, que nunca podría desaserme de los brazos de Rusia. Prusia vio hacia nosotros, sonriendo un poco. Le correspondía. Y escuché la canción atentamente con ellos, y sabes Hans, no me volví a sentir sola.
Y el sol, hermoso como nunca antes,
brilla sobre Alemania.
Brilla sobre Alemania.
Finalmente!
Bueno, aquí termina la historia. Hice este fic con la intención de mostrar, maso menos, como fue la división alemana propiamente dicha y que no mejor forma de hacerlo desde una perceptiva vívida. Espero que les haya gustado!
