Capítulo 10 – All of Them

En la tarde del día siguiente, Joel fue despertado de una sacudida sintiendo un repentino peso encima. Entonces, se encontraba confundido por una voz familiar que le hablaba llena de emoción mientras él seguía medio adormilado.

—Uh ¿Qué pasa? — Dijo el DJ con voz ronca mientras se frotaba los ojos y se incorporaba como podía pero un chico pelinegro sentado encima de él le llenaba las mejillas y el cuello de besos.

—¡Dormiste conmigo! — Vociferó el menor lleno de alegría, celebrando lo que para él había sido una muestra de afecto y confianza por parte de su obsesión.

—Err, sí... Hacía frío. — Se excusó Joel, intentando apartar al contrario con suavidad.

—¡No importa, lo hiciste! — Dijo su fan número uno, dándole un fuerte abrazo y haciendo fracasar sus intentos de apartarse. —Hoy ¿Vamos a salir, cierto? Me pediste salir contigo, podemos salir hoy. — Se ofreció con una sonrisa, esperando obtener su tan preciada primera cita.

El sueño de Joel pasó a un segundo plano ante el recordatorio de la "cita" y se espabiló en un segundo. Es cierto que le había pedido salir pero ¿Había sido sólo una excusa para respirar aire fresco o... En serio quería salir con él? ¿Se sentía realmente atraído por ese chico? Su cabeza empezó a doler al interrogarse a sí mismo sobre el tema, el chico tatuado no era bueno cuando se trataba de sentimientos pues todo el asunto le parecía confuso y tedioso, no se sentía hecho para eso. Por sí solo, no era capaz de manejar una relación y no se sentía en condiciones mentales para llevar una relación tan extraña, no sólo con un chico mucho menor que él, sino que además le había secuestrado y parecía tener serios problemas psicológicos.

—Me duele la cabeza. — Se quejó el DJ con un leve gruñido, apoyando su rostro en el cuello del contrario. El contacto con Sonny le hacía sentirse mejor pero a su vez le confundía más ¿Por qué no pudieron conocerse en otras condiciones y llevar una relación "normal"?

...Espera

¿¡En serio acababa de desear eso en su cabeza!? ¡El chico era un demente!

—Ow, bueno... Podemos quedarnos hoy en casa. Saldremos juntos cuando tú quieras. — Respondió el menor con una leve sonrisa, pero Joel no trataba de excusarse con un dolor. Quería salir aunque fuera un rato, habían pasado ya tres semanas; tres largas semanas que pasaron de lento a rápido igual que una montaña rusa, tres semanas en las que el DJ no hacía más que ver televisión pues su secuestrador no le permitía usar el internet. Joel era un chico que se aburría especialmente rápido, más aún si no tenía acceso a internet o a sus preciados videojuegos y además, Joel tampoco era ni es como los otros DJ's de su edad, no le gustaba salir pero luego de esas tres semanas no había algo que deseara más que un poco de aire fresco. Lo más extraño de la situación era como comenzaba a encariñarse al chico que le traía comida todos los días y lavaba su ropa, incluso sin saber realmente como hacerlo.

—No, está bien. Salgamos hoy. — Se separó del abrazo de Sonny y se sentó al borde de la cama. —Iré a darme un baño. — Dijo por último antes de levantarse.

Joel fue a tomar una larga ducha para despejar su mente antes de salir, debía pensar con claridad... Claridad. Esto de inmediato le recordó a un amigo, una de las pocas personas que le agradaba de verdad, Zedd. Él siempre estaba ahí cuando lo necesitaba, y es cierto que sus personalidades son completamente diferentes pero Anton es un buen chico y un buen amigo de Joel.

"Quizá él y Sonny se llevarían bien si se conocieran..." Sonrío de forma inconsciente ante este pensamiento pero luego se sorprendió a si mismo ¿Estaba pensando en presentarle a sus amigos? El DJ frotó su rostro lleno de frustración, conocía la actitud de Sonny y le daba mucho miedo poner a alguno de sus pocos amigos en peligro. Se controló antes de sufrir un ataque de nervios, no tenía tiempo para eso pues por fin dentro de unos minutos vería las calles de nuevo y conocería su ubicación, desde que vivía allí estaba en extremo desorientado.

Cuando ambos estuvieron listos, salieron del edificio. Joel detallaba los pasillos que estaban ligeramente deteriorados por el paso del tiempo mientras salían del lugar. Una vez fuera tras caminar un poco, Joel no tardó en reconocer la zona; todo el tiempo estuvo a unas pocas cuadras de su propia casa, en uno de los viejos edificios ubicados en un callejón cercano.

—...He estado tan cerca de casa todo este tiempo. — Dijo Joel mirando su casa a lo lejos, mientras se dirigían a un café unas cuadras más adelante.

—Claro, tonto. Me mudé lo más cerca de ti que pude cuando averigüé tu dirección. — Rió Sonny, y Joel en respuesta se limitó a seguir caminando en silencio, algo incómodo. Esos comentarios por parte del menor siempre le ponían un poco nervioso pero supone que una vez que Sonny se acostumbre a estar junto a él, ya dejará de ser tan importante y principalmente por eso se ha quedado con él. Según Joel, pronto Sonny se cansará y no será más una obsesión para él, pronto lo olvidará y lo superará... Aunque pensar eso, extrañamente, le hace sentir algo triste.

El más chico caminaba lo más cerca que podía de Joel, vacilando en sujetarle de la mano o por lo menos del brazo. Sonny podía ser así de bipolar, algunas veces hacía lo que quería a los golpes y sin más pero otras veces vacilaba toda una vida antes de hacerlo; antes de lo que pensaban, ya habían llegado a su destino: El café favorito de Joel. Buscaron una mesa y Joel tomó asiento, había escogido una mesa cerca del ventanal para poder distraerse y ver el exterior lo más posible.

—Yo iré a pedir la comida por ambos... No te muevas de aquí, amor. — Dijo Sonny con una sonrisa juguetona mientras acariciaba suavemente la mejilla de su obsesión, bajándola por su barbilla hasta su cuello, rozándole con suavidad para luego irse a pedir el almuerzo. Ahí estaba, el Sonny que hacía lo que quería… Parecían dos personas completamente diferentes. La piel de Joel erizó por el contacto y se vio obligado a frotarse un poco los brazos mientras miraba hacia afuera, distraído por los autos y la gente que caminaba por la calle, hasta que una voz femenina le sorprendió y le sacó de sus pensamientos.

—¿Joel? — El DJ volteó a ver quién lo llamaba, acudiendo a la voz que de pronto sonó familiar en su cabeza. Al girarse, reconoció a una de esas pocas personas que le agradaba ver.

—¡Joel, no puedo creer que seas tú! Que suerte. — Una chica de cabello corto y oscuro abrazó a Joel, quien entonces se puso nervioso; Joel nunca fue un tipo cariñoso, aún así, nunca tuvo problema con abrazar a nadie. Pero esta vez, sí tenía un problema… Sonny.

Estaba consciente de que a Sonny NO le gustaría verlo tener contacto físico con alguien que no fuera él, y menos en su "primera cita." De nuevo, sentía miedo por sus amigos. Ahora en específico, por ella. Debía separarse, rápido.

—Sofi, hola Sofi. — Saludó Joel nervioso, y se separó lo más rápido que pudo, buscando de reojo al chico que lo acompañaba.

—¿Estás bien? Hace mucho que no sé de ti ¿Por qué no contestas el móvil? Ni siquiera respondes los mensajes ¡A nadie! ¿Estás enfermo o algo? ¿O estuviste fuera de la ciudad? — La chica se sentó con total confianza frente a Joel, llenándole de preguntas. —Mira, está bien que seas una diva y todo ¡Pero al menos responde a tus amigos! — Rió Sofi, divertida ante su propia descripción de Joel.

—Mira, sí. Prometo responderte ¿Vale? Prometo responderles a todos, pero ahora estoy ocupado, estoy con alguien y... — Se vio interrumpido por Sofi.

—Oh ¿Sí? ¿Estás saliendo con alguien, verdad? Y por eso estás tan "ocupado" ¿Hmm…? Escupe la sopa, Joel. — Preguntó Sofi con una gran sonrisa, curiosa y alegre como siempre.

—Sí ¡No! — Se corrigió el DJ mientras las palabras se enredaban en su cabeza a causa de los nervios. Sofi rió de nuevo antes de que Joel siguiera hablando. —¡Escucha! Es complicado y no podría explicarte ahora, pero necesito que...

—Joel ¿Quién es ella? —La voz de Sonny le interrumpió, helándole la sangre antes de que pudiera decir nada más. El pelinegro estaba parado justo detrás de él, sosteniendo dos vasos de café con una sonrisa adorable pero totalmente actuada, sólo Joel notaba eso.

—Hey, hola. Soy… — Joel interrumpió a la chica en su presentación.

—Ella es Sofi, una AMIGA. — El chico de gorra le presentó primero, intentando evitar confusiones o cualquier cosa, aunque Sonny parecía estar tranquilo. —Sofi, él es Sonny.

—Su novio. — Añadió el pelinegro, dejando los cafés sobre la mesa y se sentándose al lado de Joel, aún sonriente. Sofi miró a Joel sorprendida luego de la "aclaración" que le dio Sonny y una gran sonrisa y se dibujó en su rostro.

—¡No sabía que te gustaban los chicos! — Vociferó Sofi entre unas leves risas. —Aunque siempre tuve mis sospechas, hm. — Finalizó, aún sonriente.

—Y yo no sabía que tú fueras TAN discreta. — Respondió Joel con un bufido girando su rostro hacia otro lado, buscando disimular la pequeña escena. —Ni siquiera estoy seguro de que me gusten los chicos o no. — Continuó Joel, y Sonny le miró algo decepcionado mientras sujetaba su café.

—Ay, no te preocupes dulzura. Claro que le gustas, eres adorable. — Le dijo Sofi al pelinegro al ver su carita desesperanzada, quien en respuesta dejó salir una tierna risa antes de beber de su café. La reacción de Joel fue lanzarle una mirada asesina a Sofi, quién sólo se encogió de hombros.

—¡Ah, claro! Sofi. Tú eres la novia de Thomas ¿Cierto? Joel habla mucho de él y de ti. — Preguntó Sonny a la chica, con una sonrisa. Joel sintió un nudo en el estómago al escucharlo, él nunca le había mencionado a Tommy… Tom, su mejor amigo. ¿Sonny lo conocía? No, no sólo lo conocía… De seguro sabía exactamente quién era. Los nervios se apoderaron por completo del DJ, sus manos comenzaron a temblar y sujetó su vaso en un intento de disimularlo mientras todo en su cabeza daba vueltas.

Era lógico que Sonny conociera a Tom, Sonny sabía todo acerca de Joel y él estaba consciente de eso, pero no había pensado en sus amigos, no había pensado en que Sonny los conociera realmente o en que estuvieran en peligro desde un principio. Joel creía que Sonny sólo se centraba en él, claro que lo hacía, pero todos ellos tienen relación con él. Joel intentó calmarse bebiendo un poco de café pero no tuvo ningún efecto. Pensar que Sonny realmente conocía hasta la más mínima de sus relaciones era más fuerte que cualquier café. Quizá sabía más que él mismo. Toda esa formalidad de presentarse con Sofi, saludarla y hablarle como si nada, preguntarle por Thomas… Era todo una farsa, y lo fingía perfectamente. Joel palideció ante su propia reflexión mientras miraba el vaso de café entre sus manos.

—Joel ¿Estás bien? — Preguntó Sofi ante la palidez de su amigo, sacándole de sus pensamientos.

—Ah, sí… es que… — Joel no sabía qué decir, recién se percató de que estuvo en su mundo todo el rato mientras Sonny y Sofi hablaban, no les había escuchado.

—Está cansado, ha estado trabajando mucho y no ha dormido lo suficiente. — Terminó de responder el pelinegro por Joel, apoyando suavemente una mano sobre su hombro. —Además, no se ha sentido bien últimamente… Creo que mejor nos vamos a casa ¿Sí? Pediré la comida para llevar. — Concluyó Sonny antes de levantarse junto con Joel, Sofi hizo lo mismo.

—Perfecto, yo iré a ver a los chicos. — Comentó Sofi mientras se ponía de pie.

—… ¿Se van a ver hoy? — Preguntó Joel. Su grupo de amigos siempre hacía reuniones en casa de Thomas o de alguien más, no siempre le apetecía ir pero los extrañaba más que nunca. Su corazón se encogió un poco de dolor al recordar esas reuniones y saber que no podría asistir esta vez.

—Sí, todos te dejamos mensajes para que vinieras… Pero no deberías venir si te sientes así. Ya nos vemos todos luego y nos pones al día ¿Ok? — Dijo Sofi antes de dar un fuerte abrazo a su amigo que fue correspondido de igual forma. — Cuídate, lindo. Tienes un excelente novio, sé que él te ayudará con eso. — La chica rió levemente estrechando a Joel contra ella para luego dejar un sonoro y maternal beso en la mejilla de Joel. —Te adoro, ratoncillo. Escríbenos cuando puedas. Hasta pronto, Sonny. Un gusto conocerte. — Se despidió Sofi con una sonrisa antes de irse. Sonny y Joel retiraron la comida en la caja, un par de sándwiches y unas latas de refresco para llevar.

De regreso a asa, Sonny estaba claramente tenso a pesar de que hace un momento se veía de lo más alegre con Sofi pero Joel sabía que todo eso era actuación. Sonny no dijo nada en todo el camino y cuando Joel decía o preguntaba algo, sus respuestas eran extrañamente cortas. Al llegar al departamento, Sonny fue directo a la cocina a dejar la comida sin decir nada. Joel le siguió con la mirada pero le dejó en paz, rascó la cabeza de Mr. Meow que estaba echado en el sofá y se dirigió al cuarto a cambiarse la camiseta para ponerse cómodo. Mientras se quitaba la camiseta y la dejaba a un lado, recibió un repentino empujón por la espalda y luego un jalón que le hizo caer en la cama boca arriba. Todo había pasado demasiado rápido, sólo sabía ahora se encontraba tirado sobre la cama con un Sonny histérico sosteniendo un chuchillo encima de él, y hace un momento solo estaba cambiándose de ropa.

—¿¡Qué te pasa!? ¡Sonny, cálmate! — Exclamó el DJ en un gimoteo nervioso, intentando apartarse y sujetar al otro como podía.

—¡Tú eres mío, Joel! ¿Oíste? — Gruñó Sonny arrugando ligeramente la expresión y empuñando el cuchillo contra el cuello tatuado de su chico, dejando una fina marca. Joel tomó su muñeca pero Sonny hacía más fuerza que él de alguna forma.

—¡Sí, sí, lo sé! ¿¡Vale!? SOY TUYO. — Dijo Joel como pudo entre quejidos, el menor le sacaba confesiones confusas a lo bestia. Poco a poco la expresión de Sonny se relajó hasta convertirse en una sonrisa.

—Bien, sólo quería dejártelo claro. — Respondió Sonny antes de apartar el cuchillo y darle un suave beso a su chico, de nuevo se veía tranquilo como si no acabara de pasar nada. Joel resopló y relajó su cuerpo sobre la cama entre leves jadeos temblorosos.

—Estás loco. — Dijo el DJ por lo bajo, de manera audible pero casi sin aire para hablar y con la mirada fija en el techo.

—Hmph, no digas eso. — Respondió Sonny con un puchero, recostándose sobre el cuerpo tendido de su obsesión, acariciando su pecho desnudo y produciéndole leves escalofríos. — La pasé muy bien hoy, aunque quería estar sólo contigo pero no importa… — Le dio otro beso a su chico, este fue ligeramente correspondido y le hizo sonreír aún más. —Otro día salimos de nuevo... ¿Vamos a la sala a comer?

—Sí, vamos. — Dijo Joel luego de un largo suspiro.