Después de que Molly le diese algo más de puré de patatas a Hugo y las chicas hubiesen cenado, todos subieron a sus respectivas habitaciones. En la habitación de las chicas, Hermione y Ginny no se decidían a hacer algunas preguntas.
Rose suspiró.
-¿Qué quieres saber, mamá? Puedo decir por tu cara que hay algo que quieres saber
-Bueno, me estaba preguntando cómo y cuándo Ron y yo, ya sabes...nos juntamos—dijo Hermione, algo roja.
-Me preguntaba lo mismo sólo que con Harry-añadió Ginny.
Roxanne y Lily compartieron una sonrisa.
-Bueno, entonces tenéis suerte de que estemos aquí-dijo Roxanne-. Se trata de dos historias que oímos al menos una vez a la semana. Normalmente es porque mi padre bromea sobre ello pero eso no es lo importante.
-Por lo que yo sé, mamá, en tú quinto año (el sexto de papá) salías con Dean Thomas-dijo Lily. Ginny se puso roja.
-Y una noche, después del entrenamiento de Quidditch, tío Harry y tío Ron volvían a la torre de Gryffindor y decidieron tomar un atajo-continuó Roxy-. Cuando giraron en la esquina, un horrible espectáculo se desarrollaba ante sus ojos, con tu participación y la de cierto Sr. Thomas.
Lily sonrió.
-No fue tan malo-dijo Rose a una sorprendida Ginny-. Sólo os estabais besando.
-Rose, deja de arruinar la historia-dijo Roxy, molesta-. De todos modos, el tío Ron, por supuesto, sobre reaccionó dando lugar a una desagradable escena en la que le decías que Hermione había besado a Viktor Krum y Harry a Cho Chang y que él necesitaba crecer.
-Ginny, me prometiste que no lo dirías-dijo Hermione, con tono herido.
-Lo siento mucho-respondió Ginny, pero sabía que cuando se enfadaba a veces se deslizaban cosas por su lengua que no estaban destinadas a saberse.
-Y el tío Harry finalmente se dio cuenta de que le gustabas-continuó Roxy-. Pero tu salias con Dean así que no podía hacer nada.
-Pero entonces Dean y tú rompisteis y Harry atacó al padre de Scorpius con lo que se ganó un castigo cada sábado durante el resto del curso-añadió Rose.
-Esto era un problema porque él era el capitán y ahora no podría jugar-dijo Vicky que no había hablado hasta el momento-. Así que te puso como Buscadora y a Dean como Cazador.
-Así que el día del partido, Snape le mantuvo en un castigo extra largo-dijo Rose.
-Y tú estabas jugando de Buscadora contra Cho Chang-añadió Lily-, lo cual es bastante irónico.
-Cuando Harry finalmente salió del castigo, fue directamente a la sala común donde Ron le dijo que habían ganado-contó Roxy-. Pero eso a él le importaba poco en ese momento ya que Ginny corrió hacia él y le abrazó, un poco como lo que ha hecho Rose con Scorpius.
Rose la miró, molesta.
-Y entonces papá te besó, delante de todo Gryffindor.
Ginny y Hermione se miraron con la boca abierta.
-Wow-dijo Ginny, tras unos segundos-. Él simplemente me besó, sin importarle que Ron estuviese mirando.
-No creo que estuviese consciente de lo que hacía, parece ser que Ron estaba como si le hubieran dado un golpe en la cabeza-Roxy se rió.
-Bueno, ¿y qué hay de Ron y yo?-preguntó Hermione, una vez que todas dejaron de reír.
-Está bien, imagina la situación: papá, Ron y tú estáis viajando por todas partes en tienda de campaña para intentando encontrar ciertos objetos, necesarios para derrotar a Voldemort-dijo Lily-. Papá se da cuenta de que tiene que ir a Hogwarts porque allí hay uno de esos objetos escondido. Voldemort se entera de que está allí y los mortífagos atacan.
-Papá y tú bajáis a la Cámara de los Secretos-continuó Rose.
-¿Qué?-exclamó Ginny, muy pálida.
-Eh...Sí, teníais que conseguir colmillos de basilisco para destruir lo que Harry estaba buscando-contestó Rose, cuidadosamente.
-Bueno, en ese momento todos los estudiantes que no querían luchar habían sido evacuados-continuó Victoire-. Ambos habéis vuelto junto a Harry, que está en la Sala de los Menestere.
Y, de repente, papá tiene la genial idea de que los elfos tienen que ser salvados-añadió Rose.
-Así pues, después de casi siete años peleando continuamente y sin darse cuenta de que se quieren-continuó Roxanne-, lanzas los colmillos de basilisco al suelo y te arrojas a los brazos de Ron, comenzando un apasionado beso con Harry delante, sintiendo algo cercano a un sujeta velas.*
-Así que decide separarlos-dijo Lily, sacudiendo la cabeza-. Honestamente, mamá siempre dice que James es como Ron cuando se trata de tacto pero papá no tiene mucho tampoco.
Hermione parecía incapaz de hablar. ¡Ella había empezado un beso con Ron! Cuando se había dado cuenta de que le gustaba Ron, siempre había imaginado que él la invitaría a salir, en un día perfectamente normal. ¡No se había imaginado a sí misma plantándole un beso en mitad de una batalla!
Todas se rieron de la cara de Hermione. Como ya no había más que decir, pasamos a las maquinaciones en la habitación de Fred y George.
-Entonces, ¿quién creéis que sea el mejor objetivo?-preguntó Fred.
-Scorpius-contestó James de inmediato.
-Ron-dijo George.
-Rose-respondió Hugo.
-Bueno, ¿qué tal todos ellos?-dijo Fred.
A James, George y Hugo se les iluminó el rostro.
-¿Cómo?-interrogó Hugo, después de un momento.
-Esa es la pregunta-dijo Fred-. Tiene que ser algo bueno, muy bueno. ¿Ideas?
De repente, James esbozó una gran sonrisa.
-¿Qué?-le preguntó George.
-Acabo de tener una idea increíble pero no la podremos poner en práctica hasta que no se hayan dormido todos.
-Suena bien, ¿qué es?-respondió Fred.
-Sólo una pregunta, ¿tenéis ya los diecisiete?
Los gemelos asintieron y James comenzó a explicar su brillante plan.
Mientras tanto, en la habitación de Harry y Ron había un silencio un poco incómodo. Ros era un desastre confuso, tenía que decidir si ese era el peor o el mejor día de su vida. Por un lado, se había enterado de que se iba a casar con Hermione y a tener dos hijos. Por otro lado, Harry-su mejor amigo-se había casado con Ginny-su hermana-¡y había tenido tres hijos! Y para rematar estaba eso de que su hija estaba saliendo con Malfoy, aunque ella lo negara. Y por último, aunque no menos importante, estaba sentado en su habitación con el traidor (Harry), el clon de Harry (Albus) y el ladrón de su hija (Scorpius). En definitiva, Ron estaba muy orgulloso de sus nuevos nombres.
-Entonces, ¿qué es lo que queréis hacer?-preguntó el clon de Harry tras un minuto de incómodo silencio.
-Dormir-dijo Ron fríamente.
-Honestamente, tienes que madurar-dijo el clon de Harry, después de darse cuenta del problema-. Papá es tu mejor amigo, entiendo que estés enfadado con Scorpius, pero, al menos, se amable con papá.
El traidor asintió con la cabeza.
-Ron, sabes que nunca te traicionaría intencionalmente. NI siquiera hablo con Ginny y me gusta Cho en este momento.
Ron continuó mirándole.
-¿Cómo te sentirías si alguien te dijera que me casé con tu hermana?
-En realidad, no me importa-respondió el traidor-. Hermione es básicamente mi hermana y, por si no te habías dado cuenta, estoy realmente feliz de que hayáis terminado juntos.
-Bien-gruñó Ron-. No voy a dejar que esto arruine nuestra amistad pero no estoy contento.
Harry asintió con rapidez y Ron decidió que Harry y Albus tenían permiso para volver a usar sus nombre. Con una mirada fría al ladrón, se fue a dormir.
Un par de horas más tarde, cuando todos dormían, nadie se dio cuenta de las cuatro figuras que entraban en la habitación de las chicas. Nadie se dio cuenta de que salían levitando a alguien mediante una varita. Nadie se dio cuenta de que entraban en la habitación de los chicos con la figura y salían sin ella. Nadie se dio cuenta, cuando regresaron a su propia habitación y se quedaron dormidos.
