Hola, aclaraciones y demas locuras mias al final :D

Los personajes no me pertenecen, son todos de S. Meyer, yo solo juego un poco con ellos sin fines lucrativos.


Una oveja de cuidado.

Mis labios dolían, se sentía como si los estuvieran partiendo en dos, por la fiereza en que me besaba Edward, la impotencia llenaba mi cuerpo al no poder apartarlo de mí como se debe. No podía, era totalmente imposible, puesto que es tan duro como una roca, no, es tan duro como un diamante, ya que una roca se puede romper. Algo húmedo empezó a recorrer mis mejillas mientras con mis ojos entrecerrados y moviéndome como loca trataba de separarme, estaba llorando.

Eso lo hizo reaccionar, al ver como esas gotas saladas recorrían a mares mis mejillas, no había llorado así desde hace mucho tiempo, pero el culpable es el mismo: Edward Cullen. Solo él ha hecho que llore de esa manera, solo él puede hacerme sufrir de esa manera. Se separo de mi aterrado, al verme llorar. Mis fuerzas no resistieron y mis rodillas flaquearon haciéndome caer contra el duro pavimento del parque, mis manos temblaban y aun así me tape la cara con ellas para evitar que siguiera llorando.

-Bella yo…-comenzó a hablar y al parecer se agacho hasta estar a mi altura.

-Vete-susurre entre llanto.

-Lo siento-volvió a decir.

-¡Lárgate!-le grite levantando mi rostro, dejando ver mis ojos rojos con las lagrimas aun saliendo y mis labios rojos como la sangre e hinchados.-Déjame-mi voz fue bajando mientras me tapaba de nuevo la cara.

Una brisa de aire pronto azoto mi rostro, clara señal de que se había ido del lugar. Lentamente me fui levantando mientras con mis manos trataba de limpiar el rastro salado de lágrimas. Caminar no era tanto trabajo, pero me sentía demasiado exhausta así que en un último esfuerzo comencé a buscar a Alec para ir a algún hotel y poder dormir largamente.

La mayoría de las calles se encontraban desiertas y sorprendentemente no me daba miedo, en lo absoluto, pues conociendo la existencia de vampiros y lobos, no creo que haya algo más terrorífico al que temerle.

-No debes de andar así sola por la calle Isabella-salte del susto al escuchar aquella voz a un lado de mi oído. Al parecer todos los vampiros tienen la costumbre de aparecer de la nada.

-Alec-dije mientras me tranquilizaba y él se ponía delante de mi examinando que no me hubiera pasado nada y al fijarse en mis ojos no pude evitar huir de su mirada.

-Lloraste-no era una pregunta más bien una afirmación.

-No-mentí.

-Isabella, recuerda que no sabes mentir…-dijo sonriendo levemente-...y eres una torpe, que tiene dos pies izquierdos…

-Ok, ok, ya entendí…-lo pare antes de que empezara a decir todos mis defectos-…lo admito, llore-dije en voz baja.

Pensé que empezaría a reprocharme, a regañarme, pero su actitud me sorprendió bastante, sus brazos me envolvieron delicadamente en un abrazo, como si temiera romperme con aquel simple movimiento, su cuerpo; que es muy frio, se sentía tan bien. Le correspondí el abrazo, pasando mis brazos por su cintura, pegándome más a su cuerpo. Inevitablemente comencé a llorar desconsoladamente de nuevo pero esta vez estaba Alec para consolarme y poder calmarme.

-Vamos a que descanses-dijo mientras me soltaba para tomar mi mano e ir a algún hotel para que pueda dormir.

La noche paso muy rápido, y esta vez no tuve sueños, tanto era mi cansancio que apenas toque la almohada quede profundamente dormida, hasta me pareció oír la risa de Alec por mi acción pero no estoy segura, pudo ser una imaginación mía.

El comportamiento de Edward no es como el que recordaba, él no me hubiera besado a la fuerza, no me hubiera lastimado. No es el mismo, nunca fue así, siempre me respeto y cuido antes, en Forks, si su comportamiento hubiese sido el mismo, si en vez de sujetarme de la mano me hubiera dijo espera, yo me hubiese detenido, si me hubiese besado de otra manera y no violentamente; le hubiera correspondido, aun si eso significaba que aquello sentimientos revivieran.

Pero el hubiera no existe, y mi personalidad cambio después de estar tanto tiempo lejos de él, todo mi yo cambio después de eso, aun que no se note, si lo hice, para bien o para mal de muchos lo hice.

Ahora me encontraba caminando a un lado de Alec, para estirar los músculos en la mañana para así emprender nuestra marcha hacia Windsor, para poder pasar la noche ahí y tal vez, solo tal vez ir a Forks de nuevo. Nos habíamos internado de nuevo en un bosque para poder viajar rápido, después compraría un auto en la ciudad para así viajar más cómodamente.

-¿Tenemos que viajar desde las 5 am, Alec?-le pregunte bostezando a la vez que estiraba mis brazos.

-Si queremos llegar a comprar un auto, tenemos-respondió mientras se encogía de hombros.

Desde que salimos de Volterra, me he preguntado de dónde saca dinero Alec, no creo que tenga miles de dólares en su bolsillo, sería totalmente peligroso… para los que nos quieran asaltar claro.

-Alec, ¿Me pasas mi chamarra? Por favor-le pedí amablemente mientras ladeaba levemente mi cabeza y me mordía el labio inferior, agradeciendo que ya no me duela por lo de ayer.

-Toma, dijo extendiéndomela después de haberla sacado sin darme cuenta de la mochila.

Era una chamarra sencilla café con tonalidad oscura, la tome rápidamente para después comenzar a ponérmela, aunque claro algo debe de salirme mal, el zíper de la chamarra ya no quiso subir más que la mitad, haciendo que empezara a forcejar para subirlo en su totalidad, ¡Cuan frustrante resultaba todo esto!

-¿Te ayudo?-pregunto Alec en son de burla, al verme pelear con mi propia chamarra.

-No, yo puedo-tenía mi orgullo, e iba a subir cueste lo que cueste ese maldito zíper, pero este parecía no ceder y eso estaba hartando nuestras paciencias.

-Es obvio que no puedes Isabella-su respuesta llena de burla mientras se cruzaba de brazos con una ceja alzada no ayudaba en nada en mi frustración.

Soltó un suspiro de desesperación mientras se acercaba a mí y quitaba lentamente mi mano del zíper y comenzaba a jalarlo con fuerza que llegue a temer que lo rompiera y me quedara sin mi protección hacia el frio que hacia esta mañana. Pero sus manos se movían con tal gracia, que me percate que tenía su cuerpo una vez mas muy cercas del mío, levante mi rostro; puesto que es más alto que yo, y lo que vi me dejo fascinada, el ver aquel rostro tan hermoso y concentrado se me hizo una injusticia, puesto que me sentía tan vulnerable así con él.

Alzo su vista al percatarse que lo observaba con tal admiración como la primera vez en su habitación en Volterra, soltó una risilla que demostraba su diversión.

-¿Disfrutando…de nuevo?-pregunto mientras sonreía más irónicamente y su cuerpo quedaba pegado al mío como un imán.

-Algo-dije mientras desviaba mi mirada hacia algún otro punto del bosque y él me sujetaba de la cintura.

-Isabella-murmuro mientras su aliento chocaba en mi rostro. Estaba consciente de su cercanía, así como también estaba que de seguro me encontraba sonrojada.

Voltee mi rostro hasta que quedamos frente a frente, sus ojos claramente rojos como la sangre, me dieron a entender que no hacía mucho que se alimento de alguna persona, pero en vez de ocasionarme repulsión me fascinaron su color. En ellos había un brillo peculiar, no sabría decir si es de emoción o de otra cualquier emoción.

Nos observamos fijamente a los ojos durante un instante, que me pareció eterno, hasta tal punto de poder llegar a ver el alma de Alec, de comprobar que se sentía solo durante tanto años aunque siempre estuvo al lado de su gemela, de Jane, pero anhelando la compañía de alguien más. Me enterneció que Alec haya sufrido de aquella manera, no me lo podía imaginar siendo rechazado por los demás ni en su vida como humano, pero no conocía su historia pero el suponer por la antipatía que sentía Jane por todos los humanos me imagino que debieron sufrir ambos de algo de lo cual ninguna persona le gustaría vivir.

Sus labios se encontraban entreabiertos y supuse que los míos también pues nuestros alientos se mezclaban, ¿Cuándo fue que se acerco tanto? Lo único que separaba sus labios de los míos eran unos pocos centímetros.

Por puro impulso me pare de puntitas para cortar la distancia y nuestros labios quedaron unidos, fue tanta su sorpresa que al principio no reacciono, pero esa sorpresa duro tan solo unos segundos cuando me empezó a corresponder el beso.

Tanta era su delicadeza al moverlos que mi mente se desconecto y solo quería que esto no acabara, no era como el beso rudo de Edward, este era pausado, con calma. Se sentía tan bien el mover mis labios con sincronía suya. Pero el aire hizo de sus mañas y tuve que separarme mientras respiraba entrecortadamente, estaba a punto de decir algo cuando el grito de alguien nos alarmo.

-¡Edward cálmate!-no cabía duda de que esa era la voz de Alice.

Todo se volvió algo confuso, en unos instantes estaba en los brazos de Alec, y después estaba en el suelo tirada sentada mientras que Alec estaba impactado en el tronco de un árbol y frente a mí se hallaba Edward con la mirada llena de rencor


La mirada ausente de una chica, llenaba de terror a cierto vampiro de ojos rojos quien se encontraba arrinconado en una esquina, pues la chica se encontraba desquiciada con un cuchillo en manos. Ambos se encontraban en la cocina.

Alec: ¿Qu..que haces?-pregunto algo temeroso por la respuesta.

Yo: Vengar mi celular-dijo mientras lo veía y sonreía maniáticamente.

Alec: Deja el cuchillo ¿Si?-dijo acercándose lentamente mientras alargaba su brazo para que la chica dejara el cuchillo.

Yo: ¿Por qué debería hacerlo?-decía mientras ladeaba la cara y con la fuerza de la mano lo clavaba en la tabla de picar provocando que Alec tragara en seco y retrocediera lo que avanzo.

Alec: ¿Ahora qué haces?-dijo al ver que se acercaba a él o al refrigerador.

Yo: Voy a picar pepino-dijo sonriendo dulcemente al verlo.

Instintivamente el joven vampiro se cubrió el cuerpo para después huir del lugar gritando de miedo dejando a la chica desconcertada.

Yo: ¿Qué dije?-dijo mientras sacaba aquella verdura larga, verde que llamaba pepino-solo quiero comer pepino con chile.

Se encogió de hombros mientras el pobre vampiro se encontraba encerrado en el baño murmurando cosas como: maniática.


¡Buenas!, hoy ando de muy buen humor, y pues eso quedo demostrado el lunes pues actualice, esta semana actualice más rápido, mi imaginación anda increíble estos días jaja.

Hay unas ideas que me andan inquietando, sobre todo una, porque dos ideas son para one-shot y una para fic, el de fic se me vino a la mente de repente y se me ocurrió hacer una historia con el nombre: Vampira por accidente, aunque aún no se si deba desarrollarla, ¿me podrían ayudar con eso? Les agradecería mucho.

También agradezco sus reviews me hacen tan feliz y diré una cosa, yo respeto su opinión, me agrada ver sus puntos de vista sobre la historia. Me he puesto a leer los libros de nuevo para poder hacer que esta Bella, se parezca un poco a la Bella del libro, puesto que he notado que les cambie la personalidad a todos aunque sea un poco.

También quiero decirte Natsby, que se que Edward no actuaria así, lo sé, y no me molesta tu opinión, es más te la agradezco puesto que eso me dio un poco de inspiración para el capitulo, creo que debiste leerlo pues plasme tu idea o comentario más o menos.

Una cosa más, a las que esperaban pelea pues, ¡No la hay! Jaja hasta el próximo capítulo no se preocupen, pero lo subiré hasta el viernes puesto que aun no lo escribo y no será nada fácil para mí, deséenme suerte ;)

No olviden dejar reviews con su opinión o comentarios ya que me impulsan a seguir escribiendo cada dia mejor para ustedes o eso espero.

Bueno nos leemos después.

Las quiero :3

Jakie