Advertencia: Este capítulo contiene malas palabras y castigo corporal (nalgadas), si a usted le molesta esto, ¡Por favor no lo lea! Gracias.

Capitulo 10: Ryan el temerario

Narradora:

Era el 15 de Julio, por la noche.

Ryan había logrado escabullirse de su casa.

Su tío Ron le había dicho rotundamente que NO podía ir a la fiesta del primo de Craig. Pero Ryan, terco como mula, decidió ir igual cuando nadie lo estaba viendo en su casa.

En la fiesta, se emborracho. Y entonces, llego Ron…

-Craig, ¿Dónde estás mi hijo?-dijo Ronald, muy serio, aún estaba con su uniforme de Sargento de policía.

-Sr. Wolfe, Ryan…umh… ¿Cómo decirselo sin que se enfade?-

-¡¿Se drogo?!-

-no, no, tranquilo. Pero digamos que mi primo y otros chicos le dieron de probar algunos vasos de…algo que no era cerveza y él acepto-dijo Craig, haciendo muecas de disgusto. Sabía que apenas su padre se enterara de que él había estado bebiendo con sus primos, su trasero estaría en problemas.

Ryan tenía cada amigo. George vivía con su madre soltera, su hermano mayor Michael, una perrita mestiza y una gatita mestiza también. Joseph vivía con sus padres y era hijo único. Craig vivía con su padre, puesto que su madre los había dejado, con su hermano mayor Zack, su hermana mayor Katie y un perro Rottweiler. Nick vivía con sus padres (su padre era compañero de trabajo y muy amigo de Ronald), un periquito y una cobaya. Jane vivía con su madre (su padre había entrado en coma), su hermana menor Chelsea y una perrita Yorkshire Terrier. Lizzy vivía con sus padres, unos ricachones humildes, sus seis gatos, sus peces y su hermano pequeño Liam.

-okey, gracias, Craig. ¿Debería llamar a tu padre?-pregunto Ron, Craig palideció de inmediato.

-no, yo…él sabe que estoy aquí-

-está bien-

-¿No deberías estar entregando multas?-dijo Leroy McJean, uno de los matones que molestaba mucho a Ryan.

-te lo dejaré pasar esta vez-dijo Ron, apretando los dientes.

-su querido hijo sí que ha estado bebiendo-

-eso no le incumbe, Sr. McJean. ¿Debería llamar a tus padres?-

-están en una reunión, y ambos saben que estoy aquí. ¿Por qué no se larga de una puta vez?-

-¿Cuál es la ruta que tomas para llegar a casa?-pregunto Ron, ignorando su pregunta.

-no voy a irme a casa-

-todos se van a ir a casa. ¡Por qué sólo por ser la primera vez, este policía va a ser la vista gorda viendo que menores de edad se emborrachan y se drogan!-grito Ron, todos salieron huyendo del lugar, menos Craig, Peter (el primo de Craig) y Ryan.

-jejeje, hola, tío Ron-dijo Ryan, moviendo los pies, nervioso. Se le había pasado bastante la borrachera de sólo presenciar lo enojado que estaba su tío.

-sí, "hola, tío Ron", ¿Es lo único que vas a decirme? ¡¿Cómo piensas que me sentí cuando tus abuelos me llamaron, diciendo que no te habían encontrado en toda la casa?!-

-¿Asustado?-

-¡Casi me da un infarto, Ryan! ¡UN INFARTO!-

-lo siento…-

-¡Oh, sí! ¡Vas a sentirlo mucho!-exclamo Ron, enojado pero desilucionado a la vez. Ryan no respondió porque comenzó a vomitar.

-lo lamento, Sr. Wolfe, no volverá a suceder-dijo Peter, disgustado.

-eso espero, Pete. Por el bien de todos, que no vuelva a suceder. Feliz Cumpleaños, por cierto-dijo Ron, sonriendo y ayudando a Ryan a levantarse del suelo.

-perdoneme, papá de Ryan. Si yo no lo hubiera invitado, quizás él no se hubiera escapado y no lo habría asustado tanto a usted-dijo Craig, moviendo nervioso las manos.

-está bien, Craig. No ha sido tu culpa, bueno, no del todo. Ryan John Wolfe, vamonos-dijo Ron, echandoselo al hombro.

-papá, no hagas esto. Me humillas delante de mis amigos-

-no necesitas mi ayuda para eso-

-lo siento, Ry. Nos vemos en el colegio cuando terminen las vacaciones, creo…-dijo Craig, haciendo una mueca.

-sí, adiós, chicos. Te pido disculpas porque mi padre arruino tu fiesta, Peter-

-¿Arruinarla? Yo quiero pensar que puse orden-dijo Ron, metiendo a su sobrino a la parte de atrás de la patrulla.

-¡Oh! ¡¿Así que ahora seré llevado como un detenido?!-grito Ryan, ofendido.

-lo siento, amigo. Pero yo estoy sentado en el asiento del acompañante-dijo el oficial Alfred Weirberg.

-sí, no importa. ¿Qué tal, Alfred?-dijo Ryan, a mala gana.

-bien, y me alegro de que mi Nico no se haya "prestado" para venir a esta ridícula fiesta-

-no es ridícula, tío Alfred. Sólo…un poco alocada-lo corrigió Ryan, enfadado.

-me da igual. Nicólas se quedo durmiendo en casa-

-eso crees tú, de seguro esta jugando a los videojuegos o leyendo comics. Y apenas oíga tu auto llegar, correra a su habitación, se pondrá el pijama y se hará el dormido en menos de cinco minutos-dijo Ryan, conocía bien a su primo adoptivo Nick

-no, mi niño no es así-

-cómo quieras, no digas que no te lo "advertí"-

-ya. Han sido días duros, desde…ya sabes, desde que yo y Jennifer lo adoptamos. Ha sido difícil adaptarse para él-

-ya ha pasado más de un año, supongo que ya ha terminado su "proceso de adaptación"-dijo Ron, comenzando a conducir.

-eso quisiera decir. Pero pareciera que no. El otro día me grito una barbaridad mientras cenabamos-comento Alfred, preocupado.

-y tú, cómo su padre adoptivo, lo pusiste en su lugar-dijo Ron, serio. Su compañero agacho la cabeza –lo hiciste, ¿Verdad, Alfred?-

-sí…bueno…no. Pero sólo no quería ser duro con él. Es complicado para él adaptarse-

-¡Alfred, él tiene 11 años, lo adoptaron cuando tenía 5 y medio! ¡Ya debería saber cómo comportarse! No le has pegado ni una sola vez, ¿Cierto?-dijo Ronald, molesto.

-sólo una vez cuando cruzo la calle solo-dijo Alfred, haciendo una mueca.

-¡Oh, sí! Recuerdo esa vez. Le diste un fuerte chirlo en la cola-dijo Ryan, riendo. Él tenía ocho años cuando eso sucedió.

-pues deberías darle más de eso, Alfred. Tiene que aprender a que los que ponen las reglas son tú y Jenny, no él-dijo Ron, frunciendo el ceño.

-lo sé, Ron, lo sé. Pero no quiero presionarlo-

-si no comienzas a disciplinarlo ahora, después no podrás controlarlo. ¡Mira nada más a aquel mocoso que llevo en la parte de atrás! ¡Le he estado dando azotainas desde que tiene cinco años, y aún no aprende nada!-

-papá…-dijo Ryan, avergonzado.

-ya sé. Pero…-

-pero nada, Weirberg. Tienes que ponerte en el papel de padre de una buena vez. Ya basta de ser su amiguito y complacerlo en todo. Tienes que ponerte firme con Nick-

-okey…-dijo Alfred, en voz baja.

Luego de ir a la estación de policía, y retirarse, Ronald agarro a Ryan de la oreja y lo llevo así hasta el auto.

Ryan aun estaba algo ebrio, y se quedo dormido camino a casa.

Ron lo llevo a su dormitorio, le puso su pijama y lo acosto a dormir.

-buenas noches, hijito-le dijo, dándole un beso en la frente.

Enseguida, llego Charly y se acomodo al lado de Ryan.

-y buenas noches, Charly-dijo Ron, acariciandole la cabeza.

-woff-ladro Charly, en un tono bajo.

Al día siguiente, Ryan se desperto y vio la cara descontenta de su tío, sus abuelos e incluso de Tom.

-ho…hola-dijo Ryan, tenso, mientras se sentaba en la cama –disfruta del tiempo que puedas estar sentado-pensó

-¡¿Te das cuenta del susto que nos diste cuando no te encontramos dormidos?!-su Bubbie fue la primera en reaccionar.

-lo siento…-

-con "Lo siento" no hacemos nada, sino va acompañado de acciones positivas-dijo Derek, enojado.

-Ryan, les debes una disculpa a todos-dijo su tío, cruzandose de brazos.

-está bien. Siento que sean tan histeric…-

-intentalo de nuevo, muchachito-dijo Ron, perdiendo la paciencia poco a poco.

-les pido disculpas, aunque no es mi culpa que su pequeño cerebro…-

-vuelve a intentarlo-dijo Derek, resoplando.

-perdón, abuelo. Perdón, Bubbie. Perdón, tío Ron. Y perdón, Tom. No debí haberme ido así-dijo Ryan, agachando la cabeza.

-exacto, no debiste. Y mucho menos emborracharte. Ronny, ¿Ya le revisaste los brazos, por si se metió alguna droga?-dijo Judith, preocupada.

-ahora iba. Papá, ¿Puedes encargarte de castigarlo?-pregunto Ron, él estaba realmente cansado y ahora tenía que volver al trabajo.

-claro, hijo-

-muestrame esos brazos, Ryan-le ordeno Ronald. Ryan, a mala gana, extendio sus dos brazos. Ronald los reviso detalladamente y decidió concluir con el asunto, Ryan no tenía marcas de haberse inyectado nada.

Derek le pidió a todos que salieran de la habitación. Ryan comenzó a lloriquear, más al ver que su abuelo tenía en la mano una pantufla.

-abuelito, por favor, no…-

-lo siento, hijo. Pero tú te lo buscaste esta vez-dijo Derek, poniendolo en su regazo y bajandole de un solo tirón el pantalón del pijama junto con el calzoncillo.

-¿Por qué a mí?-lloriqueo Ryan.

-borreguito, cuando tu tío, yo o cualquier adulto que te este cuidando, te de una orden, tú la obedeces sin quejarte ni lloriquear. Si decides no hacerlo, mi o su mano o un objeto, ira directamente hacía tu trasero, sin pretextos-

Y dicho eso, comenzó a azotarlo. Luego de una catorcena de chancletazos, más o menos, se detuvo, le subió la ropa y lo consoló.

Luego del almuerzo, Ron encontro un porro en el pantalón vaquero de Ryan. Sino lo revisaba antes de ponerlo en el lavarropa, no se habría enterado.

-no te fue suficiente con emborracharte, ¿eh?-rugió Ron, poniendo el porro frente a la nariz de Ryan.

-tío Ron, puedo explicarlo…-

-eso espero. Y más que una explicación, será una excusa-ladro Ron.

-sniff…perdón, yo…la cosa se me fue de las manos…snifff…-

-¡No me digas!-exclamo Ronald, con sarcasmo.

-sniff…-

-primero que nada, quiero saber que droga tiene-

-marihuana…-susurro Ryan.

-¡Demonios! Te vas a tu habitación y me esperas, ¡YA!-le grito Ron, Ryan no se atrevió a discutirle y corrió a su cuarto y cerró la puerta.

Ronald tuvo que contar hasta cien para calmar su ira. Tiro el porro a la basura y fue al dormitorio de su sobrino.

-Ry, ¿Puedo pasar?-pregunto, golpeando la puerta.

-no-respondió Ryan. Su trasero ya le dolía a horrores, y por experiencias anteriores sabía que su tío no dudaría en darle una segunda chirleada.

-Ryan, ¿Puedo entrar?-

-¡Dije que no, maldito sordo!-le espeto Ryan, Ron entro más que rápido -¡Fuera! ¡No te quiero aquí!-le grito Ryan, empujandolo. Ron simplemente lo agarro de un brazo, le dio la vuelta y le dio tres palmadas urticantes en medio de su traserito.

-¡A mí no me grites ni me irrespetes! Derechito ahí que aún no he terminado contigo-lo reprendió Ron, poniendolo de espalda contra la pared. Luego quito la puerta de la habitación y se la llevo al sótano.

-¡¿Qué diablos haces?! ¡Vuelve aquí con mi puerta!-le grito Ryan, con bronca. Ron volvió justo en ese momento y con dos palmadas lo volvió a meter adentro de la habitación.

-no, hasta que papá no vea un cambio de actitud en Ryan. Ryan no tendrá su puerta, se acabo la privacidad y las libertades para cierto jovencito-dijo Ron, serio. Ryan se cruzo de brazos.

-¿A qué te refieres con "libertades"?-dijo Ryan, ¿No era suficiente que ya lo habían castigado y ahora iban a darle más castigo?

-no más salidas afuera de la casa-

-¡Pero, papi…!-

-"pero, papi" nada. Te portaste muy mal y lo sabes. No te voy a pegar más, sólo porque sé que tu abuelo te pego fuerte. Ahora, sobre lo del porro o lo de la puerta, ¿Tienes algo que decir en tu defensa?-

-¡No es mi culpa que las drogas sean tan tentadoras! ¡Ni siquiera lo probe! ¡No puedes castigarme por algo que no hice!-comenzó a quejarse Ryan

-está bien, tranquilízate. Cuando conseguiste ese porro, lo primero que deberías haber hecho fue deshacerte de él. Hemos hablado miles de veces de eso. Si hubieran estado los perros antidrogas en la estación, de seguro te lo hubieran detectado y no serías el único en aprietos. En cuanto a lo otro, no me vuelvas a negar el acceso a tu habitación, Ryan-dijo Ron, lanzandole una mirada severa.

-es que…tenía miedo-mintió Ryan

-no desde mi punto de vista-

-ya. ¿Me dejas dormir una siesta?-

-no, vamos a ir a pasear un rato al parque-dijo Derek, entrando en la habitación.

-¡Pero yo no quiero!-grito Ryan, enojado.

-¡Wow! ¿Ryan no quiere salir al aire libre? Esto es malo, muy muy malo-dijo Tom, entrando y mirando a su primo.

-¡Ojalá no fuera un maldito Wolfe!-grito Ryan, sin pensar mucho.

-¡¿Qué dijiste?!-grito Derek, enojado y se tanteo el cinturón.

-Ryan…-dijo Ron, dolido.

-¡Retractate, pedazo de mentecato!-le grito Tom, agarrandolo de la camisa.

-no-

-bien, tal vez pueda hacerte cambiar de opinión-dijo Derek, comenzando a quitarse el cinturón.

-¡Papá, no! Es un niño, tiene apenas 13 años. No sabe lo que dice-salió Ron en defensa de Ryan.

-¡No lo protejas, Ronald! ¡Él mismo se lo ha buscado!-grito Derek, doblando el cinturón por la mitad. Ryan rompió a llorar.

-¡Derek, basta! ¡¿No ves que lo estás traumatizando?!-grito Judith, dándole un empujón.

-lo siento-murmuro Derek, volviendo a ponerse el cinturón.

-mi bebé, ya está, ya paso…shhhhhhhh…tranquilo-lo consolo Ron a su sobrinito.

Por la noche, cuando todos estaban cenando pero Ryan había terminado de comer antes.

Subió a su habitación, de paso, maldijo el hecho de no tener puerta.

Y mirando hacía la ventana, ideo un plan.

Saco de su armario una larga soga que le había regalado su tío Matthew Wolfe Senior para hacer montañismo o algo así. La ato a la cama, la aseguro, abrió la ventana y tiro la soga.

No fue fácil escapar de la casa así, pero fue posible.

La adrenalina corría como nunca antes por todo el cuerpo del joven Ryan.

Corrió al parque sin mirar atrás.

De repente, un auto salió de la nada y Ryan no lo vio…

Continuara…