Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina, yo solo hago que se amen.
Dedicado a todas las lindas personas que siguieron el fic y dejaron un RVW, a dictadura riren, a la linda Ola-chan, Sora, Xochilt Oda, Neyri, Charly, y a mi linda Parabatai también por betear este fic, un beso gigante.
Quiero dar las gracias a las hermosas personitas que me dejan un RVW en FF o en wattpad y dejan su voto. No saben lo feliz que me hacen y me motivan a seguir escribiendo para hacerlas feliz.
Dormir con Levi lo llenaba de tranquilidad y se levantaba con tanta energía que sentía que podía hacer de todo, lo malo es que al abrir los ojos el ya no estaba y eso empezaba a molestarlo porque moría por verlo dormir y ver si aun en ese estado seguía con el ceño fruncido.
Se desperezo estirando todo su cuerpo y sintiendo como sonaban sus huesos, fue directo al armario a buscar la ropa que usaría, sabía que iría a una cita médica así que buscaría algo cómodo; encontró un atuendo que podría llegar a ser adecuado, no tenía ropa de occidente y eso podría llegar a ser un problema, pero le gustaba su ropa y consideraba que nada le quedaba mal, así que lo saco y lo detallo seriamente.
—No creo que sea muy adecuado – pensó en voz alta y pensaba guardarlo, cuando unas manos lo detuvieron –
—Vístete a tu gusto – escucho la voz de Levi y los colores se le subieron al rostro – Creo que te verías hermoso en él.
—¿Eso crees? – su voz fue suave y algo apenada –
—¿Porque mierdas yo te diría mentiras? – la respuesta hizo reír a Eren, por lo que dejo el traje en la cama –
—Buenos días Levi – saludo con una gran sonrisa y abrazo al azabache –
—Mocoso buenos días, ¿descansaste? – las fuertes manos le acariciaban el rostro y el solo pudo asentir – Me alegra, ahora arréglate debemos salir pronto, desayunaremos en el cuartel, te harán exámenes de sangre.
—¿Iremos a tu casa primero? – pregunto buscando lo necesario para tomar el baño –
—No, Connie tenía un traje mío guardado así que iremos directo – respondiendo tranquilamente y empezando a vestirse –
Eren entro al baño y el tomar la ducha fue más relajante de lo que esperaba, le gustaba mucho el diseño que tenía, era sobrio y mostraba el fuerte carácter del azabache y eso a él le emocionaba, pensaba que en estos años nada había hecho flaquear el carácter del mayor y lo admiraba por eso.
Al salir perfumo su cuerpo y empezó a vestirse, le hacía falta su espejo de cuerpo completo le costaba más trabajo encontrar los botones o cremalleras, empezó a pelear con la de la espalda, se sentía torpe y todo por la falta de un estúpido espejo, unos golpes en la puerta lo sacaron de su pelea.
—¡Oye mocoso de mierda! ¿Acaso piensas despertar a toda la casa? – escucho la voz malgeniada de Levi y abrió la puerta –
—No puedo subirme la cremallera, me es difícil pues no tengo mi estúpido espejo y no la encuentro – respondió con rabia, pero se le paso al ver a Levi reírse – ¡Que es tan gracioso, yo aquí partiéndome el culo y los brazos y tu riéndote!
—Jajajaja Eren, jamás pensé escucharte decir una grosería, se te están pegando mis malas costumbres – lo giro mientras trataba de calmar su risa y el castaño solo se ruborizo –
Era la primera vez que lo veía reírse de esa manera y eso hizo que su corazón se acelerara, sintió las manos de Levi ayudarle con la cremallera y dejar un beso en la nuca, lo vio ingresar y tomar su cepillo de dientes, él lo imito y en un silencio bañado de pequeñas risas que emanaban de la boca del mayor.
Al terminar empezó a cepillar el cabello y lo sujeto en una media cola dejando el resto suelto, se maquillo un poco y trato de verse completo, no le gustaba tener nada fuera de lugar.
—Te ves bien Eren, ese color resalta tu piel y ojos – afirmo y salió del baño – Te espero abajo.
Su sonrisa se ensancho, había tomado su vestido azul coral ya que le gustaban sus diseños y era cómodo; venia en dos piezas el top tenía un corte en rectángulo con dos cintas una blanca y la otra azul oscuro, las mangas eran cortas y terminaban con un gravado de rectángulos formando una especie de flor estando en el centro una piedra blanca. La falda comenzaba en su cadera y le llegaba hasta el piso, al lado izquierdo venia un adorno igual que el de las mangas, pero generaba un recogido mostrando una cascada de colores azules oscuros y plata, finalizando en el mismo gravado, saliendo de la parte posterior el final del sari; los acabados eran sencillos y contrastaban hermosamente con el color de la tela y el saber que Levi lo alagaba por tenerlo puesto lo emocionaba.
Se colocó sus tacones color plata y bajo a encontrarse con el mayor, lo vio recostado en el carro y la puerta del lado del copiloto ya estaba abierta, el ingreso y vio a Levi cerrar la puerta, posteriormente se sentó y comenzó a conducir.
Estaba fascinado con todas las estructuras que veía, las plantas, las personas, la ropa y sobre todo los carros y el medio de transporte, era tan diferente a su país que le daba envidia todos los cambios tecnológicos, mientras allá seguían en la época prehistórica; un edificio extremadamente grande hizo acto de presencia ante ellos y unas rejas evitaron que el carro pudiera ingresar.
—Soy el capitán Ackerman –hablo a través de una pantalla y un ¨adelante¨ de respuesta, abriéndose las puertas –
Al ingresar vio una hermosa fuente en todo el centro del lugar y si al llegar la entrada había sorprendido al castaño, ver la imponente infraestructura principal casi hace que sus ojos se salgan de sus cuentas y que su boca se desencaje.
El azabache le abrió la puerta y al salir pudo detallarlo: llevaba un traje muy elegante el pantalón y los zapatos eran negros, la camisa blanca, corbata negra y un chaleco gris plata, el saco principal hacia juego con la parte inferior y sus guantes tan pulcros como podía ver; le extendió la mano y empezaron a entrar.
Levi le contó que este era el cuartel principal y su zona de trabajo, al pasar todos los jóvenes soldados lo saludaban con gran respeto, otros daban unos cuantos pasos hacia atrás y se inclinaban, el no pronunciaba palabra alguna y el castaño solo podía sonreír.
Llegaron a una zona que olía a medicamentos y ahí supo que estaban cerca de donde seria su cita, empezó a ponerse nervioso, pero cuando entro al cuarto vio a un joven sentado en la repisa de la ventana tomando de su te.
—Armin buenos días – saludo respetuosamente y se acercó al joven –
—Capitán Levi, que alegría verlo – lo abrazo con fuerza – Lamento de nuevo lo de la última …
—No volvamos a tocar el tema o salgo corriendo – pidió con cierto malestar en su mirada – Quiero felicitarte por tu embarazo, que venga con más felicidad para ustedes.
—Capitán gracias, la verdad estoy muy feliz, cuando sepa que es le informare de inmediato – comento alegremente y se giró hacia el castaño – ¿Este es el joven?
—Así es, él es Eren Jeager mi protegido – lo presento y el castaño estaba emocionado –
—Mucho gusto Eren soy Armin Arlet, médico, contador, asistente y secretario de este inmenso lugar – extendió la mano y sin duda el castaño la tomo – Espero que nos llevemos bien y seamos amigos.
—Muchas gracias, espero lo mismo y a partir de ahora estoy bajo tu cuidado – ensancho su sonrisa – ¿El té que estas bebiendo es el que nosotros cultivamos?
—Así es mocoso, aquí todos son compradores de tu padre – explico Levi –
—Gracias al capitán los altos mandos empezaron a hacer pedidos a tu familia y como mi esposo no quería que sufriera de nauseas pidió un gran cargamento, antes de que ustedes viniesen – explico con una gran sonrisa –
—Armin hazle todos los exámenes pertinentes – pidió mientras iba saliendo del lugar – Él tiene las mismas características que tú, nos vemos en un rato.
Lo vio salir y cerrar la puerta, empezó a sentirse nervioso, pero Armin comenzó a sacar los implementos necesarios y lo guio a otra habitación, era más amplia y tenía una gran cantidad de máquinas.
—Bueno Eren, iniciaremos con exámenes de sangre, ya pedí el desayuno - empezó con la explicación y lo sentó – Después haremos varias ecografías para saber cómo está tu vientre y matriz, procederé a hacerte un análisis especial por lo de la violación en tu infancia y ver si fuiste tratado adecuadamente.
—¿Lo sabes? – se sentía apenado y no quería ver al joven a la cara –
—El capitán me lo contó, él quiere que estés en todas tus condiciones físicas para tu nueva vida – hablo tranquilamente tomando otro poco de su taza de té – No te preocupes todo lo que pase aquí será confidencial, solo busco tu bienestar. Primero que todo lo demás, siempre debes llevar este listón azul en el pecho.
—Levi me contó que servía para diferenciarnos – expreso tímidamente mientras lo colocaba en su top –
—Así es, pero también es para prevenir alguna injusticia sexual – tomo suavemente el brazo y con gran destreza empezó a tomar las muestras de sangre – Gracias al capitán y a mi esposo nació esta ley, ellos odiaban ver que los de nuestra clase eran violentados por nuestra condición y la justicia no nos favorecían.
—Eso no me lo contó – ahora que escuchaba eso estaba más orgulloso del azabache –
—Es bastante reservado, odia que los medios lo estén acosando así que prefiere pasar desapercibido, pero para él es muy difícil, socialmente es muy importante – un joven ingreso y dejo la bandeja con su desayuno y salió –
—Levi es increíble, es un hombre maravilloso – afirmo, tomando sus alimentos –
—Lo es, gracias a él los huérfanos tienen una mejor calidad de vida y no solo ayuda aquí en Francia, también lo hace en otras partes del mundo, en sus viajes fue que lo conocí y a mi esposo – explico con una gran sonrisa – Levi odia las injusticias, por eso aquí es respetado y algunas personas le temen.
—Al principio me dio un poco de miedo, era muy serio y es bastante grosero – empezó a contarle con una gran sonrisa – Pero al tratar con el me di cuenta que solo le cuesta exteriorizar sus emociones, aun así, es atento y está lleno de cualidades increíbles.
—Jajajaja eso pienso yo, y es normal que le cueste exteriorizar las cosas, fue abandonado muy joven y vivir en el ejército endurece el carácter y las emociones – Eren se sentía a gusto con el rubio y se dio cuenta que era un buen amigo del mayor – Estoy estudiando ahorita Psicología, quiero ayudar a jóvenes como el capitán que han tenido que sufrir en su infancia.
—Eres increíble Armin, sabes mucho – lo elogio, pues había visto todos los diplomas que tenía –
—No es la gran cosa, soy como un ratón de biblioteca y me gusta estudiar – explico moviendo la mano en un ademan de restarle importancia – Erwin dice que soy un erudito, pero es gracias a él que puedo estudiar.
—Erwin es tu esposo y el jefe de Levi ¿verdad? – tenía esa duda, ya que el mayor se negaba a hablar de el –
—Así es; Eren ponte esta bata, puedes cambiarte detrás de esa cortina – pidió amablemente y el obedeció – Deduzco que el capitán no lo menciono, estaba de muy mal humor por nuestro comportamiento.
—No lo hizo y cuando hablaba con él se veía furioso – explico y salió con la bata –
—Era de esperarse, nos encontró en un momento de pasión en la oficina – rio tímidamente y lo acostó en una de las maquinas – Si te duermes no te preocupes, se demora ya que escanearemos todo tu cuerpo y luego hare las ecografías.
—Gracias Armin – sonrió –
—Saldré un rato, ya que no puedo estar aquí por el embarazo, pero te estaré viendo por esa ventana – señalo y empezó a retirarse del cuarto –
Cerro sus ojos y no supo en qué momento se quedó dormido, sabía que estaba en buenas manos.
Los jóvenes próximos a recibir su ascenso se acercaban al mayor al momento de verlo, lo saludaban con gran emoción, le decían que estaban más que seguros que él no les daría las medallas y sentían pena por ellos mismos, pues querían tener el honor de ser felicitados por el que los entreno.
Lo felicitaban por su pareja, quería gritarles y decirles que no se metieran en sus cosas, pero de una u otra forma Eren era su pareja lo estaban intentando y hasta el momento todo iba bien; camino por los pasillos hasta llegar a la que era su oficina y vio la cantidad de trabajo atrasado y suspiro con pesadez, sabía que al momento de integrarse no descansaría por un buen tiempo.
Empezó a mentalizarse que vería a su estúpido jefe y se dirigió a su oficina, entro como siempre lo hacía y ahí lo vio con un montón de papeles en el escritorio y con ojeras en ese feo rostro de pervertido.
—Levi gracias a Dios regresaste – exclamo emocionado y le señalo la silla al frente de el – El trabajo ha estado terrible y …
—Quiero incursionar en leyes de protección en la India para las personas de genero reproductor – le quito la palabra y hablo sin importarle sonar grosero –
—Levi, la India es intocable hasta el momento – siguió con la conversación y entendió él porque del pedido – He tratado de hablar con las fuerzas armadas, pero dicen que sin un embajador se niegan a escuchar –
—¿Qué hay de los embajadores que tienen aquí en Francia? – quería informarse antes de empezar a moverse políticamente –
—Son una opción, pero ellos no hablarían solo conmigo, piden tu presencia y opinión – explico seriamente, mostrándole al azabache que había estado averiguando –
—Hagamos lo siguiente, pide una reunión con ellos una semana después de la ceremonia – vio a Erwin asentir y tomar nota – Llegare y adelantare todo mi trabajo atrasado en esa semana y después haremos la reunión.
—Completamente de acuerdo, ahora bien, sígueme debes medirte el nuevo uniforme y hasta que no quede perfecto no te iras – Levi sin chistar empezó a seguirlo y en su cabeza estaba ordenando el horario –
Caminaron hasta llegar al sitio de confección, le encantaba que todo le quedara en el mismo sitio, porque odiaría estar recorriendo la ciudad por estas mierdas y su genio no aguantaría ni media hora; el sastre ya tenía su traje listo, así que fue al vestuario y se lo coloco.
Al salir se dieron cuenta que las mangas no estaban en la posición indicada y el pantalón estaba un poco más largo, el anciano tomo las medidas y se dispuso a arreglar las imperfecciones, mientras él tomaba un delicioso desayuno.
—¿Cómo es el joven? – pregunto su jefe sonriéndole amablemente –
—Es maravilloso, es terco, alegre, trabajador y bastante carismático – hablo seriamente – Algo torpe, pero cocina de maravilla y es una joya al momento de bailar.
—Te gusta ¿verdad? – Levi lo miro con intriga y asintió – Se nota amigo, cuando pregunte tu rostro y mirada se suavizaron. ¿Quieres formar familia con él?
—No lo sé cejas idiota, no sé qué es una familia, no creo ser capaz de hacerlo feliz – cubrió su rostro con las manos y suspirando – Sin mentirte tengo miedo de dañarlo.
—Vamos Levi no puedes comparar tu vida familiar con lo que podrías llegar a formar – lo alentó y golpeo su espalda – ¿Si no lo intentas como sabes que eres capaz o no? Siempre has sido un hombre que nunca se rinde, llévalo a cenar, al cine, ve a la torre Eiffel, a los campos Elíseos, a Notre Dame, ten citas emocionantes, llévale rosas o chocolates, pídele que te baile, si necesita ayuda en el estudio bríndaselo.
—No sé ni mierda de diseño – refunfuño –
—No importa siéntate con él y averigua, llénalo de felicidad y sobre todas las cosas, siempre dale el lugar que se merece en tu vida – lo miro con tanta seriedad que Levi dudo de si ese era el pervertido jefe de mierda que tenía –
—¿Te refieres a ellos?
—Así es, no dejes que ellos se prioricen y Eren sea humillado y rebajado estando en tu presencia – afirmo y sonrió – Eso hice con mis padres cuando les presente a Armin, intentaron minimizarlo así que di un fuerte golpe en la mesa lo tome de la mano y antes de salir les grite ¡Este es el hombre que me hace feliz y si a ustedes no les gusta pues ya no tienen hijo!
—Eres un cobarde de mierda no creo que le dijeras eso a tus padres – le causaba gracia ver la cara seria del rubio y de verdad no podía creerlo-
—Es verdad amigo, amaba más a Armin que a mis padres pues él me brindaba esa felicidad que no había sentido antes y si para tenerlo a mi lado debía alejarme de mi familia no me importaría – explico y Levi entendió porque el mayor era tan serio con todo lo que se refería a su esposo – Tu también mereces ser feliz, cuantas novias no te quito Farlan, cuanto te desprecio tu madre y jamás hiciste nada, pero entiendo que es porque jamás te importaron, Eren es diferente.
—Lo es, solo verlo sonreír hace que mi corazón se dispare, si llora quiero encerrarlo en una caja de cristal para que nada le haga daño, al verlo bailar quiero tomarlo de sus finas caderas y seguirlo al compás, quiero besarlo todo el tiempo, admirar su belleza, acariciar sus finos cabellos y sentir su aroma en mi – sabía que estaba siendo cursi o ridículo, pero Eren le hacía sentir todo eso y más –
—Hay amigo ese es amor y del bueno, ahora has que crezca más entre ambos y sigue mis consejos – palmeo la espalda del mayor en agradecimiento –
—Felicidades por tu futuro hijo – dijo sinceramente y vio la mirada y sonrisa llena de amor del rubio – Sé que los hará más felices –
—Gracias Levi, estoy muy emocionado ya quiero tenerlo en mis brazos – rio algo avergonzado – Quisiera dejar este trabajo y abrir un pequeño hospital y vivir más tranquilos, pero …
—No seas imbécil y hazlo – lo reprocho de inmediato – Armin sabe bastante y tu aprendes rápido, este trabajo de mierda es agotador y no deja tiempo ni para comer tranquilamente.
—¿Y a quien dejo de remplazo? – la pregunta también golpeo a Levi y se dio cuenta que, si quería dejar el trabajo, también debía pensar en quien lo sustituiría –
—Mierda tienes razón, lo pensaremos después – afirmo y fue directo al sastre –
Hacia las 2 de la tarde por fin todo estaba al pie de la letra, su uniforme, la lista de los solados, los premios, las medallas y fue al sitio donde se haría la fiesta, Erwin le mostro cada una de las exigencias que él había hecho por teléfono y le entrego sus 6 entradas. Y ambos se dirigieron a la sala donde estaban los jóvenes.
Erwin abrazo a su esposo y consintió la nada visible barriga del más joven, Armin reía con fuerza y acariciaba las manos del mayor posadas en su vientre. Levi se sentó al lado del castaño y lo ayudo a colocarse la joya en el ombligo y le acaricio el rostro.
—¿Todo bien? – le pregunto suavemente a lo que el menor asintió –
—Armin es muy agradable y sabe mucho – sonrió y ayudo a colocarle los guantes –
—Los exámenes ya están aquí, estaba esperando a que llegara capitán – afirmo el rubio empezando a abrir los sobres y leyéndolos – Bueno todo lo que respecta a los exámenes de sangre están perfectos, están en su nivel óptimo; y frente a las ecografías …
—¿Qué ocurre? ¿Algo salió mal? – se sentía la preocupación en la voz del menor –
—Qué curioso – hablo y miro las demás radiografías – Miren, aquí en nuestro caso tenemos una bolsita que se rompe al momento de tener relaciones, si miramos la mía no está, pero la de Eren sí.
—Amor explícate por favor – pidió el rubio mayor, se veía la duda en el rostro de los 3 –
—Quiere decir que Eren es por decir virgen – se giró a verlo y Levi estaba igual de sorprendido – ¿Estás seguro que te violaron?
—Lo estoy, sangre demasiado, fui hospitalizado y te juro que dolió como una mierda – sus manos caramelo temblaban –
—Bueno hay una explicación que creo es la más indicada – tomo asiento y dejo los papeles en la mesita – Cuando eso paso eras muy pequeño, el día en que ellos abusaron de ti aun no estabas desarrollado en su totalidad y posiblemente los miembros de esos jóvenes no eran lo suficientemente grandes para maltratarte hasta ese punto.
—¿Quieres decir que lo tenían pequeño? – pregunto tratando de tranquilizarse –
—Jajajaja así es y esa bolsita aun no era muy grande para ser destruida – afirmo recostándose en el cuerpo de Erwin –
—Si es así ¿entonces como el cara de caballo satisface a Mikasa? – hablo inocentemente y pensó seriamente –
Los otros tres soltaron la risa al escuchar tal comentario y Levi solo pudo besar sus manos siguiendo con las carcajadas y siendo observado por el menor.
—Bueno Eren, retomando el tema principal eres capaz de quedar en cinta en cualquier momento, tú ya debes saber qué días puedes hacerlo con mayor facilidad – Armin empacaba de nuevo los resultados y se los entregaba al azabache – Estos son los que te pedirán en la universidad, y en este paquete los papeles especiales que piden para comprobar que es tu protegido.
—Gracias Armin, los llevaremos hoy mismo – afirmo y se puso de pie siendo seguido por el castaño – Como agradecimiento los invito a almorzar.
Salieron de las instalaciones y se dirigieron al restaurante L´Albielle, le mostro a Eren el rio Sena y con gran velocidad saco su celular y empezó a filmar; el restaurante era acogedor y ni hablar del servicio por eso Levi iba en sus tiempos libres, pidieron camarones al ajillo, el castaño estaba maravillado.
—Que magnifico sabor – afirmo llevándose otro camarón a la boca – No es picante como en la India, pero podría comer esto más seguido.
—Levi ama este restaurante, pero es la primera vez que trae a alguien importante como tú – afirmo Erwin sonriendo –
—Cállate cejas de mierda o te meto ese plato por el culo – dijo exasperado y tratando de pasar la vergüenza –
—Capitán es cierto, siempre venía con nosotros o con Sasha y Connie – expreso Armin entregándole un trozo de pan francés a Eren –
—Pues me siento honrado Levi – comento con las mejillas sonrosadas, dándole ganas a Levi de besarlas –
—Después de ir a dejar los papeles en la universidad vendremos a caminar por esta zona, es conocida como…
—La ciudad del amor – hablaron los rubios al tiempo mientras se tomaban de la mano –
Levi quería golpearlos, eran tan jodidamente escandalosos y cursis que le daba ganas de salir corriendo, pero al escuchar Eren reírse de ellos, lo tranquilizo y lleno de ternura; terminaron el almuerzo tranquilamente y la feliz pareja se retiró dando las gracias. El castaño tomo algunas fotos de ellos en el restaurante y mientras le daba un beso en su mejilla tomo otra foto, haciendo sentir al azabache como un adolescente.
Se tomaron de la mano y salieron en búsqueda del carro para ir a la universidad; el director era un anciano de nombre Pixis, era amable y trataba con respeto a Eren, le entrego los documentos exigidos y mientras los leía y archivaba mantenía su sonrisa.
—Capitán Ackerman, tenemos que ser claros – hablo suavemente cruzando sus dedos – ¿El joven es su protegido o su prometido?
—¿Cambia en algo la respuesta? – pregunto algo dudoso de la respuesta del anciano –
—Por supuesto, sabemos que usted no es fan de los medios de comunicación – comenzó la explicación – Si me dice que es su protegido las noticias dirán eso y afirmaran que de nuevo usted ayuda a alguien como en tiempos pasados, pero si dice que es su prometido tendremos el mayor de los cuidados para que esta información no salga y usted no sea acosado día y noche.
—Tiene toda la razón, no lo había pensado de ese modo – pensó tranquilamente y afirmo – De acuerdo, él es mi prometido, quiero que solo usted lo sepa y si esta información se filtra que sea capaz de evitar que llegue a los medios.
—Claro que si capitán, gracias por la confianza y bienvenido joven Jeager – extendió la mano al castaño que la tomo de inmediato –
—Gracias a ustedes – respondió un poco nervioso – una pregunta ¿debo venir vestido de alguna forma en específico?
—Claro que no, usted puede venir como desee – respondió de inmediato –
Se despidieron después de tener el horario del castaño y la fecha de ingreso, sería el 1 de agosto, Eren solo sonreía y abrazaba la carpeta como si fuera lo más importante de su vida; la noche llego y con ella la belleza de la ciudad nocturna, caminaron como lo había prometido y comieron un croissant, con cappuccino.
Llegaron al puente de las parejas y Eren tomaba fotos, sonreía como en esos días el azabache jamás había visto, compro unos candados que al júntalos formaban unas alas, el tomo las más oscuras y se acercó al joven con las blancas.
—Levi esto es tan bello, ¿mañana podemos ir a la torre Eiffel? – señalo a la nombrada y extendió sus manos como si la fuera a coger – Se ve tan pequeña desde aquí.
—Iremos a donde quieras – afirmo tomando las manos y besándolas – Tus padres también si quieres pueden venir.
Empezó a retirarse los guantes y los guardo en el bolsillo del saco, saco el candado y lo puso en esas manos tatuadas y bellas.
—Este puente es considerado el de los amantes, se hacen promesas y al finalizar colocan los candados entrelazados – explico y vio la expresión llena de ternura que el castaño tenía en ese momento –
—Levi yo… yo – las lágrimas caían, pero se esforzó en continuar – Yo te entrego mi corazón y alma, te hare feliz prometo ayudarte en lo que más pueda, en amarte como si mi vida dependiera de ello, en entenderte y aprender más de ti.
—Eren, soy un hombre estoico, falto de tacto, grosero y trabajólico – comenzó tratando de coordinar las mejores palabras pues estaba demasiado nervioso – Prometo protegerte, amarte más y si es posible llegar a formar una familia, en darte toda la felicidad que quieras y para eso te entrego un corazón cubierto de hielo y algo roto.
—Yo tomare ese corazón, lo llenare de fuego y lo reparare – afirmo sin miedo y lo beso con fuerza –
Se sentía la pasión, el azabache sujeto con fuerza la cintura del castaño sintiendo esa tersa piel y necesitándola como nunca, se alejaron y con la delicadeza del menor los candados fueron entrelazados. Eren lloraba, pero la sonrisa no desaparecía de sus labios, beso las manos del mayor y se dispusieron a regresar.
Durante el recorrido de regreso a la finca, Eren no soltó la mano del mayor estaba tan contento que pensaba que si la soltaba todo se convertiría en un sueño y se reusaba a dejar de sentirse igual. Recostó la cabeza en el hombro y suspiro lleno de sentimientos agradables.
Al llegar se bajó y corrió a la casa, sus padres estaban en la sala y les conto sobre los exámenes y lo dichosos que se sentía de esa noticia tan fantástica, lo abrazaron con fuerza y lloraban en conjunto.
—Mi niño, gracias a los dioses – decía Carla besándolo con esmero –
—Estas son las buenas noticias que te mereces hijo – Grisha lo abrazo con más fuerza – Los dioses protegieron tu cuerpo.
Les conto sobre Armin y Erwin, el almuerzo y lo linda que era la universidad, les paso los papeles que Pixis le entrego y mostro las fotos que había tomado en todo el día. Estaba tan feliz que olvido por completo al mayor.
—Mami estoy tan feliz que creo q podría morir – afirmo tomando asiento junto a su familia – Levi dijo que mañana podemos ir a la torre Eiffel.
—Él nos dijo que estos días serian de turismo y para que conociéramos – comento la abuela secando las lágrimas –
—Es bellísima desde donde la vi, cerca debe ser indescriptible – estaba eufórico –
—Familia Jeager – escucharon al azabache y voltearon a verlo – Sé que es precipitado, pero me gustaría salir con Eren formalmente.
El castaño casi se desmaya al escuchar esas palabras, volteo a ver a sus padres que tenían una mirada atónita y estaban en shock, su abuela sonrió y empezó a llorar.
—Tienes mi permiso Levi – Shaila se acercó y lo abrazo con fuerza – Haz feliz a mi capullo.
—Bueno no lo esperábamos, pero como dice mi madre, haz feliz a la flor más hermosa de la familia Jeager y ambos llénense de amor y respeto – complemento Grisha, junto con su esposa lo abrazaron –
—Gracias, ahora si me disculpan tengo trabajo – se despidió y se fue –
Eren seguía sin moverse, su mirada pegada en la silueta del azabache y su corazón a punto de salirse de su corazón. Sus padres lo abrazaron y pidieron a los dioses que los llenaran de bendiciones.
Al salir de su estado y antes de hacer algo más, fue a prepararle la cena a sus padres, los acompaño, siguió contándoles su día y ellos solo podían prestarle atención. Sasha y Connie llegaron poco después para despedirse de la familia.
Subió entre saltitos a la pieza y vio que sobre la cama había un papel, lo tomo con cuidado y comenzó a leerlo.
Ah vastedad de pinos, rumor de olas quebrándose,
lento juego de luces, campana solitaria,
crepúsculo cayendo en tus ojos, muñeca,
caracola terrestre, en ti la tierra canta!
En ti los ríos cantan y mi alma en ellos huye
como tú lo desees y hacia donde tú quieras.
Márcame mi camino en tu arco de esperanza
y soltaré en delirio mi bandada de flechas.
En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
y tu silencio acosa mis horas perseguidas,
y eres tú con tus brazos de piedra transparente
donde mis besos anclan y mi húmeda ansia anida.
Ah tu voz misteriosa que el amor tiñe y dobla
en el atardecer resonante y muriendo!
Así en horas profundas sobre los campos he visto
doblarse las espigas en la boca del viento.
Pablo Neruda.
Con amor sincero R.A.
Corrió escaleras abajo y ahí estaba el, sentado en su silla leyendo unos documentos, lo abrazo por la espalda y deposito un beso en el cuello pálido.
—Te estoy amando más mi Levi – y beso esos finos labios que lo aceptaron, fue sentado en esas fuertes piernas y acariciado con amor.
—Hazme caer rendido a tus pies – rio y guardo su cabeza en el cuello del mayor –
—Vamos a descansar – pidió y fue llevado en brazos hasta el cuarto, si antes estaba feliz ahora no se cambiaba por nadie en el mundo -
Bueno no se si me merezco tomatazos? Jajaja si tienen dudas o preguntas, pueden escribirme y me esforzare en responderles.
Gracias por seguir leyendo y espero siga siendo de su agrado.
Sin más Ame las ama.
