Deán no tenía el sueño profundo y el pequeño ruidito de la perilla de la puerta siendo forcejada lo despertó, no se preocupo de lo que estaba pasando pues había pensado que Sam había olvidado las llaves, contemplo a Cass dormido en su pecho unos segundos hasta que un hombre calvo rompió la puerta y entro a la sala.
Cass se despertó por el ruido y dio un salto de miedo para sentarse en el sofá, lo que permitió a Deán obtener su arma de su bolsillo trasero y apuntar al hombre.
- ¿Quién eres y que quieres aquí? - le pregunto Deán, el hombre le dio una sonrisa sínica y los tatuajes empezaron a aparecer por todo su cuerpo, era un Djinn.
- Cass, quédate atrás de mi - ordeno Deán, el niño ni rechisto para obedecer, algo en la mirada del otro sujeto le daba mucho miedo, así que Cass se escondió detrás de Deán y le abrazo la cintura.
- Lárgate de mi casa maldito - dijo Deán antes de dar 2 disparos concisos sobre el Djinn, el sabia que eso no lo iba a matar pero lo derribo, dándole unos segundos para que corriera con Cass hacia el armario de escobas y lo metiera ahí.
- Espérame aquí, no salgas hasta que te llame ¿ok? - le dijo Deán mientras sacaba un palo de Golf de plata que tenía guardado, el niño asintió con lagrimas y se sentó hecho bolita en el suelo, en medio de la oscuridad del armario.
Deán no tuvo ni tiempo de girarse en su posición cuando ya tenía al Djinn encima de su espalda, se movía de un lado a otro para evitar que el monstruo lo tacara, entonces Deán subió sus pies en un mueble y se impulso para caer sobre el Djinn y así logro liberarse.
Por su parte Sam iba a toda velocidad en el impala, ahora se lamentaba por haber ido al supermercado del pueblo vecino.
De pronto un hombre apareció en medio de la carretera, impidiendo el paso de Sam quien no tuvo más opción que frenar.
- ¿Pero qué demonios? - se pregunto Sam molesto, ahora no tenía tiempo para ese tipo de contra tiempos.
- ¿Ibas a alguna parte Sam? - grito el hombre desde fuera, Sam se distrajo de sus pensamientos de enojo y volteo su mirada hacia el hombre, era Haziel.
Los pensamientos de Sam eran confusos, estaba frente al ángel que casi mata a su hermano y el mismo que había puesto a todos esos monstruos tras su familia, solo había 2 opciones: Rendirse y morir o pelear hasta el final, así que bajo del auto muy serio.
- Quítate de mi camino - le dijo Sam entre dientes, Haziel solo se estaba riendo descaradamente.
- Vamos chico, yo no soy un demonio de esos que te tirabas con tus poderes diabólicos y tus encantos, soy un ángel… no puedes hacerme nada.
- Eres un maldito bastardo - le grito Sam, con un aleteo Haziel estaba a milímetros de su cara, mirándolo con los enormes marrón de su recipiente
- Te diré algo… podemos hacer un trato, ustedes me entregan a Castiel y yo los dejo tranquilos, es más me ofrezco a brindarles protección angelical.
- ¿Protección angelical? Jajaja no me hagas reír, eso no existe… todos ustedes son unos hijos de perra, desalmados y no les importa nada que no sea su estúpida guerra de poder… grábatelo muy bien; CASTIEL ESTA MUERTO DESDE HACE MESES - le grito Sam, por Inias le había quedado claro que Haziel solo tenía suposiciones sobre Cass y el enfrentamiento que Deán tuvo con él, en el consultorio de Lance no le había confirmado nada al ángel.
Aun así las palabras de Sam hicieron enojar a Haziel quien le soltó un puñetazo duro a Sam, mismo que lo lanzo lejos del impala.
- Tú no eres nadie para hablar de mi familia, MALDITO MENTIROSO… Castiel está vivo y lo sé porque me lo han dicho desde el purgatorio - le grito el ángel furioso, como si estuviera en medio de un ataque de ira.
Sam se arrastraba en el suelo, el dolor en su mejilla era intenso y no lo dejaba pensar en un plan para salir de la situación y no ayudo que Haziel empezara a patearlo una y otra vez, provocando que Sam tosiera sangre en alguna ocasión.
- Les di la oportunidad de entregarme a Castiel, ahora morirán con el - dijo Haziel, tomando el cabello de Sam en su puño, Sam le escupió sangre en el rostro.
- Vete al infierno – dijo Sam entre dientes, Haziel estaba por romperle el cuello cuando una especie de tormenta de rayos se inicio en el cielo, un rayo cayó sobre Haziel y lo hizo desaparecer.
Sam se quedo perplejo por unos segundos, mirando desde el suelo lo que había pasado, no entendía nada pero estaba agradecido de que ese rayo cayera sobre el ángel. Luego recordó a Deán así que con mucho dolor y severas heridas se levanto del suelo y regreso al impala.
Para cuando Sam logro llegar al motel, ya todo estaba destruido y hecho un tiradero, los sofás derribados con la lámpara de noche hecha añicos en su centro, la televisión igualmente destruida y la luz se había ido.
Sam tuvo que caminar hasta la cocina para encontrar el cuerpo del Djinn, con un palo de golf clavado en el corazón, lo peor de todo era que Deán (pálido y golpeado) estaba inconsciente a lado del monstruo.
- Deán, Deán - le gritaba Sam a su hermano para despertarlo, sin embargo eso no pasaba pues Deán estaba bajo los efectos de los poderes del Djinn. Sam se levanto del suelo y corrió a la habitación para buscar la jeringa con el antídoto Djinn que siempre llevaban cargando, rápidamente regreso a la cocina e inyecto el brazo de su hermano.
El color en la piel de Deán empezó a regresar ante el suspiro de alivio de Sam, mismo que desapareció cuando recordó a Cass, la preocupación por su hermano lo había hecho olvidarse del niño.
- CASS, CASS ¿DONDE ESTAS? - gritaba Sam por todos lados, no había señal de su chico así que tomo su cabello en señal de desesperación, en ese momento el sonido del rechinido de la puerta del armario de escobas se escucho, Sam tomo su pistola y apunto hasta que vio a Castiel salir sigilosamente y lleno de lagrimas.
- Ven aquí, ven aquí - decía Sam al borde de las lagrimas, Cass corrió y se dejo caer en un abrazo con su tío, era la primera vez en mucho tiempo que Sam estaba realmente feliz y aliviado de ver a Cass, ahora entendía que no solo había generado un sentimiento de paternidad en su hermano, el también lo sentía.
- ¿Estás bien cariño? - le pregunto Sam mientras lo veía de arriba a abajo, Cass asintió con lagrimas.
- Tengo miedo… ¿Dónde está papá? - pregunto Cass, Sam estaba por responderle cuando Deán apareció diciendo maldiciones en la sala, eso hasta que Cass corrió a abrazarlo también.
- ¿Están bien? - pregunto Deán en un susurro, Cass asentía y Sam le dio la mirada de luego te explico, el también estaba muy herido por la pelea con Haziel.
- Papá, papito… pensé que habías muerto, me asuste mucho - le decía Cass, Deán solo le sonrió a Sam y dejo caer su cabeza sobre la de Cass.
- Tu papá es fuerte cariño, no tienes que preocuparte por mi -– le dijo Deán y paso unos minutos calmando a su chico, mismos que bastaron para que Sam recogiera todas sus cosas y las llevara al auto.
Los 3 salieron en el impala rumbo a la cabaña de Rufus, el lugar más protegido contra monstruos.
* Esto es solo el comienzo de una gran batalla, van a venir cosas muy desesperantes para los chicos y Cass bueno va a estar en una situación difícil (no con Dean) y va a ser genial¡ hay algo mas grave viniendo y no es Haziel.
Lizzy no te conteste tu duda pero Inias es un ángel, pude conseguir lo que quiera con solo un pensamiento.
Por favor Review
