La Boda de Millerna & Dryden
Por: ziann-schezard
X. Mi Reina
Van se encontraba sentado muy cerca de la cama de Hitomi, quien en esos momentos dormía gracias a los medicamentos que los médicos asturianos le suministraron. El golpe recibido en la espalda que si bien no era grave, le estaba molestando y los doctores prefirieron tomar precauciones antes de que fuera demasiado tarde. El moretón en su baja espalda había quedado como señal del ataque, una mancha que empezaba a tomar tonos púrpuras, pero con suerte en un par de días desaparecería por completo.
El joven Rey aun sentía unas ganas terribles de regresar a aquella cueva y acabar con los imbéciles que se habían atrevido a tocar a su mujer, pero eso significaría dejarla sola y no estaba dispuesto a alejarse de su lado. Con una mano acarició el rostro de la chica como muchas veces anheló hacerlo.
Ella estaba de regreso y casi la perdía, de haber sucedido jamás se lo hubiera perdonado. Por lo menos, después de haberla devuelto a la Luna Fantasma, tenía la certeza de que estaría bien y lejos del peligro que Gaea significaba. Había perdido las esperanzas de volver a verla, que ella regresara y sin embargo ahora la tenía a su lado, las circunstancias no fueron las mejores, pero lo importante era que ambos se habían reunido de nuevo y esta vez no aceptaría tan fácil que se fuera, lucharía por ella. Había aprendido que su vida lejos de la mujer que amaba estaba vacía, lo tenía todo excepto a ella, pero al mismo tiempo se preguntaba si ella se sentía de la misma manera.
La manera en que lo abrazó le demostraba que no lo había olvidado y la esperanza de que ella se quedara tomaba más fuerza. Ya habría tiempo para hablar, lo importante era que se recuperara.
"No te dejaré ir" la besó en la frente, "esta vez me pondré difícil"
***
"Así que todo esto pasó y yo ni enterada"
"Mi hermano no quiso añadir más carga de la que tienes, confiaba en solucionar las cosas antes de que te dieras cuenta"
"Allen me conoce muy bien, yo misma hubiera salido a buscarla… ¡menos apretado!"
Estaban realizando los últimos ajustes al que sería el vestido de boda de Millerna y eso le había costado media mañana. Era una de las prendas más exquisitas que se habían fabricado, la falda era amplia y con aplicaciones de brillantes que tomaban la figura de pequeñas flores que con cada movimiento reflejaban la luz brillando tenuemente, un listón satinado cubría la cintura cayendo sobre la parte trasera y uniéndose con la cola, de al menos un metro de longitud y con bordado de encaje que hacía juego con el velo. Se veía esplendorosa.
En cuanto tuvo oportunidad, Celena le relató lo ocurrido al amanecer, haciendo referencia a la inusual y sorpresiva llegada del Rey de Fanelia.
"Ahora que me lo cuentas y se que todo acabó, me parece una aventura más a la cuenta de esos dos. Era de esperarse, les gusta llamar la atención"
"Su Majestad, si se sigue moviendo de esa manera no me deja trabajar y no terminaremos a tiempo" la costurera la regañó.
"Disculpa, pero también me haces cosquillas"
La impaciente señora bufó en respuesta, pero continuó con su trabajo.
"Será mejor que vaya a supervisar los últimos detalles para la cena, todos los invitados han llegado ya"
"Ni me lo recuerdes, hubiera preferido algo más… privado"
"Descuida, todo saldrá bien"
"Estoy segura, pero de verdad quisiera poder tener una reunión con mis queridos amigos. Todo por complacer a papá. No se te olvide llevarles los trajes" sonrió con malicia.
"Están listos" Celena salió antes de que otra brillante idea se le ocurriera a la Princesa, había ordenado comprar nuevos vestidos para Hitomi y un traje de gala para Van, sabiendo cuanto odiaba la etiqueta. Un precio muy justo por su casi ausencia.
***
"¡Porqué no me avisaron que el Rey de Fanelia había llegado!" Yarina Cirdan interrogaba a dos guardias que custodiaban la Sala del Trono.
"Lo sentimos mucho, Consejera Cirdan, nosotros tampoco lo sabíamos"
"¡Dónde está Merle cuando se le necesita!"
Dio media vuelta, aquellos guardias no tenían la información que buscaba y al parecer nadie en el Palacio sabía el paradero del Rey. Lo habían visto por los pasillos muy temprano en la mañana y el rumor de su llegada corría entre la gente llegando a sus oídos, sin poder comprobarlo. De pronto observó a lo lejos una figura bastante familiar, era su oportunidad de averiguar que había sucedido.
"¡Merle!" la llamó desde el lado opuesto del pasillo.
De inmediato la gatita detuvo su andar presuroso, había evitado encontrarse con su tutora durante todo el día, pero sabía que era cuestión de tiempo que cruzaran caminos, huir de ella sería inútil y no quería armar una nueva escena. No necesitaba ser adivina para saber la razón por la cual Yarina la llamaba con insistencia.
"¿Dónde está el Rey?" preguntó sin rodeos.
"Van-sama no desea ser molestado, tiene… tiene asuntos que resolver"
"Debiste haberme informado de su llegada"
Merle también entendía la preocupación de la Consejera, era su embajadora y tenía derecho a saber que se encontraba en Palas, pero esta era una situación extraordinaria, de haber sido diferente ella misma le habría transmitido la noticia.
"Él se reunirá contigo más tarde" contestó finalmente.
Un suspiro cargado de molestia fue su única respuesta, continuaron su caminata en silencio.
"Merle…" su tono de voz había cambiado por uno más sereno, "¿Quién es ella?"
Cuánta diferencia había entre el furioso interrogatorio de la noche anterior a la sencilla pregunta que ahora formulaba. Yarina no era una mala persona, pero su apego a las estrictas reglas y el protocolo la convertían en una obsesiva, cuando las cosas salían fuera de control terminaba explotando, aunque en primera instancia no lo demostrara descargaba su frustración con quienes nada le reclamarían, y Merle ocupaba uno de los primeros lugares en su lista de favoritos. La frialdad que demostraba al manejar los asuntos de Estado la hacían una estratega excelente y con un poder de convencimiento que muchos le envidiaban, no sólo era hermosa sino inteligente.
"Discúlpame por no poder responder a tu pregunta"
"¿Porqué ocultan su identidad con tanto recelo?" detuvo su marcha, "Ni siquiera la Princesa Millerna parece querer hablar del tema, cuando se lo pregunté su única respuesta fue 'una invitada de honor', ¿qué esconde?"
"Ten por seguro que nada esconde, pero ha sido su decisión el mantenerla así hasta que ella decida hacer una presentación más formal. Si me disculpas, tengo algunas cosas que hacer"
Yarina se quedó a la mitad del pasillo, nuevamente sin una respuesta o alguien que pudiera aclararle la situación.
***
El Salón del Trono había sido transformado en un gran comedor, tablones largos estaban montados alrededor dejando un espacio libre en el centro que sería ocupado como pista de baile, mientras una banda situada en un extremo del salón tocaba música suave para amenizar aquella fiesta de bienvenida con la cual se daría inicio a los festejos de la próxima boda. La mesa de los futuros Reyes estaba al frente, la cual compartían únicamente con la familia más cercana, la Princesa Eries y su prometido, el Rey Aston y el Duque de Freid. Los invitados estaban repartidos a lo largo del salón, conviviendo de manera cordial antes de la cena.
"Demasiada gente"
Millerna se había escabullido de algunas damas que la interrogaban con preguntas acerca del como se había dado cuenta que su futuro esposo realmente era el indicado. No le molestaba el explicarles, pero la veían como un modelo a seguir y todo lo que pudiera decir sería considerado como cierto.
Buscó a su prometido entre los demás invitados, encontrándolo en una de las terrazas en compañía de los hermanos Schezar.
"Y esto apenas comienza" buscó consuelo en los brazos de su prometido.
"¿Te había dicho lo hermosa que luces esta noche?"
"Como unas diez veces" sonrió.
"Cuenta esta como la once"
Como las últimas noches, ésta también era fresca y en la terraza se habían colocado unas cuantas mesas pequeñas iluminadas por velas que desprendían una fragancia floral. Adentro se respiraba un ambiente de fiesta, con conversaciones y música por doquier, contrastando con la tranquilidad de aquella terraza, disfrutando momentos de paz.
Merle fue la siguiente en aparecer, ahora vestida elegantemente y el cabello recogido en un moño.
"Buen cambio, Merle" la saludó Allen, "es raro verte usar un vestido de gala"
"Nunca me han gustado" gruñó, "pero la ocasión lo amerita, además no soy la única que sufre con su atuendo" se rió bajito.
"Ya que lo mencionas, ¿porqué tarda tanto?" Millerna le dirigió una mirada de complicidad a Celena, quien se sintió apenada pues ella también había participado.
"Sólo un momento más, a él tampoco se le dan bien las fiestas"
***
"¿Estás segura que te sientes bien?" Van miró a Hitomi con exagerada preocupación, "Millerna no se molestará si faltamos a la cena de hoy, prefiere tu presencia el día de mañana"
"Tranquilo" lo tomó con seguridad por el brazo, "¿no será esta una excusa para saltarte la cena?"
"Por supuesto que no" desvió su mirada, ligeramente ruborizado, "sólo estoy preocupado por ti"
"Van, ¿desde cuándo te has vuelto tan sobreprotector?"
"Desde que acostumbras meterte en problemas"
"Más bien ellos me encuentran a mi. Será mejor que nos demos prisa, sino comenzarán a pensar que estoy metida en un nuevo lío" comentó con ironía.
"Seguro que si"
***
La Consejera de Fanelia se encontraba sentada en una de las mesas más alejadas, había cumplido con todos los protocolos saludando a todos y cada uno de los reyes y nobles en nombre de su Rey, a quien hasta ese momento no había logrado localizar. Estaba nerviosa, pero lo disimulaba muy bien, Merle había logrado escaparse de su interrogatorio, de haberlo querido hubiera forzado a la gatita para obtener una respuesta, pero ¿en verdad valía la pena?
Alzó su copa a la altura de sus ojos, analizando su contenido, un líquido color rubí brillante, distrayendo un poco su atención. Tenía que encontrar a Van, estaba segura que él podría aclararle la situación pues al parecer la misteriosa mujer lo conocía y muy bien.
Por los ventanales observó al grupo formado por la Princesa, en el cual Merle se encontraba. Sabía que entre ellos había una estrecha amistad fortalecida con los sucesos de la Gran Guerra. El Rey siempre se refería a sus amigos con cariño, por eso no había entendido porqué había decidido permanecer en Fanelia y no asistir a aquella Boda, sin embargo cumplió su deber como Embajadora sin preguntar motivos. Ahora las cosas no encajaban, Van había aparecido en Palas, pero tampoco estaba en la fiesta, no estar al tanto de lo que ocurría la sacaba de quicio.
Y en ese momento fue que lo vio, el Rey llegaba acompañado de la misteriosa chica, uniéndose a sus amigos en la terraza. Sin pensarlo medio segundo, se dirigió hacia ellos abriéndose paso entre los demás invitados.
"¡Majestad!" cuidando no alzar demasiado la voz, lo llamó.
Van reconoció de inmediato quien lo llamaba, girándose para encontrarse con su leal Consejera. Merle estaba a la expectativa, el encuentro entre ambos no podía dilatarse más y eso incluía el revelar la identidad de Hitomi. No se atrevía a imaginar cual sería la reacción de Yarina cuando supiera de quien se trataba.
"Yarina" la saludó, "lamento no haberte informado de mi llegada, pero había asuntos importantes que no podían esperar"
"Disculpa mis modales" correspondió el saludo con una inclinación de cabeza, "sólo estaba preocupada"
"Lo entiendo y gracias"
Al subir la mirada se encontró con la figura de su Rey tomado de la mano del misterioso personaje, un gesto que jamás le había visto a Van, relajado a un lado de aquella mujer. En los pocos años que llevaba como consejera, el Rey siempre se mostraba distante a cualquier insinuación o acercamiento de las doncellas, evitaba hablar del tema del matrimonio, el cual era muy frecuente sobre todo en las últimas reuniones del Consejo, Fanelia necesitaba una reina que significara la llegada de un heredero. ¿Por qué con esa desconocida se comportaba cordial?
"Tú… ¿porqué?"
Hitomi la miró expectante, lo mismo que los demás mientras Van no comprendía el repentino cambio en su Consejera.
"Majestad, ¿usted conoce a la dama?" trató de sonar amable, aunque la presencia de Hitomi la molestaba, tenía muy fresco el recuerdo de su primer encuentro.
"¿Acaso no te han dicho quién es?" el Rey de Fanelia dirigió su mirada hacia su gatuna amiga, quien se hizo la desentendida mientras los demás lo negaban con su silencio.
"Fui yo quien lo decidió así" Hitomi explicó con calma antes de que Van comenzara a cuestionar a sus amigos, "no quería arruinar la sorpresa"
"Si tu así lo quisiste" la miró confundido, "en ese caso permíteme ser yo quien haga la presentación. Yarina, quiero que conozcas a Hitomi"
Ese nombre retumbó en su memoria, por supuesto que lo había escuchado y demasiadas veces, de boca de Merle, en conversaciones entre la familia Real de Astoria y su Capitán, sobre todo de su Rey quien no la mencionaba muy a menudo, pero siempre estaba presente en sus recuerdos. ¿Cómo pudo ser tan tonta y pasar por alto los detalles que la describían? Cabellera castaña y sus preciosos ojos verdes, su raro acento al hablar y su comportamiento. Hitomi, la legendaria muchacha que vino de la Luna Fantasma y una de las heroínas de la Guerra del Destino, aquella que fue pieza fundamental en la victoria de los Reinos Unidos sobre Zaibach, aquella a quien su Rey más añoraba.
Pero esta no sería la única sorpresa, nadie estaba preparado para escuchar lo que Van diría.
"Mi Reina"
NOTITAS:
Como me gusta dejar las cosas en suspenso muajajaja!!!!
este capi tiene una manera distinta de ser narrado, es como ver distintas escenas sin orden apartente... me costó mucho trabajo, pero al fin quedó... estuve a punto de borrarlo todo y empezar de cero, pero antes de q eso ocurriera lo dejé como una semana y lo volví a leer, y no era tan malo XD
en el siguiente: la boda!!!!!
Eli Fentom: sería demasiado violento ir saludando a van con golpes XD pero se los merece XD gracias por no lincharme, prometo no ser tan mala jejeje
lerinne: suele pasar, eso o que la conexión de internet se vaya y no puedas recuperar el kilométrico mail q habías escrito grrrrr... mi hermano trabaja en amstar muy cerca de donde vives y hace como un año tmb vivíamos por ahí, así q conozco la zona =P eso de tu sobrina, es q es bien nice jajaja... ya se reencontraron, peeeero... aun falta jajaja
marrosydejose: yo no me quejaría si me rescatara alguien como van, aunq tmb prefiero a allen jejeje
goshi: por eso no es bueno salir de noche, espantan XD te decidiste por leyes??? wow!!!! bienvenido a mi mundo!!!
puchu: disculpa la demora, pero ya actualicé y definitivamente viene lo mejor
Kagome-Black: el golpe hasta a mi me dolió... pero era una escena q tenía en mente y no podía dejar de escribirla
betyboop68: si me acuerdo de ti! esta historia no es tan trágica, solo un poquito xq Remi si q era desgraciado buuuu... tienes mucha razón allen es taaaan guapo, pero tanta perfección no puede quedarse con cualquier personaje, ah no!!!! algo se me ocurrirá XD millerna no es bridezilla, es un poco quisquillosa, pero no va a llegar a tanto, creo... y yarina tampoco es taaaan mala, pero parece q ya se ganó muchas enemigas y un linchamiento público jeje pobre jeje gracias por leer!!!
nos leemos la próxima, espero no tardar demasiado (tengo una verdadera boda hindú en puerta, así q será después de eso)
besos!!!!
