Todo estaba dispuesto en el gran salón de eventos donde Sasuke daría a conocer formalmente su libro a la prensa, ahí mismo se realizaría una pequeña firma de autógrafos exclusiva con veinte fans que habían respondido a una convocatoria de la radiodifusora donde el Uchiha realiza su programa de radio.

El lugar era muy iluminado con pequeñas mesas cubiertas de manteles blancos y arreglos florales, la sobriedad relacionada con el autor del libro se hacía presente en el ambiente.

La prensa se encontraba ya dispuesta en los lugares asignados, esperando el arribo del Psicólogo y escritor.

Gaara vestido con un elegante traje gris de chaqueta y corbata, se tronaba los dedos nervioso pues Sasuke llevaba quince minutos de retraso y eso nunca pasaba, su novio era perfeccionista, por lo que la impuntualidad no daba nada con su personalidad, además algo extraño pasaba con el Uchiha, de eso estaba seguro, al momento de hablar por teléfono en la mañana no le quiso contar mucho sobre la experiencia que fue conocer al supuesto marido y ni hablar de la tonta excusa que le puso para no contestarle las llamadas, además de que Itachi le comprobó que no pasó la noche en casa.

Algo no andaba nada bien, pero por el momento se conformaba con que llegara y diera la cara a la prensa, ese evento era de lo mas importante, pues el magnate y excéntrico Kakashi Hatake había sido invitado y era su oportunidad para hacerlo firmar como socio corporativo.

-¡Ya estoy aquí! – exclamó el azabache al entrar al salón.

Gaara lo esperaba en la puerta y suspiró aliviado, se acercó a él y lo saludó con un ligero beso en los labios.

-Sasuke, me tenias muy preocupado, hubieras permitido que pasara por ti, todos están impacientes esperando tu llegada.

-Ya, ya estoy aquí, fue un pequeño tropiezo que tuve pero todo solucionado.

- Bájale a tu mal humor Gaara, - interrumpió la persona que venia acompañando a Sasuke. – un pequeño retraso le pasa a cualquiera, el tráfico no ayudó mucho.

-Itachi – saludó el pelirrojo con un meneo de su cabeza – como sea, - dijo restándole importancia a las observaciones de su cuñado - andando, luego arreglamos eso.

Sasuke entró por completo al salón del brazo del Sabaku, todos los presente se levantaron de su asiento al verlo llegar, el azabache lucía un traje negro impecable, con camisa rosa y corbata negra la igual que los zapatos lustrosos, la tersa piel del azabache resaltaba con dichos colores, dándole una apariencia nacarada, como recién salida del baño.

-Buenas noches a todos – saludó el Uchiha subiendo a la tarima donde el pódium se encontraba para darle la bienvenida a los asistentes al evento y dar inicio a las dudad y aclaraciones que haría durante la noche.

Itachi asistió a dicho evento por que Sasuke se lo había pedido con varias semanas de anticipación, la verdad que las reuniones de su hermano y cuñado le parecían de lo mas aburridas y parcas, sin embargo tenia que apoyar a su hermano menor, pues eran los únicos en la familia, aparte de el tío Madara, pero este se encontraba fuera del país, por lo que no lo veían mas que una vez al año.

El mayor de los Uchihas fue y se sentó con un poco de desgano en la mesa que le tenían dispuesta junto a su hermano y el amargado de Gaara, no es que su cuñado le cayera mal, es sólo que no congeniaba mucho con su forma de ser, bastante tenia con aguantar al acartonado de su hermanito, como para tener que tragarse también la personalidad del Sabaku; él siempre había apoyado a Sasuke, aunque no comulgara propiamente con las ideas que el menor tenia de ver la vida; había tenido la esperanza que al escoger una pareja sentimental, lo hiciera sabiendo que la vida debería tener balances, y que la perfección no es siempre lo que salta a la vista, había muchas formas de volver perfecto algo que de principio no lo parecía.

El lugar estaba ligeramente lleno, la mayoría de las personas invitadas estaban ya presentes, sólo faltaban unos cuantos y al parecer uno de los que aun no llegaba era ese socio tan importante al que Gaara quería hincarle el diente.

Itachi suspiró, cogió la copa de vino blanco que se encontraba en la mesa y dio un pequeño sorbo, se encontraba solo en la mesa, esperando la llegada de su hermano y los demás; era triste y un tanto frustrante el pensar que no tenia con quien compartir esos momentos, llevaba un buen tiempo sin una pareja formal y ya la estaba echando en falta, pues se sentía incomodo. Como si no encajara en ningún lugar e hiciera mal tercio.

"Como sea Itachi ya te llegara tu momento y la persona adecuada para ti, ya lo veras" se dijo animándose mentalmente el pelinegro, sonriendo melancólicamente.

Luego de una hora de estar charlando y respondiendo dudas, además de haber firmado una buena cantidad de libros y tomarse varias fotos que aparecerían en las portadas de revista y algunas publicaciones de los diarios; Sasuke Uchiha se dirigió hacia la mesa donde conviviría con Hatake, aunque al parecer dicho personaje aun no se dignaba a aparecer.

-¿No a llegado? – preguntó el de ojos negros a su pareja.

– No aun no – contestó visiblemente nervioso.

-No te preocupes, seguro que se retrasó, no debe tardar en llegar, escuche que no es muy famoso por su puntualidad.

Gaara sonrió forzado, pero aun así intentó relajarse, no podía arruinarle la noche a su pareja, después de todo, habían trabajado mucho para dicho evento, si el Hatake no se presentaba, ya tendrían oportunidad de verlo en otra ocasión.

-Tienes razón, celebremos que esto salió muy bien – dijo tomándolo por la cintura y conduciéndolo hacia la mesa donde Itachi les esperaba.

Al llegar hasta ahí, Sasuke y Gaara tomaron asiento; Itachi les sonrió y felicitó a Sasuke por su éxito, luego de un rato el azabache menor se disculpó, para ir al sanitario, dejando a su hermano y su novio solos en aquella mesa.

Sasuke iba saliendo del WC que se encontraba en el mismo pasillo que el de las damas, iba tan concentrado tecleando en mu teléfono móvil, que no se fijó por donde caminaba, hasta que sintió que chocaba con algo, o mejor dicho con alguien.

-Perdón – se disculpó muy apenado.

-No te preocupes. – contestó la agraviada.

Sasuke reconoció esa voz y levantó la vista para ver a quien tenia enfrente, llevándose una gran sorpresa.

-¿Sakura?

-Sí, – asintió sonriendo – hola, ¿sabes? me hubiese gustado llegar mas temprano, pero con Kakashi eso es imposible, siempre llegamos tarde a lo eventos por su culpa. – comentó con un ligero tono de enfado.

-¿Kakashi? – Preguntó contrariado - ¿Conoces a Kakashi Hatake?

-Sí, él es mi marido, de la persona que te hable hoy en la mañana.

Sasuke abrió los ojos de par en par, sorprendido por lo que estaba escuchando

"Oh no, es la mujer del Hatake, y yo le mentí diciendo que Naruto era mi pareja ¿Ahora como voy a salir de todo esto?" Comenzó a angustiarse, pues se le venía un gran problema, ahora tenia que explicarle a Gaara lo del numerito en el salón de pruebas y ver como resolvía todo eso sin quedar como un farsante ante los ojos de la chica de pelo rosa.

-¿Kakashi esta aquí?

Sakura rodó los ojos –Claro que sí, ¿acaso crees que vendría yo sola?

-Hm

-¿Sabes? Me apena decirte que no tenia idea de quien eras cuando te vi en la tienda, - confesó sonrojada - pero casualmente cuando salimos de aquel salón, Ino y yo fuimos al centro comercial, en un escaparate vimos uno de los espectaculares anunciando tu libro, me dio tanta vergüenza el no haberte reconocido antes, - Sasuke le sonrió ligeramente de manera conciliatoria – aunque me lleve una sorpresa cuando llegue a casa y me encontré con una invitación para asistir a este evento.

-¿Y decidiste venir?

-La verdad me costó trabajo convencer a mi marido, a él le parecen muy aburridos este tipo de eventos, si por él fuera, se quedaría leyendo su colección de libros… - carraspeó un poco, deteniéndose antes de hablar, pues estaba a punto de revelar uno de los raros pasatiempos de su esposo, dicho sea de paso, uno no muy decoroso - pero le hable de ti y de tu novio, de cómo les habíamos conocido, de lo encantador que es, y de que se divertiría al conocer a tu novio, así que me hizo caso y por eso estamos aquí.

-Oh – dijo tratando de ocultar su desilusión y al mismo tiempo su desconcierto - ¿así que están aquí para ver a mi novio?

-Bueno, no sólo a tu novio, también a ti, aunque Kakashi me contó algo sobre un negocio que le propuso tu pareja, él no estaba seguro de firmar con la empresa que te representa, sabiendo que esta pasando por malos momentos económicos y que tal vez tenga que declararse en quiebra.

-¡¿Qué? – fue la expresión de Sasuke y las facciones se le descolocaron un poco, pues Gaara no le había comentado nada sobre eso.

-Oh, perdón – expresó tapándose la boca con ambas manos – yo… creí que ya lo sabias, no tenia idea de que…

-No, no te preocupes, no es tu culpa, no tienes por que disculparte, al contrario, te agradezco el que convencieras a Hatake de venir esta noche, estoy seguro que no se arrepentirá de asociarse, sé que con su ayuda la editorial saldrá adelante muy pronto.

-Ya lo creo que si, al conocer a tu novio ¿Gaara es que se llama verdad?

-Emm… sí, Gaa… – tragó saliva – Gaara, Subaku no, Gaara.

-Pues es adorable, dime ¿Se encuentra aquí verdad, podemos ir a saludarlo? Así aprovechamos y te presento también a Kakashi.

Sasuke intentó no hiperventilar y tragarse su angustia, era un Uchiha y le haría frente a este enredo; todavía no sabía como lo haría, pero saldría adelante, de eso estaba seguro.

Caminó por el pasillo, dándole el paso a la pelo rosa para que caminara al frente, queriendo que un milagro ocurriera en ese instante y que se incendiara el escenario o que hubiese un pequeño temblor y todos los invitados, incluyendo a Sakura y su marido salieran de aquel lugar y sacarlo así de aquel problema.

Sasuke seguía sudando frio y rezando, sin poner mucha atención a los presentes hasta que Sakura emitió un gritillo emocionada.

-¡Es Gaara! – exclamó señalando hacia la puerta del salón.

El Uchiha volteó contrariado y casi se le cae la quijada al ver al rubio ahí parado, como buscando a alguien con la mirada; se le veía relajado, sonriente, nada acorde con el evento, pues llevaba puesto un pantalón oscuro de mezclilla y una camisa de manga corta en tono azul cielo, además de las botas urbanas en el mismo tono del pantalón.

Sasuke se adelantó hasta la puerta, trotando para darle alcance antes que la pelo rosa; en un acto desesperado se abrazó al rubio y le susurró al oído con voz angustiada.

-Por favor, síguemela corriente, te prometo que te lo recompensare luego, créeme que esto es de vida o muerte.

Naruto estaba atónito con la repentina acción del azabache, sin embargo algo le decía que debía poner de su parte y seguirle el jueguito a Sasuke, así que sin pensarlo mas, lo hiso, sonrió grande y correspondió al abrazo.

-Esta bien, te ayudare, me explicaras después a que viene todo esto ¿vale?

-Gracias.

La pelo rosa llegó hasta ellos y saludó a Naruto con entusiasmo, como si fuesen amigos de toda la vida.

-Hola Gaara, es un gusto verte de nuevo.

"¿Gaara?" El rubio se desconcertó por una fracción de segundos, pero comenzó a comprender un poco a lo que se refería Sasuke.

-Buenas noches, - saludó haciendo una reverencia y besando la mano de la mujer - Sakura si mal no recuerdo ¿Verdad?

-Exacto, le comentaba a Sasuke que es muy raro eso de encontrarnos dos veces en un día, sin saber que teníamos lazos de otro tipo.

-Si, las coincidencias de la vida son extrañas.

-Bueno, creo que deberíamos ir a saludar a mi marido. – aconsejó Sakura, comenzando a caminar hacia la mesa donde se encontraban dispuestos varios platos con bocadillos y una ponchera. – Miren, se encuentra por allá. – señaló y los chicos la siguieron.

-Oh, querida, ya has regresado, te tardaste un poco, creo que se te esta pegando un poco lo de mis retrasos – bromeó.

-No digas bobadas Kakakshi, lo que sucede es que me encontré con Sasuke y Gaara, mira son ellos.

-Muchos Gusto señor Hatake, soy Uchiha Sasuke y Mi prometido Sabaku no, Gaara.

-Buenas noches caballero, espero que se este divirtiendo – saludó Naruto haciéndose pasar por el novio del azabache.

Gaara aun esperaba sentado al lado de su cuñado, Sasuke ya se estaba tardando y la tensión entre Itachi y él se estaba haciendo evidente.

-Voy a ver donde se a metido Sasuke – se disculpó el pelirrojo y se levantó para ir en busca de su pareja.

-Hn – fue la única respuesta del azabache mayor.

Gaara no le prestó más atención y comenzó a buscar con la mirada, analizando de un lado a otro las personas que se encontraban en el salón, hasta que su vista se clavó en la conocida figura de su pareja, sólo que había algo extraño con él, Sasuke estaba frente al Hatake, pero estaba solo, un desconocido de cabello rubio le tenia abrazado por la cintura.

"¿Quién demonios es ese rubio y por que se toma esas atribuciones contigo, Sasuke?"

Continuara…

Bueno, espero sus comentarios... y perdón por la tardanza.