Hola que tal hermosos seguidores, lo se soy consciente que debí subir esto ayer jueves pero verán pasaron cosas ya que como a mitad de semana solo tenía "listo" el capítulo de la mitad al final y el principio aún no quedaba jaja, no sé fue muy extraño; además de que debía hacerle una revisión exhaustiva antes de subirlo.

Otra cosa muy importante y es que he llegado al horrible punto de que voy a contratiempo ya que se me acabaron los capítulos hechos y ahora tendré que irlos escribiendo cada semana por lo que les pido de la manera más atenta que no se impacienten sino los subo cada jueves.

Bueno sin más que decir aquí les dejo el tan ansiado pov Honoka el cual estaban curiosos por saber. No olviden dejar sus reviews ya que los amo y me ayudan a ir mejorando con la historia.


Capítulo 7. Tocando fondo

Honoka's POV

-Debes de reflexionar seriamente sobre lo que hiciste esta noche Honoka- me decía Umi en tono autoritario frunciendo el ceño- la falta de oxígeno puede dejar secuelas, ¿lo sabias?- continuaba esta vez en tono preocupado- creo que te pasaste, mira que hacerle "eso" a Maki.

-Esa PERRA se lo merecía por meterse con MI NOVIA- le respondía a la defensiva fulminándola con la mirada- además no te pregunte si crees que "estuvo bien" o "estuvo mal" lo que hice - seguía de manera cortante- Yo estoy segura que fue lo correcto, ninguna de esas dos se merecía un trato diferente de mi parte; por fin me desquite de Maki y en cuanto a Nico- hacia una pequeña pausa sintiendo un nudo en la garganta- con la "enana" luego arreglaré cuentas.

Umi-chan solo se quedo callada y se limito a conducir cosa que me alegraba ya que sinceramente lo menos que necesitaba era pelearme con una de mis amigas. Cuando finalmente vi la puerta del edificio donde vivo me incorpore en el asiento y desate el cinturón de seguridad, en cuanto Umi-chan se estacionó abrí la puerta y me limite a bajar del auto sin siquiera voltear a mirarla.

-Gracias por traerme Umi-chan, perdón por las molestias- le decía de manera seca para después cerrar la puerta.

-Espera, Honoka. ¡Honoka!- Pude escuchar como Umi bajo del auto y me llamó pero decidí no hacerle caso y continuar caminando sin darme la vuela.

-Mi auto puedes devolverlo mañana, solo deja las llaves en el buzón- le decía con indiferencia siguiendo con mi camino.

Lo siento Umi-chan pero aun hay muchas cosas en las que debo de pensar.

Al entrar a mi departamento me dirigí a la cocina y tome un par de botellas de "sake tipo ginjo(1) de plátano" y tres piezas de pan de melón e inmediatamente me dirigí a mi habitación para tirarme sobre mi cama.

Mientras bebía la primera botella y mordía mi pan no podía quitar de mi cabeza esa imagen, una y otra vez venía a mi mente Nico-chan sobre Maki, ambas tocándose y besándose tan desesperadamente. La manera en la que sus cuerpos se movían tan acompasadamente me molestaba, sobretodo la expresión "extasiada" y "feliz" en el rostro de Nico.

Al recordar esto el nudo en mi garganta se hizo mas grande, tome un poco más de sake para intentar que este desapareciera pero no lo lograba, segundos después de esto empecé a notar humedad en mis mejillas así que deje mi pan y dirigí mis dedos hacia ellas corroborando que efectivamente estaban mojadas debido a que de mis ojos no dejaban de salir lágrimas. Quede en shock por un momento hasta que reaccione y seque mis ojos de manera desesperada con mi puño, en ese momento senti tanto coraje que arroje la botella de sake con toda la fuerza de la que fui capaz hacia la pared logrando que esta se hiciera pedazos.

-Maldición, no- decía entre sollozos- no puedo estar llorando por "eso". A mi ya no me importa Maki y ¿Nico?, esa enana idiota JAMAS fue de mi interés.

¿De verdad? Entonces porque siempre que estabas con ella te sentías FELIZ-me cuestionaba una voz en mi interior.

-Cállate, yo solo fingía- respondía ante lo que afirmaba mi cabeza.

¿Fingías? Ah y supongo que las ganas de abrazarla y besarla que tenias también eran parte de la mentirá.

-No puedes mentir a menos que creas en la mentira, ¿sabias?- respondí de manera ácida.

El problema aquí es que te lo creíste demasiado y aunque lo niegues ella te IMPORTA. La deseas, y no solo eso sino que la QUIERES.

-¡CALLATEEEEE!- gritaba con desesperación mientras colocaba mis manos en mi cabeza y presionaba con fuerza- No hables… basta… por favor.

Termine de rodillas sobre mi cama con mi rostro entre mis piernas y sin ser plenamente consciente ejercí presión sobre mi nariz provocando que esta comenzara a sangrar de nuevo, esta vez sobre mi colcha rosa haciendo que esta quedará teñida de rojo, pero para ser sincera ya no me importaba de hecho ni siquiera sentía dolor.

Después de un rato en esta posición me incorpore para después quitar de un tirón la colcha y de paso hacer lo mismo con mi blusa dejando ambas tiradas en una de las esquinas de mi cuarto. Después de lavarme la cara y cambiarme la camisa volví a mi cama y continúe bebiendo aquel "sake", una vez que este se acabó fui por más a la cocina pero ya sólo quedaban dos botellas más y una botella a la mitad de un vino que en alguna ocasión me regalo Kotori, así que tome todo y regrese a mi habitación.

No me percate de en que momento amaneció ya que mi mente no dejaba de atormentarme con todos esos recuerdos y dudas, mi cabeza estaba hecha un desastre y mejor ni hablar de mi corazón, ya que no tenia ni idea de que carajos sentía en este momento, solo deseaba que todo el alcohol que había consumido me adormeciera para así poder olvidarme un poco de todo lo ocurrido. Sin embargo el alcohol es traicionero y lejos de hacerme olvidar lo que me atormentaba, más me lo recordaba.

[INICIO FLASHBACK]

¡MALDITA ENANA! Como se atrevió a engañarme. Como pudo revolcarse en mis narices con otra y sobre todo con esa ESTUPIDA de Maki.

Pensaba esto mientras me retorcía para intentar librarme del agarre de Umi y de Tainaka-san.

Como pudo hacerlo, después… después de que nos besamos así.

Sin percatarme de ello un par de lágrimas comenzaron a rodar de mis ojos, era extraño pero ya no estaba enojada de hecho ahora me sentía… triste.

-Espera Ritsu-san- escuche la voz de Umi mientras nos deteníamos- ¿Honoka, estás bien?

Para este momento la voz de la peliazul me sonaba muy lejana, lo cierto es que apenas estaba siendo consciente de lo horrible que dolía mi rostro por lo que intente llevar una de mis manos hasta mi nariz pero al hacerlo la cabeza comenzó a darme vueltas.

-¡Hey cuidado, se va a caer!- escuche exclamar a la que parecía ser Tainaka-san.

Nuevamente sentí como volvían a sostenerme pero en esta ocasión no avanzaba por mi propio pie, por lo que lo más probable es que me llevaran cargando.

-Muy bien súbela, cuidado con su cabeza. De acuerdo hay que llevarla a la clínica más próxima, sino me equivoco es "Shinanomachi, Shinjuku"(2) ¿no?- decía la castaña clara.

-Si esa es la más cercana pero no creo que sea buena idea, ya que Honoka acaba de dejar inconsciente a la heredera y próxima dueña de esa clínica- le respondía la peliazul.

-Uy tienes razón, pero entonces- se quedaba en suspenso por un momento la baterista- ¡Hay ya sé! Sube la llevaremos a casa de una amiga que estudia enfermería ella sabrá que hacer.

-Bien pero mejor te sigo en el auto de Honoka- después de la confirmación de la castaña escuche como encendió el motor y nos dispusimos a irnos.

Después de viajar algunos minutos nos estacionamos y ambas chicas volvieron a tomarme en brazos, cuando finalmente llegamos hasta nuestro destino una chica de cabello dorado oscuro y ojos purpura nos recibió. Esta nos hizo pasar hacia la sala y les indico que me recostaran sobre el sillón, luego de que hicieran esto intercambio unas cuantas palabras con mis acompañantes y finalmente se dirigió hacia mí.

-Hola Kousaka-san. Soy Koizumi y sé que te duele mucho pero prometo ser rápida ¿si?- su voz era suave y dulce, y sus ojos trasmitían confianza y calidez.

Posteriormente les hizo la indicación a las chicas de que me incorporaran quedando sentada enfrente suyo. Mientras ellas sujetaban mis brazos la ojipurpura coloco ambas manos sobre mi nariz formando un triángulo (al colocar las yemas de sus dedos juntas, exceptuando los pulgares) con ellas cuya punta se encontraba en la parte superior de mi nariz y acto seguido fue juntando las palmas de sus manos hasta formar una línea perfecta con mi barbilla y por ultimo sin deshacer esta posición fue descendiendo lentamente hasta que al fin desapareció mi mareo. (3)

-Listo, luego de que baje la hinchazón tu nariz volverá hacer tan linda como siempre- me decía la chica de la voz dulce para después tenderme una pequeña toalla.

-Bien ahora necesito que te suenes o de lo contrario tu nariz seguirá congestionada- me decía dedicándome una tímida sonrisa mientras reacomodaba sus gafas.

Hice lo que me pidió usando la toalla como pañuelo y observando como una cantidad extraordinaria de moco y sangre salía por mi nariz, pero gracias a ello comencé a respirar mejor, así que le pedí permiso para usar su sanitario y una vez ahí me dispuse a lavar mi rostro, cuello y nudillos ya que estos tenían restos de sangre.

Cuando finalmente regrese a la sala Umi-chan se ofreció a llevarme a casa, dejando así a Tainaka-san y a una muy sonrojada enfermera en aquella residencia. Durante todo el camino permanecí callada ya que mi mente no dejaba de pensar en lo acontecido una y otra vez recordaba aquel beso con Nico, el cómo se sentía tan bien el tacto de sus manos sobre mi rostro. Y sobre todo no podía sacarme de la cabeza lo mucho que había DESEADO que ese beso continuara.

[FLASHBACK END]

Al otro día me negué a levantarme de la cama no tenía ánimos, lo único que quería era dormir y olvidarme de todo y todos, pero pese a que lo intentaba no lo conseguía cada que conciliaba el sueño mi mente me jugaba malas pasadas, ya que creaba pesadillas en las cuales siempre aparecían esas dos.

Algunas de ellas eran más recientes ya que se ubicaban en algunas de mis salidas con la "enana" pero otras parecían crearse a partir de recuerdo pasados ya que estas se llevaban a cabo en mi época de preparatoria cuando mi relación con Maki apenas iniciaba.

Por más que quería dejar de pensar en esa pequeña de ojos carmín, no podía, ya que cada cosa me recordaba a ella. Ya fuera porque algún vecino escuchara la radio y en esta sonara alguna canción de una idol de moda o porque cada vez que salía a la calle para comprar alcohol o pan me encontraba a alguna niñita de secundaria o con cabello negro que me recordaba a ella.

Después de mi tercer día de alimentarme a base de pan y alcohol decidí salir a la calle a comprar algunos manjūs(4) o un poco de ramen. Cuando estaba a punto de entrar a la tienda vi que una chica bajita de pelo negro azabache y lentes oscuros salía de ella, en el momento en que mis ojos escanearon su figura lo supe era ELLA.

Así que antes de darme cuenta mis pies ya estaban caminando hacia aquella chica, comencé a seguirla hasta que un par de calles más adelante se detuvo en una parada de autobuses y una vez ahí comenzó a revisar su reloj de pulsera para después deslizar su dedo por el programa de horarios de llegada. Me detuve a un par de metros de ella observándola con detenimiento y al percatarse de que la miraba, Nico solo se volvió hacia mí por un segundo para dedicarme una sonrisa y volver su vista nuevamente hacia la plataforma de llegada.

Pasado unos cinco minutos llego el autobús donde conforme la gente bajaba se retiraba de aquel sitio con rapidez para seguir con su camino. Por último descendió de este, un chico pelirubio bajito al cual al verlo la chica corrió a su encuentro. Cuando ambos estuvieron frente al otro se unieron en un tierno abrazo y posteriormente el rubio se separó para comenzar a besar a Nico. Al presenciar esto pude sentir como la furia se apoderaba de mí, era justo como esa vez en la que la había sorprendido con Maki.

Y justo como en aquella ocasión cegada por la furia me abalance sobre ese sujeto, de un tirón logre alejarlo de ella y antes de que protestara siquiera estampe mi puño en su rostro repetidas veces sin importarme lo más mínimo que este se encontrara ya en el suelo sangrando. Nuevamente ella volvía a tirar de mí intentando que lo soltara pero aunque volviera a interponerse como en aquella ocasión no conseguiría que dejara a ese idiota que osaba QUITÁRMELA. Entre el forcejeo aquellos lentes oscuros se cayeron de su rostro revelando un par de ojos verdes llorosos que me miraban con miedo.

-Por favor onee-chan- me decía suplicante- No lastime Yuu-chan.

Seguido de esta revelación comencé a retroceder, no podía creer lo que había hecho no solo había confundido a esa chica con Nico-chan sino que también había agredido a su novio sin razón alguna. Me di la vuelta y comencé a correr a más no poder hasta que llegue a mi departamento y una vez dentro me deje caer contra la puerta.

Qué demonios ocurre conmigo, estoy enloqueciendo. ¿Qué es lo que me pasa? ¿Porque no puedo dejar de pensar en ella?

Después de esto una frase se hizo presente en mi cabeza: "Sabes Honoka yo diría que perdiste, porque fuiste tan IDIOTA como para caer en tu propio juego… Qué pasa acaso,… te enamorarte de ella".

-NOOO… No es posible yo solo me acerque a ella como venganza… Yo no puedo…

Me fui incorporando lentamente mientras repasaba esta frase en mi cabeza y como si de una película se tratara un torbellino de recuerdos se hicieron presentes en mi mente y en todos ellos destacaba su sonrisa, sus ojos y el bello sonrojo de su rostro. Aquella opresión en mi pecho que había estado cargando durante los días anteriores por fin comenzaba a desaparecer haciendo que un par de lágrimas escaparan de mis ojos, pero en esta ocasión no eran de tristeza sino de alivio.

Comencé a acercarme a la cocina ya que repentinamente me había dado hambre y al llegar a la barra note una caja color rosa con un listón morado. Al tomarla entre mis manos vi una pequeña nota que decía:

Nota:

Una personita me dijo que te entregara esto,

"ella" dice que lo mejor para los dolores son las cosas dulces.

Espero verte pronto Honoka-chan, cuídate.

Att. Tú amiga Kotori.

Dentro de la caja había cuatro rollitos de sakura rollcake, mi postre favorito después del Homura manjū obviamente.

-jajaja, gracias Nico-chan- decía tomando uno de ellos y llevándomelo a la boca, para después dejarme llevar por el dulce sabor y exquisito aroma de aquel postre.

Al otro día me levante de mejor humor ya que era jueves y eso significaba que hoy podría encontrarme con Nico en "µ's" así que desayune rápido, después llame a mi familia y limpie un poco mi departamento pero cuando ya se acercaba la hora de comenzar a alistarme me comenzó a entrar ansiedad y me empecé a poner nerviosa, así que fui hasta el refrigerador y saque la botella de vino que me sobraba ya que bueno una o dos copas ¿no me harían mal no?

[Más tarde afuera en "µ's"]

-¡Oh vamos Toru-kun! Me conoces, soy Honoka la amiga de Kotori. Ya hazte a un lado y déjame pasar- le decía de manera familiar al enorme hombre de 2.10 m y 120 kilos que custodiaba siempre la entrada de "µ's".

-Lo lamento señorita Honoka, se quién es pero tengo órdenes de no permitirle el acceso- me respondía para después obstruirme el paso de nueva cuenta, acabando así con mi cuarto intento de ingresar a aquel lugar.

-¡Maldición! ¿ES BROMA VERDAD?- replicaba mirándolo con furia.

Me carga, estúpida Mio como se atreve a impedirme el paso, en cuanto vea a Kotori me va a escuchar.

Aquel gorilón solo se limitó a mirarme con una expresión un tanto apenada, mientras tanto la gente en la fila se desesperaba cada vez más incluso algunas personas de atrás habían comenzado a chiflar y abuchear lo cual solo provoco que me enfureciera más.

-¡COMUNICAME AHORITA MISMO CON MIO!- le decía en forma autoritaria al hombre en frente mío el cual solo rodo los ojos para después tomar su radio y hablar atraves de él.

-¡Ya llévense a la mala copa! (5)

-¡Si, ya déjennos pasar! ¡Llevamos hora y media aquí esperando!

-¡SUPÉRALO NO VAS A ENTRAR!

Los gritos provenientes de la fila hacían que mi coraje se dirigiera hacia ellos comenzando a replicarles.

-¡CIERREN LA BOCA IDIOTAS! Por sino lo sabían MI MEJOR AMIGA es una de las dirigentes de este lugar- les gritaba a aquellos que habían comenzado a amedrentarme.

-¡Uy si la señorita pudiente! Cuidado, porque si la molestamos nos VETAN.

Decía a manera de burla un chico de la fila causando que los demás comenzaran a reírse.

-TE GUSTE O NO, ASI ES MALDITO IGUALADO- le respondí de manera furiosa.

Después de mi contestación los abucheos y chiflidos volvieron esta vez más fuertes y enseguida de eso Toru-kun me tomo del brazo y comenzó a arrastrarme hacia la puerta anexa a la entrada (salida de emergencia) abriéndola y dejándome accesar por fin, pero antes de entrar me gire de nueva cuenta hacia las personas en la fila.

-¡Que decían idiotas! ¿Quién era la que NO iba a pasar?- me dirigía con suficiencia hacia ellos- ¡PUES JODANSE PENDEJOS!

Con sonrisa de satisfacción me gire dándoles la espalda mientras se escuchaba como la molestia de la gente se incrementaba. Ante esto Toru antes de desaparecer junto conmigo les hizo la indicación a sus compañeros de seguridad de que calmaran a la gente.

Una vez adentro me encontré a una peligris que portaba el uniforme de "µ's" la cual en cuanto me vio me dedico una tranquila sonrisa, al contrario de su compañera peliazul que me miraba con el ceño fruncido mientras acomodaba el radio de comunicación de diadema que portaba en su cabeza, ya que con este se encargaba de guiar tras bambalinas todos los shows que se presentaban en este lugar.

-Hola Honoka-chan, no creí verte aquí el día de hoy- me decía la peligris de manera tierna mientras me tomaba con suavidad del brazo para después dirigirme hacia el área a espaldas del escenario.

-Yo si estaba segura de que vendría. Después de todo Honoka es MUY PREDECIBLE- decía Umi-chan en tono molesto para después colocarse del lado contrario a Kotori-chan y tomar mi otro brazo solo que con un poco más de fuerza.

-Hola Umi-chan a mí también me da gusto verte- le decía con sarcasmo a la peliazul a mi lado.

-No finjas inocencia Honoka. ¿Qué es lo que pretendes al venir HOY aquí? Y sobre todo en ese estado- me interrogaba en tono serio mi otra amiga.

Me limite a caminar en silencio mientras pasábamos por detrás del escenario, pensando una posible respuesta. En el escenario se podía observar cómo se preparaban para el show de esa noche, los músicos y la gente de sonido e iluminación, pero al termino de aquel pasillo mi mirada se dirigió hacia el área de camerinos posándose finalmente en la última puerta de este donde lo más seguro es que se encontrara aquel motivo de mis desvelos.

-No sé de qué hablas Umi-chan, yo solo vine a tomar un trago y a disfrutar del show- le decía de manera casual- Oigan les molesta si hacemos una pequeña parada.

De un movimiento ágil y rápido zafe ambos brazos de las manos de mis amigas y me dirigí con pasos apresurados y firmes rumbo a aquella puerta, sin embargo tan solo pude avanzar un par de metros antes de que la mano de Umi se cerrara otra vez con fuerza sobre mi brazo comenzando a tirar de mi de nuevo.

-¡MALDICIÓN UMI! No tienes que jalar tan fuerte- decía para después dejar escapar un suspiro de frustración.

-Lo siento Honoka, pero estás tomada y además estas siendo infantil- decía mi amiga suspirando y aflojando un poco su agarre.

-¡Por aquí Umi-chan!- llamaba Kotori-chan a la peliazul.

Kotori-chan se encontraba al frente sosteniendo una puerta la cual nos llevaba por otro pasillo y conforme lo recorríamos solo se observaban alrededor cajas y más cajas lo cual significaba que estábamos rodeando el bar por dentro y lo más seguro es que nos dirigiésemos a la bodega lo cual me dejaba en claro que me estaban sacando. Debido a esto hice uso de toda mi fuerza deteniéndome de golpe para después correr hasta un pilar y abrazarme con fuerza de él.

-¿Honoka-chan?- decía la ojimiel con confusión.

-¿Qué haces Honoka?- decía de igual manera Umi.

-Ustedes dos me están echando- les decía mirándolas con ojos de cachorrito y haciendo con mis labios un puchero- ¿Quieren deshacerse de mí?

-¡NOOOO! Honoka-chan nadie quiere deshacerse de ti. Es solo que… veras Mio-chan… ¡Ah lo siento!- decía la peligris para terminar abrazándose de mí y proceder a frotar con cariño su mejilla en mi hombro.

-No es eso Honoka pero la última vez que estuviste aquí causaste muchos problemas y…- Umi-chan me miraba angustiada y a medida que hablaba su voz pasaba de seria a suave llegando hasta un tono dulce.

-Y… y bue… bueno últimamente has estado fuera de ti y entonces…NO HONOKA NO LLORES- la peliazul se acercó a mí con rapidez y comenzó a acariciar mi cabeza mientras sus ojos se mostraban preocupados- Por favor, tranquila, nosotras solo queremos ayudarte.

-En… Entiendo Umi-chan- decía dejando escapar un último sollozo- pero porque no puedo quedarme. Yo solo quiero tomar un trago y ver a Nico.

Les decía de manera sincera mientras me incorporaba, ante esto mis mejores amigas solo intercambiaron una mirada preocupada para después hablar una por una.

-Mmm Honoka-chan, verás Mio-chan esta algo molesta por los destrozos que tú y Maki-chan hicieron en el bar- decía mi peligris amiga con vergüenza- además vino un tipo preguntando por lo ocurrido y la verdad es que… considero que es mejor que no andes por aquí en un tiempo- al notar mi expresión afligida rápidamente Kotori se corrigió- pero solo por un tiempo, hasta que se calme la situación ¿sí?

Note que me sonrió antes de agachar la cabeza, lo cierto es que me dolía lo que me decía pero realmente entendía ya que mi comportamiento aquella noche no había sido el mejor. Después de esto pude sentir una leve presión en mi hombro y al levantar mi mirada vi que era Umi la que lo hacía para llamar mi atención.

-Y Nico bueno, hace rato que la vi para checar su prueba de sonido (*) me pidió específicamente que si venias, te mantuviera "lejos de ella" ya que…- al escuchar esto de la boca de mi amiga de la infancia no pude evitar enfurecerme, cosa que me resulto fácil ya que el alcohol en mi organismo contribuía bastante.

-¡PERO QUE DEMONIOS!- expresaba lanzando por los aires un par de cajas que estaban a mi paso- Que le pasa a esa… a esa enana idiota… no solo se atreve a engañarme sino que también…!ah!- terminaba sosteniéndome con fuerza la cabeza con las manos mientras respiraba de manera rápida.

-Ca… Cálmate Honoka. Ey tranquilízate no creo que se trate de eso- se acercaba lentamente a mí Umi mostrándome una cálida y tranquila mirada.

Otra vez esa mirada, cada vez que Umi-chan me mira de esa manera me hace sentir un poco… inquieta. Es justo como la vez que me detuvo de golpear a Nico, es como si intentará decirme algo. No será que Umi-chan, no o ¿sí?

-Mira ella está algo nerviosa por su presentación- me decía la peliazul- además esta apenada contigo y talvez será mejor que la abordes otro día ya sabes cuándo… estés un poco más sobria.

-Tienes razón Umi-chan, lo siento. A ti también te pido disculpas Kotori-chan, ambas tienen razón estos días solo me he metido en líos y será mejor que empiece a tomar todo con calma- a medida que hablaba ambas chicas me miraban cada vez más extrañadas- Últimamente he dejado que el alcohol me descontrole y eso no está bien, así que comenzare por dejar de beber empezando por hoy.

Mis dos amigas aún tenían esa expresión confusa en sus rostros sin embargo se mostraron complacidas con lo que escuchaban.

-Eso es genial Honoka-chan, te felicito- me decía con alegría la chica de voz aguda mientras me envolvía en sus brazos.

-Gracias Kotori-chan, pero será difícil, sabes Yukiho se quedara hoy conmigo y conociéndola en cuanto llegue a casa me reñirá y no quisiera decirle nada feo- le decía correspondiendo a su abrazo y usando un tono dulce en mi voz- cada vez que bebo me descontrolo, si tan solo tuviera un lugar en el que quedarme solo hasta que se me pase el efecto.

-Oh entiendo Honoka-chan, por hoy no es seguro que vuelvas a casa pero ¿dónde podrías quedarte?- decía la peligris pensando un breve momento- Ah ya sé puedes quedarte en el cuarto de arriba de la bodega.

-De verdad Kotori-chan muchas gracias- le decía con completa alegría- pero sinceramente me daría un poco de miedo quedarme sola.

Bien todo está saliendo perfecto ahora solo falta…

-Tienes razón ese lugar es un poco atemorizante. Mmm ¿Umi-chan, porque no vas con ella?- decía con completa normalidad Kotori-chan.

-¿Qué yo?- expresaba con sorpresa la peliazul señalándose.

-Yeiiii, si Umi-chan está conmigo nada me dará miedo- exclamaba para después correr al lado de la de ojos cafés y aferrarme a su brazo causando un evidente sonrojo en esta.

-Pe… pero… yo- Umi intentaba hablar pero de sus labios no salía frase completa alguna.

Vaya esta reacción me lo confirma pero aun así iré con un poco de cuidado ya que Umi-chan es muy tímida.

-Tranquila Umi-chan ve con ella. Le diré a Mugui-chan que apoye a Nico-chan- decía la peligris buscando en sus bolsillos las llaves- tengan aquí están las llaves.

-Gracias Kotori-chan te debo una- recibia rápidamente aquellas llaves para después volverme otra vez hacia Umi- vámonos Umi-chan que la noche es larga.

Dije esto último en tono coqueto provocando que la chica a mi lado se tensara y se sonrojara aún más. Mientras salíamos de aquel sitio y nos dirigíamos al cuarto me decidí a hablar con mi acompañante para lograr que esta se relajara un poco.

-Te agradezco que vinieras Umi-chan, la verdad me sentía algo sola- decía acariciando el brazo de esta mientras le dedicaba una mirada.

-No tienes nada que agradecer eres mi amiga y me preocupo por ti- me decía la peliazul de manera dulce evadiéndome la mirada- a… además no estás sola yo siempre estaré ahí para ti.

Al escuchar esta frase de su boca mi corazón se saltó un latido para después comenzar a latir ferozmente, este golpeaba fuertemente contra mi pecho tanto que por un momento creí que se me saldría del cuerpo y de pronto como si de una necesidad se tratara comencé a acercarme a Umi-chan. Una vez enfrente de esta coloque mis manos sobre sus mejillas haciendo que lentamente su rostro se acercara al mío y cuando sus labios estaban a punto de acariciar los míos Umi coloco sus manos sobre las mías con firmeza pero a la vez con suavidad retirándolas por completo.

-Este… Honoka mmm hace frio… será mejor que entremos- me decía con nervios sosteniendo mi mano y guiándome al interior de aquel cuarto.

Una vez adentro soltó mi mano y encendió la luz, cada vez que su mirada se cruzaba con la mía por error ella se volvía rápidamente e intentaba mantenerse lo más lejos posible de mí. Era obvio que mi proximidad la inquietaba lo cual solo significaba que estaba intentando evadir sus propios deseos pero estaba tan cerca de conseguirlo y sobre todo necesitaba tanto "aquello" que no pensaba parar.

Lo siento Umi-chan pero te necesito. Veamos cual será la mejor estrategia, ¿seducirte? No eres tan tímida que probablemente saldrías huyendo si lo hago, entonces… ah ya sé.

-Para ser un cuarto arriba de una bodega está muy bien acondicionado, no crees Umi-chan- me dirigía de manera normal hacia la peliazul mientras cruzaba aquel cuarto y me sentaba en la orilla de la cama.

Mi amiga se limitó a observar por un momento aquella habitación, paseando sus ojos cafés por cada rincón de esta empezando por la angosta entrada hasta llegar al pequeño frigo bar.

-Sí, es prácticamente un departamento- al levantar su rostro nuevamente sus orbes cafés se posaron en los míos celestes durante una fracción de segundo antes de que ella de nueva cuenta se volteara evadiéndome la mirada- Etto ¿qui… quieres agua?

-Si gracias- decía lanzando un suspiro para después dejarme caer sobre la cómoda funda color azul cielo de la cama.

Uff, esto va a resultar más difícil de lo que pensé. Ahora que lo miro con detenimiento este sitio es bastante agradable, no cabe duda que Kotori-chan tiene muy buen gusto, las paredes blancas de la habitación contrastan a la perfección con los muebles color arena y además el sofá, los pequeños sillones puff (6) y la cocineta le dan un toque hogareño.

¡Rayos de haber reaccionado rápido habría terminado con Nico-chan aquí, en vez de sola en mi casa y con la nariz rota!

-¡Oye Umi-chan! Te puedo hacer una pregunta- le decía en voz baja girándome un poco hacia ella e intentando retener las lágrimas que amenazaban con salir de mis ojos.

-¿Qué pasa Honoka?- decía la peliazul caminando hacia mí con un vaso de agua en la mano- ¡Oh vamos no llores! Mira si es por lo de "µ's" tranquila, solo será por dos semanas hasta que Mio se calme.

Umi-chan llego hasta a mí y se sentó a mi lado, su mirada reflejaba una mezcla de preocupación y tristeza al contrario de su mano la cual se mostraba cálida y delicada. Esta comenzó a acariciar mi mejilla limpiando primeramente aquellas lágrimas que se habían escapado de mis ojos para después posarse sobre mi cabeza y comenzar a frotar mi cabello de manera rítmica y cariñosa.

-No es eso- decía dejando escapar un pequeño sollozo- solo me preguntaba, ¿realmente… soy tan poca cosa?

-¡¿Qué?! Pero que TONTERIAS dices Honoka- decía Umi en tono molesto dejando el vaso de agua en el piso y posteriormente recostándose a mi lado y colocando sus manos sobre mis mejillas- Escuchame, no eres poca cosa. TE QUEDA CLARO.

-Sino lo soy, entonces ¿Por qué tanto Maki como Nico me dejaron?- decía incorporándome lentamente junto con Umi para terminar ambas sentadas sobre la cama sin deshacer el enlace de sus manos en mi rostro.

-Tal vez AMBAS son idiotas y no lograron darse cuenta de lo "maravillosa" que ERES- mi amiga de la infancia volvía a mostrarme esa cálida y reconfortante mirada.

-¿Umi-chan cree que soy maravillosa?- le preguntaba de manera dulce mientras acariciaba su cabello con mi mano, aproximando mi cuerpo poco a poco al de ella- Dime Umi-chan ¿Por qué cada vez que me miras así mi corazón se estremece?

Dejaba salir esta frase ya que en ese momento mi corazón había comenzado a latir con fuerza provocándome miedo y angustia, ya que parecía que se me iba a salir del pecho.

-No lo sé- decía Umi en un susurro mientras se acercaba a mí acortando cada vez más la distancia que nos separaba- pero cuando lo averigües házmelo saber.

Después de esto y sin perder más tiempo la peliazul termino con la distancia que nos separaba uniendo sus labios con los míos en un suave y temeroso beso.

Vaya eso sí que fue inesperado y a pesar de que es un beso lento y algo torpe resulta bastante agradable.

¡¿Qué?! Espera porque te alejas…

Antes de que Umi-chan se separara por completo me abrace a su cuello aferrándola con mis brazos y posteriormente me gire quedando de frente a ella iniciando en esta ocasión yo el beso. Ahora el beso se tornaba más ágil y profundo ya que los labios de Umi que al principio se mostraron inexpertos empezaron a volverse apasionados de tal manera que pude sentir su lengua rozar con mis labios un par de ocasiones.

Poco a poco las manos de mi mejor amiga se deslizaban por mis costados acariciando con delicadeza mi cuerpo hasta llegar a mi cintura una vez que estas se quedaron aquí me decidí a dar un siguiente paso el cual era introducir mi lengua en su boca pero cuando estaba a punto de hacerlo Umi-chan se separó bruscamente alejando con sus brazos mi cuerpo y quitando su rostro del alcance del mío.

-Esto no está bien- decía la peliazul con la respiración entrecortada- No es correcto, así que debemos parar.

-¿No, porque? Tú quieres y yo también- le decía igual de agitada hincándome sobre la cama e intentando acercarme de nueva cuenta.

-Eso no es del todo cierto Honoka. Tu estas herida y piensas que "quieres esto" pero no es así- me decía en tono serio y molesto.

-¡Claro que lo quiero!- expresaba con convicción poniéndome de pie y mirándola fijamente a los ojos. Acto seguido me acerque lentamente a ella colocando mis manos en sus hombros para terminar sentada a horcadas sobre su regazo.

Ante mi atrevida acción mi amiga solo se quedó mirándome con sorpresa así que sin prisa alguna deslice con dulzura las yemas de mis dedos por sus labios para hacerle ver que los deseaba e inmediatamente incline mi rostro hacia el costado de su cara dirigiendo mi boca al lóbulo de su oreja izquierda para comenzar a aprisionarlo con mis labios. Posteriormente las manos de Umi se aferraron a mi blusa en cuanto sintieron como mis labios cedían su sitio a mis dientes, apoderándose así su lóbulo.

-Por favor Umi-chan- le decía suplicante- por favor, TE NECESITO.

Seguido de mi petición comencé a crear un camino de besos que recorría desde su oreja hasta su mentón; para después de nueva cuenta apoderarme de sus labios, devorándolos en esta ocasión con un anhelo desconocido. Haciendo uso de mi posición y peso obligue a su cuerpo a recostarse sobre la cama sin dejar de besarla para finalmente deslizar mis manos con ansia sobre su pecho y desabrochar los botones de su camisa blanca.

A pesar de que estaba correspondiendo el beso, Umi no dejaba de mostrarse inquieta ya que no dejaba de removerse en su sitio intentando quitarme de encima suyo; por lo que en un movimiento rápido presione mi pelvis en contra suya provocando que esta dejara escapar un sonoro gemido entre nuestro beso.

Ante la sorpresa nuestros labios se separaron y mis ojos se abrieron de golpe encontrándome con la bella imagen sonrojada de mi mejor amiga.

-¡Basta Honoka!- expresaba desviando su rostro y cubriéndose con sus brazos- ES DEMASIADO VERGONZOSO.

-¡Tranquila Umi-chan! No pasa nada- le decía retirando sus brazos de su rostro para que me mirara.

-Cómo puedes sonar tan calmada, cuando… cuando estamos haciendo algo como esto- decía cerrando sus ojos con fuerza y desviando de nuevo su rostro mayormente sonrojado.

-Es fácil, porque es con Umi-chan- decía con completa sinceridad abrazándome a su cuello y dejando que mi cuerpo descansara sobre el de ella- Cuando estoy contigo me siento segura y confiada. Es como si Umi-chan tuviese el poder de reconfortarme con su sola presencia.

-HONOKA- la peliazul pronuncio mi nombre como si se tratara de la frase más bella y después coloco sus brazos entorno mío estrechándome fuertemente contra su cuerpo.

-De acuerdo- me respondió sorprendiéndome por completo y provocando que me incorporara levemente- ¡Hagámoslo!

Seguido de esta declaración las manos de Umi comenzaron a deslizarse hacia arriba de mi cuerpo terminando sobre mis mejillas. La mirada de la chica bajo mi cuerpo era intensa y el brillo que sus ojos desprendían provocaba que estos se tornaran de un tono chocolate que me resultaba hipnótico. Sin decir nada la peliazul acerco mi rostro al suyo uniendo nuestro labios en un tierno y suave beso que poco a poco fue tornándose apasionado.

Mis manos volvieron a sus hombros aferrándose a estos, posteriormente uno de los brazos de mi mejor amiga rodeo mi nuca mientras que con el otro se impulsaba de un rápido movimiento haciendo que esta vez ella quedara encima de mí. Una vez en esta posición los labios de Umi se separaron finalmente de los míos para comenzar a recorrer mi cuello e ir descendiendo por mi piel a medida que sus dedos deslizaban fuera de mis brazos los tirantes del peto de mi falda color azul índigo y ya con este obstáculo vencido la peliazul comenzó a subir mi blusa holgada color crema depositando primeramente unos cuantos besos sobre mi estómago para después ir subiendo por mi torso dejando tras de sí un par de marcas rojizas sobre mi blanca piel.

Estas pequeñas acciones hacían que mi respiración se agitara ocasionando un cosquilleo en mi entrepierna por lo que en cuanto note las intenciones de la peliazul me apresure a levantar los brazos para que pudiera despojarme rápidamente de aquella prenda que le impedía tocarme directamente. De un solo movimiento una de sus manos se deshizo del broche de mi sostén dejándome con el torso completamente desnudo.

-¡Haaa, quien imaginaria que Umi-chan sería tan atrevida!- decía de manera agitada a manera de broma mientras le mostraba una gran sonrisa.

-Ci… cierra la boca Honoka- me respondía más sonrojada que en un inicio desviando su mirada de la mía.

-Es que es increíble que siendo tan seria y tímida puedas llegar a ser tan activa(7)- le decía aún en tono juguetón mientras me abrazaba a su cuello.

-¿Por qué siempre tienes que ser tan infantil?- decía en un susurro mientras intentaba incorporarse- Nunca te tomas nada enserio.

-¡Espera!- le decía abrazándola con más fuerza y halándola hacia mí- Perdón Umi-chan no quise burlarme de ti.

Umi continuaba molesta y se negaba a mirarme así que suavice mi voz y comencé a susurrarle.

-Enserio lo siento. Tienes razón, ¿me perdonas Umi-chan? Anda continuemos si- mientras le hablaba comencé a frotar mi mejilla contra la de ella haciendo que poco a poco fuera cediendo.

Al fin volvía a mirarme esta vez en sus ojos brillaba el deseo, por lo que sin miramientos volvió a besarme de una dulce y ardiente manera dejando en esta ocasión un hilo de saliva entre nuestros labios una vez que nos separamos, finalmente me dirigió una última mirada y una suave caricia antes de descender hasta mi pecho izquierdo y aprisionarlo con sus labios. Esto causo que un escalofrío recorriera mi espalda provocando que me curveara un poco hacia arriba y dejara escapar un sonoro gemido.

Ante mi reacción Umi prosiguió a lamer y succionar de manera devota mi pezón mientras que con su mano derecha ejercía suaves y placenteras presiones sobre mi seno derecho. Continuó de igual manera un corto tiempo más hasta que se percató de que me removí inquieta debido a que deseaba que se apresurara por lo que comenzó a descender con rapidez despojándome de un solo movimiento del resto de mi falda y medias, y cuando estaba por deshacerse de mis bragas oscuras me incorpore aferrando sus manos con las mías.

-¡Alto Umi-chan estás haciendo trampa!- ante aquello la peliazul me miró con frustración.

-¿De… De que hablas?- me decía agitada para después incorporarse y quedar sentada sobre la cama enfrente mío.

-Yo estoy casi desnuda mientras que tú aún estas vestida- le decía haciendo un puchero- eso no es justo.

Lo cierto es que realmente no me importaba que ella siguiera vestida, la verdadera razón por la cual la había frenado es que me confundía y atemorizaba el que mi corazón se encontrara tan agitado. Nunca antes había besado a Umi y cuando nuestros labios se rozaron por primera vez sentí como mi alma se llenaba de una calidez que nunca antes había experimentado.

Ante esto Umi-chan solo desvió su mirada y su rostro se sonrojo acto seguido se puso de pie y comenzó a retirar su blazer(8) negro.

-Bi…Bien- me decía aún sonrojada retirando su camisa y dejando expuesto un lindo sostén blanco de encaje.

Oh dios, no puedo creerlo. Siempre fui consciente de lo hermosa que era mi mejor amiga, pero ni en mis mejores sueños hubiese imaginado tenerla así frente a mí- pensaba mientras tragaba pesadamente.

-¡Vaya no cabe duda que Umi-chan es extraordinaria!- decía incorporándome igualmente y disfrutando de la vista- Déjame ayudarte con eso.

Me acerque a ella con manos temblorosas y comencé a desabotonar su pantalón, una vez que lo hice comencé a deslizarlo suavemente hacia abajo haciendo que la peliazul levantara un poco sus pies del suelo para que pudiera retirarlo por completo. Nuevamente ascendí lentamente acariciando sus muslos y después de apretar sus glúteos por encima de sus bragas blancas deslice mis manos hasta el broche de su sostén deshaciéndome así de esta prenda que me impedía disfrutar de la vista de su pecho desnudo.

-Ahora si estamos iguales- le decía sonriéndole, provocando que sus hermosos ojos cafés se posaran de nuevo sobre mis orbes azules- Bien Umi-chan ahora…

Sin dejarme terminar de hablar la ojicafé coloco sus manos sobre mi barbilla haciendo que nuestros labios volviesen a acariciarse y como si se tratase de un impulso rodee su cuello con mis brazos para lograr acercarla más a mí. Poco a poco fui retrocediendo mientras los brazos de Umi aprisionaban suavemente mi cuerpo haciendo que quedara recostada sobre la cama con ella encima y con un par de movimientos de su lengua pudo abrirse paso hacia mi boca comenzando así con una lucha por ver quién lograba hacerse con el dominio de aquel acalorado beso. Mi mano izquierda se aferraba a su cabello mientras la derecha acariciaba su pecho para bajar finalmente hacia su entre pierna, sin embargo debido a que nuestros cuerpos estaban tan unidos me resultaba difícil proseguir, así que apelando a toda mi fuerza de voluntad logre separarme momentáneamente de aquel contacto de labios.

-Levántate un poco- le susurraba para después volver a besarla con desespero.

Ella solo correspondió el beso y acto seguido se levantó un poco quedando a horcadas sobre mi vientre, así que sin esperarlo más deslice mi mano dentro de su ropa interior comenzando a frotar las yemas de mis dedos sobre su húmedo monte de venus.

-Haaa, ahaa… mmm Hono…ka- me decía entre el beso mientras que su lengua jugaba dulcemente con mis labios.

Que linda voz Umi-chan. Quiero oírla más.

Luego con lentitud fui deslizando uno de mis dedos en su interior haciendo que la peliazul diera un brinquito y se aferrará a mis hombros. Como no hizo nada para que me detuviera continúe introduciéndolo hasta que llegue al fondo y una vez ahí empecé acariciando suavemente sus paredes para lograr que poco a poco se fuera acostumbrando a la intrusión. Después de un par de segundos Umi comenzó a relajar su rostro por lo que comencé a deslizar mi dedo dentro y fuera de ella provocando que mi mejor amiga liberara un par de gemidos más los cuales causaron que me excitará en gran manera haciendo que de nueva cuenta introdujera otro dedo en ella, en esta ocasión seria mi pulgar el que se daría a la tarea de satisfacerla ya que con el comenzaría a frotar su clítoris.

-HAAA… HAAA…HA- los jadeos de Umi eran cada vez más sonoros- MÁS… MÁS RA… RÁPIDO HONOKA.

Haciendo caso de su petición aumente la rapidez de mis movimientos, dejándome atrapar por la bella imagen del cuerpo de Umi que se movía de arriba abajo al ritmo de mis embestidas, su rostro lascivo era hipnótico y sus pechos, tan perfectos. Era como observar a la mismísima Afrodita (9) en pleno climax.

Cuando término por primera ocasión, me limité a estrecharla entre mis brazos para después darle un beso en la frente y decirle.

-Umi-chan aún no he tenido suficiente- al escuchar aquello la peliazul se separó de mi cuerpo con sorpresa- quiero que Umi-chan me haga suya. Quiero ser una contigo.

Un ligero sonrojo ilumino las mejillas de la peliazul, pero inmediatamente asintió con la cabeza. Acto seguido se incorporó de mí y me ofreció su mano para que yo hiciera lo mismo una vez de rodillas sobre la cama Umi me dio un fugaz beso sobre los labios y prosiguió a acariciar con sus labios y manos mi cuello siguiendo por mi estómago y terminando en mi vientre, donde una vez que llego se dispuso a quitarme la única prenda que aun poseía para después deshacerse así mismo de la propia. Ya libre de ropa me recosté sobre la cama recargándome en la cabecera y abrí mis piernas para que Umi pudiera posicionarse en medio de estas quedando de rodillas, una vez ahí la peliazul paso una de sus piernas sobre una de las mías mientras que deslizaba su rodilla bajo mi pierna libre haciendo que mi cadera se levantara un poco logrando de esta manera la unión de nuestras intimidades.

Antes de comenzar Umi me dirigió una última mirada a la cual yo respondí con una suave caricia de mi mano sobre su mejilla y seguido de esta acción ella coloco sus manos sobre mi cadera y comenzó a realizar suaves movimientos con su pelvis embistiéndome.

Cada roce hacia que mi cabeza diera vueltas descolocándome por completo. En este momento ya nada más importaba, todo el enojo, la frustración y la tristeza se habían esfumado, ahora lo único que sentía era todo ese amor y pasión que el cuerpo encima del mío me daba. El roce sobre mi entrepierna estaba enloqueciéndome así que pase mis brazos por debajo de las axilas de Umi y aferre mis manos a su espalda atrayéndola hacia mí y cuando ya estaba lo suficientemente cerca dirigí mis labios a su oído para hacerle saber lo que deseaba.

-Más… muévete más.

Cumpliendo mi capricho la peliazul recargo su cuerpo sobre el mío provocando que nuestros pechos se rozaran y que su intimidad se uniera lo más que podía a la mía. Seguido de esto continuo moviendo su pelvis esta vez a mayor velocidad ocasionando gemidos más fuertes de mi parte, los cuales intente frenar en su cuello dejando tras de sí un par de marcas rojizas. Después de un rato estaba segura que pronto terminaría así que cerré mis ojos por un momento y al abrirlos solo note el movimiento de su oscuro cabello el cual ocasiono que mi mente jugara de nuevo con mis emociones creyendo que la persona con la estaba era otra.

-Ni… Ni…co…chaaan- dejaba escapar este nombre entre un gemido para después de nueva cuenta cerrar mis ojos.

Los roces comenzaron a hacerse más lentos hasta que finalmente se detuvieron y posteriormente sentí un par de manos sobre mis mejillas haciendo que abriera lentamente los ojos. Una vez consiente de la situación mis orbes azules se encontraron con un par de ojos cafés que traían un atisbo de tristeza.

-Mírame… Honoka mírame- me exigía mientras pasaba sus manos sobre mi rostro retirando las gotas de sudor y pequeños mechones que se cruzaban por este- Quiero que me mires para que sepas que quien te hace sentir esto, SOY YO. Y NADIE MÁS.

El mirar de sus ojos me basto para tener en claro que era ella con quien estaba, así que deslice mis manos por su espalda acariciándola y me levante un poco para dejar un beso sobre sus labios.

-Sé que eres tu Umi-chan- después de esto mi mejor amiga comenzó a besarme nuevamente mientras retomaba el movimiento de su cadera en contra mío.

En esta ocasión sus embestidas eran certeras y precisas ya que a pesar de ser más veloces y un poco bruscas no lograban lastimarme, por el contrario causaban una sensación 10 veces más placentera que al inicio. Además que con cada embestida venia una succión sobre mi pecho lo cual aumentaba el placer que sentía y como anteriormente sin siquiera planearlo comencé a pensar y a sentir solamente a Umi.

-Haaaa… ahaaa… HAAA UMI- expresaba entre gemidos causando que mi acompañante acelerara los increíbles roces de su piel contra la mía.

-Dilo más veces… Honoka quiero… oírte más- me decía entre jadeos mientras dejaba pequeños besos y succiones sobre mi pecho y cuello.

-Umi… Umi… Umi-chan… ¡UMI-CHAN!- cada vez que pronunciaba su nombre ella me respondía con apasionados besos y placenteras caricias sobre mi cuerpo o labios hasta que finalmente en la última mención llegue al clímax dejando tras de mi grito las marcas de mis uñas sobre su espalda.

Después de ahogar un grito de dolor Umi se dejó caer sobre mi cuerpo descansando de tan agotadora y provechosa actividad, hasta que nuestras respiraciones volvieron a regularse se incorporó para dejarse caer a un lado mío.

-Wooow eso fue…- comenzaba diciendo mientras colocaba uno de sus brazos sobre su frente y miraba al techo.

-…Increíble- terminaba su frase dejando escapar un suspiro.

-Vaya que lo fue- decía volviéndose hacia mí con una enorme sonrisa e inclinándose para besar mis labios.

Acepte su beso, sin embargo no lo correspondí ya que no podía. Toda la noche había sido egoísta y la había manipulado para que hiciera lo que yo deseaba. Ahora que lo había conseguido no podía más que sentirme avergonzada. Umi noto enseguida esto y se apartó de mi para mirarme preocupada.

-¿Qué pasa? Todo bien Honoka- me decía de manera dulce incorporándose y tomando con sus manos mi rostro para que me volviera hacia ella.

-Lo siento Umi-chan pero- decía agachando la cabeza y evitando mirarla- debo irme.

-B-bien te veo… ¿mañana?- me decía con la voz algo temerosa mientras me soltaba.

-No creo que sea buena idea- decía incorporándome para comenzar a recoger mis ropas.

Una vez a medio vestir volví mi vista hacia ella encontrándome con una imagen que hizo que mi corazón se encogiera y que mi mente maldijera mi existencia. Umi-chan aún se encontraba sentada sobre la cama pero ahora sus manos se encontraban cerradas en forma de puños y su cabeza gacha mientras que de sus ojos salían pequeñas gotas las cuales aterrizaban sobre sus piernas. Sin esperarlo me arroje sobre la cama y la estreche entre mis brazos fuertemente colocando mi rostro en el hueco de su cuello.

-No me malinterpretes Umi-chan, lo que hicimos fue maravilloso. Te juro que fue lo más increíble que me ha pasado en la vida pero- le decía con voz llorosa separándome un poco de ella- aagh lo siento, no puedo. Sé que tal vez no sea la mejor decisión pero… quiero estar con Nico. Creo que me enamore de ella.

-De acuerdo si ya tomaste tu decisión, supongo que no hay nada que hacer- decía limpiando los restos de lágrimas de su rostro para después pasar con suavidad su mano por mi cabello.

-Bueno creo que debes irte, después de todo Yukiho estará preocupada por ti- me decía dedicándome una grande y hermosa sonrisa- y te deseo lo mejor con Nico.

Después de escuchar estas palabras y de ver su linda actitud no pude evitar que mis lágrimas corrieran por mis mejillas. Ante esto Umi me rodeo con sus brazos y comenzó a acariciar mi cabello.

-Ssssh vamos no seas llorona. Si lo que deseas es tenerla entonces, lucha por ella- una vez ya más calmada me separe lentamente de ella colocando mis manos sobre sus mejillas y besándola una última vez antes de salir corriendo de aquel sitio.

Ya lejos de ese lugar y próxima a abordar mi auto vi a un par de chicas que salían de un callejón próximo así que me recompuse y arregle mis ropas. Cuando pase por enfrente de una de ellas la otra se adelantó y se interpuso en mi camino.

-Hola tu eres Kousaka Honoka, ¿cierto?- me limite solo a mirarla ya que no la conocía y además era una chica bastante alta y fornida.

-Y se puede saber, ¿Quién eres tú?- le decía aún mirándola fijamente.

-Creo que eso fue una confirmación, alfa- decía sonriendo la chica alta enfrente de mí así que por inercia voltee a ver a su acompañante.

-Así parece beta. Lo siento guapa no es personal- acto seguido impacto su codo en la boca de mi estómago ocasionando que me doblara de dolor.

Sin darme tiempo de reaccionar o de preguntar que querían la chica nombrada como beta me tiro un puñetazo hacia la barbilla ocasionando que me aturdiera y estuviera a punto de caer de espaldas. Sin embargo esto no sucedió ya que la primera chica me sujeto y entonces ambas comenzaron a arrastrarme hacia aquel callejón de donde habían salido.

Después de eso no pude más que cubrirme el rostro con los brazos mientras me encogía en posición fetal ya que ambas comenzaron a patearme por todo el cuerpo. Para cuando al fin terminaron yo estaba a punto de quedar inconsciente así que lo último que vi fue a esa chica beta poner en mi mano un pañuelo rojo con una letra "N" mayúscula gravada en dorado, mientras que alfa solo se aproximó tomándome del cabello y cogiendo mi monedero para luego susurrarme:

-Esto fue un recuerdito de tus amigos. Para que no olvides que hay gente con la que no debes meterse- decía esto último para después dejar caer mi cabeza al suelo.

Finalmente todo se volvió negro.

Honoka's POV END


Notas:

(1)Para este tipo de sake el arroz se pule mas, de esta forma encontraremos sabores más refinados pero menos intensos. Sakes con sabores.

(2) Este es el nombre de un hospital real de Tokyo.

(3) Esta técnica resulta bastante interesante les dejo el link no sin antes decirles que siempre es mejor acudir con un profesional. volver-alinear-nariz-rota-como_102197#page=7

(4) Golosina japonesa cuyo exterior es de harina, polvo de arroz y alforfón y cuyo relleno puede ser dulce como pasta de judía o salado como curry.

(5) Mala copa es una expresión que usamos en México para referirnos a una persona que suele beber mucho y que se comporta de manera agresiva o impertinente arruinando así el buen humor o las ganas de celebrar de los demas.

(*) En este momento Umi está trabajando en "µ's", el porqué de esto lo explicare un poco más adelante en el pov de es esta.

(6) Sillón blando que generalmente no tiene respaldo.

(7) Se refiere a los roles en el acto pasivo y activo, en este caso Honoka indica que Umi toma la iniciativa y domina la situación.

(8) Para quien no sepa, esta es la manera correcta de nombrar al saco de un traje.

(9) Creo que no hay mucho que aclarar ya que muchos sino es que todos saben que este es el nombre de la diosa griega del amor la cual era una de las más bellas.


Y eso fue todo por ahora espero lo disfrutaran y me encantaría saber que piensan del "lemmon" les gusto sí, no o la verdad da pena, por favor sean sinceros, YA QUE ME GUSTARIA MEJORAR PARA CUANDO LLEGUE EL NICOMAKI O EL NOZOELI.

Oigan a ustedes no se les hace gracioso que Honoka le llame "enana" a Nico cuando solo es 3 cm mayor, A MI SI XD

MENCION EXPRESS A LOS REVIEWS RECURRENTES:

Nicocchi17: Creo que ya despeje tus dudas con respecto a Honoka y en cuanto a los planes de Maki aún habrá que esperan un tiempo.

OphiellTheFallenAngel: Realmente tus poderes de predicción son tan acertados como los de Nozomi, por ahora a quien le toco caer fue a Honoka. Pero el poder es sumamente peligroso y en el camino de querer hacerse con él pueden pasar cosas verdaderamente graves.

andre-chan: Me encanta que sientas bonito el despertar con un nuevo capítulo de este fic y no te preocupes que el NicoMaki no lo olvido por nada pero esas dos aún deben de pasar por muchas solo para que su amor se haga más fuerte. Aunque bueno confieso que me gustaría hacer algún especial sobre los meses que esas dos estuvieron juntas pero supongo que luego les preguntare si les interesa y me pondré manos a la obra.

Un dato curioso por si les interesa para la escena donde Honoka nota que Umi y Kotori la quieren sacar del bar me base en el manga en una adorable parte del capítulo 1.5. La cara de la pelinaranja es super moe por si quieren checarla.

Bueno ya sin más que decir me despido y muchas gracias por seguir esta historia.