Hola a todos *:D ya estoy aquí otra vez actualizando *:P y cómo es fecha de "Halloween" pues les traigo un capitulillo especial ñ.ñ* Como siempre, gracias a toda la gente que se toma su tiempo para seguir este fic. No los pienso entretener más y los dejo con la lectura. Un beso *:D

Mss. H,O. Veela Ishikawa. ..*

*. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .[.Cambiaste mi vida.]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .*

Capítulo 1O: "Noche de Halloween"

Tras los eventos ocurridos en su primer día de clases, Mimi Tachikawa no sólo se tuvo que poner al corriente de sus clases perdidas ese mismo día si no que ahora, ella procuraba lo más que podía, tener una "vida normal", tratar de pasarla bien con su "novio", tomar todas sus clases y hacer tareas… después de todo, ella siempre había sido una buena estudiante, aunque definitivamente la clase más difícil para ella era deportes… pero hasta ahora, no había vuelto a ser castigada por aquella maestra tan "loca y desquiciada". Las cosas con Joe iban aparentemente bien, y aunque después de ya dos meses y medio de su noviazgo, ésta aún no podía besarlo, cosa que al peliazul molestaba bastante… ¿Es que acaso nunca la podría besar o peor aún, tocar? Y por otro lado, el chico trataba de entenderla, sabía que ella no lo amaría de un día para otro, pero después de ese tiempo juntos él no veía ningún progreso, aún así, Joe seguía dispuesto a conquistar a su "amada" Mimi. Sora y Tai continuaban su nuevo noviazgo, se veían bastante contentos en realidad… y por supuesto, dieron la noticia a todos sus ex compañeros del Digimundo y a su ahora nueva amiga Zoe… aunque en verdad muchos se preguntaban exactamente lo mismo que Mimi al saberlo… ¿Cómo Tai podía empezar una relación amorosa con la ex de su mejor amigo? Por supuesto que aún ninguno más que él sabía la verdad que ocultaban u ocultaron Sora y Matt. Takeru y Hikari igualmente cada vez estaban más unidos, aunque últimamente la pequeña castaña se encontraba de mal humor con bastante frecuencia, ya que se quejaba demasiado sobre sus dos nuevas compañeras de habitación y las continuaba viendo como un par de "loquillas". Mientras que Yolei normalmente se la pasaba estudiando y haciendo trabajos para sus materias aunque a menudo se distraía pensando en cierto chico de cabello azul de nombre "Ken", a quien también iba a ver todos los días a su entrenamiento de fútbol, todos ya sabían lo que se traían esos dos, realmente sólo esperaban el momento en que se hiciera oficial. Davis, después de ya varias semanas, era tonto que no se diera cuenta de lo de T.K. y Kari… asunto que por supuesto no le causaba ni la más mínima alegría, y aún no sabía si hacerles la vida un poquito más difícil… o dejarlos vivir en paz, claro, sólo por Kari. Y por último, Yamato había vuelto a ser el mismo con Mimi, volvían a discutir y a gritarse, sólo que con mucha menos frecuencia, cosa que a la castaña le comenzaba a alegrar… lo único que realmente le disgustaba era como aquella chica: Rika Nonaka, se le quedaba mirando al rubio y como platicaban y se ayudaban en cada clase de ciencias… ¡Justo como ahora!

-¡Miren eso! ¿Por qué Nonaka es tan amable con Yamato?- Preguntaba Mimi en voz baja a sus amigas quienes, al igual que ella, se encontraban sentadas alrededor de una de las mesas rectangulares del laboratorio de la escuela haciendo una clase de teoría.

-Pues por que le gusta… eso es obvio- Le contestaba Sora.

-¡Yo no sé que tanto le ve! ¡Es un idiota!-

-Pero al parecer para ella es mucho más que un idiota- Dijo Zoe.

-¡Pobre Rika! No sabe que clase de persona es Yamato-

-Meems… ¿Estás… celosa?- Preguntaba un poco extrañada la pelirroja.

-¡¿Qué?-

-¡Shh!- Se oyó por parte de los demás miembros del grupo.

-¡Señorita Tachikawa! Guarde silencio por favor- Le decía la profesora mientras Mimi aparentemente volvía a escribir.

-¿Cómo puedes pensar eso Sora? ¡Es una tontería! Por mí, que ella le haga brujería o lo que quiera- Continuó la castaña en voz nuevamente baja.

-Cuidado con lo que deseas Mimi-

-Zoe tiene razón… la verdad así como es esa chica de rara no me extrañaría que lo hiciera-

-Pues que lo haga… ¿A mí que…?-

La campanita de la escuela anunciaba el final de las clases… al menos por ese día. Las tres chicas cogieron sus cosas para salir del aula y al caminar por los pasillos de la escuela la ojiverde se percató de algo que no había visto antes…

-¡Chicas miren!- Dijo ella señalando un gran póster en la pared.

-¿Qué es eso?- Preguntaba Sora.

-No lo ven… habrá una fiesta de Halloween… ¡Éste sábado!-

-¿Este sábado? O sea que…-

-¡O sea que tenemos que conseguir disfraces pronto!-

-¿De verdad piensas ir Zoe?- Preguntaba Mimi.

-¡Pues claro! Y ustedes dos… no me dejarán ir sola ¿Verdad?-

-Este… pues, bueno yo- Mimi y Sora veían la manera de evitar responder.

-¡Por favor! Vayamos juntas ¿Sí?-

-¡Está bien!- Dijo la pelirroja.

-¿Qué? No Sora… eso si que no-

-Mimi… es en serio… sólo dinos ¿Que podría pasar?-

-Pues… ¿Asustarnos?-

-¡Claro! Sería divertido… sería monstruoso… sería… ¡Fabuloso!- Decía la rubia con un brillo especial en sus lindos ojos verdes.

-Vamos Mimi… anímate-

-Bueno… ¿Pero dónde conseguiremos disfraces tan pronto?-

-¡Yo sé de un lugar chicas! Después de todo no por nada me emociona tanto esta fiesta. ¿Qué les parece si nos vamos a cambiar y salimos a comprarlos? Y de paso podemos ir a comer algo-

-¡Parece buena idea! Pero oigan… ¿Y la tarea?- Preguntaba un poco preocupada Sora.

-Buena pregunta… pero no se preocupen… le pediré el favor a alguien- Contestó Zoe bastante confiada y guiñándoles un ojo.

-Pues entonces… ¿Qué esperamos?-

-¡Oigan!... ¿Puedo… invitar a Joe?-

-¡Claro que sí Mimi! Es tu novio, no veo por qué no podrías-

-¡Gracias chicas!-

Las tres amigas se dirigieron a su alcoba, donde se pusieron ropa de calle para salir a comprar su disfraz… Mimi llamó a Joe por el teléfono invitándolo a ir con ellas, y era obvio que no se negaría, claramente le dijo a su novia que pasaría por ellas dentro de unos minutos, por lo que ellas se apresuraron a salir de su habitación, y justo en el momento en que salían… alguien llamó a la puerta…

-¡Tai!- Sora lo abrazó como si tuviera años de no verlo y dejando la puerta abierta.

-¡Hola! ¿Cómo están estas chicas tan lindas?- Preguntó el castaño de cabellos alborotados dirigiéndose a las tres chicas.

-¡Muy bien!- Contestaron la rubia y la castaña desde el interior de la habitación.

-¡Qué bueno! Por que… venía a invitarlas a comer-

-…Lo siento mucho Tai, pero… Mimi, Zoe y yo ya habíamos planeado salir de compras… y de paso también a comer… ¡Acompáñanos!-

-¿Sólo con ustedes tres? ¿No arruinaría su momento de chicas?-

-¡Claro que no! Joe también vendrá con nosotras-

-De ser así… ¡Pues vamos!-

-¡Fantástico! Qué bueno que Tai también viene… sólo recuerden que tenemos que pedirle un favor a "alguien", así que chicas… traigan sus cuadernos para las tareas de mañana- Comentaba Zoe.

-¿Era en serio?-

-¡Pues claro! Pero vuélenle que se nos hace tarde-

Las chicas tomaron rápidamente sus cuadernos con tareas mientras Tai esperaba fuera, inmediatamente salieron de allí y siguiendo a Zoe… fueron a otra habitación que se encontraba en otro de los edificios de la escuela… La rubia tocó la puerta y un chico castaño la abrió…

-¡Z-zoe!- Tartamudeaba el chico.

-¡Hola Takuya! Disculpa que te interrumpa de esta manera pero… ¡Necesito pedirte un gran favor!-

-Sí… tú ¡Puedes pedirme lo que sea!-

-Mira lo que pasa es que… hoy tengo muchas cosas que hacer, y no tengo tiempo para hacer mi tarea de hoy… ¿Podrías hacerla por mí? Te juro que será sólo este día- Zoe dijo todo con tanta ternura y con una carita sumamente dulce… por lo que el chico llamado "Takuya" sin pensarlo dos veces, se veía que su respuesta sería afirmativa… y Mimi, por el modo en que él veía a su amiga… juraría que éste estaba enamorado de ella…

-Sí… sí, claro… no hay problema-

-¿En serio? ¡Muchas gracias! Te prometo que algún día te lo pagaré ¿Sí? Te debo un favor. "¡Bye bye!"- La chica depositó todos aquellos cuadernos en las manos del chico castaño y le dio un rápido y ligero beso en la mejilla para después irse mientras Mimi, Sora y Tai la seguían…

-Oye Zoe… por lo visto hay un cierto "Takuya" que se muere por ti ¿Verdad?- Le preguntaba Mimi mientras los cuatro caminaban hacia la puerta principal de toda la escuela donde se supone Joe los esperaría.

-¡Así es! Y no te miento Meems… a mi me encanta, ¡Es muy dulce! ¿Viste que no dudó en hacer mis tareas? Me siento tan mal por eso-

-¡Eres una mala!-

-Lo sé… ya ni me lo digas… soy una aprovechada-

-¿Y cómo lo conociste?- Preguntó Sora.

-¿Recuerdan el primer día clases cuando tú, Sora te desapareciste con Tai…. y tú, Mimi estabas castigada?-

-¡Sí!- Contestaron ambas mientras Tai silbaba después de haber oído que Sora se desapareció con él.

-Pues ese mismo día estando sola en el receso, Takuya me preguntó mi nombre…-

-¿Y por qué no nos habías dicho?-

-¡Por Dios Mimi! ¡Porque sólo me preguntó eso! Esa acción la vi completamente patética e infantil… así que le resté importancia-

-Y… ¿Cómo es que ahora te gusta?-

-Pues porque lo empecé a conocer mejor, ¡En realidad es un príncipe…! pero ni crean que yo tomaré la iniciativa… él debe decírmelo todo-

-¡Pobre chico Zoe! No lo tortures así- Comentó la pelirroja.

-¡Allí está Joe!- Mimi corrió hasta la puerta principal de la escuela, en la cual se encontraba su novio esperándolos, la castaña lo abrazó y le dio un tenue beso en la mejilla… eso fue algo que extrañó mucho a Sora… ¿En verdad Mimi empezaba a querer a Joe de esa forma? Ella no lo creía, no aún…

-¿Cómo están?- Preguntó el peliazul dirigiéndose a Sora, Zoe y Tai.

-¡Muy bien, muy bien muchachote! Gracias por preguntar- Contestó la rubia. Zoe era un chica bastante sencilla y simpática… era raro que no se llevara bien con alguien.

-Sí… estamos bien Joe… gracias… ¿Y tú? ¿Cómo va el trabajo?-

-De maravilla Sora… ¿Y ustedes dos cómo van?-

-¡Ayy! ¡Ya! ¿No? Se nos va a hacer tarde Joey… porque como podrás ver, ambos van muy bien en su relación… de lo contrario no vendrían juntos… ¡Mejor vámonos!- Zoe empezaba a impacientarse.

Todos se metieron en el auto de Joe, no sin antes reír un poco por el comentario de la rubia, era fascinante ver como una chica como ella no tenía pelos en la lengua. Joe arrancó su auto e iba en la dirección que Zoe le iba señalando… los cinco platicaban, cuando el celular de Tai se hizo sonar…

-¿Diga?-

-¡Tai! ¿Dónde estás? Llevo horas esperándote… me dijiste que me quedara en la habitación, ¡Y QUE NO TARDABAS!-

-¡Ahh! Hola Matt… pues estoy con Sora, Mimi, Zoe y Joe… ¡Vamos de compras! ¿No vienes?-

-¿De compras? ¿Estás demente? ¿Para eso me pediste que te esperara?-

-¡Ahh eso! Discúlpame amigo… hablé con Sora, me invitó a venir con ellas y… lo olvidé-

-¿LO OLVIDASTE? ¿Qué pasa contigo Taichi?-

-¡De verdad lo siento! Oye a propósito… tal ves tarde en llegar ¿Puedes hacer mi tarea?-

-¿Tu tarea? ¡Sí, claro!-

-¿De verdad?-

-¡PUES CLARO QUE NO!- Inmediatamente Yamato le colgó el teléfono.

-¡Me colgó!-

-Yamato es un histérico- Comentó Mimi.

-¿Ustedes lo oyeron?-

-¡Sí! Lo bueno que es tu amigo- Dijo Zoe.

-No importa… así lo quiero-

Después de dicha llamada Joe se estacionó en lo que parecía una plaza muy pequeña, y desde ahí podía ver todas las tiendas.

-¿Y que venimos a comprar exactamente?- Preguntaba el castaño.

-¡Disfraces! ¿Es que acaso no sabes lo de la fiesta de Halloween de este sábado?- Decía la rubia.

-Sí claro… desde hace mucho… además yo ya tengo mi disfraz… ¡Les va a encantar!-

-¿De qué es?- Preguntó su novia.

-¡Ya lo verán el sábado!- Contestó Tai insinuando que su disfraz sería el más genial de todos.

Los cinco entraron a aquella tienda tan fascinante de disfraces, no tenía ni un solo hueco vacío, pelucas, sombreros, máscaras, había de todo… de todos tipos y para toda ocasión, inmediatamente les atendió la única encargada que se veía ahí… era bastante atenta y amable, las chicas sin dudarlo comenzaron a probarse varios disfraces, mientras que Joe y Tai veían fascinados a sus respectivas novias y daban opiniones sobre los disfraces, la primera en decidirse fue Sora, quien dijo que al igual que Tai no mostraría el que había elegido y al oírla, tanto Zoe como Mimi decidieron hacer lo mismo, por lo tanto Joe le puso cara de enfado al Yagami, ya que ahora por su culpa no vería a Mimi con su nuevo disfraz… y él no podría asistir a esa fiesta, ya que era una "fiesta escolar". Al terminar su compra, se dirigieron a un pequeño restaurante que se encontraba bastante cerca, tenían tanta hambre que la comida les supo increíblemente deliciosa y al ver que pronto anochecería se retiraron de aquél lugar para regresar al Instituto y al llegar a la puerta de éste, todos se bajaron, se despidieron y le dieron las gracias a Joe… pero él no dejaría ir tan rápido a SU Mimi, la extrañaba… anhelaba estar con ella y con nadie más… y cuando ella se despedía de él.. la tomó de su muñeca…

-¡Amor espera!-

-¿Qué pasa Joe?-

-Quería estar contigo a solas… nada más-

-… Está bien-

-¡Te extrañaba mucho! Cuando recibí tu llamada… me puse muy feliz-

-Sí, creí que sería buena idea ir juntos- Mimi se sentía incómoda, siempre trataba de actuar como su novia, pero le era tan difícil, especialmente cuando estaban ellos solos, ya que Joe siempre hacía un intento fallido por besarla… cosa que a ella le desagradaba, tanto en el sentido de que él lo intentara, como que ella lo rechazara… se sentía bastante mal haciéndolo… pero es que simplemente ella no podía, no le nacía hacerlo, y para el disgusto de la castaña, ésta vez no sería por nada diferente… al igual que las demás veces fue sintiéndolo como se acercaba poco a poco a ella, hizo a un lado el poco cabello que descansaba en su hombro para tomarla del cuello y acercar su cabeza poco a poco a la de él, mientras éste se inclinaba, cada vez más cerca, ella pudo comenzar a sentir su respiración y fue entonces cuando comenzó una batalla entre sus pensamientos, -"¡Vamos Mimi, puedes hacerlo!"-, se repetía una y otra vez, ya estaba decidida… y ésta vez no lo rechazaría, sencillamente desde que se conocían, ella hizo sufrir a Joe… quería terminar con eso, quería poder amarlo y sentir lo mismo que él por ella… y ésta vez, se esforzaría más… Entre tantos pensamientos de la castaña, pudo sentir el ligero roce entre los labios del peliazul y ella… y fue extraño, por que justo al sentirlo recordó a Yamato… recordó su primer y único beso con él, un beso que la había dejado sellada de por vida… y al pensar en el rubio, sintió unas inmensas ganas de besar, pensando que quien estaba justo en frente de ella… no era nadie más que Matt, había perdido la noción por completo… la castaña pudo sentir como sus labios comenzaban a entrelazarse con los de su compañero, pero al oír cierta voz, el inicio de aquél primer beso fue interrumpido… y por supuesto, ella recobró el sentido pensando en ¿Qué es lo que estaba a punto de hacer? Por algún motivo, aquella interrupción no le molestó en lo absoluto…

-¡Qué conmovedor!-

-¿Qué haces aquí Ishida?- Preguntó Joe al voltear después de haber oído que no estaban precisamente solos… y era obvio, su cara desbordaba rabia… ira.

-Tai me dijo que estabas aquí… así que vine a saludar- Contestó el rubio tranquilamente y con una pequeña sonrisa en el rostro… se sentía triunfante de haber interrumpido aquél momento tan "especial".

-¿Y desde cuándo eres tan amable?-

-¿Yo? Digamos que nunca me he metido contigo… ¿Ya no te acuerdas? Eres tú quien me agrede Kido… No es mi culpa que seas un novio… compulsivamente celoso-

-¡Te voy a…!-

-¡Basta! Yamato… ya sé que tú no tienes ni la menor idea de lo que es el respeto, pero Joe no tiene por que estarse rebajando a tu nivel-

-¡Uy qué golpe tan bajo!- Le contestó el rubio en manera de burla… para él era obvio que ella no pensaba así.

-¡Lárgate Ishida!-

-¿Sabes que Joe? ¡Déjalo! Con animalitos no se puede tratar- Dijo la castaña volteando a ver a Matt al decir la palabra "animalitos", cosa que al rubio sólo causó gracia… le encantaba esa actitud tan prepotente por parte de ella –Además ya se hace de noche… pero nos vemos luego ¿Sí?- Mimi sólo se alejó de ahí sin despedirse "adecuadamente" de Joe… sólo así, a secas. Mientras que él sólo ardía del coraje… el rubio siempre se metía entre ellos, de una u otra manera… era una lucha constante por ganarse el amor de la ojimiel y aparentemente ninguno de los dos estaba dispuesto a rendirse fácilmente.

-¡No la toques o te arrepentirás!- Amenazó el peliazul para después subirse a su auto e irse a una velocidad bastante impresionante. Matt no hizo caso a dicha amenaza, después de todo, era verdad que no siempre era completamente su culpa… ya que Mimi solía acceder a sus abrazos o "cariños"… el rubio sólo sonreía victorioso, desde luego el no iría a saludar a Joe, ni aunque le pagaran por ello… sinceramente, sólo quería molestar y punto. Inmediatamente Yamato volteó para ver como Mimi caminaba aún alejándose de allí… en realidad no estaba muy lejos, así que el rubio la pudo alcanzar sin siquiera correr…

-¿Qué quieres?- Preguntó agresivamente Mimi sin si quiera voltear a verlo mientras aún caminaba.

-Oye, ¿Por qué tanta agresividad?... Agradece que te hice un favor-

-¿Un favor? Interrumpiste un… momento especial- La castaña se detuvo para voltear a ver a Matt para después seguir caminando y adentrarse en el pasillo del edificio de la habitación de Mimi.

-No me hagas reír… ¡Vamos Mimi, ambos sabemos que siempre rechazas a Joe! Que no lo quieres besar-

-¿Y tú cómo sabes eso? ¿Acaso me espías?- La ojimiel se detuvo nuevamente a mirar a quien la seguía, pero esta vez no continuó caminando.

-No… es que eso todo el mundo lo sabe, y te da coraje no poder besarlo a él-

-¿Qué quieres decir con eso?-

-¡Fácil! A Yamato Ishida lo puedes besar… pero a Joe Kido no… ¡Qué curioso! ¿No lo crees?-

-¿Cuál es el punto?- Mimi se empezaba a poner nerviosa… ¿Cómo es que él sabía que no le era fácil besar por primera vez a su novio?... y peor aún, es que tenía razón, era curiosa la manera tan sencilla que cayó ante Matt… pero no ante Joe.

-¡Que ansías besarme! ¡Que te gusto!... Yo que sé-

-¡Por favor!... ¡Tú no me…!-

-¡Pruébalo!- Yamato se acercó bastante a ella… y para Mimi era IMPOSIBLE no caer ante esos ojos azules, pero no quería ceder… ¿O sí?... Matt no tuvo ni siquiera que agarrarla, la ojimiel, solita, se fue acercando aún más a él, examinó cada parte de su rostro hasta llegar a sus labios, anhelaba besarlos… incluso morderlos, aunque sea un poco… hasta que recordó que no debía hacerlo, que lo que el hacía era sólo un juego… apartó con dificultad su vista de aquél rostro tan perfecto para poner su mano derecha sobre el pecho del rubio y alejarlo…

-Yo no tengo nada que probarte Yamato… Así que mejor… déjame en paz ¿Quieres?- La castaña estaba por irse, pero el chico no hizo más que acorralarla con las manos pegadas a la pared… después de todo, a esas horas era difícil encontrar a alguien por los pasillos de la escuela o incluso por los jardines…

-Tú no vas a ningún lado hasta que me lo demuestres- Dijo él bastante tranquilo.

-¡No te atrevas a tocarme!- Gritaba Mimi mientras golpeaba levemente su pecho con sus puños.

-No te estoy tocando-

-¡Pues más te vale no hacerlo!-

-Tranquila Mimi… no tienes por que gritar- Decía Matt bastante calmado mientras la veía con dulzura y ansia; la tenía ahí, justo en frente de él acorralada por sus propios brazos… la ojimiel dejó de darle esos ligeros golpetazos para dejar sus manos apoyadas en el pecho del rubio mientras se tranquilizaba y lo veía como se inclinaba despacio hacia ella… Mimi podía sentir su olor… ese olor a loción que sólo él solía llevar, y también pudo notar el acelerón que dio su corazón, latiendo más y más a prisa mientras su respiración se comenzaba a agitar, no podía permitirle que la tocara… que la besara, pero muy a pesar de ella.. lo deseaba, la chica cerró sus ojos esperando lo que más ansiaba en ese mismo momento… percibiendo a Yamato acercársele cada vez más hasta que por fin sintió el rose de los labios del rubio justo entre su boca y su mejilla, y ella al sentirlo, y sin dudarlo volteó un poco la cabeza para sellar sus labios por completo, por lo que Matt se alejó un poco de ella para verla con cara de extrañeza, no se esperaba eso, sin embargo fue algo que pasó por alto rápidamente, la quería besar no sólo con un roce de labios… si no mucho más allá… el ojiazul la tomó por la cintura con ambas manos y velozmente se acercó a su cuello mientras ella empezaba a acariciar su rubia cabellera… la pasión podía percibirse en el aire, él la besaba en el cuello… deseándola, mientras ella disfrutaba y se dejaba llevar, podía sentir todos y cada uno de sus delicados y ardientes besos, algunos acompañados de suaves mordidas, sea como fuere, la castaña había perdido toda noción del tiempo y el espacio, añoraba ese momento, extrañaba sus besos, sus abrazos… podía sentir como Yamato empezaba a acariciar su espalda lentamente… pero ella necesitaba de sus labios, del sabor de su boca y recorrer cada rincón de esta, por lo que alejó lentamente la cabeza del rubio para después abrazarlo fuertemente por el cuello y entrelazar sus labios con los de él… Matt estaba un tanto sorprendido, la chica lo estaba manipulando a su antojo, haciéndolo caer por completo, pero en ese momento ya no le importaba... disfrutaba poder tener a tan hermosa mujer entre sus brazos… tener la dicha de poder besar esos rosados labios de la manera que él quisiera y por supuesto, saber que él era el único capaz de hacerla perder el conocimiento, en ese momento Mimi fue quien introdujo primeramente su lengua, empezando a crear una "lucha" entre su lengua y la de él, mientras que Matt pegaba más la pequeña cintura de la castaña a su cuerpo… la pasión aumentaba y él ahora deseaba poseerla por completo, y esta vez no dudó en cargarla, recargando la delicada espalda de la ojimiel en aquella pared… el beso se hacía extenso y la falta de aire ya no importaba… Mimi decidió alejarse un poco para apreciar una vez más el rostro del ojiazul… ese rostro tan seductor que le sonreía de una manera pícara… y fue justo ahí que la castaña recobró el sentido y la cordura, quedando sorprendida de lo que estaba haciendo o estaba a punto de hacer, tenía coraje… pero al mismo tiempo pensaba… -"¡Vaya! ¡Eso ha estuvo muy bien!"-, e inmediatamente bajó con desesperación de aquellos brazos tan cálidos y fuertes que la cargaban… Matt no lograba entender, ¿Por qué se había detenido? ¿Es que acaso sólo él había deseado en ese momento ir "más allá"?... pero su respuesta fue clara cuando la castaña lo miró con gran odio y depositó un gran cachetada en su mejilla izquierda para después, sin decir nada y con una clara mirada de confusión… retirarse de ahí a paso rápido. El rubio supo perfectamente que esta vez tenía a Mimi Tachikawa en la palma de su mano… lo curioso era que aparentemente él también estaba cayendo en su juego… y más curioso aún, que ambos no se dieran cuenta que ninguno de los dos realmente jugaba, él sólo se quedó ahí, meditando… pensando en lo ocurrido, se sentía más completo después de haberla besado, de haber comido por completo su delicado cuello, ¿Qué le estaba pasando? Odiaba ese sentimiento de ansiedad hacia ella… pero por otro lado, él estaba tomando eso a su favor… No debía enamorarse… ¡No de ella!

Mientras tanto, Mimi sólo corría a su habitación con lágrimas en los ojos… ¡Había sido infiel! Y lo peor de todo… es que disfrutó hacerlo, y ésta vez Mimi ya no lo negó más, ¡Amaba a Yamato Ishida! Realmente se había enamorado de él… lo amaba tal cual era, pero su insistencia en decir que el rubio jugaba con ella, que no la tomaba en serio, era suficiente para sentirse miserable… ¡Enamorada de un maldito mujeriego! Y tal y como era él, ella ya no podía doblegarse ante su presencia… ya que eso alimentaba claramente el ego de Matt… La castaña abrió rápidamente la puerta de aquél cuarto que compartía con sus dos amigas… y aún con lágrimas en los ojos y sollozos se adentró en la habitación, dónde Sora y Zoe al verla de ese modo se preocuparon bastante y más aún al ver que la ojimiel se encerraba en el baño…

-¡Meems! ¡Meems! ¿Qué pasa? ¿Estás bien?- Preguntaba Sora tocando la puerta del baño justo como cuando la misma Mimi trató de consolarla cuando la pelirroja lloraba por aquél "pleito" con Tai en el barco.

-…- Sora y Zoe no obtuvieron respuesta, sólo se podían oír aquellos pequeños sollozos de la castaña.

-¿Mimi? Por favor… ¡Ábrenos! Somos tus amigas… no nos dejes así tan, preocupadas-

-¡Váyanse! Por favor- Pidió sutilmente la chica.

-…Está bien, sólo no hagas nada tonto… si necesitas algo… lo que sea, aquí estamos para ti amiga-

Mimi nuevamente no respondió y Sora no quiso presionarla… sabía que lo que sea que hubiese pasado, tarde o temprano ella se lo contaría, y que si la ojimiel pedía estar sola… ambas debían respetar su decisión… Mientras tanto dentro de aquél baño, Mimi se encontraba aún llorando… más que nada por aquello de la infidelidad, por sentirse usada y por supuesto, por amar al hombre equivocado… cuando ella tenía a alguien que realmente la valoraba y la amaba… ese alguien que ella acababa de "traicionar", y entre tantos pensamientos y sollozos, la castaña terminó por recostarse en la pequeña alfombra de la entrada para quedar incómodamente dormida… aún así, ella no quería salir de ahí, realmente deseaba estar sola… se sentía sucia y odiaba decir que había disfrutado aquello, y más aún pensar que pudo llegar a mayores.

La noche transcurrió rápido, y llegada la mañana Mimi despertó al oír nuevamente como alguien llamaba a la puerta, por lo que ésta vez se levantó de aquél incómodo lugar y bastante desaliñada para abrirla…

-¿Mimi?- Preguntaba Sora mientras veía como la puerta se abría poco a poco hasta encontrarse con su amiga -¡Santo Dios! ¿Dormiste aquí?-

-Sí-

-¿Qué pasó Meems? Nos tienes tan preocupadas… ven- La pelirroja tomó la mano de Mimi para llevarla a sentarse a una de las tres camas de la habitación -¡Tranquila Mimi! Mira… yo sé que, lo que sea que haya pasado se tiene que arreglar-

-Perdónenme… No quería preocuparlas-

-¿Te peleaste con… Joe?- Preguntó la chica rubia igualmente en tono preocupado.

-Aún no…-

-¿Eso que significa?-

-No quiero hablar de ello ahora… ¿Sí?-

-Mimi… ¿No asistirás a las clases verdad?-

-No-

-Sora, ¿Por qué no te quedas con ella? No me gustaría que se quedara aquí sola-

-Es una gran idea… ¿Tú que opinas Mimi?-

-Sí… ¿Por qué no?-

-… Ojalá pudiera quedarme con ustedes, pero alguien debe entregar las tareas que con mucho esfuerzo debió hacer Takuya, además… no creo que sea difícil para ustedes pasar desapercibidas… Las veré más tarde ¿De acuerdo? No te preocupes Mimi… tienes nuestro apoyo y Sora, cuídala mucho- Dijo Zoe acariciando el cabello de su amiga castaña cuando se dirigió a ella y después saliendo de aquella habitación con bastante prisa.

-¡Vamos Mimi! Báñate, vístete y saldremos a dar una vuelta aunque sea dentro del colegio ¿Sí? Tienes que distraerte… no me gusta verte así-

-Tienes razón Sora… ¡Gracias!- Mimi abrazó a su amiga dulcemente para después dirigirse nuevamente al baño a tomarse una ducha y arreglarse con el uniforme escolar.

La verdad es que la castaña no solía tomarse mucho tiempo para hacer ambas cosas… pero ésta vez fue la excepción, Mimi volvió a llorar en la ducha mientras se bañaba… y recordó aquél collar que el peliazul le había obsequiado… "El emblema de la pureza"… ahora sentía que ella era la persona menos indicada para portarlo así como la persona menos indicada para hacer feliz a Joe… ¿Cómo se lo diría? ¿O no debería mencionar lo ocurrido? Que tal si no lo mencionaba… tal vez Matt podría decírselo… ¿Qué debía hacer al respecto? Aunque claro que tampoco pensaba en contárselo a Sora… no por que creyera que se pudiera enfadar o encelar… en realidad Mimi sabía que su amiga no haría tal cosa… pero el hecho de saber que de alguna manera habían "compartido" al mismo hombre no la ponía nada contenta… y nuevamente se repitió, que por mucho que ellos ya no estuvieran juntos… fueron novios, y era claro para ella decir que los ex novios de tus mejores amigas son completamente prohibidos… Tenía que hacer algo para olvidarlo, ¿Pero cómo? Si todos los días lo tenía que ver y no pensaba en volverse a alejar de sus demás amigos sólo porque alguien es prohibido para ella y que aparte, no la ama… no valía la pena, tenía que encontrar una solución para eso… y otra, para saber cómo decírselo a Joe, sentía la gran necesidad de hacerlo… aún sabiendo que algo "malo" pudiera suceder, no podía ocultarlo… no a Joe, quién había sido tan atento y amoroso con ella… pronto encontraría las palabras y el momento para hacerlo, por lo mientras decidió apurarse para no hacer esperar demasiado a su amiga…

Por lo pronto, Zoe fue a paso apresurado a la habitación de su dicho amigo Takuya… e inmediatamente al llegar tocó la puerta, y al notar que nadie la abría, volvió a tocarla, ésta vez con más fuerza… después de unos cuantos segundos otro chico castaño con ojos marrones abrió aquella puerta observándola extrañado y sin decir una sola palabra…

-¿Está Takuya?-

-¿Tú eres Zoe?-

-¡Sí! ¿Cómo lo sabes? ¿Y quién eres?-

-Soy Takato Matsuki, uno de sus compañeros de cuarto… Takuya dijo que iría a tu aula de clases a entregarte… algo-

-¿Dijo eso? Entonces será mejor que me apresure-

-¡Sí! Llevaba varios cuadernos… no creo que los aguante mucho tiempo-

-¡Gracias!- Zoe se retiró inmediatamente de ahí, no sólo se le hacía tarde a ella, si no que a su amigo también, por estarla esperando para entregarle aquellas "tareas". La rubia llegó lo antes que pudo a su salón de clases y Takuya aún estaba ahí fuera esperándola.

-¡Takuya!-

-¡Ahh! Aquí estás… hice el favor que me pediste- Dijo el chico amablemente.

-¡Muchas gracias! Te juro que te lo pagaré de alguna manera…-

-¡No hay problema! Pondré tus cuadernos en tu mesa ¿Está bien?- Decía Takuya para después hacer lo dicho- Tengo que irme Zoe… fue un placer serte de ayuda en algo- Dicho esto… el chico castaño se dignaba a irse…

-¡Takuya!-

-¿Sí?- Volteó el apresuradamente.

-… ¡Gracias! Otra vez-

-¡Está bien!...- Nuevamente el chico aparentaba irse, cuando se detuvo y una vez más volteó y regresó hacia la ojiverde -¡Zoe!-

-¡Dime!- Contestaba ella con esperando que le dijera lo que esperaba oír… y que, por gracia de ella así fue.

-¿Te gustaría salir conmigo después de clases?-

-¿Salir?... Te refieres a, ¿Una cita?- Zoe sonreía y se veía un poco apenada.

-¡S-sí!-

-¿Podrías pasar por mí a mi habitación?-

-¡Claro!-

-Entonces, te veo en la tarde…- La rubia se alejó de ahí guiñándole un ojo y sonriéndole de una manera bastante coqueta, mientras que el chico se había quedado congelado al oír su respuesta afirmativa… luego se sonrió a sí mismo y se dirigió a su salón de clases.

Mientras Yamato vió aquella escena… y lo único que se pregunto fue ¿Dónde estaban sus otras dos amigas? O más bien ¿Dónde estaba Mimi?... fue raro para él verla llegar completamente sola… Tai era novio de Sora, por lo que él debería saber algo, aunque… un momento ¡Tai novio de Sora!... francamente no se había percatado de un detalle, el que posiblemente el castaño supiera de aquél pequeño "secreto" que la pelirroja y él habían guardado hasta la fecha… pero si lo sabía, él no había mencionado nada al respecto… como sea, hasta cierto punto eso ya no le concernía a él, aún así… pensó en preguntárselo a la portadora del amor en algún momento… sólo por curiosidad…

-Oye Tai…-

-¿Qué pasa?-

-¿Y Sora?-

-¿Sora? Pues… dijo que ella y Mimi se tomarían el día, es raro ya que ninguna suele faltar a las clases-

-¿No te dijo nada más?-

-No pero… ¿Por qué tanta curiosidad?-

-… Pues… por que, por que al igual que a ti se me hizo raro ver que aún no han llegado, mientras que Zoe ya está aquí…-

-¡Lo sé, es extraño!-

Ambos chicos se quedaron analizando un poco la situación… o al menos Matt sí, ¿Por qué Mimi había faltado? –"¿Tendrá que ver con lo que pasó anoche?"- se preguntaba el chico… debía admitirlo… sólo recordarlo le ponía la piel de gallina aunque de cierta manera ahora agradecía el que Mimi reaccionará… aunque hubiese sido con esa cachetada, la verdad es que Yamato nunca había estado con alguien antes… o al menos no en esa manera, y el hecho de pensar que pudo hacer algo más con la castaña… no le disgustaba, pero por primera sintió que ésta vez no hizo lo correcto… Matt creía que besarla o sólo abrazarla era suficiente para bajar de su nube de grandeza a la Señorita Tachikawa, sin embargo, esta vez pudo llegar más lejos… y en verdad… EN VERDAD, agradecía esa cachetada… no se podía imaginar lo que podría haber sucedido si lo de la noche anterior hubiera llegado más allá… El rubio dejó a un lado todos esos pensamientos al darse cuenta que su primer profesor había llegado… Todos listos para tomar su clase… mientras que Sora y Mimi caminaban por los verdes pastizales de la escuela a plena luz del sol…

-¿Cómo te sientes Meems?-

-¡Mejor!... Gracias Sora… tú compañía significa mucho para mí-

-¡Es bueno saberlo! Dime… ¿Qué quieres hacer?-

-¡Charlar contigo! Sobre lo de ayer… un poco-

-¿Estás segura que quieres hacerlo?-

-¡Sí! Aunque, bueno… no lo tomes a mal Sora, pero no quiero contarte todo… por ahora-

-¡No te preocupes! Anda… soy toda oídos-

-Es que… hay algo que quiero preguntarte-

-Dime-

-¿Qué harías si… te sintieras como, obligada… a estar con alguien que no quieres?-

Sora pudo recordar en tan sólo ese momento lo ocurrido con Matt… ella sabía perfectamente como se sentía… al menos al principio…

-Bueno… supongo que, al principio puede ser duro pero… creo que con el paso del tiempo, lo aprendes a amar- Eso al menos le había sucedido a ella -¿Lo dices por Joe?-

-… Un poco, sí…-

-Pero Mimi… a ti nadie te ha obligado a estar con él-

-¡Lo sé! Pero es que… por más que lo intento… no puedo… ¡No puedo ni besarlo Sora! ¡No me nace!-

-¿Y has pensado en el por qué?-

-¡Sí!... Y ahora lo sé… Sora, creo que estoy enamorada de alguien-

-¿De verdad?... ¿De quién?- La pelirroja se empezaba a emocionar… aunque sí, era triste saber que su amigo Joe pudiese salir lastimado…

-Es… es… un, chico que no conoces-

-… Ahh- Contestó su amiga con un claro tono de decepción-

-Y… tengo otra pregunta-

-¡Adelante, hazla!-

-¿Qué harías… si ese chico que quieres, es un "amor imposible" para ti?-

-Pues Mimi… yo creo que mientras hay amor entre ambas personas… ¡NADA! Es imposible-

-… ¿Y si… no?-

-… Velo como un caso perdido… Mimi ¿Qué está sucediendo?-

-Ya te lo dije… creo que estoy enamorada, no lo sé… sé que entre ese chico y yo no pasará nada… ¡Nunca!, pero tampoco quiero lastimar a Joe-

-Ok… primera, ¿Por qué crees que entre este "chico misterioso" que dices y tú no puede haber nada? Y segunda… ¿Por qué te aferras a estar con Joe… sí sabes que con esto sí lo lastimarás… y con ello también te lastimas tú?... Odio decir esto Mimi, pero si nadie y nada te obliga a estar con él y si tú estás enamorada de alguien más… no tiene caso que sigan… Olvidar a alguien que se ama es difícil Meems… y no puedes estar usando a Joe pensando que él te ayudará a olvidarlo, por que no será así… sólo saldrán heridos los dos…-

-¡Ya lo sé! Pero es que no sé que hacer Sora… y créeme, estoy 1OO% segura que ese chico no me ama…-

-Escucha Mimi… para empezar, creo que deberías de terminar con lo de Joe, por que ni tú ni él son felices… dime, ¿Crees que el disfruta cada vez que lo rechazas? No lo creo… y dime ¿Acaso tú disfrutas cada momento a solas con él? También se que no… tú misma me lo has dicho amiga… en mi opinión, deberías de iniciar por ahí… pero recuerda… es sólo mi punto de vista… no te estoy diciendo que hacer-

-Tienes razón, yo lo sé pero… es que no sé cómo… no sé cómo hacerlo, Joe me va a odiar-

-Joe no es así Meems, y mucho menos contigo… ¡No te presiones! Cuando ese momento llegué… tú lo sabrás, y se lo dirás-

-¡Gracias Sora!- La ojimiel abrazó con fuerza a su amiga con unas cuantas lágrimas en los ojos que ansiaban por salir… más no lo hicieron.

-¡Vamos Mimi! No tienes que ponerte así por esto… esas cosas pasan, y yo sé que has madurado y que sabrás llevar esta situación por el buen camino… ¡Mejor ya dime! ¿A dónde vamos a ir hoy ehh?-

-¿Sabes? Quiero una hamburguesa..-

-¡Pues entonces vamos por una!-

Ambas amigas se dirigieron a la pequeña tiendita al aire libre de la escuela, donde comúnmente, ahí es donde más que nada se vendía la famosísima comida chatarra, hamburguesas, hot dogs, papitas, golosinas, helados y más… en sí, sólo comida rápida, ya que en otra parte del Instituto había otro restaurante, bajo techo, elegante y mucho más grande en donde vendían ensaladas, guisados, sopa, entre otras cosas… Y mientras que ambas chicas iban hacia allá, Mimi sufrió de un gran pelotazo en la cabeza, suerte fue que éste no la haya noqueado, la castaña inmediatamente sobó un poco su cabeza adolorida y furiosa tomó aquél balón de fútbol para después voltear a ver la cara del culpable…

-¡Mis disculpas! Yo… ¿Mimi?-

La chica no sólo reconoció aquél acento en la voz… si no que al ver al supuesto "culpable" de su desgracia… no tuvo duda de que la mala suerte la perseguía…

-… ¿Michael?-

-¡Vaya Meems! ¿Cómo estás linda?- Aquél chico tomó el balón de las manos de la castaña para pasarla a un compañero cercano haciéndole señas para que continuaran el juego.

-B-bien… ¿Qué haces aquí?-

-¡Me transfirieron esta mañana! No sabía que estudiabas aquí… ¡Me da tanto gusto verte! Ya te extrañaba… ¿Y a quién tenemos aquí?- Continuó él dirigiéndose a la chica pelirroja.

-¡Se llama Sora! Es mi amiga-

-¡Claro, Sora! Meems solía hablar mucho de ti-

-¿De verdad?-

-Sí… Mike debemos irnos… ¡Adiós!- Mimi trató de jalar a su amiga, sin mucho éxito… aparentemente el chico le había simpatizado.

-¿Tan pronto? ¡Vamos, quédense un poco más! Nos acabamos de reencontrar Meems…-

-¡Es cierto Mimi! Además, recuerda que debes distraerte- Decía la pelirroja en voz baja.

-… Está bien, pero… ¿No estabas tomando clase de deportes?-

-¡Así es! Pero tal parece que la profesora tuvo un asunto pendiente, así que se marchó y nos dijo que podíamos retirarnos… pero yo me quedé aquí jugando fútbol con mis nuevos compañeros-

-¿Quieres venir a comer una hamburguesa con nosotras?-

-¡Sora!-

-¡Claro! ¿Por qué no?-

-¿Por qué hiciste eso?- Le preguntaba en voz baja y casi al oído a su amiga mientras los tres se dirigían por unas ricas hamburguesas.

-Mimi, tranquilízate… no tiene nada de malo ser amable. Aparentemente tienes un problema con él, que luego me deberás explicar-

-Y díganme… ¿Han visto a mi adorada prima?- Interrumpió el chico rubio.

-¿Prima?- Contestaron ambas a la vez.

-Meems ya la conoce… ¿Recuerdas a Déborah?-

-¿Qué? ¿Ella también está aquí?- Mimi se notaba bastante disgustada… y Sora sencillamente no lograba entender nada.

-¡Claro! Y sin no mal recuerdo, ella dijo que estaba en el grupo… ¿Cuál era?-

-¿214?- Preguntó con miedo la castaña esperando la respuesta.

-¡Sí ese era 214! ¿Cómo lo supiste?-

-¿¡Es que acaso este día no puede ser peor!-

-Mimi y yo vamos exactamente en ese grupo… pero, no asistiremos a ninguna clase el día de hoy, por eso no la hemos visto-

-¡Ya veo! Escucha Meems, sé que entre tú y ella siempre ha habido mucha fricción, pero en realidad es buena chica-

-¡Eso es lo que crees!... Siempre trata de hacer mi vida miserable-

-No te preocupes… que para eso estoy yo aquí-

-¡Sí! Para defenderla…-

-¡Mimi tranquila!- Decía Sora.

-Está bien Meems, tal parece que hoy has tenido un día pesado, si quieres mejor hablamos después-

-¡Por favor!-

-No hay problema, yo lo entiendo… ¡Nos vemos linda! ¡Hasta luego Sora!- El chico se despidió de ambas con una mano mientras se alejaba.

-¡Hasta luego Michael!- Dijo la pelirroja igualmente despidiéndose a la distancia - ¿Mimi que fue eso?-

-Vamos por nuestras hamburguesas y ahorita te cuento-

Dicho y hecho… Sora y Mimi continuaron su camino hasta aquella tiendecita, un lugar bastante relajante con mesas y sillas al aire libre, por supuesto colocadas de manera que no les diera el sol directamente… ellas compraron sus hamburguesas, y se sentaron alrededor de una de las mesitas para empezar a comer…

-¡Ahora si amiga, cuéntamelo todo!-

-Mira Sora… Michael, es un chico que conocí en los Estados Unidos, también es un Digielegido y… es mi… mi…-

-¿Tu qué?... ¿TU QUÉ?-

-Mi, ex novio… pero, podría decirse que no terminamos del todo mal, creo… y aún éramos amigos o más bien aún somos amigos-

-¿Y por qué no te veías tan feliz al verlo Mimi?-

-¿Por qué? Ok… te lo diré más detalladamente, cuando Mike y yo estábamos juntos, llegó una temporada en que peleábamos mucho, por cualquier cosa… tanto él como yo nos sentíamos mal por ello, pero una de esas veces, Michael se fue a un bar… ya sabes, para desahogar su tristeza, lo malo ahí no fue eso… si no que no se supo controlar, tomó y tomó hasta perder el conocimiento y… se acostó con una chica-

-¿De verdad?-

-¡Sí! Se sintió bastante mal por ello, y no dudó en decírmelo… -

-Pero… si estaba ebrio, ¿Cómo lo recuerda?-

-Aparentemente la escenita fue en su casa y cuando despertó vió que tenía compañía-

-¡Mimi eso es horrible! Debió de ser lo más duro que has vivido-

-En su momento lo fue… y en cuanto me lo dijo, me enfadé mucho… lloré mucho, no quería saber nada más de él… pero él siempre estuvo pendiente de mí… y yo tardé bastante en perdonarlo… desde entonces me pedía que regresara con él… pero yo sólo le ofrecí mi amistad, por eso es que me cuida tanto… nunca permitía que alguien se me acercara si lo veía con intenciones de acosarme… cosas así…- Mimi lo platicaba de una manera tan indiferente… evidentemente, ese era un tema que ya no le afectaba en lo absoluto.

-Lo que quiere decir… que siempre te quiso.. y que aún te quiere…-

-No lo sé… puede que sí, por su insistencia… y es eso lo que detestó, el hecho de que aún esté diciéndome cosas como que no me puede olvidarme… que lo soy todo para él… en fin, a veces ya no le creo… y es lo que me castra… por eso reaccioné así-

-¡Cielos! ¿Y qué con la prima?-

-¿Déborah?... Desde que la conozco me odia, siempre decía que yo no merecía a Mike, que era poca cosa para él y ese tipo de cosas… el punto es, que yo le caigo mal a ella y ella me cae mal a mí-

-Me suena a que te tiene envidia-

-Lo que sea… no me importa, lo que no sé… es ¿Cómo voy a aguantarla si somos del mismo grupo? La veré y tendré cerca día tras día-

-Eso no es problema Mimi, me tienes a mí, también está Tai… Matt y bueno, Henry-

-¿Matt? No creo que él cuente-

-Meems, ¿Por qué se llevan tan mal? No lo entiendo-

-Pues porque chocamos mucho Sora, somos completamente diferentes-

-Pues… ¡Aguas con lo que dicen!-

-¿Qué dicen?-

-Ya sabes… aquél dicho de los polos opuestos-

-¿Qué? ¡Ay por Dios! Claro que no… eso no aplica aquí… y tal vez en ninguna parte- Era obvio que la castaña fingía… ella lo quería, era cierto… pero él, no creía que fuera igual.

-Si tú lo dices…-

-Sora, ¡Acompáñame!-

-¿A dónde?-

-Al salón de clases-

-Creí que no querías tomar las clases de hoy… aparte estará la "primita" de Michael-

-¡Exacto! Y es precisamente a quien quiero ir a ver- Decía Mimi con una sonrisa… ¿Qué planeaba?

-Pero… ¿Segura? No me gusta como lo dijiste-

-Tranquilízate Sora… no pasará nada. ¡Anda vamos!-

Ambas chicas envolvieron nuevamente lo que les quedaba de su hamburguesa para llevársela, y a paso veloz se dirigieron a aquella aula de clases… era curioso, ya que muchos alumnos aparentemente estaban sin maestro… y al llegar a su salón, se pudieron percatar de que su grupo no era la excepción.. ambas entraron y se dirigieron a donde estaban Tai y Henry, pero lo curioso fue que Mimi no sólo buscó a "Déborah" si no también a Yamato… quienes no se encontraban ahí…

-¡Hola chicos!- Dijo Sora depositando un pequeño pero cálido beso en los labios del castaño.

-¡Vaya, vaya! ¿Qué trae a tan hermosas flores a este lugar? Creí que se tomarían el día libre por completo-

-¿Flores?- Mimi rió un poco.

-Venimos a saludarlos…-

-¡Y a preguntarles algo…!- Añadió la castaña.

-¿Qué clase de pregunta?-

-Cuéntenos de la nueva chica…-

-¡Wow! ¿Cómo saben eso?-

-Eso no importa… sólo nos enteramos-

-Pues… es rubia y de cabello ondulado, de ojos grises… una piel MUY blanca y…-

-¡Sí! Ya sé cómo es… ¿Pero dónde está?-

-Pues… se fue con Matt-

-¡¿Qué?- Gritó Mimi… ¿Cómo de que "esa" estaba con Yamato? Era increíble, como ni si quiera la había visto aún y ya empezaba a fastidiarla.

-Sí, no se si han notado que varios maestros han cancelado sus clases de hoy… lo mismo nos pasó, la chica nueva se acercó a él… charlaron, y luego se fueron… aunque Matt dijo que volvería…-

-Y hablando del rey de Roma…- Dijo Henry volteando a ver la puerta del salón, mientras entraban los dos ya mencionados… Mimi no dudó en voltear a ver, pudo sentir como la ira y lo celos la comían por dentro… era ella, Déborah… platicando y riendo con SU chico… Ok, tal vez no era su chico… pero ella estaba enamorada de él mientras que la rubia seguramente apenas si sabía su nombre. La chica pudo sentir la mirada tan penetrante de la ojimiel… y al voltear, se dibujó una gran sonrisa en su rostro… y no dudo en acercársele…

-¡Miren a quien tenemos aquí… Mimi Tachikawa!-

-¡Qué ingrata sorpresa! Déborah…-

-¿En serio? A mi me da gusto verte-

-¿O sea que ustedes dos ya se conocían?- Preguntaba anonadado el castaño.

-¡Para mi desgracia sí!-

-Tranquilízate Mimi… estás poniendo el ambiente muy tenso… ya sé que a los pequeños animalillos es difícil controlarse, pero yo sé tú puedes-

-¡Oye… nadie le habla así a mis amigos!- Sora se veía bastante molesta por aquél comentario mientras que los otros tres chicos observaban boquiabiertos la escena.

-¿Y quién es ésta? Vaya Mimi… pero que bajo has caído… mira que tener amigas machorras…- Tai se levantó velozmente tratando de hacer algo… pero tenía que controlarse… no podía hacerle nada a una chica…

-Escucha señorita "nueva"… será mejor que te comportes ¿Sí?... aquí nosotros somos muy amigos y ten en cuenta que si metes con Mimi, con Sora o con cualquiera… te estás metiendo con todos…- Interrumpió Zoe quien también acababa de llegar.

- No me dan miedo… además, esto es entre Mimi y yo… ustedes no se metan… ¡Vámonos Matthew!- Déborah se veía bastante tranquila… mientras que Mimi ardía en sus entrañas… ¿Matthew? ¿Cómo se atrevía a llamarle así? O peor aún ¿Cómo él permitía que le llamara así? Yamato se notaba levemente triste… es como si le hubiesen dado a escoger entre dos bandos… y él… escogió el de Déborah… comenzó a caminar tras de ella, no sin antes voltear a ver a Mimi, sus miradas se conectaron… y esto dolió más al rubio, desde esa distancia él pudo observar como los tiernos ojos color miel de la chica se ponían tristes y se comenzaban a llenar de leves lágrimas, sí la continuaba mirando, sabía que iría por ella… por lo que desvió sus ojos cerrándolos y saliendo del lugar… mientras que los demás se quedaban sorprendidos, no sólo por como aquella chica tan altanera había irrumpido… si no también, por qué Matt no dijo ni hizo nada… sólo la siguió…

-¿Qué le pasa a esa chica?- Dijo Henry.

-¿Más bien que le pasa a Matt? Insultó a Mimi, insultó a Sora… y el sale corriendo como perrito faldero tras de ella con un simple "Matthew"- Decía Tai imitando la voz de Déborah.

-Ahora veo por qué te llevas mal con ella Mimi-

-No se va a salir con la suya…-

-¡Desde luego que no!- Dijo Zoe.

La castaña cada vez se sentía más arruinada… ya tenía suficientes problemas… y esta vez se le sumaban otros dos… Michael y Déborah. Definitivamente Mimi tenía que sacarse de la cabeza y del corazón al rubio que la enloquecía, y pasando por alto el consejo de su amiga Sora, la ojimiel decidió no comentar nada sobre sus sentimientos a Joe y seguir intentándolo… aunque después de la reacción de Matt, Mimi necesitaba "estudiar" aquella situación más a fondo.. por lo que dejó a un lado su "día libre" para retomar sus clases… aunque es verdad que durante ese día, sólo tuvieron una cuantas de ellas, ya que según uno de los maestros, los demás profesores tenían junta… tal vez para los detalles de la "Noche de Halloween"… quién sabe. Mimi observaba cada movimiento de esos dos… siempre platicando sonrientes, y el que normalmente llegaba a sentir su mirada, era Matt quien al voltear a verla su mirada cambiaba drásticamente por una triste… quería estar con ella, pero el hecho de sólo estar a su lado comenzaba a aterrarle, en verdad temía tanto caer en el "amor", y dejando atrás por un momento ese sentimiento de venganza… decidió alejarse de ella… aunque sea un poco, después, podría retomar lo planeado… hacer que Mimi Tachikawa cayera por completo rendida a sus pies. Las clases terminaron pronto y la castaña no deseaba otra cosa más que ir a descansar a sus aposentos para desconectarse del mundo y de sus problemas aunque sea por un rato… y así lo hizo junto con Sora… mientras que Zoe… tenía una cita pendiente, se estaba arreglando bastante, y lucía bastante bella…

-¿Y tú a dónde vas?- Preguntaba la pelirroja desde su cama acostada.

-¡Tengo una cita!-

-¡Uy! ¿Y quién es el afortunado?-

-¡Takuya! Por fin.. me invitó a salir-

-¡Me da gusto Zoe! Por lo menos a ustedes no les esta yendo tan mal como a mí-

-No tienes que preocuparte Meems… sólo no le tomes importancia a esa chiquilla engreída-

-¡Es fácil decirlo!- Decía la ojimiel cuando se oyó como alguien llamaba a la puerta.

-¡Debe de ser Takuya! Ya me voy… las veré más al rato ¿Sí? ¡Las quiero!-

-¡Con cuidado!-

-¡Diviértete!-

Y efectivamente… era aquél chico, quien con bastantes nervios y pena le hacía plática a la rubia… le gustaba tanto, aunque a veces él sentía que era muy poco para ella… pero a fin de cuentas, era ella quien podía decir si eso era verdad o mentira… Aquella cita fue bastante dulce, aunque algo escasa en conversación… sin embargo ambos pudieron pasar un rato ameno uno junto del otro… y aunque no había señales de ningún tipo de beso… la ojiverde se sentía muy contenta, fueron al cine… y evidentemente vieron una película a elección de ella, quién nada despistada, eligió un película de terror, las cuales abundaban bastante más que nada por las fechas… y claro, la eligió por aquello de los abrazos… plan que definitivamente había tenido éxito, Zoe se acercaba al pecho de Takuya en aquellas escenas más siniestras, por lo que al principio… el chico no sabía que hacer, hasta que optó por abrazarla… y que curiosamente, a partir de ese momento quedaron abrazados por el resto de la película… la rubia se mostraba bastante tierna con él… incluso llegó a darle palomitas en la boca como si fuese un niño pequeño, pero sin duda era algo que él disfrutaba… el tiempo transcurrió bastante de prisa y cuando se dieron cuenta no sólo la película había terminado.. si no que la noche comenzaba a apreciarse… el chico hubiera deseado poder estar más tiempo… MUCHO más tiempo con ella, pero por ciertas razones era algo que no podía hacerse… el castaño la llevó de vuelta hasta la puerta de su habitación justo donde la había recogido para comenzar su cita.. y en verdad, fue bastante difícil para él despedirse…

-¡Gracias por todo Takuya! Me la he pasado muy bien… espero que esto pueda volver a repetirse- Decía ella con una enorme sonrisa dibujada en su rostro.

-¡Claro que sí! Yo también disfruté mucho de tu compañía-

Zoe esperaba un beso, por muy pequeño que fuera… justo como en las películas románticas… pero al parecer, eso no sucedería… no por falta de ganas si no más bien, por falta de valor… y aunque la rubia era una chica "feminista" que creía que el hombre debe tomar la iniciativa en todo y para todo… decidió dejar tantito ese pensamiento… para tomar ella la iniciativa… dándole un rápido, dulce y tenue beso en los labios… nada muy grande, al menos no por ahora… por supuesto, Takuya quedó congelado…

-Nos vemos mañana- La chica le sonrió de una manera bastante tierna para después adentrarse en su habitación, dejándolo completamente feliz… y confundido.

El resto de la semana pasó velozmente… y las cosas en esos cuantos días, no habían cambiado mucho… Matt seguía juntándose con Déborah, quien también había hecho ya dos amigas más… Mimi tratando de olvidarlo y a la vez tratando de llamar su atención… que desde luego, era algo que conseguía.. aunque no lo suficiente… pero ahora la castaña estaba ansiosa por saber que ocurriría… era su "Noche de Halloween" y no dejaría que nadie la echara a perder… la fiesta ya estaba en marcha, era noche y muchos de los alumnos ya se encontraban disfrutando cerca del área de la alberca, poco a poco la zona se fue llenando cada vez más… incluso Sora, Zoe, Kari y Yolei ya estaban ahí… disfrazadas, Sora llevaba un disfraz de pirata, un paliacate color azul en su cabeza, una clase de vestido entallado bastante corto, con una abertura en cada costado de la pierna, una clase de pañuelo azul que le rodeaba parte de la cintura y la cadera, así como unas botas largas hasta el muslo color café y por supuesto muchas pulseras y un collar bastante llamativo, Zoe en cambio, iba un poco más dulce, vestida de una clase de angel negro, un vestido con vuelo color negro y detalles plateados, alas y aureola negras al igual que sus zapatos, los cuales llevaban un tacón no muy alto, Kari se adentró un poco más en el tema de "Halloween", llevando un disfraz de bruja el cual tenía una blusa plateada dejando sus hombros al descubierto, una falda rasgada y larga color violeta con blanco, así como su sombrero típico de bruja color plata y para darle más detalles a su vestimenta se colocó una peluca violeta y llevó una escoba y por último Yolei decidió vestirse de chica gótica llevando una blusa negra sin mangas con una cruz en el medio, así como una falda por encima de las rodillas, zapatos altos y medias negras y por supuesto un maquillaje cargado de negro… se veían bastante bien y es que ésta era la primera vez a acudían a una fiesta como esta… y mientras las chicas veían y reían de algunos otros disfraces… llegó su amiga, Mimi Tachikawa… disfrazada de vampiresa, con un vestido hasta los tobillos con un corsé en la parte superior y una gran abertura en la pierna izquierda de la falda en colores negro y rojo, redes en los brazos, zapatos negros de una altura considerable y en el toque final una gran capa del tamaño de su cuerpo, la cual llevaba sobre puesta desde la cabeza…

-¡Vaya Mimi! Te ves muy bien- Recalcó Sora.

-Ustedes también chicas… aunque, se ven más sensuales que tenebrosas-

La fiesta tenía un ambiente bastante agradable, que sin duda, todo tipo de bebidas eran las que reinaban en ese momento… y la música era bastante bailable, prueba de ello, las muchas personas que se encontraban en la "pista"

-Por cierto Sora… ¿No has visto a mi hermano?-

-¡No! Debe de estarse preparando con su gran disfraz… dijo que nos encantaría y nos sorprendería-

-¡Qué buenos disfraces chicas! Aunque he puesto mis ojos en cierta brujita- Dijo Takeru.

-¿Y tú? ¿Qué se supone que eres?- Reía Hikari.

-¡Soy una momia!-

-¡Uy qué miedo! Es sorprendente como hay más disfraces graciosos que pavorosos- Comentó Sora.

En ese momento Mimi postró sus ojos en alguien en específico… lo pudo ver a lo lejos mientras se acercaba a su posición… era un vampiro… un MUY sexy vampiro…

-Yamato.. ¿Por qué no puedes ser original por una vez en tu vida?-

-¿Yo? Tú eres la copiona, intento de vampiresa-

-Cálmense los dos… por si no se han dado cuenta hay muchos más vampiros en ésta fiesta- Señaló la pelirroja.

-¿Y tú que eres?- Preguntó un poco extrañado el rubio al ver Sora.

-¡Soy una pirata!-

-¿Y eso que tiene que ver con el "Halloween"?-

-… Yo… no lo sé, sólo se me ocurrió-

-¡Matthew!- Se oyó la voz de cierta chica… sabían quien era, con sólo oír el "Matthew" - ¡Vaya! Qué vampiro tan seductor- Déborah le sonreía lujuriosamente.

-Gracias… supongo-

-¿Y ustedes qué? Váyanse a otro lado con sus disfraces baratos-

-¿Disfraces baratos? Sí claro, como tú te tuviste que esforzar tanto por hacer tu disfraz de muñeca… por que lo diabólica ya lo tenías- Se defendió la ojimiel.

-¡Largo de aquí chupasangre asquerosa!- A Yamato se le retorcían las entrañas cada vez que la chica rubia la insultaba de alguna manera… deseaba saltar en defensa de Mimi… pero eso, es algo que no accedería a hacer -¡Vamos a bailar Matthew!- Dijo ella mientras lo tomaba del brazo en dirección a la pista… cuando el nuevamente sólo observó por un momento a la castaña… se veía divina… ¿Pero por qué tenían que haber coincidido en el disfraz? Eso era algo que a veces lo sacaba de quicio… el que ahora el adorado "destino" los quiera juntar… -"¡Patético!"- se dijo a sí mismo.

-¡Y ya llegó el alma de la fiesta!- Se oyó claramente la voz de Tai… cuando todos voltearon a verlo.

-¡Tai!- Sora volteó emocionaba para ver el fantástico disfraz de su novio… hasta que lo vió- Eres una… ¿Calabaza?-

-¡Exacto! ¿No es fantástico?- Decía Tai muy orgulloso mientras que los demás reían.

-¡Sí, lo es!- Sora fue a donde él con una gran sonrisa… esa era una de las cosas por las cuales lo quería… siempre tan positivo, y siempre de tan buen humor. Ambos se alejaron un poco de ahí para estar un poco más solos.

-Mimi… ¿Bailarías conmigo?-

-¡Henry! ¡Claro!... ¡Wow! Eres Frankenstein… me gusta como te ves- Elogiaba Mimi al chico… y es que era verdad… lucía bastante real, era probablemente hasta ahora el mejor disfraz que haya visto.

-¡Gracias! Tú también te ves muy bien… ¿Vamos?- El chico la tomó de la mano cuando ella asintió con la cabeza, y ambos se dirigieron a la pista de baile. Matt pudo ver aquello desde donde estaba… -"¿Otra vez Henry? No cabe duda de que le gustan todos"-, pensó él para después sonreírle a su acompañante… en realidad Déborah no le caía mal, sin mencionar que era bastante tedioso tenerla detrás de él casi todo el día… no era tan mala chica… lo único que en verdad no soportaba era la manera en la que hablaba de Mimi, sin embargo el siempre se quedaba callado. Todos bailaban y por lo general se encontraron la mayor parte de la noche con sus respectivas parejas, excepto Yolei, Ken y Davis, quién había decidido no entrometerse entre Kari y T.K… en realidad ella se veía feliz, y para él eso era más que suficiente… por lo mientras Takato se dirigió a Zoe y Takuya a preguntar algo… o más bien por alguien…

-Oigan… disculpen si interrumpo… sólo quería preguntarles algo-

-¡Desde luego que no interrumpes Takato!- Contestó amablemente la rubia.

-¿Qué sucede amigo?-

-Gracias, iré directo al grano… ¿Alguno de ustedes conoce a esa chica?- Preguntó el chico señalando levemente a una muchacha que se encontraba un tanto lejos.

-No-

-¡Yo si! Bueno.. en realidad sólo se que se llama Juri, no recuerdo su apellido… es compañera de cuarto de Yolei y Kari… dicen que es bastante emm dulce… pero rara. Tal vez quieras preguntarles a ellas-

-¿O porqué mejor no la sacas a bailar?-

-¿Creen que no lo he pensando? Pero sólo miren a su amiga… es terrorífica, y eso incluye su disfraz-

-Es Rika Nonaka… si no te metes con ella no te pasará nada-

-¡Vaya Zoe! Tal parece que conoces en su mayoría a las chicas del colegio-

-¡Sólo a algunas!-

-Muy bien, lo voy a intentar… tal vez tenga suerte… ¡Gracias chicos!- Takato se fue de ahí bastante emocionado en dirección a dicha chica.

-¡Buena suerte!- Dijeron ambos.

Takato se acercó a ambas chicas…

-¿Bailarías conmigo Juri?- Decía el chico… mientras la susodicha volteaba con extrañeza.

-Claro pero… ¿Cómo sabes mi nombre? No te conozco ¿O sí?- Contestaba la chica con amabilidad.

-¿Qué te parece si hablamos mientras bailamos?-

-¿Por qué no?- Takato tomó a Juri de la mano mientras ella le sonreía a su amiga, a quien dejaron completamente sola… y fue entonces que Rika se dignó a buscar a cierto chico rubio, quien en ese momento estaba acompañado por otra chica igualmente rubia, -"¡Déborah!"-, se decía a sí misma Rika, ya la conocía… ya que durante esa misma semana durante las clases de ciencias… fue bastante notorio que era nueva en la escuela, y peor aún… como Yamato solía sentarse junto a Rika en dicha clase… Déborah también… Era odiosa, presumida y un chicle pegado al rubio… ¡La detestaba! Y antes de acercársele… Rika notó que la rubia se alejaba de él… tal vez iba a los sanitarios, como sea… ése era el momento de hablarle…

-¡Hola Matt!- Llegó ella de repente desde atrás… mientras el ojiazul volteaba.

-¡Ayy!- Yamato brincó un poco al encontrarse con tan espeluznante chica… definitivamente ésta lo había asustado, y cómo no... aparentemente era una niña "exorcizada".

-¿Qué?- Preguntaba ella con cierta inocencia.

-… Nada… Qué buen disfraz-

-¿Tú crees? ¡Gracias!-

-Hola Rika…-

-Hola Déborah-

-¿Gustas tomar una copa con nosotros?- Tal y como decía Matt… la rubia no era del todo mala… a menos que se tratara de Mimi.

-Claro-

Y mientras ambas chicas conversaban… Yamato buscó por inercia con la vista a cierta vampiresa castaña… y al hallarla, cerca de la alberca… no le gustó nada lo que vió… ya que ésta vez Mimi no estaba con Henry… si no con alguien más…

-¿Quién es ese?- Evidentemente, no quería preguntar en voz alta… sin embargo lo hizo, por lo que lo que las dos chicas que se encontraban con él dieron pausa a su plática para voltear inmediatamente.

-¡Ahh! Es mi primito Michael… ¿No se los he presentado verdad? ¡Vamos!- Déborah jaló a ambos de las manos en aquella dirección. -¡Mike!-

-¡Debby! No te había visto- Ambos primos se abrazaron.

-¡Ella es Rika y él es Matthew!-

-¡No se llama "Matthew"!- Intervino la castaña un tanto enfadada.

-¿Y tú qué? Nadie te está hablando a ti Tachikawa-

-¡Prima tranquila!-

-¡Es que aún no puedo creer que te juntes con escoria como ésta!- Decía la rubia viendo a Mimi como si le diera asco.

-¿A ti que te importa? Es su decisión-

-Meems… - Decía Michael tratando de calmarla.

-¿Su decisión? Si eres una manipuladora-

-Debby… -

-¿Yo soy la manipuladora? Mira quién está tratando de controlar su vida- Los gritos de ambas chicas eran cada vez más pronunciados, por lo que la demás gente veía detenidamente todo aquello… Matt estaba sorprendido… ¿Celos otra vez? ¿Qué tenía que andar defendiendo a ese otro rubio? Y claro… ¿De dónde es que ella lo conocía? Ya tenía suficiente lidiando con Joe y Henry… para ahora sumarle otro más… Sí, claro… a Mimi Tachikawa le encantaba jugar, o al menos eso creía él.

-No controlo su vida… sólo trato de hacerle ver que eres una basura-

-¡Maldita!-

-¡Idiota!- Déborah ésta vez sí se veía exaltada a diferencia de su primer reencuentro con Mimi en la escuela, por lo que la empujó directamente hacia la alberca, y cayendo ésta en el agua comenzaba a hacer intentos por respirar… todos los que estaban alrededor de ahí reían, mientras que Matt la veía sin saber que hacer, hasta que oyó perfectamente la voz de Sora gritar con desesperación desde lo lejos… -"¡Mimi no sabe nadar!"-… Yamato se llenó de odio y quitándose aquella capa de "vampiro" que le estorbabay empujando a un lado a los "primos" se adentró en la alberca hasta donde se encontraba la castaña, le costó mucho trabajo poder agarrarla, ya que ella al no saber nadar se sujetaba de él hundiéndolo sin querer en su desesperación… Mimi tragaba agua y poco a poco iba perdiendo el conocimiento, motivo que ayudó un poco al ojiazul para tomarla y nadar hasta la pequeña escalera, por lo que tuvo que cargarla para poder subir aún con dificultad, el chico la puso delicadamente en el piso e hincándose a un lado de ella pudo percibir que esta vez estaba completamente inconsciente… Matt se estaba preocupando, no quería que nada malo le pasara… no a ella, nuevamente tenía ese sentimiento y necesidad de protegerla… sabía lo que tenía que hacer, mas o menos… el rubio no tenía mucha noción sobre "primeros auxilios", aunque en este caso decidió hacer un intentó… a punto de poner su boca sobre la de ella… ésta pudo escupir un poco de agua, la cuál cayó un poco en la cara de Yamato, en ese instante no le importó… Mimi estaba bien y eso era lo más importante, en ese momento Sora y la profesora de deportes llegaron corriendo…

-¡Mimi! ¿Estás bien?- Preguntaba su amiga pelirroja hincándose igualmente a su lado mientras la ojimiel se sentaba en el piso.

-¡Muy bien hecho Ishida! Aunque es mejor que la lleven a la enfermería- Dijo la profesora.

-No… quiero ir a mi habitación- Mimi aún respiraba y hablaba con dificultad y tosiendo de vez en cuando.

-Esta bien… ¡Ustedes dos… llévenla a descansar!- Decía la maestra refiriéndose a Sora y Matt, quienes la ayudaron a levantarse… Mimi abrazó a su amiga y sin soltarla los tres se dirigieron a su alcoba. Déborah no paró de reír por lo sucedido, exceptuando que le desagradó el hecho de que "Matthew", la haya salvado tan "heroicamente", ese chico le gustaba y si era necesario quitar a la castaña de en medio… eso haría, después de todo ambas siempre habían sido rivales... en todo, y por supuesto aquella acción tampoco gustó a Michael, presentía que aquél chico y él llegarían a tener cierta rivalidad y por algún motivo, sabía que era un rival fuerte… Matt, Mimi y Sora llegaron a la dicha habitación… y entrando, Sora se dirigió al baño por unas toallas mientras que Matt ayudaba a Mimi a sentarse en la cama, aún mojada…

-Matt… no es que te corra pero… Mimi está mojada y lo mejor es que se ponga ropa seca. Tú deberías hacer lo mismo, toma- Decía la pelirroja saliendo de aquél cuarto de baño con las toallas y dándole una a su amigo.

-… Tienes razón, iré a cambiarme- Matt salió de la habitación cerrando la puerta, para después irse de aquél lugar mientras secaba su rubia cabellera.

-¡Voy a matarla!-

-Tranquila Mimi, estoy segura que ella recibirá lo que se merece tarde o temprano- Sora ayudaba un poco a su amiga a cambiarse… y Mimi había optado por ponerse su pijama.

-¿Ya no bajarás verdad?-

-¡Claro que no! Tú los viste Sora, todos se rieron de mí… además mi disfraz está mojado-

-Bueno, lo entiendo… ¿Pero que harás tú sola aquí arriba?-

-No lo sé… ver televisión, pero tú diviértete ¿Sí?-

-Está bien Meems, Zoe y yo subiremos más tarde ¿De acuerdo?- Sora se dirigía a la puerta.

-Pásenla bien… y Sora… si ves a Yamato de nuevo ¿Podrías decirle que venga? Debo darle las gracias-

-Muy bien… yo se lo diré- La pelirroja salió de aquél cuarto, y mientras salía del edificio vió a Matt dirigirse nuevamente al lugar donde todos se encontraban, ésta vez con ropa normal… -¡Matt!- El chico volteó y se acercó a ella.

-¿Cómo está Mimi?-

-Mejor, espero que no pesque un resfriado… además me dijo que quería darte las gracias, así que, si puedes subir… estaría bien…- Dijo la chica empezando a alejarse de ahí, mientras que Yamato tomó la palabra de Sora y se dirigió una vez más a la habitación de estas chicas… -"No intentes nada Matt"- se repetía una y otra vez el rubio para recordarse el no caer en las tentaciones de la castaña… tocó la puerta suavemente… para después encontrarse con ese angelical rostro…

-Pasa-

-Sora dijo que querías, hablar conmigo- Matt cerró la puerta.

-¡Sí! En realidad quería darte las gracias, por haberme sacado del agua… la verdad es… que no sé nadar- Decía ella mientras se sentaba en el borde de su cama.

-Lo sé… y no hay problema… no podía haberte dejado ahí-

-Dime… ¿Volverás a la fiesta?-

-Eso pensaba… por lo visto tu no- Yamato estaba fascinado viendo a la ojimiel con aquella pijama, se veía bastante tierna… pijama de manga larga, abotonada y con pantalones bastante suaves.

-No… ya no tengo ganas-

-¿Por qué es que se llevan tan mal?-

-Cosas personales… no creo que te interese-

-Pues… por algo lo pregunté- Matt se sentó a un lado de Mimi mientras la observaba.

-Tal vez algún día te lo cuente… ahora no quiero hablar de ella… me pone de mal humor-

-Pero si casi siempre estás así-

-Eso es porqué tú a veces me desquicias-

-No entiendo por qué-

-No lo sé, creo que eso ya es algo propio de ti… ¿Matt?-

-Dime-

-Hay algo que quiero preguntarte-

-… Adelante-

-Tú… tú me dijiste, que… me querías ¿No?-

-S-sí-

-¿Pero por qué lo dijiste?-

-Pues porque es la verdad…-

-Es que… no te creo-

-¿Por qué no? Estuviste a punto de ahogarte, te saqué de ahí ¿Y no me crees?-

-Es que… eres muy raro-

-¡Raro! No entiendo a lo que quieres llegar-

-Sí, es decir… siempre me haces enojar, o me estás retando… o te quieres vengar de mí-

-Mimi, no seas tontita por supuesto que esa es mi forma de quererte… Aunque a veces hagas cosas innecesarias como aventarme un helado en la cara-

-¿Esa nunca me la vas a perdonar verdad? Y sí esa es tu forma de querer… lo siento por la persona que realmente odies… y oye… ¿Te gusta Déborah verdad?-

-… Pues… un poco sí- Mintió el rubio.

-Y… ¿No… te gusta, nadie más?- Preguntaba la ojimiel acercándose mucho a Matt, mientras que él sólo se hacía para atrás.

-… Ehh… no, no en realidad-

-¡Pobrecita!-

-¿Quién?-

-¿No te has dado cuenta?-

-¿De qué?- Decía él esta vez completamente recargado en la cabecera de aquella cama mientras que ella estaba prácticamente casi encima de él.

-¡Sólo piénsalo! Hace unos días me dijiste… creías que tú me gustabas a mí-

-¿Dices que pobrecita de ti?- Matt estaba completamente confundido, no sólo porque ésta ves se sentía acosado por la castaña si no que sencillamente no entendía de qué hablaba.

-No… ¿Ahora dime Matt? ¿Qué se siente estar acorralado?- Mimi le dijo al oído mientras aún estaba encima de él…

-No te confundas… ¿De manera que crees que yo caeré igual que tú? Ya entendí… Lamento mucho decepcionarte… pero no caigo, por qué tú a mi no me gustas- Yamato la alejó delicadamente de él –A eso te referías diciendo "pobrecita" ¿No?-

-Ya te había dicho que no… me refiero a Déborah… cree que sólo tienes ojos para ella-

-P-pues así es…- Matt estaba nervioso… ya la había tenido bastante cerca, pero nunca así.

-¿Por qué te engañas? Te demostraré… que no es así- Mimi hablaba cada vez más de una manera bastante seductora… y ésta vez, la castaña rozó aquellos deliciosos labios del ojiazul…

-¡No, no!- Dijo rápidamente Yamato echándola a un lado y levantándose de la cama ara después tomarla de la muñeca -¿Crees que por qué tu caes ante cualquiera yo también?-

-¡Tú siempre me besas!- Mimi gritó enfada zafándose de ese agarre.

-Y sí a ti no te gusta, ¿Por qué los correspondes? Acéptalo Tachikawa… y lo siento mucho por ti… Yo no tengo ningún problema con que te guste… mi problema es tu actitud… pero ¡Conmigo no puedes jugar!-

-¿Qué? ¡Tú eres el que juega con TODAS!-

-¿Eso crees?- Matt acostó completamente a la castaña y está vez él encima de ella- ¡Bésame!-

-¡Quítate de encima!-

-Es lo que querías hacer hace un momento ¿No? ¡Anda hazlo!-

-¡NO!- Mimi forcejeaba contra Matt sin tener éxito alguno.

-¿Lo ves? Sólo estás jugando… y como ya dije… conmigo no vas a poder- Decía el rubio ya más tranquilo.

-Es que tú no entiendes nada… siempre estás pensando sólo en ti, siempre crees tener la razón- La ojimiel comenzaba a llorar -¡Vete de aquí!-

-Mimi…- El chico quitó sus lágrimas suavemente con sus dedos… ¿Por qué siempre tenía que llorar? Es como si supiera sus puntos más débiles ante ella.

-¡Vete!... Yo nunca he jugado contigo… pero no tengo que explicarte nada… ¡VETE YA!-

Yamato se acercaba a ella, quería besarla aún cuando ella lo había insinuado… pero como siempre, el orgullo sobre pasó todo, hasta ese momento… ¿Es verdad que no jugaba con él? Pero si lo manipulaba con una facilidad impresionante… algo que sólo ella podía hacer, ¿Qué le pasaba? "Mimi, Mimi, Mimi" era lo que siempre abundaba en su mente… no quería enamorarse, pero ¿Y sí ya estaba enamorado? –"No Matt… tú no. Te está mintiendo, no le hagas caso"-… ambos se perdían entre sus miradas, sus corazones bombeaban sangre cada vez más deprisa, cuando alguien entró a la habitación…

-¿Mimi puedes creer que…?- Zoe entraba cuando al voltear vió a aquellos dos, uno encima del otro… lo único que hizo fue gritar como si hubiese visto un fantasma - ¡Lo siento de verdad, no creí que…!-

-No, no, no… Zoe… no pienses mal… aquí no pasó nada, lo juro- Decía Yamato con desesperación mientras se levantaba.

-Sólo estábamos… Zoe-

-¡Mejor yo me voy!- Matt salió disparado de aquella habitación mientras Zoe aún lo veía con cara de sorpresa como salía por la puerta para después ver a Mimi.

-¿Meems qué fue eso? Pudieron ir a un motel o aunque sea poner un letrero en la puerta que diga ¡No molestar!-

-¡No Zoe! Es que… es que… Está bien… te contaré-

-¿Contarme qué? Créeme no quiero saber-

-No… es que, estoy… estoy enamorada de Matt- Dijo ella en voz baja.

-¡Sí, ya me di cuenta!-

-Deja de gritar Zoe… esto es serio, debes saber cada detalle… pero-

-¿Pero que?- Se tranquilizaba la rubia.

-… No puede saberlo Sora, ni nadie más… ¿De acuerdo?-

-¿Por qué no?-

-Porque, como ya sabes… Joe es mi novio, él siempre había estado enamorado de mí, y es que… ya te había contado que una temporada viví en Estados Unidos y cuando regresé… es que todo empezó a cambiar, además… Sora me confesó algo…-

-¿Qué cosa?-

-Que ella y Matt habían sido novios… y aunque ella ya no sienta nada por él eso no me da acceso Zoe… por eso nadie debe saberlo… desde que llegué han pasado cosas tan raras con Yamato… accidentes… pleitos… todo tipo de cosas. Al principio, no creí que él influyera tanto en mí, en mi vida… pero conforme pasa el tiempo, ansío más estar con él y… lo peor es que, lo he besado dos veces- La rubia se tapaba la boca con cara de sorpresa mientras oía… -La primera vez… fue en Okinawa, él y yo nos perdimos en la isla… y, no sé ni como pasó… pero nos besamos, fue tan dulce… pero en ese momento… sentí remordimiento, por qué en esa entonces Sora aún no sabía sí lo seguía amando y la segunda…

-¿Fue ahorita?-

-No… fue exactamente el día que compramos los disfraces… Zoe… ¡Le fui infiel a Joe!-

-Mimi… ¡Cielos! ¿Y ya se lo dijiste?-

-No, no sé como… aparte… Matt no me ama… estoy segura de que sólo juega conmigo… fue por eso que llegué llorando ese día… y fue cuando me di cuenta… de que amo a Yamato- Mimi había vuelto a llorar… sólo pensar que amaba al hombre equivocado y pensar que no era digna de su novio le partía el corazón.

-Yo te ayudaré Meems… por lo que me has dicho soy la única persona que lo sabe… y tu secreto está a salvo conmigo… sólo ten en cuenta una cosa… tanto Joe como Sora… de alguna manera se enterarán algún día-

-¿Qué debo hacer?-

-Pues, sí yo fuera tú… empezaría por decírselo a Joe… él te quiere… y no se vale que le hagas eso… pero tampoco es correcto que te fuerces a amar a alguien que sabes que nunca amarás… qué importa si te quedas o no con Matt… sólo no le rompas el corazón a nadie inocente-

-Lo mismo dijo Sora-

-¿Sora? Creí que no se lo habías dicho…-

-No todo… sabe que estoy enamorada de alguien.. pero no sabe quién es… y no sé si lo sospeche-

-Bueno, mira… como ya dije, yo te ayudaré… aunque, ahora mismo no sé cómo… pero si te soy sincera Mimi… yo creo que Matt también te quiere… mi sexto sentido me lo dice-

-No lo creo… ¡Gracias por escuchar Zoe!-

-¡No hay de qué! Pero Meems… ahorita, ¿Qué estaba pasando?-

-Sonará raro… pero, traté de seducirlo… ni siquiera lo había planeado-

-Y… ¿Tuviste éxito?-

-No… y de hecho… dijo algo de que, yo quería jugar con él-

-¡Ahí está! ¿Lo ves? Estoy segura de que él te quiere… -

-No Zoe… él sólo juega con todas… ¿Ya se te olvidó el primer día de clases? El comentario que te hizo…-

-Tal vez sólo era amable…-

-Cómo sea… a mí nadie me quita de la cabeza que es un mujeriego y que no se toma enserio a nadie-

-Bueno Mimi… yo ya te lo dije… Yo te ayudaré- -"Los ayudaré a darse cuenta de que se quieren"- pensó la rubia mientras sonreía para sí misma.

Por fin Mimi había podido sacar lo que llevaba dentro… se había podido desahogar por completo… ella deseaba que las palabras de Zoe fueran verdaderas… ¿Matt enamorado de ella? Era casi imposible… aunque bien dicho "casi". Después de todo Mimi disfrutó mucho aquella "Noche de Halloween"… a lado de Yamato aunque nuevamente hubiesen peleado… algo resonaba en la cabeza de la castaña… -"Mimi, no seas tontita por supuesto que esa es mi forma de quererte"- las palabras de él… ¿A qué se había referido con eso? Mimi tenía que hacer algo al respecto y pronto… ya que Déborah estaba como leona siguiendo a su presa… en este caso Matt… y claramente, el rubio le dijo que le gustaba, aunque sea un poco… Todo se ponía más difícil para ella… pero sabía que con la ayuda de Zoe… algo bueno podría ocurrir, e incluso… mejorar las cosas…

Fin del capi número 1O.. qué bien se siente llegar tan lejos *xD como dije… esta parte fue un poco en honor a estas fechas (:* espero que haya sido de su agrado… y disculpen la tardanza… y es que en verdad pensaba actualizar por lo menos hasta mañana *xD pero ya que lo terminé pues dije… mejor hay que publicarlo *:P

Mi queridísima tefy.1202 gracias nuevamente por tu RR… y me has emocionado al saber que seguirás andando por aquí *:D ¿Querías beso? Pues hubo beso y hasta arrimones Jaja Ok no tanto… pero fue un beso más apasionado y como podrás ver Meems le hace un poco el fuchi a Joe… pobresito ):* pero ni modo… él sabe a lo que le tiraba Jaja… Te mando un beso chiquilla, cuidate mucho y Dios t bendiga *:D

Al igual que a esos lector anónimos que pasan y leen sin dejar Reviews… igualmente me pone muy contenta ver que lo siguen * pero… ándele… anímense, un RR no hace mal a nadie Jaja Ok no, bien exigente yo…

Tengan un lindo fin de semana y cómo no…

¡HAPPY HALLOWEEN!*

Mss. H,O. Veela Ishikawa. ..*