Antes de empezar quiero dejar claro que el capítulo anterior lo dejé así aposta y yo creo que este no fue bueno [De hecho yo creo que ninguno fue bueno] pero al menos creo que el siguiente será mejor que este. Y hay como mínimo 1 persona que ganó el "premio", lo puse al final para poneros estilo "quiero saber ya si gane" pero hay que esperar hasta el final. Lo sé, mal título pero no encontraba nada mejor.
Y después de todo este discursito, paso a decir que si odias leer como narro a dos hombres besarse, no leas. No se me ocurrió nada mejor ya que mi imaginación es muy escasa.
Capítulo 10: La prueba fue finalizada con éxito.
Estaba dispuesto a probar para saber la verdad. Ya estaba más que decidido y aunque me odiase toda la vida después de esto, valdría la pena intentarlo. Fui donde Antonio me esperaba y al llegar, se sorprendió al verme.
– Ho-hola Carlo. – Dijo Antonio sorprendido.
– Hola Antonio.
– ¿Por qué te fuiste sin decirme nada?
– Sobre eso... yo... tenía prisa – no se me ocurría otra escusa mejor.
– ¿Y por qué viniste hoy?
– Vine por... por.. esto-
– ¿Viniste por...?
– Para recuperar el tiempo perdido.
– Pero tengo que avisar a-
– No vendrá.
– ¿Cómo sabías que me refería a Lovino?
– Porque eres predecible, ¿vamos?
Cuando acabé de hablar, nos fuimos lo más rápido que pude – ya que él me seguía todo el tiempo – para así que no me viera nadie, ya tenía suficiente con el asunto de "la prueba" ¡No hay nada más difícil que esto! Con "esto" me refiero a la prueba. No se puede obligar a uno mismo a hacer algo ¡Y menos de algo que te puedas arrepentir! En fin, como no me atrevo a decir ni hacer nada sobre esta prueba, no me quedó más remedio que inventarme una excusa barata que ni mi hermano se creería – o tal vez si, ya que mi hermano proviene de pastalandia o también conocido con el nombre de el país de la pasta. Aunque el significado es el mismo – pero Antonio por ser tonto directamente creyó lo que le dije.
Estuvimos un buen rato paseando – ya que no sabía ni siquiera que pueden hacer dos hombres y uno de ellos es gay, marica, maricón – no sé si es un maricón perdido pero me da la sensación que sí – homosexual... en fin, todo son sinónimos de lo mismo. ¡Ah! También tengo que incluir a mi hermano, al super patata man... me pregunto si alguna vez habrá hecho honor a sus superpoderes y se habrá vestido de superman pero en vez de llevar en la camisa una S de super, una P de patata... no puedo imaginarme eso ¡Y menos con mi hermano en brazos llorando y dándole las gracias a ese imbécil por salvarle la vida! Lo he vuelto a hacer... ¡Lo he vuelto a hacer! Al final siempre acabo imaginándolo... definitivamente necesito ayuda mental o que el imbécil alemán se largue... pero si pasa eso mi hermano se moriría y me culparían a mi. Conclusión, o acabo en el manicomio o acabo muerto.
– Carlo, no tienes buena cara. ¿Ocurre algo?
– No me encuentro bien, nada más. – Piensa, si te imaginas lo que yo hice te dan ganas incluso de ahorcarte.
– Lo podemos dejar para-
– ¡Ni pensarlo, tengo que hacerlo!
– ¿Hacer? ¿El qué?
– ¿Ahora quieres saber todo lo que le sucede a la gente? ¡Y una mierda te lo voy a decir!
– Bueno, de acuerdo.
Mientras continuábamos caminando, misteriosamente nos encontramos con Arthur por la calle pensando en algo – o eso suponía – ¿Acaso esta loco? Bueno, al fin y al cabo era amigo de mi hermano y mi hermano es raro, por lo tanto él también es raro. Una vez pude hacer ese "resultado" de la incógnita inglesa, me di cuenta de que Antonio ya estaba hablando con él.
– ¿Y entonces qué haces aquí? – preguntó Antonio curioso.
– Yo... bueno, tengo que hacer un regalo para Alfred. – Dijo Arthur mirandome ir a donde él estaba.
– Por fin llegaste. Carlo, este es Arthur, Arthur, este es Carlo.
– No te he preguntado quien es. – Dijo Arthur gritando a Antonio.
– Ni yo tampoco lo he preguntado en ningún momento. – Respondí dándole la espalda al inglés y al español
– No lo habeis preguntado en ningún momento, pero lo hice para evitarlo. Arthur, ¿Por qué quieres regalarle algo a Alfred? – Dijo el español con demasiada curiosidad. ¡Se nota que es curiosidad!
– Es que se va a pasar unos días con su hermano y su familia, pero en especial con su hermano ya que es al que menos ve. Y ya que no puedo evitar que se vaya, le regalaré algo que le recuerde a mi...
– ¡Eso suena muy bonito! ¡Yo también quiero a alguien así! – Grito Antonio sin pensar en la gente que pasaba en ese momento cuales al verle y escucharle se fueron corriendo. La verdad es que no entendí bien la reacción de la gente.
– Tu te callas y dejas de gritar. – Le dije a Antonio recibiendo un buen golpe en la cabeza.
– ¡Que conste que lo hago por amistad, nada más! –- Se puso a gritar el inglés mientras este se ponía rojo.
– Ya claro, los amigos se regalan cosas para que se acuerden de ellos en un viaje. - ¡Ironía al poder! Se nota que odio cualquier persona que sea x cosa de Feliciano.
– Bueno, hay amigos que se regalan cosas sin motivos. ¿Cuanto tiempo se va? – Seguía Antonio preguntando con curiosidad.
– Una semana y mientras me toca esperar aquí ya que le dimos la palabra a Feliciano de quedarnos. –- Respondió el ingles algo... ¿triste? Tal vez es la palabra adecuada.
– Te digo yo que en estos momentos Feliciano tiene mejores cosas que hacer que perder el tiempo contigo. –- Le contesté al inglés fríamente.
– O contigo, ¿Como decías que te llamabas? – Dijo Arthur prestándome toda su atención.
– Me llamo Carlo, imbécil. –- Respondí como le contesté antes, fríamente.
– Feliciano se alegrará de pasar el día con Carlo imbécil. Yo si fuera tu me cambiaba el nombre o lo que sea pero seguro que te ira bien la vida con el apodo imbécil. –- Muy bien, Arthur vengate de mi.
– ¡Cállate ahora si no quieres que vaya por la calle diciendo que eres gay! –- Le grité a Arthur cual quedó sorprendido.
– Carlo, Arthur, ¡Dejad de pelear! ¿No veis que la gente nos mira? –- Respondió Antonio.
– Tu te callas. –- Le respondí al ibérico cual hizo lo que dije.
– En eso estoy con Carlo imbécil, cual no se por qué sabe si soy gay o no. –- Dijo Arthur mirándome mal.
– Fácil, me lo han dicho. –- Respondí a Arthur.
– ¿Quién? –- Preguntó Arthur mirándome mal de nuevo, para variar.
– Antonio. –- Dudé unos segundos en decirlo, pero lo dije.
– Antonio, ¿Es eso cierto? –- Esta vez a quien miró mal fue a Antonio, cada vez me cae peor...
– Yo... ¡Solo se lo dije a Lovino! –- Antonio se puso a correr.
La fastidié bien, dije algo que solo se supone que solo sabía "Lovino"... ¡La he jodido bien! Ahora solo me queda esperar a que Antonio se cabree bien y que ya ni pueda hacer la prueba... Dios, como odio esto. Aunque la pregunta es, ¿Qué se supone que no odio? La respuesta es obvia, ¡odio todo lo que me rodea! La cuestión ahora era si Antonio se había enfadado conmigo ya que si era así... ¡Adiós a la prueba!
Arthur se quedo en el sitio mirándome con cara de idiota – para variar, alguien que también tiene cara de idiota – y no me quedó más remedio que intentar solucionarlo para que Antonio me hablase y todo ese rollo que quiero omitir. Para solucionarlo, el primer paso es hablar con el ingles para solucionarlo.
– Oye Arthur, en realidad quien me lo dijo fue Lovino, no yo.
– Sé realmente quien eres, me lo dijo tu hermano Feliciano.
– Me alegro, así ya no le contaré nada más a Feliciano.
– Yo no le digo a nadie este tema si tu no le dices a nadie que soy pareja de Alfred, ¿entendido?
– No hago tratos con gente como tú.
– Pues entonces le diré a todos quien eres realmente, empezando con Antonio que tanto te quiere.
– ¿También te lo ha contado Feliciano o eso ya lo has adivinado por tu parte? Aunque Feliciano no lo sabe... que yo sepa.
– No, lo dijo Antonio.
– ¿Cuando?
– Hace poco, además, tu hermano también lo sabe.
– Genial, ¿Alguien más lo sabe?
– Lo saben Alfred, Francis, Gilbert, Li-
– Suficiente. No quiero saber más de esto.
– Ve a hablar con el novio que seguro te está esperando.
– Cállate maricón perdido.
– Mira quien fue a hablar, el mocoso que solo sabe llorar y buscar ayuda.
– ¡Cállate imbécil! Y me voy porque no quiero verte, no por que Antonio se fuera.
– Ya claro, pon escusas.
– Y a Alfred tal vez le guste una camisa que ponga lo mismo que la tuya.
– ¿Sabes mocoso? Esa ridícula idea me hizo pensar en que le puedo regalar.
– ¡Y ni se te ocurra decir a nadie nada de esta conversación!
– Lo haré si tu no lo haces.
Me fui del lugar para ahora que ya había "solucionado" el problema con Arthur, ir a "solucionarlo" con Antonio. Me fui en la dirección que se fue aunque realmente no sabía hacia donde se podría ir. Me puse a pensar en las probabilidades de donde podría estar Antonio y en verdad no se me ocurría ninguna así que en vez de ponerme a buscar, me fui de nuevo a cambiarme.
Cuando llegué me encontré al francés algo deprimido en la puerta pero preferí evitarlo. Al final no lo pude evitar ya que este me reconoció nada más verme.
– Oye Carlo, ven y siéntate un momento. Quiero hablar contigo de algo.
– Esta bien, pero solo un segundo.
Me senté al lado de Francis y este solo se puso a llorar con una botella de vino en la mano – hasta ahora no me di cuenta de la botella – y con una foto de una mujer en la otra mano. Este se puso a abrazar la foto y a llorar más.
– No voy a estar aquí todo el rato así que suéltalo ya.
– Es que yo me he enamorado de una chica que conocí en un viaje y ahora ella está prometida con no sé quien. Dice que ella no está enamorada de él pero que le obligan a casarse. – Francis, ¿Me lo dices o me lo cuentas? ¡Joder, que yo estoy igual!
– Hay muchos casos de esos, así que si te sabes como evitar los matrimonios concertados me lo dices.
– El problema no es eso, el problema es que ella va a venir pronto a aquí.
– ¿A dónde te refieres con aquí?
– A esta ciudad, a conocer a su pretendiente.
– Pues ya no tiene nada que hacer.
– ¡Pero lo peor de todo es que ni siquiera ha intentado conocerme y ya me ha rechazado! Ni siquiera quiere ser mi amiga...
– Pues búscate a otra amiga.
– ... No sabes nada del amor, ¿Verdad? Me da pena Antonio.
– Lo que tú digas, ¿De casualidad sabes de donde es?
– Es de un país de África.
– En África hay muchos países, de alguno de ellos será.
– ...Es de Seychelles.
– Bueno, yo me largo ya.
Me levanté de allí y dejé al francés abrazando de nuevo a la foto y llorando, – la culpa es suya por no haberlo intentado antes – al menos ahora ya sabía de donde era una de las dos pretendientas. Tal vez me tocaba casarme con ella o tal vez a mi hermano – reconozco que la chica es mona, pero al menos yo me merezco algo mejor y mi hermano... bueno, mi hermano es otro caso aparte –- ¡No se puede obligar a nadie a casarse! Poder si se puede, pero no se debería ya que todo este lío siempre acaba mal – de hecho mis padres se casaron así y mira como les fue, no se soportan el uno al otro pero eso ya es otra historia aparte – y ni siquiera tienen amor entre ellos o por los hijos.
Una vez acabé mi propósito sin hacer la prueba, me dirigí a hablar con Feliciano – para variar – ya que contó cosas de mi que no debería de haber contado. Una vez encontré a Feliciano, me encontré también a Antonio abrazando a Feliciano y... ¿Estaba Antonio llorando? Bueno, peores cosas he encontrado aunque ver a Antonio abrazando a Feliciano sentado en una cama con él... ¡Da para mal pensar! Aunque sé la preferencia de mi hermano por la patata importada de Alemania.
– ¡Ve! ¡Hola Lovino!
– ¡Por fin dices mi nombre! ¿Tanto te cuesta? – Realmente algo grave ha pasado
– Ve...
– ¿Es eso una respuesta?
– Supongo que... creo que... mejor me voy con Ludy.
– ¿Quién demonios es Ludy?
– Es Ludwig pero acortado por mi, ¿No te gusta?
– Cualquier cosa que tenga que ver con él es horrible.
– ¡Os dejo solos!
Mi hermano se fue corriendo como alma que lleva el diablo, y lo peor de todo no es que estaba a solas con Antonio ¡Era que quería hablar con Feliciano! Aunque lo peor de todo no fue eso, es que estábamos en la habitación de Feliciano. No pude hacer nada más que sentarme al lado de Antonio y rogar a Dios que me escuchase en ese momento ya que tenía que disculparme, aunque no me gustaba la idea.
– Oye bastardo, ¿Estas bien?
– Si...
– ¿Y qué te pasa?
– Pues... Arthur y Alfred me van a matar, ¡voy a morir!
– Aquí el único que puede morir es Ludwig. - ¿Dije su nombre? Definitivamente me estoy volviendo loco.
– Lo raro es que lo sepa Carlo.
– ¿Eso? Es coincidencia.
– ¡No lo es! Técnicamente no podía decírselo a nadie y ahora ellos saben que lo he contado.
– ¿Sabes? Eres un idiota, nunca te das cuenta de nada.
– No te sigo.
– Se lo dije yo a Carlo, no tu.
– Pero el caso es el mismo, lo conté mientras era secreto.
– ¿Cuantos más lo saben?
– Lo saben Gilbert, Francis, Ludwig, Feli-
– No sigas, no quiero más nombres.
– Como quieras.
– ¿Y... qué te dice mi hermano de mi?
– Esa pregunta no me la esperaba...
– ¡Contestame!
– Me dice cosas como que eres el mejor hermano que jamás podrá tener, que te quiere mucho, que siempre insultas a la gente aunque-
– ¡Algún día matare a Feliciano!
– ¡No lo hagas! Feli-chan no puede morir...
– ¡Si puede morir y verás como lo hace!
– Tranquilízate Lovino...
– ¡Dejame en paz!
A pesar de que yo me quería ir no podía irme, ya que Antonio se puso a abrazarme fuerte y no soltarme. No entendí la reacción de mi cuerpo a ese abrazo, mi corazón se puso a acelerar, me puse rojo – lo sé por el ardor que sentía en las mejillas – y lo peor de todo es que me sentía bien así. ¡Me estoy volviendo loco! ¡Una persona en su sano juicio no se sentiría bien así!
Sin darme cuenta, accidentalmente, me puse cara a cara con Antonio y en ese momento, aunque sabía no debía, era el único momento que tenía para hacer la prueba. Puse mis dos manos en las mejillas de Antonio y este ni se inmutó de que le estaba haciendo y seguro que no se esperaba lo que tenía planeado hacer. Poco a poco continué acercándome más hasta que no quedo distancia alguna entre nosotros dos. ¿Que prueba era la que tenía que hacer? Besar a Antonio. ¿Por qué la prueba era besar a Antonio? Sencillo, el me "amaba" a mi y yo quería comprobar que sentía por el aunque a mi parecer es una idea absurda que no debería de haber probado.
Ahora la pregunta es ¿Que siento por Antonio? No lo sé, es la primera vez que beso a un hombre – por no decir que es la primera vez que beso a alguien – y yo mismo soy todo un lío de sentimientos. Al principio tenía miedo de que pasaría después y durante el beso pero durante el beso no ocurrió nada, lo único que Antonio hizo fue seguirme el rollo y corresponder el beso.
El problema de esta prueba al parecer no fue en el beso, así que si no era en el beso sería después del beso. De hecho, no sé por que pero lo volvería a hacer. Ahora la pregunta es, si al final me acaba gustando a Antonio, ¿Eso me convierte en homosexual, en gay o en lo que sea que la gente llame a esto? De todas formas no puedo aceptar esto ya que estoy obligado a casarme y así que sea o no gay, no puedo permitirme el detalle de casarme con otra persona que no sea quien fue galardonada con casarse conmigo – casarse conmigo es como ganar un gran premio, eso lo admitiría cualquiera –.
Después de acabar la prueba, no me atrevía a mirarle a la cara por miedo al rechazo que iba a obtener ya que aunque no estuviera enamorado no quería ser rechazado. Es extraño ya que, que yo sepa, no soy gay ni nada parecido. Tal vez en el fondo también soy gay como Feliciano o este me lo contagiase. Mientras yo pensaba en esto, Antonio detuvo aquel abrazo que comenzó antes del beso. Cuando me decidí mirarle a la cara, este me miraba con expresión de duda y no dudé en pensar que tal vez se debatía algo a si mismo.
– Como dije antes, eres un idiota por no darte cuenta de nada.
– Es que yo no me lo esperaba...
– No sé como pude besarte...
– ... pero me gustó besarte.
– ¿En serio? - Me detuve, no sabía que estaba pensando en ese momento y definitivamente estoy mal de la cabeza – Quiero decir, solo fue un beso normal.
– Lo que no entiendo es como pude sentirme bien, como si en vez de besarte a ti besara a...
– ¿A...?
– A... Carlo.
– Es cierto, estas enamorado de él.
– Pero no comprendo como me pude enamorar de dos personas.
– ¿Dos personas? Antonio, aclarate Antonio.
– ¡Eso intento pero cuando estoy con uno pienso en el otro!
– ¿Que quieres decir con eso?
– Me refiero a que cuando estoy contigo pienso en Carlo pero cuando estoy con él pienso en ti.
– En pocas palabras, no sabes a quien amas en realidad.
– Algo parecido.
– ¿Y qué es... lo que más... te gusta de... cada uno?
– Es que sois tan parecidos que es ese el problema...
– Bueno, conmigo vivirías mejor que bien. - Para que engañar, quería saber que buscaba Antonio realmente si a mi o ser algo de mi hermano o algo así-
– Para mi es lo de menos, aunque los dos vivierais peor que un obrero mis sentimientos no cambiarían.
– Antonio, yo... tengo algo que decirte.
Me puse a pensar en si era el momento de decirlo o no, ya que al fin estaba completamente seguro de mis sentimientos hacia Antonio, me había enamorado de él. Era cierto que no me gustaba la idea de que estuviera enamorado de un hombre pero esta vez conocía realmente lo que era el amor, un sentimiento que te hace feliz. Sin darme cuenta Antonio pasó un brazo a mi alrededor y me hizo apoyarme en él. Ya lo había decidido, aun no era el momento de decirle a Antonio lo que le estaba ocultando en ese momento. Prefería esperar a que el tiempo pasara y contárselo más tarde.
– Llevas un rato pensando, ¿Ocurre algo? Si tienes que decirlo dilo ahora.
– Que la gente piense no significa que le pase a una algo malo bastardo.
– ¿Y qué me querías preguntar?
– No importa sea lo que sea. Pero quiero pedirte una cosa.
– ¿Qué cosa?
– Yo... qui...
– ¿Tu...?
– ...so.
– ¿Qué? No te entendí.
– ¡¿Tan difícil es entender que quiero que me beses? – Dije girándome, ya que sabía que tenía toda la cara roja.
Ahora lo que hice fue fastidiarla más, ¡Se supone que no soy gay y ahora quiero besar a un hombre! Ni esta bien ni estoy bien. Pero... no comprendo porque deseo y necesito besar a Antonio, aunque está claro que jamás se lo voy a decir.
Antonio se puso enfrente mía sonriéndome como solo él sabía hacer y prosiguió con lo mismo que yo hice antes. Sin darme cuenta me había enamorado y ahora le necesitaba para ser feliz, ahora estar sin él para mi es como estar muerto. Esos momentos que pensaba en el y aquella vez que soñé con él era porque le deseaba, yo mismo me estaba diciendo lo que sentía y no me dí cuenta hasta que le besé.
Y... Hasta aquí el capitulo
Ahora los reviews.
moonplata [ni siquiera sé por que añadí esto, pero da igual]: Sinceramente dejé el fina así aposta.
REMULA_BLACK: Me alegro que te gustase el anterior [y me sorprende]. Sinceramente no sé si darte valida la 1 ya que te acercaste muuucho. La segunda pregunta (Es cierto que conoce a todo el mundo), como imaginarás no es correcta pero la 3... enhorabuena, acertaste la 3 y tienes premio.
TheFannishaUsui: Adivinaste la 2, la 1 también te acercaste pero no lo acertaste. Ganaste premio.
LovinaxTonio95: La verdad es que sí, sonó a eso. En cuanto a si ganaste o no, enhorabuena, acertaste la 2. Sinceramente en un principio iba ponerle mónaco pero pensé que en otro momento era mejor.
Arkanthoz: ¿Leíste los 9 el mismo día? No me esperaba que alguien no se aburriera de leer los 9 a la vez (¿Te aburriste? Espero que al menos no te mataras del aburrimiento con esto) La respuesta de la 2 me hizo gracia (por lo de Pierre), eso me recordó a que en el fic que le hice a Gil para su cumple Francis violaba hojas (y me volví a reir de eso por leer tu pregunta), no te culpo ya que Fran haría cualquier cosa con cualquiera. Acertaste la 2 con Seychelles así que enhorabuena.
Por si las dudas, en la 1 pregunta se adivinó pero nadie acerto. Con esto me refiero a que si se ajuntan todos los reviews sale la respuesta ¡Va en serio! Entre todos ellos sale la respuesta.
Bueno, en resumen, de las preguntas 3 personas han ganado por la pregunta número 2. 1 persona ha ganado por la pregunta número 3. La pregunta 1 se adivinó más o menos entre los reviews así que mejor la dejo como ya adivinado. Para aquellas 4 personas que han adivinado, lean este párrafo: haré una especie de ficha para rellenar con unos datos fundamentales para la historia (Es muy, pero que muy general y nada personal), así que podeis elegir uno de estos medios para mandar y recibir ese cuestionario (lo recibes vacío y yo lo recibo completado), los medios són: e-mail (o messenger, lo que prefieras), youtube, skype, fanfiction (es decir, por esta página) y Gaia (en estos momentos no me acuerdo de más, lo siento). Una vez lo reciba podrás salir en la historia.
¿No es extraño que las cuatro personas hayan contestado bien? ¿Tan predecible soy? Creo que Seychelles era demasiado predecible. Y ahora bien, ¿La 3 siendo difícil por qué la ha adivinado? Pues tal vez se lo haya imaginado – Es posible que fuera predecible – y la verdad es que yo creo que Canadá se merece, aunque sea, su minuto de gloria [Tiene que ve´r como se vió en este captulo]
Por si a alguien le interesa, yo por las tardes de España (de 5 a 8 de la tarde mayormente) me paso el día hablando por micrófono, tengas o no tengas y si te quieres apuntar (ya que yo me aburro mucho y hablando divierto a la otra persona y me divierto), puedes decirmelo y te agrego en messenger o skype (los dos o en uno, pero si conoces otro medio también puedes decirlo)
Y por si las dudas, si, yo me imaginé a Alemania y a Italia en esa super escena que Alemania es el héroe del mundo y salva a Italia del peligro – para mayor efecto de escena, hazle edificios estilo super man y todo en ruinas – sinceramente, no sé cómo me pude imaginar eso. Y ayer soñé algo muy raro, soñé que estaba en un barco de excursión de clase, y me senté como si estuviéramos en un avión y donde me sentaba habían cuatro asientos... me pasé el tiempo esperando a mi hermano – misteriosamente ya que él no viene ni al mismo centro que yo – y a mi lado – si, me senté por el medio, dos asientos a mi derecha y uno a mi izquierda y este iba a ser ocupado por mi hermano – estaban sentados curiosamente Sacro Imperio Romano y Chibitalia y nos pasamos el rato hablando ya que no llegó nunca mi hermano. Eso que soñé fue muy raro.
Bueno, la pregunta número 1 sigue en pie... ¿Que nuevo premio podrían decidir los que lo ganen (Si eres del grupo que ya acertó en un principio)? Ni idea, no se me ocurre nada ahora – falta de inspiración – y aparte necesito ayuda para escribir – sinceramente la necesito –.
Necesito saber qué le podría regalar Arthur a Alfred – mencionado antes de qué obtuvo una idea pero realmente yo no la obtuve –, qué le podría regalar Lovino a Antonio – se acerca su cumple y tecnicamente le tiene qué regalar algo – y qué le puede regalar Ludwig a Feliciano – si, Ludwig a Feliciano y no se vale pasta ya que yo lo pensé pero... mejor otra cosa –.
Y mientras acababa de escribir esto – a esto me refiero a los regalos, el párrafo de antes – me puse a merendar un yogur griego con frambuesas y sinceramente si no lo comes, te lo recomiendo – recomiendo otro tipo de comida, especialmente mediterránea. Se nota que soy del mediterráneo. –
Hasta el próximo que lo subiré más pronto que este, cual lo atrasé un poco. Aunque esté en exámenes me esforzaré.
