Kakashi se detuvo en medio de la lluvia y volteo al suelo con una mirada perdida, tenía ganas de regresar e inventar cualquier escusa para estar más tiempo con Iruka. ¿Estar con él más tiempo? Desde que comenzó la apuesta su vida estaba completamente dedicada a Iruka. Decidió seguir caminando, dejar atrás aquello que lo estaba consumiendo, intentaría por un tiempo huir de aquel, su vicio. Kakashi se fue para su casa dejando que la lluvia cállese sobre el, llevándose aquella sensación de desconfianza e irse.

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Había amanecido, gotas de agua escurrían por la ventana y la claridad débil entraba por ella. Era la escena que Iruka debería estar observando, pero solo veía el vacío. Acostado en el suelo en una posición fetal, Iruka tenia débiles lagrimas saliendo de sus ojos muertos, él estaba no solo marcado del cuerpo, también del alma. Kaito, que ya estaba vestido, sentado en el piso mirando como el otro estaba cada vez más encogido e intentaba acallar el llanto.

-¿No te gusto? - falsa preocupación en su voz. Se acerco e Iruka se encogió mas.- No te pongas así, hasta parece que eras virgen.- sonrió de lado y susurro en el oído de Iruka, que cerro los ojos intentando olvidar.- Yo se que no lo eras, al final, yo fui el primero. Pero no fui el único, descubrí por ahí que llegaste a tener ciertas cosas con un tal Mizuki (1). ¿Quién es ese?

Ninguna respuesta, Iruka no conseguía responder ni reaccionar, tenía miedo, recelo, dudas y heridas. Kaito torció los labios en disgusto por no haber recibido respuesta a su pregunta. Tomo al sensei por la cintura, lo obligo a sentarse y a mirarlo. Iruka estaba tan frágil, herido, tenia el mismo color gris en los ojos, las mejillas mojadas por las lágrimas.

-Tu…no eres dulce.- Iruka hablo sin pensar en una forma directa pareciendo un niño. Miraba hacia un lado temblando.

-Dulzura en mi es algo que no vas a encontrar. Los ninjas no pueden ser dulces. Aprende que la vida no es un cuento de hadas, por eso quédate conmigo Iruka. Te mostrare un mundo que nunca has visto.- Voz helada y una sonrisa larga.- Nadie te amara por que te ven como algo inferior, pero yo no. Yo te deseo, quédate con quien te desea. No eres nada importante, no tienes nada que ofrecer, entonces quédate conmigo, soy alguien a quien no le importa que no seas importante.

El sensei procesaba la información dicha. Y la conclusión que llegaba a su cabeza era que el era una basura y por eso nadie lo iba a querer y ya que Kaito lo quería; podía aprovechar para dejar de estar solo. Estaba cada vez mas confuso y su estomago se contraía cada vez mas. Kaito sabia que de aquella boca no saldría sonido alguno, pero sentía la respuesta del otro, entonces se levanto y fue en dirección a la puerta.

-Crecerás mucho a mi lado.- abrió la puerta, pero antes de irse dijo.- tengo que resolver algunas cosas, tal vez no regrese hoy.

Kaito salio abandonando a Iruka sentado en el piso con un mirar desolado. El debería de estar acostumbrado, todo lo que acababa de ocurrir ya había ocurrido antes con él. Pero no le gustaba aquello, tenia que olvidar, tenia que pensar en otra cosa. Lloraba deseando olvidar todo.

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-¿Quién era ese, Iruka? – Kakashi pregunto con una voz tan mansa.

-¡Era mi amigo Mizuki! – sonrío abiertamente.

-¿Siempre te abraza de esa forma?

-A toda hora. El dice que cuando sea más grande me va a explicar el por que de eso.

-¿Él siempre te coloca orejitas y rabito de perro?- el tono de Kakashi era irónico y sarcástico, y con una pinta de celos. Veía atentamente las orejas mientras Iruka se ponía rojo y volteaba para el piso moviendo los pies.

-Es que… estábamos jugando. Mizuki dice que va a entrar en la academia de ninjas y entonces aprovechábamos estos últimos días de horas libres para jugar.

-Si, él quiere otro tipo de jueguitos contigo.- El albino cruzo los brazos.

Iruka, que no había entendido lo que Kakashi quería decir, decidió quedarse callado. Quería entender la actitud de Kakashi, él llego de la nada y lo llamo para hacerle aquellas preguntas, Iruka esperaba otro tipo de reacción. Solo de pensar ya estaba consternado.

-¿Kakashi-kun?- Iruka le hablo espantándolo, la forma de tratar el nombre fue diferente.- Tú ya… quiero decir que… - paro para tomar más coraje.- ¿Tú ya besaste a otras personas a parte de mi?- tapo su rostro con las manos para que el enmascarado no pudiera ver su sonrojo.

-Ya. Yo ya tuve algo mas que ver con otras personas.- hablo como si eso fuese la cosa más normal del mundo.

-¿Qué otras cosas? - Iruka pregunto ingenuamente.

-De aquí en un tiempo te explico. Ahora me tengo que ir.

-¡No! – La respuesta fue tan brusca que sorprendió al enmascarado.- ¿Qué más son esas cosas? Y ¿Por qué no haces lo mismo conmigo? ¿Es por que soy un chico? – hacia preguntas una tras otra. Él solo quería comprender.

-Creo que aun no estas con edad para saberlo. Y no es por que seas un chico, ya me relacione con los dos sexos, es por que eres diferente.

-¿Cómo diferente? ¿No te agrado?- él no entendía lo que Kakashi quería decir.

-Es por que gusto de ti de una forma diferente que no hago eso algo mas contigo. Yo te respeto, no te quiero obligar a nada que aun no comprendes.

-No estoy entendiendo nada.- Iruka respingo y miro al suelo derrotado.

-Es mejor así.- coloco la mano en el mentón del menor suavemente para hacer que lo mirase. ¿Puedes cerrar los ojos? – pidió cariñosamente.

Iruka los cerro ansiosamente, sintió unos dedos deslizarse por sus labios. El toque sobre su piel era gentil y en segundos otros labios lo besaban lentamente, en cuestión de segundos el beso se profundizo de una forma deliciosa. Y así, después de un tiempo se separaron. Iruka tenia demasiadas ganas de abrir los ojos y ver el rostro del otro, pero si el enmascaro confiaba en el, no perdería esa confianza solo por causa de su curiosidad.

Kakashi abrazo al menor dejando la cabeza de este sobre su pecho. Paso los dedos amorosamente por la espalda del moreno y se puso la mascara en su lugar.

-Puedes abrir los ojos.- y el otro obedeció.- ¡Espero que un día puedas comprender lo que estoy comenzando a sentir por ti!


La casa de Kakashi estaba completamente de cabeza, muebles y objetos totalmente fuera de lugar. Era un desastre total. El responsable de ese desorden estaba acostado en medio de la sala mirando al techo atentamente y siendo observado por Pakkun.

-¿Qué pasa Kakashi?- pregunto con su típica voz.

-Solo esta recordando una cosa.- hablo automáticamente y continuo mirando el techo.- debe haber alguna relación entre Iruka y yo, es la única explicación de que recordemos al mismo tiempo ciertas cosas. No comprendo por que había olvidado eso.

-Esta es la milésima vez que hablas de Iruka-sensei.

-Necesito encontrar esa foto Pakkun.- cambio de asunto. Se levanto a remover algunos objetos mas.- Aquella foto es la única cosa concreta de aquellos recuerdos. ¡Maldición! En aquella época era un bastardo idiota, debí de haberla botado por ahí. Intento, pero no consigo recordar donde la guarde.

-Estas usando eso de pretexto Kakashi.- Pakkun salio de donde estaba para aproximarse más al sensei- dime simplemente el porque de esto.

-Mi cuerpo, mente y alma me están pidiendo estar cerca de Iruka. No importa si es como K o como yo. Necesito ocuparme en algo para no ir tras él, hoy no.- Evito mirar a Pakkun y continuaba revolviendo las cosas.

-Perfecto, entonces ocúpate de tu misión.

-Tienes razón. Vamos Pakkun.

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-Iruka-sensei.- Gritaban al mismo tiempo que golpeaban la puerta.

Iruka estaba en el baño abrazando sus piernas contra el pecho escuchando a una persona pegar en su puerta. Lógico que irían a buscarle, no se había aparecido en la academia ninja para dar clases. La puerta y ventanas estaban cerradas para evitar que alguien entrara y a una persona en especial. El sensei miraba el leve movimiento del agua en la bañera olvidándose del resto del mundo. Quería limpiarse, quería sentirse puro.

-K tienes que venir. Hoy no me puedes abandonar… hoy no.

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-¿Qué sonrisa es esa?

Observar durante un buen rato a Kaito sentado en aquella banca seria normal, pero el chico de cabellos azules tenía una inmensa sonrisa. Kakashi se mantenía a una distancia considerable y camuflageaba su presencia muy bien.

-Una sonrisa normal Kakashi.- Respondió Pakkun.

-Diferente a las que le he visto.

-Recuerda que solo buscas pretextos para que no te agrade.

-¡Mis motivos son concretos! - no quitaba los ojos de Kaito.

Kaito se mantenía sentado con aquella sonrisa enigmática. Horas parado en la misma posición, aparentemente esperaba a alguien.

-¿A dónde mandaste a tu clon? – Pakkun pregunto, pero Kakashi no respondía, no lo miraba, estaba atento a todas las acciones de Kaito. No se sentía bien por alguna cosa.- ¿Fue con Iruka-sensei?

-No, con otra persona…

Genkai terminaba de hacer una curación en el ala de un pequeño pájaro cuando vio parado en frente de la acera de su casa un perro de pelo gris. Ella sonrío animada al verlo.

-¡Hola K! ¿Viniste a tomar té? - termino la curación y fue en dirección del perro.- ¡Vamos! entra… es bueno recibir visitas.

El perro seguía a la señora al mismo tiempo que miraba el lugar, entro en la casa de la señora y fue directo a la sala. Se paro un poco asustado cuando un gato paso corriendo enfrente perseguido por un perro.

-No te preocupes, ¡Eso ocurre todos los días! – La señora comentaba sonriente.- Lili cuida de el, por favor.- pidió a unalechuza que estaba posada sobre la ladera, ella simplemente abrió las alas.

El perro camino calmadamente hasta un sillón y se sentó en el. Observaba algunos pájaros volar por la sala y a algunos andar sobre la mesa. La casa era realmente extraña. Un roce corto sus pensamientos, un perrito había restregado su cabeza en el sillón y después salio tambaleándose. Lógicamente el perrito estaba tonto, no veía nada por culpa de los pelos que cubrían sus ojos. Genkai entro en la sala cargando una bandeja con cuatro tasas de té, lo que era extraño.

-¿Quieres un poco de limón en tu té? – el perro a penas y la veía- Por supuesto no.- deposito dos tasas de té en el piso y las otras en la mesa.

Las dos tasas en el piso fueron usadas por un perro y la otra por un pequeño pájaro.

-Ellos adoran el té.- Batía palmas alegremente.- ¡Anda! Bebe tu té.- Hablaba con K.- Muéstrame el bello chico que eres Kakashi-san.

Ella realmente sabia quien era él. No importaba más, él bajo la cabeza y con un poco de humo había vuelto a su forma. Genkai sonrío maliciosamente, suspiro y coloco la mano en el lado de su rostro apreciando al enmascarado.

-Aun con mascara eres realmente hermoso. Si tuviera unos tres años menos no te me escapabas.

Kakashi levanto una ceja.

-¿Solo tres años?

-Mas respeto conmigo pervertido, soy una viuda pura.

" ¿Viuda pura?"

-¿Desde cuando sabia sobre mi?- corto y directo.

-¡Desde el día en que vi realmente tus ojos! – tomo un trago de té.

-¿Mis ojos?

-Las emociones que las personas transmiten por los ojos son diferentes a las de los animales. Entonces toma cuidado con las emociones de tu mirar. Alguien más te puede descubrir.

-Entiendo.- bajo la cabeza y se levanto.- Me voy.

-¡Espera! ¡Aun no te has tomado tu té! – Ella poso las manos sobre el tórax de él.- hacia realmente mucho tiempo que no veía un chico tan hermoso. Que nostalgia de mi marido.

Kakashi estaba con una gota en la cabeza y se aparto un poco de ella. Lo que le asustaba no era la mirada de ella sino su sonrisa enigmática. Antes de que el clon desapareciera, pudo escuchar una ultima frase de Genkai.

-Iruka tiene suerte de que lo ames.


El cielo estaba completamente oscuro, la luna llena estaba cubierta principalmente por nubes negras. Kakashi estaba sentado en aquella banca derrotado, le estaba dando la espalda a cualquiera que pasara. Se sentía culpable y sucio, quería estar solo para olvidar. No quería que otra persona se fuera por su culpa. El sentía la presencia de un pequeño ser aproximándose, decidió no moverse y mucho menos mirar al otro.

-Kakashi-kun.- Iruka lo llamaba suavemente y con un tono triste.

-Vete.- decía de espaladas para el chico.

-Siento mucho lo de Obito-kun.- bajo la cabeza, él sabia que Kakashi no quería a nadie cerca.

-¿Porqué? No eres el culpable.- la voz salio débil.-La culpa fue mía, Obito murió por mi culpa.

Iruka lentamente se acerco a Kakashi, se paro atrás de él y extendió su mano para poder tocar los cabellos del enmascarado.

-Quédate lejos de mi.- Kakashi hablo sorprendiendo a Iruka, este paro con la mano extendida en el aire. -¿Por qué?

-Por que todos los que se acercan a mi terminan heridos.

-Pero… ¡Pero tu no eres culpable Kakashi-kun!- y por fin toco los hilos de cabello del albino.

Kakashi rápidamente tomo el delicado pulso de Iruka, se levanto brusco lastimando un poco a Iruka. El moreno pudo ver de frente al enmascarado, él estaba con el ojo izquierdo tapado con una venda mientras que en el otro se podía notar que acababa de llorar.

-¡FUE MI CULPA! – grito empujando a Iruka bruscamente.

El chico dio algunos paso hacia atrás con miedo y asustado por la reacción de Kakashi. No paraba de mirar el lado izquierdo del albino.

-Tu ojo…

-¿Tienes miedo por que perdí mi ojo? – Coloco la mano sobre los vendajes con rencor y una lagrima descendió por su ojo izquierdo.- ¡Ser un ninja exige perdidas! No te quiero perder, pero es preciso que te alejes y me olvides.

-¡No me voy! - cerro las manos en puños y pego con el pie.- No me vas a perder.

-No entiendes… - apretó los dedos en los vendajes y bajo su cabeza.- soy atormentado por la perdida de mi padre, por el resto de mi vida seré raro por el simple hecho de tener una parte de Obito en mi. Y no quiero que te lastimes, ¡no quiero que llegues a morir por mi culpa! Lo mejor es parar de vernos y que me olvides.

-¡Para de pedirme eso! Yo no quiero…

Iruka no pudo decir más, súbitamente se callo al sentir el abrazo apretado de Kakashi, el lo abrazaba con la mano izquierda alrededor de su espalda y con la mano derecha tomo la mano izquierda de Iruka y entrelazo sus dedos con ternura. El moreno miraba a la luna con los ojos extremadamente abiertos que comenzaban a llenarse de lagrimas. Kakashi hipeaba por causa del llanto que no conseguía aguantar mas, el se deshago ahí en aquel abrazo. Por mas que intentara Iruka no conseguía corresponder al abrazo, pero apretaba aun más sus manos.

-Yo te amo Iruka….- Kakashi hablo sorprendiendo al otro.- te amo…- susurro.

Pero Iruka no sabia que responder, estaba pasmado con la revelación del otro. Quería sentir lo mismo, pero lo que sentía no era tan fuerte. Continuo callado y quieto cuando el enmascarado se distancio de él con mirada seria, Iruka creía que estaba siendo injusto al estar con otro sin sentir lo mismo, le gustaba, pero…. Talvez era mejor para los dos estar separados, el solo iba a estorbarlea Kakashi.

-Discúlpame. Yo…

-Adiós Iruka.- Kakashi no espero la respuesta y se fue.

Ahora no solo era un sentir, pero si una certeza. Iruka estaba solo.


Iruka estaba sentado en su cama con la espalda contra la pared. Miraba el techo llorando.

-Dulce engaño de ese recuerdo. ¿Quién me podría amar? – Miro sus manos.- ¿Por qué no llegas K?

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-Kakashi….- el enmascarado estaba tan soñador que su compañero tuvo que llamarlo a la realidad.

-Ya se Pakkun.- respondió despertando de su pequeño transe. Miro en la dirección de Kaito y vio que no estaba más solo.- Ahora si las cosas están comenzando a encajar.

La conversación de Kaito con el desconocido no tenia nada de cortas, él estaba demorando demás la diplomacia. El chico de cabellos azules entrego un pergamino para el otro, un pergamino que tenia un sello del Hokage. Ahí estaba la confirmación de la traición. Kaito siguió al desconocido hasta mas allá de la villa, Kakashi no quiso seguir a los otros dos.

-¿Ahora iremos a informar a la Hokage-sama? – Pakkun pregunto.

-Ahora no. Antes tengo que ver a una persona.

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Era la milésima vez que escuchaba ruidos en su puerta. Iruka estaba completamente tonto y la pasaba mal, ya era noche y estaba comenzando a perder los sentidos, acostado en aquella cama. No quería atender a nadie, solo quería a su amigo. Los ruidos que venían de la puerta no eran comunes, parecían arañados y ladridos. Iruka con una tremenda dificultad se levanto esperanzado y tambaleándose corrió hasta la puerta abriéndola con expectativa.

K estaba ahí sentado enfrente de su puerta. La única reacción que vio de su cuerpo fue la necesidad súbita de abrazar al animal, y fue lo que hizo. Cayo de rodillas en la puerta y abrazo a K con tanta fuerza, queriendo tener fuerza emocional con ayuda del animal.

En la visión de Kakashi. Iruka parecía muy frágil con aquella pijama holgada y cabellos sueltos. El moreno estaba tan pálido y abatido, y encima de todo lloraba quedo. No estaba entendiendo nada, estaba ahí solo para revelarse. Iruka se descolgó del perro y seco sus lagrimas llorando.

-Demoraste K.- Entro rápidamente.- Ven entra rápido, no quiero ver a nadie más.

Solo por la forma de ver como caminaba Iruka se percibía que él no estaba bien. Parecía adolorido. Este se paro enfrente del animal sonriendo infantilmente.

-¿Vas a pasar la noche aquí? Por favor, quédate aquí por hoy.- Por la forma en que imploraba parecía que el perro respondería.

El perro salto al sofá, lo que indicaba un si.

"Este es el momento. Vamos, muéstrate Kakashi". Pero no le dio tiempo de hacer nada, Iruka tomo las orejas del animal con mucha delicadeza.

-Gracias por existir. Eres el único que no me decepciono o uso.

"Pero no es necesario que sea en este momento, ¿cierto?" Y perdió el coraje para decírselo. Los ojos de Iruka estaban simplemente vacíos y tristes. El sensei se dirigió para su cuarto siendo seguido por el perro, y se acostó en la cama dando espacio para que K se subiera en ella. Era extraño para los dos estar juntos así, el silencio era bueno, pero aquella mirada en Iruka no lo era.

-Soy una decepción para mis padres.- hablo mirando a K.- No crecí realmente, no tengo sueños ni realizaciones.- se encogió y aliso los pelos del perro.- si ellos estuvieran vivos tendrían vergüenza de mi por el hecho de ser un don nadie. Una nada fácilmente manipulado y usado.- abrazo al animal ahora llorando.- tengo vergüenza de mi.

Kakashi no quería escuchar eso, quería que Iruka se valorizara más. La falta de coraje en mostrar la verdad aumentaba, estaba todo peor con el otro llorando de aquella forma. Aquello lo quebraba. Todo lo que el perro hizo fue juntarse más al otro.

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Él no estaba bien, eso era notable. Iruka había dormido abrazado al perro y por eso Kakashi vio como el otro temblaba a causa de la fiebre, la cara levemente roja. El perro salio de los brazos del sensei y se transformo en su verdadera forma. No estaba preocupado, él otro estaba delirando y no vería nada. El cuidaría del otro.

Y fue lo que hizo, cuido de Iruka prácticamente toda la noche. Y al cambiar el trapo húmedo que estaba sobre la frente del moreno por tercera vez noto algo diferente en él. Iruka respiraba con dificultad y se movía un poco, probablemente estaría teniendo una pesadilla. Pero no era eso lo que Kakashi había notado y si una marca morada sobre el hombro de Iruka. Él enmascarado analizo directamente y vio como la marca continuaba un poco más.

"¿Qué es esto?" y abrió los botones de la pijama, y así pudo ver las marcas que Iruka tenia por todo el cuerpo. "¿Fue agredido?" La mayor duda que vino a la cabeza de Kakashi era que había provocado aquello. Estaba con pena y una gran voluntad de proteger a Iruka, pero el mayor sentimiento que le venia era la rabia de que alguien lastimará al otro.

Cerro la pijama sin acostarse junto al otro, tenia miedo de lastimar aun más a Iruka. Cuando Kakashi decidió mirar al rostro del moreno se espanto al verlo mirar hacia él, pero después cerro los ojos durmiendo de nuevo. El enmascarado suspiro y se acostó al lado de Iruka abrazándolo, creía que así podía protegerlo aun más.

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Y así comenzaba otro día.

-¿Por qué llevas tanta prisa Hatake Kakashi? – Gai pregunto, prácticamente grito.

-Te lo voy a repetir. Deje a un clon haciendo una cosa importante. Pero yo soy el que debería estar ahí.

-¿Qué cosa es más importante que hablar conmigo?

-¡Todo! – sonrío por detrás de la máscara.

-¿QUÉ? – Gai se indigno.

-La apuesta acabo.- Gai se callo al escuchar eso.- El problema de Iruka-sensei es que él se ata mucho al pasado. Esta melancólico por el hecho de no haber alcanzado un objetivo en la vida o simplemente no tener uno.

-Creo que descubriste más cosas y no me las quieres decir.

-Por favor, es la integridad de él.

-Cierto. Eso quiere decir que ganaste la apuesta.

-La verdad Asuma fue el que venció. Por eso estoy aquí, debemos buscarlo e informarle.

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-Tuve un sueño muy extraño. Soñé que Kakashi-sensei estaba cuidándome.

Iruka comento en cuanto despeinaba aun más su cabello suelto. Él estaba sentado en el piso frente a K, tenia aun cara de sueño.

"No te preocupes, estoy aquí para eso." El perro movió la cola. Pero Iruka lo miro triste de nuevo.

-Quería que aquellos recuerdos fueran reales.

"¡Pero lo son! Solo falta que encuentre esa foto."

-Pero aquello no es real- cerro los ojos- necesito contarte una cosa….


Saber que sus padres habían muerto estaba siendo muy difícil para él. Mientras la villa lloraba la pérdida de su mejor Hokage, Iruka estaba llorando la pérdida de sus padres solo en aquel campo. Ahora en adelante sería así, siempre solo.

-¿Por qué lloras?

Escucho una voz detrás de si y se espanto. Miro quien era y dio unos pasos hacia atrás.

-¿Quién eres?- pregunto asustado.

-Inokuma Kaito. ¿Y tú?

-Umino Iruka.- hablo bajo y continuo llorando.

-¿Y por que lloras? – se aproximo, pero Iruka caminaba hacia atrás.

-Mis padres murieron.

-Muchos mueren- se aproximo aun más mirando a Iruka entero.

Iruka podía observar que Kaito era un ninja joven, debería tener aproximadamente unos catorce años. La sonrisa y su mirada lo asustaban, por eso intentaba apartarse de este.

-¿tienes miedo de mi? –pregunto divertido y mordiéndose el labio inferior.

-N… no. Quiero estar solo.- Iruka coloco sus manos sobre el pecho y apretó el tejido de su ropa. Sus ojos se llenaron aun más de lagrimas.- solo intento olvidar…

Se asusto al sentir las manos del otro sobre las suyas. Las manos de este eran frías, la sonrisa transmitía cinismo y la mirada felina parecía contener lujuria y peligro.

-¿Quieres que te ayude a olvidar? – pregunto gentil.

-No gracias.- Intento salir, pero el otro lo sujeto con un poco mas de fuerza.

-Piénsalo bien.- junto su frente junto a la del moreno.- Podrías estar pensando en otra cosa. Yo te puedo ayudar.

-Yo…-él quería olvidar, podría intentar.- esta bien, ayúdame.

Pero lo que ocurrió le sorprendió, Kaito lo tiro al piso con una brutalidad, tomo sus muñecas y se metió entre sus piernas.

-¡Para!

-Pero tú lo pediste, ¿No te acuerdas? – intento sujetar con más fuerza, pero Iruka se soltó.

Al intentar correr sintió unas manos en su cintura que lo empujaron. Ahí de buses intentaba huir, pero manos ágiles tiraron de su pantalón y su pieza intima. Y con brutalidad lo forzó a quedarse de rodillas.

-Tal vez esto te ayude a olvidar. No te preocupes, te va a gustar.

Los momentos que siguieron a este fueron los perores un su vida. Abandonos, pérdidas y ahora maltratado... estaba siendo humillado en una forma dolorosa, y lo peor es que él había pedido eso. Cuando todo acabo y sobraba en su ser las lagrimas, que ahora no eran por pérdidas, sino por lo que estaba sintiendo. La vida se fue de sus ojos.

Se vistió de prisa intentando aguantar el dolor, temblaba y lloraba. Evitaba mirara al ninja. Cuando se levanto para irse Kaito lo jalo por la cintura y lo beso. Un beso con sabor a serpiente.

-Este es nuestro pequeño secreto. Aun si lo cuentas, ¿Cómo vas a decir que me pediste ayuda y te ayude a olvidar? Tú me diste permiso.

Iruka se fue en silencio, con el alma muerta. Él fue el culpable, él sabía que fue…


-Fue eso.- miro hacia la ventana.- yo fui el culpable. Las dos veces fui el culpable.

-"¿Dos?" ahora transformado en perro Kakashi intentaba controlar su furia, pero no podía.

-Antier él lo hizo de nuevo, abuso de mi. Pero fue mi culpa también, debería ser más cuidadoso.

Ahora si no aguantaba, la rabia lo consumía por completo, Iruka no tenia la culpa de nada, fue el otro el culpable. Las lagrimas, las magulladuras, aquellas marcas en el cuerpo de Iruka, aquella delicadeza… todo era culpa de Kaito. Con la mente nublada debido a la rabia hizo la primera cosa en que pensó, deshizo la transformación. Iruka se levanto del piso con los ojos abiertos.

-¿Kakashi-sensei?

-La explicación que te voy a dar talvez no te guste Iruka.

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-Entonces eso es Kakashi, ¡te gane!- Asuma sonreía mientras soltaba la bocanada de humo de su cigarro.

-¡Si!

-Y ahora Asuma ¿A quien quieres conquistar? – Gai pregunto curioso.

-Eso es obvio Gai. Pero, Asuma tu no necesitas ayuda, ya la conquistaste solo necesitas acercártele.- Kakashi hablo.

-Pero no tengo idea de quien hablan. – Gai se quejo.

-Kakashi miro de repente hacia atrás muy atento. Una mala sensación surgió en su cabeza, él necesitaba ver a Iruka rápido.

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-¡LARGATE DE MI CASA KAKASHI! – Iruka grito desde dentro del baño aun llorando.

-Por favor, perdóname.- Intentaba hablar con Iruka, pero el continuaba encerrado en el baño.

-ME USASTE PARA UNA APUESTA, ME ENGAÑASTE, ME SINSERE CONTIGO…- respiro hondo.- ¡ME SINSERE CON K! ¡MI MEJOR AMIGO NO EXISTIA DE VERDAD!- bajo el tono de voz, lo que lo hizo llorar más – Él no existía.

-Lo siento mucho.- se recargaba en la puerta.

-No Kakashi-sensei, no lo sientes.- hablo con rencor.- mentiste ¿para conseguir lo que querías? Ahora vete.

-Iruka escúchame por favor.- él podía tumbar la puerta, pero respetaba al otro.

-No. Mientes, todos mienten.- la voz de él estaba más queda, ruidos de objetos siendo movidos en le baño se escuchaban.

- Te amo...

-¡ES MENTIRA!- y nuevamente Iruka volvió a gritar.- ASI COMO MEMENTISTE AL FINGIR SER K.- volvió a llorar, sus lamentos eran escuchados.

-No te estoy mintiendo.

-Si lo haces, así como lo prometiste años atrás, pues si me amaras de verdad no me habrías abandonado y nada ruin me habría ocurrido. ¡Fue tu culpa! Tu no estas, tú usas a las personas… eres del mismo nivel que Kaito.

-¡Por favor sal del baño para poder hablar mejor!

-Silencio, eso no era bueno. Iruka no respondía, ningún ruido de cosas siendo revueltas. Nada. Comenzó a golpear la puerta para ver si Iruka respondía. Nada. En ese momento entro en la casa el verdadero Kakashi, y el clon se deshizo en humo. Al instante recibió la información en su mente. La historia de Iruka, el abuso de Kaito, el descubrimiento de K, la furia que sintió y las ganas de matar a una persona y al fin a Iruka encerrado en el baño con un gran odio hacia el.

-Iruka abre la puerta.- golpeo una última vez y no obtuvo respuesta, quebró el cerrojo de la puerta y la empujo.

Al abrirse se encontró con un Iruka que jamás vio. El estaba con los puños completamente cerrados, sus ojos estaban rojos a causa de las lagrimas y de la rabia y su cabello alborotado. La facción era de pura rabia. De la nada Iruka intento dar un golpe en Kakashi, este lo esquivo, pero Iruka intento nuevamente. La única forma de evitar una agresión fue sujetando los puños de Iruka.

-Si me pegas por el único motivo de hacerme pagar mi error, puedes golpearme. Pero, por favor, entiéndeme yo…- no pudo terminar su frase al ver a Iruka desmayarse.

No entendía el por que de aquello, tomo al moreno con cuidado, miro al interior del baño y vio dos botellas de medicamentos vacíos.

- ¡Mierda!

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Se levanto lentamente con un sabor amargo de medicina en la boca. Reparo que aquel era su cuarto, entonces no había conseguido morir. Con su visión nublada vio una figura rubia.

-Nunca espere un intento de suicidio de tu parte Iruka-sensei.

-¡Tsunade-sama! – se levanto rápidamente, intentando ocultar la tontura, pero no pudo, cayo sentado en la cama.

-Tuve que hacer una limpieza general. Sugiero que nunca más intentes eso, sino yo te hago el favor de matarte.

-Si Tsunade –sama.- y solo en ese momento reparo en la presencia del otro, del enmascarado. Hizo una cara de rencor al verlo.

-Ven Kakashi-sensei. Necesitamos hablar. – los dos salieron del cuarto y se quedaron parados en medio de la sala.- Habla.

-Hice la misión.

-Habla de Iruka-sensei.

-Cumplí con éxito la misión, es Kaito el informante.

-Creo que no me entendiste. Yo dije habla sobre Iruka… Tsunade miro mejor a Kakashi.- Por la forma en que acusas a Kaito creo que él esta envuelto en el problema de Iruka-sensei.

-Lo esta.

-¿Es él culpable de que la entrada de Iruka-sensei este completamente lastimada? – Al percibir el silencio de Kakashi continuo.- lo examine completo, Kakashi-sensei. No soy tonta, lo que vi son señales de violación.

-Él es el culpable.

-Entiendo.- se aproximo a Kakashi.- Haz lo que quieras con Kaito, no hay problema.

Después de que Tsunade salio Kakashi pudo soltar el aire de los pulmones. Acabaría con Kaito después, cuando fuera preciso, ahora tenia que cuidar de Iruka. Al girarse dos dedos se clavaron en su pecho.

-Ya pedí que te fueras.- Iruka dijo.

-Perdón, pero me voy a quedar a cuidarte.- Toco la mano de Iruka que estaba extendida.

Todo lo que Iruka hizo fue empujarlo con fuerza y con mucho odio lejos de el.

-no necesito de tus cuidados. Vete.

-No te entiendo. Cuando estas con Kaito te quedas callado, no reaccionas, estas sin vida alguna. Prácticamente lo obedeces. Pero conmigo es diferente, gritas, jodes, intentas golpearme. ¿Porqué?

- No le debo explicaciones a un fingido.

-Al parecer te gusto la violación.- Hablo, pero después se arrepintió al ver los ojos de Iruka llenos de rabia.

El chunin fue directo hacia a él y le dio una cachetada muy fuerte en su rostro. Kakashi podía haber evitado fácil ese golpe, pero el lo recibió como un castigo. Una cachetada es la forma más humillante de agredir a un ninja, da una sensación al agredido de ser inferior.

-¡No me gusto nada!- Comenzaba a llorar y a dar de cachetadas al albino.- Kaito quebró mi alma, mi corazón. Yo no conseguía hablar o pensar cuando el estaba cerca por que me sentía un nada.- Aquellos golpes estaban siendo incómodos para Kakashi, no lastimaban, pero incomodaban bastante. Pero contigo es lo siguiente, K se volvió mi mejor amigo, me hacia sentir bien. Pensé que no había mentiras, que le agradaba. Pero todo era una mentira, él no existía. Tu solo querías saber de mi vida, ¡estabas riéndote en mi cara!

Sujeto los puños de Iruka, ahora cansado de recibir aquellos golpes. El chunin intentaba soltarse, gritaba, más en ningún momento paraba de llorar. Lo abrazo de la misma forma que lo había abrazado cuando era joven y le declaro su amor y como en aquella época Iruka no correspondió.

-¿Sabes por que te amo?- entrelazo los dedos, Iruka estaba pasmado, no se movía.

-¿Por qué?- fue todo lo que salio antes de llorar.

- Porque un día ayude a un chico a atrapar una mariposa.

No quería escuchar nada más, salio del abrazo mirando al suelo. Kakashi intentaba controlarse. Pero no podía.

-Discúlpame Iruka.- Iruka lo miro.- Pero voy a matar a Kaito.

CONTINUARA...

1- Mizuki es aquel ninja que apareció en el primer episodio e indujo a Naruto a robar el pergamino.

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Nota de la autora: Gracias por haber leído hasta aquí. Este es el penúltimo capitulo, ósea, el próximo será el ultimo. Espero que comenten, esto es muy importante para mi. Agradezco a todos lo que leyeron, pero comenten también. En el próximo capitulo Lemon.

Nota de Kakashi: Hasta que al fin voy a golpear a Kaito. Espero que Iruka me perdone. Ayuden a la autora mandando reviews.

Nota de Iruka: Me quede sin perro. Espero tener un final feliz.

Nota do K: ¡Au! – moviendo el rabo.


Bueno pues que les puedo decir:

1-Perdón por hacerlos esperar tanto, de verdad se me han complicado las cosas.

2-Gracias por haber llegado hasta aquí en esta gran historia (propiedad de Aniagreen, de Brasil, Melhor amigo do homem, a la que agradezco primero por haberla escrito y segundo por darme permiso de traducirla)

3-Mas agradecida por los rvw que mandan no solo comentando sobre la historia, también ¡sobre mi trabajo!, de verdad muchas gracias, esto me ha dado fuerzas para apurarme

4- no se preocupen, pienso terminar la historia, así llueve, truene o relampaguee

Así que ya saben a mandar rvw ¡Mande ya!!!