Capitulo IX

Capitulo IX

Conexión

Estoy tan cansada de estar aquí
Reprimida por todos mi miedos infantiles
Y si te tienes que ir
Desearía que solo te fueras
Porque tu presencia todavía perdura aquí
Y no me dejará sola

Estas heridas no parecerán sanar
Este dolor es simplemente demasiado real
Hay demasiado que el tiempo no puede borrar

--

Mis ojeras eran bastante evidentes habían pasado días en que no había salido para alimentarme y no era recomendable estar cerca de un vampiro hambriento y de mal humor, Sarah por fin se dignó a abrir los ojos, en ellos destellaba tal tristeza que nuevamente me sentí de lo peor.

-¿Por qué?- fue lo primero que pregunté y la vi como bajaba su cabeza avergonzada – sólo era un humano – dije con crueldad.

-No voy a responder a eso Edward – levantó la cabeza furiosa, una reacción por demás interesante.

-Es lo mínimo que puedes hacer después de exponerte de la manera en que lo hiciste – agregué con ira.

Sarah desvió su mirada, sus hermosos ojos se opacaron por la melancolía y dolor, cuando su estado de ánimo era sombrío, no había poder que evitara que me sintiera culpable, no tuve mas opción que abrazarla y ella de inmediato buscó refugio en mis brazos.

-Lo siento Edward, no quise – susurró.

-Shhhh tranquila – la abracé con fuerza, ella se acurrucó cual chiquilla.

Levantó su hermoso rostro y deposité un beso en sus labios pálidos y fríos, tan diferentes a los calidos de Bella.

-¿Carlisle está molesto conmigo?- preguntó preocupada.

-No, de hecho los chicos están abajo esperando a que despertaras.

-Lo siento, no quise preocuparlos- dijo con culpabilidad reflejada sus bellos ojos.

-Les llamaré para que suban a verte – respondí un poco más animado.

-¿Sales nuevamente?-

-Si, iré a cazar y a traerte un poco de alimento.

-¡Edward… yo!

-No digas nada Sarah, será mejor que descanses.

-Cuando regreses ¿tocaras algo para mí? – pidió con un puchero.

-Si, tocaré de nuevo cuenta esa canción escocesa que tanto te gusta.

-Gracias – musitó y nuevamente cerró sus ojos.

La miré un rato mas, de inmediato acompasó su respiración a modo de que pareciera dormida, su belleza era incomparable mas que de la misma Rosalie, sin embargo yo solo sentía un profundo cariño por ella, respeto y admiración.

-¿Cómo está?- preguntó Alice con preocupación en cuanto baje.

-Bien, solo hambrienta.

-¿Podemos subir?- preguntó Jasper.

-Si, los esta esperando.

-Edward, no puedes continuar de este modo – comentó Rosalie, en su rostro estaba dibujada la preocupación y me sorprendí que ella se sintiera de ese modo.

-Procuraré no meterlos en más problemas.

-No me refiero a eso y lo sabes – insistió mi bella hermana.

-Estaré bien.

-¿Lo prometes?

-Cumpliré- me limité a decir.

Ella me acaricio la mejilla y fue tras de mis hermanos, Carlisle me esperaba en la biblioteca, me dejé caer en el primer sillón que encontré mientras el ojo critico de mi padre me examinaba.

-Ve a alimentarte Edward – sugirió con amabilidad.

-Lo haré en unos momentos mas – respondí tomando entre mis dedos mi tabique nasal evidenciando mi estrés – ¿Cómo está…?

-Bien lo llevamos a su casa en cuanto descartamos fractura de clavícula y contusiones cerebrales, solo tiene lastimado el tobillo izquierdo y creo que por un tiempo no podrá usar ese bonito BMW que tiene.

Cerré los ojos, Terry Granchester había tenido demasiada suerte para salir ileso después de un enfrentamiento con cuatro vampiros sedientos de sangre, ¿Qué lo hacia tan especial? Me pregunté no sin cierto matiz de celos.

-¿Sarah te dio sus motivos?

-No quise preguntar.

-Tendrás que hacerlo, Sarah tuvo una vida antes de nosotros y no sabemos que fue de ella durante ese tiempo.

-No creo que sea necesario.

-Lo es cuando arriesgó su vida por aquel joven.

Maldije para mis adentros, Terry Granchester nuevamente.

-¿Qué pasa Edward?- preguntó al examinar mi rostro, era obvio mi disgusto.

-Terry y Bella son… como decirlo… "amigos" – expliqué con molestia.

-Mmmhh… intuyo que hay algo mas.

-Si, él la protege de mi- mascullé rabioso- es un entrometido.

Carlisle soltó una carcajada divertido.

-No veo la diversión – murmuré furioso.

-Edward, no te comprendo, realmente no te comprendo – Carlisle tomó asiento a mi lado - ¿Cómo lo describirías?

-Un arrogante, entrometido.

-Guapo, sensual- las voces de mis hermanas se oyeron por el pasillo.

-Es todo un caballero ¿verdad Edward?-gritó Emmett y quise lanzarle un libro para callar su gran boca

-¡Cállense! – grité con fastidio.

-Edward, responde con sinceridad ¿él sería adecuado para Bella?

Me levante con tal rapidez que casi tiré una mesa.

-Si - acepte finalmente con honestidad.

-¿No es eso lo que tu buscabas para ella? – preguntó Carlisle compresivo y yo me hundí en la desgracia, ciertamente yo quería que Bella fuera feliz en la forma que le había tocado vivir, una vida en donde yo no tenia cabida en su presente, ni en su futuro

– La amo – respondí triste.

-Define entonces tus prioridades Edward, al igual que tus responsabilidades y evita que Bella y Sarah salgan lastimadas… pero antes tenemos que atrapar a Victoria para que puedas tomar una decisión.

Asentí y salí con paso lento hacia el bosque en busca de mi alimento y después haría una breve visita para asegurarme que Bella llegara salvo a su casa.

--

Cuando tu llorabas yo secaba tus lágrimas
Cuando gritabas yo luchaba contra todos tus miedos
Y tomé tu mano a través de todos estos años
Pero tu tienes todavía todo de mí

Tu solías fascinarme
Por tu luz resonante
Ahora estoy limitada por la vida que dejaste atrás
Tu rostro ronda por mis alguna vez agradables sueños
Tu voz ahuyentó toda la cordura en mí

Cerré los ojos un momento pensando en Edward si supieras, pensé triste, mi pasado ha regresado para hacerse presente de la manera mas violenta y dolorosa, no permitiré que él salga lastimado, he retado a un vampiro y se que ira tras su rastro para acabar con su preciosa vida, pero antes que se le acerque acabo con su vida.

-Hola – un duendecillo de cabellos negros hizo su aparición detrás de la puerta.

-Hola – respondí esbozando la mejor de mis sonrisas.

-¿Cómo te sientes? – preguntó Jasper arrojando una sensación de total tranquilidad.

-Gracias a ti, tranquila – respondió Alice con tono bromista e hizo una mueca.

-Hermanita – se arrojó Emmet a mi lado, casi salí disparada del colchón ante su peso.

-Emmet – protestó Rosalie – vas a lastimarla mas de lo que hizo Victoria.

El tema que había intentado evitar salió a colación para mi consternación, Alice la más observadora de todos, clavó sus ojos en los míos, sin embargo no me cuestionó, al menos no por el momento, de sobra sabia que en cuanto sus hermanos salieran, ella regresaría a preguntar y yo todavía no tenía las respuestas adecuadas.

-¿Quiénes son ellos? – pregunté con rapidez, no podía dejar de pasar la oportunidad de saber por qué aquella vampiro pelirroja buscaba a los Cullen.

-Beben sangre humana Sarah, no son buenos y no es nada recomendable que estén por aquí- respondió Emmet con total seriedad.

-Pero nos buscan – inquirí con mayor curiosidad - ¿Por qué?

-¿Qué te dijeron? – preguntó con preocupación Rosalie.

-Que tenían una deuda pendiente con ustedes por James y que no iban a parar hasta cobrarla con la vida de aquella insignificante humana – repetí las palabras de la pelirroja- ¿A quien se refiere?

Todos guardaron silencio pero intercambiaron miradas y supe que algo estaba mal y que no me lo iban a decir por el momento, aunque realmente a mi me interesaba mas la integridad de otro ser mas importante para mi, aun sobre los Cullen, pese a amarlos y quererlos como a mi familia.

-Nada que deba preocuparte – respondió Alice tomando mi mano – todo estará bien Edward evitará que se te acerque.

-Alice…no se trata de mí – inquirí – es otra persona, y tenemos la obligación de, al menos, darle la protección que necesita si es que en algo ofendió a Victoria - "así como yo"

-No te preocupes – insistió Rosalie – Carlisle esta tomando las medidas necesarias para protegerla.

Asentí sin hacer mayores preguntas, lo que me habían dicho era demasiado revelador, punto uno era humano y mujer, punto dos y el mas importante, es que a los Cullen les interesaba demasiado para mantenerla viva ¿Por qué? ¿Qué secreto guardaba ella?

En ese momento entró Carlisle, quien me recordaba a mi hermano mayor, Alberth, tan sabios, tan tranquilos con aquella fuerza interna que hace que todo problema sea insignificante.

-Hola pequeña ¿Cómo te encuentras el día de hoy?

-Bastante mejor - respondí con una brillante sonrisa – Carlisle, lo siento.

-No vamos a discutirlo en estos momentos Sarah – me detuvo antes de que pudiera continuar y luego añadió con seriedad -pero sí tendremos una larga charla en cuanto estés bien alimentada y de mejor humor.

Fruncí el entrecejo pero asentí con la cabeza.

--

"Au lang sign", de inmediato reconocí la melodía, era la misma que tocaba una y otra vez para Sarah en el piano y en estos momentos una armónica la interpretaba en un tono melancólico y triste, pero mayor fue mi sorpresa al escuchar la dulce voz de Bella entonarla.

POR QUE PERDER LAS ESPERANZAS
DE VOLVERSE A VER,
POR QUE PERDER LAS ESPERANZAS
SI HAY TANTO QUERER.

NO ES MAS QUE UN HASTA LUEGO,
NO ES MAS QUE UN BREVE ADIOS,
MUY PRONTO JUNTO AL FUEGO,
NOS REUNIRA EL SEÑOR.

CON NUESTRAS MANOS ENLAZADAS
EN TORNO AL CALOR,
FORMAREMOS ESTA NOCHE,
UN CIRCULO DE AMOR.

PUES EL SEÑOR QUE NOS PROTEGE,
Y NOS VA A BENDECIR,
SEGURO QUE OTRA NOCHE,
NOS VOLVERÁ A REUNIR.

Cerré los ojos mientras apretaba los puños, la escena que percibía se había repetido a lado de un piano y la dulce voz era de Sarah, en este caso Terry sentado bajo la sombra de un árbol y Bella a su lado.

- Es triste - oí comentar a Bella.

- Me gusta por eso – escuché a Terry decir, nuevamente me era imposible leer su mente, la había bloqueado al dolor pero luego pareció cambiar de opinión y sincerarse – Candy gustaba de esta canción y podía tocarla infinidad de veces, jamás se cansaba de escucharla - fue entonces que pude leer sin ningún problema solo un vestigio, pero el suficiente para ver el rostro de una joven rubia, la escena era casi la misma salvo que él se encontraba en la rama de un árbol y ella recargada en su espalda tarareando la canción, una sensación de haber vivido eso con anterioridad me asaltó a tal grado de dejarme confundido y contrariado… yo leía las mentes mas no podía ver las imágenes y con Terry había sido así.

Olvide por completo los motivos de mi presencia, vi como Bella levantaba su mirada y me buscaba entre el follaje, yo mientras tanto, intentaba comprender lo que había sucedido para que Terry y yo tuviéramos esa conexión, qué era lo que nos unía y nos separaba al mismo tiempo…¿era acaso Bella, o alguien mas?

--

He intentado tan duro decirme a mi misma te has ido
Y aunque todavía estás conmigo
He estado sola todo desde el principio

Aproveché que Terry se encontraba dormido gracias a un par de sedantes que Carlisle le había recetado, mientras tanto, yo iría detrás de un vampiro que me debía explicaciones, yo no me tragaba que Terry se hubiera caído de Teodora, lo había visto muchas veces manipular aquella yegua y prácticamente uno al otro se leían la mente, además el pobre animal había estado inquieto, demasiado inquieto para mi gusto y el ambiente se había vuelto denso y peligroso, como cuando estaba en Forks.

-Sal de ahí Edward- murmuré con enfado.

Mi petición se cumplió de inmediato, le vi salir detrás del follaje con esa clase y elegancia tan característica en él, su rostro se veía tenso y preocupado. Al menos se había alimentado, pensé al ver sus ojos dorados.

-Hola Bella – saludó aparentando encontrarse bien.

-¿Qué pasó?

-No se a que te refieres

-Claro que lo sabes, primero me escoltas todos los días del restaurante hasta la casa y después me mandas a Alice cuando no puedes hacerlo tu, Terry se ha caído de su caballo, Carlisle lo trajo ¿y sabes qué?, no me creo que haya sido un simple accidente.

-Fue por su estupidez – masculló conteniendo su ira - saltó un obstáculo sin precaución.

-Lo he visto cientos de veces hacerlo- alegué - no me lo trago, suelta de una vez – exigí molesta y furiosa.

Suspiró molesto.

-Victoria esta aquí, detrás de ti e intento matar a Terry .

-¿Qué? – Me quedé con la boca abierta mientras el miedo traicionero se apoderaba de mi – Terry estuvo a punto de morir.

-Si no hubiera sido por Sarah él estaría muerto – reveló con mayor molestia al ver mi preocupación por el joven ingles.

Cerré los ojos para no caer fulminada ante sus ojos, antes muerta.

-No te preocupes Bella nosotros te protegeremos – dijo al confundir mi expresión.

-¿No quieres que me preocupe cuando estuvo a punto de matar a Terry?

-¡Maldición! en lugar de estar preocupada por ti misma lo haces por él.

-Por supuesto, soy una maldición para toda la gente que me conoce, salí de Forks precisamente por que no quería herir a nadie, llego aquí y lo primero que sucede es que se quisieron tomar un pic nic con Terry.

-No seas ridícula.

-Gracias por recordármelo – señalé furiosa, intentó tomarme de la mano pero estaba fuera de mi, estaba enojada por la suerte que se empeñaba a mostrarme su peor cara, por la seguridad de la gente que vivía conmigo y que ahora estaba en peligro - ¿Por qué Sarah lo salvó?

Edward se movió inquieto y por su expresión comprendí que no sabía los motivos.

-No lo se, Alice tuvo una visión y la vio enfrentándose con Victoria y cuatro vampiros mas, pero ella no nos ha dicho los motivos.

-Quizás también quería comérselo – acusé injustamente, pero estaba celosa.

-Ella no haría algo así – replicó con rabia.

-Perdón Edward… no me vuelvo a meter con tu novia, será mejor que te vayas, yo sola tendré que arreglar mis asuntos con Victoria, no te necesito – enfaticé la última palabra, estaba fuera de mis casillas pero el dolor y los celos eran malos consejeros.

-No seas injusta bella.

-Vete Edward.

Lo vi mirarme con dolor y agonía, la misma que yo sentía cada que vez que lo imaginaba a lado de ella, se dio la vuelta y antes de que pudiera respirar de nueva cuenta él había desaparecido. Regresé a lado de Terry, aun dormía o al menos eso pensé.

-¿Ya se fue? – preguntó sin abrir los ojos.

Lo mire incrédula y confundida por su pregunta.

-¿Cómo sabes que estuvo aquí?- me atreví a preguntar mientras me acomodaba a su lado sin dejar de observar su rostro, él aun permanecía con los ojos cerrados.

-No lo se, es como un radar en la cabeza que suena cada vez que esta cerca – explicó, no sin cierta confusión.

-Deberías estar dormido – intenté cambiar el tema.

-No puedo.

-Fueron dos pastillas - alegué.

-Lo se pero el sonido comenzó desde que estaba tocando la armónica y no me dejó dormir.

Mire a Terry esperando abriera los ojos y me confirmara que estaba bromeando, pero cuando los abrió había tal seriedad que guardé silencio.

-Sabes, algo me dice que es algo mas de lo que aparenta ser – comentó examinando mi rostro – y se también que tu lo sabes.

-¿Es broma verdad?

-Es lo mas serio que he dicho en mi vida – sus ojos no se despegaban de mi rostro y tan mal actriz soy que de inmediato me ruboricé - ¿es cierto verdad?

-Tan cierto como el pit que suena cada vez que esta cerca.

Lo vi sonreír, levanto sus ojos al nublado cielo y luego reveló algo que me heló la sangre.

-No es con el único, también con sus hermanos me sucede, solo que con menos fuerza y ahora que recuerdo me sucedió antes de caerme de Teodora cuando me pareció ver aquellos espectros.

Realmente ahora si estaba preocupada, Terry parecía tener un radar en relación a los vampiros, era eso o irónicamente con mi mala suerte podía resultar que este chico fuera un aliens o algo por el estilo, sonreí por mi bobería pero caray, necesitaba distraerme para pensar que hacer y que nadie saliera lastimado.

-¿Cuáles espectros?- pregunté.

-No tiene importancia – guardó silencio y preguntó con cierto matiz de enojo en su aterciopelada voz -¿No me crees verdad?

-Si te creo – respondí tomando su mano - más de lo que quisiera.

-Espero sinceridad por parte tuya Bella.

-La tendrás Terry a su debido tiempo – le pedí con la mirada que no preguntara mas y él asintió con la cabeza.

Mientras mi mente se debatía en como explicar que había sido novia de un vampiro y que casi pedí ser uno de ellos, como explicar que Edward leía la mente y Alice veía el futuro mientras Jasper jugaba con las emociones, la respuesta no se hizo esperar y solo seria explicar de la misma manera en que Terry detectaba a los vampiros como si tuviera un radar en la cabeza, dejé caer mi cabeza en la tumbona y cerré los ojos, era la única solución al menos por el momento.

-Descansa Bella, será después – lo escuché decir para nuevamente tomar su armónica y comenzar a tocar una nana, no tan hermosa como la de Edward pero igual de tranquilizadora, agradecí que fuera tan sensible para dejarlo, aunque después tendría que ser sincera no sin antes ir a visitar a Carlisle.

Continuara….

Cancion My Immortal del grupo Evanescence