Capítulo10.
-¡¿Qué el idiota de Ace te ha dejado sola?!-sin duda el Vicealmirante estaba furioso.
-Sí abuelo.-la joven sonrió de forma pacífica.-pero volverá en un par de días…ha salido por…-antes de mencionar palabra, se pensó dos veces que decir. Sabía que si le decía a su abuelo que su "querido" nieto había vuelto a las andadas en el mar, la cosa podía ponerse peliaguda y Sabo no había tenido un día muy tranquilo-ha salido por cosas del trabajo…-fingida sonrisa. Garp los miró a ambos de forma sospechosa, tanto que hasta a Sabo le empezaron a temblarlas piernas.
-Bueno…más le vale volver pronto…-pareció creérselo, el rubio suspiró.
-Abuelo, ¿por qué no subes a tomarte un baño antes de cenar?-la joven sonrió.
-¡Bwajajaja es una idea fantástica!-y más feliz que una perdiz el Vicealmirante subió a darse dicho baño.
-A este paso daré yo a luz por ti…-la ocurrencia de Sabo hizo que Neru soltará una carcajada.
-Eres un exagerado…
-Creo que me quedo corto muchas veces…que tensión de día. Gracias a Dios, que mañana se marcha.-el rubio suspiró y se pasó la mano por la cara para intentar relajarse.
-Sí.-la joven preparaba la cena mientras lo escuchaba.
-Bueno, cuando terminemos de cenar, dime donde están las sábanas para acomodar el sofá, ¿vale Nerumi?-soltó con cansancio y algo de resignación al ver que su cama de invitado sería invadida por el marine.
-¿El sofá? ¿Quién ha dicho que vayas a dormir en el sofá?
-Hombre…sé que Ace no especificó en el contrato dormir bajo un techo, pero tampoco creo que dormir al raso estuviera en sus ideas…-de pronto se le vino a la mente una imagen de Ace con cara de muuuyy pocos amigos y prendiendo fuego a su mano derecha.-bueno…tal vez sí…
-Jajaja, deja de decir tonterías. Está noche y hasta que Ace vuelva dormirás conmigo.-lo soltó como si nada. El pobre Sabo casi se atraganta con el agua que estaba consumiendo en ese momento.
-¡¿Qué?!-la miró incrédulo. Nerumi se dio la vuelta y observó su expresión divertida.-Nerumi, sé que soy irresistible…-jugó sonriendo seductoramente,-Pero no lo veo bien. Ace es mi hermano y quiero conservar mi integridad, por favor.-alzó las manos en son de paz.
-¡No seas idiota! Estoy embarazada ¿qué vas a hacerme?-el rubio intentó evitar la imagen mental que había hecho que se le subieran los colores a las mejillas.
-Aun así. El sofá está bien.-insistió,-No me apetece ser amenazado por el fuego de Ace la próxima vez que entre por la puerta de esta casa.
-Ace no va a hacerte nada-rió-deja de decir tonterías. En el sofá no dormirás.
-La bañera también parece cómoda.
-¡Sabo!-le chistó empezando a enfadarse.-escucha…si no fuera importante no te lo pediría…y lo sabes…-aquella mirada tierna lo desarmó por completo, y por un momento maldijo la hora en la que Ace se la quedó y la hizo suya para siempre.
-Está bien…lo haré…-sonrió después de lanzar un largo suspiro sin poder apartas sus ojos de la muchacha.
….…
-¡¿Piensas que voy a permitir que duermas con mi nieta en la misma cama sin el imbécil de tu hermano aquí?!
-¡Me da igual lo que digas, viejo! ¡Ella me lo ha pedido y lo haré encantado! ¡No va a pasar la noche sola porque tu lo digas!-parecía que a esas alturas de la noche Sabo estaba más "peleón" que el resto del día. Sulfurado se le oía gritar por el pasillo al marine a diestro y siniestro.
-¡¿Pero cómo te atreves a levantar la voz a un superior tuyo?! ¡Eres un vándalo! ¡No voy a dejar que le toques un pelo!-una vena se le hinchó al Vicealmirante en la sien. Y al rubio no se le ocurrió gesto más infantil que sacarle la lengua. Ahí empezó la persecución por toda la casa. -¡Vuelve aquí para que te de tu merecido! ¡Eres un vándalo y un maldito pirata que debería estar entre rejas!
-¡Y tu eres un viejo amargado!-le contestó el otro que lanzó un gruñido.
Nerumi que veía el alboroto sentada en su cama mientras leía, se levantó hecha una auténtica furia. Sobre todo cuando ambos entraron en su dormitorio a interrumpir su tranquilidad.
-¡Saaabooo! ¡Abuelooo!-les tiró a ambos un cojín que les dio de lleno en la cara-¡Se acabo la fiesta!-gritó enfadada. Está vez, era ella la que tenía el ceño fruncido a más no poder ante la acalorada contienda. Ambos hombres la miraron sorprendidos. -¡Abuelo a la habitación de invitados a dormir! ¡Sabo ven aquí inmediatamente y acuéstate!-terminó. Y sin rechistar ambos obedecieron mientras se dedicaban miradas de resentimiento y de odio.
El rubio cerró la puerta tras de sí y miró a la joven apenado. Esta, se dirigió al baño y cerró de un portazo. Sin duda se había enfadado y bien.
Al salir se lo encontró sentado en la cama con una sonrisa de culpabilidad. Tenía las mismas pintas que la noche en la que se lo había cruzado. Por un instante las palabras que le mencionó acerca de ella se le vinieron a la cabeza. Y sin querer se mordió el labio inferior, estaba realmente guapo…
-¿A qué lado voy?-la sacó de sus pensamientos.
-Ahí, donde estás. En mi izquierda.-el rubio la notó arisca aun, por lo que se echó en la cama sin rechistar. La joven hizo lo propio y se tumbó en su lado mirando al techo. Suspiró y se llevó la mano a la frente. Había sido un primer día sin él agotador. Ni siquiera le había dado tiempo echarlo de menos, aun así había notado su ausencia. Sobre todo cuando aquel par de alborotadores la traían de cabeza. Él habría devuelto la tranquilidad a aquella casa aunque fuera a base de alguna llamarada que otra. Sonrió nostálgica, y sin querer unas lágrimas rozaron sus mejillas hasta llegar a la almohada.
Un pequeño suspiro de dolor. Apenas imperceptible al oído, pero que sin embargo, él oyó. Preocupado se dio la vuelta, la miró en penumbra con la poca luz que entraba a través de la cortina, se incorporó apoyándose en un codo y suspiró.
-Deja de preocuparte…estará bien…
-No sabes la angustia que siento… si no vuelve…yo…
-Volverá…
-¿Y si no lo hace…?-su voz estaba rota. El rubio se permitió el atrevimiento de tocarle aquel enorme vientre.
-Tiene motivos Nerumi…no va a dejarse amedrentar por el primero que pase. Ace siempre consigue lo que se propone, siempre cumple su palabra, estará a salvo y volverá, ya lo verás…-la muchacha suspiró abatida.
-Gracias Sabo…-por un instante la joven se refugió en su abrazo protector. El rubio sonrió en la oscuridad.
-¿Por qué me das las gracias…? No he hecho nada. Además solo te hemos dado la lata hoy... ¿por qué…?
-Por quedarte a dormir aquí…-le cortó.-la cama es demasiado grande, y jamás he dejado de compartirla con él desde que estoy aquí…dormir sola hubiese sido horriblemente triste…
-No tienes por qué preocuparte me quedaré aquí hasta que regrese…
-Le quiero…
-No me cabe ninguna duda…-le susurró.
-Entonces…-se separó para mirarlo desde abajo.-deberías entenderlo…-los ojos llorosos, las mejillas empapadas. La culpabilidad en el corazón.-no puedo darte lo que…
-Shhh…-le selló los labios con un dedo.-Estoy bien Nerumi. Deja de preocuparte por mí y mis estúpidos arrebatos.-casi rio.
-Pero…
-Él está…-volvió a interrumpirla-loco por ti. Jamás vi a Ace tan extasiado y obsesionado con una mujer. Y eso que siempre tuvo su fama.-ella agachó el rostro.-Sin embargo….-le levantó la barbilla para que lo mirara-le hiciste cambiar…eres el mayor motivo por el que cree que su existencia merece la pena…te aseguro que soy feliz de que tú seas la elegida por él…Yo siempre estaré bien si vosotros estáis bien…Así que no te preocupes por…-pero de pronto calló, y sintió un cosquilleo en el estómago cuando unos labios cálidos y mojados por las lágrimas se posaron sobre los suyos. Y sin saber porque no se apartó en absoluto de aquel contacto, aunque sabía que debía hacerlo cuanto antes si no quería que fuese su perdición. Sin embargo, resignado ante aquel arrebato y cúmulo de emociones, simplemente cerró los ojos y le acarició la nuca a la joven con la mano libre.
En aquel momento de entera debilidad, ella lo había hecho…con todas sus consecuencias…lo había besado…
…..
¡Aquí está el 10! Como prometí subiría dos capítulos esta semana! Espero que les haya gustado, ha sido corto pero intenso verdad?
Besos!
