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Safamantica: Todo listo?
La cámara alza el pulgar.
Safamantica: Genial. Bueno antes de empezar quisiera agradecer a todos que siguen leyendo a pesar de mis errores ortográficos(que yo sé que son muchos). En verdad gracias por la paciencia que tienen conmigo sobre esas cosas. Aún estoy acostumbrándome a escribir en español y sigo siendo bastante distraída, así que gracias por todo. A mí me duele el corazón ver las palabras que olvide corregir se los juro. Pero bueno, amo sus comentarios, algunos me matan de la risa en verdad me encantan. Esta semana voy a resubir corregido los capítulos anteriores. Eso es todo por ahora. Volviendo a lo que interesa como ya sabrán Neji perdió la apuesta entonces hoy con ustedes Hikaru Hyuga.
Safamantica espera a la madre de Hinata.
...
Safamantica: Hikaru! Donde está Hikaru?
Detrás del escenario Hikaru alza la cabeza al oír su nombre
Hikaru: Eh?
Cámara: Eres tú.
Hikaru sonríe suavemente y se dirige al sofá frente a Safamantica.
Safamantica: Algunas palabras antes de empezar?
Hikaru: Claro... Hinata cariño seguramente tienes buen gusto con los hombres, definitivamente lo heredaste de mí Ho Ho Ho, pero...
Hikaru deja de reír y pone una sonrisa sombría y activa su byakugan.
Hikaru: Quiero que Sasuke Uchiha tome responsabilidad de sacarle la inocencia a mi dulce niña.
Safamantica hace una expresión asustada.
Safamantica: Ah Bueno... Dime, que piensas de tus nietos?
Hikaru sonríe con las mejillas algo rojas.
Hikaru: Son muy tiernos ~ Minami es tan educado y suave e Hinami es tan linda cuando se pone avergonzada, Me hubiera encantado poder abrazarlos y mimarlos.
Hikaru suspira resignada.
Hikaru: Bueno Hiashi tendrá que hacerlo por mí.
Safamantica: Tú ya sabías que Hiashi tenía su lado tierno?
Hikaru: Oh bueno, mí esposo puede ser muy severo y estricto con toda su familia pero sé que se preocupa por ellos. Supongo que con la edad se puso aún más blando.
Hikaru ríe y lleva una mano tapando la boca delicadamente.
Safamantica: De verdad muy blando...
Ella se ríe junto a Hikaru.
Hikaru: Principalmente después de la muerte de Hizashi, Hiashi cambió sus puntos de vista sobre el sistema de casas de su clan y no es más tan estricto con las reglas de la rama principal. Aunque no lo parezca Hiashi era muy dulce.
Safamantica hace una cara incrédula.
Hikaru ríe.
Hikaru: Cuando estaba embarazada de Hinata una vez de madrugada yo tenía muchas ganas de comer rollos de canela pero todas las tiendas estaban cerradas y Hiashi despertó al dueño de la tienda y lo amenazó hasta que el dueño hizo los rollos de canela para mí.
Safamantica: Oh ~ los hombres fríos también pueden ser tan dulces ~ Hiashi que secreto más tendrás guardados?
Hikaru y Safamantica se miran y sonríen maliciosas.
Safamantica: Bien empecemos con que capítulo.
Hikaru se despide con la mano hacía la cámara.
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- Y con eso los derrote junto a la madre de ustedes - Hiashi Hyuga termino su historia. Los dos niños estaban sentados en su regazo en el sofá de la sala. Los gemelos miraban maravillados a su abuelo mientras este contaba algunas batallas que peleo en la cuarta guerra mundial junto a Hinata y Neji, ellos escuchaban atentamente cada detalle.
Lo más impresionante era que Mamoru estaba acostado en el suelo escuchando tan maravillado como los niños las historias que contaba el mayor, después de todo ese hombre era el padre de su maestra.
Hiashi se sentía el hombre más fuerte del mundo.
- Seguramente exageraste en los detalles Hyuga - Sasuke entro comiendo lo que había sobrado de los onigiris de horas antes.
Minutos después que todos los niños se había ido, habían aparecido en su puerta Hanabi Hyuga y Hiashi Hyuga. La mansión Uchiha no parecía más solitaria y sombría desde que esos niños habían aparecido en su vida, la casa más parecía un centro de juegos y ahora también un local para reuniones secretas en familia.
Hiashi frunció el ceño hacía el Uchiha.
- No necesito exagerar mis historias para demostrar mi fuerza Uchiha -
- Vamos no empiecen otra vez - Hanabi intervino.
Hinata llego en ese momento.
- Es hora de ir a la cama niños - dijo de forma maternal. Todos los Hyugas la miraron suplicantes. Hinata frunció el ceño
- Pero kaa-san abuelito estaba por contar otra historia - dijeron los menores con cara tierna. Hiashi sonrió con las mejillas sonrojadas de alegría.
- Nada de "peros" ya esta tarde. Pueden ver a abuelo Hiashi y pedirle que conté más historias otro día, está bien? - dijo Hinata haciendo que los niños obedecieran.
- Hai Kaa-san - dijeron y después le dieron un beso en la mejilla de su abuelo. Hanabi se voluntarió a ir con su hermana para arropar a los adorables niños.
Hiashi los miro mientras se iban alzando la mano como pidiendo que no se fueran. El mayor bajo la mano y suspiro resignado.
Hinata sonrió y siguió a los niños que ya empezaban a frotar sus ojitos por el cansancio.
Sasuke siguió a Hinata con la mirada hasta que ella se retiro. El Uchiha sacudió la cabeza cuando recordó el día que la vio semidesnuda.
Hiashi entrecerró los ojos hacía el Uchiha.
Los dos cruzaron miradas. Hiashi miro atentamente a Sasuke.
- Dime Uchiha - dijo Hiashi levantándose del sofá y poniéndose en su habitual pose imponente - Crees que el padre de ellos merece saber sobre su paternidad? - pregunto el Hyuga dejando aturdido a Sasuke.
Sasuke no entendía por que le preguntaba eso.
- El hombre que los dejo a su suerte no merece siquiera estar cerca de ellos. Los niños tuvieron que pasar por mucho junto a su madre. No importa los motivos él no estuvo para ayudarlos - contesto Sasuke.
Hiashi no dijo nada por un tiempo, miró a la puerta por donde habían salido los pequeños segundos antes.
- Yo probablemente hubiera impedido que ella siguiera con el embarazo - dijo Hiashi serio - Hubiera matado a los niños - habló de haciendo una mueca lo miro aturdido - Tienes razón no importa los motivos, si fueron para el bien de Hinata o no, era probable que el consejo así lo quisiera y yo tuviera que seguir las ordenes...
Pero aun así... Aun así me dieron la oportunidad de estar a su lado. Hinata lo sabe y aún después de todos mis errores como padre llego a perdonarme -
Sasuke frunció el ceño. A donde quería llegar el Hyuga? Porque le decía eso?
- Tú sabes quien es el padre Hyuga?- pregunto curioso, Hiashi era el abuelo seguramente sabía algo.
- Esta más cerca de ti de los que imaginas Uchiha - dijo misterioso Hiashi.
Sasuke frunció el ceño.
- Te encariñaste con los ellos verdad Uchiha? - dijo sonriendo de lado el Hyuga. Él había notado como se comportaba con los niños. Los dos eran hombres fríos que fueron cautivados por la dulzura de esos pequeños gemelos, sabía muy bien reconocer que Sasuke actuaba de forma protectora y hasta paternal con los niños.
Hiashi creía que ellos deberían saberlo. No sabía porque motivo su hija lo ocultaba o porque motivo Sasuke Uchiha no sospechaba nada, pero no sería él quien se lo diría.
Sasuke sonrió de lado.
- Aún no te supero tierno "abuelito" - dijo burlón Sasuke.
Hiashi en vez de ofender solo correspondió la sonrisa de lado.
- Creo que el padre aún tiene oportunidad para ser reconocido como tal - dijo retirándose para ir despedirse una vez más de su adorados nietos.
~ Hinami, Minami... Abuelito ya está yendo ~ pensaba sonriendo con las mejillas sonrojadas.
En la sala Sasuke estaba confundido.
Que rayos había sido eso?
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Apretó con sus manos esas apetitosas tetas deleitándose en esa suave piel.
Volvió a concentrarse en esos labios carnosos metiendo la lengua dentro y saboreando cada rincón de su boca.
Arremetió duro dentro de ella más una vez.
Ella gimió en su boca.
Las sensaciones eran indescriptibles, sus cuerpos estaban tan pegados tan unidos el uno al otro, había perdido su cordura a mucho tiempo atrás quizás fue cuando ella había empezado a cabalgar sobre él de esa forma enloquecedora o seguramente fue cuando beso esos labios fascinantes por primera vez esa noche.
Dejo de besarla por la maldita falta de aire que no lo dejaba seguir degustando de esos sabrosos labios.
La sostuvo fuertemente de las caderas enterrándose lo más que podía en su vagina, ella dejo escapar el gemido más lascivo que él había oído en su vida.
Ella lo volvía loco.
- Oh ~ Sasuke ~ - su nombre se oía tremendamente bien saliendo de su boca, él paso las manos por su cuerpo deleitándose con cada parte del cuerpo más obsceno que podría existir.
Sus ojos se encontraron.
Ella no dejo de cabalgarlo pero Sasuke le apretó la cintura y se enterró aún más dentro de ella, estaba tan caliente y apretada.
- Hinata~
Sasuke abrió los ojos abruptamente.
~Que diablos...?~
Sasuke estaba sudando, se despertó con la erección matinal más fuerte que había jamás había tenido. Había sido tan real, los detalles, las sensaciones, las expresiones, era como si aún pudiera sentirlas como si en verdad hubiera pasado.
Sasuke se pasó la mano en la frente secando el sudor, aún no podía creer que había tenido un sueño erótico con la madre de los gemelos, nadie más y nadie menos que Hinata Hyuga.
Lo peor es que no era la primera vez que soñaba con ella en lugar de la misteriosa mujer que jamás había visto el rostro. Ahora era como si Hinata hubiera sido siempre la mujer con la que él soñaba, los cuerpos era tan similares.
Sasuke suspiro, quizás él solo tenía fetiche por cuerpos voluptuosos y casualmente Hinata tenía las proporciones más que perfectas. La verdad era que al él jamás le habían importado la forma de un cuerpo, si era delgada, si tenia más curvas, si tenía menos o más pechos, sexo era sexo pero solo con haberla visto sin camisa Sasuke había calificado el cuerpo de Hinata como alucinante, aquel día Sasuke también había visto la cicatriz que tenía Hinata un poco más arriba del inicio de sus senos seguramente del ataque de Pain pero aún con aquella cicatriz su piel no dejaba de ser hermosa.
" - No-no me mires tanto ahí - dijo la avergonzada por que la estaba mirando tan fijamente, ella suspiro - lo sé, es repulsivo - dijo tratando de taparse con sus brazos.
Él la detuvo y le sostuvo las muñecas, por un tiempo él no dijo nada solo la beso delicadamente en la cicatriz. Ella se sonrojo.
- No creo que lo sea - dijo cerca de su piel enviando su aliento cálido contra su cuerpo - tú piel no deja de ser deliciosa siquiera aquí -"
Sasuke parpadeo confundido. Esas imágenes no parecían haber sido su imaginación sino más bien un recuerdo, un muy vívido recuerdo, aunque eso de alguna forma solo lo dejo más excitado. Sasuke frunció el ceño, últimamente había muchas cosas que él no entendía.
Sasuke decidió levantarse y tomar una ducha fría porque su erección no daba señales de querer irse por si solo.
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- Otra vez - ordenó Mamoru. Su maestra tenía que aprender a controlar su Modo Sabio, fuera por las buenas o por las malas.
Hinata se arrodilló en el suelo y puso las manos en la tierra, como si fuera empezar a correr.
Sus ojos empezaron a cambiar, sus colmillos crecieron y en su rostro las marcas azules aparecieron. Ella sonrió y tomó impulso haciendo que su pelo y su flequilllo levitaran por unos segundos mostrando la pequeña luna creciente que tenía en la frente.
Mamoru desvió el ataque de Hinata saltando a otro lado.
En ese momento Sasuke salió de la casa y fue al patio donde estaban los niños viendo el entrenamiento de su madre.
Los gemelos estaban comiendo unos tomates, cuando lo vieron lo saludaron y le ofrecieron uno, Sasuke aceptó y mordió el sabroso y rojo tomate volviendo su atención a la Hyuga y el león que entrenaban.
Durante un tiempo Mamoru e Hinata estuvieron entrenando hasta que Mamoru se vio obligado a tratar de volverla a normalidad pero Hinata empezó a escapar de sus ataques impidiendo que el la sacará de su trance.
Hinata reía divertida saltando de un lado a otro. Sasuke decidió intervenir y corrió hasta ella. Hinata sintió la presencia del moreno acercándose, sonrió y se volteo para atacarlo desenvainando las espadas gemelas.
Entre los dos trataron de atrapar a la salvaje mujer que se divertía con la situación.
Los gemelos se miraron, su madre los estaba obligando a jugar al gato y ratón, volvieron a mirar a los mayores.
Sasuke dejo escapar una sonrisa ladina, en el fondo se estaba divirtiendo, atrapar a la Hyuga estaba siendo un reto interesante pero los Uchiha no perdían.
- Hasta cuando seguirás huyendo Hyuga? - provocó el Uchiha, la Hyuga dejo de sonreír. Parece que Sasuke descubrió que en el Modo Sabio la Hyuga era fácilmente provocada.
Hinata frunció el ceño y corrió con las dobles espadas en su dirección.
Sasuke sonrió triunfante. Cuando ella se acercó para cortale la cabeza por atrás Sasuke se volteo rápidamente y la pateo en el estómago enviándola lejos, Hinata hizo una mueca de dolor.
En un parpadeo Sasuke apareció tras ella y la atrapó abrazándola por detrás.
- Porque aceptaron mostrarle el Modo Sabio si saben que los humanos se vuelven salvajes?- cuestionó él a Mamoru aún sosteniendo a Hinata.
Sasuke le levantó la barbilla para mirarla a los ojos. Hinata mostró los dientes tratando de soltarse, ella apretó más las espadas en sus manos.
El moreno activó el sharingan haciendo que ella volviera poco a poco a la normalidad.
Hinata parpadeo y se sonrojo fuertemente por estar tan cerca del moreno que aún le sostenía del mentón.
Sasuke arqueo la ceja mirándola divertido. Tantas reacciones que podía tener y la primera reacción que ella tuvo fue sonrojarse, se veía tan tierna como una niña.
Mamoru entrecerró los ojos al Uchiha.
- Oe, suéltala humano, ella ya volvió a la normalidad - dijo el protector león. No era suficiente haberlo dejado atacar a su maestra ahora también tenía que dejar que se aprovechará de ella?
Hinata se apartó de Sasuke como si quemará, tenerlo tan cerca, estar entre sus brazos y no recordar aquella noche era imposible.
Sasuke se encogió de hombros.
Sasuke cruzó los brazos esperando que Mamoru contestará su pregunta mientras Hinata trataba de calmarse.
Mamoru suspiro.
- Kurai y yo estuvimos mucho tiempo a su lado para poder conocerla lo suficiente aunque en el inicio no confiábamos en ella, Hinata nos demostró que podíamos hacerlo. Nosotros pensamos que por ser de naturaleza bondadosa ella no tendría el mismo fin que los humanos anteriores pero ... - Mamoru miro a su maestra al igual que Sasuke. Hinata bajo la mirada al suelo - ella no está acostumbrada a sentir sed de sangre jamás experimentó como es sentir el placer de matar corriendo por sus venas, por nunca haber experimentado esa sensación tampoco sabe como controlarlo. Como dije el Modo Sabio de León es diferente a de los otros. Los leones somos entrenados desde cachorros para suprimir cualquier ansia de matar cuando sea necesario pero los humanos cuando entran en Modo Sabio pueden sentir el poder y el incremento de fuerza que correr por sus venas y no pueden controlarlo, el placer de matar para ellos es casi tan grande como estar en éxtasis sexual - explico comparando las cosas el león. Sasuke miro con la ceja arqueada a Hinata que se había sonrojado fuertemente, seguía mirando el suelo totalmente avergonzada -Se convierten en un ser con el único propósito de matar cualquier cosa que aparezca en su camino o divertirse jugando a cazar la presa - dijo explicando el comportamiento de Hinata de hace unos momentos atrás- Básicamente adquieren la naturaleza de un depredador incapaz de controlar su hambre. Aunque el Modo Sabio no dure más que un par de horas es tiempo suficiente para que los humanos masacren a todo ser vivo que está en el camino -
Mamoru apretó los dientes y las garras en la tierra recordando la ultima vez que un humano entro en Modo Sabio.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Flash Back ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
50 años antes
- Creo que ya estás listo para intentarlo una vez más -
En el campo había seis leones entrenando a un humano su nombre era Hageshi Samui era un hombre tan frio y calculador como su nombre lo decía pero tenía a alguien que le traía calidez a su helado corazón.
Una niña de 12 años que siempre viajaba con él.
- Segura Tsubaki? - pregunto a la leona con quien había hecho el contrato. La leona asintió. Hageshi miro a la niña a su lado - Mantén la distancia Taiyoko - advirtió a la niña, ella solo sonrió confiante.
- No me pasará nada tú jamás me harías daño - dijo la terca rubia. El pelinegro sonrió de lado y le revolvió el pelo. Hageshi se volvió a la leona y le asintió.
Él se arrodilló y Tsubaki le puso una pata en la frente para ayudarlo a canalizar energía natural.
En cuestión de minutos las transformaciones empezaron pero todo se salió de control.
Hageshi sonrió dejándose llevar por la sed de sangre, él venía de un clan poco conocido que permitía modificar sus miembros a cualquier arma que él lo deseé.
Tsubaki iba apartase cuando vio que la trasformación estaba casi completa pero no pudo llegar muy lejos, Hageshi le atravesó la garganta transformando sus manos como taladros, la sangre lo empapó.
Los presentes abrieron los ojos como platos al igual que la victima.
- Ha...geshi- fue lo ultimo que dijo para luego caer al suelo cuando Hageshi le saco los taladros de la garganta y volvió sus brazos a la normalidad, la imagen de sus brazos bañados en sangre era grotesca.
- TSUBAKI - Kurai que era uno de los presentes al igual que Mamoru, gritó a todo pulmón.
Hageshi se levantó sonriendo y en segundos corrió tras su próxima victima.
Soshiki desvió las dobles hachas de Hageshi pero su pierna no pudo escapar, el león marrón grito de dolor. Dotaru y Mubo corrieron en su auxilio atacando al agresor.
Kurai se acercó a Tsubaki con los ojos abiertos como platos. Aún no podía creer lo que estaba sucediendo, más bien no quería creerlo. Mamoru ayudo a los demás leones a tratar de contener a Hageshi pero él era demasiado fuerte.
- Tsubaki Oe, Tsubaki... - trato de hacer que ella reaccionará pero era demasiado tarde.
Kurai rugió a los cielos. El atardecer tenía el cielo tan rojo como la carmesí sangre de la leona dorada.
Taiyoko miraba todo incrédula. Ese no era el hombre que la salvo, no ese no era el hombre que siempre le sonría gentilmente.
Mamoru gritó de dolor cuando su ojo derecho fue cortado de forma diagonal dio un salto atrás, los leones se pusieron frente a él y expulsaron de sus bocas una masa negrahecha con energía natural apuntando a Hageshi, el pelinegro solo desvió y se las arregló para cortar la oreja de Mobu.
Taiyoko no soporto más y corrió hasta su salvador.
Hageshi se detuvo cuando atravesó el corazón de su rayo de sol.
Ella escupió sangre pero aun así sonrió y le dio un pequeño beso en los labios al hombre que tenía más que el doble de su edad, ella le susurró unas ultimas palabras antes de cerrar sus ojos completamente.
Hageshi volvió a la normalidad sosteniendo entre sus brazos el cuerpo inerte de Taiyoko.
Él fue el ultimo humano que ellos intentaron entrenar.
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En otro lugar en las en el país de la Tierra.
Él camino entre los árboles acechando a su presa.
Entre las hojas esos ojos azules brillaron.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Flash back 50 años antes ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
- Porque quieres entrenarlo, los seres humanos son despreciables peores que las hienas - dijo el león caminando al lado de la heredera de las tierras de Yama no Raion, la Tierra de los leones.
Ella sonrió.
- No todos son despreciables Kurai, yo aún confió que existen humanos buenos, no todos quieren ser fuertes para matar - Kurai entrecerró los ojos.
- Eres demasiado ingenua Tsubaki porque otra razón los humanos buscarían porder? -
Tsubaki detuvo su caminar y miro a los lejos al humano que sonría a su dulce pequeña. Hageshi jamás podría ser frio con esa niña.
Tsubaki sonrió y Kurai detuvo su caminar junto a ella.
- Para proteger a los que amas Kurai, para protegerlos puedes hacer lo que sea. Para proteger a los que amas quieres volverte más fuerte. A ti te encanta cazar pero sé que jamás peleas tan duro como cuando es para proteger a la manada - dijo la leona sonriendo hacía él.
Kurai desvió la mirada.
- Tch... Alguien tiene que defender sus débiles traseros -
Tsubaki rió.
- Verás que aún existen humanos que arriesgan todo por sus seres queridos y que no quieren poder para su proprio beneficio - dijo volviendo a caminar hasta su amo.
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Meses después
Kurai saltó sobre Hageshi y rugió para sacarlo completamente de su trance.
Los leones jadeaban heridos.
Kurai aún no podía creer lo que estaba sucediendo.
Hageshi no quería creerlo, se llevó las manos ensangrentadas hasta su cabeza y gritó.
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- Él mató a Tsubaki y le arrancó el ojo a Mamoru, me arrancó la pierna, debe ser castigado - dijo furioso Shoshiki a los ancianos de Yama no Raion.
- No era su intención, él jamás nos haría daño si estuviera consciente mucho menos a Taiyoko - aseguró Kurai.
En esos meses él vivió bajo el punto de vista de Tsubaki. Había entrenado al humano junto a ella, los dos se llevaban demasiado bien para ser sinceros los dos tenían sus similitudes.
Hageshi vivía para proteger a Taiyoko y Kurai para proteger a Tsubaki y a su manada. Pero las dos se habían ido. Hageshi y Kurai dos tenían un amistad considerada rara ya que siempre andaban provocándose mutuamente pero tenían entre ellos un gran respeto y admiración en el fondo.
- Ustedes sabían los riesgos cuando decidieron entrenarlo, le advertimos a Tsubaki que no lo hiciera y mira en lo que resultó - dijo uno de los ancianos.
- Digo que lo ejecutemos - todos jadearon cuando Mobu habló - ha tomado una vida de los nuestros, no solo una vida era la heredera sangre directa del Sabio León.
Los leones tenía una hierarquía. El único que estaba fuera de esa hierarquía era el León ermitaño un sabio que vivía en las montañas de las tierras de Yama no Raion, apartado de toda la manada.
Tsubaki era una de sus descendientes directas. El Sabio León jamás era visto desde hace cientos de años siempre vivía apartado y pocos lograban llegar hasta él cuando buscaban sabiduría.
Entonces la organización de los leones quedaba a cargo de los ancianos y de un rey elegido cada cierto tiempo. Tsubaki por ser una descendiente de sangre pura era la heredera.
Los ancianos hablaron entre sí.
- La ejecución será mañana -
Kurai bajo la vista al suelo.
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Hageshi levantó la vista cuando escucho que alguien se acercó, era Kurai.
Kurai miro al hombre que estaba tan destruido como él por dentro. Estaban en una cueva.
- Te ejecutaran mañana - dijo directo el león. Hageshi sonrió.
- Es mejor así - Kurai entrecerró los ojos.
- Sabes que no lo hiciste apropósito, Tsubaki no iría a querer esto mucho menos Taiyoko - grito el negro león.
- Están muertas Kurai - Hageshi estaba destrozado, se llevó las manos a la cabeza - Muertas. Yo las maté. Quiero que me hagas una ultima petición - Kurai frunció el ceño - Quiero que seas tú quien me ejecuté -
- Estás loco? - preguntó Kurai alarmado.
- He matado a Tsubaki, sé como la admirabas, arranque el ojo de tu hermano además de herir gravemente a los de tu raza. No quisiera que fuera otro Kurai. Has tú la justicia por ellos. Hazlo por mí -
Kurai miro al suelo y luego volvió a mirarlo.
- A tus ordenes maestro -
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50 años después
Kurai escapó más una vez al mundo humano. Los leones después de lo ocurrido con Hageshi jamás volvieron a confiar en un humano.
Después de lo ocurrido Kurai evitó relacionarse con humanos, no podía hacerlo sin recordar a Hageshi y Taiyoko o recordar las enseñanzas de Tsubaki.
Él miro a su presa a unos metros adelante, sonrió listo para atacar.
Kurai saltó para atacar a su presa pero una flecha bañada en chackra que surgió de la nada le clavó justo en el hombro. Algunos humanos lo habían visto y ahora Kurai era la presa.
Con heridas en abierto Kurai corrió entre los árboles.
Después de horas fatigado y herido fue perdiendo energía y su velocidad decayó, los humanos lo alcanzaron y lo rodearon tiempo después.
Kurai mostró los dientes listo para atacar. Decenas humanos estaban hasta en las ramas de los árboles apuntándole con sus arcos y flechas algunas con recubiertas de chackra y otras de veneno.
En un parpadeo todos cayeron inconscientes. Lo último que vio Kurai antes de desmayarse fatigado fue a una mujer con capa que saltó justo frente a él.
Kurai apretó los ojos para luego abrirlos lentamente. Sintió como si algo lo acariciaba.
- Hinami deja su pelo, él está herido y cansado, tengo que seguir curándolo -
La niña de dos años obedeció a su madre pero hizo puchero.
- "Pelo" es muy "suavechito" - la pequeña puso ojos de cachorro abandonado para ver si podía convencer a su madre.
- Iie Hinami sabes que conmigo no funcionan tus ojitos - reprendió su madre.
- Tch - Hinami chasqueo la lengua y cruzo sus bracitos por poco y lo lograba.
Hinata rió, tan pequeñita y ya hacía ese tipo de caras.
Las dos saltaron atrás cuando el león trato de levantarse.
Kurai mostró los dientes pero luego miro sorprendido a la mujer que lo había salvado.
- Eres ciega? - pregunto al ver que la mujer llevaba vendas.
- El "lion" habla - Kurai miro al niño peliazul de dos años que lo miraba asombrado.
Ella le sonrió.
- Puedes llamarme Hinata -
Desde ese día la suave sonrisa de esos tres Hyugas le enseñaron que aún existían humanos que lo dan todo por proteger a otros.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~fin del Flash Back~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Kurai sonrió al recordar el día que conoció a su maestra. Junto a ella y los niños pudo volver a sentirse vivo como a mucho tiempo no lo hacía.
El negro león se preparó para atacar a la presa que hace tiempo venia persiguiendo. Salió de su escondite y saltó sobre la presa pero la presa no estaba más, había desaparecido.
Kurai frunció el ceño. Era un genjutsu.
- Pensé que jamás saldrías, ya me estaba cansando de esperar -
Kurai volteó la cara mirando a todos lados en busca de esa voz desconocida.
Una voz femenina rió triunfante.
Kurai fue capturado.
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Hinami y Minami habían entrado a la casa resignados hoy ellos no entrenarían.
Sasuke hizo una mueca cuando las espadas bañadas en chackra le cortaron el brazo, con el sharingan activado trato de someter a Hinata en un genjutsu leve.
Mamoru sonreía disfrutando del humano siendo despedazado por su maestra.
- Para poder entrar en Modo Sabio necesitas canalizar los tres tipos de energía, la energía física, la espiritual y entonces equilibrarla con la energía de la naturaleza. Las habilidades en taijutsu, ninjutsu y genjutsu aumenta drásticamente. No será con un simple genjutsu que podrás dominar su naturaleza Uchiha - explico el león mientras Sasuke fracasaba en su plan.
Sasuke frunció el ceño y aumento el nivel del genjutsu. Su idea mandar ilusiones directamente al cerebro de la Hyuga para hacerla reaccionar y permitir que Hinata pudiera controlar sus accione en el Modo Sabio.
- Cuando mi maestra entra en Modo Sabio es como si perdiera la conciencia de quien es y cual era el objetivo inicial. Lo único que le importa es matar lo que le aparece por el camino. Los únicos que ella no atacó jamás fueron a los gemelos - dijo Mamoru. Sasuke pensó detenidamente en la información que obtuvo, rápidamente levantó su flequillo dejando a muestra su rinnegan.
- Genjutsu - el Uchiha atrapo bajo una ilusión sobre los gemelos a la peliazul.
Por la mente de Hinata una fuerte ilusión de sus hijos apareció. Hinata se detuvo frente a Sasuke algo confundida entonces se dio cuenta que aún seguía en Modo Sabio, ella jadeo y miro sorprendida al Uchiha para luego sonreír contenta. El Uchiha observó atentamente esa sonrisa, aún transformada su sonrisa podía ser muy hermosa. Dejo de admirar la sonrisa y frunció el ceño, aún no era suficiente.
- Hyuga trata de atacar solamente en períodos de 3 minutos solo apuntando a mis brazos - ordenó el Uchiha. Hinata lo miro confundida - Es para ver si puedes controlar tu cuerpo a voluntad, atacando apenas cuando lo desees - explico Sasuke. La Hyuga asintió y empezó a contar.
Mamoru entrecerró los ojos.
- Como lo hiciste Uchiha ? - preguntó curioso.
Sasuke sonrió con suficiencia.
- Entre el genjutsu mande señales a su cerebro para que interpretará un objetivo en especial. La imagen de los niños ayudó para que el genjutsu funcionará - dijo sonriendo de lado orgulloso de si mismo.
Mamoru chasqueó la lengua.
~ Humano engreído ~
Sasuke desvió la espada que casi le cortaba la garganta, él frunció el ceño y chasqueó la lengua. El control de Hinata sobre su cuerpo no duro mucho tiempo.
Mamoru empezó a reír.
- Creo que aún falta mucho por hacer Uchiha -
Sasuke solo frunció más el ceño.
~ Maldito gatito ~
Alguien golpeó la puerta de la mansión Uchiha. Hinami corrió apresurada para abrirla sabiendo quien era el que tocaba.
- Vine como me lo pediste Hime - dijo Mitashi sonriendo caballeroso cuando la pelinegra le contestó la puerta. Hinami se sonrojo levemente, ella asintió y puso un pie fuera de la casa para salir disimuladamente.
Minami llegó en ese momento.
- A donde vas aneki? - preguntó curioso Minami, el ojiperla frunció el ceño cuando vio al Hatake en la puerta.
Hinami se volteó a su hermanito y le agarró las manos.
- Necesito que me cubras otouto - suplicó la pelinegra. Minami la miro confundido.
- Porque? -
-Confias en mí? - preguntó misteriosa. Minami asintió sin vacilar - Hay algo que tengo que investigar. Es algo genial, te prometo que cuando vuelva te lo demostraré -
Minami vaciló unos instantes, él suspiró.
- Esta bien te cubriré - dijo resignado el menor.
Hinami celebró.
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- Vamos Mitashi-kun hazlo - dijo segura Hinami. Los dos estaban en uno de los campos de entrenamiento.
- No creo que sea una buena idea Hime, corres el riesgo de que tu ojo no se transforme y te lastimes gravemente - advirtió vacilante el Hatake.
- Si no lo me ayudas lo haré yo sola de cualquier forma - Hinami se volteó para irse. Mitashi suspiró.
- Lo haré, de esa forma si pasa algo al menos puedo estar ahí para ayudarte - dijo resignado el peliplata. Hinami giro con una sonrisa triunfal.
- Genial empecemos - dijo expectante Hinami. Ella estaba ansiosa por saber que era esa habilidad misteriosa que adquirió.
Mitashi le lanzó varios kunais de forma vacilante, no podía imaginarla herida.
Hinami se quedó parada esperando que llegarán cerca pero saltó en el último segundo asustada de que no funcionara. La pelinegra frunció el ceño.
- Hazlo otra vez - ordenó al peliplata. Mitashi asintió pero no lanzó kunais, decidió cambiar el método. Con un kunai en la mano saltó velozmente en dirección de Hinami.
Hinami solo pudo notar cuando Mitashi se acercó peligrosamente de ella con el kunai en manos. El corazón de ella saltó.
Por su mente apenas una cosa paso.
- Kyofugan - fue el nombre del doujutsu que apareció en su mente. Mitashi se detuvo antes de atacarla cuando las dobles aspas aparecieron.
Hinami notó el cambio de sus propios ojos cuando empezó a ver la red de chackra de Mitashi, no solo eso además captaba las imágenes tan rápido que daba la impresión que podía ver el futuro aunque lo único que podía hacer era leer los movimientos del peliplata.
Mitashi quedó estático en su lugar mirando atentamente los ojos de Hinami.
- Creo que necesitas ver esto Hinami - dijo serio el Hatake que empezó a caminar en dirección al centro de la aldea.
Hinami entrecerró los ojos y siguió al peliplata. Corrieron por la aldea hasta parar frente a una vitrina que reflejaba su imagen.
Hinami abrió los ojos como platos.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~ Flash Back 2 años antes ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Por las calles de la Aldea del té dos niños seguían a su madre junto a un león.
Los aldeanos miraban asombrados.
"- Es ella verdad?"
"- Pensé que era una leyenda"
Los tres Hyugas ignoraban los murmullos de los habitantes y seguían su camino, necesitaban un lugar para hospedarse.
Hinami volteó la cabeza y vio una tienda que vendían frutas y verduras.
Minami volteó la cabeza al notar que su hermana se estaba alejando, corrió tras la niña que ahora miraba maravillada a los diversos tomates.
El vendedor sonrió amablemente y les ofreció un tomate a ambos.
Cuando Hinami iba a agarrar el tomate un grupo de niñas se acercó.
- Ah~~~ Que lindos son ~~~- ellas rodearon a los gemelos.
- Son tan guapos -
- Porque llevan capas? -
- Son tan increíbles, viste como venían al lado de un león sin tener miedo? -
- Aah~ son como príncipes -
- Kyyaaaa -
Los gemelos miraron asustados a las niñas que tenían aproximadamente su edad.
El grupo se dividió para rodear algunos a Minami y otros a Hinami.
- Como es tu nombre ouji? - pregunto una niña con corazones en los ojos agarrando la mano de Hinami.
La pelinegra frunció el ceño.
- Soy una niña - dijo con los cachetes inflados.
Las niñas parpadearon confundidas.
Hinami tomó la mano de su hermanito y salió huyendo con él de las niñas que parecían querer atacarlos.
~ Siempre es lo mismo, niñas fastidiosas ~ pensó enojada por ser confundida muy seguido con un niño.
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Hinata miro a su hija sentada en el porche del alojamiento mirando a la luna, la pequeña estuvo todo el día molesta, Hinata no sabía el porque.
Hinami miro de reojo a su madre que se sentó a su lado.
- Que sucede Hinami? Algo te molesta, que es? - preguntó preocupada la madre.
Hinami infló los cachetes.
- Las otras niñas son fastidiosas, siempre me confunden con un niño además no dejan de perseguirme como si fuera un príncipe - la pequeña se cruzó de brazos.
Hinata parpadeo. Ella recordó cuando Sasuke Uchiha era perseguido muy seguido por las niñas de la aldea. La ojiperla entonces empezó a reír, la menor la miro confundida sin encontrar el motivo de su risa.
Hinata miro al cielo.
- Supongo que es algo que heredaste de tu padre - declaró la peliazul. Hinami abrió los ojos como platos - También sufría mucho con eso. Él venía de un clan poderoso de Konoha pero que también muy conocido por los hombre y mujeres con un gran atractivo. Tu padre tenía un encanto natural - Hinata volteó la mirada a su hija - Al igual que tú.
Hinami frunció el ceño y volteó la cabeza al lado contrario.
- Hmpf acaso dices que me parezco a él kaa-san? -
- Si - respondió inmediatamente. Hinami miro a su madre - Te pareces mucho a él- Hinata sonrió maternal.
Hinami se levantó abruptamente.
- No soy igual que él - dijo con apretando sus manos. Hinata la miro sorprendida. Hinami se calmó notando que se había salido de control y asustado a su madre.
~ Yo no abandono a mi familia ~pensó la menor.
Hinata ajena sus pensamientos sonrió, con sus brazos agarró a la pequeña y la abrazó. Hinami abrió los ojos sorprendida.
- Tu personalidad también es muy parecida - dijo riendo levemente la mayor. Hinata besó la frente de su hija - pero tienes razón no eres igual a él. Hinami es Hinami y no hay nadie igual a ti.
Hinami abrazó a su madre.
- Yo no soy como él. Yo no te dejaré sola mamá - susurró bajito antes de caer profundamente dormida en los brazos cálidos de su madre.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~ fin de flash back~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Hinami puso las manos en el vidrio analizando sus ojos. Ella tragó grueso.
- Mitashi-kun, crees que me parezco a Uchiha-san? - preguntó vacilante. Su ojo volvió al color negro natural. Por el reflejo Hinami vio a Mitashi mirando el suelo, con eso ella obtuvo su respuesta.
Hinami sacó las manos del vidrio y salió caminando con una expresión seria y una tormenta de recuerdos y pensamientos.
Mitashi observaba la espalda de la pelinegra mientras esta se alejaba, él esperaba que las cosas no se transformaran en un caos pero Mitashi sabía que era lo que pensaba Hinami con sobre su padre y no era nada bueno.
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- Más una vez - ordenó Sasuke. Hinata jadeaba cansada, se había transformado variás veces en intervalos de media hora, ella asintió y volvió a transformarse.
Sasuke estaba lleno de heridas al igual que ella.
La Hyuga en verdad apuntaba para matar, si no hubiera tenido suficiente cuidado y él no fuera tan rápido en estos momentos seguramente no estaría respirando.
Sasuke había enfrentado muchos demonios internos, por algo hizo un viaje de redención durante 2 años, eso lo hacía el maestro perfecto para Hinata. Si alguien sabía como era tener sed de sangre ese era Sasuke Uchiha, el hombre que persiguió gran parte de su vida a su hermano en busca de venganza. Si alguien sabía como domar sus demonios era Sasuke.
- Por cuanto tiempo seguirás huyendo? - provocó Hinata sonriendo al ver que el solo esquivaba sus ataques.
Mamoru y Sasuke fruncieron el ceño en simultáneo.
- Que raro ella jamás mostró tener recuerdos de cuando se transformaba, siempre olvida lo que sucedió en su transformación anterior - dijo extrañado Mamoru. Sasuke solo se encogió de hombros y sonrió con la provocación.
El pelinegro mordió su pulgar y puso su mano en el suelo.
- Justu de invocación - ciento de serpientes aparecieron. Hinata frunció el ceño y siguió corriendo en dirección del Uchiha cortando a las serpientes una por una.
Múltiples sucesos raros pasaron en ese corto período de tiempo.
Mamoru que solo estaba observando todo sentado en el suelo saltó y gritó asustado, le tenía un temor inmenso a las serpientes.
Sasuke al oír el grito miro al león que saltaba de un lado a otro totalmente asustado. Empezó a reír distrayéndose del objetivo inicial.
Hinata detuvo la espada cerca de Sasuke, totalmente hipnotizada por la melódica e inusual risa del Uchiha.
Mamoru, que ahora estaba en un lugar seguro, y Sasuke, que había dejado de reír al recordar la Hyuga salvaje que quería matarlo, miraron sorprendidos a la Hyuga que sorprendentemente se había detenido por si misma.
Aun en Modo Sabio, Hinata estaba levemente sonrojada. Sorpresivamente ella había sido dominada por la sonrisa del Uchiha.
- Que rayos sucedió...? -Mamoru estaba aturdido, eso jamás había sucedido.
Hinata estaba tan confundida como ellos, otra vez podía controlar su cuerpo a voluntad pero esta vez no fue por un genjutsu de los niños.
En ese momento un par de anbus aparecieron rompiendo el ambiente confuso entre los tres.
- Es una emergencia capitán - dijo el anbu con máscara de tigre. Sasuke frunció el ceño.
- Que sucede ? - preguntó el pelinegro mientras Hinata volvía a la normalidad por si sola por primera vez.
Los anbus vacilaron unos instantes. Mamoru se acercó a los humanos cuando las serpientes habían desaparecido.
- Los prisioneros desaparecieron - informó el anbu con máscara de mapache.
Los tres jadearon simultáneamente en respuesta
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Minami esperaba a su hermana impaciente.
~A donde habrá ido ? ~
Alguien tocó la puerta y Minami fue atenderla.
- Minami-ouji - gritó la pelirroja lanzado en los brazos del ojiperla. Él se sonrojo.
- Que sucede Kokoro-chan ? Que haces aquí? - preguntó apartándola suavemente para mirarla. Kokoro le dio una sonrisa zorruna.
- Vi a Hinami-baka y Mitashi-kun yendo a los campos de entrenamientos solos - dijo explicando el motivo de su visita - Sabes porque fueron solos? - Kokoro inclinó la cabeza.
Minami frunció el ceño.
Que estaba haciendo su hermana?
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Hinami había seguido a su madre y el Uchiha cuando estos pasaron apresurados a lo lejos.
Cuando entraron al Centro de Inteligencia ella miró por donde habían desaparecido por unos momentos y luego se volteó para volver al complejo Uchiha.
Por la calle Hinami andaba con su habitual expresión neutra pero por dentro estaba desordenada.
Hinami frunció el ceño.
"- Así que favoritas, he ?- sonrió pícaramente - Quizás te cuente algunas, después de todo soy del clan Uchiha- "
"- Esos son mis tomates- dijo acusadoramente.
- Nos encanta el tomate - declaró como si nada la pequeña."
"- No me gustan los dulces - la menor no pareció afectada por la declaración, solo sonrió comprendiendo y asintió.
- A mí tampoco me gustan mucho"
"- Mi hermano lo hacía conmigo- confesó el moreno mirando al horizonte los dos lo miraron interesados - era un poco diferente pero lo hacía mucho cuando me prometía entrenar otro día-
- Te molesta que yo lo haga ? No trate de copiar a tu hermano - dijo cruzando los brazos la sonrió de lado.
- Lo sé. No me importa que lo hagas -"
Mentiroso.
"Él era mi héroe y hasta ahora lo sigue siendo-
- Tu eres el nuestro Uchiha-san - Dijo Minami e Hinami asintió.
- Gracias por todo lo que hiciste por nosotros. Te queremos - dijeron en unísono con las mejillas algo sonrojadas. El mayor sonrió y les pico la frente con dos dedos, fue su forma de decir que el también los quería."
Mentiroso.
"- Arigato Uchiha-san, Arigato jamás lo olvidaremos. Nos gustaría tener un papá como tú -
Lo que en verdad querian decir era nos gustaría que tú pudieras ser nuestro padre.
- A mí me gustaría tener hijos como ustedes también -"
Mentiroso.
Sus ojos activaron el Kyofugan.
~Si eso pensabas por que no nos dijiste quien eras ? Si eso pensabas porque no estuviste con nosotros ? Porque nos abandonaste?~
Minami oyó la puerta siendo abierta y volteó la mirada junto a Kokoro hacía la recien llegada.
Los dos abrieron los ojos como platos al ver el rostro de Hinami y principalmente al ver los ojos de ella.
- Ya sé quien es nuestro padre otouto -
El corazón de Minami se detuvo.
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- Como sucedió esto? - preguntó Sasuke indignado. Las personas no desaparecían así no más y no había forma de que ellos pudieran burlar al sistema de seguridad.
- También queremos saberlo - Shikamaru no podía estar pasando por un momento más problemático que prisioneros que desaparecían de la nada - Fue Ino quien entró y vio que Akira no estaba en su celda cuando corrieron para verificar las otras tres celdas tampoco había nadie - Shikamaru cerró la puerta de la celda que todos estaban mirando.
Hinata y Sasuke fruncieron el ceño.
- Estamos tan cerca de poder romper aquel sello - dijo la Yamanaka apretando las manos fuertemente - No solo desaparecieron los prisioneros sino que también los dispositivos del laboratorio, aún seguían estudiando como funcionaba. No hay ningún rastro - dijo abatida la rubia.
- Maestra - llamó Mamoru. Todos miraron al león. Hinata abrió los ojos un poco más de lo normal y luego asintió.
- En una de las guaridas nos encontramos con un usuario de un jutsu que jamás habíamos visto - dijo Hinata mirando a los demás adultos. Todos la miraron curiosos - No podía distinguirlo con el byakugan y tampoco sentir su chackra cuando se transformaba en una extraña materia negra. Mamoru podía sentir por la energía natural pero era casi como si no existiera. Se transformaba como una masa de moldear y podía adaptar su cuerpo en varias formas. No sé mucho sobre ese jutsu lo vimos apenas una vez pero logró escapar. No dudaría que él fuera capaz de burlar a los ninjas que cuidan el lugar. Pero no estoy segura si es él es apenas una suposición - explico la Hyuga.
- Aun así debemos tenerlo en cuenta. Estoy seguro de que no escaparon solos - Sasuke se puso de parte de la ojiperla.
Los demás asintieron.
De una cosa estaban seguros, si alguien pudo infiltrase sin ser detectado en el centro de Inteligencia seguramente podrían entrar y salir a voluntad de la aldea y con eso la aldea corria peligro.
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Volvieron a la noche, totalmente exhaustos.
Hinata fue directamente a tomar una ducha y dormir junto a sus niños. Ella tenía muchas dudas en la cabeza.
Sasuke fue a la cocina, después subió las escaleras para ir a tomar una ducha y sacar la sangre y tierra de su cuerpo.
Sasuke miro por la cresta de puerta a Hinata estaba dormida junto a Mamoru. Sonrió de lado y salió con las manos en los bolsillos listo para ir a su habitación. No se había dado cuenta que Hinami y Minami no estaban entre ellos apenas pensó que no podía verlos por que la puerta estaba medio cerrada.
- Porque no lo dijiste? - Sasuke se detuvo frente a la puerta de su habitación al oír la voz de Hinami. Él se volteó confundido hacía la menor que estaba justo en medio del pasillo.
- Porque no nos dijiste que eres nuestro padre Uchiha - Hinami lo miro furiosa dando un paso en frente. Sasuke abrió los ojos como platos.
- De que hablas Hinami? - pregunto Sasuke aturdido.
- Deja de mentir Uchiha - dijo sin mostrar ningún respeto por el mayor.
Sasuke estaba confundido se acercó y se agachó frente a la menor tratando de tocar su mejilla, Hinami lo miro con rencor y se opuso a su roce.
Sasuke frunció el ceño.
- Hinami te dije sinceramente que me encantaría ser padre de ustedes pero no lo soy, si lo que quieres es lla... -
- Koigan - Hinami activo su dojutsu. Sasuke abrió los ojos como platos y se levantó asombrado.
El ojo de Hinami se había convertido en blanco y en su iris apareció un aspa negro.
Sasuke dio un paso atrás. No podía ser verdad.
Hinami dio un paso en frente.
- Kyofugan - dijo Hinami haciendo que más un aspa apareciera en sus ojos.
Las dobles aspas giraron.
- No puede ser... - Sasuke aún no podía creerlo
- Que clase...?- Hinami apretó las manos - Que clase de padre olvida la existencia de sus hijos? Estuvimos frente a tus ojos todo este tiempo- de los ojos de Hinami las lagrimas empezaron a caer. Hinami sostuvo su collar - Kaa-san sufrió mucho sola por nosotros, Kaa-san jamás se quejo de eso pero yo sé que fue duro y donde estabas tú? Donde estabas cuando Kaa-san te necesito, cuando ella estubo en peligro tantas veces, donde estabas? Cuando nosotros te necesitamos? Siquiera puedes reconocerlo - Hinami estaba herida, se sentía engañada,buscando a su padre cuando él estaba siempre justo frente a sus ojos, sus lagrimas no se detenían - Kaa-san aun así no te odia pero...- Hinami miro fijamente a los ojos de Sasuke y se arrancó el collar - Gracias por todo hasta ahora "padre" - escupió con un oscuro sarcasmo la menor, el corazón de Sasuke se apretó dolorosamente en su pecho - pero no te necesitamos, yo no te necesito - le tiro el collar a los pies de Sasuke, los ojos de Hinami giraron sin parar - Soy fuerte y seré aún más fuerte, yo protegeré a Kaa-san y a Minami algo que tú jamás hiciste antes - fue lo último que dijo antes de salir corriendo.
Hinami huyó de casa.
Sasuke quedó estático en ese lugar, sin notar la presencia de Minami que estaba tras él apoyado en la pared con las manos el los bolsillos. Minami solo se quedó en silencio mirando al suelo y escuchando la platica de su hermana y el Uchiha, el ojiperla miro de reojo al mayor que estaba estupefacto.
Sasuke miro al suelo, agarró el collar apretándolo entre sus manos, hizo una mueca de dolor y llevo la mano hasta su cabeza.
"- Quien es el padre? - preguntó el moreno.
-Es de Konoha por eso no puedo rebelar su identidad, sería peligroso para los gemelos- contestó el león "
" - Ellos son fuertes, genios como su padre, esas eran las palabras de mi maestra -"
"El Uchiha y los gemelos se miraron con los ojos entrecerrados y el ceño fruncido buscando similitudes.
~Porque creen que somos sus hijos?
~Porque creen que soy su padre?"
"- Realmente te encariñaste con ellos, si no te conociera diría que son tus hijos- dijo riendo levemente alejándose para terminar el pastel"
"- Arigato Uchiha-san, Arigato jamás lo olvidaremos. Nos gustaría tener un papá como tu -
- A mí me gustaría tener hijos como ustedes también - Que significaba me gustarían que ustedes pudieran ser mis hijos.
Para Sasuke este era el día que su familia se fue de su vida, y ahora era el día de nacimiento de dos niños que entraron en su vida, dos niños que podía ver como una familia."
"-Él está vivo, No tiene idea que ellos existen- todos jadearon- no pude encontrarme con él quizás va siendo hora..."
"- Como sabías lo de Itachi ? -
Hinata se detuvo y lo miro algo herida.
- Me lo has dicho tú - dijo sin dejar ver ninguna expresión - Te encontré cuando estabas muy borracho...Seguramente no lo recuerdas fue hace mucho tiempo... -"
"Los Hyuga lo miraban como si supieran algo que él no."
"Las personas que poseen en su genética al rinnegan tienen afinidad con todo los elementos"
"- No tengo porque hacerlo, tú deberías saber quien es - la Hyuga exploto pero no grito - No importa quien es el padre ahora. Si tú no lo descubriste no seré yo la quien te lo diga. No te metas en eso, creeme quizás no quieras saber la respuesta."
Su cabeza dolía tremendamente por el esfuerzo de recordar todo de una sola vez
Su sharingan se activó y empezó a girar sin parar.
Entonces Sasuke recordó aquella noche.
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El peliplata leía una edición antigua de Icha Icha, uno de sus favoritos. Era una pena, desde la muerte de Jiraiya no había nadie más que escribiera libros de ese estilo de una forma tan espectacular como lo hacía el maestro pervertido.
El Hatake pensó un poco su querida esposa estaba duchándose.
Él sonrió maliciosamente, quizás tomaría un baño junto a ella. Kakashi se levantó del sillón dispuesto a hacerle compañía a Shizune.
Alguien golpeó la puerta justo en ese momento.
~Demonios... Tenía que ser justo ahora ~ pensó Kakashi dirigiéndose a la puerta.
Kakashi abrió los ojos como platos cuando abrió la puerta, una mini versión femenina de Sasuke estaba parada en la entrada.
- Sumimasen Hatake-san está su hijo? - pregunto Hinami.
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- Veo que completaste el objetivo sin problemas - dijo parado con las manos en la espalda mirando hacía adelante.
El recién llegado se arrodilló en modo de respeto aunque estuviera atrás del otro y este no pudiera verlo.
- Lo hice tal como lo ordenaste, ellos no podrán decir nada - dijo el arrodillado luego sonrió - además encontré algo que interesante -
El otro arqueo la ceja.
- Te escucho -
- Los hijos de Jihi están en Konoha - el otro se volteó sorprendido - Y eso no es todo, la chica tiene un interesante doujutsu -
- Traelos. Quiero a los gemelos vivos -
- A la orden maestro -
Momento Mamoru en: Algunas curiosidades de Mamoru y Kurai.
Nombre completo Mamoru no Hikari (Luz guardiana/ protectora). El primer nombre que había pensado para él era Hikari(luz) pero al final me decidí por Mamoru (proteger).
El nombre completo Mamoru no Kurai(Guardián/protector oscuro). Para no confundir solo lo llamaré como Kurai.
Tenían 18 años de vida cuando Tsubaki fue dos tienen 68 años de vida aproximadamente.
La expectativa de vida de los leones de Yama no Raion es de 120 años aproximadamente.
Mamoru está ciego del ojo derecho, los únicos que lo saben son Hinata, los gemelos y Sasuke(que solo lo descubrió recientemente). Después de que su ojo fue arrancado no pudieron tratarlo a tiempo, tiene una implementación de prótesis ocular idéntica a su ojo original la prótesis está diseñada para tener contacto con cada músculo ocular para que pueda moverse, a menos que pares para comparar un ojo con el otro cuando estos se mueven no se nota la diferencia. Cuando se transforma en gato la ilusión también afecta su ojo por lo que es difícil notar su implante ya que está casi 80% del tiempo transformado en gatito.
Mamoru está basado en mi gata Morty. Todos en mi familia pensaban que era gato y descubrimos solo recientemente que era una gata.
Kurai está basado en un personaje de juego.
Los dos son mellizos.
Tienen una hermana menor y un hermano menor.
Mamoru le tiene temor a las serpientes por un trauma cuando era cachorro.
Mamoru es más apegado a Minami y Kurai es más cercano a Hinami.
Pueden sentir y diferenciar un chackra hasta 3 km de distancia, en el modo gato Mamoru solo puede hacerlo a 20 metros de distancia.
Hageshi y Kurai tenían una relación parecida a la de Mamoru y Sasuke.
El mayor deseo de Kurai en este momento es capturar y descuartizar a la primera presa que no pudo derrotar.
El mayor deseo de Mamoru mayor deseo es vengarse/pelear contra Sasuke Uchiha y desgarrar sus miembros uno por uno aunque el fondo no lo odia y admira su fuerza.
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