hola, aqui el penultimo capitulos! vamos que queda poquito!
Estábamos uno junto al otro, disfrutando de la corriente de aire que se formaba en mi living, jugando mano con mano, con mi cabeza apoyada contra su hombro y sintiendo el suave calor que desprendíamos en cada roce de piel. Un momento soñado… – ¿podrías dejar de jugar, con mi mano, de esa forma?- pregunto Yashiro y me di cuenta que, sin querer, pase de entrelazar nuestros dedos a estrujárselos fuertemente como si quisiera cambiar la forma de ellos. De todas maneras, me daba igual si los entrelazaba o se los deformaba, porque en lo único que podía pensar, en aquel momento, era en "eso". Estaba tan nerviosa que necesitaba soltar mi estrés con alguna cosa y, ya que el destino me tendía una mano, debía aprovecharla aunque fuera la de Yashiro.
Esto se había transformado en una terapia contra el estrés. – ¡Kanae!- exclamo Yukihito quitando sus dedos de entre los míos, sobándoselos como si lo que acababa de hacer fuera a romperle los huesos. Es un exagerado, simplemente los estaba tironeando, nada más que eso. - ¿Qué pasa? ¿Acaso hay algo que te este agobiando? ¿A ocurrido algo con Reino que desees contarme?- me pregunto y simplemente sentí que, ahora, su mano no iba a ser suficiente para calmar mi stress; lo único que podía relajarme era enrollarme con alguien o hacer deporte; en pocas palabras, si Yukihito seguía mencionando a Reino, puedo jurar que no me hubiera importado que Yashiro Yukihito fuera mi mejor amigo, simplemente me lo hubiera tirado de todas maneras…. Cada vez que entro en aquella fase de nerviosismo o tensión, yo no respondo por mis actos.
- Kanae, confía en mi… soy tu amigo, ¿no?- me pregunto y asentí lentamente pensando en la posibilidad de contarle… estaba segura de que si abría la boca y dejaba que mis palabras escaparan, el tomaría "eso" como una broma… - vamos, suéltalo… apuesto lo que quieras a que el problema es con Reino.- dijo y realmente me colerice. ¿Qué tenía el mundo con refregarme el nombre de ese bastardo en la cara?
- ¿lo que yo quiera?- pregunte viendo el único camino de salida, hacia la luz, del calvario por el cual estaba pasando.
Yashiro asintió con una sonrisa que pronto se borro de su rostro, yo sabía que el tenia una leve idea de lo que ocurriría y sé que estuvo a punto de arrepentirse. ¿Podría ser que hubiera tenido el valor para negar a enrollarse conmigo? No, claro que no… el orgullo de Yuki es más grande que cualquier cosa y jamás daría pies atrás ante una simple idea; aunque esta se fuera a materializar en un futuro próximo.
Yo sonreí de lado y me coloque a gatas sobre él –Te tengo ganas Yuki-kun…- le susurre al oído abrasándome delicadamente de su cuerpo.
¡Yo ya lo dije, no respondo por mis actos!
Yashiro llevaba dos meses quedándose en mi departamento, fue una petición del presidente: una buena y mala petición del presidente; pero, a mi no me molestaba que el hombre se quedara ya que… tenía una habitación libre y éramos amigos (o eso intente creer). Lo único que me hacía creer que era una mala idea, el tenerlo alojado en mi departamento, era el hecho de que Reino ya había pasado a ser historia; se había ido a una gira medio mes antes de que llegara Yashiro y simplemente habíamos terminado por declarar que nos queríamos, pero, ya no había pasión… teníamos intereses diferentes y él solo estaba interesado en su música, mientras que yo pasaba a segundo plano…
Entonces, volviendo al tema, era una mala idea tener a Yashiro nuevamente junto a mi porque, ahora que no estaba con reino, sentía como mi corazón volvía a palpitar con aquella emoción ante la presencia de mi "mejor amigo"… Era innegable, mientras más intentaba convencerme que solo nos queríamos como amigos, colegas o compañeros; el deseo crecía más y más en mi interior.
- claro que no…- gruño Yashiro intentando negar que yo lo deseaba, pero lo único que consiguió fue delatarse; cada vez que ese tono ronco de voz salía de sus labios, significaba que él también lo deseaba. Lo conozco y no solo le ocurrió conmigo… recuerdo a su novia anterior, la que logro conseguir solo una vez sacar esa expresión desde el interior de Yashiro, también recuerdo la ocasión en la que estuvimos juntos y mucho antes de eso, cuando aun no sabía la explicación de esa voz ronca, le había sucedido muchas veces conmigo… lose, Yashiro me deseaba y estaba dispuesta a aprovecharlo…
Posiblemente lo anterior suene a una chica fácil, pero, no, simplemente era una amante empedernida y aun lo soy… me fascina.
- ¿a no?- dije y luego le robe un suave beso. –Yashiro te… amo mucho.- dije separándome de él, logrando despertar a ese amante que se escondía bajo la coraza de un hombre prefecto.
- también te amo, Kanae-chan- me dijo tomándome del mentó para luego ser él quien asaltara dulcemente mi boca.
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Tres meses… Yashiro había estado todo este tiempo, desde que dejo Estados Unidos para volver a ser manager aquí en Japón, organizando el traslado de Kuon Hizuri, el hombre que se escondía tras la personalidad de Tsuruga Ren, y de Kyoko Mogami; ya que la pareja volvería a Japón por un par de años para tomar los papeles de actores para un drama el cual se transformaría en el gran proyecto dramático, que es hoy en día, en Japón.
¿Cuánto tiempo había pasado de que no veía a Kyoko? Posiblemente tres años y medio… Mei, la nena de Kyoko, estaba pronta a cumplir los tres años y solo la había visto un par de veces en su vida…
- es muy linda y graciosa, de seguro que se encariñara muy pronto contigo.- me dijo Yashiro quien jugaba con mi cabello mientras me tenía tomada de la cintura. Estábamos en la cama, estábamos sudados en la cama, pero, nos gustaba compartir ese momento especial luego de haber tenido sexo. – de seguro que Kyoko-chan le ha contado muchas cosas sobre su tía Kanae
Cerré mis ojos y desee creer aquello…
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Tres días y mi vida dio un giro de ciento ochenta grados, no solo en el ámbito privado, sino que, en todo lo social y sicológico. ¿Cómo le explicaría a Yashiro que estaba embarazada? ¿Cómo podía ser que mi amiga fuera a vivir en una casa distinta a la del padre de su hijo? ¿Cómo evitaría sentirme ahogada por todo eso?
En ese momento, por primera vez, logre entender toda la presión que sentía Kyoko cuando vino a Japón hace tres años y medio… - Yuki-kun… hay algo que tengo que decirte.- comente entrando a la cocina y encontrándome con mi hombre batiendo la pasta para hacer crepas… ups, de seguro que eso me causaría problemas estomacales; simplemente asco, algo muy común entre las embarazadas.
En ese momento no estaba segura de estar embarazada, pero, todo me guiaba a ello, todo me lo aseguraba y solo me faltaba decirle a Yashiro que iba a ser padre para terminar por creer que realmente estaba embarazada.
- yo también tengo algo que decirte.- me dijo tomándome de la cintura dulcemente. – Kanae- chan, deseo que seas mi esposa.- me dijo y sonreí dulcemente para luego besarle los labios. Me separe rápidamente y me cubrí la boca para impedir que una carcajada escapara de mis labios, pero, fue imposible… ¿Por qué con Yashiro todo iba tan rápido? – es enserio… no es una broma… pensé en como decírtelo, en cómo hacerlo románticamente o como un cueto de princesas, pero…
- eso no funcionaria conmigo.- comente cruzándome de brazos con una sonrisa en mi rostro y el asintió tomándome de la cintura; apegándome a su cuerpo.
- eso fue lo que pensé, por eso, solo puedo ofrecértelo de esta manera, directamente y de forma clara. – agrego y una arcada se instalo en mi garganta.
- lo siento.- dije separándome de él para salir rápidamente de la cocina e ir a la habitación y luego al baño, cerrando fuertemente las últimas dos puertas por las que pase.
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Mi relación con Yashiro siempre se ha basado en la verdad y en decirnos todos, sin secretos o retardos.
Luego de aquella proposición de matrimonio, apenas salí del baño, fui hasta él y lo interrumpí nuevamente en la cocina. Aleje los cuchillos de su alrededor y me senté en el mesón isla para señalarle que se colocara frente a mí. – tenemos que hablar.
- ya lo estamos haciendo.- dijo y luego me tomo las manos. – Kanae-chan… si no estás segura de esto… si tu aun tienes sentimientos por otros hombres… a mi no me molestaría esperar, encantado esperaría por ti…
- ¿Qué basura esta diciendo?- pregunte frunciendo el ceño. – jamás podría dudar de ti… lo que sucede es que estoy embarazada Yukihito.- dije y luego apreté suavemente sus manos. – estoy esperando un bebe tuyo y mío. –añadí y Yashiro se quedo en blanco.
Luego de aquello, pasaron al menos dos semanas en las que no tocamos el punto del matrimonio ni del embarazo. Sinceramente no tenía idea de cómo sabia o estaba tan segura de ello, pero, lo sentía dentro de mi y eso era lo que me hacia estar segura. Mi corazón lo sentía y mi estomago lo gritaba a los cinco vientos… lo odiaba, lo odie y lo odio. Odio a Yashiro por haberme embarazado… sé que es algo que se hace de entre dos personas, pero, ¿Por qué solo yo tenía y tengo los malditos síntomas del embarazo? Me encantaría poder contagiárselo al padre de mis hijos.
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Cuando cumplí los dos meses de embarazo, Kyoko y Kuon-san llegaron a Japón. Hicieron una gran fiesta y bueno, tengo que destacar que Mei es un encanto de bebe, aun mas ahora que me convirtió en su tía favorita. Todo parecía ir de viento en popa, hasta que me entere de que Kyoko vivía separada de Ren, pero aun más, de que seguían separados y que Mei solía quedarse los martes, miércoles, jueves y viernes, con su padre; mientras que el resto de los días se quedaba con Kyoko… creo que aquello era a causa de la determinación de un juez, el cual, ahora con los años, me vengo a enterar de que fue una determinación sentenciada por el padre de Kuon
Simplemente una locura… la pareja hasta el día de hoy se mantiene viviendo así y bueno, si a ellos le resulta, genial, pero, ¿no sería mejor que vivieran juntos?
Cada vez que le pregunto eso a Kyoko ella sonríe. –es mejor así… la prensa no está sobre nosotros, cada uno tiene sus espacios y nos vemos cuando queremos… es perfecto, tenemos citas, salimos mínimo diez veces a la semana y a Mei le encanta poder tener dos casas… no hay nada de qué preocuparse Moko-san, todo es mejor así.- si ella lo dice, tengo que creer en ella.
Kyoko me sonríe y coloca su índice sobre mi vientre. -¿Cómo te va con este pequeño?- pregunta y asiento suavemente.
- siete meses y lo único que deseo es que nazca pronto…
- ¿mucho dolor de espalda?
- no, pero, cuando tienes este vientre tan grande como el mío… es difícil tener sex…
- lalallalala, soy de palo, soy de palo, tengo orejas de pescado.- canto Kyoko y me fue imposible retener las ganas de reír.
La puerta de mi habitación se abrió y dejo entrar a un pequeño remolino de siete años. – mami, tía kanae…!- exclamo la nena y luego se coloco junto a mí para colocar su oreja junto a mi vientre. – Esta tranquilito.- dijo y yo asentí.
- disculpen chicas. –dijo Kuon entrando a mi cuarto. – Pero, vengo a buscar a mi bella dama.- comento señalando a Kyoko y le sonreí.
- no sabes cuánto te lo agradeceré Moko-san, te debemos mucho. Nos has cuidado a Mei tantas veces que ya perdimos la cuenta.- dijo Kyoko colocándose de pie para ir hasta los brazos de su ex marido.
- no te preocupes, mientras puedan devolverme la mano cuidando a mi nene y a mi futuro nene, por mi no hay problema.- comente haciendo referencia a que Kyoko, siempre que yo lo necesitaba, se hacía cargo de mi pequeño Key de tres años y futuramente deberá hacerse cargo también del nene que viene en camino.
- bien, nos vemos más tarde.- dijo Kuon haciendo una leve inclinación para luego acercarse a su hija y besarle la frente. – Eres una chica buena.- le dijo y ella asintió.
Antes de que Kyoko saliera siguiéndole el paso a Kuon, me fue imposible no hacerle un gesto para que no olvidara "lo que hablamos".
La pequeña Mei se sentó junto a mí. – Tía, ¿Qué significa eso?- me pregunto y solté una leve risita.
- es una súper señal secreta que tenemos tu madre y yo para decirnos secretos…
-¿secreto? ¿Por qué tía?
- dime Mei, ¿te gustaría tener un hermanito?- me decidí por preguntarle y la niña asintió lentamente.
- que bueno, porque… eso es lo que tiene que decirle tu mami a tu papi.- le explique y Mei sonrió para luego atacar mi conciencia con su inocencia.
- ¿Cómo se hacen los hermanitos?- me pregunta luego de unos minutos y creo que debí haberme quedado callada.
Exacto, muy bien echo Kanae... ¿Cómo se hacen los hermanitos?
wo... ahora tengo una laguna mental en esta historia ¿como fue que terminamos en esto? bueno, espero que no sea tan difícil entender todo lo que les ha pasado a estas chicas, en especial a kanae...
quiero pedir disculpas por tardarme en subir este capitulo, pero, he estado algo enfermiza... en fin, tengo nuevas ideas y eso es lo mejor de todo... aun así, ahora quiero leer el siguiente capitulo pronto y !oh, si! estoy escribiendo un nuevo fic, el cual subiré apenas termine de escribirlo, que se llama " bajo las estrellas" esta chorisimo!
jajajja , soy feliz nuevamente, escribir me hace muy feliz.
ahora el momento que todos esperábamos! muchas gracias por comentarme el capitulo anterior, starsinthesky0, rouus94, Hizuri Ken, muchas gracias por sus comentarios! estoy enamorada de ustedes! bueno y también darle las gracias a JOYhime por poner en favoritos/ seguir esta historia...
Becholates y ahora comienzo con el espacio publicitarios para "bajo las estrellas"; solo puedo describirlo como una historia tierna y eso... es tierno... demasiado tierno... ¿podría ser tan tierno que se vuelve asqueroso? no lo creo, pero es muy muy meloso... como si mezcláramos azúcar con miel y mas azúcar en la licuadora.
ahora la explicación del capitulo de hoy... esque saben, lo leí y esta enredado: bueno kanae cuenta el pasado, lo que paso hace tres años atrás. para ubicarnos mejor... Mei ya había nacido y tenia tres años. bueno ella termino con reino y justo, JUSTO, llega yashiro quien le mueve el piso a la pobre. terminan en la cama, lo que se vuelve un habito y luego de una semana kanae siente algo distinto (esta embarazada) se enferma y se da cuenta que son los mismos síntomas que tenia kyoko cuando se fue a quedar a su casa hace años atrás.
luego de eso le dice a yashiro, luego el hombre lo acepta (no daré exceso de detalles en eso)...
kanae por saltarse todo el proceso de su embarazo y nos cuenta lo que sucede ahora. kyoko esta divorciada de ren, pero, es solo por apariencias ya que se quieren mas que la cresta. Mei tiene siete años y su pequeño Key esta pronto a cumplir los tres años. la actriz esta junto a su amiga, que ahora también es actriz, conversando del GRAN Y NUEVO secreto de kyoko... si, nuevamente esta embarazada... ¿les sorprendió? ... a mi no. en fin, llega Ren, quien ahora se llama Kuon, con la nena y ya que se la habian encargado a kanae porque ellos se van de parranda.
y para re-matarla, Mei-chan le pregunta a su tía como nacen los bebes. uff... pregunta muy muy difícil de explicar, pero, vamos... !suerte Moko-san!
muchas gracias por leer! becholates y nos leemos en menos de una semana... si! que alegría!
