TU MEJOR AMIGA

Notas del autor: Gracias por soportar la espera. Me decepcionó que venía teniendo muchos reviews y bajó, pero por supuesto seguiré publicando, los reviews lo único que hacen es adelantar o retrasar la actualización.

Por eso quiero agradecer muchísimo a aquellas personas que me dejaron review, que gastaron unos minutos de su tiempo en hacerme feliz, Este capítulo va para ellas!

Gracias a cristinna, a Javiera Malfoy, a Samantha Black que han dejado reviews en otros capítulos también, a london, a laly Malfoy que agradezco su review de este capítulo y del anterior y a pechechita.

Espero no haberlos decepcionado con la tardanza y espero que el fic cubra sus expectativas! Gracias de verdad!

Capítulo X: Mi prometida

Aquel día cuando desperté Draco no estaba en la cama junto a mí. Fruncí el seño y arrugué la nariz como solía hacer cuando algo me molestaba o estaba preocupada. Tenía la sensación de que eso era culpa de la conversación que habíamos tenido la noche anterior, en donde las ganas angustiosas de enfrentar a todos hicieron que mi sentimiento Gryffindor saliera al aire, pero que su cobardía flotara en el ambiente también. No lo presionaba a hacerlo, quizás incluso era muy pronto para hacerlo, pero no podía evitar sonreír tontamente cada vez que imaginaba que me presentaba como su prometida siendo Ginny.

Supuse que el resto del día me evitaría y así fue. Los preparativos de la fiesta por el 31 de diciembre y el 1 de enero mantuvieron a toda la familia ocupada. Había un movimiento continuo por terminar de arreglar la mansión Malfoy antes del anochecer, que todos los elfos contratados se movían de un lado al otro utilizando su magia para decorar, arreglar y cambiar los objetos que estuviesen mal ubicados.

Intenté ayudar luego de desayunar pero los elfos no me dejaban, así que cubriéndome con medias de lana y una campera abrigada salí al jardín. Era increíble ver todo aquello verde y floreado, como si la nieve no lo afectara.

-Es muy precioso-dijo una voz a una pequeña distancia de donde yo estaba. Era de un hombre joven, eso lo podía notar. Sin embargo no me di vuelta, no estaba de humor para hablar con nadie.

-Estos vastos terrenos son uno de los jardines más importantes de la nación. Son enormes, ¿sabe? Y tienen un sistema de calefacción de la tierra mágico que hacen que las flores sean resistentes a las nevadas, incluso a las peores.

Me di vuelta sorprendida por la cantidad de información que poseía aquel hombre y me encontré con un joven de una mirada calma y peligrosamente calculadora. Me escrutaba como si estuviera seleccionando algún artículo para comprar y con esa mirada me asustó.

-Disculpe haberme entrometido en sus pensamientos-dijo esbozando una sonrisa cálida-Mi nombre es Logan señorita. Mucho gusto.

Se acercó caballerosamente y con una leve inclinación se sacó el sombrero haciendo una reverencia majestuosa.

-Soy Alex, Alexiel. Encantada-dije con el usual rintintín que utilizaba en esa casa. Prácticamente, ya me había acostumbrado.

-¿Qué hace una bella dama por aquí tan sola? ¿Cómo es que no hay ningún caballero cerca suyo cortejándola?

Sonreí apenada por sus halagos y respondí:

-Es… estoy buscando a Draco. ¿Sabrá usted decirme donde puede estar quizás?

-Seguramente a estas horas quizás está entrenando en el jardín trasero. Puedo acompañarla hasta allí si usted desea.

Acepté algo temerosa porque me di cuenta que si intentaba llegar hasta allí terminaría perdiéndome por aquella gran mansión. Él me dirigió una sonrisa cálida.

-Disculpe, ¿usted tiene algún parentesco con los Malfoy?

-Pues, si. Realmente soy primo de Draco. Pero no solemos juntarnos mucho, no compartimos una amistad. Solo nos encontramos para las fiestas importantes.

Asentí mientras seguía escuchando algunas anécdotas sobre Draco y él, y como eran antes, o la educación diferente que habían recibido.

-Debo decir que mi infancia fue un poco menos traumante que la de Draco. Mis padres fueron un poco menos estrictos.

Y allí a lo lejos lo vi. Llevaba puesto el traje blanco de esgrima junto a una máscara que le cubría el rostro y agitaba la espada con gran agilidad, moviendo sus pies acompasadamente.

Aquellos movimientos me trajeron viejos recuerdos de cuando era más joven y practicaba a las espadas con mis hermanos. Hubo una época en que mi padre confiscó algunas de ellas que eran mágicas pues se agitaban con una gran velocidad y cantaban la marcha fúnebre cada vez que se las movía muy bruscamente. En ese entonces solíamos embrujarlas y colocarles una masa de pan en el filo para no lastimarnos, y así hacíamos concursos por ver quien ganaba. Debo admitir que era buena en ello: mi cuerpo liviano esquivaba bien la espada y tenía unos reflejos bastantes perfectos. Gracias a ellos quedé como cazadora en el equipo de Gryffindor de Quidditch.

-Vaya primo, veo que estás intentando mejorar. No creo realmente que puedas ganarme de todos modos.

Draco se quitó la máscara y miró con odio a Logan antes de verme con él y sorprenderse.

-¿Qué haces con mi prometida Logan?

-Oh, ¿es tu prometida? Eres realmente bastante ciego. No deberías dejarla sola derrochando tanta hermosura.

Me quedé en silencio mientras Draco posaba su mirada en mí y luego en Logan nuevamente. Así que aproveche para observar mis alrededores y descubrí que ese lugar tenía una parsimoniosa sensación de paz y al mismo tiempo de guerra. Los elementos estaban distribuidos con un orden difícil de codificar, pero era obvio que Draco los había acomodado. Había un sillón grande a un costado junto a una pequeña heladera y las paredes blancas estaban llenas de cuadros o estanterías con trofeos y medallas. Era sorprendente todos los que había ganado. En el otro costado había un armario semiabierto en donde pude darme cuenta que había un par de trajes y al lado había un estante en donde reposaban espadas de varios tamaños.

Así que corrí hacia allí y comencé a tomar algunas, midiendo su tamaño y fortaleza para que yo las pudiera manejar.

-Alex, suelta eso, puedes lastimarte-escuché que decía Draco a mis espaldas.

-No-respondí tajantemente mientras sentía la mirada de ambos presentes en mí.

-Vaya, una muchacha intrépida y rebelde. Tienes demasiada suerte primo, si no fuera porque te vio primero…

-Guarda silencio-espetó Draco irritado interrumpiendo a Logan. Me di vuelta para observarlos y ambos se miraban con odio y rencor grabado en sus ojos.

-Me parece que lo único que quieres es que te gane.

-Toma un uniforme y veremos quien es derrotado. Te advierto que he practicado mucho y no será como los otros años.

Logan sonrió descaradamente y se retiró hacia una de las puertas que conectaban el lugar con la mansión.

-¿Qué hacías con él?-preguntó Draco mirándome de forma sombría y dura.

-Digamos que mi prometido se olvidó de mí descaradamente y lo único que hace es evitarme. Así que salí a los jardines a buscarlo y me encontré con él-dije moviendo mis pestañas con vigor fingiendo falsa inocencia.

-Yo no te evito-dijo con la misma voz.

-No niegues lo que es innegable Draco. Sé que me evitas por la conversación que tuvimos ayer. Tienes miedo a comprometerte conmigo o con alguien, por eso surgió Alex, ¿No lo crees así?

Draco abrió la boca para responder pero la cerró y me miró fijamente.

-Es que se me hace difícil confiar… Tú me mentiste una vez Ginny, recuérdalo.

-¿Se te hace difícil confiar en mí? ¿Crees que no te amo, que estoy contigo por tu dinero o alguna de esas cosas?

Pero él no respondió. Me mordí el labio y arrugué la nariz sabiendo que seguramente una de sus dudas era por eso.

-Mi amor no tiene precio Draco. No estoy dispuesta a vivir con alguien que no me quiera y que yo no quiera. Es ridículo pensar que el dinero llenará ese vacío. Creí que me conocías un poco mejor. Pero si lo prefieres así, cuando vuelva a ser Ginevra Weasley me alejo de ti. ¿Es eso lo que quieres?

A penas me iba a responder salió Logan interrumpiéndonos. Lo miré furibunda pero él me ignoró. Llevaba un traje parecido al de Draco y la máscara en la mano, junto a su espada.

-Estate listo para perder Draco.

-Eres tú el que serás derrotado.

La batalla comenzó cuando ambos se pusieron en pose y comenzaron a chocar sus espadas con agilidad y velocidad. Me quedé observándolos mientras ambos se movían, a una distancia medianamente prudente. La batalla no duró mucho más de diez minutos, ambos esquivándose e intentando tocar al otro, hasta que Logan con un movimiento le quitó la espada a Draco de las manos, justo cuando él tropezaba y se caía.

Antes de que Logan hiciera algo, se quitó la máscara y sonrió socarronamente.

-Te dije que solo eres estorbo para mí cuando cruzamos espadas. Nunca podrás ganarme Draco, debes aceptarlo, sino seguirás siendo humillado por mí.

Así que agitó la espada dispuesto a tocarlo pero chocó contra algo que no esperó ver. Allí, delante de él, coloqué la espada que tenía en mis manos deteniéndolo y haciendo que ambos muchachos se sorprendieran. Debo admitir que no estaba muy cómoda con una pollera y mis medias de lana, pero a penas vi que Draco caía al suelo me adelanté a ayudarlo. Así que moví nuevamente la espada produciéndole un corte en la cara que pareció enojarlo. Si no fuera por mi valentía y quizás mi estupidez me habría dado cuenta que eso había sido un grave error. Logan agitó su espada ágilmente y por poco y no la esquivaba. Lo peor era que no llevaba traje así que hice todo mi esfuerzo por esquivarlo, hasta que en un momento me agaché cuando él estuvo a punto de lastimarme y cuando me levanté hice fuerza y mandé a volar su espada a unos centímetros de él.

-Touché joven Logan-dije tocándolo suavemente en el estómago.

Dejé el arma en el suelo y fui a ayudar a Draco a levantarse, quien me miraba con una cara de incredulidad arqueando una ceja. Luego, me agaché para ver la cortadura que había en el rostro de Logan, quien me miraba entre asombrado y molesto al ver que le había ganado. Su expresión volvió a ser aquella que vi en el jardín e intenté alejar mi rostro de él.

-No es nada grave. Discúlpeme haberlo lastimado, pero para eso está la máscara-dije humildemente-Además, no es profundo, con un poco de algodón se curará.

-No se preocupe señorita. Me ha intrigado mucho su manera de pelear. Es usted muy ágil y comprometida. Salió a defender el orgullo de su futuro esposo, me parece una actitud interesante.

Sin embargo, alejando mi mano cuidadosamente se levantó y caminando sin voltear se retiró de allí con paso firme.

-¿Cómo es que sabes…?

-Mis hermanos. Papá había confiscado unas espadas y las llevó a casa para arreglarlas. Así que mis hermanos y yo se las robamos y pasamos mucho tiempo practicando en las vacaciones durante muchos años día y noche.

-Bueno pues, gracias por dejar que Logan no me venciera-dijo agachando la cabeza.

-Para ganar hay que luchar humildemente. Si él hubiese acabado con anterioridad la pelea, entonces no me habría dado tiempo de intervenir. Y no me agradezcas…

No te acerques a Logan-dijo mirando hacia la puerta por la que el susodicho había salido, interrumpiéndome.

-¿Cómo?-pregunté asombrada por lo que me había dicho.

-Está interesado en ti.

-¿Y eso que tiene que ver?

Draco me dirigió una mirada de obviedad, como si esa pregunta fuese absurda.

-No te quiero ver con él.

-¿Y bajo que autoridad respondo?-pregunté con ironía.

-Eres mía Ginny-dijo con suma seguridad, acercándose hacia mí.-Que eso te quede claro, eres solo mía.

Y volvió a besarme de una manera tan inesperada que logró alejarme de toda realidad. Aquel beso era cálido, acompasado y algo cruel, totalmente excitante. Su lengua se introdujo con delicadeza pero comenzó a moverse con terrible ferocidad, haciendo que me doliera saber que en algún momento iba a terminar.

Sin embargo me sorprendió que en un arranque de razón me separara, y a juzgar por su cara él también parecía sorprendido.

-No Draco, las cosas no son así. No soy tuya pues no soy un objeto de colección. Hace un rato me dijiste que no confiabas en mí ni en mi amor. Solo soy tuya cuando alguien más se fija en mí, ¿verdad? Pues entiéndelo: no soy adorno de nadie y no vengo por tu dinero. Realmente me lastima que pienses eso de mí.

Así que alejándome de sus brazos, caminé hacia la puerta por la que Logan había salido.

- o.O.O.O.o -

Me quedé en la biblioteca todo el resto del día, evitando la comida y evitando a Draco, a quien cada vez que veía en mis pensamientos un nudo en el pecho se retorcía, lastimándome.

Así que hasta que no vino Chris a buscarme con cara enojada me costó mucho incorporarme, ya sumida en las historias fantásticas de los libros que leía.

-¿Qué haces aquí? Tendrías que estar preparada para el baile ya. Vamos, levántate de ese sillón perezosa.

-Es que no tengo ganas. ¿Qué tal si me escapo por la ventana y no asisto?

-Vamos Ginny-tragué saliva y la miré desorbitada cuando dijo mi nombre de pila-Draco me terminó de contar porque lo amenacé. No te preocupes, soy confiable.

Suspiré un poco más tranquila sabiendo que me decía la verdad. Así que me levanté y salí corriendo hacia la habitación, junto con ella.

Me bañé apresurada y mientras me calzaba el vestido, ella me secaba el pelo con un hechizo útil y me peinaba haciéndome pequeños bucles.

-Ahora el maquillaje.

-Peor no sé maquillarme muy bien.

-Yo lo haré. Tu quédate quieta y no te muevas así no corres la pintura.

Draco no apareció por allí, con lo cual deduje que ya se había cambiado mucho antes que yo. En efecto, cuando Christinne bajó delante de mí y con una voz suave pero fuerte me presentó, lo vi entre la gente.

Así que suspiré y poniendo mi mejor sonrisa bajé los escalones procurando no tropezarme con los tacos.

Se escuchó un murmullo general cuando terminé de bajar las escaleras y allí estaba Draco, vestido con un traje blanco realmente hermoso y una rosa roja que me entregó a penas me acerqué a él.

-Te ves demasiado hermosa. Ven, tengo que presentarte con mucha gente-dijo tomándome de la mano y deslizándome hasta diferentes grupos de personas que bebían y charlaban.

Chris me miraba atentamente desde donde estaba, sonriéndome y alentándome para que sonriera. La verdad era que me estaba aburriendo bastante, así que le susurré en el oído a Draco que me iba con Christinne y él me sonrió aceptando.

-Me dijiste que esto era divertido. Me estoy aburriendo más que estudiando Adivinación en mi colegio.

-Eres muy rebelde. Haces que la gente de aquí se vea como demonios egoístas. ¿Sabes bailar Ginny?

-Puedo defenderme-respondí sonriendo.

-Ya verás como se vuelve todo divertido, sobre todo para mí-dijo riendo nuevamente.

Nos quedamos hablando de nosotras. Le había contado un poco de mi familia, de mi aspecto sin la poción y sobre Hogwarts y mis amigos. Luego ella me contó sobre ella, que era un año mayor que yo y que su padre solía pasársela viajando y trayéndole recuerdos para opacar su ausencia.

-Y yo lo quiero mucho. Todos dicen que me parezco mucho a él, no como Emina que se parece más a mi madre.

-Ahora que lo noto es cierto. Ella y tú son muy diferentes.

-Eso es porque ella no tuvo un padre rico. Nuestra madre quedó embarazada de ella primero un tiempo antes de casarse con mi padre. Somos medio-hermanas. Por esa razón quiere casarse con Draco, para poder tener un apellido renombrado. Y por supuesto, muchas joyas.

Me mordí el labio y fruncí la nariz algo molesta conmigo misma. Debí haber entendido un poco más a Draco y no haberlo presionado, después de todo tuvo una vida muy estricta y la mala fortuna de tener personas como Emina rodeándolo, que solo se preocupaban por su apellido y por su dinero.

-Ginny-dijo una voz en mi oído que logré reconocer como la de Draco-Ven, hay que abrir el baile.

Tirándome del brazo, sin que yo pudiera dar una respuesta antes, me acercó a su cuerpo mientras la gente se abría formando un círculo entre nosotros. Luego, música lenta comenzó a sonar, mientras Draco me guiaba por la pista de baile.

- o.O.O.O.o -

Draco y yo mirábamos algo aburridos como la gente se aproximaba a la pista de baile. Realmente no tenía muchas ganas de bailar en aquel momento. Sin embargo, cuando vi que Emina se dirigía a nosotros me tomé del brazo de Draco y girando su rostro lo besé suavemente en los labios.

Emina nos miraba con odio furibundo, pero evitando aquel hecho se agarró del otro brazo de Draco y tiró de él.

-Vamos a bailar Draco.

-No sé si es lo mejor Emina-respondió él algo incómodo, mientras yo la miraba enojada.

-Oh, vamos. No le negarás al menos un baile a mi hija-exclamó Lady Lucrecia detrás nuestro, sonriéndole con ingeniosidad a Emina.

Miré furibunda como ella comenzaba a intentar seducirlo y apoyaba su cuerpo bien cerca del de Draco. Si hubiera tenido visión de rayos láser posiblemente ambos ya hubieran quedado hechos cenizas.

-Ey, Alex-gritó Chris desde lejos-Ven, quiero presentarte a alguien.

Me acerqué hacia donde ella estaba y la encontré hablando con Logan.

-Oh, bella dama. Déjeme decirle que ese vestido le queda exquisito-exclamó él besando mi mano con demasiado afecto.

-¿Ya se conocen?

Logan asintió.

-Tuvimos un pequeño encuentro con anterioridad. Déjeme decirle que nuevamente es una pena que Draco no esté con usted. Si fuera mi prometida no la dejaría sola en ningún momento.

-¿Por qué no la sacas a bailar Logan?-preguntó Chris con malicia.

-Oh, que buena idea. Venga, vamos.

Intenté replicar pero él parecía sordo a mis quejas, y me llevó hasta la pista bien cerca de donde estaba Draco. Volví a observar como Emina intentaba besarlo sin éxito y me puse a bailar lo mejor que podía con él, llamando la atención de varias parejas que se detuvieron para vernos.

En un momento a otro, sentí como Chris se acercaba a nosotros, pero sin detenerse fue hacia donde estaba Draco. A pesar de la música pude entender lo que ella le decía:

-Ya terminó la canción Emina, bailaré yo con Draco ahora.

La rubia pareció algo desorientada cuando él la soltó y Chris aprovechó para tomar las manos de Draco.

Al principio comenzó a murmurarle algunas palabras al oído de Draco que no pude escuchar, pero inmediatamente me di cuenta que era lo que había dicho cuando él se giró bruscamente a mirarnos y frunció el seño con enojo.

Realmente tenía una astucia para cumplir sus objetivos que me dio gracia aquel plan. Estaba intentando darle celos a Draco, así que pretendí hablar con Logan para que pareciera que estaba a gusto, mientras aguzaba el oído para escuchar lo que ella le decía.

-… y de todas formas ya no importa, ¿Dudas que Logan pueda conquistarla? Yo la veo muy cómoda con él. Y lo peor es que no eres quien para detenerla si lo prefiere.

-Claro que soy. Soy su novio.

-No lo eres. Me has dicho que se han besado pero nada más. Tu no le has propuesto nada…

Aquellas insinuaciones me hicieron sonreír. Realmente ella tenía una capacidad muy buena para manipular a Draco y decía las palabras correctas. Lo que no me esperaba era que mientras sonreía, Draco se había acercado a nosotros y sin pedirle permiso había empujado a Logan y me había tomado de las manos, dejando sorprendido a la mitad del salón, y a mi inclusive.

-Te dije que te alejaras de Logan-exclamó sombrío mientras me observaba y seguía bailando conmigo.

-No pude evitarlo. Tú te habías ido con Emina y él se me acercó.

-Le hubieras dicho que no.

-Hubieras hecho lo mismo-repliqué-¿O crees que no me molesta ver como coquetea contigo? Ahora mismo te está mirando con esa cara de…

Pero un beso profundo de Draco me sacó de mis pensamientos y cortó lo que estaba diciendo. Fue un beso largo y sensual, que atrajo las miradas de varios. Draco abrió la boca y tomándome de la nuca, paró de bailar para entregarse al beso que me estaba brindando. Los sentidos se me nublaron y lo único que sentía era como los labios me ardían de dolor y de pasión, ansiando más, mucho más.

-Quizás con eso le quede más claro que yo te quiero a ti-dijo cuando se separó de mí.

Era cierto. Emina nos miraba con una desesperación profunda en sus ojos, y yo sonreí satisfecha mientras seguíamos bailando.

-Ginny, yo… quiero pedirte perdón. Es muy difícil para mí no dudar de la gente y…-pero esta vez yo ahogué sus palabras en un beso ligero, aprisionando sus labios nuevamente y sonriéndole cuando nos separamos.

-No necesitas disculparte, lamento haberte presionado. Sé que te cuesta demostrar amor.

-Pero las cosas no pueden ser así.

-¿De que hablas?-pregunté totalmente desconcertada.

Draco me soltó y fue hacia la mesa a buscar una copa. Lo miré y tomándome de la mano me arrastró hacia la escalera, diciéndole a uno de los invitados algo en el oído que me fue muy complicado de entender. Luego caminamos hacia las escaleras, mientras me hacía subir los primeros escalones.

La música de pronto se apagó y Draco atrajo la atención de todos los presentes, haciéndome poner nerviosa.

-Quiero presentarles-dijo tomando una de mis manos y en la otra llevaba la copa-a la persona que me ha devuelto la vida, a quien amo con toda mi alma, a quien le debo prácticamente mi felicidad. Hemos cruzado por mucho pero me ha demostrado fielmente su confianza y ha conquistado mi corazón. Les presento-dijo derramando la copa sobre mi cabello haciendo que sintiera como mi corazón daba un brinco y una felicidad inundaba mi alma-a mi prometida: Ginevra Weasley.


Próximo capítulo - No se si queda uno o dos capítulos.

Lo que viene: La reacción de los padres. Creo que se llamará Veritaserum si no le encuentro un título mejor.

Espero que les haya gustado!

Saludos