Siiii al fin cap nuevo :D lamentó haber tardado xD pero aseguro que la espera habrá valido la pena, no se olviden e comentar que les pareció :D


~amatista pov mismo día y hora~

shina de fue de la habitación dejándome sola con jeff, lo mire y vi su mirada azul sin brillo, me sentía mal, me sentía culpable, quería ayudarlo pero no sabia como, me acerque a la barrera y la toque ahora con amabas manos, el me vio y pego su frente a dicha barrera, no despegaba la vista de mi, y eso me inquietaba un poco, "¿que puedo hacer para ayudarlo?" pensé para mi misma, pues aunque le había prometido de que lo ayudaría, la verdad es que no tengo ni idea de que hacer para que este mejor, trataba de convencerme a mi misma de que tenia una idea de como ayudarlo, trataba de parecer fuerte y determinada como lulu, pero la verdad es que estaba a nada de desmoronarme por la desesperación, "trata de hablar con el..." me dijo yandere con algo de empatia en su voz, "no me escuchara..." pensé desanimada, "si no lo intentas, nunca lo sabrás, shina te pidió que lo hicieras entrar en razón por algo, tal vez ella sabe que tu eres la única que se puede comunicar con el." mire nuevamente a jeff, el cual seguía sin despagar la vista de mi, aun con su frente recargada en la barrera de energía.

-quiero ayudarte... pero no se como... -lo mire al borde del llanto, no quería verlo así, desquiciado, sin razón, me daba miedo verlo así, y por alguna extraña razón, a pesar de no recordarlo, ni conocerlo lo suficiente, sabia que el no era así, sabia que el no se comportaría así.

-huye conmigo... -me dijo en un susurro, sin dejar de mirarme, con total determinación en sus ojos, lo mire con sorpresa, no por lo que me había dicho, si no porque había hablado conmigo, mostraba signos de tener una conversación coherente, -deberías estar conmigo... no debiste de haber escapado... no debiste haberte ido con ese bastardo...

-no querías dejarme ir... no me gusta estar encerrada, a nadie le gusta jeff...

-aun así... hubiera preferido que vinieras corriendo con la pelo de chicle a que te fueras directo con el bastardo ese...

-¿de quien hablas jeff?

-¡del idiota llamado abadon!

-¿abadon...? ¿lo conoces?

-lo conocí el día en que te fuiste... te busque y cuando te encontré te vi hablando muy animadamente con ese sujeto... los seguí hasta la casa de la pelo de chicle... tenia la intención de traerte de nuevo conmigo... pero entonces mencionaron que tenia una hija...

-¿lo escuchaste...? -dije tratando de ocultar mi sorpresa y mi preocupación, el sólo me miro, supuse que había leído mis expresiones, y que con esto; si tenía alguna duda de que lo que escucho era mentira, al verme quedo resuelta

-¿es cierto? -me pregunto con una mirada totalmente neutra, no sabía que esperar si le respondía que no, y mucho menos sabía que esperar sí respondía que si

-la chica que estaba conmigo hace un momento... Se llama clementine... Y si, es tu hija...

-¿¡cómo mierdas es posible que lo sea si tiene casi mi edad!? ¿¡Pretendes que crea que esa chica de 18 años es mi hija!?

-¡¿crees que para mi no fue difícil asimilarlo también?! ¡No tenía planeado tener hijos! ¡Al menos otro no! -la expresión de jeff siguió frustrada, y era normal, o al menos eso yo pensaba, el que ninguno de los dos recuerde esta haciendo que esto sea difícil para ambos, sea lo que sea que Shina este haciendo, debe de apresurarse, pues sí no lo hace, ambos termináremos consumidos por la desesperación y al final en el peor de los casos caeremos en la histeria

-¡¿porque no recuerdo eso?! ¡Recordaría tener una hija! ¡O al menos recordaría el haberme acostado contigo! La única explicación es que ella no es mi hija, ¡Y sólo me estas mintiendo!

-yo también quise creer eso pero es imposible... Te explicare todo lo que se y todo lo que esta pasando... Se que no me creerás, pero puedo traer aquí a tus amigos y verás que ellos te dirán lo mismo que yo... -cence a contarle todo, absolutamente todo lo que sabía, incluso le dije porque Shina lo torturo la primera vez que vino aquí, le dije que slender, ya sabía todo esto, que el sabe mucho más que yo, incluso le ofrecí traerlo para que le contará, al igual que me ofrecí a traer a nina, pero dijo que no, que por ahora sólo le contará lo que yo sabía, le dije quien era abadon, y quien era Lilith, y para finalizar le dije que ahora mismo Shina esta buscando la forma de hacernos recordar, y que se llevo a clementine seguramente para que le ayudara, cuando termine de decirle todos el simplemente volvió a mirarme con esos ojos inexpresivos que sólo me provocaban quitar la barrera y sarandearlo para que entrara en razón y me dijera lo que fuera, con tal de que no me siguiera viendo de esa manera, me enojaba demasiado no ver ninguna expresión en su cara

-entonces... ¿Estamos en un juego? -pregunto aún sin creerme

-si...

-no pedí creerte nada... Simplemente me es imposible creer todo eso, puedo creerte que eres una diosa, incluso me lo demostraste, pero creer que soy parte del juego de tus "hijas", que tuve una hija que es semidiosa, y sobre todo creer que es NUESTRA, ¡eso no me lo creo! ¡Nunca tendría una hija! Podría tener novia, pero un hijo o hija no...

-¿¡y crees que yo estoy feliz de tener una?! Ya me causaron suficientes problemas las primeras seis como para tener que lidiar con una más, que aparté es semidiosa y que cuyo instinto natural es derrocar a su progenitor dios... ¡¿Crees que habría tenido un hijo o hija semidiós sabiendo que ellos nacen sólo para matar a su progenitor dios?! ¡Soy muchas cosas pero no suicida!

-entonces creo que ambos pensamos igual... Sin embargo no hay forma de negar que es hija tuya... Pero si hay forma de justificar que no es mía...

-no me importa sí crees que es tuya o no... A quien lastimarás es a ella no a mi... Sin embargo solo quiero que me creas el echo de que eres parte de este juego, y como tal tienes que ayudar a terminarlo pues estas involucrado...

-no voy a ayudarte... Esto no me incumbe...

-si no te incumbiera no hubieras intentado llevarme contigo la primera vez... Tal vez lo que Shina dice es verdad, tal vez una pequeña parte de ti sabe que tiene que estar aquí para hacer algo... Y no es por alardear o por hacer crecer mi ego inútilmente, pero si en nuestro pasado ambos llegamos a ser algo tan fuerte como para tener una hija... Tal vez el subconsciente es lo que nos hace estar uno con el otro... ¿Escuchaste lo que dijo Shina antes de irse?

-si...

-tal vez es cierto... Tu subcontinente hace que me quieras... Y al no saber el porque tu mente se desespera... Y te hace actuar como antes... Lo mismo me pasa a mi, pero no de una manera tan explosiva... Te quiero y no se porque... Me puse triste cuando no estabas... No salude esta habitación por mucho tiempo... Por mi cabeza pasó la idea de suicidarme... Pero no puedo hacerlo... Yo tampoco quería creer que tenía una hija... Me aterraba la idea y me confundía demasiado el saber que tu eras el padre pues es algo imposible...

-¿me quieres? Jaja... Que curioso... Cuando me entere de que tenía una hija, tenía la intención de preguntarle a nina o a slenderman si era cierto... Pero nunca los encontré... Tal vez porque ellos estaban aquí... Después trate de convencerme de que la idea de tener una hija era una estupides y que fuera tuya era aún más extraño e imposible... Trate de olvidar todo lo relacionado con ese tema... Trate de olvidarte pero simplemente no podía, llegue a la conclusión de que tenía que estar contigo... Eres la única que ha podido calmarme... La única que me hace querer matar a todo el mundo y a la vez la única por la que sí me lo pidiera dejaría de matar... Me vuelves débil... Pero a la vez cuando estoy a tu lado me haces fuerte... Haces que mi cabeza se rompa y a la vez vuelva a unirse... Eres mi droga... No tengo mejor forma de decirlo...

Lo mire por un par de segundos, sus ojos sin brillo me miraban fijamente, mostrándome nada más que pura sinceridad, me di cuenta de que la locura que mostró antes había desaparecido, en sus ojos ya no se mostraba el deseo de posesión, lo único que veía era amor, sentí algo mojado resbalar por mi mejilla, y me di cuenta de que eran lágrimas, yo nunca había llorado, por nada del mundo lo había hecho, lo única vez que llore fue el día en que perdí todo, y pensé que nada más triste que eso me haría llorar de nuevo, y ahora no siento tristeza, así que no tengo no la menor idea de porque estoy llorando "son lágrimas de felicidad" la vos de celestial sonó en mi cabeza, sonreí sin darme cuenta, nunca había llorado de felicidad, ni siquiera sabía que eso era posible, la barrera entre jeff y yo comenzó a desaparecer, tan pronto como pude me abalance hacia jeff y lo abrace con todas mis fuerzas, el me correspondió el abrazo, y sin saber el porque me sentí sumamente feliz, el me tomo del rostro y limpio mis lágrimas, recargó su frente con la mía, sin despegar la mirada de mi, yo no paraba de llorar, me sentía feliz, y no sabía el porque, el tomo mi rostro con ambas manos y acercó sus labios a los míos, dándome un tierno beso, el beso fue corto, apenas y fue un roce, me abrazo mas fuerte y me dijo

-sea lo que sea que la pelo de chicle este haciendo, mas vale que se apresure... quiero recordar muchas cosas...

le correspondí el abrazo a jeff, procurando no sobrepasarme con la fuerza que usaba, desde lo mas profundo de mi corazon, deseaba que shina recuperara nuestros recuerdos, eso era todo lo que me importaba ahora

~fin amatista pov~

~clementine pov~

shina y yo llevábamos corriendo bastante tiempo, no habíamos parado, nuestro destino, era el bosque, el departamento estaba algo alejado, por lo que era obvio que nos íbamos a tardar bastante.

-tenemos que darnos prisa, no es por sonar grosera, pero eres la que nos esta retrasando -dijo shina sin dejar de correr, era verdad, mi velocidad no es para nada, parecida a la de ella, yo corría como un humano normal, mientras que ella puede correr mas rápido que cualquier auto de carreras que se pueda crear, ahora simplemente esta corriendo a esa velocidad por mi culpa, pero ¿que puedo hacer?

-lo siento pero no puedo correr tan rápido...

-eres mitad diosa, estas muy unida a tu lado humano, deberías usar mas tu lado "mágico" por llamarlo de alguna manera... al menos tienes resistencia eso es algo...

-¿como uso ese lado de mi?

-bueno, eso es algo que se supone debiste de poder hacer siempre, desde que naciste... es parte de tu naturaleza...

-pues nunca he hecho algo digno de llamarse "mágico"

-mmm pues veamos... -shina paro en seco, haciendo que yo también lo hiciera -muy bien, hay que ver como esta tu mente, seguro que el problema viene de ahí, pues tu alma y tu cuerpo presentan características de diosa, si me permites revisar tu mente tal vez sepa que esta sucediendo...

-si claro... pero tiene que ser rápido... recuerda que llevamos prisa...

-si no te preocupes no tardare...

shina toco mi frente y comencé a compartir pensamientos con ella, fue extraño, sentía como ella veía todos mis pensamientos y todos mis recuerdos, lo mas extraño es que yo en su mente no veía nada, ni pensamientos, ni recuerdos, nada, ni una mísera imagen de algo que hayamos vivido hace poco, ni siquiera vi en su mente el como fue que encontraron a masky y hoodie, fue bastante extraño, era como si ella fuera un papel en blanco, algo que se supone debería ser imposible

-ya veo el problema... -dijo mientras soltaba mi frente -al parecer desde pequeña te has regido por los conocimientos humanos... nina y el mimo te dieron una buena educación humana... por lo que se, has aprendido todo lo que un humano debería aprender, si lo ponemos en rango escolar, llegaste hasta tercer grado de secundaria, y tomando en cuenta el tiempo que llevas existiendo, puedo decir que aprendes rápido... sin embargo ese es nuestro problema ahora, los humanos no creen en nada mas que en lo que ven, eso te hace de mente cerrada...

-entonces... ¿que hago?

-olvida todo lo que has aprendido, tiralo a la basura, los humanos no están muy equivocados, sus avances tecnológicos son buenos, y con ellos pueden acercarse a hacer las mismas cosas que un dios, sin embargo están tocando solamente la punta del iceberg, crean leyes para darle explicación a lo que descubren, pero cuando no pueden darle una teoría o una explicación a algo, lo que hacen simplemente olvidarlo y decir que hacer tal cosa es imposible... tu mente ahora esta regida por ese modo de pensar, y hasta que veas que tu puedes ir por encima de esas leyes, es cuando puedes escucharlas y seguir aprendiendo que tanto los humanos saben...

-¿pero como hago eso? es difícil... no puedo simplemente olvidar todo lo que he aprendido...

-se que es difícil pero eso solo esta en tu cabeza, tu puedes hacer lo imposible... me imagino que en uno de tus libros de física debiste de haber leído algo sobre la piedra filosofal ¿no?

-si... una sustancia alquímica, que se esperaba que transformara los metales en oro y plata... también se esperaba que fuera un elixir de la vida... pero al final fue imposible hacerlo...

-bueno, ahí esta tu error: el pensar que es imposible... si no se hubieran rendido, hubieran logrado conseguirla -shina levanto una piedra del suelo y me la extendió, yo la mire atenta y antes de que me diera cuenta, la piedra comenzó a colorearse de un amarillo brillante, -y esto es simple magia, no se acerca en nada a los poderes de una diosa, lo único que tienes que hacer es dejar de pensar que ciertas cosas son imposibles de hacer, tu puedes hacer algo mejor que esto... solo debes intentarlo... -shina me dio la piedra la cual ahora era una pepita de oro, la mire con atención y suspire, tenia que olvidarme de todo lo que había aprendido, y tratar de ser mas diosa que humana -muy bien, ahora, ¿que tal si intentas correr un poco mas rápido? -shina salió disparada de nuevo en dirección al bosque, dejándome atrás

-¡oye! -grite mientras comenzaba a correr detrás de ella, tenia que alcanzarla o la perdería de vista, mi resistencia era buena, no era fácil que me cansara, así que ese no era un problema para mi, el problema era que mis piernas no se movían mas rápido, simplemente no me obedecían, comencé a verla cada vez mas lejos, y comencé a asustarme de nuevo, las piernas me comenzaron a doler, las rodillas me punzaban y los tobillos los sentía ardiendo, las plantas de mis pies eran un martirio, perdía velocidad, y eso era algo estresante -no puedo quedarme atrás... -dije para mi misma, obligue a mis piernas a seguirse moviendo, sin importarme el dolor, sin importar que sintiera que los pies se me caerían en cualquier momento, cerré los ojos y seguí moviendo mis piernas lo mas rápido que pude, hasta que llego el momento en que ya no sentí nada, abrí mis ojos y me encontré corriendo al lado de shina

-¡muy bien! ¡lo lograste clementine!

mire la sonrisa de shina, y luego mire a mi alrededor, a mis lados no veía nada mas que lineas luminosas, no había sonidos, mas que el de mi corazón palpitando, ni siquiera mis pies hacían ruido, incluso llegue a pensar que no estaba ni corriendo, mire al frente y vi todo como un solo camino, todo pasaba sumamente rápido frente a mi.

-muy bien clementine, ahora sigueme, hay que llegar antes que una chica que te ayudara a liberar mas tu lado de diosa...

-pero crei que la prioridad era conseguir los recuerdos de mis padres...

-y lo es, pero para obtenerlos, necesito la ayuda de tu parte diosa, le pediría ayuda a amatista, pero no creo que pueda ayudarme ahora

shina comenzó a correr mas rápido aun, poniendose delante mía para guiarme por la ciudad, no paso mucho tiempo para que llegáramos al bosque, nos adentramos tanto que pensé que podríamos perdernos, pero shina seguía adelante, después de bastante tiempo, shina paro de correr cuando llegamos a lo que parecía ser un claro, la luz del sol ya casi se había ido, solo estábamos en el crepúsculo, la luna comenzaba a asomarse en el cielo, al igual que unas cuantas estrellas, que por estar en la zona de la ciudad con menos luz artificial, podían verse bastante bien, la luna estaba llena así que ayudaba mucho a los últimos rayos del sol a alumbrar bastante el bosque, en el claro había cabañas, se veían abandonadas, y como si les hiciera falta mantenimiento desde hace algunos meses, nunca sabré porque las cosas a la intemperie tienden a arruinarse mas rápido, shina comenzó a dirigirse a unos troncos que estaban cerca, se sentó en ellos, yo la imite y me senté al lado suyo.

-y ¿ahora que? -pregunte mientras la miraba con curiosidad

-hay que esperar...

-¿que cosa?

-jeje, es a una persona... ella nos ayudara... A la chica que mencione antes, la veremos aquí

-¿como se llama?

-cuando la conozcas te la presentare, la conocí hace tiempo, cuando volví de mi viaje... el mismo dia en que tu empezaste a confiar en mi, o mejor dicho en el que empezamos a conocernos, ella es tan buena persona como tu -shina me dedico una enorme sonrisa, yo se la devolví, en este tiempo que llevo con ella, que en realidad es poco, le debo muchas cosas, por ella comencé a conocer a mi madre, y descubrí que es una buena persona, igual que shina, y ahora gracias a ella, podré conocer a mi padre y a mi madre, y saber finalmente si moriré rápidamente o no... hasta donde se, mi padre no me conoció, pero mi madre si lo hizo, me pregunto: ¿como será ella conmigo después de que me recuerde?

paso el tiempo y los rayos del sol por fin se fueron, ahora estábamos a merced de la noche, permaneciendo iluminadas solo por la luna y las estrellas, shina me dijo que siguiera practicando el unirme mas a mi lado diosa, me dijo que como diosa podía hacer vida y exterminarla por igual, así que me dedique a hacer crecer las flores, y hacer que los arboles dieran ciertos frutos, los que yo quisiera, los arboles de alrededor del claro, eran pinos, e hice que de estos florecieran rosas, y que dieran como frutos manzanas y duraznos, incluso algunos daban dos tipos de frutos en un solo árbol, me parecía imposible, incluso una abominación de la naturaleza, pero termine por olvidarme de eso, y creer que todo era posible, como shina me dijo, pasaron cerca de dos horas, y todos los arboles de alrededor ya estaban llenos de distintos tipos de flores y frutas, dieron las nueve de la noche y la amiga de shina aun no venia.

-oye, ¿no crees que ya tardo demasiado? -le pregunte a shina mientras me alejaba de uno de los arboles de los cuales había tomado dos manzanas, le entregue una a shina y me senté de nuevo a su lado.

-ya no debe de tardar... -me dijo mientras le daba una mordida a la manzana, escuche el crujir de las hojas, y dirigí mi vista hacia detrás mío, vi como una chica, de mas o menos mi edad, tal vez uno o dos años mayor que yo, de ojos oscuros y cabello igual de oscuro, su piel era morena, y vestía de negro, shina se levanto y camino hasta estar cerca de ella, la trajo hasta donde antes estábamos ella y yo sentadas y me dijo: -clementine, ella es norma, es una bruja igual que yo, ella nos podrá ayudar -me levante de donde estaba y alce mi mano hasta ella, ella me devolvió la acción y nos dimos un amigable apretón en forma de saludo

-mucho gusto, mi nombre es clementine woods...

-mucho gusto clementine, mi nombre es norma varner.

-bueno, empecemos, antes de que nos agarre la mañana y ni cuenta nos demos... -shina se acerco a lo que parecía ser un lugar para crear fogatas -clementine, ¿puedes traer unas cuantas ramas de los arboles que están aquí cerca? no te alejes mucho, no hacen falta muchas... -yo asentí con la cabeza y me dirigí a uno de los arboles de los alrededores, arranque unas cuantas ramas de los pinos, y procure quitarles las flores que tenían, vi que norma hacia lo mismo, al final, juntamos suficientes, norma tiro las ramas que consiguió al centro de donde estábamos, yo la imite y aguarde a que me dijeran que mas hacer, shina hizo aparecer fuego en su mano, pero no era un fuego normal, este era de color azul, mire a norma la cual también tenia fuego en su mano, solo que este era de un color rosa brillante, ambas lanzaron las llamas al montón de palos de madera, y estos al estar en llamas, hicieron que el fuego adquiriera un color morado brillante, del mismo color que las mechas de mi cabello -es el momento...

shina y norma se tomaron de las manos, y me unieron a mi haciendo un circulo al rededor de la fogata, shina comenzó a susurrar unas palabras que no alcance a escuchar, mire a norma la cual hacia lo mismo, el fuego comenzó a hacerse más grande, de las cabañas se comenzó a ver como algo parecido a polvo o a humo se desprendía de estas, como si se desintegraran y el fuego de la fogata lo atrajera y se lo comiera, sin embargo las cabañas seguían intactas, era extraño y a la ves hermoso ver eso, pues el polvo era de colores, algunas Cabañas desprendían más polvo que otras, y el polvo era de colores diferentes, pero el que más predominaba era el color, morado, el rojo y en verde, vi la fogata y en esta el fuego ya nos rebasaba en altura, y el fuego paso de estar morado a ser blanco, era muy bello, cuando las cabañas dejaron de desprender polvo, el fuego comenzó a extinguiese y a comprimiese, mire como norma y Shina dejaban de susurrar y sólo observaban como el fuego se iba apagando, todas nos soltamos, y vimos como el fuego era cada vez más y más pequeño, norma saco de su bolsillo un pequeño collar, el cual brillaba de color morado

-no tienes idea de lo que pase para conseguirlo... Tuve que rastrearlo por toda la ciudad, al final lo encontré en una cabaña, ¡los malditos perros casi me muerden!

-valdrá la pena lo que hiciste... Te lo aseguro... -Dijo Shina mientras tomaba el collar -todas dos pasos hacia atrás... -norma y yo hicimos caso a Shina, vimos como ella tomaba el collar y lo lanzaba a la fogata casi extinta, de inmediato esta volvió a hacerse tan grande como antes, pero esta vez no en altura si no en ancho, quemo toda la flora a su alrededor, al final las llamas sólo quedaron al rededor, formando un círculo, y dentro de este había aparecido un portal, pero este era diferente a los otros que antes había visto, no eran como los que mi madre y Shina hacían, en vez de ser azul, este portal era blanco -lo logramos... -dijo Shina sorprendida, ella me tomo de la mano, y norma hizo lo mismo -muy bien... Crucemos rápido el portal, o se cerrará antes de que podamos hacer algo...

Todas saltamos al portal, el cual comenzaba a cerrarse, cuando lo cruzamos, llegamos a un lugar totalmente en blanco, era muy curioso, no había nada, mire arriba y vi como el portal se iba cerrando hasta desaparecer, una vez que se fue, vi en lo alto lo que parecían ser estrellas, pero estas se veían enormes, y eran entre azules y negras.

-¿donde estamos? -dije sin dejar de mirar todo el lugar

-en el centro del universo... Aquí es donde las diosas hacen universos... Como los que ves ahí arriba. -dijo Shina mientras caminaba hacia la nada acompañada de norma

-y ¿que hacemos aquí? Y ¿a dónde exactamente vamos?

-vamos por los recuerdos de tu familia... -respondió esta vez norma.

Comencé a seguirlas a donde quiera que fueran, con firme más avanzábamos, veíamos más y más universos, unos más cerca que otros, fue sólo cuestión de tiempo, para que llegáramos a un parte de todo este lugar, en donde los universos estaban a nuestra altura, eran como esferas, y dentro parecían tener galaxias, era muy emocionante ver todo eso, era tener literalmente todo el mundo en la palma de mi mano, y no sólo el mundo, si no el universo entero.

-llegamos... -dijo Shina mientras se detenía -me acerque hasta donde estaban, y vi enfrente de mi, una mesa y dos sillas, en la mesa había un tablero de ajedrez y a su lado varias piezas, pareciera que el juego había empezado pero aún no terminaba.

-¿porque esta eso aquí?

-¿no se lo has dicho? -pregunto norma a Shina

-no es necesario que lo sepa... Ya después lo sabrá...

Shina comenzó a caminar hacia los universos que estaban más cerca de nosotras, yo me acerque al tablero de ajedrez u vi con cuidado las piezas, me resulto curioso que estuvieran todas las piezas blancas, y sólo hubiera una negra, todas las piezas estaban colocadas de diferente manera, la mayoría de las piezas blancas estaban en una esquina del tablero, y en otra esquina estaban dos piezas blancas, junto con la pieza negra.

-es esta... -dijo Shina, norma y yo volteamos en su dirección, norma corrió hacia ella y yo me acerque también, Shina tenía en sus manos uno de los universos

-¿para que es? -dije mientras miraba con atención el universo

-este es el universo en el cual estábamos hace uno mentó, en la galaxia que se ve, ahí vive tu madre y tu padre, ahí están todos en este momento... -Shina tomo la esfera y extendió todo, haciendo al universo un poco más grande

-y ¿que haremos con ella?

-con tu ayuda podremos ver el pasado -dijo norma mientras tocaba mi hombro, luego pasaba su mano haya mi rostro y quitaba el mechón de cabello que cubría la mitad de mi cara -tu tienes un ojo bastante peculiar, el ojos de una diosa, por eso es morado como el de tu madre, los dioses lo pueden ver todo y a todos, eso incluye el pasado, el presente y el futuro...

-nuestro plan es, que uses ese ojo para ver el pasado de tu madre y el de tu padre, que enfoques esa habilidad en esta dimensión y hagas correr el tiempo hacia atrás, y veas toda la historia de tus padres, una vez hecho eso, tendrás que enfocar todo lo que viste en una esfera de recuerdos, luego está la mandaras a tu madre y a tu padre a través de este mismo universo, así llegara hasta ellos y así recordaran todo...

-¿en serio esperan que haga eso? ¡Es una locura!

-tu puedes hacerlo, recuerda que tu puedes hacer lo imposible... -dijo norma dando palmadas en la espalda

-norma te ayudara a hacer la espera de recuerdos, no te preocupes no estarás sola... -Shina se alejo y del universo, dejándome el espacio libre para verlo, todo se veía hermoso, estaba maravillada, toqué el universo y vi que se sentía como si tocara un vidrio, pero este era más delgado, toqué un punto de la galaxia y este inmediatamente me llevo hasta lo que parecía ser una estrella, una gigante roja

-jajaja ¡esto es genial!

-¿Shina que haces? -la voz de norma me saco de mis pensamientos, gire hacia mi derecha y vía a Shina de espaldas, mirando unos cuantos universos que estaban cerca. Note como Shina comenzó a temblar, no sabía si por miedo o enojo o entusiasmo, ella comenzó caminar hacia otros universos a paso firme, se veía molesta -¡Shina! ¿Shina a donde vas que pasa?

Shina buscaba frenéticamente un universo, veía todos, y el que no le servía lo alejaba

-¿Shina que pasa? -pregunte preocupada

-no quería llegar a esto... ¡Todo es culpa suya! -dijo en voz baja, pero alcance a escucharla

-¡shina! -grito norma tratando de llamar su atención

-¡tu encargare de recuperar los recuerdos de amatista! ¡Quédate a ayudar a clementine!

-y ¿tu a donde vas?

-eso no de su incumbencia... -shina tomo un universo y la hizo grande, la toco en un punto específico y está de inmediato se fue a un planeta, se parecía a la tierra, volvió a tocar, pero esta vez se fue hasta una ciudad en la tierra, -las encontré... -shina entro en el universo y desapareció, este volvió a su estado normal, y se alzó en lo alto, poniéndose por encima de los demás universos

-pero... ¿Qué paso? -dije aún sin comprender

-no lo se... Pero... Sería bueno que le hiciéramos caso... Ya volverá... O al menos creo que volverá... Si no vuelve para cuando terminemos, iremos por ella ¿te parece buena idea?

-si... Es un buen plan... Sabes tratemos de darnos prisa... No quiero tardar mucho...

-aunque nos apresuremos, puede que aún así tardemos, en este lugar no hay tiempo, puede que estemos años y meses y ni cuenta nos demos... Nos hubiera servido traer un reloj...

-¿¡espera años?! ¡¿Meses?!

-sip, así que démonos prisa... Tal ves recuperemos tiempo... -norma se acercó hasta donde estaba y comenzó a darme consejos para poder ver el pasado, yo trataba de escucharlas, pero mi preocupación era saber que le había pasado a shina... Actuó extraño, y todo suceso muy rápido... Ojalá y cuando vuelvan pueda explicar que paso.

~fin clementine pov~

~shina pov~

Sabía que no podía confiar en ella, ¡lo sabia! Esa estúpida oferta del deseo, ¡sabía que era falsa...! Fui una estúpida al creer en la diosa de los pecados... Ese maldito collar... ¡El maldito collar que tiene amatista en el cuello, no es lo que cumple mi deseo!, ¡lo que hizo ese collar fue matar a todos los que fueron absorbidos por amatista, todos están muertos! Y cuando la ronda acabara ¡también me mataría a mi!, no se que entendió por libertad, ¡pero yo no quería morir! Quería estar con mi familia de nuevo... No queja morir junto a ellos... Ahora no dejaré que eso termine conmigo... Y voy a traer de vuelta a mi familia, signifique lo que signifiqué, arriesgue lo que arriesgue, no me importa...

Termine en una ciudad de Japón, en la cual ahora vivían citrino y zafiro, ahora que estaban muertas, ellas renacerían como humanas, pero el collar que tiene desde niñas, las seguiría todos los días de sus vidas, aún cuando fueran humanas o diosas, en ese collar está la parte más importante de ellas, una "reserva" de su esencia de diosa, tenía que ir por esos collares, corrí hacia el departamento en donde vivían esas dos, junto con sus padres adoptivos, ellas los consiguieron hace mucho tiempo, no se los detalles y no me interesan, sólo se que ellas fueron adoptadas por esos dos, y que son los que se hicieron cargo de ellas, después de que murieron.

El departamento era enorme, el clima estaba lluvioso así que no había personas en la calle, sin mencionar que eran las 12:00 pm, entré al departamento de la familia, y comencé a revisarlo en busca de zafiro y citrino, el lugar estaba oscuro, pero podía ver, fui hasta una de las habitaciones y encontré a dos hombre dormidos, uno Rubio y otro de cabello oscuro, eran los padres de zafiro y citrino, cerré la puerta y seguí caminando hasta entrar a otra de las habitaciones, abrí esta y me encontré a dos niñas, una de cabello azul y otra de cabello naranja, entré con cuidado de no despertarlas, busque los collares pero no estaban por ningún lado, ni en el tocador, ni en los cajones, me acerque a la cama y vi que ambas los tenían puestos "perfecto" pensé para mi misma con sarcasmo, "supongo que no importa si se despiertan", tome ambos collares y los jale de sus cuellos, provocando que se rompiera la cadena y así logrando quitárselos, obviamente ambas despertaron, en cuanto citrino abrió los ojos y me vio, abrió la boca y grito

-¡PAPAAA! -convoque un rayo en mi mano y lo apunte hacia ambas

-calladas... O se volverán a morir... -escuche pasos aproximarse a la habitación, la puerta se abrió y de esta aparecieron los padres de zafiro y citrino

-shina... -dijo el rubio

-que sorpresa... Ustedes me conocen... Supongo que ¿ellas les dijeron quien soy antes de que murieran no es así?

-¿que es lo que quieres aquí...? -pregunto ahora el de cabello negro

-ya tome lo que quería... Ahora díganme donde están las otras mocosas... -ninguno respondió, simplemente se limitaron a mirarme con odio -respondan o ellas se vuelven a morir...

-están en el hotel hinamuri... -hablo por fin el Rubio -Mañana tomaran un vuelo de vuelta hacia Londres...

-muy útil... -baje la mano sin dejar de tener el rayo en ella, -un placer conocerlos... Y un no tan placer volver a verlas... -dije ahora mirando a zafiro y citrino, use mi parte demonio para poder desaparecer en forma de humo y aparecer fuera del edificio del departamento, corrí hasta llegar al hotel que habían mencionado, una vez ahí, entré y fui hasta la recepción, toqué la campanilla que había en el escritorio, despertando así al tipo de recepción que estaba dormido

-¿buenas noches en que le puedo ayudar?

-una familia se está hospedando aquí, una familia de seis, dos hombres y cuatro niñas... Necesito que me diga el número de la habitación...

-emm, lo siento pero no puedo darle esa información...

-soy compañera de trabajo de uno de los hombres, me dijo que viniera a esta hora a recoger el reporte de ventas de la semana, cuestiones de trabajo...

-emm si bueno, déjeme contactarlo y le diré que baje

-no le arruine el sueño a sus hijas y a su esposo... Sí eso pasa, mañana despertaran de mal humor, además de que regresan a Londres ese mismo día, y el viaje será un martirio para ellos si no descansan bien, dígame la habitación y deslizaré el reporte por debajo de la puerta...

-bueno... Pero sólo deslice el reporte por favor y no haga mucho ruido... También hay otros que necesitan dormir.

-si no se preocupe...

-la habitación es la 818 séptimo piso...

-muchas gracias...

deje la recepción y camine rápidamente hasta el elevador, seleccione el piso y me puse a esperar, una vez llegue, corrí hasta la habitación, como el piso estaba alfombrado no hice mucho ruido, una vez llegue, tome la cerradura y la forcé, abrí la puerta y camine hasta la parte del cuarto en donde estaban las camas, había dos camas, una al lado de la otra, y en medio de estas había un tocador pequeño, encima de este estaban dos collares, el de cristal y el de ónix, sin embargo faltaban el de Esmeralda y el de escarlata, tome los collares de cristal y ónix y le di la vuelta a la cama y camine hasta donde estaban Esmeralda y escarlata dormidas, ambas de veían diferentes, ya no tenían el pelo azul con negro, lo tenían verde y rojo, respectivamente con su nombre, también las dos tenían el collar puesto, tome el collar de escarlata y lo quite de su cuello, por suerte la cadena era bastante grande, así que pude quitarlo sin despertarla, sin embargo con Esmeralda era más difícil, ella tenía el collar bastante enredado, batalle bastante pero logre desenredarlo, cuando estaba a punto de quitárselo, Esmeralda despertó se levantó y se tallo los ojos, cuando me miro se quedo quieta, no grito, no hablo, no hizo nada más que susurrarme

-yo te conozco... -en ese momento escuche como alguien más se movía, escarlata había despertado, ella hizo lo mismo que Esmeralda, pero en cuanto me vio, una expresión de sorpresa y miedo se formó en su rostro, ella sí sabía quien era, no dudo en gritar, haciendo que todas sus hermanas y sus padres despertaran, tome el collar de Esmeralda y lo arranque de su cuello, corrí al pequeño balcón que había en la habitación, abrí el vidrio y me acerque pero antes de que saltara escuche la voz de unos de los padre de Esmeralda

-que quieres aquí... -era un hombre de cabello negro, y ojos rojos, en cuanto me reconoció su mirada paso de enojo a miedo -tu...

-sorpresa... -dije con sonrisa burlona mientras saltaba por el balcón, durante la caída mire los collares, ya los tenía todos, y ahora era momento de volver, me gire en el aire quedando de pecho al suelo, y en cuanto caí de nuevo al suelo hice un cráter en este, me puse de pie y corrí hacia las afueras de la ciudad, en la zona doméstica, una vez llegue, me escondí en las calles y entré en una casa en construcción, para evitar que me encontraran, mire los collares, el ponérmelos no serviría, no era tan sencillo, tenía que absorber la esencia. -supongo que me los tengo que tragar... -le quite las cadenas a los collares, dejando sólo los dijes -provecho... -dije con sarcasmo, tome el dije de cristal y lo metí a mi boca, era como comer una piedra, me la trague, no quise no masticarla, hice lo mismo con la de ónix y Esmeralda, después me comí la de zafiro y citrino, mire la de escarlata, aún dudosa si debía comerme esa o no, pero al final opte por hacerlo, después de todo, escarlata era una de las más fuertes.

En cuanto me la trague sentí como la energía dentro de los collares se liberaba y se expandía por todo mi cuerpo, una sensación similar a la que sientes cuando tomas agua fría en un día de verano, pero mucho más fuerte, era mucho poder, demasiado, pero tenía que controlarlo, sentí como mi cabello crecía más, y como mi piel se quemaba por dentro, sin embargo era sólo una sensación, no me estaba quemando en realidad, había pasado por muchas transformaciones, pero esta era la mejor, sentía que el poder que ahora estaba en mi, bien podía derrotar fácil a amatista, y era justo lo que tenía que hacer ahora, pues tenía que quitarle su collar, para poder revivir a mi familia, y ella no se iba a dejar, pues creía que el collar iba a ser como el "testigo" de su victoria en esta ronda, tal vez y ahora me gane su odio, tal vez este es el inicio de una pelea... Pues aún el poder que tengo no es suficiente para ganarle a amatista y para revivir a mi familia y ser libre, necesitaba una última pizca de poder... Y ese es el poder de amatista, pero conseguirlo directamente de ella sería muy difícil, Lo cual me deja con sólo una forma de conseguir ese poder, y es quitárselo una niña en particular... Una niña que tal vez nunca debió de confiar en mi...

~fin shina pov~

~clementine pov~

Habíamos acabado de hacer la esfera de los recuerdos de mi madre, ya habíamos hecho la de mi padre y ya la habíamos mandado a donde el estaba, aún no sabía que fecha era en donde ellos estaban, pero si era una muy alejada de el día en que partimos, seguramente el que les llegarán los recuerdos sería una gran sorpresa para ellos, vi toda la historia de mi madre en ese universo, vi como vivió 15 años con otra familia hasta que encontró a mi padre, vi como se enamoraron y todos los problemas que pasaron, descubrí que hay muchas personas involucradas en su vida, no sólo los que yo ya conocía, si no una familia, también conocí a mis medio hermanas y vi los líos que causaron a mi madre y a mi padre, y también vi como murieron, y como fue el inicio de esta ronda. Norma tomo la esfera y la mando a con mi madre a través del universo que estaba en frente nuestra, suspire aliviada de que al fin todo estaba en orden, mire de nuevo la mesa con el tablero de ajedrez y dije

-así que ese tablero representa esta ronda... Y las piezas somos nosotros...

-esperaba que no lo entendieras a la primera... -dijo norma, yo camine hasta la mesa seguida de norma, mire con atención las piezas, tratando de descubrir que papel teníamos nosotros en ese tablero

-si hay más blancas... Eso significa que las blancas somos nosotras, mis padres y mis amigos... ¿No?

-supongo que si... -me contesto mientras miraba también el tablero

-entonces... ¿Quien es la negra?

-bueno, se supone que las únicas que pueden ver quienes son los las piezas son las jugadoras... Las espectadoras, sin embargo, cabe destacar que las únicas espectadoras eran diosas...

-entonces... Sólo diosas pueden ver quienes son las piezas en el tablero

-así es...

-tal vez yo pueda verlo, así sabríamos de quien cuidarnos...

-es una buena idea, prueba el ver las piezas de la misma forma que viste el pasado...

Quite el mechón de cabello que cubría mi ojo, y me concentré en las piezas del tablero, poco a poco, las piezas comenzaron a tomar la forma de personas, pero en miniatura, el montón de piesas eran ahora, mis amigos, veía a BEN a sally, a los padres, a slender, Lilith, abadon, todos estaban ahí, incluso estaban mi supuesto tío y Jane, mire ahora a las otras tres piezas alejadas y en ellas vi a norma, como una de las blancas, y yo, como otra pieza blanca, no esperaba ver a Shina, pues ella no estaba con nosotras, sin embargo grande fue mi sorpresa al verla ahí con nosotros, sin embargo eso paso a segundo plano, cuando me di cuenta de que la pieza negra era Shina, me quede desconcertada, y asustada, ¿porque ella sería la única pieza negra? ¿Qué significaba? Decidí preguntarle a norma, tal vez ella sabría el porque.

-norma, no me vas a creer lo que acabo de ver pero... ¿Porque Shina es la pieza negra? -no es coche respuesta, tapo de nuevo mi ojo y deje de concentrare en las piezas, necesitaba pensar que era lo que pasaba -¿norma? -dije tratando de llamar su atención y que me respondiera -¿norma me has escuchado...? -gire en su dirección y la encontré mirándome con ojos sin vida eh inexpresivos, de su boca comenzó a salir un sangre, asustada, mire su estómago y descubrí que un rayo la había atravesado, comencé a temblar instintivamente, no sabía lo que pasaba -¿no-norma...? -el rayo que la atravesaba comenzó a subir, partiendo el cuerpo de norma a la mitad, en cuanto atravesó la cabeza, el rayo desapareció y el cuerpo de norma cayo, dejándome ver a su atacante, no muy lejos de mi estaba Shina, con mirada fría y escalofriante, me quede paralizada del miedo, ella comenzó a caminar hacia li a paso firme y lento, ahora ella se veía diferente, había algo nuevo en su alma, ya no veía las combinaciones extrañas de antes, ahora ella se veía como mi madre, su alma era similar a la de ella, pero esta se veía negra, más que antes, su cabello había crecido y las raíces de sí cabello eran moradas, como el cabello de mi madre, el resto era igual, rosa con puntas negras, sus ojos eran más rojos que antes, eran un rojo sangre y brillante, en cuanto la vi muy cerca comencé a retroceder por instinto, choque con la mesa, Shina se detuvo a un metro de distancia, yo trate saliva y dije casi sin voz -¿porque...? -ella no cambió su mirada, y con voz seca y áspera me dijo

-por mi familia... -sentí un dolor punzante en mi estómago, baje la mirada y me encontré con un rayo atravesándome, mi vista se comenzó a nublar, y comencé a sentir como la sangre manchaba mi blusa, Shina movió el rayo haciéndolo subir a través de mi trozo y se detuvo justo en antes de llegar a mi corazón, ella acercó su otra mano y la puso frente a mi rostro, sentí como sacaba algo dentro de mi, era como sí me quitara el alma, y no estaba segura sí eso era lo que me quitaba, sólo sabía que el dolor era insoportable, cuando por deje de sentir ese dolor y cuando sentí como me hacia más débil, fue que cai en cuenta de que Shina me había arrebatado mi parte diosa, vi que en su mano tenía una esfera de luminosa, de color morado, supuse que esa sería la forma física de mi poder, Shina lo comprimió y metió la espera en su boca, cuando se la trago sentí como el rayo que me atravesaba se hacía más grande y aumentaba su temperatura, las raíces moradas en su cabello se hicieron más largas y más oscuras, y su vestimenta cambió por una completamente te extarña, ahora tenía un vestido morado, y ya no usaba zapatos, estaba descalza, en ese momento su aura y su alma volvieron a cambiar, y por fin lo entendí, se había vuelto una diosa, ella sacó el rayo de mi trozo y dejo que cayera en un charco de sangre -sin tu lado diosa no podrás curar tus heridas... Así que después de esto morirás, y ya que estas en este lugar tu alma quedara en la nada, lamento haberte hecho esto, y lamento más no haber podido cumplir mi palabra y resolver todas tus dudas existenciales, pero al menos, antes de que mueras te podré decir que hubiera pasado contigo si no hubieras muerto ahora... Como semidiosa eres eterna... Una vez hubieras llegado a la apariencia de 20 años, ibas a quedarte así para siempre, vivirías eternamente... Igual que mi prima... Y que las otras semidiosas que existen... Pudiste haber vivido para siempre no tu madre... Y tal vez con tu padre también... Ya que seguramente ella le habría dado vida eterna de algún modo... Lamento que ahora no puedas hacer eso... -Shina abrió otro portal y avanzo hasta este, no son antes mirarme y decirme -espero puedas perdonarme... Y si no lo haces... Al menos ten la seguridad de que tu madre intentara vengarte... Pero no lo lograra.

Shina atravesó el portal y desapareció, yo me sentía cada ex más y más débil por la falta de sangre, en ese momento ninguna emoción paso por mi mente, no sentía odio, ni rencor o tristesa, simplemente no sentía nada... Lo único que lamentaba, era el no haber podido disfrutar la eternidad junto a mi familia, era lo único que lamentaba, cerré los ojos entregándome asi a la muerte, esperando la paz que otorga la muerte.