Control.

Aunque nadie lo piense, Harry y Draco suelen pelearse en la cama. A ambos les gusta llevar el control de la situación y eso es algo en lo que jamás pueden decidirse.

Harry es un león y como tal, le gusta manejar sus dominios a su antojo. Él es la dominación y el poder en persona. Destroza botones y asalta el cuello de su amante, mientras lo empuja hacia la cama.

Pero Draco es la serpiente, astuta y cautelosa. Jamás deja nada al azar y cada detalle notado es una ventaja para él. El control y el poder son sus palabras favoritas. Así que no tarda en revertir la situación, ya que es él quien ahora baja pantalones y provoca gemidos y súplicas en su pareja.

Al final, no importa mucho quién logre tener el control. Siempre disfrutan al máximo y ambos terminan felices con el resultado.