Hola! cómo lo prometí, domingo 19-10-2014 habemus capítulo nuevo. si, se que el capítulo anterior fue de relleno, pero tenía que mostrar algo de lo que ocurría con Ginny xD.
declaración: TODOS LOS PERSONAJES DE ESTA HISTORIA SON DE JKR Y LA TRAMA ES NETAMENTE MIA! DI NO AL PLAGIO!
a leer!
Capítulo 10: Avade Keda…
Martes 16 de septiembre. Las pruebas para el equipo de Quidditch estaban a unas horas. La mañana de ese día la tendrían libres, así que en ese momento, se harían las selecciones para el equipo de Gryffindor. Ron estaba histérico y no podía comer en la mañana. La mesa de Slytherin solo se burlaba del ridículo casco que usaba el muchacho, pero Ron no les hacía mucho caso, Estaba completamente concentrado en ganarle el puesto a McLaggen
Hermione se sentó en las gradas para alentar a Ron. Un muchacho de cabello castaño claro y sonrisa despampanante se acercó a Hermione. Cormac McLaggen le sonreía coquetamente
- Qué tal, Granger-preguntó el muchacho tomando la mano de Hermione y besándosela mientras se sentaba junto a ella
- Eh… hola, McLaggen-dijo Hermione retirando cortésmente su mano de las garras de aquel muchacho.
Cerca de aquel lugar, el trio de serpientes, encabezados por Draco, se detuvo en seco. Draco veía como McLaggen coqueteaba con Hermione y esta simplemente se colocaba incómoda… ¡¿por qué diablos no le decía nada?! ¡Dile que tienes novio, maldición! Gritaba el subconsciente de Draco. Cuando vio el beso en la mano de Hermione, toda la lógica de Draco-controlado-Malfoy se fue a la mierda, y dejó ver a Draco-Celoso-Malfoy… Caminó decidido hacia la pareja, pero Theo y Blaise Fueron más rápidos
- Tranquilízate Malfoy, Granger sabe lo que hace-dijo Theo mientras lo sujetaba a duras penas
- ¿Quieres mandar el plan a la mierda?-preguntó Blaise sujetándolo de la misma forma que Theo, pero al menos, manteniéndolo en el mismo lugar
- Me importa una mierda, ese imbécil está coqueteando con ella… ¡MI novia!
- Tranquilo, dragón, ya le daremos una lección-dijo Blaise tranquilamente, sin dejar de sujetar al celoso rubio.
En ese momento, McLaggen le sonrió a la muchacha y se fue a la prueba de Quidditch. Hermione se quedó en las gradas algo asqueada por la actitud de Cormac, pero alagada. Al parecer, alguien más, a parte de Draco, se había fijado que ella no era un ser asexuado. Sonrió complacida mientras miraba la cancha de Quidditch a Ginny dar órdenes de silencio
- Parece que te gusta ser el centro de atención, Granger- dijo Draco sentándose tras de ella en las gradas, molestándola. Hermione se dio vuelta con el ceño fruncido. Ahí estaban las cuatro serpientes- podrías ser más recatada con tus aventuras…
- ¿Por apellidos? ¿Volvimos a esa etapa? Ok Malfoy, volvamos a esa etapa en la que tú eres un hijo de puta y yo una come libros-y diciendo esto, se dio media vuelta y siguió mirando la cancha notoriamente molesta.
Draco resopló y se encaminó a la parte más alta de las gradas donde Pansy, Theo y Blaise lo esperaban. Esperaba que Ron obtuviera el puesto, así poder practicar en las noches como es debido. Miraba como Cormac estaba destacando. La verdad es que le era claramente desagradable, ese gesto de insuficiencia que hacia cuando detenía un punto. En un momento, vio que el castaño claro se movía estúpidamente. Luego bajó la vista y vio a Hermione con la boca tapada. Definitivamente, su novia era inteligente. Un confudius bastante quedado pero suficiente. El problema, se dijo Draco, es que Harry lo había notado.
- Vamos Ron, vamos Ron-murmuraba Pansy a su lado, moviendo las piernas intranquilas
- El será el próximo guardián del equipo Gryffindor, Pansy…tranquila-dijo Blaise colocando su mano izquierda en el hombro de la muchacha, la cual solo sonreía.-y tú, pedazo de rubio con patas…. Ve a disculparte con Minou… supongo que tienes claro que la cagaste más hoy… cumplen un mes, ¿no es así?
Draco no respondió. Solo respiró notoriamente frustrado y miró a la castaña, quien bajaba las gradas para ver quién había quedado. Cuando vio abrazar a Ron, Draco sonrió… el imbécil de McLaggen había quedado fuera. Por otro lado, era cierto. Cumplían un mes y definitivamente la había cagado, pero su jodido orgullo le impedía disculparse...
Nuevamente, tocaba pociones con Slughorn y las parejas se formaron de inmediato. Debían hacer la poción vigorizante. Habían empezado la clase anterior y ahora debían terminarla. Draco y Hermione se enfrascaron en discusión por cada ingrediente extra. Tal fue el desastre que provocaron, que les quitaron cerca de 100 puntos a cada uno por su comportamiento deplorable y fueron llevados a castigo al final de la hora. Cuando terminó (y la poción hecha por Harry y la dupla Draco-Hermione fue perfecta) Horace Slughorn llamó al platino y la castaña; su castigo, limpiar la sala al estilo muggle
- ¡¿yo limpiar esta cosa?!-alegó Draco indignado
- Diga lo que quiera señor Malfoy-dijo Slughorn apareciendo útiles de aseo-ustedes se portaron horrible en clases y merecen un castigo.
- Sí señor, no se preocupe, nosotros nos encargaremos
- Dirás, tú te encargarás, yo no pienso hacerlo, Granger-dijo el platino bufando y sonriendo con ironía
- ¿A no?-dijo Hermione parándose muy cerca de él. Draco instintivamente retrocedió, chocando patéticamente con el mesón-no se preocupe profesor-dijo Hermione notoriamente enojada, mirando profundamente los grises-yo me encargaré de que haga su parte.
- Muy bien señorita Granger los dejo… ah… y para que no hagan trampa… Accio Varita Granger y Malfoy
Las varitas de los chicos salieron disparadas a las manos del profesor. Draco bufó y miró hacia los útiles de aseo. Granger seguía mirándola. Cuando Slughorn cerró la puerta, Draco sonrió y se acercó para besarla en los labios, pero esta dio vuelta la cara.
- Estoy muy molesta contigo, Malfoy
- ¿pero por qué?... ¿qué he hecho yo para merecer tu odio?-dijo Draco de manera melodramática y tocándose el pecho con aire ofendido
- Primero… me trataste como una cualquiera como las que tú te acostabas, que tiene aventuras a espaldas de su novio… por si no habías reparado en mi cara de asco hacia McLaggen, yo no estaba muy cómoda con su acercamiento.
- Pero no dijiste na…
- En segundo lugar-prosiguió Hermione de la misma manera, ignorado por completo a Draco-estamos castigados por tu culpa. Porque si no hubieras sido tan idiota en el campo de Quidditch…-Hermione suspiró y se relajó-yo no me hubiera comportado como idiota en clases.
Draco tuvo que morderse la lengua para no hacer un comentario mordaz. Simplemente se acercó y la abrazó delicadamente por la cintura, esperando que Hermione lo rechazara. Eso nunca llegó, y la castaña con los cabellos amarrados en una coleta baja, se refugió en sus brazos, haciendo que Draco la estrechara con fuerza, moviendo su mano a la coleta y despeinando a la leona, dejando que sus risos cayeran desordenados por su espalda, para así hundir la cara en ellos.
- Y en tercer lugar, porque hoy cumplimos un mes, y no hemos hecho más que pelearnos-dijo la castaña por lo bajo, pero Draco había escuchado sonriendo
- Tienes razón. Me comporté como un maniático celoso-dijo Draco haciendo que la mirara- ….pero me puse como loco cuando ese idiota te tocó… nadie toca a mi novia… nadie- Hermione torció el gesto
- Yo no soy una cosa, Draco… puedo defenderme sola y…
- Si, lo se amor, pero ten en cuenta, que eres la única persona que tengo en este mundo y no quiero que te alejen de mi-dijo Draco
- Draco-Hermione se colocó en puntas y acercó su frente a la del platino-nunca, me separarán de ti… aunque lo intenten, no me iré… y si llegasen a obligarte hacer cosas horribles, que estoy segura que harán-Draco desvió la mirada. Hermione le tomó la cara para colocarse nuevamente en su posición cómoda, haciendo que Draco se agachara mientras la miraba-no me alejarán de ti… Draco… yo…-Hermione se mordió el labio.
La muchacha llevaba tanto tiempo dándole vueltas al asunto que si no lo decía, iba a explotar. Pero tenía miedo de que al decirlo, Draco lo sintiera extraño y esperaba que fuese él quien diera ese primer paso. Para su sorpresa, el platino tomó las manos de Hermione e hizo que se deslizaran por su cuello, haciendo que se unieran tras el cuello, tocando la seda de sus cabellos.
- Te amo-dijo Draco sonriendo, mirándola profundamente a los ojos. Las mejillas de Hermione se encendieron al instante- ¿eso te daba miedo decirme?-preguntó el platino. Hermione desvió la vista asintiendo, pero Draco la regresó de inmediato-yo también te amo-le dijo uniendo sus labios.
Se besaron tiernamente mientras se mantenían abrazados. Al principio, un beso casto, luego, lleno de algo extraño para la castaña, pero no menos agradable. Draco mordió delicadamente el labio de Hermione haciendo que esa entreabriera su boca. El platino encontró su oportunidad e introdujo delicadamente su lengua, rosando la punta de la de Hermione. Ella se sorprendió al principio, pero luego comenzó a llevarle el ritmo al platino.
Hermione no podía más de felicidad… no pensó que de verdad Draco se lo diría o que realmente lo sintiera… ¿y si ese "amor" no era real?, ¿y si era una ilusión del primer noviazgo? Había que reconocerlo. Tenían 16 años y ella sabía, que a los 16 años, todos los amores eran verdaderos… pero eso eran los cuentos muggles… ellos eran un mago y una bruja, ambos talentosos, ambos igual de inteligentes… ambos igual de enamorados.
Por parte de Draco, no podía sentir nada más que los labios de Hermione. Ella no lo dijo, pero estuvo a punto y eso le bastaba…por ahora…
La electricidad que sentían ambos era indiscutiblemente placentera, no querían separarse, pero el beso terminó no por falta de ganas, sino que de aire, con tres besos cortos de parte de Draco y un abrazo apretado, lleno de aroma a frutos rojos y esencia de dragón.
- Será mejor que limpiemos aquí-dijo la castaña desde el pecho de Draco
- Sigamos en lo nuestro-diciendo esto, Draco sacó de su mochila una caja muy conocida para ella. La caja donde estaba la varita comprada en Ollivander's. sacó la varita de espino de 16 cm y fibra de corazón de dragón para luego hechizar los aparatos muggles para comenzar a limpiar-no pasaremos limpiando en nuestro primer… ¿mesiversario?-dijo Draco dudoso. Hermione rió ante la ocurrencia
Hermione sabía que no debían estar haciendo eso, pero tenía la necesidad de estar con Draco el mayor tiempo posible, y la verdad, era que no querían malgastarlo limpiando.
Dos horas más tarde, la sala de pociones estaba impecable y ellos con el corazón lleno de felicidad. Salieron de la sala y caminaron juntos conversando amenamente. Los alumnos de Hogwarts que veían la escena no cabían en su sorpresa. Al parecer, esas dos horas habían limado asperezas entre el príncipe de Slytherin y la princesa de Gryffindor. Lavander Brown-quien al parecer buscaba robarle el puesto a Rita Skeeter en el profeta-vio lo sucedido y comenzó a escribir entre suspiros lo que veía-o al menos, lo que intuía. Mientras tanto, la leona y la serpiente, conversaban algo no muy lejano.
- Nos están mirando, Lobo…-murmuró Hermione
- Que nos miren-dijo el platino del mismo modo-… al menos que sepan que me caes… bien
- Súper bien-ironizó Hermione haciendo sonreír de medio lado al platino.
- Entonces… hoy a las 10 para la ronda? Te tengo un presente-dijo el platino-pero no me preguntes que no diré nada-la castaña solo sonrió y negó con la cabeza resignada.
En una bifurcación, Hermione y Draco se detuvieron. Se miraron y torcieron el gesto algo incómodos
- Iré a buscar nuestras varitas con Slughorn
- ¿quieres que te acompañe?-preguntó Draco
- Tienes que ir a clases ¿no? Adivinación-Draco soltó un bufido
- Si… entonces… nos vemos después.
- Supongo… nos vemos Malfoy-y diciendo esto Hermione se dio media vuelta para caminar hacia el despacho de Slughorn.
- ¡Granger!-llamó Draco en medio del pasillo. Hermione se dio la vuelta. Muchos estudiantes miraban la escena-…dime Draco, ¿vale?-Hermione sonrió complacida
- Vale… adiós, Draco
- Adiós, Hermione-dijo Draco sonriendo y caminando hacia su clase de adivinación.
Hermione caminaba tranquilamente hasta el despacho de Slughorn. Sabía que el plan estaba resultando a pedir de boca. La gente ya estaba murmurando que Draco estaba siendo muy cercano a ella y las habladurías en la casa de las serpientes, no se hicieron esperar. Theo y Blaise se encargaron de negar lo ocurrido, pero dando pie a más habladurías. Draco había escrito a Bellatrix lo ocurrido y que el plan estaba funcionando, dejando tranquila a la maniática de su tía por las cartas que las Greengrass habían enviado a Narcissa por el "comportamiento deshonroso de su hijo"
La castaña estaba llegando al despacho de Slughorn cuando un fuerte golpe la dejó mareada y pegada a la pared. No se había dado cuenta de nada, solo sentía que su espalda estaba fuertemente pegada a la fría pared de un pasillo solitario y oscuro, mientras que una mano regordeta la tenía agarrada desde el cuello.
- Hola… sangre sucia-dijo Goyle apretándola fuertemente. La levantó un poco dejándola en puntillas, mientras la muchacha agarraba la mano de su agresor con las pequeñas manitas para evitar la pérdida de aire. Goyle la alejó un poco de la pared y volvió a empujarla, haciendo que la castaña lanzara un grito ahogado. Abrió los ojos llenos de lágrimas e intentó nuevamente zafarse. Goyle hizo el mismo gesto-no me toques, asquerosa sangres sucia…-y la azotó nuevamente en la pared- eres la vergüenza de todo lo mágico con tu olor asqueroso y tu supuesta superioridad-dijo arrastrando las palabras con rabia, apretando más la garganta de Hermione, poniéndola roja, tratando de respirar. Goyle sacó su varita y la apuntó directo al cuello-con tu muerte, el señor tenebroso me tendrá en consideración-susurró el gordo desquiciado con los ojos inyectados en sangre- La amiga de Harry Potter, muerta en mis manos- Un apretón fuerte hizo crack en la garganta femenina, dejando a Hermione con los ojos abiertos de dolor-púdrete, imbécil… Avada Keda…
- ¡Expeliarmus!-gritó una voz conocida.
El impulso soltó a Hermione dejándola en el piso de lado. Sentía sabor a sangre y la vista nublada. Intentó respirar y descubrió que no tenía la fuerza para ello, comenzó a perder un poco la vista y la conciencia. Unos brazos fuertes la voltearon y de inmediato pudo reconocer sobre sus labios, los de su amado platino. Aire de vida le llenaban los pulmones mientras sentía que Draco la tomaba entre sus brazos y salía corriendo. Hermione lo miraba, sin poder decirle palabra hasta que se quedaba sin aire, no podía respirar y simplemente hacia el esfuerzo por respirar. Draco cada tanto mientras corría, le entregaba aire desde su boca, mientras todos gritaban a su alrededor.
- ¡Malfoy, qué haces!-escuchó gritar a Harry
- ¡a la enfermería, vamos!-Draco simplemente corría.
No sabía cuán lejos estaban, pero Draco dio cerca de 5 respiros a Hermione hasta que esta sintió que la colocaban en un colchón. Escuchaba a lo lejos a Harry y a Ron gritar, pero muy bajo. Hermione sabía que estaba muriendo. El crack en su garganta no podía ser más que su tráquea estropeada. No sabía con exactitud si estaba rota, pero sabía que no podía respirar por si misma, mientras que aún sentía que le faltaba el aire y Draco le entregaba aire nuevamente de su boca
- Malfoy aléjate, debo arreglar su tráquea-la voz de madame Pomfrey se escuchaba lejana.
Hermione ya no escuchaba nada. Sintió por un momento la voz lejana de Draco con un "¡no te duermas bebé, no te duermas!" como si fuese en cámara lenta, hasta que escuchó un sonoro Crack que la devolvió a la realidad… respiró por si misma sonoramente, abriendo mucho los ojos, como que si con ellos pudiera respirar mejor. Miró mejor a su alrededor. El platino, el moreno y el pelirrojo la miraban preocupados
- Salgan de aquí niñitos, tengo que curar a la señorita Granger-dijo madame Pomfrey
Los tres muchachos se retiraron reticentes. Hermione miró por última vez a madame Pomfrey para cerrar los ojos.
Draco caminaba como idiota por el castillo. La verdad era que se sentía como un idiota…enamorado, pero idiota al fin y al cabo. Por fuera, se veía tan implacable como siempre. Mientras caminaba vio que en dirección contraria a él, pero por un pasillo paralelo, Goyle iba paso decidido a una dirección desconocida.
- A dónde se dirigirá ese imbécil- murmuró el platino mientras lo seguía, sigiloso.
Se preguntaba una y mil veces qué era esa sensación de peligro que sentía en lo más profundo de su corazón. Tal era esa sensación que llegaba a doler, provocándole una angustia interminable, así que resolvió seguirlo. Goyle caminaba rápido, pero Draco, como buena serpiente, logró seguirlo sin ser visto. Goyle dobló por un pasillo estrecho y Draco caminó a ese lugar sintiendo aun la opresión en su pecho. Cuando llegó a aquel lugar, su corazón se detuvo. Sacó la varita que aún no había guardado en su caja y apuntó al imbécil que tenía a su novia agarrada del cuello, con una varita en su cuello la cual aparecía de manera incipiente un resplandor color esmeralda. En ese momento, entró en pánico.
- ¡Expeliarmus!-gritó con fuerza.
Cuando vio el cuerpo de Hermione tumbarse de lado luego de que Goyle saliera disparado y asustado, saliera corriendo como la rata que era, se acercó a la castaña que tenía la cara roja y desesperada por aire. La puso boca arriba mientras veía con terror que la chica no respiraba. Se acercó a su boca y comenzó a darle respiración boca a boca, para luego tomarla en brazos y salir corriendo a la enfermería. Le importaba un comino, que lo vieran dándole respiración boca a boca a la chica mientras corría. Ella lo miraba de vez en cuando con los ojos desmesuradamente abiertos, dándole a entender que necesitaba aire.
Vio más allá a Harry y a Ron, estos lo miraron con pánico. No sabía qué cara habrá puesto cuando pasó al lado de los chicos sin detenerse
- ¡Malfoy, qué haces!-gritó Harry por inercia corriendo tras de Draco
- ¡A la enfermería, vamos!-gritó Draco.
Notaba la cara roja de Hermione y le dio un último respiro antes de entrar a la enfermería. Ahí Harry llamó a madame Pomfrey alertándola, mientras el colocaba a Hermione en la cama, dándole el último aliento de vida que podía
Madame Pomfrey nunca le tuvo estima al platino, pero al ver los cardenales grotescos en el cuello de la muchacha, la tráquea destrozada, la sangre en la boca de Hermione y la cara de pavor de Malfoy al terminar de darle aire, con sus labios llenos de la sangre de la castaña, supo de inmediato que se había equivocado con el chico y que, definitivamente, la sangre para él no importaba.
- ¡No te duermas, bebé, no te duermas, por favor!-gritó Draco con los labios apretados agarrándose el cabello, desesperado y siendo contenido por Harry y Ron quienes lo sostenían para alejarlo con fuerza.
Cuando el sonoro crack, que hizo que los tres hombres saltaran, retumbó en la sala y escucharon a Hermione respirar por si misma, sabían que todo estaría bien. La castaña se durmió luego con el hechizo de madame Pomfrey. Draco se sentó en el piso de la enfermería recargando su espalda. Harry miró a todos lados y colocó un biombo para que ningún ojo curioso viera la escena. Draco estaba histérico, agarraba su cabello con tanta fuerza que pareciera que se lo arrancaría de raíz.
- Avada…. avada keda… avada keda…-murmuraba Draco temblando. Las luces comenzaron a parpadear… Draco era poderoso y Harry lo sabía, tenía que hacer algo.
- Salgamos de aquí-dijo Harry tomando a Draco de la muñeca-Ron, quédate y avísanos de Hermione
El pelirrojo solo asintió y se sentó al lado de Hermione. Harry salió con un Draco tembloroso hasta la salida de la enfermería. El muchacho miraba el piso, pero su cabello le cubría los acuosos ojos que lo hacían ver distorsionado, pero a la vez, rojo por la furia.
- Golpea la pared-murmuró Harry al comprobar que nadie estaba en el lugar
Draco dio un grito y estrelló su puño derecho en la pared y luego el izquierdo. Sus nudillos quedaron en carne viva y la mano izquierda, rota. Harry había aprendido a curar los huesos desde aquel incidente en segundo cuando se rompió el brazo jugando Quidditch. Así que Draco simplemente miró el suelo con las manos temblorosas y las estiró hasta Harry, quien las arregló… como todas las veces que el platino hacía eso cuando estaba frustrado por algo.
- La salvaste…-consoló Harry
- Un segundo más, Harry…. Un segundo más y ese imbécil la hubiera matado…-susurró Draco aún con temblor en sus manos-lo mataré, Harry… juro que lo mataré
- ¿quién fue?
- Goyle… ese imbécil tiene que matar para consagrarse como mortífago… si no lo hace, el señor tenebroso se "decepcionará"-dijo con burla recordando las palabras del mismo Goyle
- lo peor… es que ni siquiera podemos delatarlo. Si lo hacemos, el dirá que tu ayudaste a Hermione y por ende, fuiste tú quien lo delató y eso pondría en peligro tu seguridad y la de tu madre-reflexionó el moreno.
Draco respiró profundamente y parpadeó un par de veces para quitar la mirada de dolor. Se separó de la pared en la que estaba y comenzó a caminar
- ¿a dónde vas, Lobo?... no hagas una locura
- No te preocupes… yo me encargaré
Y sin voltearse ni nada, siguió su camino.
Zabini y Parkinson miraban la escena maravillados. Caminando por la orilla del lago, estaba Theo con Luna. Esta tenía una rosa que el misántropo le había regalado y sonreía feliz. Pansy suspiró conmocionada, mientras que Blaise los miraba con envidia…
- Menos mal que es misántropo…imagínate si no tuviera esa patología…-dijo Blaise torciendo el gesto.
- Ya te he dicho que no es misántropo… es solo un alma incomprendida-dijo la muchacha.
En ese momento, una fuerte sensación a peligro se apoderó de los chicos. Miraron en dirección a la energía. Un Draco Malfoy completamente trastornado caminaba hacia ellos. Tenía la camisa blanca con el primer botón desabrochado, el cabello le caía desordenado en la cara y las orejas. No había rastro de la capa ni del bolso que siempre usaba, solo su sweater sin mangas gris, que contrastaba con los grises que transmitían ira profunda. Pasó al lado de Zabini y Parkinson sin detenerse, haciendo que ambos amigos se miraran y salieran caminando tras de él. Sabían que no podían hablarle. La magia que sentían estaba tan descontrolada, que cualquier cosa lo haría explotar.
Cerca de ahí, Theo había sentido lo mismo
- ¿Qué ocurre, Theodore?-preguntó la rubia con sus celestes soñadores
- Siento una perturbación en la fuerza, Luna de mi vida-dijo Theo tomando la mano de la rubia y besándola-me temo que tendremos que dejar nuestro paseo hasta aquí por el día de hoy-dijo tranquilo y sonriendo encantadoramente
- Muy bien… nos veremos luego, Theodor
- Nos veremos, Luna de mi vida.
Y diciendo esto, corrió hacia el castillo, al tiempo que se colocaba tras las serpientes y entraban a la sala común de Slytherin.
Draco entró caminando tranquilo. Las cosas que estaban cerca de él, comenzaron a levitar
- ¡GOYLE! –llamó Draco con un grito alto, fuerte y claro. El aludido que estaba ya en el último peldaño que daba al primer piso, cayó al piso por la fuerza de la magia.
Draco no pudo aguantar más, su magia se estaba descontrolando. Los alumnos de primer y segundo año que se encontraban en la sala común a esas horas se asustaron, escondiéndose detrás de los sillones. Draco miraba a Goyle con odio. No le importaba que las cosas a su alrededor se elevaran, los cristales se rompieran y el comenzara a levitar, con los ojos llenos de furia, casi blancos por la ira
- ¡Tú, pedazo de mierda, acércate!-dijo apuntando a Goyle
En ese momento entendieron por qué era el príncipe de las serpientes. Un poder igual no podía ser normal. Goyle tuvo miedo, tanto que se agachó para no mirarlo
- ¡te advertí que no hicieras nada estúpido!-siseó arrastrando las palabras
- Era solo la sangre sucia-dijo Goyle mirándolo. Pansy pensó lo peor… ¿qué le habría hecho Goyle a Hermione?
- ¡ELLA ES MÍA, CON UN DEMONIO!-rugió Draco haciendo que las cosas levitaran más y él se elevara y apuntara con su mano a Goyle-¡Y CASI LA MATAS! ¡CRUCIO!-gritó inconsciente. Sabía que podía asustarlo, pero no pensó que realmente funcionaría.
Goyle se retorcía de dolor y gritaba con lágrimas en los ojos. Pansy no pudo aguantar más y con todo el valor que no tenía, se acercó a Draco. Una descarga eléctrica la alejó por un momento, pero volvió a intentarlo, hasta que tocó su zurda
- ¡Draco, cariño, por favor, calma!-suplicaba Pansy con lágrimas en los ojos.
- ¡ESTE MALDITO CASI LA MATA, LE ROMPIÓ LA TRÁQUEA!
- ¡Porqué te importa tanto!-gritó Goyle dentro de su dolor
- ¡TE DIJE QUE ES MIA!-Gritó Draco fuera de si
- Draco, tranquilo… tranquilo-dijo Pansy acariciando el brazo de Draco
El platino comenzó a respirar más rápido, pero ayudó a que también comenzara a reaccionar. Dejó de apuntar a Goyle y comenzó a descender desde la altura que estaba (a unos 50 centímetros del suelo) cuando miró a Pansy, sus grises volvían a ser hielo y las cosas que estaban en el aire, cayeron estrepitosamente, haciendo que el bobalicón de Slytherin se cubriera para que no le cayeran las cosas. Draco miró a Goyle en el piso y pudo pensar con claridad… todo lo que había ocurrido podría haber significado su ruina…
- Escúchame, pedazo de mierda-dijo Draco tomándolo de la solapa de la capa haciendo que se levantara a duras penas por culpa del crucio-y escúchame muy bien, porque no lo volveré a repetir… tengo una misión importante y Granger es para mí y para el lord tenebroso nuestro boleto al éxito… así que mantente alejado de ella y de cualquier impuro en el colegio, porque si alguien te delata, será tu ruina y de paso la mía… agradece que le hice un obliviate a Hermione mientras le daba aire, porque si no, estarías muerto-mintió el platino y soltando la solapa de la capa, dejándolo caer, salió de la sala común siendo seguido por Theo y Blaise. Pansy se acercó a el
- Arregla este desastre-dijo Pansy autoritaria, mientras Goyle con miedo, asentía
Pansy salió de la sala común y miró en un recodo oculto, al platino sentado en el suelo con las manos cerradas en su cabeza. Ella corrió a su encontró y lo abrazó
- Tranquilo dragón, tranquilo
- Intentó lanzarle un avada, princesa-Draco la miró con los mercurios derretidos-casi la pierdo- susurró con dolor
- Vamos-dijo Theo levantando al rubio.
Los cuatro caminaron por el pasillo alejándose de las mazmorras para llegar caminando hasta la orilla del lago negro.
- ¿por qué levité?, ¿qué fue eso?-se preguntó Draco.
- Se descontroló tu magia, Draco-dijo Theo. Blaise y Pansy lo quedaron mirando extrañados
- De eso ya nos dimos cuenta.
- Cuando se descontrola tu magia, el poder que tienes supera con creces al de un mago ordinario, a tal punto, de que la varita no te sirve de nada. Puedes hacer cualquier hechizo solo con tu mano… tu mano es tu varita ahora, Draco-dijo Theo levantando su diestra hacia un montón de hojas-Wingardium Leviosa- y haciendo esto, unas hojas del montón comenzaron a flotar, sin necesidad de varita; Theo controlaba la magia sin varita, solo sus dedos se movían rítmicamente.
- Oh por Merlín-dijo Pansy-¿cómo sucede esto?
- Por un dolor muy grande o un miedo similar-dijo el muchacho sentándose en el paso. Draco, Pansy y Blaise lo imitaron-cuando mi padre mató a mi madre…-Theo se interrumpió. Soltó el aire que tenía en los pulmones y volvió a respirar- yo presencié el asesinato. Cuando me acerqué al cuerpo de ella, no pude más que gritar. Tenía 10 años y mi magia estaba descontrolada… casi mato a mi padre. Intenté mandarle un avada como él había hecho con algunos elfos, pero no pude. Las imperdonables no las puedes hacer sin varita… aun no entiendo por qué pudiste hacer un crucio-dijo Theo ya dejando de lado las hojas que estaba levitando.
- Entonces… ¿ahora no necesito varita?-preguntó Draco
- De todas formas, puedes utilizarlo, pero en algún momento de necesidad, cuando no tengas tu varita, podrás defenderte de todas formas. Tu cuerpo es tu varita, pero tienes que aprender a controlarte.
Draco abrazó sus piernas en un auto reflejo de protección. Ese nuevo poder le había asustado, pero también le serviría para cuando estuvieran en la guerra. Miró al frente y contempló la tarde. Draco se levantó y caminó con rumbo desconocido para las serpientes
- ¿A dónde vas?-preguntó Blaise. Draco volvió su cabeza
- Tengo que hablar con Dumbledore.
Hermione despertó un rato después. Ron estaba a su lado sonriendo. Hermione intentó hablar, pero no pudo más que carraspear con dolor.
- Estás débil aún. Tu tráquea está débil y madame Pomfrey dice que no podrás hablar mucho hasta que no te recuperes. Dice que tu tráquea está trisada y que le queda unos días aún para recuperarla. Por lo tanto, señorita, te mantendrás en cama hasta el viernes
Hermione bufó. No quería pasar su cumpleaños en la enfermería. Luego de suspirar, miró hacia un lado. No había rastro de Harry ni Draco.
- Lo…lobo-logró articular
- Salió con Harry. Estaba desquiciado… Pansy me dijo hace un momento que hace rato fue a hablar con Dumbledore. Harry está con él.
Hermione cerró los ojos y asintió. Al menos, Dumbledore estaría al tanto de lo ocurrido.
- No… no…deben…no…-Hermione no podía articular palabra sin que le doliera una enormidad, así que puso su mano en su boca en tono de silencio.
- No seas porfiada, Minou… sabes que no puedes hablar… y no, no le diremos a nadie, porque no recuerdas nada, solo recuerdas el dolor y una capa negra, ¿no es así?-preguntó Ron sonriendo
Hermione sonrió. Qué manipulador podía llegar a ser Ron en caso extremo.
- Ahora duerme, vendrá tu custodio muy pronto-y diciendo esto y guiñándole un ojo, le dio a tomar una poción para dormir sin sueño.
Hermione sonrió y cerró los ojos, sintiéndose protegida. Lo que parecía unos momentos más tarde, sentía un aroma parecido a la esencia de dragón en sus fosas nasales y unos fuertes brazos rodeándola.
y aquí está mis 13 páginas de Word :3 quise que salierabien la parte de goyle, pero me ha costado... espero que les guste de veras... recuerden, REVIEW SON MI SUELDO! y pido un aumento!
próxima actualización: 26-10
saludos y recuerden!
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Review!
