Todo lo que aquí aparece pertenece a su respectivo dueño XD

Aaaaaaa que capitulo madre mia!!!! jajajajajajajajajaja esto cada vez se pone mejor, esperen el final para cualquier momento, mucha información aquí así que ponganle atención... XD


Los meses pasaban terriblemente rápido para ver de Arthy, Tzion no lo dejaba acercarse a Ron, no terminaba de entender eso y las palabras de miedo del sombrero seleccionador lo ponían a pensar, además, el estar lejos de Tzion lo desesperaba, Abril acababa de entrar y la pascua se acercaba, debía detener al desgraciado amigo de su padre, su hermana nacería en tres meses y entonces todo estaría de nuevo perdido…

La clase de DCAO era la única a la que Arthy asistía, solo por dos razones, la primera, porque Remus la impartía y si no iba le revocaba el pase para la sección prohibida de la biblioteca y la más importante, porque compartía clase con Ravenclaw y por lo tanto con Tzion y justo en ese momento Arthy ponía más atención a cada centímetro del cuerpo de Tzion, aunque de vez en cuando reía de las explicaciones de Remus, era irónica el repaso sobre hombres lobos…

--Señorita Jonson¿se siente bien? --Remus se acercó a Tzion que estaba completamente pálida, Arthy salió de su ensoñación y la miró detenidamente, se sorprendió al verle el cabello negro y ojos dorados

--Tzion --susurró Arthy poniéndose de pie, la chica se había saltado la mesa y salía corriendo del aula con una mano en la boca

-- ¿Qué esperas?, vamos ve --apremió Remus preocupado, Arthy asintió torpemente y corrió tras Tzion, pero cuando salió del aula la chica no estaba por ninguna parte, se revolvió el cabello desesperado

-- ¿Qué tenía Tzion hermano? --el pelirrojo dio un brinco del susto y miró a su hermanita mirarlo preocupada

-- ¿La viste, dónde?

--Iba al baño de este piso y…

--Gracias enana --Arthy le revolvió el cabello y salió disparado hacia el baño


En una montaña, una joven mujer ataviada en su capa blanca caminaba lentamente mirando a su alrededor, llegó hasta una cueva y entró aún pensativa, casi sin darse cuenta pasó su varita por la enorme roca que hacía de puerta, dio un gran suspiro mirando a su alrededor, le dolía recordar la sala común de grifindor, si tan solo pudiera lograrlo, si solo pudiera evitar que todo pasara, si solo…


Muy lejos de esas montañas, pero a la vez terriblemente cerca, muchos años en el futuro, sobre una verde colina, el viento de abril hacía ondear una túnica color índigo, el plateado cabello de la mujer que miraba un punto lejano frente a ella, contrastaba notoriamente, sus hermosos ojos verdes parecían cargar con un sufrimiento terrible, estaban bañados en tristeza, esa misma tristeza con la que vivía a pesar de la felicidad que envolvía su vida, era irónico, a sus ya treinta años, seguía pensando en aquel día cuando todo tuvo que cumplirse, no había otra opción, debía admitir que gracias a eso ella había obtenido la oportunidad de ser feliz, pero esa palabra no significaba nada, era un sentimiento hueco, sin sentido; giró sobre sus talones y miró a tres niños jugar con una pelota, un poco más alejada una pequeña de un año apilaba unos cubos de madera, en una manta junto a ella dormitaba el hombre que había logrado sacarla de la depresión que amenazaba con destruirla, lo amaba con locura, pero aún así, era difícil, cerró los ojos y volvió a girarse… se preguntó si Chronos seguiría jugando con ellos por siempre, no entendía la razón por la que su vida se escribiría sobre piedra, solo por unas simples palabras que ni siquiera pudieron ser dichas por quien las vio…

--Mamá tira la pelota… --no escuchaba las palabras del pequeño pelinegro que la llamaba, su mirada estaba perdida en una cueva oculta por los árboles, pero ella sabía que ahí estaba -- ¡mamá! --insistió el niño, arrugó el entrecejo y se acercó a ella -- ¿mamá estás bien?

Ella miró a su derecha, esos brillantes ojos verdes la hicieron derramar un par de lágrimas

-- ¿Mamá?

--No te preocupes Arthy, todo va bien, solo recordaba --le sonrió agachándose por la pelota, se la tendió mientras le daba un beso en la mejilla --ve a jugar con James y Harry, anda --miró al pequeño de cinco años correr hacia sus hermanos menores, sonrió débilmente mientras volvía a ver hacia los árboles…

--Amor¿Qué te pasa?, Arthy dijo que estabas llorando --sintió como unos cálidos brazos la rodeaban, le sonrió a su esposo mientras se giraba entre sus brazos

--Pero que niño, le dije que estaba bien --murmuró mirando acusadoramente al pequeño que sonreía al verlos abrazados

--Pues creo que te conoce muy bien

--Mamá --la rubia miró hacia el piso donde con pasos torpes su pequeña hija le estiraba los brazos, le sonrió mientras la levantaba

-- ¿Tienes hambre Gin? --preguntó mirando el profundo azul de los ojos de la niña, le acarició el desordenado cabello negro cuando la pequeña asintió eufórica

-- ¿Volvemos? --la mujer miró a su esposo, esos ojos negros la habían cautivado, siempre el misterio envolviéndolo

--Claro… la directora de Hogwarts no puede tener tanto tiempo libre --le sonrió mientras le daba un cariñoso beso en la comisura de los labios e iba hacia el resto de sus hijos que comenzaban una pelea por la pelota

-- ¡Eh Delta Lilyan, no puedes dejar un beso a la mitad! --le reclamó el rubio aparentemente molesto, después sonrió al ver a la mujer que más amaba unirse a la pelea por la pelota… se alegraba que su esposa por lo menos intentara ser feliz…


Veinte años en el pasado, la misma mujer recorría desesperada la cueva, no encontraba a la niña, no podía, no había forma en la que "él" pudiera entrar, ella tampoco podía salir, maldijo mentalmente y olvidando su capa y con su varita en ristre salió corriendo de la cueva sin siquiera cerrar la puerta…

Una niña de perfectos rizos pelirrojos sobre sus codos miraba sonriente los árboles y animales que poblaban el bosque, desde que habían llegado no había podido salir, era de noche y no había podido mirar el lugar, y en realidad era hermoso, solo esperaba que su tía no la atrapara, porque estaba segura que le iría muy mal, pero el paisaje valía la pena…

--Hola pequeña --Gin se detuvo en seco, tragó saliva mientras retrocedía algunos pasos --no te alejes --el enorme hombre se le acercó, pero la pelirroja corrió aterrada, lo conocía, era el hombre del que su tía se escondía, era el malo… "él" sonrió al ver el efecto de su persona sobre la niña, Lilyan la había entrenado bien, con una enorme sonrisa y dejando caer su largo cabello al bajar la capucha siguió a la pelirroja que ya se le había adelantado mucho…


Harry miraba preocupado por la ventana de su casa, estaba feliz de tener una hija, en algunos meses volvería a ser padre, Jimmy se la tomaba muy bien, ya habían discutido el nombre y no le terminaba de agradar, Delta Lilyan, no se escuchaba bien, pero ese era el que quería su esposa, incluso Jim le había dicho que protegería a su hermana de los bravucones, respiró hondo y fue hacia la biblioteca…


--Lo siento en verdad Arthy --Tzion se sentaba avergonzada en la cama, después de haber salido del baño y media hora de haber durado convenciendo al pelirrojo de que no tenía nada, no supo como había ido a dar hasta la sala de los menesteres, el chico la miró un segundo aún recostado

--No te preocupes Tzion, está bien, tampoco es indispensable --sonrió el chico abrazándola por la espalda --podemos solo jugar… --eso era justo lo que hacían desde aquella vez en la que no habían podido controlar lo que había pasado entre los dos, pero no podían repetirlo, extrañamente Tzion se sentía incómoda…


En el bosque, la rubia seguía corriendo desesperada, las lágrimas habían vuelto a bañar su rostro, no podía perder a la niña, no se lo perdonaría jamás… frenó en seco al ver frente a ella a un hombre alto, sus sombríos ojos verdes parecían revisar divertido el claro al que acababa de llegar, un delicado olor a cítricos le llegó a la nariz, Gin estaba cerca, pero no sabía donde…

-- ¡Hola Lilyan¿te unes a la búsqueda?, quien la encuentre primero se la queda¿juegas? --exclamó divertido, ella se quedó de pie donde estaba, esa mirada seguía petrificándola -- ¿Oh vamos, sigo dándote miedo?

--No… --contestó titubeante mientras buscaba a la niña, sentía el olor pero no podía verla

--Avada Kedabra --gritó "él" apuntando su varita hacia Lilyan

-- ¡Nooo tía! --"él" sonrió al escuchar el grito de la niña desde un árbol tras él, Lilyan dio un paso a la derecha y miró el árbol

-- ¡Déjala, no te ha hecho nada… expelliarmus!

--Oh Lilyan, no seas niña --exclamó desilusionado mirando como su varita salía volando hacia la rubia, con un ligero movimiento de su mano, arrojó a Lilyan contra el árbol donde Gin se escondía, al chocar contra él miró hacia arriba, la niña estaba asustada, pero a salvo

--Vete… corre, quiero que te ocultes, dejé la puerta abierta --ordenó Lilyan seria

--Pero tía…

--Obedéceme Tzion Ginevra, espérame lista que cuando llegue te voy a castigar como jamás lo he hecho --la niña asintió con una mezcla de miedo y esperanza, miedo por el prometido castigo y esperanza porque su tía no moriría --cuando los dementores lleguen tú te irás --al ver el segundo asentimiento de la pelirroja Lilyan se puso de pie con los ojos cerrados y los brazos extendidos, "él" sonrió seguro de sí mismo, un par de segundos después la temperatura comenzó a descender, "el" se llevó las manos a la cabeza, sentía que le explotaría, miles de gritos se agolpaban y su respiración empezaba a entrecortarse, Gin bajó rápidamente del árbol, abrazó a su tía y corrió lo más rápido que pudo, cuando se internaba en el bosque escuchó una carcajada que hizo a todos las aves volar…

--Por favor tía, no me dejes --susurró la pequeña sin dejar de correr…

La batalla entre "él" y Lilyan había dejado la magia hacía algunos minutos, era un duelo increíble con espadas, la de él, la mejor forjada en el mismo infierno con plata sagrada, la de ella el más puro cristal, la profecía se cumpliría a pesar del sentimiento de ella, "él" disfrutaba el duelo, sentía el miedo de Lilyan con cada golpe…

--Sigues siendo una niña Lilyan, no puedes contra mí, esto es aburrido, si me disculpas tengo algo más importante que hacer --comentó aburrido mientras se limpiaba la sangre que corría desde su ceja derecha, hizo un ligero movimiento de cabeza y desapareció, Lilyan se desplomó inconsciente

Gin corría con toda su fuerza, lloraba, solo quería llegar y refugiarse, no debió salir de ahí… cuando casi llegaba a la cueva miró una ardilla que comía graciosamente una fruta, Gin sonrió y se acercó… después de algunos minutos, la niña terminó recogiendo algunas frutas que lucían realmente tentadoras, cuando el sol se ponía, se sobresaltó y con la falda de su vestido recogida para que las frutas con cayeran corrió de nuevo a la cueva, ésta vez llegando en diez minutos, entró sobresaltada buscando a su ti, pero si la puerta seguía abierta, no debía llegar aún, dejó las frutas sobre una mesita y se recostó en la alfombra, quedándose dormida la instante.

A la mañana siguiente, Gin despertó temprano y recorrió la cueva en busca de su tía, pero estaba sola, se encogió en un rincón y empezó a llorar, no quería quedarse sola…


Los días siguieron pasando y pascua ya estaba a la vuelta de la esquina, cuando las vacaciones empezaban, Arthy buscaba a Tzion, se mostraba preocupado, desde la última vez que habían intentando estar juntos ella se negaba a abrazarlo, apenas si le dirigía la palabra y él que había dejado en paz a Ron por petición de ella, y ahora lo evitaba, se detuvo antes de girar a la derecha por el pasillo, con lentitud y después de asegurarse que la voz que escuchaba era la de Tzion, se acercó, sintió una gran furia al ver a un castaño de grifindor coquetear descaradamente con Tzion

-- ¿por eso me esquivabas eh?, me cambias por un… por éste --gritó despectivamente Arthy

--No espera Arthy --murmuró Tzion alejándose del pelirrojo -- ¡No! --gritó al ver que el chico se lanzaba contra el grifindor y en menos de un segundo ambos caían tramados en el piso, todo indicaba que Arthy tenía experiencia en las peleas a puño limpio pues el grifindor a pesar de ser hijo de muggles iba perdiendo y con gran trabajo se le lograba distinguir la cara entre los moretones y la hinchazón

-- ¿Qué pasa aquí? --Tzion dio un brinco ante la áspera pregunta de Severus Snape que con un simple movimiento de varita separaba a los dos chicos --tenías que ser tú… tan engreído como tu padre --escupió el profesor mirando con desprecio a Arthy

--Mi padre no era engreído y yo tampoco lo soy

--Si hasta las frases se heredan… veinte puntos menos para grifindor --anunció mirando al chico que estaba inconsciente en el piso --y cincuenta… --miró a Arthy

--En verdad que hay que verlo… Severus Snape beneficiando a grifindor y perjudicando a un estudiante de su casa --ironizó Arthy, Snape guardó silencio rápidamente, Tzion no pudo evitar llorar, empezaba a ver diferente a Arthy, no quería que llegara hasta el final, no quería que se encontrara en un punto sin retorno --o es que no es la casa ya¿Eh profesor?, se le volteó el juego, su peor enemigo en su casa…

-- ¿Sucede algo? --Arthy se calló de golpe, por eso Snape sonreía, Harry acababa de llegar…


La puerta de la cueva se abría lentamente, Gin salió de su habitación a la carrera y ansiosa esperó a que la puerta se abriera por completo…

Lilyan tenía ya dos días caminando, estaba demasiado débil, la pelea la había agotado, sonrió al ver que por fin llegaba, se extrañó al ver que la puerta estaba semiabierta, esa niña había vuelto a desobedecerla, o había olvidado cerrar la puerta, esperaba que fuera la segunda opción…

--Gin más vale que estés aquí… --perdió el color al entrar, todo el piso estaba teñido de rojo, tragó saliva y entró cuidadosamente, debía ser alguna fruta con la que la niña se había entretenido jugando, cayó de rodillas un par de metros después… --no… no por favor no --sollozó mirando el cuerpo sin vida de su niña, tenía una daga de plata en el corazón, su mirada demostraba horror, con dolor le cerró los ojos, un grito se agolpó en su garganta, por instinto levantó la cabeza… la furia que sintió al verlo ahí de pie frente a ella, tan tranquilo, la hizo erguirse en menos de un segundo… --no puedo creer que la hayas asesinado… era tu hija --reclamó con infinito dolor

-- ¿Sigues sin entender hermana?...

--James, era tu hija… la hija de Tzion --murmuró mientras las lágrimas caían sin vergüenza, simplemente no podía controlarlas

--Era… tú lo has dicho Delta

--Pensé que la habías amado

--Querida Delta, tú misma contestas tus interrogantes… hablas en pasado… Tzion murió, la niña también y tú eres incapaz de matarme… seré inmortal Delta --rió tétricamente, el aura mágica de Lilyan se incrementaba monstruosamente, la temperatura empezó a disminuir de forma rápida --expecto patronum --susurró, al instante un enorme puma de plata apareció, Lilyan lo miró atónita, y los dementores se alejaban --ya soy inmune a tus trucos hermana, ya no estoy atado a un pasado, esa niña jamás debió vivir

--No digas eso…

--No debió… entiéndelo Delta, no soy el mismo James que te protegía, que te consolaba cuando te caías, el mismo James que vivió atormentado, soy "ÉL", el más temido mago, más grande que Voldemort, el que no morirá y se vengará de quien lo hizo sufrir…

--Eres demasiado engreído… mi hermano no lo era, tienes razón, él murió hace diez años --la sonrisa de Lilyan se ensombreció, lentamente levantó la mano en la que llevaba su varita --maximum --murmuró mientras una lágrima resbalaba por su mejilla, "él" sonrió socarronamente --avada…

-- ¿Con una varita piensas derrotarme?

--cedabra --cerró los ojos, más lágrimas le bañaron el rostro mientras el rayo verde iba hacia "él", que abrió mucho los ojos, ese no era un avada Kedabra, sintió como algo tibio entraba desde su pecho, donde había dado el rayo, y se extendía por todo su ser quemándolo terriblemente, Lilyan seguía llorando… un rayo se extendió desde su cuerpo y se estiró hasta el cielo bañando el lugar con una luz cegadora, cuando la luz desapareció nada quedaba en esa cueva…


Chan!!!!! que les pareció el capi???? a que es lindo? jajaja dejen reviews!!!

Sion

P.D.Espero señales de vida...