DISCLAIMER: Vocaloid no es de mi propiedad.

CAPITULO 10: "LA FELICIDAD SE MIDE POR MOMENTOS".

(Rin POV).

El molesto sonido de mi alarma me despertó de mal humor.

No quería ir a la escuela, tener que ver a todos esos idiotas, salvo claro, Lenka, Rinto y Len.

Los demás solo eran idiotas.

Me levanté y tomé una rápida ducha, se me hacía tarde, cuando terminé me vestí con el uniforme, que molesto, ya empieza a quedarme pequeño.

Bajé para desayunar algo rápido pero cuando llegué me encontré con la sorpresa de que mi padre estaba desayunando y sobrio, parecía un poco feliz y sobrio, si, estaba sobrio como pocas veces después de que mi madre se fuera.

-Hola hija, ¿Cómo te encuentras?- preguntó con una sonrisa.

-Bi-bien, gracias.- fue lo único que pude responder.

-Me alegro, ¿quieres que te lleve a la escuela?, iré al trabajo pero aún tengo tiempo.-

-No gracias papá, quisiera caminar.- contesté con una sonrisa forzada que al parecer se tragó.

-Está bien, como quieras.- otra vez esa sonrisa, como si todo estuviera más que bien.

Creo que en el fondo no lo odiaba tanto cuando se comportaba así, su conducta empeoró cuando mamá se fue, antes de ello se podría decir que era un buen padre, no el mejor, pero al menos no me golpeaba e intentaba violarme. Que ridículo no poder odiarlo por completo, ni siquiera por eso.

Siempre he pensado que debió amar demasiado a mi madre, en realidad me parezco mucho a ella y tal vez ahora me odia por ello.

No estoy tratando de justificarlo. No, para nada. Solo pienso que es como un animal herido. Demasiado. Siento compasión por él.

Pero bueno, aun así lo odio un poco.

Tomé un vaso de jugo y unas tostadas. Cuando terminé me despedí rápidamente de mi padre y me dirigí a la escuela.

No pude evitar pensar en todo lo que pasé el día de ayer, fue divertido estar con los chicos.

De pronto el comentario de Len se me vino a la mente. Cita. Él y yo tuvimos una cita. Técnicamente.

Y no sé qué pensar sobre ello.

Fue divertido aunque hubo momentos incomodos, solo Rinto sabia sobre mi situación familiar, ni siquiera se lo había contado a Lenka, pero se lo dije a Len. Es extraño como puede darme confianza, de un momento a otro se convirtió en un amigo, no como Rinto, era diferente. Len es diferente.

Con la llegada de esos dos extraños hermanos y además la de Rinto me he sentido más… ¿feliz?

Y eso me asusta, yo nunca he podido ser feliz por mucho tiempo, siempre he estado sola, siempre me he quedado sola.

Cuando llegué a la entrada de la escuela me encontré con los dueños de mis pensamientos, Rinto se encontraba abrazando a una – muy - sonrojada Lenka mientras Len tenia cara de querer vomitar.

-Hola chicos, ¿Cómo están?- los salude con una sonrisa nerviosa al ver como Rinto me ignoraba por completo.

-Bien, gracias, ¿y ustedes cómo están?- Len fue el único que se dignó a contestarme después de ver que los otros dos tontos no lo harían.

Me confundió un poco cuando habló en plural.

-Bien, con un poco de mal humor aumentando por las idioteces de algunos aquí presentes.- contesté mientras fulminaba a Rinto con la mirada.

-Déjalos, están así desde que llegamos, no prestan atención a nadie más.- dijo Len con aburrimiento.

Suspiré. Sabía que pasaría esto, pero bueno, estoy feliz por ellos.

-Como sea, es mejor que entremos ya.- le dije a Len después de hacerme a la idea de que el par de tortolitos no harían ni un poco de caso.

-Sí, creo que es lo mejor.- noté como Len estaba un poco nervioso pero lo deje pasar.

Cuando llegamos al salón –solo Len y yo, está de más decir donde se quedaron los dos tontos que faltaban- Kaito ya se encontraba en él, nos saludó a ambos y también al bebé.

-¿Cómo se encuentra hoy el bebé consentido?- preguntó mirando directamente a mi abultado vientre, tenía cara de tonto.

Aunque eso es normal.

-Kaito-sensei, él se encuentra bien.- dije con una sonrisa nerviosa.

-No te hablaba a ti, mi querida Rin.- contestó y tuve que hacer un gran esfuerzo para no matarlo.

En ese momento entraron Rinto y Lenka más cursis de lo legalmente permitido.

Bueno, exagero.

-¿Y a esos dos que les pasa?- Kaito-sensei estaba confundido.

-Todo estaba bien hasta que la nación del amor atacó.- dije dramáticamente.

Kaito-sensei y Len sonrieron, por lo tanto yo también lo hice, nos dirigíamos a nuestros asientos correspondientes pero Kaito-sensei me detuvo antes de poder irme.

-Rin, en verdad estoy feliz de que tengas amigos como ellos.- dijo con una sonrisa.

-Gracias, Kaito-sensei, yo también lo estoy.-

Me dirigí a mi asiento y después de un rato las clases comenzaron, pude notar como Mikuo miraba hacia mi dirección y también hacia donde se encontraba Rinto; Mikuo parecía feliz, espero que puedan volver a ser amigos.

Yo sabía porque Mikuo no podía acercarse a mí y por eso hice todo lo posible para que se alejara, no quería que el sufriera, que fuese molestado como yo.

Nunca podría hacerle eso a él, tampoco a Rinto.

Las clases pasaron con normalidad y al llegar el receso, Rinto y Lenka se reunieron rápidamente, me sentí un poco mal pero después me puse feliz por ellos. Se lo merecían, Len se reunió conmigo, me sentí un poco nerviosa, estar con él a solas era muy diferente a estar rodeados de gente.

-Hey, ¿tienes hambre?- preguntó tímidamente.

-Mmm, si, un poco.-

-Vamos a la cafetería, te invito algo de comer.- dijo con una sonrisa, sentí mis mejillas calientes y traté de ocultar mi sonrojo.

¡¿Por qué rayos me sonrojo?!

Al llegar a la cafetería nos encontramos con Mikuo, Gumi y Gumo.

-Hola Len, hola… Rin.- dijo Mikuo, parecía un poco triste.

-Hola, ¿Cómo están chicos?- los saludó Len.

-Hola.- fue lo único que pude decir.

-Rin…- escuche la voz de Gumi pero traté de ignorarlo.

Gumi era mi única amiga cuando éramos pequeñas y me dolía no poder hablar con ella como antes.

-¡Len-kun!- escuché como una molesta voz mencionaba el nombre de mi amigo.

-… Miku.- en la voz de Len se notaba molestia.

-Len-kun, ¿Cómo te encuentras?- preguntó con su molesta voz mientras se le pegaba como una sanguijuela a Len.

¿Por qué todos preguntan sobre tu estado?, ¿no tienen otra pregunta más inteligente?

-Bien.- contestó simplemente.

Y al parecer Miku aún no había notado mi presencia y cuando volteó hacia donde me encontraba su rostro se descompuso en una mueca de desagrado.

-¿Qué haces con ella, Len-kun?- dijo con repulsión.

-Nada que te importe.- dijo tan fríamente que me sorprendió, ese no era el dulce Len que tanto me gustaba.

Esperen. No me gusta. Bueno, solo como amigo. Si, solo eso.

Miku también pareció sorprenderse, aunque no entiendo eso, él ya había hecho algo así anteriormente.

-Como sea, ustedes,- señalo a Mikuo y a los demás- más les vale respetar el trato.- tenía una sonrisa en su rostro.

Después de eso ella se fue, noté como Len se extrañaba por eso, la verdad es que ni siquiera yo sabía a qué se refería Miku cuando dijo eso.

Gumi pareció entristecerse al igual que Mikuo, Gumo se mantuvo normal.

-Rin, vamos, te compraré algo, ¿vale?- cuando voltee a ver a Len tenía una sonrisa algo forzada, se notaba incómodo.

-Claro.- dije lo más seria que me era posible.

Después de conseguir mi almuerzo –que devore como si no hubiera un mañana- regresamos al salón pero de pronto me dieron nauseas.

A veces olvido que estoy embarazada.

-Oye Len.- dije con cara de asco.

-Sí, ¿Qué pasa?- preguntó volteando a verme.

-Mmm, bueno, tengo… que ir al baño.- traté de aguantar todo lo que pude y Len me quedo viendo como si fuera algún tipo de monstruo mutante.

-Oh, eh, pues… te acompaño… al ba-baño.- dijo muy nervioso.

No espere a que terminara de responder y corrí lo más rápido al baño de mujeres, creí que Len se quedaría afuera pero me equivoqué.

Entré en el cubículo más cercano que encontré, después de todo el baño estaba más vacío que el consultorio de Meiko.

Me arrodillé y comencé a tener arcadas más fuertes hasta que todo mi desayuno terminó en el retrete, no me preocupé por sujetar mi cabello pero en ese momento me di cuenta que alguien estaba detrás de mi sosteniéndolo y pasando su mano por mi espalda, raramente me hizo sentir mejor.

-¿Lenka?- pregunté un poco confundida y creyendo que Len había llamado a su hermana al ver que me sentía mal.

-No, soy yo, Len, ¿estás bien?- preguntó preocupado.

-S-sí, gracias.- un fuerte sonrojo se extendía por mis mejillas, me sentía muy avergonzada por su cercanía y además que me tuviera que ver en esa situación.

Len es demasiado gentil con todos.

Por un momento ese pensamiento me hizo sentir muy mal, es extraño.

-Gracias a dios, Rin me diste un buen susto, te ves fatal.- dijo con una sonrisa arrogante.

-Buena forma de tratar a una chica, Len.- contesté siguiendo su juego, al parecer se sorprendió un poco pero parecía divertido al escuchar mi respuesta.

Traté de pararme pero me fue algo difícil, Len se dio cuenta de ello y me ayudó, baje la palanca y los restos de mi comida se fueron por el caño. Suspiré, ahí se iba el dinero de Len, me dirigí al lavabo y me lave un poco la boca, al parecer Len tenía unos chicles y me los dio, no quería tener mal aliento.

-Por cierto Len, estas en los baños de chicas.- dije con diversión, Len se puso rojo de vergüenza.

-Bu-bueno, tenía que ayudarte, no me di cuenta…-

-Descuida,- dije con diversión- y gracias… por ayudarme.-

-No tienes por qué, somos amigos y los amigos se ayudan.- dijo más calmado.

Por un momento sentí un dolor en mi pecho, duró tan poco que se me olvidó rápidamente.

-Claro, la próxima vez que tu tengas nauseas entraré al baño de chicos a sostener tu cabello.-

-¡Oye!, solo no entres al baño de chicos.- hizo un puchero que me causó mucha ternura.

-Awww, que tierno eres Lenny.- dije tratando de aguantar las enormes ganas de reír al ver como Len se sonrojaba por el ridículo apodo.

-Solo salgamos de aquí.- jalo de mi mano y al salir unas chicas entraban, se reían un poco de Len pero al verme pusieron una expresión de disgusto.

Rayos, esto podría afectar a Len, conociendo a todas esas chicas que más bien parecen víboras esperando su próxima víctima para atacar.

-No te preocupes, no me afectará nada de lo que ellas digan.- al parecer se había dado cuenta y me sonreía.

-Pero, ellas… Len, no quiero que te hagan lo que… me hacen a mi.- dije mientras bajaba la mirada al suelo.

-Descuida, en serio, no me importa.- su sonrisa me transmitía un sentimiento extraño pero cálido.

La campana sonó dando a entender que el receso había terminado así que nos dirigimos al salón de clases.

Nos encontramos con los chicos y se preocuparon un poco cuando Len les contó que había vomitado hace solo unos minutos, pero después de explicarles un millón de veces que estaba bien parecieron calmarse un poco, las clases siguieron su ritmo habitual y pronto – más rápido de lo que pensé- la campana sonó anunciando el termino de las clases.

-Muy bien chicos, nos vemos…- nadie hizo caso a lo que decía Kaito-sensei.

Los cuatro nos dirigimos a la salida y empezamos a hablar un poco pero me pude dar cuenta como el auto de mi padre se acercaba, por un momento no lo reconocí pero comenzó a sonar la bocina del auto.

-Eh, bueno, me tengo que ir.- dije muy nerviosa.

-Rin, ¿acaso ese es tu padre?- preguntó Rinto con su semblante más serio de lo normal.

-Mmm, sí, pero descuida, nos vemos después.- me despedí de cada uno y cuando llegó el turno de Rinto me acerque lo suficiente para hablarle al oído- No te preocupes por mi.- dije antes de irme al auto de mi padre.

Cuando entré mi padre no se veía muy contento de verme.

-Hola papá.- dije con una sonrisa forzada.

-¿Quiénes son ellos?- preguntó con un tono de voz más frio de lo normal.

-So-son unos amigos.-

No me dirigió la palabra por lo que restaba del camino pero sabía que él estaba enojado, nunca le gustó verme con otras personas y menos si estos eran chicos.

Al entrar a la casa traté de ir a mi cuarto pero él me lo impidió, jaló de mi brazo y me dio una fuerte bofetada que dejo mi mejilla caliente y adolorida.

-No quiero volver a verte con ellos, ¿me entiendes?- rugió lo más cerca de mi rostro que le era posible.

Algo dentro de mi ardió, luchando por salir, por defenderme.

-Tú no tienes derecho a prohibírmelo.- escupí con rabia.

-Maldita niña, soy tu padre y tengo mucho derecho.- apretaba mi brazo con una fuerza brutal, estaba más que segura que me dejaría moretones.

Lo siguiente que hice fue algo que pudo costarme mi vida pero algo me incitaba a hacerlo.

Le escupí.

-¡Maldita zorra!- dijo antes de soltarme, traté de huir pero el volvió a agarrarme.

Volvió a darme bofetadas cada vez más fuertes, no podía hacer más que rezar por mi bebé, comenzó a jalarme hacia mi habitación y cuando llegamos me aventó contra el piso tan fuerte que me golpee mi vientre, jadee por el dolor.

Antes de irse cerró la puerta con llave, no pude hacer nada más que llorar.

Lloré por mi hijo, por los chicos, por mi madre y por mí.

Sabía que la felicidad no podía ser duradera.

Comencé a sentir como un líquido caliente bajaba por mi entrepierna y al dirigir mi mano a mis piernas noté que era sangre.

Y después todo se desvaneció, todo era oscuro.

¡Hola chicas!

Esta vez más rápido de lo usual (de hecho esto es lo más rápido que he actualizado… creo), bueno la verdad es que he tenido un poco de tiempo para poder ponerme al corriente y pues las quería hacer felices, gracias a todas por dejar su hermoso review, pero por favor no se acostumbren a que actualice rápido, aun tendré un poco de tiempo para escribir pero después estaré ocupada.

Por cierto trataré de actualizar el 3 de enero, ¡ya cumpliremos un año con esta historia!

La verdad es que nunca me imaginé que esta historia tendría tanto éxito (¡60 reviews!) y les quiero agradecer a todas esas personas que han estado todo este tiempo a mi lado (metafóricamente hablando xD) apoyándome y (algunas) amenazándome para que siguiera con esta tonta historia creada por mi retorcida mente xD.

Para muchos, tal vez sea poco tener 60 reviews pero para mí es algo que me hace sentir inmensamente feliz, alegran mis días chicas.

Gracias, sinceramente gracias.

Ahora dejémonos de cursilerías que solo me va cuando escribo sobre estos dos, contestaré algunos reviews:

Firielvnz: ¡Bendito seas FanFiction! :v, ¿por qué han sido difíciles? :(, gracias pero creo que te mereces un mejor regalo que ese capítulo UwUr, de hecho yo también pienso que es difícil pero ya comencé a planear un poco de lemmon (pensamiento perver on ¬u¬). Igualmente saludos desde México :3 (aunque no entendí lo de Saturno, soy de lo peor UwU).

Sheblunar: Descuida, ya pronto se descubrirá todo ¬u¬, gracias por dejar un review (me di cuenta que eres la persona que siempre dejas reviews, te amo UwU). Espero te guste el capítulo, besos y abrazos.

Maide hitsuhina rinxlen: Si, osea hellow UwUr, espero que el final que tengo planeado sea de tu agrado. Besos y abrazos psicológicos.

Sinchronicity girl: Es más que obvio, nunca la tendrá xD (bueno no UwU), la actitud baka de Len siempre es interesante, es lo que pone buena la historia, okey no UwU. ¡Hasta pronto!, igualmente felices fiestas, besos y abrazos psicológicos.

xKyoChii: Holi :3, me di cuenta de ello UwU, de pronto me dije: "¿a dónde se fue esta loca? ._." (Okey no xD) la personalidad de Lenka es demasiado para unos simples muggles UwUr, nunca me ha gustado un Len que no acepta sus sentimientos. ¡Besos y abrazos psicológicos!, P.D. agradece que actualizo -3-

Bueno, eso es todo por hoy, por cierto, es muy tarde aquí, pero a quien le importa xD

~ Se despide Neko-chan ~