"¿Papá? Esto no es… no es posible, tu no puedes estar aquí." Sam dio un paso atrás cuando su padre intentó acercarse a él. Se detuvo en seco, después de todo era su padre. "¿Se trata del truco de algún demonio? Porque si es así, se trata de algo de muy mal gusto."

"No hijo, no se trata de ningún demonio." Mentía, siempre había encontrado la forma de mentir a sus hijos, por lo que ahora no le fue muy difícil volver a hacerlo. miró a su hijo a los ojos y vio el temor por todo lo que estaba pasando; pero sobretodo por lo que estaba ocurriendo a su hermano. "Se que es difícil de explicar."

"No es difícil papá, se trata de algo imposible, porque no estoy en el mejor momento para volver a ver a mi padre muerto. así que me gustaría que explicaras la versión corta, porque Dean se ha marchado del hospital y temo lo que pueda llegar a hacer."

Contempló a su padre, tenía que tratarse de algo fuera de lo común, tal vez había sido Castiel, pero se lo habría dicho; podría ser cosa de cualquier otro ángel para llevar a cabo sus retorcidos planes. Podían ser los demonios o incluso una criatura haciéndose pasar por su padre.

Sin embargo, lo malo era que no disponía de tiempo para pensar y descartar opciones. Por más que lo miraba, tan sólo veía a su padre, al hombre que le había criado además de su hermano, al que había dado la vida por ellos, con el que tantas veces había discutido. Su voz era la misma, sus ojos eran los mismos, su expresión era la misma, todo en John estaba bien y ese era precisamente en el problema, que todo en John le decía que se trataba de John.

"No hay versión resumida hijo. Tan sólo espero que puedas confiar en mi, porque estoy aquí para ayudar a Dean."

Sam negó con la cabeza, no era posible, nada de todo aquello tenía verdadero sentido. "¿Por qué apareces ahora? Hemos pasado por mucho. ¿Sabías que Dean estuvo en el infierno? ¿Dónde estabas entonces? No ha vuelto a ser el mismo desde que regresó, pero no consigo que me lo cuente todo. ¿Dónde estabas cuando se echó a llorar por las atrocidades que había hecho en el infierno? ¿Por qué has venido ahora papá?"

Tal y como había dicho, no disponía de ninguna versión resumida y tampoco se la quería decir a su hijo. Quería contarle todo, el desastre que había provocado casi sin querer, ver que su hijo mayor se convertía en víctima y como había tenido que presenciarlo sin poder hacer nada. Quería que Sam le castigara por eso, que le gritara, que le dijera el padre tan horrible en el que se había convertido. Pero desgraciadamente, no había tiempo para eso, no mientras Dean estuviera desaparecido y mucho menos sabiendo lo que la gente para la que había estado trabajando querían de él, siempre y cuando no lo hubieran conseguido ya.

"Primero tenemos que encontrar a tu hermano. Luego os pondré al día de todo." John sabía que en cuanto Dean le viera, se le echaría encima, no tendría escapatoria, pues su hijo mayor hablaría con Sam y le contaría todo lo que le habían hecho. Pero sobretodo le diría que su padre había estado allí y que no le había ayudado. "Te lo prometo."

"Claro." Sam lo tenía claro, porque no se quedaría de brazos cruzados y mucho menos iba dejar marchar otra vez a su padre sin que le contara a la verdad. "¿Tienes alguna idea sobre donde puede estar Dean?"

"Si, creo que donde esté Castiel, estará tu hermano o por lo menos estará de camino."

"¿Conoces a Cass?"

"Si, tuvimos una relación bastante estrecha en el pasado, cuando vosotros erais pequeños."

"Cuando hablas de estrecha… ¿No querrás decir tan estrecha como la que tiene ahora con Dean?" John se encaminó hacia los ascensores, seguido de su hijo, pero no contestó. "¡Papá! Tienes que decírmelo, ¿Te acostabas con Castiel?"

John se giró al entrar en el ascensor y esperó a que su hijo le acompañara. Respiró profundamente, aunque en su estado ya no era muy necesario hacerlo, pero se trataba de una vieja costumbre que como muerto no había conseguido quitarse.

"Castiel y yo estuvimos juntos durante unos años."

"¿Años? ¿Cómo es eso posible papá? ¿Cómo puede ser que ni Dean ni yo lo recordemos?" John no tuvo que decirlo para que Sam sacara su propia conclusión. "Hiciste que Castiel nos borrara la memoria al respecto ¿verdad papá? ¿Por qué lo hiciste?"

El camino en el ascensor, se hizo más lento de lo que John hubiera esperado y se vio obligado a responder la pregunta de su hijo, pero sobretodo a enfrentarse de la mejor manera posible a su terrible mirada.

"Se que no hice bien, pero creía que era lo mejor. No lo hubierais entendido. Al menos en el caso de tu hermano, quería demasiado a su madre, como para decirle que estaba viendo a otra persona y que para colmo se trataba de un ángel."

Sam apoyó la cabeza en la pared del ascensor, creía que estaba en medio de una pesadilla de la que poco a poco estaba descubriendo el argumento.

"Deberías habérnoslo dicho, porque seguramente ahora no sabes que Dean y Castiel, podría decirse que están juntos. ¿Cómo crees que se tomará Dean la noticia de que tu también estuviste con él? Le quiere ¿sabes? Dean está enamorado de Castiel, aunque no lo quiera reconocer."

"Si lo se, ese es uno de los motivos por lo que estoy aquí."

Las puertas del hospital se abrieron delante de ellos, John salió sin decir nada más, no podía dejar de pensar en como encontrar a su hijo antes de cometiera una terrible locura. Tenía un muy mal presentimiento recorriendo su cuerpo y en sus años de cazador, había aprendido que lo mejor que podía hacer era fiarse de sus propios instintos.

En este caso sabía que Dean ya había hecho algo y podía imaginarse unas cuantas posibilidades, cada una peor que la anterior; pero una parecía más probable que las demás.

"¿Qué significa eso papá?" Sam aceleró el paso para ponerse a la altura de su padre. "No intentes hacer esto solo, porque sea lo que sea lo que le ha pasado a mi hermano tengo voy a estar a su lado."

"No será tan fácil."

Sam protestó y en cuanto llegaron a la calle, se plantó delante de su padre. No iba a moverse de allí hasta que le dijera lo que sabía.

"Sam.

"No papá. Nos has escondido cosas durante toda nuestra vida, pero ya va siendo hora de saber la verdad, porque mira lo que ha pasado. No se donde está mi hermano y me da que tu si lo sabes. Dime papá ¿lo sabes?"

"No exactamente, pero puedo encontrarlo." Sam guardó silencio, aquello no era bastante para él. "Es más que probable, que tu hermano esté buscando a Castiel."

"¿Castiel? No le tiene mucho aprecio ahora mismo. No se lo que le pasó mientras le tuvieron secuestrado, porque no ha querido decírmelo, pero se que Castiel no es de su agrado ahora mismo. ¿Por qué va a ir a buscarlo entonces?" John se mantuvo en silencio, su hijo tenía la respuesta delante y esperaba escuchársela, porque no tenía el valor de decirlo él mismo. "No puede ser." Sam abrió lo ojos de par en par al darse cuenta de la verdad. "Dean va a matar a Castiel."

"No creo que se trate de tu hermano realmente, estoy casi seguro que ha sido poseído por un demonio."

"Dean jamás permitiría que pasara una cosa así."

"En su estado actual si."

"¡Joder papá! Deja de tratarme como un niño, deja tus enigmas y tus medias frases y dime de una vez lo que le pasa a mi hermano, porque no podría perdonarme que Dean cometiera una estupidez de la que jamás podría olvidarse. Dean está enamorado de Castiel, no estaba seguro al principio, pero los he visto, he visto a mi hermano, le conozco y te puedo asegurar que le quiere. Así que dime porque iba a matarlo, que le hace pensar que debe matar a Castiel."

"Muy bien, te lo diré."

De camino al coche y mientras comenzaron a dar vueltas por la ciudad con Sam al volante, John le costó una versión bastante resumida de lo ocurrido mientras había estado secuestrado, no le dijo exactamente porque estaba él en medio y porque no había dicho nada, Sam tampoco se lo planteó en ese momento, pero si le dijo que aquella gente le había hecho creer a su hermano que la culpa de todo era de Castiel.

"¿Qué es lo que le hicieron?" Dijo apretando el volante con ambas manos por no sentirse con fuerzas suficientes para escuchar aquello.

Se lo contó, no con todos los detalles, porque le rompía el corazón volver a recordarlo, pero le contó sobre los abusos y los golpes. Sam creyó escuchar en su mente la voz de su hermano pidiéndole ayuda y se odio por no haber podido llegar a tiempo.

"Por eso, estoy casi seguro que si encontramos a Castiel daremos con tu hermano."

"Muy bien."

Sam detuvo el coche, se bajó y tras asegurarse que no había nadie en el oscuro callejón en el que se había metido, decidió llamar a Castiel.

- o -

"Castiel, vamos donde estás. Te necesito, siento todo lo que he dicho últimamente, pero estaba confundido, bloqueado, no era consciente de nada." Dean llevaba casi un minuto llamando a su amigo, pero por el momento no había obtenido respuesta alguna. Esperaba que Castiel no se hubiera dado cuenta ya que había hecho un pacto con un demonio. "Cass, por favor."

"Dean."

El cazador se dio la vuelta, allí estaba, como siempre, con esa expresión seria, pero que con él significaba como mucho. Pero aquella vez fue distinto, Castiel avanzó hasta Dean y sin que el cazador dijera o hiciera nada, le abrazó, rodeó su cuerpo y casi lo aplastó dejándole sin respiración.

"Estaba muy preocupado por ti." Le dijo al oído con su cuerpo todavía atrapado entre sus brazos.

"Lo se y lo siento, creo que me he comportado como un completo imbécil y quería pedirte perdón."

Se separaron y Dean podría haber jurado que Castiel tenía los ojos empañados por las lágrimas. Nunca le había visto llorar, ni siquiera creía que pudiera hacerlo, pero ahora se daba cuenta que estaba equivocado. No lo comprendía, como podía sentirse tan mal después de todo lo que le había hecho. Castiel no podía tener corazón para haberle hecho todo aquello.

Sintió al demonio removerse dentro de su cuerpo, como si estuviera sintiendo las dudas del cazador. Le apretó el corazón y Dean protestó en voz baja, dobló ligeramente su cuerpo y trató que no se notara.

"Dean ¿Estás bien?"

"Coge el cuchillo" Dijo el demonio desde el interior de su mente. "Ya sabes lo que quieres hacer, recuerda todo lo que te hizo ese maldito ángel. Vamos, coge el cuchillo de una vez."

"Si, sólo estoy un poco cansado."

"Deberías estar en el hospital, todavía tienes que recuperarte." Castiel deseaba volver a abrazarle, pero después de cómo había reaccionado las últimas veces que le había visto, no estaba seguro de hacerlo. En realidad en su interior sentía que algo no iba bien. "Vamos te llevaré, conmigo llegarás antes."

Dean encontró el cuchillo metido entre la ropa y lo agarró con fuerza, escondiéndolo tras su espalda. Mirar a Castiel ahora significaba recordar aquellas manos sobre su cuerpo, so aliento diciéndole cosas terribles y el dolor, sobretodo el dolor, no el físico que después de muchos años y de huesos rotos, había aprendido a manejar, sino el dolor de corazón, por sentirlo destrozado.

"Muy bien."

Se agarró a Castiel y agarró también el cuchillo, en cuanto el ángel se concentrara para marcharse, se lo clavaría en corazón, no tenía dudas, ni remordimientos, nada, tan sólo quería acabar con él de una vez.

"Mátalo."

Castiel le miró y mostró una pequeña sonrisa, que Dean le devolvió en seguida, apretó su cuerpo y acarició sus caderas para tranquilizarlo, pues lo notaba muy alterado. Quería cuidar de él, ya no se iba a separar, por muchos compromisos que tuviera en el cielo, se quedaría con Dean, hasta que su compañero estuviera recuperado.

"Mátalo".

Dean sacó el cuchillo sin que lo viera Castiel, sonrió más ampliamente, preparado para atacarle, pero en ese momento, el ángel se puso tenso.

"¿Qué ocurre?"

"Es tu hermano me está llamado, creo que es urgente."

"Déjalo y vamos al hospital por favor." Apretó todavía más el cuchillo con su mano, si lo hacía ahora, corría el riesgo de que Castiel se diera cuenta y pudiera evitar el golpe certero en el corazón. "Cass por favor."

Apenas pudo resistirse a la voz cariñosa de Dean a su cabeza apoyada sobre el hombro, pero la llamada de Sam estaba impregnada por miedo, miedo por Dean y miedo por el ángel.

"Vamos primero con tu hermano y luego te llevo al hospital, Sam estará muy preocupado por ti."

Dean no tuvo tiempo de contestar ni reaccionar, antes de que pudiera hacerlo, Cass les había transportado hasta donde estaba Sam, la oportunidad para matarlo y dejarlo ahí tirado se había terminado.