DISCLAIMER: Ni Harry Potter ni Star Wars me pertenecen.
Llevaba años encerrado en aquel oscuro, frío y abandonado lugar del mundo. Uno de sus mejores amigos le había traicionado, y había perdido a las personas más importantes de su vida. Empezaron a sonar sirenas... las criaturas se acercaban, debía escapar... no podía permitir que lo detuvieran...no ahora... no cuando tenía una misión que cumplir...
'Debo cumplir mi promesa, debo encontrarlo y protegerlo' - se repetía a sí mismo mientras corría a cuatro patas, sintiéndose presa del pánico y sabiendo con casi total certeza que en caso de que lo capturasen no saldría con vida de aquel lugar
Un fuerte tremor se oyó a lo largo de la isla, pero no tuvo tiempo para mirar atrás, cuando otro fuerte destello pareció rasgar el cielo, seguido por varios relámpagos a lo lejos. Parecía que se acercaba una tormenta. Una de las peores tormentas que hubiese visto en su vida.
Las oscuras piedras resbalaban mucho, el agua empezaba a caer con fuerza y el viento soplaba nublando su visión. Pero ya estaba cerca, se obligó a si mismo a respirar hondo, mientras seguía corriendo hacia la orilla... debía abandonar aquella isla... debía encontrarlo y protegerlo... debía cumplir su promesa... aunque le costara su vida en ello.
A lo lejos se podía vislumbrar lo que parecía la orilla de la isla, y chocando contra las salientes rocas, el mar, inmenso y con fuerte oleaje. Brevemente pudo observar su reflejo en uno de los charcos de agua, la imagen de un gran perro de pelaje color azabache, y grandes ojos brillantes en la oscuridad, lo suficientemente delgado como haber atravesado el hueco entre los barrotes de las celdas.
Pero no había tiempo para preocuparse por su malogrado aspecto, debía mantenerse centrado en escapar de la isla. Sin mirar atrás, centro su vista en las fuertes olas que tenía delante. De un salto gracias a sus cuatro patas, se lanzó hacia el mar y empezó a nadar en dirección sur, esperando llegar a tierra a salvo...esperando escapar de las más horrendas creaciones del mundo mágico...Azkaban!
Mientras nadaba en el mar, luchando contra la intemperie, solo una imagen venía a su cabeza, el motivo por el que había escapado... un trozo de pergamino, un periódico que le había sido entregado por el mismísimo Ministro de Magia Oswald Cornelius Fudge, un periódico que ahora dejaba atrás en su celda, un periódico con el titular "5 años después el joven Harry Potter sigue presumiblemente desaparecido y muerto".
Tenía la boca con sequedad, y unas fuertes náuseas amenazaban por hacerle vomitar. Poco a poco Harry se fue incorporando en la cama, mientras sentía la almohada empapada de sudor, y la luz de la mañana entraba por la ventana de su habitación. Miró a su alrededor y observó el reloj de su pared, eran más de las 10 de la mañana, y aún seguía en la cama. Había tenido una de sus peores visiones de su vida, había sentido la desesperación, el dolor y la soledad de aquel 'animal' que intentaba escapar de aquella extraña isla.
Pero antes de poder analizar la visión, casi pesadilla, más a fondo, alguien abrió la puerta y entró en su habitación sobresaltándole. Tras unos instantes vislumbró como el pequeño cuerpo de Hikari entraba en la habitación con una bandeja llena de comida y de una gran jarra de agua.
-Ten'yo! Estás despierto! - me dice Hikari mostrando una gran sonrisa mientras posa la bandeja que trae sobre mi mesilla de noche
- Si, he tenido un mal sueño - digo mientras Hikari me ayuda a llenar un vaso de agua
- Ha tenido que ser muy mal sueño, no podíamos despertarte, lo hemos intentado durante horas, estábamos muy preocupados por tí - me responde Hikari vislumbrándose su preocupación en sus inocentes ojos
- Ahhhh... Lo siento... No era mi intención... - le digo a Hikari mientras uso mis poderes para tranquilizarle y poso una mano sobre su hombro, transmitiendo una sensación de serenidad con mis poderes
- Si, tus poderes te enseñan cosas malas, igual es mejor no usarlos - me dice Hikari sorprendiéndome por sus palabras
- Ummmmm... Tal vez... - digo a Hikari mientras pienso como terminar mi frase - ... pero tener malos sueños, no implica malas cosas, a veces los sueños, buenos o malos, nos ayudan a aprender cosas y nos enseñan. Además, gracias a esos sueños puedo a ayudar a otras personas - termino de explicar con paciencia al joven que se encuentra delante mío
Dejo el vaso de agua encima de la mesa, y cojo un par de manzanas de la bandeja, Hikari me acerca un cuchillo para poder cortarlas en trozos comestibles. Con un "Gracias", empiezo a cortar la manzana y ofrezco a Hikari varios trozos de manzana, mientras ambos comemos en silencio.
- Casi se me olvida, hemos hecho en clase de artesanía un frasco de cristal. Lo he llenado de Salvia para las heridas. Es para tí - me dice Hikari mientras me entrega un pequeño frasco cristalizado, poco más grande 10 centímetros.
- Gracias - agradezco al pequeño con una sonrisa mientras guardo el frasco entre mis pertenencias
Percibo brevemente dos presencias más en la casa, acercándose a mi habitación, unos segundos después entran Kaito-sensei y la abuela de Hikari en la habitación. Puedo notar como la abuela parece sorprendida de ver a Hikari en la habitación comiendo.
- Hikari! Te dije que dejaras descansar a Ten'yo...- empieza la abuela a regañar al joven muchacho
Haciendo acopio de mi fuerza decido ponerme en pié. Me noto el cuerpo dolorido y bastante débil, la cabeza todavía me duele. Hago un gesto con la mano para tranquilizar a Haru, y decido guiñar un ojo al joven Hikari.
- No pasa nada, Hikari me ha oído despertarme y me ha traído algo de comida y bebida. No es su culpa. - digo intentando defender a Hikari, mientras noto como Haru se relaja, y su cara de preocupación se va desvaneciendo.
- Hikari, vamos, dejemos que Ten'yo y Kaito-sensei puedan hablar tranquilamente - dice la anciana mientras ambos salen de la habitación
- Me alegro que estés bien Ten'yo, nos tenías preocupados - me dice el maestro mientras me dejo caer en la cama por mi cuerpo dolorido
- Lo siento, no era mi intención. Ha sido una visión de la fuerza, no había meditado. Ha sido mi propio poder el que me la ha mostrado - le digo al maestro agachando la cabeza
- No debes mostrarte avergonzado. Estoy seguro que no ha sido tu culpa, pero tus poderes son nuevos para todos nosotros, solo te pido que seas más cuidadoso con ellos, e intenta meditar antes de irte a dormir para evitar estos sustos - me dice el maestro en una voz suave
- Si, sensei - respondo sintiéndome mejor
- Lo que me recuerda, me gustaría hablar sobre tus poderes - me dice el maestro acercando una silla y sentándose delante de mí, mirándome fijamente a los ojos - Entiendo que tus poderes son parte de lo que eres, de la persona que quieres ser, sé que quieres usarlos para ayudar a las personas, pero te pido que seas cauteloso usándolos delante de otras personas que no sepan que los tienes...
Las palabras de Kaito-sensei traen imágenes a mi mente, imágenes de mis tíos, de las palabras que me dijeron, de cómo me trataron. Pero también vienen las imágenes de los aprendices que intentaron dañarme hace muchos meses, vi sus ojos cuando me atacaron, y pude percibir algo que no sabía cómo identificar en ese momento...
- Miedo y Envidia - susurro en el silencio de mi habitación
- Eso es, Ten'yo, muchas personas temen lo que no entienden. Pero hay muchas otras que quieren eso mismo que no entienden, para usarlo con sus propios fines... No te estoy pidiendo que no uses tus poderes para ayudar, nunca te diría algo similar, solo te pido que seas más "sigiloso"... - termina de decir mi maestro
Cierro los ojos, y me concentro en las palabras de mi maestro, aunque no me guste, entiendo lo que quiere decir, y del mismo modo entiendo las palabras que Fawkes el Fénix me dijo en su día, "el mundo no está preparado para tu llegada". En ese momento pensé que solo se trataba del mundo "mágico", pero parece las palabras de Fawkes no solo implicaban a esa sociedad secreta "mágica".
- Tienes razón, sensei. Hasta que llegue el momento, el mundo no está preparado para mis poderes... aún - digo mientras abro los ojos y muestro la determinación en mis ojos.
- Por cierto, ¿por qué no vas de visita a la ciudad? Se que andas con dificultades para crear tu espada, podrías viajar a Tokio y visitar el museo de la Katana, además podrías pasar la noche allí y cambiar de aires, aunque solo fuese un día. Eso siempre ayuda. - me dice el maestro con una sonrisa
No hay transporte directo entre la aldea y la ciudad de Tokio, por lo que tengo que llegar al pueblo de Iga-Ueno, a unos cinco kilómetros al sur de nuestra posición. Siguiendo el consejo de Kaito-sensei decido no usar mis poderes para ir a Tokio, ya que no creo que vaya a ser muy "sigiloso" si me teletransporto en mitad de una ciudad y delante de cientos de personas.
Llevo casi dos horas andando por viejos senderos de barro y agua, ha estado lloviendo recientemente, parece que el otoño se acerca nuevamente, una vez llegue al pueblo de Iga-Ueno, cogeré un autobús y en apenas 8 horas estaré en Tokio. La abuela ha insistido en darme dinero para el viaje y el alojamiento. Llevo una mochila con unas túnicas de recambio y con bastante fruta para varios días.
He decidido que aunque iré sin usar mis poderes a Tokio, volveré tele-transportándome, ya que un solo viaje de ida es bastante caro, y no quiero aceptar más dinero que el estrictamente necesario de la familia que me ha acogido. Ya han hecho más que suficiente acogiéndome, dándome cobijo y un hogar durante todos este tiempo.
- Transporte a Tokio, línea 6, salimos en 20 minutos. Compren el billete antes de entrar - oigo gritar a alguien mientras voy adentrándome en la estación de autobuses de Iga-Ueno
Me acerco al mostrador de la línea de autobuses y pago 7.300 yenes por el billete de ida a Tokyo. Por suerte, estamos en fin de semana y nadie ve raro que un joven sin adulto viaje a la gran ciudad sólo, si hubiese sido un día lectivo seguramente más de una mirada se habría posado sobre mi conducta.
Una vez montado en el autobús, cierro los ojos y me hago el dormido, sin embargo mi mente se centra en la visión que tuve la semana pasada. La visión del animal intentando escapar de la extraña isla. Expando mis poderes y entro en un trance de meditación, suficientemente profundo como para conectar con la fuerza, y decido preguntar por la visión.
Como siempre, la fuerza se muestra bastante esquiva en darme detalles al respecto, pero percibo que el 'animal', no era un simple perro, sus pensamientos eran demasiado complejos, casi como los de un ser humano. Es entonces, cuando empieza a tener lógica la visión, no era un perro el que huía de la isla, era un hombre, seguramente de la sociedad 'mágica' intentando escapar de aquella isla.
- Disculpe, hemos llegado - oigo decir a través de la meditación, mientras abro los ojos y percibo al conductor del autobús zarandeándome para despertar
- Perdón, me he quedado dormido - me disculpo en perfecto Japonés mientras recojo mi mochila y me dirijo a la salida del autobús
- No pasa nada, es normal, es un viaje muy largo después de todo. Que tu estancia sea agradable, joven. - me dice el conductor, cerrando la puerta del autobús tras de mí.
'Parece que estoy en Tokyo' - pienso dirigiendo mi vista impresionado hacia los grandes rascacielos que se erigen por encima de mi cabeza
Coloco correctamente la mochila en mi espalda, y empiezo a dirigirme hacia la entrada de la estación de trenes, según me ha explicado el Kaito-sensei debo bajarme en la salida de tren "Hachiko". Apenas quince minutos después, llego a mi destino y salgo a la estación de tren. Nada más salir, visualizo una pequeña estatua de un perro y enormes pantallas de televisión emitiendo anuncios comerciales. El sonido de los anuncios es abrumador, y parece aumentar con el bullicio de la gente que hay en la zona.
Decido preguntar a una mujer que lleva un carrito de bebé por el barrio de Shibuya, donde se encuentra el museo de la Katana Japonesa y me explica como llegar. Aunque me advierte que está cerrado el museo, ya que cierran sobre las 4 de la tarde, y son actualmente pasadas las 7 de la tarde. Observo la hora en las grandes pantallas comerciales, y mi estómago ruge mostrando que tiene hambre. Parece que tendré que buscar un lugar donde pasar la noche y esperar a mañana para ir al museo.
Tras volver a preguntar a la mujer, esta me detalla cómo llegar hasta un hotel cercano, y decido dar un vistazo por las tiendas cercanas antes de dirigirme al hotel. Me escabullo entre la multitud de la gente, y empiezo a observar la cantidad de tiendas, pero pronto percibo que alguien me sigue, siento a la fuerza avisándome de ello, pero al contrario que otras ocasiones no me transmite peligro, si no más bien todo lo contrario.
Me doy la vuelta, y busco a la persona que me está siguiendo, pero no veo a ninguna persona, sin embargo la fuerza sigue insistiendo en ello, brevemente dirijo mi mirada hacia el suelo, y veo delante de mí a un perro negro, demasiado delgado y ojos de color ámbar mirándome fijamente.
'El animal de mis sueños. La persona que escapo de aquella isla' - pienso mientras me agacho y se me acerca el perro poco a poco, posando una mano sobre su sucio pelaje
- - - - AYUDALE - - - - - -
Puedo oír claramente a la fuerza, como si me solo pudiese oír su voz. Parece gritarme la fuerza a través de mi poderes. Decido, como siempre, dejarme guiar por la fuerza, y empiezo a formar un enlace mental con el 'perro'.
'Hola. ¿Por que me sigues?'- pregunto al perro directamente en su mente usando la fuerza
Noto la confusión de la mente del 'perro', no entiende como he podido hablar directamente en su mente, tampoco sabe como 'hablarme' usando su mente. Percibo que tras varios intentos para hablarme a través de su mente, se frustra y ladra en frustración. Mientras el perro se está esforzando por hablar, uso mi conexión con la fuerza para visualizar quién exactamente es el 'perro'.
Tras unos instantes viene a mi mente una imagen de un adulto, alto, con pelo largo y expresión benigna, una gran sonrisa mostrándose en su rostro. Puedo percibir, como la expresión del hombre va cambiando, como la sonrisa desaparece y la desesperación y el dolor lo consumen, como se vuelve incapaz de tener pensamientos positivos.
"..¿Co...mo?.. Ha..rry..?" - las palabras del hombre/perro vienen a mi mente, parece que al final ha podido averiguar como transmitir sus pensamientos a través del enlace mental que he creado con su mente.
"Será mejor que busquemos otro lugar para hablar, y para que puedas volver a tu forma original" - le respondo a través nuestra conexión mental
"Además necesitas un baño, y algo para comer. Hueles bastante mal" - le transmito con una sonrisa, mientras el hombre/perro ladra y muestra una falsa indignación en su rostro.
Nota: Perdón por el retraso, pero he estado bastante liado, y apenas he tenido tiempo para escribir. No he abandonado la historia, aún tengo varios capítulos pensados, y varias partes ya redactadas de los próximos capítulos. Muchas gracias a todos los reviews.
